Fic de: Yatten Katsuya Kaiba
Idea original de: Yatten Katsuya Kaiba
Disclaimer: Los personajes de Slam Dunk no son míos… sino que pertenecen a Takehito Inoue y a sus respectivos socios… este es un trabajo hecho de fan para fans… sin fines de lucro…
Aviso: Esta Historia contiene género Yaoi… es decir relación Hombre x Hombre… si eres Homo fóbico / ca no sigas leyendo… no me haré responsable… estás avisado / a…
Dedicado: Todos los fic de Slam que escriba sobre esta pareja estarán dedicados en esencia a mi amiga de la infancia Anna Kyoyama.
Notas de Autor: Este fic lo escribo sola, sin la ayuda de Anna. No tiene nada que ver con el Fic la Misión, me demoraré más en actualizar, debido a que me meto en otro fic sin tener los otros listos, espero que este resulte más corto que La Misión. Tendrá los mismos personajes pero en otros papeles.
Nombre: Adicto a tus besos
Capítulo: 6 Decisiones
Asuka había ido al departamento para tomar una ducha antes de encontrarse con quien había quedado. Esperaba que la morena tuviese más información que la que ella misma, realmente lo esperaba.
Se dirigió hacia la entrada de la Universidad, ahí habían quedado, iba atrasada un par de minutos así que Ren ya se encontraba en ese lugar. Después del saludo correspondiente ella le preguntó:
-. Y bien ¿qué me tienes?
-. Te sorprenderás, especialmente con el informe de Kaede Rukawa.
-. ¿A sí? – Le pagó lo correspondiente a la morena y ésta se largó satisfecha, había hecho su trabajo.
Asuka tomó la carpeta que tenía el nombre del chico y comenzó a hojearla, encontró cosas de su niñez que, realmente, no le sorprendió mucho, algunos datos – para ella – un poco irrelevantes, pero, llegando al final del reporte, algo llamó su atención, era un párrafo que narraba la mala estancia que tuvo en América.
-. Hanamichi… - nombró a su amigo con aprensión – él debe saber esto.
Seguía molesto con Asuka por haberse ido antes que él, sabía la razón por la cual lo había hecho – el reportaje es importante – se decía una y otra vez para convencerse, pero que rayos ¡Era SU tiempo de pasarla bien con su amiga! Era el poco tiempo que tenía para disfrutar algo con ella, pero bueno, pensándolo bien, había jugado con Rukawa y le había elogiado. Dio un par de vueltas antes de decidirse encaminar hacia el piso. Meditó unos momentos, le parecía que el zorro no había mejorado mucho estando en América, se atrevía a pensar que incluso su nivel de juego había bajado considerablemente, ahora que lo pensaba bien ¿Qué hacia el Kitsune en Japón cuando tenía un maravilloso futuro al otro lado del océano, acaso había pasado algo que perjudicó su futuro allá? Intentaría averiguar sobre eso el domingo, sonrió, el domingo tenía una… ejem… "cita" con el moreno. Estaba bastante feliz.
Esto no estaba bien, se había sentido muy mal jugando baloncesto, sabía que estaba dando ni el diez por ciento de su capacidad. Estaba molesto consigo mismo por este bajo rendimiento. Así que en cuanto terminó de alistar sus cosas se fue dejando, sin muchas ganas, solo al pelirrojo. Se abofeteó mentalmente, había perdido una grandiosa oportunidad de entablar alguna conversación trivial con él, pero no, debido a lo encabronado que se encontraba tuvo que tomar sus cosas e irse.
Se odió más.
Sabía lo que había perdido debido a las drogas, sabía que la oportunidad que se le había presentado hace tiempo no se volvería a repetir, sabía que su sueño nunca se cumpliría. Pateó una piedra que se cruzó en su camino y la mandó a volar cuatro metros más lejos. Había veces que se arrepentía tanto de lo que había hecho, de lo bajo que llegó, todo por conseguir más.
No, no, no. Debía dejar de pensar de esa forma o caería, nuevamente, en un cuadro depresivo y él no quería eso, no ahora que tenía una mejor razón para querer abrir los ojos todos los días, más que sus estudios, más que el baloncesto, su motivación diaria era ver ese cabello rojizo sobresaltar entre la multitud, con eso él se daba por agradecido el resto del día.
Una imagen pasó como rayo en su cabeza. Parecía ser que el pelirrojo tenía pareja, aquella… colorina –le mandó una mirada glacial a un perrito que andaba por ahí cuando se acordó de ella-. Esa debía ser la tal Asuka, la que había estado preguntando por hana, la… la… la posible novia y dueña del corazón del monito pelirrojo, la que escuchaba sus penas, que le abrazaba en las noches, la que obtenía sus besos. Prefirió no seguir con la lista o el pobre perro que estaba frente a él realmente moriría, pero no por su mirada, si no, por sus propias manos.
Caminó tan absorto en sus pensamientos que no se dio cuenta cuando llegó a los bloques donde compartía piso con el doctorcillo ese, se preguntaba ¿Dónde trabaja Matt? Nunca le había dicho el nombre de la clínica donde trabajaba. Hincó los hombros mentalmente, ya le preguntaría. Antes de adentrarse a las escaleras una bicicleta le llamó poderosamente la atención se parecía mucho a la que le había visto usar a Hana el primer día que se lo encontró. "Deben existir un millón de estas mismas bicicletas" sin darle más importancia subió a su piso, malditos ascensores que se hallaban en reparaciones.
Hanamichi llegó al piso esperando encontrar a una Asuka absorta en su investigación, así que no se sorprendió de no verla en la cocina ni en el living, ni siquiera le preocupó lo silencioso que estaba todo. Golpeó la puerta de su amiga un par de veces para indicar que había llegado. Encendió el calefón y tomó una agradable ducha que su espalda agradecía.
Decirle o no decirle, he ahí el problema, la disyuntiva que le había tenido pensando desde el minuto que se enteró. Estaba sentada en la cama con una libreta a su lado junto a un bolígrafo - ambos intactos desde que lo sacara de su escritorio -, frente a ella se encontraba abierta la carpeta con los antecedentes de Rukawa Kaede ¿Qué hacer?
Sintió la puerta principal abrirse y con una agilidad que ni ella misma sabía que tenía, guardó – o más bien escondió – la carpeta, anotó un par de cosas en la libreta, algo que había recordado que tenía que hacer y esperó a ver qué hacía Hana. Escuchó los dos golpes a su puerta y cómo el pelirrojo entraba al baño. Bien, pensó, al menos tendría unos veinte minutos para tomar la decisión.
Rukawa entró a su cuarto luego de haber comido una cena que había preparado, extrañamente, Matt. Sí, extraño, por que el médico no debió haber regresado hasta bien entrada la noche.
-. ¿Cómo te fue? – Preguntó el rubio al verlo entrar, el moreno sólo le miró con duda – día largo y problemas con el director – Matt sonrió.
-. Bien – demoró en contestar.
-. Pues, hombre, por la cara que traes no muy bien – comentó mientras tomaba asiento en un sofá mientras dejaba un libro sobre sus piernas. - ¿Sucedió algo malo? – Rukawa sólo bufó y se encaminó al baño dispuesto para una ducha. Esto no estaba bien.
Hanamichi salió con una toalla amarrada a su cintura y una boba sonrisa en el rostro. Se dirigió a su cuarto para vestirse con algo cómodo, algo que, en caso de dormirse, no le molestara en absoluto. Así que decidió por una remera holgada y un buzo.
Estaba decidido, le diría, no podía ocultarle el pasado de Rukawa, sí, ella lo sabía, era su deber como amiga el hacérselo saber. Sí tenía que hacerlo, así que tomando aire profundamente para infundirse algo valor, se puso unas pantuflas y se dispuso a ir, pero cuando lo vio en la cocina, sentado con una taza de café caliente en su mano su mirada perdida en no-sabe-qué-lugar y esa sonrisa boba en su rostro no tuvo corazón para hacerlo, era la primera vez que lo veía así de feliz, especialmente en esta fecha, y sabía cual era la razón: ese zorro con pasado de drogo. No, simplemente no podía, no podía ser la causante que la sonrisa que ahora tenía se esfumara, además – pensándolo mejor – era algo demasiado personal para ser ella quien se lo dijese, siempre podía esperar que Rukawa se lo comunicara, no es que tuviesen mucho tiempo para hacerlo, pensó, llevan tan sólo una semana de haberse reencontrado, siempre podía hacerlo el domingo.
-. "Claro, Asuka, como si tu te hubieses encontrado con alguien que no ves hace mucho tiempo y lo primero que haces es contarle sobre tu pasado… mmm… oscuro" – se abofeteó mentalmente, no, esto era un tema que el moreno debía tratar si se sentía seguro – "Y si acepta a Hana más vale que lo trate, no aceptaré que Sakuragi ande con mentirosos" – tomó asiento al lado de su amigo y sonrió con cariño - ¿cómo estuvo? – Rió un poco cuando sintió a Hanamichi dar un bote en su silla – lo siento.
-. ¿Qué sientes, exactamente, el darme un susto o por abandonarme? – le preguntó después de serenarse y tomar un sorbo de su café.
-. No te enojes conmigo por eso, vi la perfecta oportunidad para que ustedes estrecharan lazos, además, dime si no lo pasaste bien, si los ojos te brillaron de tan sólo verlo – largo una pequeña risa al ver el sonrojo que cubrían las mejillas de su amigo -, y la sonrisa boba esa, sí exactamente la misma que estás poniendo, uff… mejor dejarlos solos.
-. Pues yo te dejaré sola con Satoshi la próxima vez que lo veamos, a ver si te gusta – tomó otro sorbo de café, luego la boba sonrisa seguía ahí - ¿Caliento lo que quedó del almuerzo o te irás a dormir?
-. Creo tener energía suficiente para acompañarte a cenar – ambos se pusieron a preparar las cosas de la cena, mientras Hana calentaba la comida, Asuka colocaba los cubiertos - ¿Cómo vas con lo de mañana?
-. Pues, sí…
-. Rukawa… - habló Matthew desde el otro lado de la puerta – sabes que cualquier cosa puedes contar conmigo ¿verdad? – sólo obtuvo silencio desde el interior - ¿Cenarás conmigo o te dejo el plato en el horno? – escuchó un bufido y luego pasos, él se fue hacia la cocina para servir los platos.
Rukawa estaba pensando sobre lo que había sucedido en la tarde, repetía sus pensamientos sin llegar a nada claro, tal vez, sería mejor, confiar sus dudas a aquel médico que tantas otras veces le había escuchado.
-. Me alegro que me acompañes en la comida – Black estaba sirviéndose la cena - ¿me contarás lo que te sucede?
-. Es algo – suspiró – complicado… - tomó asiento y comenzó a comer, definitivamente Matt debía cocinar más a menudo. – Es… es sobre mi rendimiento en el juego
-. ¿Eso nada más? – Rukawa le miró de esa forma que indicaba que sus palabras llevaban un mensaje oculto – Dime
-. Hoy fui a practicar en la cancha.
-. "¿Qué cancha? Cancha… cancha… aaa!! Ya sé" y?
-. Y me encontré con el Do'aho – ahora Matt puso mucha más atención – jugando con una chica – remarcó la última palabra, antes que el rubio pudiese comentar algo sobre eso, Kaede continuó -, nos pusimos a jugar entre los dos y… me di cuenta… que he bajado mi rendimiento, mucho.
-. A lo mejor Sakuragi se haya superado y mejorado en este tiempo, no es poco, Kaede.
-. Tiene una lesión en la espalda, eso impide el exceso de movimiento y esfuerzo ¿No? – contrarrestó el moreno, Black sonrió, parecía ser que el moreno si lo escuchaba después de todo.
-. Depende de la lesión – recibió una mirada de furia.
-. No es el punto, el punto es que YO he disminuido mi capacidad de juego.
-. Se debe a la falta de práctica que has tenido, más todo lo que ha ocurrido en tu cuerpo, es normal, de hecho sería muy extraño que no lo sufrieras.
-. Si lo sabías ¿por qué no me lo dijiste?
-. Porque lo que a ti te sucede no es sólo eso, si bien lo que te sucedió, y aún sucede, hace que bajes tu rendimiento, no es suficiente para que exista un problema. Lo que te está pasando es falta de motivación.
-. El baloncesto es mi vida.
-. Eso era antes, ahora no. Resulta que en este momento le tienes miedo a jugar bien, por que tu cerebro está relacionando el éxito con una recaída. Tomate el día de mañana para pensar aquello, busca otro sueño, ya lo hemos conversado – tomó los platos y los llevó a la cocina -. ¿Qué te molesta de la jovencita? – Rukawa lo fulminó con la mirada.
-. Todo… - Tomándose un café comenzó a narrarle todo lo que le molestaba de ella en ese poco tiempo que la vio.
El cielo estaba cubierto de nubes grises que amenazaban con ponerse a llover en cualquier momento, por eso mucha gente iba con chaqueta puesta y un paraguas bajo el brazo, otros transeúntes simplemente se apuraban con llegar a su destino y tener un techo que los cubriera en el momento que el agua comenzara a caer.
Hanamichi estaba sentado en Danny's esperando por sus excompañeros mientras preparaba las preguntas a hacer, quería demorar poco en ellas para luego conversar de nada en especial y disfrutar esa tarde con sus amigos.
No pasó mucho para que Mitsui y Kogure llegaran y menos de un minuto para que Ayako y Miyagi se les unieran. Todos pidieron algo caliente para tomar y sentirse cómodos antes de empezar con las entrevistas. Uno a uno, fueron comentando sus experiencias referentes al Campeonato Nacional Ínter Escolar de Baloncesto. ¿Cómo lo sintieron, cómo se entrenaban personalmente, cuál era su meta, a qué le temían? Todas sus preguntas fueron respondidas entre bromas y seriedad. Él sonrió, se notaba que sus amigos habían crecido, igual que él.
-. ¿Me pregunto que estará haciendo Rukawa ahora? – preguntó al aire la única chica de ese extraño grupo después de una corta charla sobre recuerdos del equipo.
-. Pues está estudiando traducción – respondió el pelirrojo a la vez que terminaba de anotar una respuesta en su libreta, los otros cuatro le quedaron mirando.
-. ¿Cómo lo sabes? – está vez fue Mitsui.
-. Por que me lo he encontrado en el campus – en ese exacto momento se dio cuenta que sus amigos no sabían nada sobre el regreso del Kitsune.
-. ¿Está acá?
-. Si no, no hubiese dicho que se lo encontró, ¿no crees? – le respondió la chica a Kogure. - ¿Desde cuando?
-. Me lo encontré por primera vez hace unos días, y desde ahí han sido encuentros ocasionales, sin importancia – contestó sakuragi sin mencionar que unos de esos encuentros había sido el día anterior, o que al día siguiente se encontraría con él en ese exacto lugar y "olvidó" mencionar aquel incidente de la escalera, donde el zorro terminó desmayado en sus brazos. Varios encuentros para una semana, se dio cuenta extrañado.
-. Pero sabes qué es lo que estudia, así que yo supongo que han hablado – comentó Mitsui. Ayako y Miyagi sabían lo que su amigo había pasado y sospechaban sobre el sentimiento que guardaba él hacia el zorro, así que estaban muy atentos a sus respuestas.
-. Hemos cruzado algunas palabras.
-. ¿Sin golpes? Eso es un Milagro – esta vez fue el turno de hablar del moreno. Recibió una mala mirada de su esposa.
-. Hemos crecido – fue toda su respuesta.
-. ¿Te ha dicho por qué volvió? – preguntó el cuatro ojos. El interrogado negó haciendo saber que él también se lo preguntaba.
Así pasó la tarde, en medio de una carcajada del grupo el cielo no soportó más y comenzó a llover con fuerza.
-. Ya es hora – Kogure se levantó y comenzó a despedirse de los tres que se quedaban – si ves a Rukawa mándale saludos.
-. Sí, tal vez un día de estos podríamos juntarnos para jugar. – de esta forma Kogure y Mitsui se fueron dejando al matrimonio y a Hana en la mesa conversando sobre nada en particular.
Mientras Sakuragi estaba efectuando la entrevista a sus amigos, Asuka había decidido que ese era el día y momento exacto para avanzar más en su investigación adentrándose en un mundo peligroso y del cual le sería muy difícil salir ilesa.
Se acercó con normalidad a la facultad y subió al baño de mujeres donde encontró dos chicas pálidas haciendo que las ojeras que tenían resaltasen aún más.
-. La vida es dulce ¿No te parece? – preguntó, como se había acordado anteriormente, la chica más alejada a ella.
-. Y muy corta, he de agregar – respondió la colorina. Ése era el saludo clave que indicaba la razón de su visita.
-. ¿Insoportable? – cuestionó la otra chica refiriéndose a su pierna mientras le rodeaba.
-. No sabes cuanto… - sonrió, todo iba a de maravillas.
Continuará
Nunca dejo botado las historias que empiezo… ahora que algunas estén detenidas es por otro asunto – algunas simplemente por que se me fue la idea principal o no me gustaba como estaba quedando y está en proceso de reconstrucción.
Decidí dejar el domingo para el otro cap, va a ser un cap corto por lo que yo creo que no demoraré mucho, si tal vez sea corto pero importante, se contará mucho del pasado de nuestros protagonistas más la Cita, espero que les haya gustado tanto como a mi escribirlo, la verdad es que cuando empiezo a escribir este fic nunca me demoro tanto como el otro, creo que el otro, aunque no lo crean, es bastante complicado XDDD.
Nos vemos (8 hojas escritas yuju!!)
Yatten Katsuya Kaiba J. Alias Mito .
INICIDADO: Jueves 31 de Julio del 2008, 2.27
FINALIZADO: Miércoles 6 de Agosto de 2008, 18.55
