Los personajes de Naruto no me pertenecen (son de Kishimoto-sama) ni el contenido de esta historia (ya que es de Lien Dolly, nombre original de la historia dragon-witch), ambos fueron modificados para concordar segun mi loca obsesion por la serie Naruto y mi agrado hacia esta historia, tratare de hacerla lo mas parecida posible, es decir que tengo el libro y solo cambio detalles jeje... ^_^
Black: jejejeHAHAHA ok creo que me equivoque de documento T.T me disculpo por eso, es que solo tenia menos de cinco minutos para subirlo (si utilice el tiempo de mi hermana en el cyber ^^)
Io: cierto Black, pero igual no nos dio tiempo de checarlo jejeje. . . sory por eso pero aqui esta el correcto ^^
*** El Kitsune dorado ***(El zorro dorado)
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Estaban en la habitacion mas cercana al a computadora, pero ninguna de ellas se atrevia a entrar, ya que bueno quien quiere entrar cuando ahi dentro se encuentra la hermana menor de ellas (Green: tecnicamente lo es ^^)
ey! alguien sabe en donde esta Black pregunto timidamente Green.
la verdad no se pero buscala para que saque a esa mocosa de ahi adentro murmuro con molestia Blu.
Saben, son unas cobardes murmuro vanne para despues recibir un zape de las otras- ey, que demonios. . . pero fue interrumpida por la mirada malevola de su queridisima hermanita que es capaz de lanzarle algunos cuchillos si los tuviera al a mano.
Todas se escondieron detras de la pared y decidieron algo no comun en ellas (Black: si claroooo. . .)
Vamonos al cyber a editar esto ^^ y asi todas se retiraron del lugar, ya que no les prestarian la computadora T.T
Taradas, no tenemos capital para algo asi, asi que regresense les grito Black que las empujaba dentro del cuarto sacando a su hermana de una patada en el trasero.
Bien a quien le toca este capitulo pregunto mientras sentaba a las demas y cerraba la puerta- nadie contesto ---Uusi esque no me acuerdo y es problematico regresarme al pasado ^^- bien lo aremos Blu y yo dijo mientras se sentaba en la silla mas cercana.
/*/*/*/*/*/*Capitulo. Encuentros.
Hinata se levanto temprano la maniana siguiente. Habia pasado la noche descansando y sintiendo un profundo dolor en el pecho. Por alguna inexplicable razon, sufria una profunda melancolia, como si su mundo hubiera pasado de la noche a la maniana de un brillante dia de verano a una tenebrosa oscuridad.
Los suenios le habian venido en flashes durante la noche. No podia recordar que habia soniado pero sabia que habia oido a una voz pronunciar su nombre, alguien que se hacia mas debil debido a un insoportable dolor. En aquella voz habia habido una advertencia y una suplica.
Frustrada, se levanto de la cama y fue hasta la ventana. El sol se asomaba furtivo sobre las copas de los arboles en una maniana dorada que la saludaba. Hinata observo el espectaculo antes de que el dia llegara. La promesa de un calido dia de otonio no aquieto su agitacion mental; como siempre, pensaba en su hermano, Neji. Su amor y preocupacion harian brillante su dia y alejarian sus miedos nocturnos; se visto rapidamente y se dirigio a los establos.
Como buen madrugador, estaria ocupado cuidando a sus amados caballos. Atraveso calladamente el oscuro salon de cenar, salio por la alta puerta de doble hoja hecha de roble, y estuvo pronto en los establos, buscandolo.
- Neji, estoy muy asustada -se puso a llorar tan pronto como lo vio salir de un establo cercano.
- Hinata, que ocurre? Es Hieru otra vez? Que ha hecho esta vez? -se apresuro hacia ella.
- Quieren casarme con ese caballero que vino a nuestro castillo ayer. Es viejo Neji, y tiene una hija de mi edad. -se lanzo en sus fuertes brazos y lo abrazo con fuerza- No se que hacer. -continuo- Yo queria casarme por amor, no por una razon de estado.
- Pero tendras que casarte con el tiempo -dijo Neji- He oido que ese Kiva Inuzuka es un hombre piadoso, Hinata. Puede que sea de tu edad, pero sera un marido gentil.
- Yo no deseo un "hombre piadoso" Neji. Me llaman la bruja Kitzune, recuerdas?
- Si, ahi esta -Neji sonrio ampliamente- Por alguna cosa, no puedo imaginarte casandote con un hombre piadoso.
Ella rio tontamente.
- Puedo escaparme, pero Padre me encontraria y no quiero ni siquiera imaginar como reaccionaria Madre. -hizo una pausa, pensando- Podria ir a un convento y hacer los votos.
- Hermanita- Neji reia estruendosamente- acabas de decir que te llaman la bruja Kitzune. Crees que te dejarian entrar en un convento? Quizas, juntos podriamos cambiar el pensamiento de Padre sobre este matrimonio. Podemos decirle que no estas lista todavia para casarte.
- No, ya lo intente. Ya sabes como puede ser Padre cuando se le mete algo en la cabeza. Le gusta Kiva Inuzuka y piensa que esta haciendo lo mejor para mi. Es solo que. . . -un estremecimiento la recorrio.
Neji aun la tenia abrazada y pudo sentirlo. El conocia a Hinata mejor que nadie y sabia que estaba profundamente asustada.
- Hay algo mas que no me hayas dicho? Te ha hecho danio o te ha amenaza de cualquier forma ese hombre? -le puso un dedo bajo la barbilla y levanto su cara para poder mirarla a los ojos. En ellos pudo leer su profundo miedo y su infelicidad.
- Le matare!
Las palabras explotaron de el y quedaron colgadas en el aire entre ellos.
- Dime que te ha hecho ese hombre. Le hare pagar con su miserable vida.
La solto abruptamente y fue hacia las puertas abiertas del establo, decidido a redimir el honor de su querida hermana.
- No, Neji. Espera -Hinata le agarro del brazo- El no ha hecho nada malo. Es un caballero, Neji. Tu mismo me acabas de decir que es un hombre piadoso.
- Entonces por que veo miedo en tus ojos?
- Yo. . . -
Hinata no podia contarle la verdadera razon de su miedo. Sasuke Uchiha. Incluso ahora, sin estar a la vista, podia sentir su oscuro espiritu atrayendola, sintiendo su repulsiva mirada como si sus desalmados ojos quemaran los suyos. Trago con dureza e intento hablar.
- Yo -pero no podia ni siquiera decir el nombre de aquel hombre pues se le hacia un nudo en el estomago. Sentia la maldad en Sasuke y temia por la vida de su hermano si intentaba enfrentarse al malvado hombre solo para protegerla.
- Hinata -la urgio Neji, viendole su palida cara- dime que te da miedo entonces.
- No -susurro- no puedo.
- Neji? -Hiashi lo llamo desde fuera de los establos.
- Padre! -exclamo Hinata- No quiero verle. No le digas que estoy aqui. Por favor, Neji -corrio a esconderse en un establo cercano que albergaba a Deamon, el favorito de su padre, un enorme y negrisimo semental que hacia honor a su nombre.
Neji sonreia cuando fue a ver que queria su padre. Deamon era un mal bicho con cualquiera y mezquino como una serpiente, pero habia sido siempre manso con la diminuta Hinata. Sabia que su hermana estaria a salvo en su escondite. Quizas, penso, estaria comoda con la bestia. Ella y el semental eran muy parecidos en algunas cosas. Ambos confiaban en pocas personas, daban su amor libre e incondicionalmente y nunca olvidaban la crueldad con que los trataban. Si se trataban con amor y amabilidad, ambos, la pequenia sirena y el enorme semental se convertian en amigos para siempre.
Hinata pronto empezo a impacientarse esperando a Neji. Le dio una cariniosa palmadita de despedida a Daemon en su sedoso cuello negro, y luego se deslizo silenciosamente fuera de la cuadra y del establo. El viejo y enorme cerezo era su destino. Pero mientras intentaba deslizarse fuera del postigo de la puerta, Hieru la sorprendi
- Malditas seas, ninia! -siseo Hieru- Sabia que intentarias escabullirte hoy. Bien, te he encontrado y tendras que encontrarte con tu prometido. Fijaremos la fecha de la boda, y yo estare libre de ti de una vez y para siempre.
Agarro el brazo de Hinata y la arrastro bruscamente hasta el patio y escaleras arriba hasta su camara.
- Ahora, vistete -Hieru le indico una tunica azul palida que estaba sobre la cama de Hinata al lado de una capa azul oscura.- Los he hecho especialmente para hoy. Quiero que lleves el pelo suelto para que realces tu juventud e inocencia -empujo a su hija hacia la cama.
- Me pondre mi nueva kushi hoy -suspiro Hinata, sabiendo que seria inutil luchar contra los deseos de su madre. Hinata abrio la tapa de su arcon a los pies de la cama y miro dentro, pero no pudo encontrar el adorable regalo de Kurenai.
- Podrias parar de holgazanear? -Hieru daba golpecitos con el pie impaciente- Coge una peineta y vistete. El tiempo esta pasando, y quiero causarle una buena impresion al Conde Inuzuka. Llegar tarde no es aceptable. Asi que aprisa!
- La preciosa peineta que Kurenai me hizo por mi cumpleanios ha desaparecido -gimio Hinata infeliz- La puse aqui para que estuviese a salvo.
- La llevo puesta yo -Hieru sonrio afectadamente- Es demasiado buena para una ninia como tu. Tuve que arreglarla en algunos lugares. Tu estas mucho mas cabezona, Hinata. De todas formas, que te hace pensar que te mereces algo tan elegante?
- Fue un regalo, Madre, un regalo especial de Kurenai que me quiere, que es mas de lo que puedo decir de ti. -Hinata estaba mucho mas que enfadada cuando avanzo lentamente hacia su madre- Devuelvemela.
- Nunca -escupio Hieru- Las cosas bonitas no deben ser para mujeres gordas y feas.
- Eres una mujer malvada y egoista, Madre, y te desprecio.
- Ni la mitad de lo que te desprecio yo a ti! -Hieru abofeteo a Hinata. El golpe produjo eco en la callada habitacion, espantandola a ambas.
Hinata miro a Hieru por un largo y tenso rato. Queria golpearla. Oh, como deseaba poder simplemente una vez devolver algo de la maldad de Hieru! La haria sentir tan bien. . . Pero sabia que eso probablemente enviaria a Hieru a uno de sus odiosos enfados. Hinata simplemente no queria volver a ver tal violencia una vez mas. Se dio la vuelta y comenzo a vestirse.
Ninguna de las dos mujeres hablo, y Hinata seguia llevando una vaga marca roja en la mejilla cuando entro a el gran salon comedor para encontrarse con su prometido. Afortunadamente para Hieru, Hiashi Hyuuga nunca noto la condicion de la cara de su hija.
Si Kiva Inuzuka se dio cuenta, no hizo observaciones sobre ello.
El desayuno fue bien. Hinata no le dirigio la palabra a su madre pero se comporto como mejor sabia por su padre. Encontro en la hermana de Kiva Inuzuka, Hana, a una dulce y encantadora joven de quien podria probablemente ser amiga. Hablaron un gran rato sobre hierbas y tecnicas de curacion, y Hinata descubrio en Hana una gran amante de los caballos.
- Encuentrate conmigo esta tarde en los establos- dijo Hinata, previendo un encuentro entre Hana y Neji- Tenemos una nueva yegua Arabe que Padre acaba de adquirir. Creo que te gustara.
- Me temo que mi hija esta terriblemente consentida. -dijo Kiva participando en la conversacin- Posee tantos caballos que tuvimos que agrandar nuestros establos justo esta primavera por tercera vez en algunos anios. Pero bueno, si la hace feliz no puedo quejarme. . . demasiado -aniadio con una carcajada.
En aquel momento, Hinata decidio intentar de verdad conseguir apreciar a Kiva Inuzuka. Quizas, decidio, la vida en su castillo podria no ser tan terrible despues de todo. Echaria de menos a su padre, pero Neji estaria alli, y estaria lejos de Hieru. Se giro para hablarle a Kiva, y sus ojos fueron instantaneamente atraidos por el hombre que estaba tras el. Sasuke Uchiha. Escalofrios recorrieron su espalda de arriba a abajo mientras miraba los oscuros y muertos ojos del hombre. Los helados y gemelos estanques parecieron ahogarla en sus profundidades, y comenzo a ver diminutas llamas rojas parpadeando hacia ella.
"Pequenia bruja". El debil susurro parecio deslizarse en su mente de nuevo. "Suenia con un Kitzune dorado. . ." el susurro se debilito y desaparecio.
Hinata cerro los ojos rapidamente. Su mente se lleno con la imagen del enorme Kitsune dorado como lo habia visto la ultima vez, recostado frente a ella sonriendo y mirandola con esos zafiros que poseia, un claro oscuro de suave fuerza y majestuoso poder.
Cuando abrio los ojos de nuevo, refulgian con nueva fuerza. Desde lo profundo de sus ojos, diminutas salpicaduras doradas relucian como el sol que derrite la nueva caida de nieve en un frio dia de verano.
Sasuke le ofrecio una rapida inclinacion de cabeza, reconociendo lo que habia pasado entre ellos, se giro, y abandono el enorme salon comedor.
- He ganado esta ronda -penso Hinata- pero, por que estoy luchando?
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- Excelente! -exclamo el hombre mientras aplaudia con jubilo- Esta ahi y lo ha encontrado.
- Lo dudabas? -pregunto la mujer- Despues de todo es solamente una mortal. Me has impuesto esta tarea, y sabes que nunca fallo una vez que se me mete en la cabeza.
- Me inclino ante tus poderes, querida mia -le sonrio tiernamente- No te he dicho aun que esto es mucho mas interesante que las apuestas a juegos simples?
- si ya lo habias dicho y no me digas querida mia -le dijo dndose la vuelta sin mirarlo.
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La vida en el castillo Hyuuga volvio a la normalidad al mes siguiente. Mientras Hinata se apresuraba fuera a traves de las altas puertas del castillo, exhalo un suspiro de alivio. Kiva y su grupo se habian marchado hacia lejanos lugares y la vida podia volver a la normalidad.
- Por fin soy libre -exclamo, mientras miraba a su alrededor, disfrutando del fresco aire de otonio. Dejando cerca su pesada capa de lana, camino hacia el viejo bosque. Observo los grises cielos. Una tormenta de invierno se aproximaba. Habria nieve en el cielo antes del solsticio de Invierno.
Delante, podia ver el pequenio claro que rodeaba el majestuoso viejo cerezo, su arbol especial, su santuario. Cuando estaba cerca del arbol, vio una figura echada en el suelo, acurrucada cerca del enorme tronco. Se detuvo a la orilla del claro. No sentia miedo, pero un pequenio resentimiento crecio en su mente porque su lugar especial hubiera sido invadido.
- Fuera.
Piso fuerte con el pie y agito los brazos, esperando asustarlo de aquella forma. Pero el desconocido no se movio. Hinata se armo de valor y avanzo hacia el arbol, dispuesta a defender su propiedad. Cuando estaba cerca del cerezo, pudo distinguir que la figura era un joven. Parecia estar dormido en el frio suelo. Su enfado crecio. Ese era su arbol, su lugar sagrado. Ningun vago tenia el derecho de echarse una siesta bajo el arbol!
Recogio una larga rama que estaba cerca del camino y avanzo, sosteniendola en alto, lista para echar al intruso.
- Aparta, grosero. -exigio, volviendo su voz baja y amenazadora, pero debido al miedo que comenzaba a adueniarse de su valor, su voz salio en un chillido, que la hizo enfadar con ella misma.
- Fuera, he dicho. Largo. Este es el bosque de mi padre y ese es mi arbol Fuera, fuera, fuera.
Pero aun asi el joven no se movio.
Audazmente, dio un paso hacia delante.
En ese momento Hinata se dio cuenta de que el extranio no tenia puesta ropa roja, ni estaba durmiendo como ella habia pensado previamente. Estaba cubierto con sangre e inconsciente, o muerto. Mandando la prudencia y el enfado al aire, tiro la vara y corrio hacia el hombre herido. Arrodillandose en la masa compacta de tierra tras el, lo giro hasta ponerlo sobre su espalda. Con un suspiro de alivio, se dio cuenta del ritmico subir y bajar de su pecho.
Lo reviso rapidamente en busca de la procedencia de toda aquella oscura sangre roja y encontro varios tajos profundos que, por alguna inexplicable razon, parecian estar cicatrizando por si mismos. No podia percibir el trabajo de un curandero. Pero haba un bendage en su estomago pero no en las demas heridas. Entonces cayo en la cuenta de que habia encontrado a un mal herido, guapo y semidesnudo joven yaciendo cerca de su cerezo, y no tenia ni idea de que hacer con el.
El esta inconsciente -penso mientras miraba los labios entre abiertos del joven que respiraba pausadamente.
Pronto una idea le llego a la cabeza- que se sentira besarlos? sacudio su cabeza para despejarla- Nadie lo sabria nunca. Despues de todo, que es lo peor que pasaria si lo hiciera?
Se sento sobre sus rodillas para disfrutar de su primer beso a aquella fruta prohibida. Echo un vistazo al joven que tenia las piernas largas y musculosas se notaba sobre el pantaln olgado que vestia que era color negro, su piel era de un profundo marron dorado. Sus ojos viajaron por aquellas largas piernas para detenerse un momento en esa parte que le indignaba se ruborizo mientras se daba cuenta de lo que hacia.
Retiro la vista y continuo examinandolo. Su plano estomago era concavo, bien torneado se dedico a observar el vendaje pero parecia que no cubria nunguna herida asi que siguio hacia su torso musculoso y bronceado,. Justo sobre su corazon habia una diminuta marca de nacimiento. Hinata la observo mas de cerca.
Si, la marca de nacimiento representaba un diminuto Kitzune dorado. Su itinerante mirada siguio vagabundeando. Sus brazos parecian largos y muy capaces de defender el honor de una doncella. Su mirada viajo lentamente hasta su cara. Tenia una fuerte mandibula sin barba. Sus labios eran llenos y sensuales y sus ojos estaban. . . abiertos, observandola.
Con eso todas las ideas se esfumaron rapidamente de su mente, habia sido descubierta salto un poco para alejarse de aquel joven rubio alto y de una increible sonrisa.
- Disfrutaste las vistas, pequenia bruja? -sus profundos ojos azules destellaron con salpicaduras doradas y una suave risa le retumbo en el pecho- Debo admitir que nunca habia sufrido un reconocimiento como este antes. Lo encuentro bastante placentero.
- No. . . no soy una bruja -Hinata estaba mortificada de la cabeza a los pies y aun mas ruborizada que su rostro pasaba de todas las tonalidades de rojo- Soy curandera, y estaba examinando tus heridas. Estas sangrando, sabes? murmuro mientras ocultaba su rostro.
- Tambien estoy helado, me parece -fue su divertida respuesta- Puede ser que tengas una capa de sobra contigo?
Hinata rapidamente se quito su capa y lo cubrio con ella.
- Quien eres? -pregunto. Como habeis llegado hasta aqui? Por que estas tan herido? Podeis sentaros? Necesitamos llevaros a un lugar mas calido o morireis. Podeis. . .? -
El extranio le coloco suavemente la mano sobre sus labios para silenciar sus preguntas. Y comenso a hablar, su voz era pausada y tranquila con un deje de divercion y picardia al haber descubierto a la joven mientras disfrutaba de su sonrojo.
- Puedo responderte solo a una pregunta, pequenia bruja. -gimio suavemente mientras intentaba sentarse- Si, puedo sentarme. De todas formas, no creo que pueda ponerme de pie sin tu ayuda le dijo mientras Hinata se acercaba a ayudarle- Me siento un poco mareado en este momento.
- Apoyaos contra el arbol y descansad. Estais muy malherido, senior -Hinata lo ayudo a acomodarse mas comodamente- Puedo saber vuestro nombre?
- Gustosamente te daria mi nombre si pudiese recordarlo -contesto el, pasandose su larga mano por su desordenado pelo rubio, frustrado- No recuerdo nada antes de abrir los ojos y ver a una preciosa pequenia peliazul que me devoraba con sus profundos ojos plateados.
- No te devoraba. No soy preciosa y tampoco soy una bruja -estaba avergonzada y comenzaba a enfadarse- Si no estuvierais herido, te abofetearia por insolente.
- Pero estoy herido, pequenia, y no estoy disfrutando demasiado este dolor se burlo pero gracias a eso se le escapo un quejido cuando se inclino hacia delante para mirarla a los ojos.
Hinata se arrepintio inmediatamente al ver la mirada de profundo dolor en aquellos preciosos ojos azules, y se apresuro a decir:
- Oh, por favor, perdonadme!
Las virutas doradas parecieron desaparecer mientras su dolor aumentaba.
- Debemos conseguiros un lugar caliente y curaos esas heridas -La preocupacion comenzaba a envolverla. El estaba palido y un fino brillo de sudor empezo a nacerle en la frente cuando habia intentado moverse.
- Crees que podrias levantarte si te ayudo?
- Desde luego puedo intentarlo, pequenia. Pero eres lo bastante fuerte como para poder conmigo? Eres algo tan diminuto y pareces tan debil para ayudar a una cosa enorme como yo.
Hinata no se dio cuenta de que las diminutas virutas doradas habian vuelto a sus ojos. Estaba muy ocupada con la logistica de dejar a aquel joven a salvo en Hyuuga para que pudiese curarse las heridas.
- Me llamo Hinata -le dijo distraida mientras se pasaba uno de sus bien torneados brazos sobre los hombros para levantarlo.
- No soy ni diminuta ni tampoco un algo. Mi madre me dice que soy una mujer fea y gorda con un sucio temperamento. Probablemente tiene razon.
- Tu madre es idiota -el gruniido salio del fondo de su pecho mientras movia las piernas bajo el con intencion de ayudarla.
Hinata se tenso cuando el se empujo con sus largas piernas, y por fin se puso de pie, balanceandose como si estuviese en medio de una fuerte tormenta.
- Pequenia Hinata -dijo con los dientes apretados- esto no va a funcionar.
Se inclino hacia ella como un enorme roble cortado por el hacha de un leniador. Ambos cayeron en un monton al suelo del bosque, con ella debajo.
Pasaron unos momentos mientras ella intentaba recuperar la respiracion. En otro lugar y momento la situacion podria haber hecho estallar su ironico sentido del humor. Alli estaba ella, una joven de dieciocho anios, hija del senior del castillo, y yacia en el vasto bosque de su padre con un alto rubio semidesnudo y verdaderamente atractivo tumbado sobre ella, un poco inconsciente.
Si su vida dependiera de descender aquel camino, seria un hecho muy interesante.
- Senior? -le dio un empujoncito- Intenta despertar. Eres bastante pesado, sabes? Estoy teniendo problemas para respirar.
Pero el hombre no se movio.
- Estas muerto? -su preocupacion aumento- Por favor, no se mura.
Sintio la calidez de su sangre empapando su traje y su piel.
- Hinata? -era la voz de Neji, llamandola desde el final del camino.
- Neji -grito Hinata frenetica- Estoy aqui. Ayudame.
La escena que encontraron los ojos de Neji lo frenaron en su trayectoria. Vio a su adorada hermana siendo violada por un gigante, bajo su sagrado cerezo. Saco su daga y corrio a salvar a su hermana de un fatal destino.
Ella vio a su hermano abalanzarse hacia ella con la daga levantada para matar al joven que yacia sobre ella. El agudo sonido en sus orejas desperto al hombre y rodo de su cuerpo, solo para quedarse tumbado mirando fijamente al joven que corria hacia el con una aparentemente letal daga en la mano. Intento levantarse para defenderse pero estaba demasiado debil y cayo al suelo con un gemido.
- Pequenia Hinata -susurro dbilmente- Salvate.
Ella se lanzo valientemente sobre su cuerpo para protegerlo de la hoja de su hermano, la respiracion de el la golpeo. Estaba inconsciente otra vez.
- Muevete, Hinata -la voz de Neji estaba cargada de rabia- Le matare por lo que te ha hecho.
- Neji, el no me ha hecho danio -chillo, frenetica- Esta muy herido. Necesita ayuda. Enfunda tu daga.
- Tienes que ayudar a todo perro callejero que encuentras? -pregunto, observando al joven- No lo conoces. Podria ser un peligroso bandido.
- No replico- Lo sabria si fuese peligroso. Necesita nuestra ayuda.
Neji guardo su daga y se arrodillo al lado del gigante rubio quien sangraba ahora profusamente de la cuchillada reabierta en su costado. Hinata rapidamente rompio su vestido en tiritas con las que vendar las heridas del joven.
- Tenemos que llevarlo a un refugio o seguramente morira. Extendio un fino manojo de ropa en la herida.
- Quien es? -pregunto Neji mientras aplicaba presion sobre la herida- Por que esta aqui? Como se ha herido?
- Haces las mismas preguntas que hice yo -replico Hinata lacnica- No se quien es ni como llego hasta aqui. No puede recordar nada.
- Bueno, tiene que tener un nombre -replico su hermano- No habia oido nunca de nadie que hubiese olvidado su nombre. Creo que simplemente es algo que ha inventado para evitar decirte la verdad.
- Entonces llamale Naruto -chasqueo Hinata impaciente.
- Naruto? Por que Naruto? -Neji sentia curiosidad- Por que no Yoshiro... o Sukaku? Por que Naruto?
- Me gusta el nombre, por eso.
No sabia por que habia elegido el nombre del Kitzune para aquel extranio y aquello la hizo ponerse a la defensiva con su hermano.
- Simplemente parece como si pudiera llamarse Naruto.
- Es un buen nombre -la voz del extranio fue un simple susurro- Gracias pequenia. Has elegido bien.
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- Buen movimiento, querida mia -el hombre peliblanco golpeo su mano cariniosamente- Ha sido muy inteligente por tu parte. Estoy orgulloso de ti.
- En realidad -replico la mujer frunciendo el cenio- No soy yo quien he hecho que sucediese esto. Estamos perdiendo el control?
- Jamas -respondio el con una sonrisa- Ellos son los protagonistas pero no el autor.
- Quizas ella no es una simple actris.
- Y yo soy el Hokage? -el hombre se rio con efusividad- Que va, querida. Que va.
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Muy bien se suponia que este era el que iba a subir ayer ^^ pero me equivoque de documento.
Black: si eso suele pasarte muy a menodo ---Uu
Callate Black, pero aqui esta ya, vieron ahi aparece Naruto y disculpen si hay errores (que no seria novedad ---Uu) es solo que no lo cheque mas que una nica vez jejeje. . .
Black: disfrutenlo que me encanto. muajajaja. . .
---Uu y eso que fue?
Black: que solo practico mi risa nueva jejeje. . . Muajajajaja. . .
