7

EMMANUELLE

Nina observaba por la ventan preocupada por cuales serian las verdaderas intenciones de Emmanuele, solo había estado en una ocasión anterior en Viena pero no le fue difícil reconocer la zona peatonal alrededor de la plaza Stephansplatz. El auto se aparco de repente en una las calles laterales justo frente a un Beisl.

Corslo se apresuro a abrir la puerta por la cual descendió Emmanuelle rápidamente, sin embargo Nina permaneció en su sitio sin dar señas de querer mover un solo músculo.

― ¿Vienes? ― la cuestiono Emmanuel ofreciéndole la mano.

A pesar de los nervios y el miedo Nina extendió su mano y comenzó a descender del vehiculo, era como si aquel chico tuviera cierta influencia en ella, entonces recordó los que Spartan le había contado sobre su hermano, lo había descrito como un chico con capacidades especiales, supuso que aquella era una de ellas y sintió temor al no saber que tanto podría o no controlar sus acciones, aunque en realidad también sentía curiosidad por saber y conocer a aquel chico.

Una vez que los dos estuvieron abajo del auto, Emmanuelle se encamino al interior seguido por Corslo pero antes de que continuara avanzando se dirigió a él.

― Espera aquí... ― sus palabras mas que una solicitud parecieron una orden.

― Pero Tea ha dicho… ― replico Corslo al escuchar aquello.

― Me importa un bledo lo que haya dicho Tea ― exclamo.

La mirada de Corslo se lleno de temor.

Emmanuelle apresuro a la chica para que entrara y de inmediato ocuparon una de las mesas libre, de inmediato se acerco a ellos una chica.

― ¿Qué es lo que desean ordenar? ― los cuestiono sacando pluma y libreta de su bolsillo dispuesta a tomar la orden.

― ¿Café esta bien? ― pregunto el chico con tal ligereza como si aquello se tratara de un encuentro entre un par de viejos amigos.

Nina solo asintió.

― Un par de cafés por favor ― dijo sonriéndole amablemente a la chica.

Esta pareció emocionada, era mas que obvio que para ella tampoco había pasado desapercibida la belleza física de aquel chico, en realidad muchos de los presentes lo miraban con curiosidad como si se tratase de algún artista de cine o un cantante famoso.

― ¿Y bien? ― dijo el chico de forma tan casual que resultaba desconcertante ― Cuéntame… ¿Desde cuando conoces a mi hermano? ― comenzó a cuestionarla.

― Hace no mucho… ― respondió Nina tratando de encontrar una forma de escapar.

Aquello no paso desapercibido para Emmanuelle.

― Hay dos puestas aparte de la principal… aquella ― dijo señalando con la mirada y una mas que da a un callejón, pero lamento informarte que ambas están vigiladas por la gente de Corslo ― le advirtió ― De cualquier manera ya te dije que no pienso hacerte daño alguno… solo quiero hablar, hacia mucho que no tenia noticias de Daniel ―

― ¿Ese es su verdadero nombre? ― Lo cuestiono la chica.

― ¿No te lo ha dicho? ― reacciono Emmanuelle sorprendido ― Bueno supongo que tu debes conocerlo por Spartan, yo prefiero usar su verdadero nombre y no el que le han puesto aquellos que lo convirtieron en El Cazador ― indico.

― Lo ha hecho solo por ti... para poder encontrarte ― indico Nina a pesar de creer que eso el ya debía saberlo.

― Si… ha pasado los últimos años tras de mi y de la legión… ― musito este confirmando las sospechas de la chica.

― ¿Por qué estas con ellos Emmanuelle? ― dijo la chica interrumpiéndolo ― ¿Por qué no has escapado si eres tan poderoso como dices? ― lo cuestiono incrédula.

― No tengo por que hacerlo… ― puntualizo ente para sorpresa de la chica.

― Eso quiere decir que… ¿Estas con ellos por voluntad propia? ― dijo aun mas desconcertada ― Estas de su lado… ¿Te han convencido para que condenes a la raza humana a la destrucción? ― Lo cuestiono, la pregunta había clamado por salir de su garganta desde que estaban el auto pero no se atrevió a hacerla hasta aquel momento.

La mesera regreso en ese momento con un par de humeantes tazas las cuales coloco frente a ellos.

― ¿Desean algo mas? ― pregunto l achica guiñándole disimuladamente el ojo a Emmanuelle.

― Nada, gracias… ― indico el chico sin prestar atención a su coqueteo.

La mesera se fue un tanto desilusionada a seguir atendiendo al resto de los clientes.

― ¿Ves a esa chica? ― La cuestiono Emmanuelle.

Nina asintió como toda respuesta.

― Tiene dos años de relación con su novio… ambos viven juntos desde hace un par de meses y tiene planes de casarse cuando ambos terminen de estudiar… ― indico.

― ¿Eso que tiene que ver con mi pregunta? ―

― Su novio la engaña… y no solo eso, planea dejarla e irse… en realidad no la ama… ¿Ves a aquel otro tipo?, el sujeto del abrigo gris junto a la ventana… a defraudado millones de dólares a la empresa donde trabaja y culpado a otros para que no lo descubran y aquel ― dijo señalando al que parecía ser el dueño del local en que nos encontrábamos ― paga a sus empleados sueldos miserables y los hace trabajar jornadas extras sin pagarles un solo centavo de mas y aun así esta considerando despedir a ese chico ― dijo señalando a uno de los meseros que atendía la mesa a lado nuestro ― solo porque ha faltado un par de veces por llevar a su madre enferma al medico… su madre morirá y el se dará un tiro en la sien cuando esto suceda… ― apunto.

Nina miro a Emmanuelle aun mas sorprendida, Spartan se había quedado corto al decir que era un chico con cualidades especiales.

― ¿Puedes ver el futuro? ― lo cuestiono esta.

― Yo puedo verlo todo Nina… ― indico Emmanuel mirándola, sus ojos parecían mas brillantes y mas hermosos de cerca y la chica tubo que volverse para no caer en su hechizo ― Como ellos puedo mencionarte a miles mas, crueles y corrompidos por el odio, la avaricia, la sed de poder, los celos… cobardes que optan por la salida fácil… ¿Crees que merecen ser salvados Nina? ― La cuestiono.

La chica permaneció en silencio.

― Ninguno de ellos merece el perdón… ― agrego Emmanuell dando un sorbo a su taza de café.

― ¿Y quien eres tu para juzgarlos? ― lo cuestiono la chica mirándolo con reproche.

― Se que mi hermano me busca… ― indico sin responder a la pregunta de la chica ― le han llenado la cabeza con una sarta de tonterías… ―

― El solo quiere que vuelvas a su lado… ― apunto la chica.

El chico sonrió al escuchar las palabras de la chica.

― Te equivocas… ― la corrigió Emmanuelle ― Su principal objetivo no ha sido solo encontrarme… ― apunto.

― ¿A que te refieres? ―

― ¿Así que no te lo contó? ― Emmanuel parecía sorprendido de que la chica desconociese aquel detalle.

― ¿Contarme que? ― pregunto la chica sin comprender.

― Su verdadero objetivo no es solo encontrarme… si no matarme ¿Te das cuenta? ― La cuestiono ― Daniel quiere matar a su propio hermano… ―

El rostro de la chica se lleno de incredulidad, no podía creer que Spartan fuera capaz de hacer semejante cosas, cuando le había contado sobre su hermano había parecido totalmente sincero al decir que su verdadero objetivo era encontrarlo.

― ¿Aun asi crees que la humanidad merece ser salvada? ― la cuestiono Emmanuel.

― Estas equivocado ― musito la chica pasmada sin poder creer que aquello fuera cierto.

― Es tan cierto como que la humanidad esta corrompida… ― alego Emmanelle mirando a Nina fijamente ― Por eso fui enviado a este mundo con la misión de purgarla de sus pecados… ―

― ¿Y entregársela a ellos? ― dijo Nina levantando la voz ― ¿Crees que esa es la solución? ― alego.

Varios de los presentes se volvieron a mirarlos desconcertados aunque de inmediato volvieron a sus asuntos al creer que solo se trataba de una pelea de enamorados.

― ¿Acaso no te das cuenta? si condenas a la humanidad no solo destruirás a gente mala, mataras a niños, ancianos, hombres buenos que merecen vivir y que no hacen daño alguno… ―

― A veces es necesario que muchos se sacrifiquen… ―

― Son ellos y su influencia sobre ti lo que te hace hablr de esa manera… ― indico Nina.

― Ellos no han hecho nada mas que procurarme y cuidar que nada me ocurra… ― índico este tratando de justificarse.

― Lo hacen por su propia conveniencia… si los seres humanos somos borrados de la faz de la tierra serán ellos los que vendrán a ocupar nuestro lugar… ¿No te das cuenta? ― Indico ― Te secuestraron cuando eras apenas solo un niño para poderte usar a su favor… para poder deshacerse de una buena vez por todas de nosotros… ¡Abre los ojos Emmanuelle!―

El chico pareció dudar solo por un segundo pero de inmediato recobro nuevamente la tranquilidad, esa pasividad que lo hacia verse casi como si fuera un verdadero ángel.

― ¿Qué es lo que va a pasar conmigo? ― pregunto Nina consiente de que estaba en problemas.

― Nada… como te dije solo estaba interesado en saber de Daniel… no debes preocuparte, no pienso hacerte ningún daño ―

― No cro que los gorilas que traes como guardaespaldas me dejen ir tan fácilmente... Son demonios ¿No es así? ― lo cuestiono la chica.

― Solo Corslo... El resto son humanos, sirvientes que han entregado su vida a la Legión con la esperanza de poder convertirse en un demonio ―

Nina sintió un escalofrió al escuchar aquello, como era posible que existiera alguien capaz de tener semejante deseo.

― Daniel tiene la esperanza de poder rescatarte de La Legión… ― índico la chica tratando de hacer entrar en razón a Emmanuelle.

La mirada de emanuelle cambio repentinamente, parecía que aquello había dado finalmente en el clavo.

― No podrá… ― indico este tajantemente.

― Lo dices porque lo has visto.. ¿En el futuro? ― lo cuestino Nina.

― Eso aun no esta escrito… pero es imposible, Daniel es solo un humano… ― puntualizo ― ellos son cientos… miles… lo unico que puede hacer es cumplir con su destino… ― indico mirando a Nina como si quisiese que esta entendiera algo entre lineas.

La chica pareció comprender.

― ¿De que estas hablando Emmanuelle? ¿Quieres decir que Daniel debe…? ―

Nina callo antes de poder terminar la frase ya que en ese momento apareció Corslo y los interrumpió.

― Tea viene para acá… ― indico mirando con desprecio a su alrededor.

Emmanuelle se levanto de la silla.

― Le juro que ninguno de nosotros le ha dicho nada… ― se justifico ― Al parecer se ha enterado por otros medios… es mejor irnos y deshacernos de la humana antes de que llegue… ―

La mirada de Nina se lleno de miedo al escuchar las palabras de Croslo.

― Fue un placer Nina… ― dijo Emmanuelle sonriéndole cordialmente.

La chica se quedo muda sin atreverse a moverse ni un centímetro, sabia que seria inútil tratar de escapar, sin embargo le parecía imposible que fueran eliminarla ahí mismo, frente a todos, por un momento temió que no solo se deshicieran de ella si no de todos los ahí presentes. Para su sorpresa Emmanuelle emprendió el camino rumbo a ala salida no sin antes dejar un par de billetes sobre la mesa.

― Vamonos Corslo… ― ordeno avanzando hacia la salida.

― Pero… ― el Demonio pareció desconcertado.

― Es una orden Corslo… ― puntualizo Emmanuelle.

Antes de avanzar se dirigió nuevamente a Nina.

― Es mejor que tu también te marches, no te preocupes, nada te sucederá… dale saludos a mi hermano… ― le solicito.

El chico se encamino hacia la salida, Corslo por su parte se limito a mirarla con cara de pocos amigos pero no tubo otro remedio que obedecer. Nina observo desde ahí como Emmanuelle abordaba al auto que los había llevado hasta ahí y se marchaba de inmediato.

La mesera que los había atendido se acerco nuevamente a la mesa.

― ¿Se les ofrece algo mas? ― la cuestiono mientras disimuladamente buscaba al chico que minutos antes la acompañaba.

― Nada gracias… ― respondió la chica hecho un manojo de nervios.

Se levanto de su asiento y se encamino rumbo a la salida, sin otra cosa en la mente que lo que acababa de sucederle, había estado con el hermano de Spartan, al que había estado buscando durante los últimos diez años de manera desesperada y ahora sabia que quizás la única manera de salvar a la humanidad era que matara a Emmanuelle, tenia que decírselo ― pensó ― sin embargo desconocía donde o como encontrarlo, aunque de alguna manera tenia que hacerlo.