Bueno, aquí la continúo... espero que les guste (y tb espero RR)!!

PaulaB

Capítulo dos: "Descubriendo más"

-Bueno, eso no ha sido tan difícil-dijo Ron, con una nota de alivio en su voz.

-No, la verdad que no… no puedo creer que hablé con Sirius, con Remus y con… mi padre… es tan…

-…extraño…-dijo Ginny.

-Sí, pero ahora tenemos que resolver como haremos para no revelar nada. Para eso veremos a Dumbledore… -añadió Hermione.

-Adelante…-se escuchó desde adentro del lugar.

Los cuatro entraron. A juzgar por algunos detalles, el despacho de Dumbledore era idéntico al de su época, al parecer nunca había cambiado la decoración. Al entrar los chicos, el profesor Dumbledore se incorporó en su silla, asombrado. Ese chico era demasiado parecido al sr. Potter.

-Hola, profesor…

-Hola, siéntense- dijo amablemente haciendo aparecer tres sillas más -¿qué se les ofrece?

-Eeeem… Hermione, explica tú-dijo Ron, con firmeza.

Esta lo miró con mala cara, como queriendo decir "¿por qué siempre yo?".

-De acuerdo. Eh, profesor… me llamo Hermione Granger, éstos son Ronald y Ginevra Weasley, y éste ehh… es Harry Potter. –El director pareció más interesado aún- Nosotros no somos de esta época señor, somos del futuro… verá, estábamos leyendo un libro raro en un idioma raro, y de repente apareció una nube gris que nos absorbió y aparecimos aquí, así que creo que viajamos en el tiempo.

-Interesante teoría. Muy interesante. Ahora quisiera saber, si son del futuro… tu serás el hijo del sr. James Potter y la srta. Lily Evans, ¿no?

-Sí…-afirmó Harry, no sabiendo qué esperarse.

-¿Y ustedes son hijos del sr. Arthur Weasley y Molly Prewett?

-Sí…- dijeron los dos Weasley.

-Yo soy hija de muggles, así que con mi apellido no hay problema.

-Es cierto, señorita Granger.

Dumbledore miraba con admiración a los cuatro muchachos, como si no pudiera creer que éstos chicos hayan logrado viajar en el tiempo.

-Bueno, ésta es la situación. Viajar en el tiempo es muy peligroso, y ustedes tuvieron la suerte que haber salido bien parados e ilesos, el asunto es que, como se imaginan, supone un gran golpe para el sr. Potter y la srta. Evans, que son quienes sí están en estudiando aquí, sus padres -dijo señalando a los dos Weasley- han egresado el año anterior. Además, se supone que los del pasado no deben enterarse sobre lo que pasará en el futuro o podría cambiarse el curso de la historia. Sin embargo…

El director dudó un poco, pero luego dijo con convicción:

-Sin embargo, pueden contarles lo que sea a quienes quieran.

Los cuatro levantaron la vista, sombrados, sobre todo Hermione.

-Pero… entonces… nosotros nos iremos y ellos…

-A ellos se les borrará la memoria luego de que se vayan, de este modo no sabrán más sobre el futuro y su curso no va a cambiar… ¿Se entiende?

-Sí, profesor.

Harry estaba feliz, por fin podría cumplir su sueño sin tener que ocultar su identidad.

-Pero eso sí, para el resto deben tener otros apellidos, o todos notarán quienes son realmente. Deben cambiarse los apellidos ahora mismo-ordenó el director.

-¡Oh…ya los tenemos, señor!-dijo Hermione contenta.

-Sí-explicó Harry- Hermione y yo seremos los hermanos Granger y ellos serán los hermanos Creevey.

-Estoy de acuerdo. Ahora si me disculpan, tengo unos asuntos que atender. Buena suerte chicos. ¡Ah, se me olvidaba! Como veo que en sus túnicas aparece la casa Gryffindor, me parece conveniente que estén allí, en cuanto a los útiles, pueden usar los del colegio.

-Sí, señor, gracias. Hasta luego.

Y sin más salieron del despacho. Harry miró su reloj muggle, desde que habían desaparecido de la biblioteca se les fue el tiempo. Ya era muy tarde.

-Deberíamos ir a la sala común e irnos a dormir. Ya es tarde –dijo Harry.

-Sí, vamos.-acotó Ron, que dio una gran bostezo.

Al llegar, se dieron cuenta de que no se sabían la contraseña. Por suerte, un grupo de chicos tampoco habían entrado todavía.

-Se quedan en Gryffindor, ¿eh? La contraseña es "Luna Llena"…-dijo Sirius e inmediatamente la Dama Gorda les cedió el paso…

-Supongo que a Remus no le debe hacer mucha gracia…-dijo Harry con un dejo de ironía, sin darse cuenta de lo que decía- hasta mañana, chicos. Gracias por todo.

Y sin más, los chicos se despidieron de las chicas y se fueron a dormir.

-Hasta mañana, Hermione… -y le dio un beso-…Ginny…-y le dio también a ella un beso, con la diferencia de que él se sonrojó. Ginny le sonrió con picardía.

-Nos vemos, Harry. Adiós hermanito-añadió hacia Ron.

-Sí, hasta luego, chicos…-acotó Hermione desde la escalera. –Vamos Ginny…

-Que duerman bien, chicas…-saludó Ron, volviendo a dar otro gran bostezo.

Los tres merodeadores se quedaron de piedra, por un lado por lo de la contraseña y por otra porque les resultó extrañísimo ver que se llevaran tan bien siendo el grupo de dos mujeres y dos varones.

-Vaya, eso fue extraño… -comentó Sirius Black, viendo como las chicas nuevas desaparecían de su vista -…Hay algo extraño en el grupo que ellos forman. ¿No les parece…?

-Sí, ni que lo digas… Por cierto… No me digas que ahora encima Granger saber lo de Moony, esto es el colmo…-dijo James.

-Sí, mañana tendremos que hablar con ellos sin falta. Tenemos que averiguar qué saben… -afirmó Sirius.

-Sí, chicos, tienen razón. Qué extraño que resulta todo esto…-dijo Remus-… creo que me moriría si supieran lo mío…

-Vamos, Remus, no seas exagerado… vamos a dormir.

-Sí, Sirius tiene razón, Moony… es tarde, vamos…

Los chicos subieron hacia la habitación y se encontraron con que Harry estaba dormido en una de las camas que antes estaban desocupadas. Eso significaba (para alegría de los merodeadores) que Harry se convertiría en su compañero de cuarto, lo cual significaba una cierta ventaja para averiguar cosas de él.

Tras un día emocionante, los merodeadores se duermen.