Capítulo #5

Hacía muy buen día, pero Tidus prefería pasarlo dentro de casa ocupado en sus pensamientos. Auron abrió la puerta y entró en la casa con tranquilidad.

- Ayer jugaste muy mal. Tu equipo perdió por tu culpa.

- ¿Has venido para echarme la bronca? - Tidus le miró de reojo con cara de pocos amigos.

- No, sólo me preguntaba si tenía algo que ver que ayer se cumplieran diez años de la desaparición de tu padre.

- Para nada – Tidus soltó una carcajada – Tan sólo estaba pensando en las dos chicas que me habían pedido una cita. No sabía por cuál decidirme.

Auron emitió una risita irónica:

- ¿Desde cuándo esas decisiones te desconcentran tanto como para no conseguir agarrar la pelota ni cuando te la lanzan desde un metro?

Tidus se revolvió en el asiento pero antes de que pudiera contestar a Auron, el alcalde de Zanarkand entró corriendo en la casa.

- ¡Pero bueno! ¿¡Es que en esta ciudad todo el mundo entra en mi casa como si fuera un parque público!?

- Lo..lo siento Tidus ¿eh? Es sólo que es una cuestión urgente.

- Desembucha – le urgió Tidus. Como a su padre hace años, el alcalde no le caía muy bien.

- Verás. Hace años le encargué a tu padre que acabara con unos monstruos que aparecieron en la playa. Entonces él desapareció sin cumplir su cometido, pero como los monstruos no volvieron a aparecer no volví a preocuparme sobre el asunto ¿eh? Sin embargo, me acaban de comunicar que han vuelto a aparecer en la playa esta mañana.. y bueno.... como fue tu padre el primero al que encargué la tarea.... he pensado que tú eras el más indicado para llevarla a cabo. ¿Qué te parece, eh?

- No creo que sea una buena...- comenzó Auron.

- ¡Acepto! - dijo Tidus con una sonrisa en los labios - No se preocupe alcalde, ya verá como esos monstruos no volverán a dar problemas por aquí.

- Gracias hijo, te deseo mucha suerte ¿eh?

Cuando el alcalde se hubo marchado Auron se volvió hacia Tidus y le preguntó:

- ¿A qué se debe este súbito arranque de deber ciudadano?

- Pues verás, Auron... - Tidus procedió a contarle lo ocurrido diez años atrás. - Y esta es la razón por la que he aceptado. Es la única forma de superar la humillación vivida y limpiar mi nombre. - Levantó un puño – ¡Eh, no te rías!

- ¿Y cómo piensas hacerlo? No has usado una espada en tu vida.

- Ya se me ocurrirá algo – Tidus guiñó un ojo a Auron.