Makeover

-¡OH NO! ¡TU NO TE MUEVES DE AQUÍ!-su expresión se convirtió en una muy amenazante -¡NO SABES CUANTO TIEMPO HE ESPERADO PARA HACERTE UN ALICEMAKEOVER! - Gritaba mientras movía sus manos por el aire, ahora si que estoy segura que no es buena idea meterse con las ilusiones de Alice. -¿Y ahora te quieres arrepentir? ¡OH NO!¡ESO, SI QUE NO!- Me agarro firme por los hombros y me sentó bruscamente.

- Esta bien- dije un poco atemorizada.

-Tu solo relájate…- me dijo con una sonrisa, su expresión había vuelto a ser la misma de siempre, como si no hubiera pasado nada "Alice Cullen estas loca"- pensé para mis adentros .

-Si claro como no ..- dije sarcásticamente, y cerré los ojos en un verdadero intento por relajarme, que tan malo podía pasar Alice era mi amiga, tendría piedad… ¿verdad?.

Sentí que comenzaba a trabajar en mi pelo seguramente con la plancha y que luego lo enroscaba en algo seguramente uno de sus muchos aparatitos.

Luego senti que comenzaba a trabajar en mi rostro me aplicaba capa tras capa de maquillaje en la cara, si seguía haciendo eso no iba a poder mover ni un músculo de ella. Para mi suerte se detuvo y comenzó a pintar mis ojos.

-Bella necesito que abras los ojos-dicho esto los abrí y note que me encontraba de espaldas al espejo del tocador, ¿en que momento me había volteado? no tenia idea.

-¿Para que…?- vi un rimel negro acercándose peligrosamente a mi ojo y automáticamente comencé a inclinarme hacia tras, evitándolo, y Alice se comenzó a inclinar más hacia delante, las dos nos inclinamos hasta que yo caí de espaldas, del asiento y ella cayo a mi lado.

-Bella ¡se supone que debes quedarte quieta, no que yo te persiga!- decía mientras se paraba y se sacudía sus ropas.

-Lo siento Alice- dije mientras me sentaba de nuevo en el asiento de espaldas al espejo.

-Bien aquí vamos de nuevo-dijo acercando nuevamente el rimel a mi ojo , peri esta ves me estuvo la barbilla con su mano libre, evitando que me moviera , paso el rimel por mi pestaña y repitió lo mismo con la otra.

-Bien puedes volver a cerrar los ojos-lo hice y sentí como pintaba mis labios y hecho un liquido pegote en ellos.

-Bien, párate ¡Pero no abras los ojos!

-¿Por qué no?- dije parándome con aun los ojos cerrados.

-¿Porque debe ser una sorpresa?- dijo como si fuera lo más obvio del mundo.

-Vamos Alice… como si se pudiera hacer gran cosa con mi apariencia.-dije irónicamente. Mi madre siempre dice que mi autoestima no es la mejor que digamos.

-Ya veras Bella… ya veras- y aunque no la veía pude imaginarme su diabólica sonrisita.-Bien, ponte esto –dijo pasándome lo que supuse era ropa.

-Como se supone que me lo ponga si debo tener los ojos cerrados.

-Esta bien ábrelos, ¡pero no te des vuelta!-Como si quisiera

Abrí los ojos y vi lo que Alice me había pasado, era un hermoso vestido straples de seda rosado claro que tenia a forma de cinturón una gruesa cinta negra del mismo material. Era muy hermoso, pero…

-Alice…no crees que es demasiado…-dije mirando de arriba a bajo el vestido, buscando las palabras adecuadas para no herir a la duendecillo.

-Perfecto…oh si que lo es, así que… que estas esperando póntelo.- podía ver la emoción que sentía mientras me miraba expectante.

-Es que…-oh aquí viene de nuevo, la cara de cachorrito.

-Vamos Bella por favor- y ahí estaba la ineludible "cara de cachorrito"- ¿Siiiii…..?

-Ok…ok-dije con resignación al mismo tiempo que me desvestía y comenzaba a ponerme el vestido y aunque no tenia espejo pude apreciar que el vestido me quedaba varios cm sobre la rodilla "si Alice no fuera tan enana" pensé para mis adentros mientras suspiraba en reprobación.

-Veamos..-dijo Alice llevándose uno de sus finos dedos al mentón en pose pensativa, estudiándome-¡Ya se que es lo que falta! No te muevas.- me amenazo.

Salio corriendo de la habitación y unos segundos después se encontraba frente a mi con una caja, cuando la abrió vi 2 hermosos y brillantes aretes largos y un hermoso collar también de brillantes a juego con los pendientes.

-Vamos póntelos-me dijo dándome la caja.

-Sigo creyendo que es demasiado- le dije pero no hice esfuerzos por resistirme ya que era prácticamente imposible.

-Cuando veas lo maravillosa que as quedado cambiaras de opinión- dijo sonriendo triunfal.

-Listo –dije cuando termine de ponerme todo.

-Y el toque final dijo Alice sacando tras de ella dos hermosos zapatos negros que también parecían hecho de satín.

-Que hermo….-no alcance a terminar la frase, ya que quede horrorizada con los tacos que tenían no solo eran de mas de un cm si no que era tacos aguja los más asesinos de todos…

-¿Qué sucede?- dijo al ver la expresión de horror en mi rostro.

-Yo no voy a ponerme esas cosas- dije apuntándolas como si fueran las cosas más peligrosas del mundo.

-Oh Bella no seas cobarde-me dijo restándole importancia.

-¿¡Cobarde!? ¿¡Es que acaso quieres matarme!? Sabes que tengo el peor equilibrio del mundo y ¿¡quieres que use estas cosas!?

Pero Alice Cullen nunca se daba por vencida.

-Isabella Swan deja de ser tan bebe, se mujer y póntelos de una vez que Jasper ya debe estar esperándome.

A regañadientes me puse los tacos e hice todo mi esfuerzo por intentar no tambalearme en mi lugar "Definitivamente este no será mi día".

-Bien puede voltear-dijo Alice quien se encontraba al lado del tocador.

Desde la posición que me encontraba podía ver mi imagen completa en el tocador, pero…no podía ser esa no podía ser yo, simplemente era otra mujer. Se veía muy hermosa su cabello liso terminaba en ondas que caían como cascada sobre sus hombros.

Sus ojos se encontraban enmarcados con una sombra rosa pastel muy suave y sus pestañas largas, y crespas hacían resaltar su mirada. Sus labios tenían un ligero toque de rosa y se veían voluminosos a causa del brillo. Y sus mejillas tenían un ligero tono rosa que le daba vida al pálido rostro. Todo esto en una perfecta combinación con el vestido.

-¿Qué tal? ¿No es verdad que soy genial?-dijo Alice sin ninguna pizca de humildad.

-Si Alice, eres la mejor-dije sarcástica a lo que ella hizo una mueca la cual luego fue borrada por una diabólica sonrisa.

-Alice que estas…

-Y dime Bella, te dijo mi hermano que es soltero…-dijo con su aun sonrisa diabólica.

-Alice no estarás intentando emparejarme con el de nuevo- recuerdo que un par de veces intento hablarme de el, pero por suerte pude detenerla, pero eso no quito que cada ves que tenia oportunidad intentaba buscarme pareja, pero yo no lo necesitaba, estoy bien sola, no quiero tener pareja y menos ahora en el estado en el que estoy…

-¡Ay Bella, le encantara tu nueva imagen!-dijo Alice sacándome de mis pensamientos

-Alice ¡No me digas que este es otro de tus diabólicos planes para buscarme pareja! Ya te dije que estoy bien. No quiero una pareja y menos en mi estado.

Alice no respondió solo se cruzo de brazos como una niña pequeña que es reprochada y me saco la lengua. Lo provoco que yo sonriera

-Muy madura Alice- dije sonriendo, a lo que ella también sonrío.

Me tomo del brazo mientras caminabas a la puerta de su habitación.

-Ya es hora -dijo Alice sacándome de su habitación

-Comienza mi lucha por sobrevivir- le dije en un tono sufrido a lo que ella rodó los ojos.