Capítulo II

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"Buenos días, Master".

"Buenos d… ¿¿Buenos qué??". Oh, por Dios.

¿Dónde estaba?

Si mal no recuerdo, ayer me encontraba en medio de un charco de sangre luchando por mi vida, y ahora estoy levantándome de la cama, con aquella chica rubia parada a un lado diciéndome "Master"… Espera un momento… ¿¿Con quién??

Supongo que mi cerebro fue gravemente afectado por aquella descarga, porque o todo era una experiencia ocasionada por el desprendimiento de mi alma fuera de mi cuerpo físico, o algo muy pero muy fuera de lo común, estaba teniendo lugar.

Inmediatamente deseché la primera idea, pensando en que talvez debería dejar de leer libros de esoterismo hasta altas horas de la noche, y la descarté al ver mi brazo, completamente vendado y curado. Después de todo, talvez no había sido una mala broma jugada por mis ojos, que extrañamente eran incapaces de enfocar cualquier objeto que tuviese a más de unos cuantos metros de distancia.

"…" Intenté hablar… realmente lo intenté… pero simplemente no podía. Se supone que debería estar muerta, y no aquí en mi habitación tratando de descifrar precisamente el motivo por el que no estaba en el otro mundo.

"Master, veo que se encuentra bien, afortunadamente pude curar la herida de su brazo con uno de mis hechizos y transportarnos directamente a este lugar para evitar ser vistas por alguien más, sin embargo, como requerí usar demasiado maná por la enorme cantidad de sangre que había perdido, probablemente en estos momentos se sienta algo aturdida y mareada".

Eureka, ya sabía la respuesta a una pregunta, por qué casi no podía ver, bueno, era un avance, faltaba que me respondiese a las otras miles de dudas que yo tenía.

"Por fortuna, veo que usted es una maga muy poderosa, ya que pudo invocarme sin necesidad de un encantamiento, y más aún, cuando se encontraba sumamente débil, fue capaz de proveerme el maná necesario para que pudiese utilizar mis poderes mágicos sobre usted".

¿Poderes mágicos? ¿Maga poderosa? Dejé de leer Mangas a los 15 años. Gracias.

"El que usted me haya invocado a este mundo sólo puede significar una cosa, la guerra por el Santo Grial está por comenzar".

¿Guerra? Ok, ya había escuchado suficiente, ahora me tocaba hablar y hacer las preguntas.

"Espera un momento…" Me detuve, es decir… ¿Cómo debía llamarla? Y la chica pareció entender.

"Unmei… por ahora es lo único que usted necesita saber".

"¿Unmei? Muy bien, Unmei… Qué curioso, esa palabra es japonesa, aunque no recuerdo su significado, pero en fin, serías tan amable de explicarme… ¿Qué es lo que está pasando aquí? Y más importante aún… ¿Quién o qué eres?" La chica pareció extrañarse ante mi pregunta.

"¿Cómo? ¿Usted no lo sabe?"

"¿Saber qué?" Comenzaba a dolerme la cabeza.

"Que usted es un Master, una poderosa maga destinada a participar en la guerra por el Santo Grial, y que yo… yo soy… su Servant".

"¿Master? ¿Servant?" La teoría del desprendimiento corporal comenzaba nuevamente a ser una explicación convincente, ilógica, pero convincente.

"Esto es algo inesperado, por lo regular cuando un Servant es invocado, se debe a la ambición que el Master tiene de poseer el Santo Grial para poder moldear el mundo de acuerdo a sus propios deseos, pero si usted no está consciente de su poder y su destino como Master, es imposible que deseara el Santo Grial siendo que no conoce su existencia, y es aún más inaudito el hecho de que me haya invocado".

"…" Mis ojos se encontraban lo más abiertos que podían, escuchaba sus palabras, pero ninguna tenía sentido. ¿Esto es una broma? Si esto es así… ¿Acaso es gracioso para alguien?... ¡¡Porque para mi no lo es!! Afortunadamente la chica era muy astuta, y pudo descifrar que en mi mirada sólo había una cosa, confusión.

"Mmm, creo que tendré que contarle toda la historia desde el principio".

Le agradecí infinitamente el haber tomado tan sabia decisión.

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Continuará…