Aviso: Lamentablemente los personajes de Twilight no me pertenecen a mi si no a la talentosísima escritora Stephanie Meyer, la trama si es mía y espero que la disfruten.

Aquí les va otro capi, lamentablemente no prometo subirlos muy seguido ya que el colegio, no me deja tiempo para hacer muchas cosas bueno aquí les va …

-Bella ya he visto tus exámenes y…-dijo mirando hacia abajo

-¿y…?-pregunte con un tono que inquiría miedo

-No han salido nada bien…

Lo mire con miedo y luego solo pude reaccionar a hacer la pregunta más lógica

-¿Qué tengo…?

II. Balde de agua fría

-Creo que deberías sentarte-dijo en un intento de tranquilizar mi temor.

Me senté automáticamente para que me dijera de una ves por todas que era lo que tenia, porque una parte de mi se moría de la incertidumbre, pero la otra tenia mucho miedo de saber la verdad.

-Por favor dígame que tengo- le dije ignorando la parte de mi que me decía que era mejor no saber.

-Bien Bella esto no va a ser fácil pero debes saber que tus exámenes arrojaron que tienes cáncer al útero-dijo con una mueca de compasión la cual no me agrado para nada que cayera sobre mi.

"cáncer al útero"-Resonó en mi interior al mismo tiempo que abría los ojos como platos de la sorpresa. Y pensaba en tantas cosas que no he hecho, cuantas veces no le he dicho a mis seres amados cuanto los quiero, en que aun… no tengo a nadie a mi lado, aun no a aparecido ese ser especial…

-¿¡Que!?-Dije muy desconcertada esto simplemente no podía estar pasándome-¿¡Pero como paso esto!?-Me lleve mis manos a la cara intentando encontrar consuelo para mis sollozos y algo que tuviera sentido.

-Ese es el motivo por el que te sentías débil de ves en cuando, ya que el cáncer te debilita de apoco.-dijo con voz serena pero se notaba su dolor en ella.

Sus palabras entraban en mi mente y esta hacia un enorme esfuerzo por procesarlas rápido pero en ese instante de pánico y shock sentía que mi cabeza iba a explotar. Me tome la cabeza en un intento de alivianar el dolor pero este seguía punzando fuertemente en mi sien.

-Bella, tranquila no todo es tan malo-dijo tratando de calmarme al ver que comenzaba a sentirme en verdad mal.

"¿No todo es tan malo?" repetí en mi fuero interno, acababa de enterarme que tenia cáncer al útero, el cual fácilmente podría acabar con mi vida y recién tengo 24 años se supone que tenia, toda una vida por delante, sin duda esto es como un gran y desagradable balde de agua fría que cayo sin compasión sobre mi.

-Pero ¡¿Cómo es posible que esto no sea tan malo?!- dije algo alterada y molesta, se que con la persona equivocada pero en ese momento de desesperación no se sabe lo que esta bien o mal.

-Veras, gracias al cielo el cáncer que tu tienes no esta muy avanzado por que no lo tienes desde hace mucho tiempo, es reciente y puede combatirse y considerando que tu eres joven las probabilidades de vencerle son mas grandes para ti. Si realizas constantemente las quimioterapias puede ser que todo salga bien.

En ese momento dos cosas se debatían en mi mente. Primero: Existía la probabilidad de que yo consiguiera vivir, de que consiguiera salvarme y vencer a esta maldita enfermedad. Segundo: Esto era solo una probabilidad ya que también podía ser que no lo lograra, que el cáncer me ganara que yo…

Moví mi cabeza en el desconcierto, intentando alejar de mi cabeza los pensamientos negativos a pesar del temor y alteración que sentía en ese momento, sabia que no me convenía pensar de forma negativa, lo mejor seria ponerme del otro lado.

-Dígame, por favor, en que consiste todo eso de la quimioterapia, quiero hacerlo.-dije con voz firme y segura una seguridad que incluso me sorprendió a mi misma. Al ver mi reacción se dibujó una sonrisa en el rostro de Carlisle.

-De acuerdo Bella, te diré pero si me prometes dejar de decirme usted y llamarme Carlisle- dijo con una sincera sonrisa parecía verse aliviado por mi reacción.

Asentí con una pequeñita sonrisa, al ver que se había alivianado un poco el ambiente.

Carlisle me contó en que consistía la quimioterapia, en la cual me darían unos fármacos para evitar que se sigan reproduciendo las células del cáncer entre otros procesos. También me hablo sobre los efectos secundarios que este tratamiento puede producir como la caída del cabello, nauseas o vómitos entre otros. Los cuales sin duda me hicieron estremecerme un poco pero prefería eso a la muerte.

Luego de que Carlisle me explicara todo y me diera seguridad diciéndome que el mismo se encargaría de mí, nos despedimos. Tome un taxi para ir a mi departamento, cuando ya estuve en el me tire a la cama, mirando el techo, intentando asimilar todo lo que acababa de vivir ya que simplemente parecía un sueño, no, más bien una pesadilla, una horrible pesadilla, era extraño pensar que esta mañana mi vida iba de lo más normal y de pronto dio un giro tan brusco. Lo único que quería hacer en ese momento era descansar pero el sonido del teléfono me dio a entender que no me seria tan fácil, temblé en la incertidumbre de si lo contestaba o no ya que tenía mis sospechas de quien era, no, en realidad estaba segura. -"Tarde o temprano tendré que contárselo" – Luego de alentarme o más bien resignarme con esas palabras conteste el teléfono y una voz esperada sonó.

-¿Alo?-Dije sabiendo perfectamente con quien hablaba.

-¡Hola Bella! Por fin llegaste a tu departamento, te he estado llamando toda la tarde para saber como te fue-se notaba que estaba atenta a que me entregarían el resultado de los exámenes hoy.

-Bueno mama…-No sabia exactamente que decirle o como decirle este sin duda seria un golpe más duro para ella que para mí.

-¿¡Que pasa hija!?-En su voz se notaba el temor-¿¡No me digas que es algo muy malo?!-dijo con una voz que ya me hacia imaginarla al borde de las lagrimas.

-Mamá…Tengo cáncer al útero- dije mientras cerraba mis ojos con pesar y guardaba silencio.

-¿Qué…?-su voz apenas sonaba, no podía dejarla tan desconcertada como estaba seguramente sacaría sus propias conclusiones y seria peor.

-Tranquilízate mamá, Carlisle me ha dicho que no esta muy avanzado que incluso se puede combatir y las probabilidades de vencerlo son muy altas-me vi a mi misma dando ánimos a mi madre sobre algo que me aterraba, simplemente no se como lo hice, debe ser porque la quiero mucho.

-¿Pero como paso?-decía con la voz cortada evidenciando su llanto.

Si había algo que no me gustaba era que mi madre llorara, yo en general no soy tan susceptible a llorar excepto cuando tengo una rabia intensa lo cual es una costumbre mía que odio pero cuando ella llora de inmediato una extraña oleada de sentimientos se apoderaban de mi asiéndome llorar con ella también.

-No lo se mamá- dije al mismo tiempo que mi voz se cortaba también, dando a ver que las lagrimas ya habían inundado mis ojos y ahora se desbordaban en mis mejillas.

Lloramos juntas y cuando la situación se hubo calmado un poco le conté que mañana seria mi primera quimioterapia, y por supuesto, ella se sumo al acto diciéndome que hay estaría para apoyarme, gesto que le agradecí. Cuando termine de hablar con ella sentí que había tenido un pequeño desahogo. Me dirigí al baño para darme una ducha, en la cual intente relajar mis músculos, aunque no funciono mucho, los restos de desconcierto seguían en mi cabeza torturándome. Cuando ya tuve el pijama puesto me apresure a recostarme en mi cama solo quería descansar…

Estaba algo confusa no sabia donde me encontraba, debajo de mi el pasto era de un verde intenso, el cielo se encontraba completamente tapado por nubes y llovía a lo lejos, vi a un grupo de gente reunida en circulo vestían de negro completamente y utilizaban paraguas del mismo color.

Me acerque y pude oír algunas voces familiares…

-¡¿Por qué?! ¡¿Por qué le tenia que pasar esto a mi hijita?!- Era mi madre y lloraba sin consuelo mientras miraba un ataúd cubierta por coronas de flores, Phil estaba a su lado con una mano en su hombro y los ojos llenos de lágrimas.

Al otro lado del ataúd se encontraba Charlie también lloraba cabizbajo mientras decía-¡¿Por qué te fuiste Bella?!

Me acerque a el, me puse frente a el intentando captar la atención de su mirada.

-Tranquilo papá no me he ido a ningún lado aquí estoy...-Le dije con una pequeña sonrisa pero el no me miro, me ignoro por completo como si no existiera. Confundida me acerque a mi madre, eh intente calmarla.

-Mamá no me a pasado nada, ves aquí estoy sana y salva. Pero ella no me miro y me ignoro de la misma forma en que lo hizo Charlie, me desespere.

-Mamá, mírame, por favor, ¡mamá mírame!...-Pero ella ni se inmuto, luego de unos segundos avanzo hacia el frente en dirección a donde estaba yo, pero no se detuvo al frente mío y en vez de chocarme, me atravesó, continuando con su camino, toda la gente que estaba se fue junto a ella en la misma dirección dejándome sola, mientras de mis ojos caían las lagrimas, llenándome de tristeza y soledad. Mientras veía como se alejaban, me acorde de la ataúd y me di vuelta en dirección en la que se hallaba, pero no estaba, en ves de eso se encontraba un lapida en la cual decía:

Isabella Swam (1985-2009)

Al ver la lapida me estremecí, el terror se apodero de mi y comencé a retroceder paso lento hasta que de pronto tras de mi, se abrió un hoyo en la tierra y yo comencé a caer, hasta que sentí que una suave y fuerte mano me afirmaba desde la superficie y comenzaba a impulsarme hacia arriba y conforme me subía podía ver su silueta completamente oscura y masculina al mismo tiempo que una luz segadora se posicionaba detrás de el y se hacia más intensa entre más me levantaba, haciéndome entrecerrar lo ojos, lo ultimo que pude ver fue una hermosa, perfecta y reluciente sonrisa por parte de él.

Buena chicas esta a sido el capi, tengo el que sigue listo pero quiero ver que piensan de esta por favor dejen sus rewiews estaría muy agradecida…nos vemos bye .

PD: Muchísimas gracias a las chicas que me dejaron sus rewiws no saben lo feliz que me hacen!