Al día siguiente el día había pasado muy deprisa que Integra juraba que había un hechizo en ellos, las noches eran cada vez mas rápidas y ella comenzó odiarlas

-Ma´m-dijo Walter sacándola de sus pensamientos-tiene una visita-

-¿Quién es?-

-la señora Harper-

La joven se estremeció al escuchar el nombre, ¿Qué hace ella aquí? se pregunto

-déjala pasar –ordeno y se levanto-al fin la conoceré- pensó-

Al entrar, vio a una dama realmente hermosa, Integra se decepciono mucho al ver que no tenía ningún parecido con ella, en el fondo siempre deseo que ambas tuvieran algo en común, así sentiría que Alucard la conectara con su viejo gran amor. Era pálida, la palidez normal de un vampiro, labios finos y rojos como rubíes, su lustroso cabello negro caía con gracia y sus hermosos ojos verdes no parecían haber perdido humanidad, era un vampiro como él, su compañera perfecta, su condesa, la Talamasca la hizo volver a la vida en todo su esplendor y con la perfección de los seres de la noche, cosa extraña, Integra se sentía poca cosa a su lado y era una sensación que no le agradaba

-Sir Integra-su voz era como la de un hada, linda y sonora

-Señora Harper-la joven se levanto y la saludo con respeto

-por favor no se levante-

- a tan ilustre dama solo se le puede recibir de pie, tome asiento por favor-ofreció gentilmente aunque en su interior solo deseaba que ella se fuera de ahí-

Solo vengo a haceros un pedido-

-usted dirá-

-deseo ofreceros mis servicios a Hellsing con la condición de dejarme permanecer aquí junto a Alucard-

-no deseamos sus servicios Miladi-contesto Integra-con respecto a sus deseos mi casa está a su disposición, si su amante lo desea, puede usted vivir aquí, Alucard suele traer jóvenes a ella sin mi autorización y su presencia será un cambio notable en su vida-

-de verdad quisiera que considerara mi propuesta, puedo seros muy útil-

-no podría poner en riesgo a la persona que mi sirviente ama, solo puedo darle la bienvenida Señora Harper-

-gracias Sir Integra, sabré pagar su hospitalidad-

-descuide, Alucard ya ha pagado por usted-ambas jóvenes se despidieron con una linda sonrisa

En la soledad de su habitación la bella joven estaba sentada en su cama, tenía las manos entrelazadas sobre su regazo

-ellos son de un mundo diferente, no pertenezco a él y nunca perteneceré-y dando un fuerte suspiro tomo su teléfono y marco, una voz masculina contesto del otro lado-¿Orson? Te invito a cenar.

Llego realmente tarde esa noche, había pasado una agradable velada con el joven, al menos había olvidado todo por un momento y se sintió una mujer normal otra vez y es que la visita de Mina le había herido en su orgullo, que esa noche se esmero en su arreglo, un hermoso vestido negro a la medida entallaba como guante su delicada figura, su hermoso cabello dorado lucia suelto y discretamente ondulado, se olvido de los lentes normales y unos de contacto sustituían a los otros dejando ver sus profundos ojos azules más brillantes que de costumbre, era la imagen de la perfección femenina, había hecho voltear las miradas de incontables hombres y Orson estaba orgulloso de mostrarla a todos, cualquiera hubiese estado feliz de tenerla a su lado, cualquiera menos uno. Estaciono su auto y bajo de él, todo lucia en silencio aunque imaginaba que en los calabozos estarían ocupados, eso le hacía sentir un vacio en el estomago.

-luces hermosa-dijo una voz en la noche, Integra se sobresalto al escucharla

-demonios Alucard, no hagas eso, me asustaste-contesto sorprendida-¿Qué haces aquí?

-te esperaba, es algo tarde y no habías llegado aun-el vampiro salió caminando de entre las sombras, vestía solo pantalones y camisa, cualquier mujer lo habría considerado un modelo de la belleza masculina, era en verdad un ser atractivo y mas en ese momento, llevaba las manos dentro de los bolsillos como cualquier mortal, su lustroso cabello negro ondeaba con el aire helado de la noche, no llevaba sus acostumbrados lentes, ella agradecía cuando esto sucedía, su rostro lucia mucho mejor sin ellos.

-no necesito un padre que me cuide, el mío murió hace muchos años-dijo fríamente

-nunca he querido ocupar su lugar, sería muy aburrido-contesto en tono de burla-¿como estuvo tu cena?

-buenas noches Alucard-

-¿que se siente ser exhibida como un trofeo?-soltó irónico

-Orson no me exhibe como un trofeo-contesto volteando ya bastante molesta-es mi amigo

-claro, y no ha pensado en casarse contigo y quedarse con tu organización

-no estaría mal tener a alguien leal a mi lado y que me ayude con tantos problemas-le contesto haciendo énfasis en la lealtad-

-siempre le he sido fiel máster, lo sabes-dijo algo herido-jamás la traicionaría

- lo hiciste al tener tratos con la Talamasca-

-ese trato no la incluía-dijo alzando la voz-era algo que tenia que hacer

-nuestras decisiones nos definen Alucard y tu tomaste la tuya, si eso quisiste hacer, de acuerdo, ella es hermosa y lo entiendo, así que no hay más que decir

-no es tan hermosa como tu-

-¿Por qué? ¿Porque estoy viva?-

-exacto-contesto-los humanos sobre valoran la inmortalidad, es aburrida y sin gracia, ustedes pueden morir-

-entonces deseas verme morir, o ¿preferirías que la Talamasca acabe conmigo? quizá así seria un cadáver bellísimo a tus ojos-

Alucard bajo la mirada confundido-te he ofrecido la inmortalidad en dos ocasiones, y la has rechazado-

-no deseo permanecer una eternidad contigo, es ya decepcionante pasar mi vida soportándote-

Dando media vuelta quiso entrar pero el vampiro la detuvo

-aun no termino, máster-contesto firmemente-

-suéltame-mando ella sin asustarse, aun era su dueña

-no dejare que ningún hombre se jacte de tenerte-

-¿y cómo vas a evitarlo? ¿Matándolo?-

-tengo el genio travieso, soy un experto en torturar humanos- Alucard no bromeaba, sus ojos se tornaron mas rojos que de costumbre, era así cuando el asesino dentro de él comenzaba a despertar-

-han pasado cientos de años y aun eres igual que los hombres que tanto odias-contesto Integra mirándolo directo a los ojos con firmeza-no te pertenezco, soy libre de hacer lo que me plazca- y dando un fuerte tirón se zafo de su mano

-me perteneces Integra-contesto desapareciendo-tu vida me pertenece

Había algo en la voz que hizo que la joven se estremeciera ¿y si eso deseaba? ¿Matarla? O que alguien lo hiciera para el contemplar el espectáculo de su muerte, odiaba admitirlo pero fue la primera vez que temió al asesino que tenía como guardián.

El día siguiente fue muy difícil, recordaba lo que Alucard le había dicho, no deseaba que a Orson le sucediese algo, no quería ser culpable de su muerte aunque la verdad le costaba admitir lo decepcionante que era el saber que a Alucard nunca le había importado, era solo un juguete humano que esperaba su muerte para disfrutar del espectáculo, le había ofrecido la inmortalidad, si ,pero ¿a qué precio?¿a ser una esclava como Seras? eso nunca, aun tenia dignidad, la dignidad Hellsing y preferiría la muerte a ser una esclava, era obvio que él nunca le ofrecería ser su compañera como lo era Mina Harper, no la consideraba digna de eso.

Orson llego temprano ese día, quería acompañar a la joven, el estaba interesado de todo lo que concerniera a Integra, le parecía la mujer más fantástica que había conocido,lamanera en como controlaba una poderosa organización, su carácter indomable y de hierro, aunado a lo hermosa que era, eran motivos suficientes para que el joven Flyte estuviese rendido de amor por la joven y no había día en que no se lo expresara ella solo sonreía y agradecía sus atenciones, el sabría esperar a que ella lo aceptara, sería muy paciente.

-será mejor que te marches Orson-dijo Integra al ver que el sol se ocultaba

-¿temes que tu mascota me muerda?-contesto burlón-

-no, los ataques de la Talamasca son siempre nocturnos, así que mejor nos vemos mañana en un lugar seguro, ¿te parece? Iremos a montar-

-trato hecho-contesto sonriente

Al llegar a la puerta de la mansión se encontró con "la mascota" de Hellsing

-¿nos deja tan temprano joven Flyte?-dijo Alucard interponiéndose en su camino

-así es, la dama prometió ya su compañía para mañana-

-¡¡vaya!! Lo felicito-contesto irónico-Sir Integra es una gran compañía para la monta aunque no tenga experiencia-

El joven no era nada tonto y noto el significado oculto en sus palabras

-no debería hablar así de su señora-

-¿acaso dije algo impropio o usted mal interpreto mis palabras, milord?-contesto en un fingido tono de disculpa.

-si usted fuese un hombre de verdad yo le haría respetar a una dama-dijo el joven molesto y desafiante

-Sr. Flyte, seré un vampiro de miles de años pero soy más hombre que usted-lo reto Alucard

-si lo fuese, Sir Integra no le temería y confiaría en su persona pero veo que solo prefiere jugar pensando que estamos en su época y que la señorita es solo una cortesana más-

Alucard lo tomo violentamente del cuello alzándolo unos centímetros del suelo y mostrando sus feroces colmillos

-me estas cansando, niño insolente-dijo furioso-o te alejas de ella o…-

-así que es eso-lo interrumpió-¿estas celoso? ¿De mi? de un simple humano, soy igual a ella Alucard, debe estar con nosotros, ustedes son de mundos diferentes, jamás será tuya-

El vampiro lo empujo violentamente cosa que hizo trastabillar al joven

-me aburres-contesto retirándose, el joven sonrió y salió de la mansión, esta batalla había sido suya.

-¿Me temes?-pregunto Alucard apareciéndose hecho una furia en la oficina de Integra

-¿porque entras de esa manera?-contesto un poco asustada, el vampiro en seguida noto su miedo, era un experto en oler ese sentimiento en las personas

-me temes- dijo afirmándolo.

-claro que no-menciono ella decidida-¿a qué se debe esto ahora?

Alucard no decía ni media palabra solo la miraba desafiante, escuchando sus pensamientos más que sus palabras

-Alucard-dijo con extrañeza la joven por su silencio-¿Qué sucede?

-buena suerte con la Talamasca Miss Hellsing, va a necesitarla-

Integra lo detuvo antes de que se esfumara

-espera, ¿a qué se debe eso? ¿Adonde vas?-

-ya no soy parte de su organización ¿lo recuerda? ahora está por su cuenta-dicho esto desapareció

Ella se quedo sin palabras, era claramente una advertencia, pero ¿Por qué?, dos días después, como profecía, la advertencia se haría realidad, una aguerrida pelea se desato dentro de los dominios de Hellsing dejando a la mitad de sus fuerzas armadas sin vida y es que dentro de sus tropas traían consigo un guerrero quizá tan mortífero como Alexander Anderson, certero y hábil, tanto que le dio pelea al mismo Walter y de no ser por la intervención de Integra, el ángel pudo haber muerto no sin antes herir de muerte a la joven líder de la organización, había sido atravesada por una daga que quemaba como el fuego, al tratar de dar un segundo golpe, Seras acudió en su ayuda, Integra perdía fuerzas mientras oía a Walter llamarla y hacerle jurar que no se rendiría, todo a su alrededor daba vueltas y sentía brotar la sangre sin control ¿Acaso era esa su ultima hora? y sin haber visto a Alucard venir en su ayuda.

-así tenía que ser- se decía a sí misma, todo se oscurecía y solo llegaba un sueño abrazador, nunca supo cuanto tiempo duro en ese estado, solo recordó el despertar, una tenue luz cruzaba el ventanal, estaba en su cuarto, vestía su ropa de cama, y una herida punzante aun le escocía la piel, el costado de su cuerpo tenia puntadas en donde había sido herida, lo que causaba un dolor terrible, lo recordó todo de golpe, se sentía mareada por la pérdida de sangre, trato de incorporarse.

-no debería moverse Máster, la herida fue profunda-no necesito que se lo recordasen de nuevo, el dolor fue suficiente para entenderlo, Integra no había notado que Alucard estaba sentado en un sillón cerca de su cama, estaba en mangas de camisa, posaba su brazos en sus rodillas en actitud de preocupación, se veía mas pálido que de costumbre si eso era posible, inclusive algo demacrado.

-¿Qué haces aquí?-pregunto ella débilmente

-pudiste haber muerto-se limito a contestar, su voz sonaba preocupada, triste

-pensé que eso era lo que deseabas, tu libertad de los Hellsing-

-no seas tonta-dijo con firmeza-jamás he deseado que mueras-

-¿y para que vivir?-le contesto Integra-¿no dices que la eternidad es odiosa? es parte de ser humano, nacemos, vivimos y tenemos que morir, tú me deseaste suerte con eso, tal parece que en esta ocasión estuvo de mi lado-

Alucard estaba en silencio, clavando su mirada en el piso sin mirar a su señora, de ser humano, ella pensaría que se encontraba arrepentido, pero él no era así.

-¿Cuánto tiempo he dormido?-pregunto finalmente la joven cortando el silencio

-has estado inconsciente por tres días-

-¿tres días? ¿Tanto tiempo?-

-te hirieron de gravedad, de no ser por…- Alucard se detuvo

-¿si?-

-Orson-prosiguio con esfuerzo, le estaba costando trabajo decir lo sucedido-el te llevo a tiempo al hospital, Walter creyó mas conveniente traerte aquí, el sabe lo mucho que aprecias este lugar-

-es verdad-pensó la joven, despertar en un hospital hubiese sido terrible, su padre murió en esa misma habitación, justo era que ella también

-¿Walter me trajo a casa entonces?-

-si, después de la operación-Alucard se levanto-Orson y el discutieron-

-¿Por qué?-

-tal parece que ya se siente dueño de ti-miraba molesto por la ventana

-se preocupa por mi seguridad-contesto ella

-¿y yo no cierto?-dijo mirándola fijamente por primera vez

-Seras me ayudo-dijo ella disculpándolo, al menos eso sintió que tenía que hacer, la voz del vampiro se notaba diferente, culpable.

-es la segunda vez que sucede-contesto, Integra recordó la ocasión en que una vampiro quiso acabar con su vida y Alucard llego justo a tiempo de que la convirtieran en un ser sin alma

-no es tu deber cuidar de mí-

-tu me devolviste a la vida, por agradecimiento a tu familia ese es mi deber-

-muchas cosas han cambiado Alucard, tus prioridades han cambiado-

-igual que las tuyas-devolvió él

-mi prioridad es Hellsing-contesto con firmeza-es mi deber y mi orgullo lo que esta en juego-

-tu vida está en juego-dijo-la Talamasca, el concilio, millenium, la iglesia católica inclusive la reina desea verte muerta.

-y si mal no recuerdo, tú también estas en esa lista-

El vampiro hizo una mueca de desaprobación

-eres tan estúpida-dijo furioso y enfilo hacia la salida

-¿porque la hipocresía ahora?- pensaba Integra-se bien que mi muerte no le importaría, solo pasaría a la pagina y escribiría otro capítulo con otro ser humano, ahora tenía a Mina por compañera, ¿Qué importaba una niña como ella?. Walter llego poco después con su cena lo bastante alegre que se puede permitir un inglés de ver a su señora sana y despierta

-¿Alucard se fue, M´am?-

-si, solo vino a hacerme pasar un mal rato como de costumbre-

-que raro, cuando supo lo de su desafortunado encuentro busco al responsable y acabo con el más rápido que de costumbre-

-¿y porque lo hizo? Él no es de los nuestros-

-el siempre será parte de la organización M`am, a estado a su lado los tres días que usted estuvo inconsciente

- ¿y Orson?-pregunto la joven

-el señor Flyte, digamos que prefirió esperar a que la señora despertara, los demás integrantes de la casa no le somos muy agradables-sonrió divertido, lo que hizo sonreír a su vez a la joven

-¿paso tres días aquí?-

-Así es y sin alimentarse, la señora Harper también paso por aquí pero por otros motivos, aunque estoy seguro de que también se preocupaba por usted-Walter siempre sabia como animar a su señora

-con razón lucia cansado-

-no durmió en esos tres días-dijo el mayordomo retirando la cena-ah!! También estuvo aquí la señorita Seras-hizo una reverencia y salió-que descanse M´am-

Mas tarde, en su cama Integra pensaba en lo que había sucedido, tenía que ser honesta consigo misma, sentía celos, si, unos celos inmensos de Mina, siempre sintió a Alucard como suyo, le pertenecía, pero odiaba reconocerlo o era simple dignidad de mujer, el nunc le había demostrado algo más que lealtad de sirviente, primero formo a Seras y después devolvió a Mina a la vida ¿y donde quedaba ella?¿acaso había sido su culpa al crear una barrera inexpugnable entre ellos? Cerró los ojos y trato de dormir, de pronto, sintió a alguien encima de su cuerpo, abrió los ojos sorprendida y con sobresalto, era Alucard que estaba encima de ella, su atractivo rostro se encontraba justo frente a su mirada lo que la hizo quedarse sin habla, así que el hablo primero:

-esta es la primera y última vez que hare esto-dijo en voz baja-si quieres que me vaya, solo dilo y nunca más volveré a intentar nada-

La joven se quedo sin habla, nunca hubiese imaginado algo así, Alucard en verdad era el señor de las sorpresas

-Mina-solo pudo decir Integra

-olvida a Mina-contesto suavemente -solo estoy yo, ahora contesta ¿quieres que me vaya?-

Era fascinante tener al atractivo vampiro sobre ella y es que aun siendo un ser nocturno, era realmente hermoso, en vida debió ser un hombre muy bello, y más cuando no lucia sus ropas habituales, sus ojos eran su mayor atractivo, el se acerco lentamente a su rostro y beso con ternura sus labios, nunca imagino que pudiese demostrar esos sentimientos, cerró los ojos y respondió tímidamente, ningún hombre había tocado nunca sus labios antes, sentía su corazón latir con fuerza, lamento no tener más experiencia y que la considerara una niña pero nunca antes deseo que otro tuviese ese honor más que el, lentamente se volvió más apasionado y sin pensarlo ella seguía las ordenes de su nuevo maestro, ganaba experiencia y disfrutaba de esa primera vez como lo más intenso que había sentido hasta ese día, toda la pasión guardada que ambos sentían comenzó a salir a flote, y era estremecedor sentir la frías manos del vampiro comenzando a recorrer su cuerpo, con sumo cuidado y tratando de no lastimarla subía sus manos por su cintura y comenzó a desvestirla, la joven de vez en cuando tomaba aire aunque deseaba no parar de besarlo, era delicioso sentir sus labios, además era muy bueno haciéndolo, sentía acariciar su cuerpo con avidez y no quiso quedarse atrás, comenzó a desabotonar su camisa y comprobó lo que ella pensaba, el cuerpo del vampiro era extremadamente bien formado y blanco como el mármol. Él le llevaba gran ventaja, en su mente le había hecho el amor de tantas maneras que solo era cuestión de llevarlo a la práctica y cada gemido que se escapaba de los labios de su bella compañera era un aliciente para no detenerse en ningún lugar de su delicado cuerpo, Alucard siempre imagino el cuerpo de su señora como algo bello pero al verlo en todo su esplendor era una de las pocas cosas que lo había maravillado de este mundo, ambos sentían que el tiempo se había detenido hasta que la voz de Seras los saco de su éxtasis

-maestro, la Señora Harper peligra- gritaba asustada golpeando con fuerza la puerta de la habitación-la Talamasca vino por ella

Alucard se detuvo y se incorporo rápidamente

-lo siento-se disculpo-debo irme-

La joven no creía lo que escuchaba

-¿estas bromeando?-contesto molesta tomando una manta cubriéndose

-debo ir-dijo vistiéndose con rapidez-no puedo dejarla sola-

-claro-entendió dolida Integra-no quieres que la lastimen-

Alucard sintió la intención de sus palabras y sonrió de mala gana

-ella jamás ha rechazado mi ayuda, confía en que la salve-

-tu si que sabes echar a perder el momento-hablaba de forma furiosa volteando la mirada a cualquier lado menos a él-sal de aquí-

No quería irse dejando todo de esa forma, inconclusa, no cuando por primera vez había llegado tan lejos

-ella- comenzó diciendo-es mi compromiso, yo la traje de vuelta, no es solo que…

-sal de mi recamara-dijo alzando la voz con firmeza, el obedeció ¿Qué más podía hacer?