EN EL DÍA DE TU BODA:

Muchas gracias a Amia por decir tan hermosas palabras, me halaga el simple hecho de que hayas decidido leerlo. Debo decir, que este fan fic; no es nada del otro mundo. Hay otros escritores, muchísimo mejores que yo; pero hago el intento por tratar de hacer algo bien. Unos besos y espero esto; esté a la altura.

S's Lady

Va a regresar, va a volver a sentir el amor. Su yo, está confinado dentro de gruesas paredes con frialdad, sin emotividad alguna. Mira a su alrededor, mira a la absoluta nada que le rodea. ¿Qué está pasando? ¿Por qué antes, lo que lucía tan bello; se ha vuelto tan oscuro? Los matices de su tristeza, recubren el lugar; ya ello no tendrá luz. Ya no más.

Su sonrisa está por todas partes. Está al final, cepillándose el cabello, está en el sofá con una gracia que; logra penetrar su helado corazón. Se sienta lentamente a su lado, con su rostro entre sus manos, con la vana idea de que están juntos otra vez. Alza la cabeza con violencia desea tocarla, pero justo antes de lograrlo; ella ha vuelto a desaparecer.

A ella le gusta bailar, danza siempre por todo el lugar. Se divierte, ella se divierte con su sufrimiento. Al final de cuentas, le está haciendo pagar por sus errores; le está enloqueciendo ¡Ella quiere que él, muera por tenerla!

Un grueso golpe resolla en las huecas paredes, otro instante se ha consumado. Apoya su cabeza en la pesada y fría pared, el sonido del reloj va a enloquecerlo también. ¿Por qué el tiempo no podía retroceder? ¿Por qué como magos, no podían detenerlo?

Los minutos y las horas seguían allí sin detenerse, ellos no parecían olvidar que la vida tenía que seguir, y que los momentos pasados debían morir con ellas. Como magos tenían el don de volver al pasado, pero no tenían la más mínima idea de cómo enderezar sus daños.

Se la entregó en sus manos, lo sabía perfectamente. ¿Cuanto necesitó esperar para herirla? nada, ¿Cuanto necesitó esperar para decirle lo que sentía? toda la vida.

Recorre con sus dedos, las suaves cortinas que ondean frente a él; imaginándose su suave piel. Ella se acaricia frente a él, va liberando sus manos; mostrándole su desnudo cuerpo lentamente. Vuelve a cubrirse, dándole la espalda, sonriente. Siempre amó su sonrisa juguetona, su corazón feliz todo el tiempo; iluminaba todos los rincones y ángulos.

Alza las manos, una delicada pieza de tela blanca cae al suelo. Es su vestido, ha pateado para él; su vestido de novia al olvido. Lo llama, su amor le indica que le tome. Pero, una vez más se detiene; una vez más se acobarda.

Se mantiene sentada, al pie de la cama; su rostro triste se denota entre las sábanas. Es sólo una vana ilusión, no tiene nada que ver con ella, siquiera en una virtual realidad; podría ser ella.

¡No le dijo nada! ¡Jamás le dijo palabra alguna! Siempre estuvo allí, siendo su mártir, pero cuando ella necesitó de alguien; él sólo estuvo allí para hacerle sufrir. Sí, seguramente había estado mucho tiempo; bajo la compañía de sus pociones.

No la iba a dejar, no debía hacerlo. Tomó su saco, y abrió la puerta con violencia. Se detuvo al final del pasillo, quiso darse la vuelta pero; ya no quería darle más "vueltas" a la situación. No esperaba, que le perdonara; pero sí que le escuchase.

Sabe dónde vive, sabe todo lo "conocible" de ella. Espera, que ella siga allí; y que su imágen también. Se detiene a mitad del camino, se llama estúpido y trata de regresar. Pero no, sus pies están caminando ya hacia su hogar.

- ¿Profesor Snape?- suspira en sorpresa la chica- ¿Qué hace aquí?

No espera, a escuchar un "pase", ya está dentro de la casa. Se gira para observarle, para mirar su rostro perplejo en su confusión. Tiene que explicárselo, tiene que decirle que le ama; quizás pueda lograrlo. Aunque, así se ilusiona, ya que sabe que eso no sucederá.

La admira, ella está más hermosa que nunca. El crecimiento le ha sentado bien, y a él le gusta así; aunque extraña a la pequeña y a veces indeseable Hermione. Se idiotiza, pierde el tiempo observándole.

- ¿Señor?

No le dice algo, simplemente la toma; la besa. Es mejor a veces, dejar que las acciones hablen por sí mismas. La desea tanto, que duda poder encontrar palabra que diga lo que sus actos hacen. Sí, ha enloquecido completamente.

Lo separa de ella, violentamente. Su mano se alza sobre su rostro, iracunda. Lo entiende, sobre su sonrisa lo único que hay es odio, sobre su amor lo único que hay es tristeza. Hermione está sufriendo por lo que hizo; ¿Pero qué hizo?

"Aléjate de mi, y nunca regreses"

Esas palabras, la frase que había consumado todo. ¿Qué diantres había hecho? ¿Por qué fue tan orgulloso y se creyó mejor; estando solo? Hermione, había logrado la forma ideal de dormirse muy adentro en él; y de allí jamás había despertado. Sólo ese día, sólo esa vez; para irse a dormir en el corazón del otro.

- La amo Granger, siento que la amo.

Pero ella no está allí para oírlo, él ha roto los "oídos" de su corazón. Un inmortal silencio, se ha tejido sobre el mismo; y está tan dormido como lo estuvo el suyo. Le observa, ella está lívida de rabia y le observa. Aún así, ella no pierde su esplendor. Es más, se ve hermosa odiándolo.

- Me voy a casar- espetó, pero eso ya lo sabía.

Se humilla, como un imbécil; ella siempre lo logra. Por ella quizás, haría cualquier cosa estúpida; ¡Si está dentro de su casa, obligándole a que le bese! ¡Ya eso parece ser suficiente!

- No lo haga- Sí, se ha perdido; su personalidad se ha ido por el caño. También su vida entera. ¿Qué le falta por perder?

TBC.

Me fui para el que le sigue, besos y saludos.