Capitulo 9

-¿Por qué yo?-

Snape se quedó callado ¿Cómo podía contestar algo que en realidad ni el sabía con certeza? contestaría lo más sincero posible, tal vez era hora de hacerle caso a Dahana.

-no te lo podría decir a ciencia acierta, lo único que te puedo asegurar es que por primera vez en años le hice caso a mi…corazón y no a los "resentimientos" que pude haber llegado a tener, también lo hice por que no soy tan frío y creo que me he esforzado en demostrártelo y no me arrepiento en lo más mínimo de hacerlo…yo se que es pasar una niñez en el infierno y una juventud entre burlas y sin nadie a tu lado, quiero darme esa oportunidad, sabía que desde el curso pasado había algo diferente en tu mirada cuando era dirigida a mi y a mi me pasaba algo parecido aun que tal vez no me creas…

Hermione se quedó callada, no sabía que decir, Snape la miraba a los ojos haciendo que se perdiera en ellos, carraspeó un poco y formuló la siguiente pregunta

-¿cómo fue tu vida de niño y de joven?-

Severus se molestó un poco, no le gustaba hablar de su pasado en lo mas mínimo, pero había prometido responder con la verdad y el era un hombre de palabra

-Como niño mi casa era un infierno, mis padres siempre peleando mi padre nos golpeaba a mi madre y a mi seguido, no se como sobreviví a sus arranques, supongo que le era muy necesario un heredero…mi madre después seguido estaba de viaje, en toda mi vida no la vi sonreír sinceramente, no tuve hermanos o hermanas y todos mis demás familiares eran unos canallas, solo querían poder, la mayoría se unieron a…-se hizo un silencio y Hermione asintió haciéndole ver que sabía de lo que hablaba-mi juventud la pasé aquí en Hogwarts, rodeado de burlas tu sabes de quienes no hace falta que te lo recuerde, era insignificante para todo el mundo, bueno no para todos…pero para la gran mayoría solo era alguien con quien poder pasar un rato burlándose de él…no fue agradable, cuando terminé los estudios, me especialicé en pociones, ahí fui invisible, después conocí al señor Tenebroso y pase los años más desagradables de mi vida, entre muertes, violaciones y todo tipo de horrores, mi vida no ha sido miel sobre hojuelas en ningún momento…-

El silencio que reinó después de eso fue bastante grande e incomodo, ninguno quitó los ojos el uno del otro. Notó una sombra de dolor en los ojos que nunca le permitían mostrar lo que sentían, y lo único que se le ocurrió fue hacer otra pregunta.

-¿Por qué odiaba tanto al padre de Harry?-

-"bueno esa es muy fácil"-pensó Snape-como me imagino que ya has de saber cual erala clase de personas que eran los merodeadores a los quince años y las bromitas que les gustaba hacer; no te niego que yo también les hacía bromas y el resentimiento creció hasta alcanzar los puntos en los que no había retorno, muchas veces nos trataron de unir, de hacernos reflexionar y que dejáramos las peleas y casi lograron que lo hiciéramos pero James Potter hizo algo que jamás le voy a poder perdonar y aun que me digan hasta el cansancio que él no tuvo nada que ver yo se que pudo hacer algo y que no lo hizo, no hay excusa, ese fue el punto en el que lo odié con toda mi alma, a él y a todos los merodeadores…fue un momento horrible en mi vida-los ojos de Snape se tornaron mas negros y agachó la cabeza, por primera vez de lo que llevaban de la conversación, desvió la mirada de la de Hermione y ella supo que estaba recordando algo realmente doloroso.

La chica quiso permanecer callada dándole tiempo a Snape pero por alguna razón su boca no entendió y al tiempo que en su celebro se formaba otra pregunta su boca pronunciaba cada palabra sin poder detenerse.

-¿Cuál fue ese momento?-

El profesor no esperaba esa pregunta, levantó la mirada y la dirigió directamente a la chica, a Hermione le corrió un escalofrío por la espalda, nunca había visto tal cantidad de dolor y odio en los ojos de Snape, se quiso cortar la cabeza ahí mismo por haber preguntado eso, quiso decirle que olvidara le pregunta pero era algo tarde ya que para ese momento Severus ya estaba hablando

-Me entenderás que no te conteste directamente esta pregunta, por que tu también tienes recuerdos que no le dices a nadie por ser demasiado dolorosos como para revivirlos-la chica sintió-solo puedo decirte que a partir de ahí empecé a investigar mas sobre los mortífagos, el Señor Tenebroso, en ese momento me cambió la vida, y no fue para bien.

Snape tenía la vista perdida sus ojos no tenían ningún brillo y la tristeza y el odio que expulsaban con la mirada fue terrible.

Hermione se sintió culpable, lo que sea que hubiese pasado debió de ser horrible para haber cambiado de ese modo tan drástico la vida de alguien.

Se levantó y se dirigió a su profesor, pasó los brazos alrededor del cuello de este y lo abrazó, tratando de confortarlo y de pedir perdón al mismo tiempo.

Severus se quedó quieto, no sabía que hacer, la calidez de aquel abrazo era deliciosa, la chica habló:

-Lo siento, no debí de haber preguntado eso…pero gracias por ser honesto conmigo-

Las palabras fueron dichas con tal ternura que Snape le correspondió el abrazo.

-No fue tu culpa, eso pasó hace años y yo debería de aprender a olvidar…solo te pido que dejemos lo de las preguntas para otra día ¿te parece?-

-si, la guardaré para otro día-

Se separaron un poco y voltearon hacia el rostro del otro, los labios quedaron a una pequeña distancia para un nuevo encuentro que se hizo presente.

Fue tan fuerte que ninguno de los dos pudo resistirse, su conciencia se había ido a volar muy lejos.

Severus atrajo el rostro de Hermione hacia el suyo hasta que sus labios se rozaron, ella cerró los ojos, los labios estaban entreabiertos esperando el encuentro, Snape terminó de recorrer la distancia que los separaba y beso a la chica.

El beso fue tierno al principio, la lengua de Snape lamiendo los labios de ella, entró lentamente a la boca, las dos lenguas se encontraban en una lucha constante Hermione dejó que Severus ganara, escalofríos de placer empezaron a recorrer su espina.

Recostó ala chica con mucho cuidado en el sillón y se posó sobre ella, sus labios no se separaron ni un solo minuto, el beso de convirtió lentamente en algo más exigente por parte de ambos, el placer recorriendo sus venas y el deseo creciendo.

El profesor bajó al cuello de la chica grabándose su delicioso olor, ella no pudo reprimir el gemido diciendo el nombre el hombre.

-severus…

Y ahí fue cuando Snape recuperó la cabeza y de un movimiento se levantó del sillón, separándose de Hermione.

La chica abrió los ojos de golpe dándose cuenta de lo que acababa de suceder, se sonrojó violentamente, se incorporó viendo a su profesor que estaba al lado del sillón con los ojos abiertos como platos y sin poder pronunciar palabra.

Se quedaron mirando el uno al otro durante varios minutos, hasta que Snape trató de hablar pero algo lo evitó.

Como si un remolino se hubiese apoderado del dormitorio de Snape todo daba muchas vueltas para Hermione, no sabía que estaba pasando y tampoco pudo ver nada.

Snape sintió ahora más que nunca que la marca tenebrosa estaba llamándolo, era raro y solo apretó su brazo pero al ver desaparecer a la chica perdió el control de si mismo ,no sabía que hacer, a donde había ido nada, sin saber por que Severus corrió hacia fuera para encontrarse con una desesperada Minerva McGonagall.

-Que es lo que pasa-dijo Snape sin poder controlar su desesperación por encontrar a Hermione

Los dos profesores corrieron hacia la entrada de Hogwarts pero algo los detuvo.

-No puedes salir Severus-la voz de Dumbledore lo sorprendió y lo sacó de su transe-la nevada de afuera es demasiado fuerte, necesitamos cerrar las puertas con magia, que clima tan raro, primero soleado y luego nublado y ahora nevando….

Una mano se poso desesperadamente en la espalda de Snape al voltear encontró a Harry Potter frotándose la cicatriz con tanta fuerza, al voltear el solo dijo.

-Tiene a Hermione-

Esto solo fue lo que Snape necesitó para que sin saber de donde sacar la fuerza que le hacía tanta falta en esos días, empujara la puerta y saliera corriendo con la nieve pegándole directamente en la cara, sentía como el aire le faltaba pero corrió lo mas rápido que pudo, no escuchó en grito de Dumbledore ni de los otros profesores, Harry iba corriendo un poco más adelante de el…les gritaban que regresaran pero ambos hicieron caso omiso, la nieve espesa impedía cada vez más su paso.

Un hechizo fue lo que usó para deshacer un poco la nieve a sus pies y seguir corriendo.

Sin ser conscientes eran seguidos por Dumbledore, McGonagall y Dahana. No sabía la dirección exacta a donde debía dirigirse pero se paró en seco al ver que en la orilla del lago que Harry se encontraba con El Señor Tenebroso…

-hola Harry…tanto tiempo de no vernos-dijo aquella serpiente, ojos rojos y cubierto por una túnica negra

-Donde está Hermione-

-¡Que modales son esos! ¿Dumbledore no te ha educado?-

-¡DIME DONDE ESTA HERMIONE!-dijo Harry gritando desesperadamente

-¡POTTER!-gritó Snape desde lejos, algo había que le impedía seguir avanzando

-Oh no, no habrá interrupciones-murmuró Lord Voldemort, varios mortífagos salieron de la nada y con sus varitas hicieron una burbuja de cristal en donde nadie más pudo entrar.

-¡TOM!-gritó Dumbledore-DÉJANOS ENTRAR-

-no no, para mi insana diversión solo Harry puede romper el hechizo y ustedes no intervendrán o la niña morirá-dijo al tiempo que se movía y dejaba ver al descubierto el cuerpo congelado de Hermione, una estatua de hielo aparecía ante sus ojos.

La rabia llenó cada poro del cuerpo de Snape, estuvo apunto de levantar la varita pero una mano se aferró fuertemente a su brazo. Volteó para encontrarse con Dahana.

-No-fue todo lo que salió de la boca de la profesora.

Voldemort volteó a ver a su mortífago, reconoció la preocupación en los ojos de Severus, por primera vez en años este se descuidaba y dejaba ver sus emociones, el heredero de Slytherin frunció el ceño.

Mientras tanto Harry trataba desesperadamente de descongelar a su amiga con hechizos sencillos pero nada parecía funcionar. Había intentado todo menos en parsel, lengua hablada solo por Voldemort y por el, debía de intentarlo, se paró frente a la estatua de hielo, cerró los ojos y se concentró.

En lengua parsel empezó diciendo.

-Firum Enevarte et mortis-

Una luz negra salió de la varita, para después convertirse en azul y desaparecer el hielo, Harry paró lo más rápido que pudo, el cuerpo de Hermione calló en sus brazos, una vez el en suelo trató de encontrar el pulso, aunque le era difícil por el temblor de sus manos que había provocado la nevada…encontró el pulso, era débil pero aun estaba viva.

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Caminaba por un lugar en donde arena era lo que parecía estar en sus pies, una mano era lo que sostenía lo suya y fue entonces cuando se sintió aliviada, sabía que aquel frío que llegó a sentir había desaparecido, el aroma que emanaba el cuerpo junto al suyo le resultaba tan familiar, esos brazos, esa mano que acariciaba su cabello…se sentía tan real.

Hermione entreabrió los ojos, parpadear le pesaba mucho, respirar parecía costarle la vida.

Se encontraba en la enfermería del colegio, una mano acariciaba su cabello, volteó, era Snape.

-Ho…la Sev- comenzó Hermione pero fue interrumpida bruscamente

-Profesor Snape Granger ¿ O es que debo de recordarle que es usted una alumna y yo soy su profesor?-el tono frío de la voz del hombre sorprendió a la chica, no se esperaba eso, no cuando estaban solos y no después de lo que había pasado…el beso

Sin saber de donde sacó la fuerza para responder dijo.

-¿A QUE LE TIENE MIEDO SEÑOR? ¿A SER LASTIMADO? ¿ME CREE CAPAZ DE LASTIMARLO?, CREAME QUE NO LO HARIA POR QUE DE VERDAD LE QUIERO PERO TAMPOCO VOY A ROGAR, POR QUE NUNCA LO HE HECHO, NO HAGA ESTO, YO QUIERO ESTAR A SU LADO-

-¡No! Entiéndalo Granger, nada pasó-

La chica quería golpear a Snape ¿Cómo podía estar diciendo eso? ¿Por qué la lastimaba de esa forma?

Iba a hablar cuando Dahana entró. La profesora sintió la tensión en el ambiente y vio el dolor reflejado en los ojos de la chica, las lágrimas escurrían silenciosas por sus mejillas, no miraba a Snape, algo había pasado que había sido muy malo.

-Hola Hermione, veo que ya despertaste-

La chica se limitó a asentir

Solo en ese momento la chica recordó imágenes borrosas y a Harry.

-¿Dónde esta Harry?-preguntó a la profesora

-Harry estuvo unos días en San Mungo muy grave, después lo trajimos aquí y salió hace tres días-

Hermione solo agachó la cabeza, se sentía mal, era como una culpa que le oprimía el pecho por haber podido perder a su amigo.

-Tu no tienes la culpa de nada Her…-comenzó Snape pero la chica estaba demasiado dolida

-LE RECUERDO PROFESOR QUE ESTAMOS EN HOGWARTS-gritó la chica, los dos profesores se quedaron de piedra al escuchar el odio y el dolor de esas palabras-¡Los buenos tratos están prohibidos aquí! ¿Oh no? Y USTED MISMO ACABA DE PONER LAS REGLAS DE ESTE JUEGO EN CLARO ASÍ QUE LE PIDO QUE NO ME TUTEE, O ME HABLE CON TANTA CONFIANZA POR QUE YA NO LA TIENE –

El profesor se levantó con ira de la silla y también con preocupación, iba a hablar pero

-¡SEVERUS!-gritó la profesora McMillan, que se había mantenido callada hasta entonces-sal de aquí, ya después podrás hablar todo lo que quieras con Hermione, pero ahora déjala descansar, ya demasiado ha pasado hoy como para que siguas provocándole más dolor…es lo primero en lo que debiste de haber pensado-

El Profesor de pociones se quedó de piedra, era la primera vez que Dahana le hablaba de esa forma fría y de reproche y el sabía que ella no hablaba así solo por que sí. Se dirigió a la puerta pero cuando estaba a punto de salir Dahana lo alcanzó y en un susurro le dijo:

-Te estas comportando como un niño Severus y créeme cuando te digo que te arrepentirás de lo que le acabas de decir a Hermione por que aunque ella te perdone por haber negado lo que pasó tu no te lo perdonarás tan fácilmente, acabas de provocar una hecatombe-Snape vio en los ojos de la profesora enojo, reproche y preocupación, el tono frío de la voz de ella no ayudaba.

Severus Snape salió de ahí y cerró la puerta tras de si, cuando lo hizo Dahana regresó a la cama donde Hermione veía al techo y mientras lo hacía lagrimas salían de sus ojos.

La mano de la profesora apretó a la de la chica. Hermione la miró.

-Gracias, no se si lo…

-Hubieras soportado más tiempo…-la chica asintió-Hermione ¿Puedo hacerte una pregunta?-

-si-

-¿estas tan enojada como para no perdonar lo que hizo?-

-no, solo que dolió, estoy resentida-

-entonces lo vas a perdonar-eso era una afirmación no una pregunta

-ya esta perdonado-

-¿Por qué? ¿Por el beso?...

-¿co…como sabes tu eso?-

-es que yo lo se todo, pero dime ¿es por eso? O por que de verdad le quieres-

-lo quiero, lo aprecio, lo admiro pero a veces siento que el no siente los mismo por mi-

-Si te quiere, es solo que tiene demasiado miedo, pero tal vez tú logres convencerlo de que no es malo querer a alguien, pero tendrás que ponerle todas las ganas del mundo por que ese corazón tiene un candado muy grande-

En la cara de la chica se dibujó solo media sonrisa, estaba muy cansada, y todo lo que había estado pasando no era agradable.

La profesora solo le guiñó un ojo.

-Ahora descansa, mañana será un largo día-dijo extendiéndole una botellita en donde había poción para dormir sin sueños, Dahana ayudó a Hermione a beberla ya que sus manos aún estaban algo temblorosas y la chica durmió al instante.

Dahana la miró un largo rato.

-Algo hay en ti de Lily…-

La profesora salió y minutos después Snape volvió a entrar, se sentó al lado de la cama de la chica y le acarició el cabello, posando un suave beso en los labios de la Gryffindor.

HOLA PUES ESPERO QUE SIGAN LEYENDO LAS PERSONAS ALAS QUE LES GUSTA LA HISTORIA, CON CARIÑO MORGANA SNAPE