N/A: hola! pues esta historia saven que la quiero muchisimo, espero que les guste
TEAM'S JACOB! esto es para ustedes x)
DISCLAIMER: Los personajes como Jacob, Quil, Embry, junto con algunos licantropos mas y personas de La Push son propiedad de Stephenie Meyer. Fuera de ellos los personajes y la historia es mia.
Hombres
Mi padre charlaba con ellos, tenían una plática masculina.
- Tengo hambre – grito Quil y recargo su cabeza hacía atrás
- Yo también – dijo Embry, que dio dos palmaditas a su estomago
- Ya compre bastante comida, podremos comer todos – dijo mi padre con una gran sonrisa dibujada en el rostro.
- Gracias por permitirnos quedarnos en su casa señor
- No ahí problema Jacob, son bienvenidos ¿verdad Carrie?
- Claro… - yo miraba a Jacob disimuladamente por el espejo
- Y… ¿Qué les gusta hacer? ¿Jacob? – me dio risa el tono interrogatorio
- Pues, me gusta construir autos señor.
Jacob me guiño un ojo, pensé que no se había dado cuenta de que lo miraba, imagino que se veía demasiado guapo construyendo autos…
- Si, su viejo auto estaba… - inicio Quil
- Guau… - continuo Embry – yo tenía una moto igual Jake
- ¿Construyes autos? – dijo mi padre asombrado – yo antes tenia una moto.
Como olvidar la moto de mi padre, iba a sus lecciones de tennis en ella y me enseño a usarla, de vez en cuando iba a ella en la escuela.
- Quizá les pueda conseguir algunas
- ¡Eso seria genial! – gritaron Embry y Quil al mismo tiempo.
Por otro lado, Jacob me hablaba con mímica, pase mi mano por el lado derecho del asiento y el la tomo, puse una enorme sonrisa cuando sentí sus calidos dedos acariciando mi mano.
- Hemos llegado – dijo mi padre señalando la casa
Todos nos bajamos, Cassie me detuvo antes de que empezara a caminar.
- De…debo irme, me siento mal
Su precioso rostro tenia un ligero tono amarillento, se fue corriendo hacia su casa y yo… reaccione demasiado tarde.
- lo siento… - me sentí muy mal, ella no se había sentido bien desde la mañana y aun así acepto venir conmigo…
- ¡Que casa! – dijo Jacob asombrado
- Muy bella… - chiflo Embry
- ¿no eres rica cierto? – Quil me veía con los ojos bien abiertos
- Siéntanse como en su casa – les pidió mi padre, que estaba en la entrada de la casa, con las maletas
Todos pasamos y mi padre comenzó a enseñarles la casa, mientras yo acomodaba lo que mi padre había comprado. Tome un largo sorbo de agua y vi como Embry se acercaba guiado por el aroma de la mesa.
- Al fin, comida – se sentó y se lleno la boca, daba la sensación de que no podía masticar.
- Cerdo – Quil le pego en la cabeza
- Compórtense – les susurro Jacob para después sentarse a mi lado
Mi padre entro en el comedor.
- Yo no tengo mucha hambre… - dijo mi padre asombrado viéndolos comer, - iré con Ethan mas tarde… coman ustedes
- Gracias – dijimos todos al mismo tiempo.
En cuando a mi padre, se perdió de vista, los 3 chicos enfrente de mi comenzaron a comer, si es que se le podía llamar comer a eso que veía. Comían mucho y bastante rápido hasta que esta fue desapareciendo y agradecí tener bien escondida mi comida de reserva.
Ninguno de nosotros hablo, en verdad estaban muertos de hambre. Yo solo comí lo que tenia en mi plato.
- Tengo hambre – grito Quil como si no hubiéramos comido nada
- ¿¡Que!? – la única que debía tener hambre aquí soy yo
- ¿No tienes más comida Carrie? – me pregunto Embry
- Pe… pero ni siquiera me dejaron comer… - los tres me sonrieron, no habían engordado ni un centímetro, si es que tenían hambre ¿Qué les puedo dar yo?
No se cocinar, los mataría de envenenamiento si quisiera preparar algo, a menos de que quieran vivir a base de cereal y leche… bien, mi padre ira a cenar con Ethan mas tarde podemos acompañarlo.
- Mas tarde puedo darles comida
No me había dado cuenta de que Quil había desaparecido y de que se encontraba buscando en mi escondite.
- ¿Qué haces? – susurre y fui hacía el, le di un manotazo cuando iba a abrir las puertas donde se encontraba mi escondite. Su mano era demasiado dura – mas tarde les daré comida
- Pero…
- Ya oyeron – ordeno Jacob
- Esta bien… - dijeron los dos regañados al mismo tiempo
Me reí bajito, tapándome la boca para que no me escucharan.
Después de un rato lavando trastes – así es, los puse a trabajar conmigo – subimos los 4 a mi habitación, mi papa no iba a tardar mucho en irse. Decidí llevarlos al lugar favorito de toda la casa. Mi terraza.
- guau, me encanta tu casa – me dijo Quil y me abrazo en los escalones.
El era tan alto que a pesar de que yo estaba escaleras mas arriba, al abrazarme quedamos al mismo nivel. Estos chicos…
- Gracias Quil, supongo que ahora también es su casa.
La idea de vivir con Jacob me encantaba, no en un tono morboso sino que me encanta saber que lo tengo cerca ahora y por un tiempo mas, que iría a la escuela conmigo, quizás no en mi grupo pero conmigo al fin y al cabo. Tenerlo aquí era algo que me haría feliz por siempre.
Me dirigí al columpio cuando llegamos a mi terraza, Jacob se puso frente a mi, alce la vista para mirarlo, su rostro aun era el mismo pero tenia una extraña sonrisa… me alarme mucho y trate de tranquilizarme. Lo tome de los brazos y lo sentí muy nervioso.
Quil y Embry se sentaron en el suelo dejando un gran espacio en el centro para su líder, ambos estaban en la misma posición, sus respiraciones incluso eran similares.
- Tengo que decirte algo – me dijo el.
- ¿Qué ocurre?
- ¿Recuerdas que te dije antes de irme?
Claro, dijiste que me amabas.
- No
- Dije que te explicaría todo cuando regresara…
Ah, eso.
- Si… - me senté cuando lo solté, me incline hacia abajo para mirarlos a los tres, sus rostros me decían que era muy difícil decirme esto. Aun así… los ojos de Jacob eran tan calidos…
- Yo… - comenzó el – yo… tengo que decirte que…
A pesar de que mi rostro era tranquilo ahora en mi interior gritaba de nerviosismo, mi corazón latía tan rápido que sentía que se detendría en cualquier momento. Terminaría hiperventilando si seguía así.
- No se si recuerdes nuestra primera conversación
- La recuerdo… - mi voz sonó desesperada
- Veras es que… ¡aaaah! – grito y se dejo caer hacia atrás, sus amigos solo lo siguieron con la mirada.
Yo me tire prácticamente a su lado ¿Qué esta pensando?
Lo mire muy nerviosa, incline mi cabeza hacía un lado.
- ¿Jacob?
Mas rápido de lo que una persona normal lo haría lo tomo de las manos, las atrapo una a una encima de la otra quedando en medio de las suyas, su contacto me causo un cosquilleo que empezó desde mis brazos expandiéndose a todo el cuerpo. Sus preciosos ojos negros brillaban aun más que de costumbre y su expresión era de completa inocencia.
Nos miramos el uno al otro por un minuto que me pareció eterno, hasta que abrió la boca y las palabras que salieron de esta me dejo paralizada…
- Soy un hombre lobo Carrie
waa! Mica!!! Mica Lautner!!! lo siento tanto!!!
no subia i no subia!
pero sabes qe toda esta hisstoria es para ti!
ojala les haya gustado
volvere a kontinuarla!
solo qe perdi el kuaderno donde viene lo demas jee o.o
no se si se lo qedo una amiga o algo
por eso esta corto esto
sale bie! :D
