Capítulo tres. Los grandes reyes del pasado
Simba no podía creer que frente a sus ojos estuviera de pie algo que podía destruir un reino entero solamente con su simple presencia.
Bhati ya había dicho que la Nada se presentaría, pero nada de lo que el joven león dijera podía preparar a Simba para tenerla ahí a la entrada de su cueva.
YO SOY LA NADA- dijo la sombra mientras terminaba de tomar forma y el fío aumentaba- ¿ME TEMES CACHORRO?
¡No te temo!- rugió Simba- ¡fuera de mi reino!
YA NO ES TUYO CACHORRO-dijo la sombra- AHORA ES DE LA NADA, DE LAS TINIEBLAS…
No recupere mi reino para perderlo ante un fantasma- rugió de nuevo el león.
La sombra soltó un sonidillo extraño, como si se tratara de una risa contenida.
Simba rugió aun con más fuerza ante tal insolencia. La Nada tomó forma, un león de color negro, más aterrador que cualquier otro león que Simba hubiera visto, el genio demoniaco que fue Skar podría pasar por un cachorrillo perdido ante la maldad que emanaba la Nada.
LAS TINIEBLAS SON AHORA EL AMO Y SEÑOR DE ESTE LUGAR, Y YO LA NADA POR MANDATO DE ELLAS SE ADUEÑARE DE ESTAS TIERRAS- dijo la Nada.
Bhati rugió poniéndose al lado de Simba.
A ESE CACHORRO LO CONOZCO- dijo la Nada- ES EL LEÓN DE MÁS ALLÁ DEL DESIERTO, EL QUE ATACO A SU LEONA CREYENDO QUE ME MORDÍA A MI…
Simba miró de reojo a Bhati.
La Nada ataca confundiéndote rey Simba, no creas nada de lo que te diga esa sombra o cometerás el mismo error que yo cometí- dijo el león.
SABIAS PALABRAS- se burlo la Nada- ¿CÓMO PLANEAN DETENERME CACHORROS? SUS LEONAS ESTAN DENTRO ATERRADAS, SI YO LO DESEO PUEDO HACER QUE ESTAS ROCAS- levanto la vista a lo más alto de la Roca del Rey- LAS SEPULTEN.
Ni te atrevas- rugió Simba con los pelos de la espalda erizados.
DA TU MEJOR GOLPE- retó la Nada.
Simba y Bhati se lanzaron contra la Nada pero era imposible el darle una mordida o dar un zarpazo en esa sombra, a cada ataque que los dos leones lanzaban la Nada los evitaba como si estuviera tratando con dos cachorros como se refería a ellos, Simba rugía y lanzaba zarpazos contra el aire.
Era imposible el dañar a esa criatura. De pronto las palabras de Mufasa vinieron a él.
"Solo los grandes reyes pueden detenerla"
Solo los grandes reyes pueden detenerla- dijo Simba en voz alta.
Bhati giro para ver a Simba después de que la Nada evitara de nuevo su ataque.
¿Eso que significa?- preguntó Bhati.
La respuesta llegó tan pronto como el león había cerrado las fauces.
La Nada pareció molesta, frunció el ceño mientras el frío aumentaba, la niebla cubría todo; Simba y Bhati tenían problemas para verse estando tan cerca.
Cuando la neblina se cerro sobre ellos la Nada enseño los blancos colmillos, tan afilados que hubieran sido capaces de rasgar con facilidad la gruesa piel de un cocodrilo. En ese momento todo se volvió oscuridad, una penumbra que solamente podía ser comparada a la negra piel de la Nada…
¿Bhati?- preguntó Simba en esa oscuridad.
Creo que estoy a su derecha rey Simba- dijo el león.
Simba giro a la derecha para ser golpeado por algo a la izquierda, el león gruño.
Ups, lo siento, entonces estoy a la izquierda- dijo Bhati- lo lamento majestad pero no veo nada…
Estamos igual, ¿Dónde está la Nada?- preguntó Simba tratando de acostumbrar sus ojos a la oscuridad.
EN NINGUNA Y EN TODAS PARTES- dijo la voz glacial de la Nada- ¿CÓMO PLANEAN DETENERME AHORA QUE NO SON CAPACES DE VER NI SUS PROPIAS NARICES, CACHORROS?
Simba no sabía como detener a alguien que no podía ver, oler o sentir, sabía que estaba con Bhati, no quería cometer el error de atacar al otro león en lugar de la Nada.
"Simba"
Era la voz de Mufasa, estaba seguro, la había escuchado de nuevo; la escuchaba como si estuviera a su lado.
¿Quién hablo?- preguntó Bhati
Si Bhati también lo había oído entonces su padre estaba con ellos.
Mi padre- dijo Simba- estoy seguro.
Aquí- dijo Bhati agudizando los sentidos- hay más de tres leones…
Simba olfateo el aire, era cierto, había el aroma, no, el perfume de más de dos leones; y uno de esos aromas él lo conocía muy bien… la fragancia única de la melena del rey Mufasa.
La Nada también lo había sentido ya que gruño llena de furia.
Cuando el gruñido de esa bestia termino algo aun más extraño se dejo sentir, Simba sintió que algo que indicaba que levantara la vista, en ese momento las estrellas, los grandes reyes del pasado se hicieron presentes, todas brillando con una luz exquisita, era como si el sol brillara en la oscuridad de la noche, la luna no tenía un brillo tan hermoso como ahora brillaban las estrellas; y no era solo eso, sino que los astros parecían estar más y más cerca, parecía que estaban a una pata de la cabeza de Simba.
"No temas, hijo" dijo de nuevo la voz de Mufasa.
Simba giro a su derecha, y ahí de pie junto a él estaba el rey Mufasa, tan grande y magnifico como Simba lo recordaba.
El rey sonreía, Bhati solo atino a hacer una reverencia a los dos monarcas.
NECESITARAN MÁS DE UN REY PARA DETENERME- reto la Nada.
Ante ese nuevo reto por parte de la Nada las estrellas parecieron brillar aun más, se escucho un Pop, como el que se escucha al tronar una burbuja de jabón; Simba nunca encontró las palabras adecuadas para expresar lo que sintió ante ese espectáculo único.
Las estrellas habían dejado de tener esa forma luminosa y lentamente habían tomado la apariencia de leones extraordinarios.
EL Rey Mufasa, el Rey Ahadi, y el Rey Mohatu estaban acompañados de otros dos leones todos tan sorprendentes y magníficos que Simba los reconoció al momento…
Los grandes Reyes del Pasado…- dijo Simba con hilo de voz.
La Nada también lo sabía ya que su mirada denotaba la repugnancia de tenerlos frente a ella una vez más.
Ahora los únicos capaces de detenerle estaban presentes, y frenarían su avance costara lo que costara…
Continuara…
