Orgullosamente Infeliz
Por: Camili
Llevaba el abrigo con el cuello levantado cubriendo mi rostro lo más que pudiera.
Era el último día del año y yo no estaba con ánimos de celebrarlo.
El año profesionalmente no había sido malo, pero personalmente había sido un desastre.
Y todo por la envidia de la gente, que puede llegar a causar mucho daño si se lo proponían, como lo hicieron conmigo.
Conmigo y con Shaoran.
Estaba oscureciendo y las luces de la ciudad alumbraban mi camino. El día había estado con sol, pero el frío se colaba por todas partes.
Metí las manos en los bolsillos de mi abrigo. Había olvidado mis guantes en la agencia. Y ahora que salí por cinco minutos a comprar leche que se había acabado, sentía el haberlos olvidado. Debía apurarme, no había encontrado lo que buscaba –era obvio… ¿Qué iba a estar abierto a esta hora?- y no podía dejarla sola más tiempo.
Mire el cielo y fue extraño. Una estrella fugaz.
¿Con tanta luz de la ciudad se dio a notar?
Daba igual…pídele un deseo. Sugirió inteligentemente mi conciencia.
"Poder volver a ver a Shaoran"
Pedí cerrando mis ojos y llevando mis manos a la altura de mi pecho entrelazándolas en una plegaria.
Alguien allá arriba debía concederme ese deseo. Shaoran debía escucharme.
Luego que terminara conmigo, hace diez meses, cambio su número de teléfono, su dirección, su correo, todo….
Y en parte lo entendía.
¡Pero yo no sabía que era por una mentira!
- …Pues nunca nos acostamos –escuche la voz suave de Eriol.
Y todo había pasado ese día… Si tan solo hubiera hablado con Eriol antes que Shaoran se diera cuenta.
La vida, a veces, podía ser muy injusta. Mi conciencia estaba siendo bastante acertada en ese momento.
El recuerdo volvió a mi tan real, que volví a sentir la voz grabe y dolida de Shaoran cuando descubrió que ese día, el último que lo vi, me juntaría con Eriol.
No entendía a lo que llegaba el orgullo de la gente o la envidia. Y no me refería al orgullo de Shaoran, pues –en cierta forma- el de él lo entendía.
¡Pero el de la estúpida periodista no!
¿Es normal que una persona te quiera hacer daño por obsesionarse con tu novio?
La muy perra dijo que sentía su orgullo pisoteado al saberse despreciada por Shaoran.
¡Pero esa explicación no me devolvía a mi novio!
Iba tan enojada recordando todo lo que viví los primeros meses de este año que no me di cuenta donde pisaba y…oh, gran error.
Sentí que con un paso perdía el equilibrio, el piso con la nieve un poco derretida estaba bastante resbaloso, cerré los ojos esperando la caída.
Por suerte sólo caí sentada, porque una mano me afirmo, pero tampoco él pudo mantener todo el equilibrio como para evitar mi caída. Esa persona no cayó eso sí.
Abrí los ojos para mirar quien era.
Oh.
Su cara estaba enojada, sí. En todos estos meses no había cambiado.
Su mirada era fría y sus labios estaban apretados.
- ¿Estás bien? –pregunto por cortesía.
- Si, muchas gracias –le respondí controlando mi felicidad.
La estrella había cumplido mi deseo.
Me ayudo a ponerme de pie. Me sacudí la nieve de mi abrigo, de mi trasero específicamente.
Él me miraba intensamente, me ponía nerviosa.
El silencio empezó a desesperarme.
¡Era mi oportunidad!
- Yo…
- Buenas noches –y si más paso junto a mí y siguió caminando.
Mi pecho volvió a contraerse, mi respiración se agitó y también mi corazón.
¡Detenlo!
Y así lo hice, con mi mano agarre la manga de su abrigo. Él se detuvo, pero no se volteo.
- Shaoran, por favor, escúchame –le rogué.
¡Necesitaba que supiera la verdad! ¡Mi verdad!
Noté que se tensó, pero seguía sin mirarme.
- Por favor –volví a rogar- Prometo que no será mucho tiempo. Déjame contarte realmente como fueron las cosas.
Y le solté la manga del abrigo.
Vi que dudo un poco, pero luego se volteo a mirarme.
- Bien, te escucho.
¿Había escuchado bien?
Solté una sonrisa sin querer, a él pareció molestarle. Volví a quitarla.
- Ese día que iba a juntarme con Eriol, era porque…
Estaba tan nerviosa que las palabras no me salían, tenía tanto que decirle y había soñado tanto con este momento, que ahora que lo tenía…
- Vas hablar o no –me exigió de pronto, llamando mi atención – Me esperan –soltó sin más.
Mi corazón dejo de latir… era cierto, nunca vi la posibilidad de que él ya hubiera rehecho su vida.
Baje la mirada.
Noté que se movió inquieto en su puesto.
- Por favor, Sakura –pidió él esta vez- Si tienes algo que decir hazlo ahora.
Noté que apartaba su mirada de la mía, por lo que supuse sería miedo ha sentirse expuesto.
Quizás nadie lo esperaba. Volvió mi conciencia a sugerirme algo inteligente.
- Bien –me arme de valor y empecé a contar lo que había sucedido ese día.
- ¡Yo no he vuelto acostarme con Eriol!
- ¡Pues no me importa! – me miro – Y sinceramente…no te creo – empecé a llorar a mares, me sentía muy mal, porque él estaba creyendo algo que no era – Y en todo caso…te sigues viendo con él a mis espaldas y prometiste no hacerlo – agaché la mirada, él tenía razón ¡Pero era solo esta vez!.
- Te juro que solo iba hacer hoy… es por… -intente explicarle, pero me interrumpió.
- Sakura -me llamó-…Sinceramente no me interesa el motivo…Tu me lo prometiste y hoy sin más has roto esa promesa…yo no puedo confiar en ti, aunque me muera por hacerlo – lo vi dar media vuelta y quise gritar que se detuviera, pero mi llanto no me lo permitió - …Te amo, mi japonesa…
Vi que salio de mi oficina y caí al suelo en llanto.
Las cosas no podían haber salido de ese modo.
No sé cuanto tiempo habría pasado, pero pronto sentí que volvían abrir la puerta. Esperanzada de que fuera Shaoran me puse de pie y corrí a la puerta, pero…no era él.
- ¡Pequeña! –era Eriol- ¿Estás bien? Mira nada como estas, ven –me llevo al sofá de la oficina me sentó y me alcanzó un baso con agua. Bebí un poco - ¿Peleaste con Shaoran?
Asentí, aun no era capaz de hablar.
- Lo siento –dijo sentándose a mi lado- Entonces creo que esto no servirá de mucho.
Lo mire aun con los ojos nublados en lágrimas, me entrego un sobre.
- Cuando Nira la periodista, dijo que tenía pruebas de que nos habíamos acostado y que las publicaría, algo en ella llamo mi atención –me confeso- Los dos quedamos en que le dijeras la verdad a Shaoran, sabíamos que sería peor si lo veía en las revistas. Pero…hace una semana me contactaron anónimamente.
Lo mire, no entendía nada.
- El camarógrafo que siempre andaba con la periodista la grabo echándonos algo en las bebidas, por eso no recordamos nada.
- ¡¿Qué?!
Detuve mi relato, Shaoran aun seguía parado frente a mí, su semblante no había cambiado.
Al parecer…no me creía.
- Eso no quita que te acostaste con él –dijo fríamente.
- ¡Nunca me acosté con él! –dije un poco alterada, había esperado tanto por contarle la verdadera historia que el hecho que no me creyera me partía el alma…además eso no era todo…una lágrima cayo – Shaoran, juro que desde que me perdonaste por supuestamente haberme acostado con Eriol no le volví a ver, hasta ese día que me ubico para entregarme esas pruebas.
Tomé entre mis manos el sobre que tenía Eriol entre las suyas.
- Su camarógrafo me contó que Nira, luego de que nos diera esos tragos nos llevo a una habitación, nos dejo solos y cuando volvió, como cinco minutos después, estábamos los dos tirados en la cama, durmiendo y con ropa. Ella se enfureció y le exigió al camarógrafo que grabara todo luego que ella nos desnudara y nos dejara en una posición comprometedora.
Solté un grito de espanto.
- Por eso, cuando despertamos, los dos asumimos que habíamos tenido relaciones. Pero eso no paso… Pues nunca nos acostamos –escuche la voz suave de Eriol.
- ¡¿Qué?! –pregunte sorprendida, asustada.
- Eso, pequeña. Todo fue una trampa que puso Nira, esa periodista que se obsesionó con Shaoran.
- Imposible… -murmure volviendo a llorar descontroladamente.
- Después de eso intente ubicarte…pero nada. Habías apagado tu celular, no contestabas en tu departamento y nunca volviste a el.
Noté que él no apartaba su vista de mí.
- Así que todo fue una trampa de Nira… -soltó de repente.
Lo miré y asentí…no sabría decir si él me creía o no.
¿De verdad era tan orgulloso?
- Sakura -me llamo, lo mire- ¿Te acostaste con Eriol?
- Nunca.
Respondí firme. Era la verdad.
Noté que luchaba interiormente.
Cuando volvió a fruncir su ceño y mirarme fríamente, supe que no teníamos futuro.
Suspire, me arme de valor…tenía otra cosa que decirle.
- Hace un mes… -noté que al parecer mal entendería mis palabras- Dije que nunca me había acostado con Eriol –le repetí, pareció aceptarlo.
- Sakura yo… -pero no dijo nada.
¡Anda dilo!
- Yo… -volvió a decir.
Lo mire esperanzada.
- Te sigo amando, japonesa.
Sonreí y salte a sus brazos, el perdió el equilibrio porque seguíamos en el mismo lugar donde yo me resbale, caímos al suelo, pero incluso así no lo solté.
Se quejó cuando sintió el golpe.
- ¡Ten cuidado, podrías haberte lastimado! –me dijo y yo sonreí.
Ya empezaba a preocuparse por mí.
¿Cómo había sobrevivido sin ese hombre todo este tiempo?
No lo sé.
Aunque, si era sincera, un poco de mi orgullo me ayudo. Sí, yo también lo era, por eso luego que me hiciera saber indirectamente que no quería volver a tener contacto conmigo deje de buscarle, aunque nunca perdí la esperanza que volviera a encontrármelo, sobre todo porque… ¡Era cierto debía decirle!
- Shaoran –lo llame aun estando los dos en el suelo.
Él se acomodo, sentándose en la fría vereda, yo entre sus piernas quede de rodillas.
- Tengo algo que decirte… -partí diciendo.
Alzó una ceja, frunció el ceño.
- ¿Nira sigue siendo periodista?
Solté una carcajada, él me miro feo, no bromeaba.
- No lo sé, Eriol se encargo de todo eso –noté que se puso del mal humor por nombrar a mi amigo, suspire- Él lo hizo, porque yo… semanas después me entere…
- ¿Están bien? –dijo una voz a mis espaldas asustándome de sobremanera, haciendo que me pegara por instinto al pecho de Shaoran.
- Si, oficial. Descuide –respondió Shaoran, poniéndose de pie y ayudándome.
- Es que ya es tarde, falta poco para las doce, es raro ver gente aquí y en el suelo –dijo divertido el oficial.
Con Shaoran sonreímos, dimos las gracias al oficial y empezamos a caminar.
- ¿De verdad te esperan? –pregunte ansiosa.
Se tensó…me miró y negó con la cabeza.
- No, nadie espera.
Sonreí. Ya tenía una forma de decirle.
- ¿Quieres venir a mi departamento?
- ¿Estará tu hermano?
Reí de buena gana. Y negué.
- Descuida, sólo hay una persona más.
Alzó una ceja, le dije que no se preocupara y fuimos a mi departamento.
En el camino lo observe… me dije que el orgullo no me conducía a nada, sólo a ser infeliz. Aunque también era cierto que un poco de orgullo en los momentos indicados era una forma de quererse así mismo, pero éste no había sido el caso.
No podemos andar por la vida dejando que nos pisoteen o perdonando algo que realmente nos haga daño, pero quizás, si debíamos pensar mejor las cosas. Por ejemplo, esa ves que le confesé a Shaoran que me había acostado con Eriol debí haberle explicado que habíamos despertados desnudos y que realmente no sabíamos lo que había pasado y todo el cuento de la estúpida periodista… Suspire, no es que ahora odiara a todos los que lo eran, la odiaba a ella por haber echo con mi vida lo que quería.
Entramos al edificio, subimos por el ascensor y empecé a tensarme.
¿La aceptaría?
Debía, era su…
Sonó el timbre del ascensor y se abrieron las puertas.
Me miro dudoso cuando abrí la puerta de mi departamento y lo hice entrar, descubriendo él que estaba todo apagado.
- ¿No dijiste que habría alguien más?
Asentí y me mordí el labio. Lo tome de la mano y lo lleve a una pieza frente a la mía.
Se tensó y se detuvo en seco cuando vio la cuna.
Lo mire asustada.
- Shaoran…
- ¿Es…?
Asentí, solté su mano y me acerque a mi hija que aun dormía. La tome y camine hasta donde estaba Shaoran.
- Por ella Eriol se encargo de Nira, por ella sé que nunca volviste a tu departamento –le confesé- Intente buscarte cuando me entere, tenía que decírtelo, pero…nunca di contigo.
Su rostro se suavizo cuando paso una de sus manos por la cabeza de mi hija…
Nuestra hija.
- Es preciosa –susurró.
Pronto mi hija abrió los ojos, quizás reconociendo la voz ronca de su padre. Sonreí. Empezaron las doce campanadas de año nuevo.
Dejamos que terminaran y nos miramos a los ojos.
- Te amo, Sakura.
- Te amo, Shaoran.
Y con cuidado de no aplastar a la niña, nos besamos.
Já, orgullo.
Esta vez el amor y la verdad habían triunfado.
Pero era conciente de que debía tener mucho cuidado, la envidia, el rencor, la maldad, el orgullo…siempre iba a estar en este mundo, siempre iban a intentar destruir nuestra capacidad de amar, de perdonar, de vivir con la verdad, de vivir el día a día.
Pero, si a pesar de esto –pensé- no eres capaz de entender que tu vida no debe depender del orgullo egoísta que nace en nosotros…quédate así: orgullosamente infeliz.
Sin embargo…
Shaoran y yo lo habíamos entendido.
Fin.
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Bien, he decidido terminar este segunda parte y final, con lo mismo que Shaoran expreso en el primero, porque el mensaje era ese.
Hice esta especie de continuación, porque les encontré razón, Shaoran no podía quedar como un patán orgulloso y Sakura como que lo engaño sin motivos. Digamos que no quería dejar cabos sueltos. Bueno, también porque al igual que ustedes: ¡No me gusta verles separados! Jajajaja.
¡¡Espero que realmente les guste!!
Muchas gracias por sus comentarios: Nena Li (no sé que tan bueno sea eso de que te sientas identificada, eh! ¿No me digas que perdiste un amor por orgullo? Sólo espero que no sea eso. Muchas gracias por dejar comentario y espero que este final si te guste, jejeje) / lfanycka (Shaoran recuperó a su amor, jajaja, así que ya no te lamente por él. Bueno recuperó a su amor y al fruto de eso. Espero te guste este final) / Didi (Me ha encantado tu opinión la verdad, aunque si que te empeñaste en defender a Shao, eh, aunque quieras negarlo ¬¬, nah, pero en serio: yo también en un momento pensé que algunas cosas no quedaban muy claras en el capítulo anterior, así que decidí esclarecerlas, creo que era necesario. Y, como ya dije, no me gusta que queden separados, jejeje. Ojala te guste este capítulo) / any (Si, desde el punto de vista de Shaoran era cierto que muchos actuarían así, pero ahora, desde el punto de vista de Sakura, creo que ella tenía razón y debió darle un momento para que se explicara, jejeje. Espero te guste este final) / darkmaho (Espero este también te guste :D) / Nisicrita (Es muy cierto eso de que no se puede amar a dos personas igual. Entiendo tu postura, muchas no perdonarían un engaño, pero acá no hubo, además Sakura no supo explicarse a primera vez que confeso su engaño, también creo que va en como uno dice las cosas. Muchas gracias por dejarme tu comentario, espero que este final te guste) / xXx (Te confieso algo: me puse muy triste cuando en tu segundo rr leí de primera "pésimo", pues a pesar de que uno acepta las críticas me he dado cuenta que en esta página muchas veces son despiadados –por decirlo de algún modo- y dejan sus comentarios bastantes hirientes, cuando debieran ser constructivos, espero y dejen de pasar esas cosas. Ahora: ¡Que bueno que te gustara! Y sobre hacerlo una historia, pues lo pensé, pero no sé, no me pareció para una historia más larga, pero sí que sentí que este capítulo era necesario. Ojala y no quedes decepcionada o con el sentimiento que algo falto. Gracias por tu comentario) / adrymar (NO SOY CRUEL y si lo soy aprendí de Fanny, jajajaja. Tu eres la presidenta de nuestro club de lectoras, siempre echándonos ánimos y yo ya te agarre cariño, jajaja. Ya ves, te avise esta vez que subí este capítulo, que espero en serio te guste…Oh, y por cierto: si eres pervertida, jejeje) / Sasha Kinoli (El orgullo es bueno cuando –como dice Sakura- te hace ver que te tienes que querer y no dejar que te pisoteen. Algo como el amor propio. Espero este final ya no triste te guste, muchas gracias por tu comentario)
