Sumary: La historia de la cenicienta en la actualidad, Akane fue comprometida con Ranma desde antes del nacimiento, ahora enfrenta las consecuencias de una contrato matrimonial impuesto por su padre, tiene la opción de aceptar o no, pero los problemas económicas le dan la respuesta cuando descubre que su prometido en un Príncipe.

Disclaimer: Los personajes de Ranma Nibunoichi no me pertenecen, su autora es Rumiko Takahashi, yo los tomo prestados para hacer esta historia porque eran los que mejor se adaptaban a las situaciones. La trama de Goong (K-dorama y manhwa) tampoco me pertenece, su autora es Park Soo-Hee, la trama la tomo prestada para hacer este fanfiction y en ingles la obra es conocida como Princess Hour.

Notas iniciales de autora: Veo que muchos leen y no comentan nada, en realidad no puedo decir que no me importa no recibir más de un comentario, pero tampoco puedo decir que me importa mucho como para amenazar con no continuar la historia (no soy de esas personas que las considero cínicas), tengo mi propio criterio y pienso que quienes han leído el fic están contentos con la historia y no tienen ninguna queja sobre ella.

Yo pienso que la cantidad de reviews no indican que tan buena es la historia, además, yo escribo porque me gusta y no por recibir halagos de lo "tan bien que escribo" –lo pongo entre comillas por ser sarcástica, después de todo no creo escribir muy bien- ni mucho menos que me digan que tan buenas ideas poseo ya que la idea no es original, sino prestada de una serie ya existente, lo cual no me cansaré de repetir para que no me acusen de plagio.

Pienso continuar la historia hasta el final, solo que llevo varios problemas, el principal es que carezco de beta, así que si alguien se ofrece por favor ponerse en contacto conmigo, mientras voy a tratar de hacer lo mejor que pueda con mi "horrografía" y mi "fataltica" (entiéndanse los dos por ortografía y gramática).

Ahora una simple aclaración:

Cursiva: cuando hablan en mandarín.

Con besitos y mas besitos...

Ilc. aka Shiko-sama.

Princess

By Shiko-sama.

:::"""Continuación""":::…

Ese día para Akane había sido el más largo nunca antes vivido, se había convertido en toda una celebridad en su colegio y más cuando apareció su fotografía de su luchaba contra los reporteros, en verdad había quedado con una muy mala imagen ante el mundo entero –entendiéndose el mundo en todo su esplendor, después de todo la familia real es conocida mundialmente-. Luego supo que tendría que encontrarse con sus futuros suegros quienes irían a la casa de su padre y de seguro su prometido era un principito pedante que se creía la gran cosa, al parecer no le iba a ir bien en el matrimonio pero todo sea por la seguridad de su familia.

Al llegar se encontró con que habían muchos más reporteros que antes a la entrada de su casa, todos comenzaron a tomarles fotos mientras ella se abría paso, al ingreso se encontró con que en el patio habían estacionado un Mercedes y varios hombres se encontraban a su alrededor, podía suponer que eran guardas.

-…Akane, papá está hablando con el Emperador…-le avisó Nabiki quien había entrado justo después de ella y se arreglaba su uniforme.

Al caminar hacia la entrada del dojo se sorprendió al encontrarse con una preciosa mujer que vestía con un Hanfu (*) dorado con rojo y su cabello lo llevaba totalmente recogido de forma elegante, le sonreía maternalmente mientras la sentía como era observada desde los pies hasta la cabeza, a su lado se encontraba Kasumi quien también le sonrió, extrañamente se sentía nerviosa, la presencia de la mujer era imponente e inspiraba respeto; sobre todo le hacia sentir inferioridad.

-…Akane, ella es su alteza imperial, la Emperatriz…-presenta Kasumi.

-…así que tú eres Akane Tendou…-dijo al verla, la chica hizo una reverencia no queriendo verle a los ojos, sentía como si pudiera leerlo todo de ella.

-…si su alteza…-aceptó.

-…el Príncipe Heredero no pudo venir, a la final optó por quedarse en China, tenía que asistir a una competencia de Artes Marciales…-excusó a su hijo y luego:-…puedo ver que te gustan las Artes Marciales, algo en común con el Príncipe…-dijo refiriéndose al dojo.

-…eh, si, gracias…-de alguna forma, sentía la necesidad de agradecerle cada una de sus palabras.

-…me preguntaba Akane, ¿me acompañarías a dar un paseo?...-.

-…si…. Si, si…-estaba nerviosa así que simplemente corrió entregándole su mochila a Kasumi mientras seguía a Nodoka quien ya se había adelantado, un guardia la esperaba con la puerta del auto abierta.

Al ingresar en el este quedo sorprendida: asientos de cuero, botones que no sabía para que servían e inclusive había un televisor pantalla planta en el respaldo delantero, cuando ya empezó a rodar se dio cuenta de que habían otros dos autos que los seguían, uno delante y el otro detrás, supuso que esa era la seguridad necesaria para unas personas tan importantes como lo eran los Emperadores de China.

Se sentía incomoda, no sabía cómo debía reaccionar ni de qué hablar, reconocía que debía usar el formalismo para hablar con la realeza y como nunca se esperó terminar entre ella desconocía casi en su totalidad como referirse a la Emperatriz. Estaba incomoda y nerviosa, entre tanto lujo no se sentía que podría ser parte de ese extravagante mundo como siempre solía referirse Nabiki. Respondió con una sonrisa a la Emperatriz cuando esta le sonrió y luego dirigió su mirada al frente mientras jugaba con la vasta de su falda, estaba nerviosa y sentía la mirada de su futura suegra encima escudriñándola detenidamente, no la podía culpar ya que ella sería la futura Princesa Heredera, de seguro se encontraba preocupada por la integridad social de la Familia Real.

-…tomaremos el té en el jardín norte…-avisa Nodoka al momento en que los autos ingresan a un antiguo fuerte japonés de la época Sengoku.

-….hum, si…-asintió Akane.

Al detenerse el auto Akane trató de abrir la puerta encontrándose con que Nodoka no se movía de su puesto para pronto darse cuenta de que el chofer se disponía y le abría la puerta a la Emperatriz al igual que un guarda lo hacía con ella, se sintió un poco tonta al no saber que ellos se disponían a hacer.

-…gracias…-hizo una reverencia ante el guarda para luego darse cuenta de que Nodoka caminaba bajo una sombrilla que era sostenía por una dama de compañía, otra sombrilla fue puesta sobre su cabeza para sorpresa de Akane y esta avergonzada se disculpó y no la aceptó dirigiéndose a donde se encontraba la Emperatriz.

Al encontrarse caminando a un lado de Nodoka esta le sonrió para luego dirigirse a un pequeño descampado donde ya estaba lista la mesa y cojines para disponerse del té. Sin mucha ceremonia Akane se sentó mientras se desataba la bufanda y le dejaba a un lado del cojín, por su parte Nodoka de forma ceremonial y tomándose su tiempo se sentó frente a Akane para así la sirvienta comenzara a servir el té rosa ante la atenta mirada de Akane, nunca había visto un té de ese color, estaba acostumbrada al té verde de su hermana. Cuando se le dispuso de una taza frente a ella, agradeció.

-…té de cítricos…-avisó Nodoka al notar la expresión de Akane ante algo desconocido-…una delicia…-sonríe.

-…si, gracias…-aceptó para luego comenzar a beber suavemente como Kasumi le había enseñado, solo esperaba no cometer un gran error.

-…Akane-chan…-la llamó en un japonés implacable-… ¿puedo llamarte así?, solo será hasta que obtengas el título de Princesa Heredera por parte del Emperador…-pide.

-…claro, su alteza…-acepta.

Un silencio se propagó entre las dos mientras tomaban el té.

-…dígame Akane-chan…-le llamó-… ¿Cómo ha sido su vida en el colegio?...-.

-…entretenida, su alteza… varía… cada día…-tenía que hablar calmadamente, el idioma formal no era su fuerte y sobre todo no conocía la mayoría de palabras y formaciones gramaticales.

-…me alegro…-.

-…su Alteza…-le llamó gentilmente, tendría que ser ahora, no podría desaprovechar esta oportunidad.

-… si…-.

-…quisiera pedirle algo, si… no es mucha molestia…-dijo mientras bajaba la mirada.

Nodoka simplemente dejó su tasa sobre la mesa y colocando sus dos manos sobre su regazo dirigió la mirada hacia Akane.

-…podría decirme de que se trata…-pidió la Emperatriz.

-…es por casarme con su hijo… digo, con el Príncipe Heredero…-comenzó.

La mirada de la Emperatriz cambio un poco y su ceño se frunció ligeramente, Akane por su parte temió haber cometido una grave equivocación.

-… ¿está poniendo un término para casarse con el Príncipe Heredero?, pensé que no eras tan astuta, mas pones tus términos para aceptar el compromiso...-Nodoka observaba a Akane, esta por su parte sintió que había que la habían tomado como aprovechada por lo cual no podía dejar esto como un mal entendido, ella no ponía ningún termino, solo quería aclarar algo, así que recalcó:

-…no… no…-negó con las manos-…nada de eso su Alteza, solo que… una vez casada con el Príncipe Heredero quiero que mi familia se encuentre con bien…-dice agachando la mirada.

-…no debería agachar la mirada, tendría que mirarme a los ojos si tu pedido es sincero…-conjeturó Nodoka.

-…si, es muy sincero…-asintió la chica mientras colocaba las manos sobre la mesa y se inclinaba ligeramente para pedir por los suyos-…solo pido… mi familia tiene una gran deuda y la casa ha sido hipotecada, si no pagamos lo que debemos en un mes estaremos en la calle, por favor, solo quiero la seguridad de ellos…-pidió mientras se inclinaba mucho más sobre la mesa.

-…oh, valla…-Nodoka toco ligeramente su mentón con su manos y se observó preocupada ante Akane, esta por su parte se levantó y tomo compostura sentándose bien donde le tocaba y tomando un poco de té mientras observaba a la Emperatriz quien simplemente sonrió-…no debe haber preocupación en usted, después de casarse, su familia será familia del Príncipe Heredero, sus deudas serán saldadas…-termina.

-…muchas… muchas gracias…-sonrió Akane.

…:::"""Ranma&Akane""":::…

Ranma caminaba por los pasillos del colegio, había salido victorioso de su combate y ganado un torneo, a veces eso le causaba pesar no por que ganaba sino porque sentía que por ser el Príncipe Heredero puede que lo traten con respeto y no peleen con todas sus fuerza, ese pensamiento lo seguía y lo frustraba, especialmente en días de competencia.

-…hey, ¿Qué hay Principito?...-pregunta Moosse tratando de molestar al chico.

-…nada, gane un torneo…-le muestra el trofeo.

-… ¿limpiamente?...-.

-… creo, eso creo…-responde mientras se levanta de su pupitre y se dirige hacia la ventana para ver la entrada del colegio.

-… Ukyo se fue a Estados Unidos hoy por la mañana…-.

-…lo sé…-dijo sin mas mientras se retiraba del salón con disposición de regresar a Palacio.

-…y al parecer te vas a casar con una total desconocida…-continuó el chico de gafas mientras seguía de cerca a Ranma-…tengo oportunidad con Shampoo…-canturreó contento.

-…es toda tuya…-se burla el Príncipe-…te la regalo sin mucha ceremonia…-comenzó a bajar las escaleras por el barandal-…sabes que es la abuela quien quiere casarme con ella, yo no tengo ningún interés en esa chica…-dijo al llegar al primer piso donde varios guardas ya lo esperaban para salir con dirección a palacio.

-…no puedes hablar así de la chica que me gusta…-reclama Moosse-…tengamos un duelo, te reto Ranma…-dijo convencido.

-… ¿solo por eso?…-pregunta no muy convencido.

-…hablas muy mal de Shampoo…-reclamó.

-…no estoy hablando mal de ella…-se defendió el Príncipe.

-…igual te reto…-.

-…bueno, vamos al dojo…-aceptó Ranma.

…:::"""Ranma&Akane""":::…

Esa noche la cena fue tranquila y silenciosa, sin más, de un momento a otro comenzó el llanto de parte de Soun mientras decía que su bebé era quien se iba a de la casa y sus alaridos indicando que siempre espero que fuera Kasumi la primera en partir pero que ahora era su pequeña Akane que a la siguiente semana tendría que irse no solo de su casa y de sus vidas sino también del país.

Jamás vio a su padre llorar de forma tan lastimera, incluso sintió las ganas de acompañarlo en su llanto, las miradas de sus hermanas también demostraban las tristeza que sentían al saber que ella partiría del hogar al formar el suyo propio y solo con dieciséis años.

Como un fuerte golpe llegó la realidad a ella, esa noche no pudo dormir, prácticamente, en siete días ya no estaría en su hogar sino lejos de él, quien sabe en cuanto tiempo volvería a ver a sus hermanas y su padre, en sus desesperación, esa misma noche sola en su habitación comenzó a llorar pensando en sus amigos, en su infancia y en su familia, en su hermana Kasumi y su hermana Nabiki que aunque la molestaba sabia que la quería mucho, en su padre a quien le debía mucho y aunque siempre demostró que tomaba decisiones equivocadas o los metía en líos aparte de saber que todos los problemas económicos y la hipoteca de la casa se debía a que su padre mantiene la vida de un artista marcial y como tal no consigue ningún trabajo, causando solo que sus hijas trabajen para mantenerse y que el dojo valla tan mal.

Con esos pensamientos durmió y a la mañana siguiente solo despertó al escuchar un gran alboroto, al bajar la escaleras se encontró con los guardas que anteriormente acompañaran a los Emperadores que traían unos cuantos baúles y cajas que parecían regalos, unas jovencitas bien vestidas se acercaron a ella e hicieron una reverencia.

-…Princesa, estamos aquí para atenderla y acompañarla en lo que necesite…-hicieron una reverencia para luego disponer de todas las cosas en ella probándole ropa y atuendos ceremoniales chinos que ella estaba segura usaría en su matrimonio.

Y sin más la semana pasó rápidamente, fue una rápida despedida con sus amigos y llantos entre sus amigas además de pedidas de autógrafos del Príncipe para ellas. Cuando se dio cuenta era abrazada fuertemente por su padre quien lloraba desconsolado en su hombro, luego fue abrazada por cada una de sus hermanas quienes en sus miradas se notaban la tristeza.

-…no se preocupen, estaré muy bien…-fue lo que dijo para verlos por última vez al subir al auto donde el Emperador y la Emperatriz la esperaban y fue así como partió con dirección a su nuevo destino.

Ranma tenía la orden de ir a recibir a su Prometida y presentarla formalmente ante la rueda de prensa que se daría en la Sala de Conferencias que se encontraba en el Aeropuerto, pues bien, ahí se encontraba junto a Cologne quien vestía un Hanfu dorado y Shampoo quien llevaba un Quipao (*) haciéndola lucir estupenda, ella iba colgada del brazo de Ranma quien estaba vestido como cualquier hombre del siglo XXI, es decir de traje y sin corbata.

Akane por su parte nunca había estado en un país diferente, si en lugares turísticos dentro de Japón por cuestión del colegio y sus viajes a fines de año, pero nunca en un lugar como Beijing, al bajar del avión todo le pareció nuevo y más al notar como un sequito de personas les recibían, tuvo que caminar sobre una alfombra roja mientras le tomaban fotografías, haciendo un camino se encontraba la guardia real con sus armas en posición firme y al final habían como cuatro o cinco limusinas dispuestas mientras un montón de jovencitas pertenecientes a la servidumbre de Palacio se encontraban detrás de tres personas que parecían ser muy importantes. Al acercarse, los Emperadores saludaron haciendo una reverencia de respeto hacia la mujer anciana, dedujo que tendría que hacer lo mismo, supo entonces que ella era la Emperatriz Madre, luego un chico se acercó a los Emperadores e hizo la misma reverencia al igual que la chica que estaba prendida del brazo de este.

Se podría decir que parecía una tonta, no supo cómo reaccionar ante ese chico quien se la quedo mirando con unos increíbles ojos azules, era alto, mucho más alto que ella y muy apuesto, este simplemente le sonrió de forma tímida o arrogante, no supo como describirla, al parecer era un poco de las dos cosas. Increíble pero cierto, este era el chico mas apuesto que nunca hubiera conocido ni visto en su anterior colegio, le llamaba mucho la atención y sobre todo le gustaba, de pronto se sintió emocionada al reconocer que este era su prometido.

-…Príncipe Heredero…-llamó el Emperador-…su prometida: Akane Tendou…-.

-…es un gusto…-respondió Akane bajando la mirada mientras se sonrojaba.

-…si…-dijo Ranma mientras hacia la reverencia.

Dirigió su mirada hacia la mujer que colgaba del brazo de Ranma quien la miraba de forma superior, esa forma de reaccionar la hacía pensar que tendría muchos problemas con ella de quien ni siquiera sabía el nombre. Al poco tiempo fue conducida junto a los demás hacia una sala de conferencia donde se ubicaron sobre la tarima, por su parte Akane se encontraba extasiada era como si fuera una Idol dándose a conocer con un nuevo single, era increíble la sensación de grandeza además del nerviosismo, en parte también se estaba cegando por los flashes que lanzaban a cada tanto, la estaban mareando.

La conferencia había comenzado y no entendía nada de lo que decían, hablaban en mandarín por lo que su comprensión era nula, en un momento dado y sin saber cómo era tomada de la mano por el Príncipe Heredero que sonreía ante las cámaras, supo cuando habló en mandarín que la estaba presentando mas cuando entre sus palabras comprendió su nombre por lo que sonrió ante las cámaras que comenzaron a aumentar mientras su prometido seguía respondiendo algunas preguntas de los presentes quienes escribían cuando recibían las respuestas.

Pasó lo que parecía una eternidad antes de que bajara de la tarima y sea guiada hacia las limusinas donde se disponía a subirse.

-… Akane-chan, debería subir a esta limusina, será acompañada por el Príncipe Heredero…-indico la Emperatriz mientras se alejaba siguiendo al Emperador.

Akane antes de subirse al auto se sintió observada, al girar suavemente pudo comprobar que era la jovencita del Quipao quien le dirigía esa mirada al momento en que se subía a la limusina, al ingresar se encontró siendo observada por Ranma desde el otro lado. Ella simplemente hizo un ademan con la cabeza mientras trataba de comportarse lo mas femenina que podía, ese nunca había sido su fuerte.

-… ¿Akane, verdad?...-escuchó la voz del Príncipe.

-…si…-aceptó la chica.

Y ese fue todo el intercambio de palabras que tuvieron, en todo el transcurso hasta Palacio no hablaron y la mirada de Ranma reflejaba aburrimiento mientras Akane estaba maravillada por todas las cosas que veía, la tecnología en esa limusina, nunca pensó disfrutar de un lujo parecido y además, el ver a su rededor todos esos edificios pertenecientes a los Emperadores.

-… la ciudad escondida de Pekín, solo usamos una pequeña ala del palacio, el resto queda libre por lo que es utilizado para demostraciones al público, el palacio es abierto dos veces a la semana a los turistas, se prohíbe ver a la Familia Real al igual que esta sea vista por los visitantes…-fueron las indicaciones de Ranma-… te emociona estar en un lugar diferente…-recalcó.

-…nunca había salido de Japón… así que si, me emociona mucho…-asiente.

-…que vida más aburrida llevabas…-comenta Ranma.

En gran parte ese comentario molestó a Akane, sabía que su vida era simple pero no tenia porque recalcárselo.

-…podría haber sido aburrida, pero era mi vida, estaba acostumbrada a ella y me gustaba, no la cambiaría por nada del mundo…-reclamó.

-…pero es tarde, ya lo hiciste…-y con esas palabras el Príncipe Heredero bajo del auto para adentrarse en el castillo y perderse de vista.

Por su parte se encontraba furiosa, como era posible que fuera tan idiota, era un maldito principito que se creía la gran cosa por su enorme palacio, con sus aires de grandeza. Bajó del auto rápidamente mientras mostraba su enojo manteniendo sus manos en puños cerrados y refunfuñando hasta que fue llamada por las mismas dos chicas que mandaron a atenderle en Japón.

-…su majestad, por favor, síganos…-pidieron mientras conducían a Akane a los que serian sus aposentos hasta que se casase con Ranma.

…:::"""Ranma&Akane""":::…

Shampoo se encontraba con Ranma en ese momento a pesar de que no le había dirigido la palabra lo conocía muy bien y sabia que no quería casarse con esa chica escuálida y poco atractiva, como le había dicho la Emperatriz Madre, ella era la mejor candidata para futura Emperatriz. Sin más se encontraba paseando por los extensos jardines; era de esperarse lo que supo de la Emperatriz, después de todo la chica era muy astuta, mira que pedir seguridad económica con tal de casarse con Ranma y eso que tenía un rostro tan gentil.

Al poco rato noto como el Príncipe Heredero se cansaba de su rutina de entrenamiento y dejaba todo para ponerse a meditar por lo que decidió acercarse y entablar una conversación con su querido Ranma.

-… ¿Qué quieres Shampoo?...-preguntó un tanto molesto.

-…solo estoy de visita…-respondió esta.

-…pues ya deberías regresar a tu casa, después de todo, solo la familia principal y el heredero al trono puede vivir aquí…-recriminó el chico.

-…si, como esa tal Akane…-dijo mientras le tendía una toalla.

-…es mi prometida, una vez casados será coronada Princesa Heredera…-acepta Ranma mientras se seca el rostro.

-…pero no es tan linda como esperaba, a primera vista puedo decir que me cayó muy mal, Ranma…-comentó esta mientras ahora le servía agua.

-…que te puedo decir, un contrato es una contrato, está el honor de la familia de por medio…-.

-…aun así hubieras preferido siempre a Ukyo…-dijo solo por ver la reacción del Príncipe-…lástima que te botó y se fue a Estados Unidos, después de todo se creía tanto que no creyó que un Príncipe fuera suficiente para ella…-rió-…o solo te quería de amigo…-.

-… sabes, ¿para qué quiero enemigos si te tengo a ti?...-preguntó mientras terminaba el agua.

-…solo digo la verdad, querido…-.

-…pero parece que me estas lanzando dagas envenenadas…-reclamó.

-… ¿acaso te importa?...-dijo sentándose mientras la falda se abría dejando ver sus preciosas piernas-…sabes que me dijo tu madre…-.

-…lo que sea no me importa…-respondió este mientras se disponía a irse del templo sur.

-…tu querida prometida no está aquí por el simple hecho de cumplir un contrato, ella puso sus términos y tu madre se vio comprometida a cumplirlos… que astuta, ¿no?...-dijo mientras entrecerraba los ojos estando atenta a la reacción del Príncipe quien se había quedado parado en la puerta-… ¿Quién lo diría? Y con la cara de mosquita muerta que se trae…-alcanzó a decir lo último justo al momento en que Ranma cruzaba la puerta.

En poco tiempo Ranma se encontraba en el techo observando las estrellas, tal vez sea cierto lo que dijo Shampoo pero ella también tiene sus razones para mentir, después de todo, de algún modo ella se podría considerar como candidata a Emperatriz y todo se vio frustrado con la llegada de esa chica de Japón. A lo lejos notó como las luces de las habitaciones del este que hace tiempo estaban desocupadas estaban encendidas, al parecer esa eran las habitaciones dispuestas para la nueva futura Princesa Heredera, ¿debería hacerle una visita?. Sin más se recostó nuevamente en el tejado mientras observaba el cielo y pensaba en como todo hubiera sido diferente con un si de parte de Ukyo.

-…U-chan…-dijo al aire-… ¿Qué estarás haciendo?...-.

…:::"""Ranma&Akane""":::…

En Nueva York el clima era frio, como debía ser según la época del año, pero más helado de lo común por lo que Ukyo no había salido del departamento en todo el día, se encontraba sentada en la sala con las piernas recogidas sobre el mueble mientras tomaba chocolate caliente, recordó que hace un año ella y Ranma estuvieron en esta ciudad y pasaron una noche de frio tomando chocolate caliente, el era tan galante y apuesto, todo un caballero que sabia dar un buen cumplido cuando se debía.

-…Ran-chan…-suspiró mientras sorbía el chocolate.

De pronto se vio interrumpida por su padre quien había llegado y encendía la televisión, se veía un tanto molesto y frustrado, puede que algo le haya ido mal en los negocios.

-… ¿Cómo te fue Papá?...-preguntó Ukyo.

-…bien, solo que el valor de las acciones han bajado…-responde un poco frustrado mientras comienza a cambiar los canales al de la bolsa de valores. Entre cambio y cambio observó algo que de igual forma llamó la atención de Ukyo.

-… ¿Qué es eso Papá?, detente un momento…-pidió mientras se sentaba más cerca.

En la televisión se podía ver a Ranma de la mano de Akane quien simplemente asentía y sonreía, el Príncipe se encontraba sonriente mientras presentaba a su Prometida Akane Tendou futura Princesa Heredera de China. La taza de chocolate que sostenía entre sus manos cayó al piso derramando su contenido y ensuciando el pulcro piso al igual que las medias de Ukyo.

-… valla, así que ella es la prometida de Ranma…-escuchó el comentario de su padre-…lastima, yo creí que ustedes dos hacían buena pareja…-.

-…Ran… Ranma…-dijo Ukyo en un susurro.

:::"""continuará""":::…

(*) Qipao es el traje de China mas famoso y conocido, es el mismo que Shampoo lleva en la serie pero con falda larga. Y el Hanfu es los antiguos trajes que disponían el la china colonial, son como los Quipao pero holgados, no van pegados al cuerpo y tienen unas largas mangas, la diferencia entre los dos es que el Quipao realza la silueta femenina y carece de mangas mientras que el Hanfu es holgado y tiene unas largas mangas. Para mas información, ya que no doy buen describiendo, busquen en Google, jeje, dando propaganda gratis.

Notas finales: Por fin, el segundo capítulo, espero sea del gusto general. Hice milagros para arreglar todo los párrafos, pero como voy a recalcar nuevamente carezco de beta por lo que si alguien se ofrece bienvenido sea, te necesito…

Pues, depende de cuando conozca un beta el tiempo en que me voy a demorar, se que me demoraré en actualizar máximo en 15 días, así que no desesperen en tener el próximo capítulo, me demoro porque quiero hacer algo que este bien y sea del gusto de todos, no quiero cosas apresuradas.

Un gusto. Espero saber de ustedes.

Ilc. aka Shiko-sama