EL RESPLANDOR DE LA OSCURIDAD.

Capitulo 6. Nueva vida.

Hinata estaba apoyada de espaldas a un árbol mientras abrazaba a Naruto quien la besaba apasionadamente, después del beso inicial y de la decisión de la joven mujer de irse con el rubio de mechones rojos y su hija se habían besado varias veces mas y cada nuevo beso era mas apasionado y atrevido que el anterior.

Poco a poco se estaban haciendo adictos a los labios del otro y el tiempo parecía haberse detenido para la pareja.

- Debo ir por Shizuma, la deje con Tsunade-baa-chan y debe estar aburrida. – dijo Naruto al terminar el beso pero sin soltar del abrazo a la joven.

La Hyuga estaba abrazada al cuerpo del rubio y tenia la cabeza apoyada en el pecho de este sintiendo el fuerte palpitar del corazón del joven Jinchuriki y sintiendo el calor de su cuerpo.

- ¿Cómo?, ¿Cómo crees que Shizuma-chan tome lo nuestro? – dijo Hinata un poco nerviosa por la posible reacción de la pequeña.

- No creo que tenga algún problema, después de todo tu le caes muy bien. – dijo Naruto aun abrazando a la joven.

- Además que ahora que lo pienso bien desde que llegamos aquí ella ha estado hablando mucho de Hinata-chan, ¿será posible que ella hubiera estado planeando todo esto? – pensó Naruto un poco serio.

- Es lo más probable, recuerda que ella había estado planeando algo desde hace tiempo, no sabemos que es pero posiblemente sea esto, quien sabe lo que pasa por la mente de esa niña. – dijo Kyubi muy serio.

- Bueno, esa ya no importa. – pensó Naruto al tiempo que tomaba el rostro de la Hyuga y le daba otro beso.

Mientras la pareja continuaba besándose las tres espías se retiraban a la torre Hokage, la rubia y la pelinegra miraban a la pequeña niña que iba muy emocionada.

- Tendré mamá nueva y papá ya no estará solo. – dijo Shizuma sonriendo.

- Tsunade-sama, no cree que Naruto-kun esta siendo algo drástico, lo de irse con Hinata al país de la cascada, como cree que lo toma Hiashi-san cuando se entere, ¿Qué pasara con el consejo?, si Hinata se marcha la declararan como ninja renegada, eso sin contar de que por poseer el Byakugan no la dejaran irse fácilmente, esto tendrá muchos problemas. – dijo Shizune muy preocupada y mirando a la rubia Hokage.

- Tú sabes que Naruto hará lo que sea necesario para lograr sus metas, no te preocupes, ya encontrara una solución y con la muestra de poder que dio al acabar el solo con el ejército enemigo en tan poco tiempo dudo que alguien este tan loco de intentar oponerse a el, tranquila, el puede lograr lo que desee. – dijo Tsunade muy seria.

Luego de un par de minutos la joven pareja fueron juntos hasta la torre Hokage a buscar a la pequeña hija del rubio, al entrar las dos mujeres y la rubia de mechones negros se los quedo mirando con una gran sonrisa al verlos entrar agarrados de las manos.

- Algo sabe. – pensó Naruto al ver la sonrisa de la pequeña niña.

- Eso es seguro. – dijo Kyubi en la mente del joven muy serio.

- Hola papá, lograste que Hinata-chan se calmara. – dijo Shizuma sonriendo tiernamente.

- Lo sabe. – pensó Naruto al ver aquella sonrisa.

- Podemos, podemos hablar un momento tú y yo. – dijo Naruto mirando fijamente a su hija. - ¿Podrías esperar un poco aquí Hinata-chan? – dijo Mirando un momento a la joven de cabellos negro azulado que asintió un poco sonrojada mientras padre e hija salían de la oficina de la líder de Konoha.

La Hokage y su asistente se dirigieron unas miradas cómplices mientras miraban con malicia a la Hyuga que las veía un poco apenada.

- Muy bien Hinata, di, ¿ya son novios?, ¿Qué tal besa? – dijo Tsunade mirando fijamente a la ojiperla que se sonrojo mucho al recibir las preguntas.

- Yo, yo, yo. – dijo Hinata muy nerviosa y extremadamente sonrojada.

- No intentes negarlo que lo vimos todo, ustedes dos se veían tan tiernos. – dijo Shizune al lado de la voluptuosa mujer.

Mientras eso pasaba en el pasillo se encontraba Shizuma sentada en una silla moviendo las piernas de forma juguetona mientras Naruto la miraba indeciso.

- ¿Qué?, ¿Qué piensas de Hinata-chan? – dijo Naruto mirando fijamente a la pequeña que lo miraba curiosa.

- ¿Por qué? – dijo Shizuma sonriendo.

- Me la esta poniendo difícil. – pensó Naruto mirando a la pequeña.

- Solo quiero saberlo. – dijo Naruto mirando a la pequeña.

- No será más bien que te gusta y quieres saber si quiero que ella sea mi nueva mamá. – dijo Shizuma sonriendo maliciosamente.

- Demonios, justo como me lo temía ella ya lo sabia. – pensó Naruto mirando consternado a la pequeña.

- Pequeña astuta, tan solo cinco años y es muy inteligente, es toda una genio. – dijo Kyubi bastante impresionado.

- Bueno, ya que pones de ese modo si, que piensas. – dijo Naruto mirando atento a su hija.

- Si papá esta feliz con ella Shizuma esta feliz, papá ha estado solo desde que mamá murió y eso no es bueno, yo quiero que papá este feliz y que no este mas solo. – dijo Shizuma sonriendo.

- Shizuma. – pensó Naruto acercándose a la pequeña y abrazándola.

El rubio tomo a la pequeña y la cargo y entraron en la oficina viendo a la rubia Hokage tomando un baso grande de sake mientras su asistente reía un poco ante una Hinata que parecía un volcán en erupción por lo roja que estaba.

- Me perdí de algo. – pensó Naruto al ver esa escena.

Para el día siguiente la noticia del noviazgo de la heredera al liderazgo del clan Hyuga y el Jinchuriki del Kyubi estaba en boca de cada uno de los habitantes de la aldea, aun era un misterio quien comenzó con el chisme pero en esos momentos toda la aldea sabia de eso y todos hablaban al respecto.

En la mansión del clan Hyuga había cierto revuelo, la tensión se sentía en el ambiente y la mayoría de todos los que caminaban por la casa no podían evitar mirar hacia la puerta del dojo de la familia en donde estaban reunidos Hiashi Hyuga y Hinata.

La puerta se abrió repentinamente casi matando del susto a una joven de la rama segundaria que vio perpleja como el líder del clan salía con los ojos cerrados fuera de la habitación rumbo a la salida de la mansión, segundos mas tarde salio la hija de este un poco consternada y con un rostro que reflejaba un poco de confusión.

Dos miembros de la rama secundaria fueron corriendo hasta donde Hiashi para acompañarlo al igual que Neji que se dirigió directamente hacia el líder del clan.

- Hiashi-sama, ¿Qué ocurre? – dijo Neji al estar cerca de su tío.

- Debo hablar inmediatamente con la Hokage. – dijo Hiashi rumbo a la torre Hokage.

Así en silencio el grupo de Hyugas siguieron su camino hacia la torre. En ese momento Hinata entraban en su habitación y se sentó en la cama mientras miraba por la ventana.

- Hermana. – dijo una joven de cabello castaño que entraba a la habitación y miraba atenta a la peliazul.

- ¿Qué ocurre Hanabi? – dijo Hinata mirando a la recién llegada.

- Solo quería saber como te fue con nuestro padre, que te dijo. – dijo Hanabi acercándose a la joven.

- Bueno, el. – dijo Hinata un poco pensativa y mirando a su hermana menor.

Mientras en la torre de la líder de la aldea se encontraba la legendaria sannin médica sentada en su silla, a su lado su fiel asistente y frente a ellas Hiashi Hyuga mirándolas seriamente.

- ¿Qué ocurre Hiashi?, ¿Por qué quieres hablar conmigo así de improviso? – dijo Tsunade mirando atenta al líder del clan mas poderoso de la aldea.

- Seré breve, exijo el destierro inmediato de Hinata Hyuga, quiero que se vaya de esta aldea lo más pronto posible. – dijo Hiashi muy serio sorprendiendo a las mujeres.

- Destierro, pero, ¿Cómo?, ¿Por qué? – dijo Shizune muy sorprendida y algo molesta con el hombre.

La rubia lo miro por unos instantes algo consternada aunque luego puso una cara muy seria y miro fijamente al hombre frente a ella.

- Puedo saber el motivo para esta decisión. – dijo Tsunade sin mostrar emoción alguna acto que llamo la atención de su asistente.

- Los motivos son algo que solo le concierne única y exclusivamente al Clan Hyuga. – dijo Hiashi mirando fijamente a la mujer de cabellos dorados y de sobre desarrollado cuerpo.

- Entiendo, le diré tu decisión al consejo para que la aprueben. – dijo Tsunade mirando al Hyuga.

- No es necesario que la aprueben, aquí tiene. – dijo Hiashi sacando una carta y entregándosela a la mujer. – Allí esta una orden para que ella sea exiliada de inmediato, no hay punto de discusión. – dijo muy serio levantándose de la silla y saliendo de la habitación.

En cuanto el líder del clan Hyuga salio por la puerta y la cerro la rubia dio un profundo suspiro mientras se masajeaba la cabeza.

- Tsunade-sama, ¿Qué piensa hacer? – dijo Shizune mirando a la rubia.

- Pues aceptar la petición de el, después de todo es el líder del clan mas poderoso de Konoha y nadie no los miembros del consejo pueden interferir con las decisiones que el tome con respecto al clan Hyuga, ni modo Hinata tendrá que ser exiliada. – dijo Tsunade sirviéndose un poco de sake.

- Pero entonces Hinata. – dijo Shizune mirando a su líder un poco preocupada.

- Shizune, si Hinata es exiliada de Konoha ella puede irse libremente con Naruto sin que pasa absolutamente nada. – dijo Tsunade tomando un sorbo de licor.

- Entiendo. – dijo Shizune un poco mas tranquila y acercándose a la rubia. – Tsunade-sama tiene trabajo pendiente. – dijo quitando la botella de sake de las manos de la rubia al igual que el baso.

- Amargada. – dijo Tsunade en un leve susurro mientras firmaba la carta que le dio el líder del clan Hyuga y tomaba varias carpetas.

Horas mas tarde en restaurante estaban los antiguos amigos de Naruto reunidos y hablando entre ellos.

- Hinata y Naruto son novios, dicen que los vieron besándose apasionadamente en el parque. – dijo Ino un poco emocionada.

- Pues si y yo escuche que ella se va a ir con el. – dijo TenTen sonriendo.

- Eso si que es amor, estoy conmovido, la llama de la juventud arde muy fuerte en ellos dos. – dijo Lee gritando con lagrimas saliendo de sus ojos mientras una gran cantidad de llamas lo cubrían pero no lo quemaban ante la mirada de todos que lo veían como si estuviera loco.

- Los dos son muy problemáticos. – dijo Shikamaru tomando un cigarrillo y encendiéndolo.

- Te importaría, aquí no se puede fumar, no se como Temari aguanta que lo hagas. – dijo Ino mirando al Nara mientras le quitaba el cigarrillo.

- Hablando de ella, en la noche me mando un mensaje con un halcón cuando le dije que Naruto estaba en la aldea. – dijo Shikamaru en un tono de voz algo serio.

- ¿Qué decía? – dijo Kiba que estaba sentado al lado del estratega.

- Que Naruto y Gaara han estado hablando para que la hija de Naruto se convierta en ninja de la arena. – dijo Shikamaru un poco serio.

- Lo imagine, esa niña tiene algo extraño, la cantidad de chacra que tiene es anormalmente alta eso sin contar con que la técnica que hizo cuando llego era la técnica del Yodaime Hokage y no creo que ella tenga mas de cinco años, viéndolo de un modo normal ella es una verdadera genio. – dijo Shino que estaba en un rincón mirando por la ventana hacia un hormiguero cerca de un árbol.

- Eso mismo le dijo Gaara a Temari, Naruto a estado entrenando a su hija y al parecer ella es muy buena, cuando crezca va a ser una Ninja temible y se que tanto la aldea de la arena como la de la cascada quieren que ella este en sus filas. – dijo Shikamaru muy serio.

- Eso es impresionante, para ser hija de Naruto. – dijo Sasuke el cual hasta el momento se había mantenido en silencio.

- Vamos Sasuke-kun, Naruto se ha vuelto muy fuerte, casi nos mata en ese combate y no le costo mucho trabajo, piensa en lo que les hizo a los ninjas enemigos, las aldeas se rindieron ante tal ataque, 10.000 ninjas muertos en tan solos unos pocos minutos, eso es algo que los hizo temer y no arriesgarse a una guerra a largo plazo en la cual muchos mas ninjas morirían. – dijo Sakura al lado del pelinegro.

- Es solo que no entiendo como el se volvió tan fuerte en tan poco tiempo. – dijo Sasuke molesto.

- Hasta donde me dijo Neji esta Naruto le contó a Hinata que cuando el se fue de Konoha fue a viajar por el mundo, entreno en muchas partes y lo hizo sin descanso, entreno una y otra vez y aprendió todo lo que pudo y fue así como se hizo mas fuerte. – dijo TenTen mirando al grupo.

- Pues que buen entrenamiento, no pudimos ni tocarlo. – dijo Kiba molesto.

- Eso significa que el es aun mas fuerte. – dijo Sai un poco serio.

- ¿De que hablas? – dijo Chouji dejando de comer un bolsa de papas fritas y mirando al joven.

- Es simple, considerando la terrible fuerza que uso cuando lucho contra Akatsuki y lo que hizo con los ninjas enemigos o contra nosotros en ese combate es fácil deducir que no ha luchado enserio, el debe tener aun mas poder escondido, además el nunca se rinde así que sus verdaderos poderes deben ser inimaginables. – dijo Sai mirando seriamente al grupo para luego sonreír.

- Esa era una posibilidad que ya me había planteado y si, es lo más probable, jamás he podido determinar la verdadera fuerza de Naruto, eso es algo que esta fuera de cualquier lógica. – dijo Shikamaru muy serio y rascándose la cabeza.

- Menos mal que estuvo de nuestro lado, no quiero ni imaginar que pasaría si se pusiera en nuestra contra. – dijo Ino muy seria.

- Eso seria catastrófico. – dijo Shino dejando de mirar por la ventana y mirando al grupo.

- Y lo más importante, que nadie intente hacerle algo a su hija, según me dijo Temari el es muy sobre protector con ella, además, que ella oculta varios secretos que la hacen un rival de los que si te los encuentras mejor huye o muere. – pensó Shikamaru un poco serio.

En ese momento en el Ichikarus Ramen´s estaban el Jinchuriki del Kyubi y su pequeña hija comiendo o más bien devorando una gran cantidad de los platillos favoritos de ambos, fue en ese momento cuando una joven de cabello negro azulado entro en el local llamando la atención de los clientes.

- Hinata-chan. – dijo Shizuma bajándose de la silla y corriendo a abrazar a la joven.

El joven de cabellos bicolor siguió a la pequeña solo que este le dio un beso en los labios a la joven que la dejo completamente sonrojada y apenada.

Los tres se sentaron en unas de las sillas del local mientras el dueño del negocio y su hija preparaban otra orden extra de platillos para sus clientes.

- ¿Qué paso? – dijo Naruto un poco preocupado.

- Mi padre dijo, dijo que si. – dijo Hinata un poco animada.

- Que bien. – dijo Naruto suspirando aliviado. – Aun creo que debiste dejar que yo fuera a hablar personalmente con el y no tu sola. – dijo mirando a la Hyuga.

- No hay problema, el entendió y dijo que podía irme contigo, que dejaría a Neji y a Hanabi como los lideres del clan. – dijo Hinata sonriendo un poco.

- Cuando nos podemos ir, extraño al abuelo. – dijo Shizuma mirando a su padre.

- Bueno, yo creo que será mañana, al menos eso me dijo Shizune-nee-chan. – dijo Naruto un poco pensativo.

- Yo ya tengo mis, yo ya tengo mis maletas hechas. – dijo Hinata mirando al joven padre.

Los dos se besaron de nuevo mientras la pequeña y los encargados del local los miraban. Los tres al terminar de comer fueron a dar una caminata por la aldea y mientras caminaban iban llamando la atención de todos los habitantes que los miraban fijamente.

Mientras iban caminando se toparon con Sasuke y Sakura que iban en dirección contraria.

- Hola Sasuke-chan. – dijo Naruto en tono algo burlón lo que provoco una mirada de rabia por parte del pelinegro.

- No se como fue que te volviste mas fuerte pero no dejare que eso se quede así, voy a entrenar y me haré mas fuerte que tu, ya lo veras. – dijo Sasuke mirando al Jinchuriki que lo miraba divertido.

- Puedes pero no creo que puedas lograrlo. – dijo Naruto sonriendo siniestramente.

- No dejare que me superes, ya veras, yo soy un Uchiha y me haré mas fuerte que tu. – dijo Sasuke mirando fijamente al ojiazul.

- ¿Uchiha? – dijo Shizuma mirando al pelinegro. – ¿Tu tienes el Sharingan verdad? – dijo acercándose un poco al pelinegro ante la mirada atenta del rubio que sonrío con algo de malicia.

- Si, así es, mira. – dijo Sasuke activando el Sharingan con lo cual sus ojos adquirieron un tono rojizo al tiempo que tres aspas se formaron alrededor de la pupila.

- Es cierto, mira papá, el también tiene el Sharingan. – dijo Shizuma mirando a su padre un poco emocionada.

- ¿También? – pensaron Sakura, Sasuke y Hinata al tiempo.

- Mira. – dijo Shizuma cerrando los ojos y al abrirlos mostraban los ojos rojos y las mismas tres aspas que tenían los ojos del pelinegro signo inequívoco de un Sharingan completo en su versión normal.

- No, no es, no es posible. – dijo Sasuke en un estado de completo shock al ver los ojos de la menor.

- En realidad si lo es, a mi también me sorprendió cuando me entere de que aun hay pequeños grupos de descendientes de los Uchihas que aunque no conservan el apellido aun tienen el Sharingan en su sangre, la abuela de Shizuma era una Uchiha y mi difunta esposa aunque no era una ninja también tenia el Sharingan, solo que su cuerpo era muy débil y no podía luchar. – dijo Naruto un poco serio y mirando al grupo que lo miraba atento.

- Hay, hay más Uchihas vivos. – dijo Sasuke un poco consternado.

- Varios, en el pueblo en donde yo vivo hay unos 30 mas o menos. – dijo Naruto mientras la pequeña iba a su lado y desactivaba su Sharingan.

- Puedo entender que quizás haya algunos usuarios del Sharingan con vida, se que no todos los Uchihas vinieron a Konoha cuando esta se formo pero no entiendo como es que esa niña para tener tan corta edad ya haya despertado el Sharingan y lo haya llevado hasta el tercer nivel, ¿Quién es en realidad ella? – pensó Sasuke mirando fijamente a la niña.

En un momento el pelinegro activo su Sharingan y miro fijamente a la pequeña niña y al ver sus conductos de chacra quedo tan consternado que sus ojos se desactivaron y quedo atónito ante lo que vio.

- Adiós. – dijo Naruto caminado junto a su hija y a su novia.

- Sasuke-kun, ¿Qué paso? – dijo Sakura acercándose al pelinegro quien parecía muy confundido y sorprendido.

- Esa niña, ella, ¿Qué es ella? – dijo Sasuke muy sorprendido y sin reaccionar.

El día trascurrió rápidamente y al mañana siguiente Naruto quien ya había cobrado su recompensa estaba en la puerta de la aldea junto a su hija y esperaba que Hinata llegara, a lo lejos la joven apareció junto a su hermana y primo que la ayudaban con unas maletas.

Luego de una pequeña despedida los tres partieron rumbo al país de la cascada y al pueblo en donde Naruto y Shizuma vivían, luego de un par de días de viaje en los que descansaron en alguna posadas de viaje llegaron hasta la aldea de la cascada, se dirigieron hasta una montaña en donde en la cima se veía un gran templo.

Subieron unas largas escaleras hasta que al llegar a la cima vieron a un hombre algo grueso y un poco calvo vestido de moje con una escoba limpiando un camino de piedra que llevaba al templo.

- Abuelo. – dijo Shizuma corriendo emocionada hacia el hombre que al verla sonrió y se agacho para recibir a la pequeña.

- Shizuma-chan, que bueno verte, ¿Dónde estabas?, ¿te paso algo?, ¿el desconsiderado de tu padre te puso en peligro? – dijo el anciano acariciando el rostro de la pequeña.

- Oiga suegro, que clase de opinión tiene usted de mi. – dijo Naruto acercándose al hombre quien lo miro y se sorprendió al ver a Hinata.

- Ho, hola. – dijo Hinata detrás del ojiazul.

- Hola, Naruto, ¿Quién es esta chica? – dijo Kyosuke mirando fijamente a la Hyuga.

- Shizuma, puedes llevar a Hinata-chan a tu habitación, necesito hablar con tu abuelo a solas. – dijo Naruto mirando a la pequeña.

- Si. – dijo Shizuma corriendo a donde la Hyuga y tomando su mano. – Ven, te mostrare mi habitación. – dijo emocionada al tiempo que ambas entraban al templo.

Hinata vio como los dos hombres hablaban un poco y luego entraban a lo que parecía ser una especia de dojo, después fueron hasta la habitación de la pequeña en donde había muchos muñecos de peluche, muñecas, también vio un portarretrato en donde había una foto en la que estaba Naruto y una mujer de cabello negro muy hermosa.

- Esa era mi mamá, papá y abuelo me han dicho que era muy buena. – dijo Shizuma acercándose a la chica.

- ¿Crees que Naruto-kun tenga algún problema con tu abuelo? – dijo Hinata un poco preocupada.

- No te preocupes por eso, ellos se la viven peleado entre ellos por todo, tranquila que mi abuelito es muy bueno. – dijo Shizuma mirando a la Hyuga.

En ese momento en el dojo Naruto y el hombre frente a el se miraban seriamente sin parpadear ni nada.

- Entonces tú y esa chica quieren vivir aquí juntos. – dijo Kyosuke un poco serio.

- Si así es. – dijo Naruto muy serio.

- Bueno, han pasado varios años desde que mi hija nos dejo, supongo que ya era hora de que decidieras rehacer tu vida con alguien mas. – dijo Kyosuke un poco pensativo.

- Le juro que yo no he olvidado a Hikari-chan y jamás lo haré, yo aun la amo y lo seguiré haciendo ya que cada vez que veo a Shizuma la recuerdo, el solo que yo a Hinata-chan también la amo y quiero estar con ella, no trato de remplazarla ya que eso es imposible pero quiero que Shizuma conozca el amor de una madre y se que Hinata-chan es capaz de hacerlo, ella es una maravillosa persona y le ha tomado cariño a Shizuma. – dijo Naruto muy serio.

- Entiendo y no te preocupes, no me opongo a tu relación, se que amaste sinceramente a mi hija, estuviste a su lado hasta el día de su muerte y a pesar de que sabias que ella iba a morir joven te casaste con ella y la hiciste feliz hasta el ultimo momento, ya es hora de que vuelvas a rehacer tu vida, además en algo tienes razón, Shizuma debe conocer lo que es el amor de una madre y eso es algo que ninguno de los dos podrá hacer, además que si ella es tan buena como dices seguro que la hace una mejor persona y cambia ese carácter de traviesa que heredo de ti. – dijo Kyosuke riéndose un poco.

- Oiga. – dijo Naruto molesto.

De esa forma los días trascurrieron y antes de que se dieran cuanta ya habían pasado casi dos meses desde que la joven pareja había ido a vivir en el templo. En una habitación una joven mujer se comenzaba a levantar, al abrir los ojos se aparto un mechón de cabello que caía sobre su rostro y miro en lugar en donde dormía.

Justo a su lado estaba su amado, ella estaba acostada sobre su pecho, no importaba todo lo que había pasado ya entre ellos dos aun no podía evitar sonrojarse al despertar así cada mañana y menos cuando los recuerdos de la noche anterior llegaban con fuerza al ver la ropa tirada por toda la habitación y darse cuenta que lo único que tapaba su desnudes era una delgada sabana que compartía con su amado.

Aun no podía creer lo que pasaba, en un mes mas por fin ella y su amado Naruto se casarían, lo que fue un sueño de niña y de adolescente al fin pasaba, Hinata intento levantarse para recoger un kimono que estaba aun lado de la cama pero una mano se apropio de uno de sus brazos al tiempo que movía los cabellos de allí y comenzaba a besarla en su cuello mientras daba unos pequeños mordiscos logrando que la joven suspirara.

- Na, Naru, Naru. Naruto-kun, no, ahora, ahora no, es, es muy, es muy temprano. – dijo Hinata muy nerviosa mientras sus suspiros se iban haciendo mas y mas fuertes.

- Y eso que importa, en la noche decías otra cosa. – dijo Naruto con malicia mientras llevaba a la joven a la cama mientras la besaba en los labios.

- Pero, pero, Shizuma-chan, yo, la voy, la voy a llevar, a, a buscar flores en la mañana, y ya, ya es hora. – dijo Hinata tratando de resistir los impulsos y el deseo que aumentaba rápidamente en su cuerpo.

- Si no hay mas remedio, pero esta noche no hay excusa que valga. – dijo Naruto con una sonrisa maliciosa y una mirada cargada de deseo.

- S, si. – dijo Hinata un poco sonrojada mientras el joven la dejaba levantarse pero sin quitarle los ojos de encima.

- Naruto-sama. – dijo la voz de una mujer en la puerta de la habitación.

- Hay alguien que lo busca, esta en el templo y quiere hablar personalmente con usted. – dijo la mujer sin abrir la puerta.

- Voy enseguida. – dijo Naruto levantándose de la cama.

El ojiazul agarro la ropa que estaba a lo largo de la habitación y se cambio rápidamente, le dio un beso a la joven y salio rumbo al templo en donde lo esperaba un hombre con ropa muy elegante y con una maleta algo gruesa.

- Usted es Naruto Uzumaki. – dijo el hombre al ver al exninja de Konoha.

- Así es, ¿Quién es usted? – dijo Naruto mirando al hombre frente a el.

- Mi nombre es Takashi Amano, soy un comerciante de joyas y me dijeron que usted es un gran guardaespaldas, tengo que llevar una importante mercancía al país de la luciérnaga y me gustaría contar con sus servicios, estoy dispuesto a pagarle lo que pida. – dijo Takashi mirando fijamente al rubio.

- Para cuando seria la misión. – dijo Naruto mirando al hombre.

- El barco ya esta listo para partir, solo falta que usted vaya y listo. – dijo Takashi muy serio.

- De acuerdo, al terminar la misión le diré de cuanto será mi paga. – dijo Naruto un poco serio.

- Muy bien, lo este esperando en el puerto. – dijo Takashi mientras hacia una reverencia y se marchaba.

- Una misión de escolta, nada complicado. – pensó Naruto mientras iba a su habitación.

Después de media hora el joven salio del templo mientras se despedía de su prometida y de su hija mientras el abuelo de esta le decía que no hiciera alguna locura, el joven mercenario llego hasta el puerto en donde estaba el barco que estaba a punto de zarpar, subió en el y se sentó en una silla mientras comenzaba su viaje.

Cuando el barco desapareció del puerto un hombre que lo vigilaba llego aun teléfono y marco un numero.

- Señor, el plan funciono, acaban de partir. – dijo el hombre y espero a oír la voz de la persona con la que hablaba.

- Muy bien, ya saben lo que tiene que hacer. – dijo la voz de un hombre al otro lado de la línea telefónica.

- Si. – dijo el hombre colgando el teléfono y caminado a una casa en medio del pueblo.

Al entrar en ella varias personas vestidas con túnicas negras y mascaras de animales se lo quedaron mirando.

- Danzou-sama ya dio la orden, tenemos que capturar a Shizuma Uzumaki y llevársela directamente a Konoha. – dijo el hombre mirando a los demás.

Los ninjas salieron a toda velocidad hasta el templo y al legar se escondieron mientras veían como Hinata y Shizuma salían a recolectar algunas flores.

Se hicieron unas señas entre ellos mientras se ubicaban alrededor de la zona en donde estaban la joven mujer y la pequeña niña.

Entretanto en Konoha en un edificio estaba el líder de la división raíz del Ambu mirando unos papeles.

- Muy pronto tendré a esa mocosa en mis manos, si este Uzumaki no quiere que nada malo le pase tendrá que hacer todo lo que yo le diga, con esa arma en mis manos no solo Konoha ser amia sino el mundo entero. – pensó Danzou mientras comenzaba a reírse.

Hola a todos, espero que este capitulo les haya gustado, lamento la demora pero aun así espero que este capitulo sea de su agrado.

Agradezco a todos los que dejaron reviews en el capitulo anterior, gracias a su apoyo es que tengo ganas de continuar este fic, les informo que este fic esta a punto de terminar, el próximo será el ultimo capitulo de este fic así que estén pendientes.

Cualquier comentario, duda, queja y/o sugerencia no duden en hacerla ya que son bienvenidas, gracias a todos por su apoyo y nos vemos en el próximo capitulo.