N/A: Hola! este capitulo es el mas largo wii, espero que les guste mucho, gracias.

DISCLAIMER: Los personajes como Jacob, Quil, Embry, junto con algunos licantropos mas y personas de La Push son propiedad de Stephenie Meyer. Fuera de ellos los personajes y la historia es mia.


Jacob ₪ Black

Sabía que después de tanto tiempo al fin había llegado mi hora, no sería la primera vez pero esta sería la más dolorosa muerte...
La verdad es que no me preocupaba el dolor que me causaría cada diente traspasando mi piel, sentiría dolor porque ahora tengo miles de recuerdos por más cortos que sean con mis amigos. Tenía la esperanza de que no llegaran a salvarme, no es que sea suicida - soy incapaz de dañarme a mi misma - pero prefiero que me pase algo a mí que algo a ellos.
Cuando me sentí lista mentalmente escuche los gritos de Cassie buscando ayuda, intente calmarme y cuando lo hice escuche otras voces, estaban bastante lejos pero los sonidos eran fuertes en un silencio sepulcral, el gran lobo negro volteo a otra dirección y supe que en ese momento debía correr. Correr para que viniera por mí y los dejara a ellos. Mis músculos reaccionaron lento pero empecé a correr lo mas rápido que pude, no escuchaba que alguien me siguiera - eso me preocupo - aun así no quería mirar atrás; la adrenalina corría por mis venas como yo por el bosque, esquivando arboles o chocando con ellos, en un pequeño lapso de tiempo escuche al lobo correr hacía mi debo admitir que si no fuera por que escuchaba las hojas romperse, juraría que volaba.

Corrí como nunca había corrido antes, se que podía parar en cualquier momento... mi mente y mi corazón ahora tenían otra razón para seguir viviendo, saque fuerzas de una parte de mi interior. Aunque iba algo rápido me salían lagrimas que volaban en el viento se quedaban atrás como mi rastro, como mis pensamientos.

Llegue a una parte del bosque donde los arboles estaban cada vez mas juntos, quería que esta pesadilla se acabara pronto, cuando cruce entre dos árboles mas, note que había un lugar donde no había arboles pero si troncos, me tropecé con uno.
Mientras caía alcance a mirar a otro lobo que estaba sentado y quieto, caí ruidosamente al suelo quedándome ahí tirada y el parecía no darse cuenta a pesar de todo, giro su cuerpo mirándome pero sus ojos no eran como los de el otro...
Se levanto ágilmente después troto hasta que quedo frente a mi, observándome...

Yo, yo solo podía mirarle los ojos no por miedo como con el anterior, si no porque sus ojos expresaban un sentimiento que me llamaba la atención, sentía como si intentara decirme algo.
Notaba eso a pesar de la tenue luz de luna; su pelaje era rojizo y, al igual que el anterior este era enorme.
Me cargo en un segundo y me llevo a donde él había estado, después de eso se fue corriendo hacía los arboles yo lo seguí con la mirada.

Escuche unos aullidos seguidos por un grito humano ¿estará bien? mi débil imaginación y mi nerviosismo no me permitían pensar en que estaba pasando. Era raro que a pesar de que puede regresar a matarme, no lo hizo... no tenía miedo.

Segundos después en vez de el lobo regreso un hermoso joven, me quede con la boca abierta.

Su pecho estaba descubierto - podía ver sus perfectos músculos - vestía solamente con una especie de short. Su cabello era negro y largo pero tan brillante, parecía el cielo... su piel era bronceada en un tono rojizo, sin mencionar sus ojos que me volvieron loca.

Se paro justo enfrente de mí, era bastante alto, luego se agacho de tal modo que nuestros rostros quedaron uno en frente del otro.
Yo aun seguía con la boca abierta por la impresión, el tiernamente y con una sonrisa maravillosamente fresca me la cerró, su piel era cálida.

- Vayámonos de aquí - susurro

Su voz era ronca y grave, una voz que nunca había escuchado, quería escucharla de nuevo...
Me sujeto en sus brazos y empezó a correr hacía otra dirección hasta que llegamos a un lugar similar al anterior.
Observe su rostro mientras me sentaba en un tronco caído, el se sentó cerca de mi quedándonos frente a frente.

Yo estaba tan nerviosa que empecé a temblar.

- ¿Tienes frio? - se acerco lentamente a mí y me abrazo, su tibio pecho me calentaba. Deje de temblar en unos minutos.

- Oye ¿Estás bien? - me pregunto con su maravillosa voz, debía contestarle para que siguiera ablando

- Estoy... bien, gracias - mi voz sonó tan débil

Recargue mi cabeza en su hombro con esperanza de mirarlo, empecé a ver su perfecto perfil.

- Que bueno... - suspiro

Su piel tenía un olor que no había olido en algún perfume, era un aroma como a madera... muy acogedor, quería respirarlo todo el tiempo.
Inhale profundamente.

- ¿Cómo te llamas? - murmure mientras exhalaba

Aun no sabía su nombre.

- Me llamo Jacob Black

Me quede sorprendida por su nombre y el tono de su voz, es que él era tan perfecto... Oh Carrie ¿estas enamorándote de un extraño?
El era alto, que tal si era mayor, genial. Carrie tu nunca tienes tanta suerte.

- ¿Y tú? - su voz tenia cierto interés, rompió mis pensamientos

- Caroline, puedes decirme Carrie

Se rio, era tan lindo.

- Carrie - Dios, que bello se oía mi nombre cuando él lo dijo - ¿Cuántos años tienes?

- Tengo 17 ¿y tú? - dije muy alegre

- Tengo 16

¡¿QUÉ?!

- ¡¿D...d...di...dieciséis?! ¡Eres un niño! - me aleje de él con los ojos bien abiertos

- Solo eres un año mayor que yo - me recrimino

- ¡Un chico de 16 no tiene esos músculos! - me sonroje

- Gracias - me guiño el ojo, oh si, roja como un tomate.

Se empezó a reír de mí, su risa era tan contagiosa que no pude evitar reír yo también, me contagio su alegría.

- Seremos buenos amigos no ¿Jacob Black?

Imposible olvidar su nombre.

- Eso espero... - me miro con sus ojos obscuros que brillaban de una forma especial - ¿que hacías sola eh?, una niña no debe estar sola en el bosque

- hey... - se rio de mi - vi un lobo negro enorme y corría por mi vida - Carrie, no te humilles en este momento...

- Oh ¿enserio? - sonrió - no creo que te haga daño

- Aunque no lo hiciera, moriría de un infarto moría de miedo por una historia...

- así que crees en eso... - me interrumpió

- Si, estaba fascinada pero aterrada a la vez, no quería que les pasara algo a ellos... - olvide sus nombres, je.

- Que linda - ¿linda? - no te pasaría nada, Sam no te dañaría...

- ¿Sam? - estaba confundida - así que si era un hombre lobo... ¡LO SABIA!

- Tranquila, tranquila... - agarro mi mano.

Mire nuestras manos unidas, me resultaba extraño pero tenía una sensación de comodidad sin mencionar un cosquilleo.

- Eh... esta caliente

- La tuya es suave

Rio.

Yo le sonreí.

Acaricio mi mano varias veces y cada caricia era como electricidad sobre mi cuerpo.

- Debes volver

- No quiero - refunfuñe

- Yo te llevare vamos...

- Esta bien, pero prométeme volverte a ver...

- Esta bien, está bien

Beso mi mano.

- Te lo prometo.

Nos miramos el uno al otro por última vez, me sujeto y me cargo, yo me abrase de su cuello mientras el corría. Respire profundamente para guardar su aroma en mi interior, no quería olvidarlo, tenía la sensación de que esta sería la última vez que lo mirara pero quería disfrutar el momento.

No todos los días un chico guapo de 16 años te carga en sus brazos ¿cierto?

Los latidos de su corazón eran demasiado rápidos pero no sonaba cansado, seguro que para el esto era como caminar. Suspire y él se estremeció, segundos después volvió a la normalidad.

Me gustaba mucho sentir el viento en mi rostro, cerré mis ojos para apreciar el sentimiento; solo podía mirar la cara perfecta de Jacob frente a la mía y, escuchaba su ronca voz decir su nombre una y otra vez. Quería seguir ablando con él, quiero conocerlo más, no quiero regresar. Quiero hacerte muchas preguntas Jacob Black.

Respirando su aroma y sintiendo su piel, me hizo sentir una paz que solo había experimentado en sueños.

Suspire de nuevo.

Me relaje ya que no quería seguir pensando, él me dio un beso en la frente haciendo que me pusiera nerviosa, en unos segundos se me paso, sentía que caería dormida en cualquier momento. Su ritmo de correr era monótono, de cierta forma me mecía.

No puedes perder la conciencia ahorita Caroline, me regañe cuando ya no pude más. El daba pasos cada vez más lentos hasta que me quede completamente quieta.

Abrí mis ojos solo para ver a Jacob Black desaparecer entre los árboles.
Yo quería seguirlo aunque no sabía a dónde, me quede callada mirando por donde Jacob había huido. ¿Enserio lo miraría de nuevo?

Seguí mirando aquel vacio hasta que un grupo de chicos me encontraron. Sabía de ante mano que ninguno me creería que Jacob había aparecido, era imposible que un sujeto estuviera en el bosque y que haya sobrevivido a los lobos. Si me llegan a preguntar sobre que paso solo les contare cuando hui de ese lobo negro.

Miradas curiosas había cuando decía mi narración seguramente gracias a esta Carrie le creería mas a Dave de vez en cuando, aunque tenía un hervidero de emociones, tenía miedo de haber sonado ridícula frente a el joven Black. Qué tal si por eso regresamos rápido… ese pensamiento me lastimaba mucho. Imaginaba el momento en el que lo vería… con el sentí algo que con otro chico no había sentido, esta paz era única. En esos pocos minutos que estuve con él me sentí feliz y completa.

Mi historia fue un gran éxito entre todos, pero yo tenía la necesidad de contarle toda la verdad a alguien y yo sabía bien quién era ese alguien.

- Quería contarte algo…

- Dime – cepillaba su largo cabello rubio, estábamos ambas alado de nuestra tienda de campaña

- En el bosque yo… vi a alguien.

Esa noche antes de que todos durmieran empecé a contarle todo lo que paso, ella escuchaba atenta a todo lo que decía con expresión sería. Intente decirle todo detalladamente para que pudiera opinar mejor o darse una idea de cómo fue todo en realidad, le conté cada pequeño detalle. Al final, emocionada describí como era Jacob y parte pequeña de lo que sentí cuando estaba junto a él.

Terminando de narrar me miro dudativa, si pensó que estaba loca lo comprendería.

- Bien – empezó – tal vez si lo alteraste. Es que Carrie no puedes ir diciendo que un lobo hambriento es un hombre lobo, es una suerte que estés bien.

Sus palabras sonaban tan reales tan lógicas. Lo que yo acababa de contarle no tenía sentido incluso pude haber sonado como una lunática, me mordí el labio imaginando que habrá pensado Jacob cuando me puse en ridículo y me arrepentí, pude haber hablado más cosas con él. Ahora no lo volvería a ver, solo pensar en eso me hacía llorar, pero no Caroline, no lloraras por eso.

- Debió ser un chico bien apuesto, para que te haya gustado – se rio de mi

Ella era algo intuitiva, notaba muy bien las cosas que pasaban alrededor de ella, incluso ella noto cuando sentí algo por Mark aunque no lo apoyaba.

- Para ser sincera, dudo que vuelvas a verlo

Por más duro que sonaba, ella tenía razón.

- Nunca eh visto a alguien de aquí con esa descripción ¿segura que no te desmayaste o algo?

- No, estoy segura. Me imagine, gracias – me abrazo.

Ella me lograba mantener en la realidad aunque muchas veces no quisiera, si Jacob no era de aquí ¿Qué hacía en el bosque? Y también ¿Por qué llamo a ese lobo negro Sam? Ahora tenía más preguntas, me irritaba no poder responderlas.

Mark vino mas tarde a darme un beso en la mejilla, mi beso de las buenas noches. Ni siquiera ese beso me hizo dormir. Me pase toda la noche repasando los minutos que estuve con él, era tan natural, su voz tan distinta, su aura tan alegre. No dormí ni un minuto, salí cuando empezó a amanecer para ver el sol. Era lo que me recordaba más a él.

La mañana fue tranquila y divertida, en un momento uno de los chicos que no conocía propuso volver al bosque ahora que estaba soleado. No les extraño que yo fuera de las primeras en decir que si pero nunca se llevo a cabo ya que Kimberly pensó que sería una mala idea, por si pasaba un accidente, no crean que me rendí tan fácil intente ir yo sola pero no pude ya que Mark descubrió lo que quería hacer, ese pelirrojo.

Jacob había dicho que Sam no me haría daño y yo confiaba en esas palabras.

Empezando la tarde mi padre llego por mí.

Ese campamento aunque duro poco fue el mejor al que he ido – también de los únicos – bueno era domingo en la tarde y no tenía nada que hacer. La mayoría del viaje en auto fue en silencio porque tenía bastante sueño, al llegar camine sin decir ninguna palabra a mi habitación, quería quedarme desde el momento en que tocara mi cama dormida.

- Oye Carrie te tengo una sorpre…

Cerré con un portazo.

Sé que era de mala educación cerrar la puerta así mientras alguien te esta ablando pero no aguantaba el sueño, mañana le pediría disculpas. Mire mi cama… se veía tan cómoda creo que mi padre la tendió así para mi, estaba lista para solo acostarme y dormir, mañana lo abrasaría.

Mi respiración era normal no como ayer en la noche... Agradecí a Dios estar viva.

Ahora mientras respiro el aroma a perfume de mi cama todo lo que viví ayer, todo lo que sentí era como una fantasía, lo único de lo que estaba segura era de que Jacob era real, también era él lo único que me convencía de que eso que viví no fue del todo una pesadilla.

Me resulto difícil pensar en otra cosa que no fuera Jacob Black, mi bello ángel había pasado a segundo plano para mí ya que a Jake lo pude tocar y sentir; él hizo que sintiera esa paz que solo lograba en sueños, eso era demasiado y era por lo que lo sentía perfecto. Al fin alguien de carne y hueso; no debía dejarme llevar por mis emociones ni siquiera permitirme pensar en que me había enamorado, solo lo eh visto una vez, dios mujer calma tus emociones.

¿Por qué son las mujeres las que piensan tanto las cosas? Acaso ¿siempre seré yo la que termine ahogada en un vaso con agua?

- ¡no! – me respondí - ¡no más!

Trataría de no pensar en el todo el tiempo posible, seguiría mi vida hasta que estuviera segura de la gente que me quería o no, por ahora tendré que conformarme con alucinaciones de ángeles.

- Un momento… - murmure

Las imágenes en mi sueño, aquel hombre que traía sujetado, que se retorcía ante las ataduras intentando escapar… para protegerme. Ese ser, ese hombre lobo, ese hombre. Era Jacob.

Ese rostro no lo podría olvidar pero como, nunca lo había visto antes de ayer ¿de qué trata todo esto? Una de mis alucinaciones era real, no sé que es pero esto debe significar algo.

Gire mi cuerpo y la luz cegó mi vista.

A pesar de que estaba medio nublado ahora había luz en el cielo, si llueve quiero verlo.

Salí por la ventana hacía mi terraza para mirar el maravilloso cielo y comprendí entonces la sorpresa de mi padre, me había puesto una especie de sillón que se mecía como un columpio, se veía bastante agradable con colores neutro y una especie de techito, tenía también unos tubos y eran color verde fuerte. Era algo grande también le deben de caber unas 3 personas y media.

Pero el columpio no fue sorpresa para mí, casi se me cae la quijada cuando vi sobre mi columpio con colores neutrales a Jacob Black.

Él estaba meciéndose a gusto con una expresión ausente, cuando lo mire parecía estar tan sumido en sus pensamientos que no me noto; en un segundo exacto fijo sus bellos ojos negros en mi. Me mordí el labio para tratar de ocultar mi emoción pero mis ojos me delataban, no pude evitar mostrar una enorme sonrisa mientras corría feliz hacia él.
Se levanto y abría sus brazos para abrazarme.

El era tan alto que me puse de puntitas para abrazarlo e incluso salte, él también ayudo porque se agacho después sentí como me elevaba pero no supe si era por el sentimiento o porque me levanto con su abrazo, yo tenía mis brazos alrededor de su cuello y él en mi cintura. Me sentía tan nerviosa por su cálido contacto además no traía camisa, si no babeaba era por milagro. Tengo que pensar que es solo un hermano o algo parecido, para que no sea tan… ¿incomodo?
Allí en sus brazos inhale profundamente para retener su aroma aunque sea por un momento, como la última vez.

- Hola Jacob – sonaba tan alegre, realmente me sentía muy feliz de verlo aunque no haya pasado tanto tiempo. Por cierto Caroline ¿Dónde quedo el sueño que tenías? Ah claro, olvidado en el olvido.

- Carrie – presiono sus labios en mi cabello - ¿Cómo estás? – su voz también sonaba algo alegre y maravillosa.

- Bi…en Ja…cob

No había notado que en nuestro abrazo me cortaba la circulación, no podía respirar bien. Cielos que chico tan fuerte. Creo que la alegría y alivio distrajeron mi mente alejándola de mi entrecortada respiración.

- Perdón – me dejo de apretar pero aun me abrazaba y yo retire solo un brazo.

Nos sentamos ambos en el columpio.

No podía quitar mis ojos de su rostro a la luz del día era aun más perfecto, su rostro era bello, sus ojos resplandecían aun mas con la luz; su piel era tenía una especie de tono rojizo, su cabello lo llevaba recogido en una cola de caballo era negro como sus ojos, sus músculos bien marcados, eran aun más espectaculares hoy que cuando los vi ayer en la noche, sé que si hubiera mirado mas su cuerpo hubiera quedado con la boca abierta como ayer.

- ¿Cómo encontraste mi casa? – pude decir después de tanto silencio, estaba sorprendida

- Fácil – anuncio – te seguí

- Eh…

- Vi tu carro y te seguí luego subí a la terraza, pensé que querías dormir así que me quede aquí

Esto era tan bello ¿Por qué?

- Esta cómodo eh… - me sonrió

- ¿Y qué haces aquí? – no quise sonar imprudente pero…

- Pues, no lo sé…

Qué gran respuesta…

- Es que, te extrañe

¡Si que era una gran respuesta!
Aun así no tenía mucho sentido para mi, apenas nos conocimos y… ¡hey! Los amigos también pueden extrañar.

- Si… - sus ojos y su sonrisa me atraparon de nuevo - ¿De, de dónde vienes Jacob?

Si hay más gente como el aquí, mañana mismo me mudo.

- Soy de un pequeño pueblo en la península de Olympic, en Forks, es un lugar llamado La Push

- Vaya… yo eh vivido en varias partes, pero donde viví mas fue en california

- ¿varias? – dijo dudativo

- Si, cuando mi mama murió, nos empezamos a mudar a muchas partes, tu sabes… todo simplemente estaba lleno de ella… - baje la mirada y cerré mis ojos

- Lo siento, pero te comprendo – bajo su cabeza para encontrarse con la mía, tenía su rostro a unos escasos centímetros de distancia y la tentación era enorme – mi mama también murió

- Cuanto lo siento

- Sin embargo, yo si sobreviví. Mis hermanas se marcharon y estoy encargado de mi padre

- Yo soy hija única, sería entretenido tener un hermano

- Créeme, ahora estoy bien

Ok, si no aleja su rostro no aguantare…

- Qué bonita

¿Me decía a mí?

- ¿Qué?

- Quiero decir – se rio por mi confusión – tu pulsera

- Oh

La mire, esa pulsera que no me quitaba desde años me la había regalado mi mama cuando era niña, ella tenía una igual. Solo que la mía tenía una pequeñita fotografía mía de cuando era una niñita. Era color azul con rosa y de ella colgaban pequeños pedacitos de cristal, es increíble que no se hayan roto aun o que no se me han encajado. No muchos habían notado de ella.

- Es lo único que tengo de mi mama – me dio nostalgia

- A mí no me dejo nada

Me reí.

- Cambiemos de tema – dijo él cuando yo no me calle - ¿qué hiciste hoy?

- Nada interesante, solo me acabo de dar cuenta que… ehm nada.

Genial Carrie, no abras la boca…

- No – río – dime

- Lo siento – le devolví la sonrisa – es algo, vergonzoso, supongo

- Vamos, por favor – su voz era irresistible…

- Soñé contigo – admití sonrojada

Tenía miedo de asustarlo o algo, ¿Qué tal si se iba?

- Vaya… - juraría verlo sonrojarse – eso no se dice en el segundo día sabes

- Pero fue antes de conocerte, es bastante extraño

- ¿Crees en el amor a primera vista? – me guiño el ojo y estuve a punto de desmayarme, a punto

- Claro – respondí aturdida – me ha pasado varias veces

- ¿Enserio? – dijo divertido

- La verdad si… - aun estaba sonrojada

- A mi solo una vez… - me miro con esos ojos tan profundos, en un segundo imagine que hablaba de mi, pero era imposible

- ¿Por qué la pregunta?

- Creo que te tengo que decir…

- ¿Qué cosa?

Estaba confundida.

- Pero te lo tengo que decir de todas formas…

- Es cierto

- Pero primero, dime tu sueño

¿Repentino cambio de tema? ¡No caeré en esta Jacob Black!

- No es la gran cosa así que…

- Vamos - ¿Quién puede resistirse? Bueno es obvio que yo no.

Mientras le contaba la historia demasiado nerviosa, su sonrisa me dio valor. Cuando mencione que yo era la única de blanco y al describir al ángel que me acompañaba se altero un poco pero volvió a la normalidad después lo mencione a él, frunció el seño algo sorprendido, pero seguía quieto, al igual que Cassie me prestó atención en todo sin decir una palabra. Cuando termine murmuro: "Maldición"

- Es imposible, que ¿Cómo soñaste todo eso?

- No… no lo sé, solo lo soñé…

- Solo dime que ese tipo que te acompañaba no tenía ojos color miel o carmesí

- Claro que no – que rara opinión – eran azules

- Se vio mas aliviado ahora.

- ¿te gustan así verdad? – incluso se rio

¿Cómo lo noto?

- Me diste como 40 descripciones

- La verdad algo… - dije tímida – pero hay excepciones.

- Lo sé, bien me iré a Forks esta semana

- ¿Qué?

Mis ojos se humedecieron de inmediato, demonios, me traicionaron otra vez. Mire hacia abajo en un intento de ocultarlos también sin querer llorar pero una lagrima callo a mis manos y todo se quedo en silencio… esperaba que no lo notara pero ¿Por qué me siento tan débil? Creo que por un momento pude comprenderlo todo.

- Por favor – murmure aun con la mirada baja, no esperaba que me viera así

- Vamos, no llores

Obedecí sus palabras.

Mis lágrimas empezaron a disminuir.

- No te vayas, por favor

Lo mire con mis ojos aun humedecidos, mi mirada era de suplica. Lo sabía, porque eso intentaba hacer, suplicarle. Ahora todo empezaba a verse claro.

- No te pongas así… por favor… - seguía igual – ¡maldición!

Empezó a decir unas palabras, algo de ellos que vinieran o que el iría no entendía nada, no eran entendibles. Creo que hablaba consigo mismo.

- Podría llamarles…

- Tengo teléfono – susurre

- O entrar en fase…

- ¡Jacob Black! – casi lo grite, al menos tuve su atención - ¡de qué demonios estas ablando!

Hay que admitir que yo tengo cierta autoridad, el aun tenía 16 y esta era mi casa.

- Es que, me tengo que ir – se levanto y empezó a mirar a todas partes buscando alguna salida

- Pero… - no quería que se fuera, tome de su mano y la sostuve

- Tranquila, tranquila. Volveré el viernes – me aviso

- ¿hora…?

- Ya te avisare – cuando dijo eso salte a abrazarlo, él me sostuvo y yo memorizaba cada sentimiento

Me sentó en el columpio aun abrazándome. Después me soltó y yo deje recargada mi cabeza a un lado de su cuello.

- Cuando regrese te lo explicare todo, te amo

Al escuchar esas dos palabras sentí claramente una patada en el estomago, abrí los ojos casi desesperada pero el ya no estaba, se había ido. Su aroma quedo en el aire eso era un aprueba de que esto fue real pero el dijo… dijo… que me… amaba…

Me acosté de golpe en el columpio.

Con estos ojos que vieron a Jacob hacía unos segundos mire el crepúsculo, el sol se iba dejándome sola de nuevo.

Esas palabras no son posibles no entran en mi cabeza, si él me amaba – incluso pensarlo era extraño - ¿Cómo…? Sería un amor a primera vista aun así esas palabras eran demasiado fuertes para un chico como Jacob ¿no? Bueno me estoy dando crédito solo porque soy un año mayor falta y ni siquiera tengamos tanta diferencia. Esta debía ser alguna señal o algo parecido, ¿Qué tal si mi ángel también es real? Al diablo, Jacob es mi todo en este momento. Solo debía esperar una semana más y lo tendría a mi lado de nuevo, una semana más y podría responderme muchas preguntas que olvido hacerle y es que no es mi intención es solo que al mirarlo se me olvidan. Además lo más importante de todo, en una semana más podre sentir sus brazos alrededor mío. Podre llenar mis pulmones con su aroma, podre escuchar su ronca y dulce voz hablándome, sentir sus labios en mi frente, el contacto de su mano. Jacob Black era la pieza que le faltaba a mi rompecabezas, él era lo que yo necesitaba desde hace varios años pero no tenía, él llenaba el vacio que no podía llenar por que aun no lo había conocido. Ese pensamiento me reconfortaba y se quedo en mi cabeza hasta que dormí, en solo un día el se había convertido en el centro de mi mundo.

A la mañana siguiente, mi padre me vino a despertar como siempre.

Cuando me estaba bañando empecé a tararear muy alegre una canción que me recordó lo maravilloso que paso ayer, era extraño que no recordara la letra solo el tono me parecía muy familiar y alegre, era extraño porque siempre ocurría al revés.

Solo eran 5 días sin Jacob Black, pensarlo me daba nauseas, parecía demasiado en especial por que pasaron años para que lo encontrara, más bien apareció de la nada y al igual desapareció.

Era difícil engañar a mi mente, solo pensaba que me había enamorado pero no quiero que sea así, no quiero perderlo ahora que lo encontré. Además si lo llegara a perder sería muy difícil el poder olvidarlo.
Este día estuve distraída.

- ¿Carrie? – me pregunto Cassie en medio de una clase, yo resolvía problemas mecánicamente casi sin leerlos, aunque también pude haber escrito Jacob Black por todas partes y según yo los resolvía.

- Si

- ¿Te sientes bien?

- Si ¿Por qué lo dices?

- Andas algo extraña, ¿ocurrió algo?

Me quede en silencio porque no sabía que decirle, ella es mi mejor amiga debía comprenderme, además necesito hablar de esto con alguien, Cassie me ayudaría a mantenerme en la realidad.

- Es que Jacob se fue – dios mujer, ¿no puedes pensar en otra cosa?

- Te dije que no lo volverías a ver – su voz sonó como si me estuviera regañando

- Te equivocas, lo vi ayer – su expresión me dio risa – se despidió de mi

- ¡Qué lindo! Y eso que solo lo viste una vez

- Lo sé, pero de un modo siento que lo necesito sabes… - garabatee en mi cuaderno para distraerme

Ella dio una risita.

Si que te gusto el tipo ¿verdad?

¡No! – dije en voz alta, por suerte el profesor no me miro – solo lo necesito.

Me miro con elocuencia y se giro para seguir poniendo atención o platicar con Edwin, esta creo que será mi única plática humana en la semana.
Terminando las clases me fui con ella a la casa, ambas en silencio.

-Vamos cuéntamelo – me dijo Cassie cuando llegamos a mi terraza, le había encantado el columpio.

-Jacob Black es el chico mas especial y maravilloso que eh conocido – abrase mi mochila.

Sé que esas palabras sonaban decidas por una adolecente enamorada pero era verdad, todo él era maravilloso para mí.

-¿Por qué?

- Pues… - deje caer mi mochila en el suelo, no sabía cómo explicarle

- Empieza por el principio – me dijo y se sentó en el suelo

Yo me reí.

- El es… tan lindo y tan amable conmigo, no menciono más de dos blasfemias – rio ante eso – es alto… es que no te podría explicar, es que es una emoción… si lo miras lo entenderías.

Estaba casi segura de que a Jacob le gustaría Cassie, ella es más especial que yo y si a mí me dijo eso, a ella le cantaría. Además mi mejor amiga era una belleza andante aun así Jacob era mío, con solo tener su amistad sería feliz, capaz de hacer cualquier cosa.

- ¿A dónde fue?

- ¿Eh? Ah sí, a su lugar natal – rara la frase ¿no? – dijo que volvería el viernes, pero enserio lo necesito cuando me menciono que se iría estalle en lagrimas – hice una mueca al recordarlo

- También… - continúe cuando vi que ella no iba a decir palabra – cuando dijo que me extraño me puse muy nerviosa – me ruborice – imagina cuando dijo que me amaba. Una persona normal no sobrevive a eso

- ¿amar? – se quedo petrificada, ella también opinaba que es una palabra fuerte

- Lo sé – murmure

- ¿Vino ayer?

-Sí, me lo encontré en mi terraza y – suspire – fue tan lindo…

- ¿su amiga?

- Sí, solo quiero ser su amiga…

Si yo quisiera algo mas no lo haría ni nada, tendría mucho miedo de arruinarlo todo. Ella cambio de tema y yo fingía prestarle atención, aunque Jacob se fuera la única con la que podría sobrevivir era ella. Quiero que ya llegue, quiero que los días se salten mágicamente, pero si estoy esperando a que llegue la semana será eterna, al final el tiempo pasaría…

Loa días de la semana fueron iguales, ni siquiera note la presencia de Janneth en mi radio de personas, para mí solo existían Cassie, mi padre y Jacob aunque él no estuviera. No tengo que emocionarme tanto con este asunto, si me ilusiono y no regresa sufriré demasiado, no pasa nada Caroline el será tu mejor amigo. Con un día ya lo siento como un valioso amigo.

Durante la cena del jueves por la noche me serví un cereal y lo comí yo sola en el comedor, alcanzaba a escuchar el partido de tennis que miraba mi padre, todos los jueves los miraba incluso llego a practícalo cuando vivíamos en california; Escuchaba sus comentarios del partido atenta

Comencé a pensar en mi sueño, aquel donde Jacob salió pude bailar tan magníficamente con mi ángel como había querido desde hace tiempo. Eran algo especiales los sueños que tenía no comprendo cómo pueden tener realidad, antes mis sueños no tenían sentido alguno.

- Buenas noches – dije mientras subía los escalones

- Buenas noches hija

En cuanto me recosté solo un pensamiento ilumino mi mente, vería a Jacob mañana. Estaría completa de nuevo y por fin lo tendría a mi lado, el es un amigo muy valioso que quiero atesorar.

Desperté más temprano de lo habitual emocionada y contenta, hoy era el día, me sentía capaz de hacer cualquier cosa. Baje muy animada a bañarme y mi padre noto mi alegría.

Cepille mi cabello pero al final lo moje, no me gustaba mucho como se veía cepillado.

Me mire al espejo; me veía más hermosa, me sentía más hermosa, la alegría iluminaba mi rostro y mi sonrisa era incomparable. Me sentía muy segura de mi misma. Si el hizo este cambio en mi quería que me viera lo más pronto posible.

Salí del baño casi danzando jugando con la falda de mi uniforme, después agarre un sándwich que mi papa había hecho para mí y fui a sentarme a un sillón. Gracias a que masticaba no se notaba mucho mi sonrisa, no podía borrarla de mi rostro era inevitable.

Cuando empezaron a decir el clima en la tele mi padre bajo el volumen ¿Por qué?

-Alguien te llamo anoche

¿Anoche? nadie me llamaba por la noche y ¿Quién lo haría?, Janneth obviamente no me llamaba, Mike cuando quería lo hacía pero nunca en la noche, Edwin tampoco me llamaba, Cassie y Mark solo tenían que cruzar la calle y listo, Adam y Michael como viven más lejos prefieren solo comunicarse conmigo en la escuela. Pues tenía también el celular de Kimberly, se lo pedí en el campamento. Con ella tuve algo de comunicación humana en la mitad de la semana, pero llamada no.

- Fue un joven

¿Joven?

- Me dijo que regresaría a las 4:45 de hoy, creo que su nombre empezaba con…

- Jacob… - dije muy feliz, mi sonrisa iluminaba mi rostro casi podía ver la luz

- Si empezaba con Jacob, Caroline podrías decirme ¿quién es ese sujeto? – me miraba amenazante

- Es un amigo… lo conocí en el campamento, me dijo que iría de viaje y regresa hoy. No es de aquí y soy su única amiga ¿podemos ir a recibirlo, si?

Intente hacer una carita linda pero no podía solo sonreía por la noticia.

Dile a Cassie si quiere venir, para que no te aburras esperando

- ¡Gracias! Te amo papa – lo abrace tan fuerte, el me sonrió.

Como quiero a mi padre, le encantaba hacerme feliz bueno de todas formas soy buena hija, que yo sepa nunca me ah castigado. Subí saltando por mi mochila y espere a que tocaran la puerta para irme a la escuela.

Más tarde tocaron pero no era mi rubia amiga, era mi pelirrojo favorito.

Salimos ambos a pie y noto mi alegría, bueno mi alegría era muy notoria.

- ¿y Cassie?

- Se sentía un poco mal, mas tarde se sentirá mejor, ya le ah pasado antes

- Ah…

- Solo quedamos tú y yo…

Mike llego corriendo hasta nosotros y caminamos los tres juntos, este día creo que fui la más linda de la escuela.

. . .

- Caroline, olvidaste tu mochila – Michael me la entrego, íbamos de regreso a la casa, como demonios se me pudo olvidar.

Con razón caminaba con tanta libertad.

- Gracias Michael – lo abrace de lado

- Estas muy distraída últimamente, ¿Qué paso? O que – Adam venía a mi izquierda. Venían porque iban ah hacer una exposición para el lunes.

- Hoy iré al aeropuerto, me preguntaba si Cassie ya estaba bien

- Con tal de salir ira aunque este enferma – Mark se rio, había olvidado su risa.

Entramos a la casa como si fuera nuestra, Layla la bella madre se encontraba batiendo algo, Ethan su alto padre estaba sentado viendo la tele – me recordó a mi papa – alado de él estaba mi rubia favorita. Su hogar era tan familiar, era un ambiente que olía a familia, por eso a mi padre y a mí nos encantaba venir aquí. Ella estaba feliz de verme entonces fui con ella.

- ¿Cómo te sientes?

- ¡MUCHO MEJOR! – levanto los brazos y me abrazo – solo que la pijama es muy cómoda – aun traía su pijama azul.

Ya se veía mejor, tenía como mas rubor en las mejillas, ojala quiera acompañarme.

- Jacob regresa hoy – le susurre para que Ethan no me escuchara - ¿quieres acompañarme?

Creo que mi sonrisa era enorme.

- ¡Claro! – su rostro se ilumino y mi padre entro a la casa.

Comimos todos juntos como la gran familia que éramos. Mark, Michael y Adam cuando los había conocido bueno no llevamos tanto de conocernos pero bien, cuando los conocí se me hicieron bastante guapos aun hace poco tiempo Mark me gustaba mucho ahora siento que son como mis hermanos. Nos quedamos allí platicando todos juntos de muchas y pocas cosas, era agradable incluso se ayude un poco a mis amigos en su tarea. Yo era buena estudiante.

Después de un tiempo nos regresamos a la casa, yo buscaba como loca algo para ponerme pero no encontraba nada bueno, nada era lo suficientemente perfecto. Me senté en el suelo desesperada frotándome las sienes para calmarme y pensar.

- Toc, toc – Cassie asomo su cabeza entre mi puerta

- Pasa – no me moví

- Pensé que querrías algo lindo que ponerte.

En su brazo llevaba doblado un lindo vestido negro con un listón rosa, el tipo de vestidos que suele usar ella. Sin embargo me pareció perfecto para mí.

Me lo puse con unos vans negros, la combinación era hermosa, me veía realmente bien ya quería que el llegara.

- Gracias Cassie, ¿Qué haría yo sin ti? – me tire en la cama feliz

- No lo sé, tal vez serías una esquizofrénica

- Tal vez…

Ahora ambas esperábamos ansiosas a que fueran las 3.

El tiempo paso más rápido con ella, fue casi mágico… cuando menos lo esperaba estaba ya dentro del auto a un lado de Cassie y detrás de mi padre. Era muy emocionante el pensar que faltaba tan poco tiempo, paso tan rápido bueno, si lo pienso hace unos días a esta hora estaba desesperada por qué este momento llegara. Ahora que lo es me parece que me es difícil de apreciar.

Cuando puse un pie en este suelo… recordé cuando lo hice por primera vez. Si no hubiera estado tan zombi me hubiera parecido fascinante… era todo tan grande, tan espacioso. Nada comparado con el primer aeropuerto que visite, probablemente seria del tamaño de los baños de aquí.

Estaba tan emocionada y segura, tenía la cabeza en alto con una sonrisa enorme, imposible estar sentada en estos momentos.

Ya quería sentirme entre sus brazos.

Caminaba de un lado a otro sin prestar a la gente que me miraba con extrañez, Cassie me observaba con una mirada atenta; mi padre leía una revista. Intente calmarme… no había notado mi respiración irregular – me golpee la frente con la mano – que distraída soy, un día me dará un infarto pero por andar distraída ni lo sentiré.

Frente a nuestros asientos a unos pequeños metros de distancia había una gran pantalla donde marcaban los vuelos, localicé la aerolínea por la que según dijo Jacob que llegaría y la miraba cada 3 segundos para ver si había algún cambio, pero no cambiaba nunca.

"Aterrizando"

¡ATERRIZANDO!

¡Esta aterrizando!

Brincaba de alegría y aplaudía, Cassie se levanto y se puso a mi lado, había acabado todo, en cuestión de segundos el regresaría.

- Ya casi

- Si, si tranquila no grites – me regaño en voz baja

-No lo puedo evitar

¿Recuerdan a las personas que me miraban extraño?

Mi padre era una de ellas.

Pasaba el tiempo y todavía brincaba de emoción, todo era pura emoción ahorita debería estar registrándose o recogiendo por su equipaje o haciendo fila para salir, no lo sé, los minutos pasan rápido cuando me siento bien.

La emoción se turno a seriedad, ahora me encontraba quieta, con ambos brazos hacia abajo y la mirada fija en donde llegaría. Estaba casi paralizada, nada me movía ahora, ya casi era el momento.

Empezó a salir gente…

Salía gente como abejas de un panal, pero ninguna de estas abejas tenía el rostro de Jacob, ¿Por qué? ¿Se equivocaría de avión? Nadie se parecía en nada, mire a todas las personas desesperada por si se me había pasado o algo. No estaba.

Esto era ¿una broma?

Habrá sido todo mentira quizás… no puedo aceptar eso, la sonrisa empezaba a desaparecer de mi rostro, era un sentimiento horrible de verdad, la decepción.

Siguió entrando gente pero yo no les prestaba atención, Cassie me miraba solo a mi ya que ella no podía identificarlos ni nada, mire una última vez hacía la gente y vi como mi Jacob caminaba despreocupado.

Venía con unos pantalones de mezclilla completos – aleluya – y una camiseta sin mangas blanca con una línea negra horizontal, unos tenis blanco que de seguro no le duraran mucho y una pequeña maleta en su mano que recargaba por encima de su espalda. Su cabello estaba más corto y lo traía suelto, estaba todo despeinado, como si se acabara de levantar. Era simplemente adorable.

El verlo caminar despreocupado fue demasiado para mi, puse ambas manos en mi boca para ahogar un grito mientras mis lagrimas resbalaban lentamente por mis mejillas… no es que sea una llorona pero me sentí muy alegre de mirarlo al fin, me colmaba de felicidad.

El daba pasos con toda naturalidad mirando a la gente como si nada pero cuando me miro… todo en el aeropuerto desapareció.

Su rostro, con una sonrisa que me transmitía aun más felicidad de la que puedo llegar a sentir por mí misma, sus perfectos dientes blancos, sus ojos, todo él era lo mejor para alguien como yo.

Soltó su maleta y dio unos pasos hacía mi dirección.

¿Qué debería hacer?

¿Correr a abrazarlo?

Si conciencia, eres muy útil.

¡Jacob!, grite en mi interior.

Corría hacía el a toda la velocidad a la que yo podía aumentar, abrí mis brazos – imagino que me habré visto bastante chistosa – y salte sobre él rodeándolo con mis brazos; él sujeto mi cintura y me elevo un poco para quedar frente a frente.

Recargue mi cabeza en su pecho para ocultar que lloraba, mis lágrimas mojaron su camisa.

- Te extrañe

- Yo también

Dimos varias vueltas allí donde estábamos parados, su piel – a pesar de que traía camiseta – era cálida como la recordaba, su aroma seguía siendo el mismo, el era el mismo de siempre, el mismo que vi aquella noche a la luz de la luna.

Ahora ya no me importaba la gente a mi alrededor, no me importaba lo que pensaran los demás, no importaban las opiniones ni lo que me había evitado pensar.

Estoy enamorada de Jacob Black.

Y quiero que todo el mundo lo sepa.

- ¡Estás aquí! Oh… ¿Cómo te fue?

- Bien – bufo – claro que estoy aquí Carrie

Me soltó pero yo aun me mantenía aferrada a su cuello.

- Carrie hay gente… tu padre me mira extraño

- No quiero - ¿conoce a mi padre? Ah cierto me siguió antes.

Te abrazare cuando me deje de mirar así.

Negué con mi cabeza, restregándola en su esplendoroso ser.

- Carrie viene para acá… - sonó algo desesperado

-Ok, ok

Caí al suelo después de soltarme, alce mi cabeza para mirarlo. Le sonreí y me sonrió.

- Te ves adorable – me murmuro

- Gracias… - me ruborice

En unos segundos más mi padre llego caminando, Cassie venía a su lado pero no alcance a reconocer la expresión en su rostro; sus ojos eran de curiosidad y asombro. Mi padre en cambio tenía los ojos abiertos como platos, me aguante una risita cuando vi que sudo un poco al ver que tan alto es mi nuevo amor, en un pequeño lapso de tiempo su expresión se vio serena como si lo estuviera estudiando.

- Hola señor – o tal vez esperaba que Jacob le dijera alguna palabra

- Hola – dijeron dos voces detrás de mi

- Hola chicos - ¿chicos? - ¿Cuáles son sus nombres?

- Mi nombre es Jacob Black, ellos son mis hermanos Quil y Embry

¿Hermanos? Por eso regreso a La Push, por sus hermanos… no me siento preparada para verlos.

- Yo me llamo Jonathan y ella es Cassie – saludo con una mano – bienvenidos, si no tienen donde quedarse permítanme ofrecerles mi casa.

¿Cómo… que? De donde saco eso… dios que amabilidad que le pasa, no es un padre normal.

Sonreí.

Mi papa nunca ha sido normal de todas formas, era también que quería hacerme feliz… o mantenerlos bajo vigilancia.

- Bueno, iremos por algo de comer, vayan al auto.

Esto era muy extraño ¿Qué planean mi papa y Cassie?, no hubiera sospechado nada si no fuera porque se la llevo jalando del brazo como ella a mí el primer día de clases. Me habían dejado sola, con solo pensarlo me parecía raro… pero bueno.

Ellos ya se habían ido y me dejaron sola con los 3, suspire un poco más tranquila.

Me di vuelta para mirarlos y se me cayó la quijada.

¡Pero qué demonios le pasa al mundo!

Ellos dos eran casi igual de altos que Jacob.

- Yo soy Embry Call.

Embry era delgado – más delgado que el otro sujeto – pero a pesar de eso se le notaban los músculos, su cabello era negro y lo llevaba por debajo de la oreja, sus ojos eran oscuros, vestía una camisa azul y unos shorts de mezclilla. Incluso parecía avergonzado de verme, se veía lindo. Le sonreí amablemente.

- Y yo Quil Ateara.

Quil sonreía, a diferencia de Embry este se miraba orgulloso, pero quien no lo estaría teniendo esos músculos. Eran muy bien formados pero no tanto como los de Jacob, asentí con la cabeza aun sonriendo.

- Bueno, Quil, Embry yo soy Caroline, pueden decirme Carrie

- Vaya nombre – dijo Quil

- Ya sé en La Push no había ninguna Caroline

- No, ninguna… - Jacob me miro con los ojos más tiernos que alguien podría haber visto… después me tomo de la mano.

- De… debemos irnos – me perdí en su mirada

- Si – Quil y Embry reían de mi

Caminábamos todos juntos hacía la salida, yo sujetando la mano de Jacob con la mía, riéndome de las cosas que ellos decían. De vez en cuando miraban nuestras manos haciendo caras de asco pero que importaba, ellos no tenían o sentían lo que yo siento al sujetar esta mano. Justo antes de llegar a la puerta principal Jacob me cargo y me abrazo. Pero unos segundos más tarde Embry le dio un codazo a Jacob, ¡¿Por qué demonios arruino nuestro momento?!
Los guié hasta el auto y me resultaba bastante cómico, apenas cabían semejantes cuerpos aquí, estábamos todos apretados, más bien estaban ya que yo estaba en el asiento de enfrente, Cassie estaba entre Quil y Embry. Se veía muy nerviosa pero ¿Quién no lo estaría?

Me reí un poco de ella pero luego pensé en que yo actuaria igual si estuviera en esa situación.


Holaaa!! espero que si les haya gustado, Amo los momentos like wtf de Carrie y Jacob x) son geniales.

Mica Lautner este capitulo te lo dedico a ti! revisa tu closed aver si no esta Jake x)

esque me pone muy feliz ver tus reviews (unicosu.u) jaja

sale Ale! feliz cumpleaños :D

Bie!!1

KING(H)'