Capitulo 8
Al día siguiente Hermione había llegado corriendo a la clase de pociones, abandonando a toda velocidad lo que hacía en ese instante, para asegurarse de ser la primera. Y de verdad lo había sido. Cuando llegó ahí entró dejando sus cosas en el lugar acostumbrado y se acercó a su profesor de pociones, notó en él los restos de las maldiciones que seguramente Voldemort le había lanzado.
-buenos días profesor-dijo al estar frente a él, Snape levantó la vista
-buenos días Granger, llegas demasiado temprano, ¿que deseas?-
-pues yo…yo solo quería saber como se encuentra, ayer no dio clases y no supe donde encontrarlo…ya sabe para mi castigo-
-Hasta yo me llego a enfermar, no soy de piedra-
-lo sé…es solo que…me
-¿solo que?-
-Me preocupe por usted…
Y nunca la chica había encontrado en suelo tan interesante es esos momentos notó como sus mejillas se sonrojaban.
-"por que me sonrojo"-pensó
Snape estaba con la boca abierta ante tal declaración. No pensó en ningún momento escuchar eso, bueno ni siquiera estaba acostumbrado proviniendo de alguien como ella, solo lo hacían Dumbledore y Dahana. Tampoco dejó de notar el sonrojo de la chica y sonrió ligeramente. Iba a decir algo cuando los demás alumnos empezaron a llegar y se limitó a decir:
-Después hablamos Granger…vaya a su lugar…-dijo con su voz usualmente fría
-si señor-contestó la chica tratando de no hacer mucho caso al tono de su profesor, sabía que tenía que disimular, pero era difícil creer que no era disimulo, lo hacía tan bien que era digno de un premio.
La clase pasó sin más al igual que el almuerzo y al final de la clase de DCAO Dahana llamó a Hermione.
-Hermione necesito que te quedes unos minutos-
-si Dahana-
Cuando no hubo nadie más en el salón la profesora empezó a hablar.
-He terminado de evaluar las pruebas de DCAO y he notado que sabes demasiado, o más de lo que deberías y me pregunto como lo haces-
-yo…yo
-no te preocupes no vas a recibir un regaño, aun que si me gustaría saberlo, se que estudias pero te pido que tengas cuidado con lo que lees ¿entendido?-
La chica asintió con la cabeza
-bueno como te iba diciendo, estas muy adelantada y de hecho sabes muchas mas cosas que tus compañeros y no veo el caso de que sigas con las clases de defensa, aunque si tienes que ver algunas cosas que te hacen falta, estoy segura de que de defensa no te falta tanto de aprender, por lo cual he hablado con Albus y me ha dado la autorización para darte clases ya no de DCAO, si no de artes oscuras, no se si estés interesada ¿Qué dices?-
Bueno esta escena era cómica, Hermione estaba parada frente al escritorio de Dahana con la boca media abierta, sin parpadear o emitir algún sonido. No podía creerlo, tomaría clases de artes oscuras y Dumbledore lo había autorizado, podía esperar eso para Harry pero ¿ella?
Lo único que pudo hacer dentro de su sorpresa fue mover la cabeza diciendo que si. Dahana sonrió tratando de aguantarse la risa.
-muy bien pues bueno nos vemos esta tarde-
-oh! Disculpa pero tengo castigo con el profesor Snape –
Dahana solo sonrió y negó con la cabeza
-vamos-dijo poniéndose de pie
-¿cómo que vamos?-
-vamos a hablar con Severus, seguro que puedo intervenir un poco-
Ahora la cara de Hermione no era de sorpresa sino de shock.
-¿Co…Cómo?-
-si pues con Severus es tu castigo, vamos-
-si…
Se dirigieron juntas a las mazmorras, Hermione se estaba preguntando como era que Dumbledore había aceptado eso a Dahana ¿Por qué?
Cuando llegaron al despacho de Snape la chica entró primero.
-Tarde Granger, solo espero que no se te haga costumbre-
-¡oh! Pero si mal no recuerdo tu tampoco eras muy puntual ¿o que equivoco?-dijo la profesora McMillan mientras entraba
-Dahana que haces aquí, algo referente a ¿Granger?-
-no Severus, yo solo pasaba por aquí y pues decidí venir a perder mi tiempo-dijo de forma sarcástica-claro que vengo a hablar de Hermione, ¡descuidado! No cambias Snivi…-
-no te atrevas Dahana-casi grita Snape-si a ti te lo permití fue por que confío en ti, pero no tienes que decirlo frente a Granger-
-Cuando demonios la vas a llamar por su nombre? No puedo creer que le sigas diciendo Granger…ya madura Snivi…-
-Te lo advierto Dahana-dijo con su voz peligrosa y comenzando a alterarse-no frente a Her…Gren.. Her…¡demonios! ¿ves lo que provocas?- dijo Snape tumbándose en la silla y posando su cabeza en su mano.
Hermione veía la escena más confundida que nunca. Dahana trataba a Snape con mucha familiaridad y este perdía el quicio rápidamente en manos de la profesora. Hermione supo que se conocían desde antes porque no encontraba una explicación lógica a todo esto. Dahana estuvo a nada de llamarlo Snivellus.
-"¿Qué demonios pasa aquí?"-pensó la chica
De repente escuchó la risa de Dahana, una risa de burla y la burla estaba dirigida a su profesor de pociones quien solo dijo:
-no cambias, no cambias en lo más mínimo-
-no sabes cuanto te equivocas Severus, en dado caso el que no cambia mucho que digamos eres tu…pero bueno yo no vine a hablar de cuanto hemos cambiado o a burlarme de ti, aunque valió la pena, hace mucho que no lo hacía-dijo soltando una risita
-¡Dahana!-
-esta bien esta bien, solo vine a pedirte la autorización para que Hermione tome clases de Artes oscuras conmigo, ella me dice que tiene castigo contigo así que no se que podamos hacer-
-espera un momento ¿Que Granger que?-
-va a tomar clases de artes oscuras, no querrás desperdiciar tanto talento o que… ¿tratas de decirme que no es capaz?
-no, no, yo no quise decir eso… claro que es capaz seria tonto pensar lo contrario pe…-
-Entonces esta todo dicho, tendrás clases conmigo y repondrás los días restantes de castigo contigo-dijo mirando a Snape.
-si…si-dijo la chica nerviosa
-bueno, me retiro ¡gracias Sev!,empezaremos mañana -dijo la profesora guiñandole un ojo a Hermione y saliendo del despacho con una sonrisa en la boca.
Snape tenía una cara de asombro y de confusión, mientras que Hermione estaba tratando de aguantar por todos los medios no reírse de la expresión de Snape y sobre todo el diminutivo con el que Dahana había llamado al profesor…
-"sev"-pensó y tuvo que taparse la boca para que no se viera la sonrisa pero este reaccionó cuando Hermione se le escapó una pequeña risita.
-Te aconsejaría que no te burlaras de mi, recuerda que tienes un castigo, ahora es mejor que termines lo que estabas haciendo, ya perdimos un día-la chica dejó de reír por fuera ya que por dentro estaba estallando en carcajadas.
La tarde pasó sin más, a Severus se le olvidó preguntarle por que tanta preocupación por el.
Mientras tanto la chica no podía dejar de pensar en las palabras de este.
-"claro que es capaz, seria tonto pensar lo contrario"-
Parecía que su profesor estaba algo serio, pero tal vez necesitaba descansar, después de terminar con el castigo pensó que sería mejor irse y cuado estaba por irse Severus se puso de pie después de estar todo el tiempo sentado.
Llegó a ella lentamente y la miró a los ojos, pasando una mano por su enmarañado cabello y sonrió, la chica solo estaba quieta…el se acercó más a ella y posó sus labios suavemente en los de la chica, no hizo sino disfrutar ese tierno rose y después se separó, viendo el gesto de Hermione de que no le había gustado algo tan rápido dijo
-creo que es mejor así, no quiero que pienses que solamente estoy contigo por eso-
Ella asintió nuevamente.
-¿puedo decir que te quiero?-
Esto callo como bomba a la chica, sintió un poco pesado el estómago, no supo que había sido eso, en estos días Snape se había comportado frío y ahora que estaban ahí decía eso…
-si eso es lo que sientes, yo creo que si-dijo a chica con un hilo de voz
-te veo mañana-dijo Severus posando otro suave beso en la frente y dejando a una feliz Hermione salir de su laboratorio.
& &
Después de esto Snape se empezó a comportar diferente con la chica, siempre que estaban juntos aprovechaba para platicar con ella, abrazarla y decirle una que otra vez que la quería.
El día del partido de Gryffindor vs. Slytherin ellos hicieron una puesta, dijeron a que equipo le iban y el que perdiera podía hacerle al otro cinco preguntas.
Nunca un partido de quidditch había estado tan protegido, había aurores alrededor del castillo atentos a todo.
Desde la mañana que hermione bajó al gran comedor vio como Harry repetía una y otra vez las jugadas al equipo. Cuando salieron al campo ella subió a las gradas sentándose frente a donde se encontraban los profesores.
Snape la miró y solo asintió con la cabeza en señal de que recordaba la apuesta.
El partido se tornó tenso ya que hubo un lesionado de gryffindor por lo cual de detuvo el partido unos minutos, después de eso al continuar el marcador era 100-50 favor gryffindor, el partido tenía que terminar pronto y Harry aun no encontraba snitch.
Después de unos segundos cuando Hermione estaba algo más que estresada por el hecho de que ninguno de los dos buscadores veía algo, una esperanza brillo…vio el movimiento de la saeta de fuego de Harry y como el chico emprendía el vuelo rápidamente, estaba a unos metros de su objetivo cuando vio como Draco Malfoy se aproximaba a Harry y en un rápido movimiento.
-¡¡GRYFFINDOR GANA!! ¡¡250-60!!- y todo el campo estallo en vivas para los leones.
Mientras tanto Snape miraba fijamente a Hermione y esta solo sonrió alzando los hombros comunicándole que había perdido.
&
Dos semanas había pasado entre tareas, trabajos y todas esas cosas por las que los alumnos estaban bastante presionados.
Ninguno de los dos ni Hermione ni Severus cruzaron palabra en dos semanas. Hermione no tenía mucho tiempo entre tareas, estudio…además de que sus deberes como prefecta se habían multiplicado, Severus tampoco tenía tanto tiempo, a veces se preguntaba si la chica dormía o comía por que era rara la vez que la veía en el gran comedor.
Por fin llegó el día de Halloween sábado, el día anterior había sido la salida a Hogsmade.
Hermione no había asistido diciendo que estaba atrasada en tareas, se había levantado algo agitada ese dia ya que había tenido en esos días un sueño que a hacia despertar de esa manera pero que por ahora no podía recordar nada del contenido, se bañó se vistió para dirigirse al gran comedor para el desayuno. Cuando llegó la decoración de Halloween era fantástica, como la de cada año, su mirada instintivamente se dirigió a la mesa de profesores y no vio a Snape por ningún lado, preocupada decidió que sería bueno ir a verlo.
Se disculpó con sus amigos en especial con Luna pues le había prometido estar con ella ese día y dijo que estaría en la biblioteca por algo de tiempo, los demás fastidiados por toda la semana tan pesada dijeron que estaría en el campo de quidditch y que tal vez se verían después.
Se dirigió a las mazmorras y tocó hasta que un Severus con ojeras y la ropa medio desaliñada abrió:
-¿Qué quiere aquí Granger?-dijo Snape volteando a los pasillos, la verdad era que le alegraba ver a Hermione ahí después de dos semanas sin cruzar palabra.
-Se…se encuentra bien profesor?-
-pasa-dijo suavizando la voz y cediéndole el paso.
La chica entró y vio que estaba una poción que el estaba preparando, se acercó un poco y dijo
-esto es…-
-una poción revitalizadora, siéntate, ahora estoy contigo-
Hermione se sentó y Snape apagó el fuego, vació la poción un poco en una taza y la otra en un frasco, o guardo y el resto lo tomó del contenido de la taza. El instante Severus pareció recuperarse, había sido tan duro como la vez que no dio clases un día.
-¿Qué haces aquí?-dijo con una media sonrisa
-yo…mmm-Hermione no sabía que explicación dar, no le podía decir que por alguna extraña razón había tenido en estos días un sueño que la perturbaba y que sintió que el no estaría bien-yo…me… debe cinco preguntas-atinó a decir, Snape arqueó una ceja, eso no se lo esperaba.
-aquí no, vamos a mis aposentos…-
-¿co…como?-
-no es seguro aquí, las paredes escuchan, sígueme-
Salieron del despacho del profesor, Snape volteaba a todos lados para ver si alguien les observaba, afortunadamente todos estaban fuera del castillo disfrutando del día fresco. Para sorpresa de Hermione se dirigieron un poco más arriba de donde estaba el salón de pociones y para su sorpresa el ambiente se tornaba más frío cada vez, la chica empezó a temblar y Snape al notarlo apresuró el paso.
Se detuvieron frente a la estatua de una serpiente y Snape susurró la clave, tan bajo que Hermione no pudo captar ni una sola letra. Los ojos de la serpiente relampaguearon de rojo y el muro comenzó a moverse.
-sígueme-dijo Snape entrando delante.
Cuando entró el frío se quitó casi por completo para dejar paso a una calidez impresionante en esa parte del castillo. Había una pequeña sala frente a la chimenea, que estaba encendida, en un lado de aquel lugar había una mesita redonda con dos sillas, todo estaba pintado de colores neutros y algunos toques verdes y plateados. Una pequeña ventana permitía ver hacia el lago, una puerta a la derecha conducía a su dormitorio el cual Snape le enseñó. La cama estaba en medio, las cortinas casi llegaban al suelo tenían un extraño color verde a un lado de la cama estaba una mesita de noche y una puerta que conducía al baño.
-Espérame en la sala, solo me cambiaré de ropa-
Hermione se sonrojó un poco ante la idea de un Snape desnudo a unos metros y salió rápidamente a la sala con la cara hacia el suelo para que no lo notara. Snape arqueó una ceja ante el raro comportamiento de la chica y la observó salir hacia la sala, por primera vez se fijó que la chica traía unos jeans ajustados y una playera blanca que dejaba ver su cuerpo. Suprimió las sensaciones que empezó a tener y se dedicó a cambiarse de ropa.
Diez minutos después, Snape salió vestido con unos pantalones negros y un jersey del mismo tono. Era la primera vez que le veía sin sus túnicas negras y realmente tenía un cuerpo espectacular.
-"¡Demonios"!-pensó la chica trató de detener sus pensamientos pero el sonrojo de su rostro era demasiado como para dejarlo pasar desapercibido.
-¿tienes calor?-preguntó Snape mientras se sentaba del otro lado del sofá donde estaba sentada la chica-creí que esta parte del castillo era bastante fría-
-solo…no es nada…-
-si tu lo dices…bueno empecemos con e interrogatorio-
-si, dijo hermione-
Las preguntas ni siquiera estaban formuladas claramente.
HOLA!! SOLO ESPERO QUE LES GUSTE Y QUE ME DEJEN REVIEWS POR FAVOR
CON CARIÑO MORGANA-SNAPE
