Sumary: La historia de la cenicienta en la actualidad, Akane fue comprometida con Ranma desde antes del nacimiento, ahora enfrenta las consecuencias de una contrato matrimonial impuesto por su padre, tiene la opción de aceptar o no, pero los problemas económicas le dan la respuesta cuando descubre que su prometido en un Príncipe.
Disclaimer: Los personajes de Ranma Nibunoichi no me pertenecen, su autora es Rumiko Takahashi, yo los tomo prestados para hacer esta historia porque eran los que mejor se adaptaban a las situaciones. La trama de Goong (K-dorama y manhwa) tampoco me pertenece, su autora es Park Soo-Hee, la trama la tomo prestada para hacer este fanfiction y en ingles la obra es conocida como Princess Hour.
Notas iniciales de autora: Ahora si, hasta que por fin actualiz'e, de seguro muchas me quieren linchar, prometí actualizar cada dos semanas pero por varias razones no he podido hacerlo hasta ahora, y como yo se debería estar estudiando para mi examen pero en cambio me encuentro aquí publicando este capítulo que de seguro les ha de encantar y emocionar.
Una de las primeras razones por la que no he actualizado es porque no tengo internet, horita me encuentro en una estación WiFi con mi laptop, mañana voy a la U a un cyber a ver que mas actualizo, mientras le doy prioridad a este fic que me emociona mucho a razón de que este tiempo sin internet me dediqué a escribir con lo que les puedo decir que las historia esta muy adelantada, se que les va a encantar.
Otra de las razones es la U, para quienes no están en Universidad no saben lo que son proyectos y exámenes, he dejado de hacer muchas cosas que normalmente hacia con tal de mantener el ritmo de las clases y poder salir adelante, a ver como salgo mañana en el examen, es en Francés, ojo, no es de Francés, es en Francés… que puedo decir, modestia aparte, soy cuatrilingüe –y aquí se me infla el ego-, ¡vamos quinto idioma que si podemos!... creo que sone muy... bitch, por decirlo de alguna manera :P, pero estoy orgullosa de mi logro xD, tenia que decirlo.
Ahora si, ¿aclaraciones?... hum, solo que lo que esta subrayado es cuando "hablan en ingles", no me voy a poner a traducir cada texto, después de todo eso no se ve bien un fic y quiero que el mío sea de calidad.
¿Algo más?, nop. Nada más a no ser que quieran preguntarme algo…
Con besitos y mas besitos...
Ilc. aka Shiko-sama.
Princess
By Shiko-sama.
…:::"""Continuación""":::…
Akane pensaba que toda la situación era ridícula, no entendía cómo podían poner a un país entero de cabeza solo por el cumpleaños del Príncipe Heredero, claro, este Príncipe Heredero también es su Prometido. Su cumpleaños había sido hace tres días, pasó como si fuera un día mas, un día cualquiera de su vida sin que conste que ahora ya se suma un año mas de vida, en otras palabras tiene diecisiete años; no es que reclame ni que sienta envidia… bueno, ¿a quien engañaría? Por un lado, no era que le celebrara el país entero el hecho de que había nacido, pero al menos tenía a su familia a su lado haciéndole sentir muy especial con solo el hecho de haber nacido, en ese momento sentía que odiaba a Ranma porque lo tenía todo, solo debía mover un dedo y su sequito de sirvientes harían todo por él.
-…idiota…-lo insultó sabiendo que no se encontraba presente o si no se vería en problemas con un nuevo pleito.
Un suspiro largo fue lo que dejó escapar de sus labios para luego tomar un poco de té japonés, al menos tenía algo en común con la actual Emperatriz y eso era que ambas eran japonesas y no se despegaban de sus costumbres.
Se estaba empeñando bastante en seguir las costumbres de la Familia Real pero es que simplemente no podía disponer su forma de comportarse y parecer retraída sin poder responder y defenderse, ella fue criada en un dojo con su padre como maestro de Artes Marciales y ahora debía de ser simplemente la perfecta Prometida del Príncipe Heredero, maldito era ese título, ya se sentía cansada y eso que aun era muy joven.
-…su Alteza, ya está listo el auto…-avisó Mai mientras se inclinaba respetuosamente.
Akane terminó lo último de su té mientras se levantaba de su lugar, se miró al espejo de cuerpo entero que tenía en su habitación principal, nunca había vestido tan elegante, todos los días eran ropa de marca y elegante; hoy no era la excepción, tenía una blusa de manga larga de color crema, cuello alto con un lazo sobre su hombro que caía suelto, pequeños botones por el frente y una larga y elegante falda rosa pastel que tenía un grueso cinturón, este acentuaba su cintura, llevaba sandalias de tacón bajo color dorado, se miro de costado notando el toque de su cabello, una pequeña cebolla en su nuca.
Decidió darse una última mirada a su rostro pulcramente limpio y con poco maquillaje mientras arreglaba algunos cabellos sobre su cerquillo, se colocó un poco de brillo en sus labios y cogió el sombre de ala grande y transparente, de color blanco y tejido en paja toquilla, una verdadera obra de arte perteneciente a su nuevo guardarropa, al mismo tiempo tomo su pequeña cartera donde metió su labial y su celular el cual le fue entregado por la misma Emperatriz.
-…listo…-dijo mientras se colocaba el sombrero y salía siendo seguida por sus damas de compañía.
…:::"""Ranma&Akane""":::…
El Palacio de Verano de la Familia Real, mejor conocido como Yi He Yuan, la familia Real suele ir a vacacionar en ese lugar, esa raro que esta salga fuera del China por vacaciones ya que aun encuentran los impedimentos en sus obligaciones por lo cual se permiten, mientras, alojarse en el palacio vacacional a cuarenta y cinco minutos de Beijing.
Hay palacios, pabellones, templos, galerías y un barco hecho de mármol, también está integrado el área verde del Lago de Kumming, toda una exquisitez de palacio que había sido usado para el uso exclusivo de las Emperatrices y ahora en la nueva era abierto también para los varones de la Familia Real, al igual que había sido abolido el Harem que debía tener el Emperador Genma siendo que ahora solo tenía una sola esposa la Emperatriz Nodoka. El conocimiento del Harem perturbó a Akane en cuanto lo supo mas se mantuvo tranquila al conocer que se abolió la costumbre más porque no era bien vista bien ante el pueblo de China y del mundo.
Ella llegaba aparte de su Prometido, fue una orden de parte de la Emperatriz quien se guaba por sus calificaciones ante su institutriz de Palacio quien aun no veía mejora en sus clases de etiqueta y moral China. Ranma había pasado en el Palacio Yi He Yuan desde hace dos días y no podía negar que lo había extrañado.
-… ¿Por qué?...-y ahora lo preguntaba en voz alta mientras sostenía entre sus manos una funda blanca.
La fiesta de cumpleaños del Príncipe Heredero apenas había comenzado, era una reunión que se celebraba entre los amigos cercanos del Príncipe y realeza tanto Japonesa, China, tailandesa y Koreana. Por el momento todos se encontraba reunidos en una recepción en la sala principal de Palacio, Ranma estaba sentado en una silla siendo el centro de atención, después de todo cumplir diecisiete años no se da todos los días y más si es el Príncipe quien los cumple.
Amigos de Ranma lo rodeaban mientras conversaban y molestaban; Akane se había sorprendido al ver la mesa de obsequios, toda clase de regalos de todos los tamaños imaginables y se sintió mal el tener que poner su pequeño obsequio entre estos. Al extender la mano se encontró con alguien que hacía lo mismo dejando un pequeño obsequio, unas elegantes y finas manos de unías francesas, con curiosidad levantó la mirada hacia la joven dueña de la manos encontrándose de frente con Ukyo quien llevaba un lindo vestido azul rey entallado en su cuerpo, un suéter blanco entre tejido y su cabello cogido en una coleta alta con un moño amarillo dejando suelto un poco de cabello alrededor de su rostro.
-…buenos días Akane-sama…-saludó cortes mientras hace una ligera reverencia con la cabeza.
-…buenos días Kounji-san…-respondió la aludida.
Entonces la vio caminar con dirección a su prometido quien estaba reunido con sus amigos, Ukyo se puso a un lado de Ranma mientras colocaba su mano sobre su hombro y se unía animada a la conversación.
-…veo que ya te enteraste…-escuchó una voz a su espalda.
Al dirigir un poco la mirada hacia su interlocutor se encontró con Ryoga quien al parece llevaba tiempo en palacio.
-…era de esperarse…-contesto Akane sintiendo que la realidad la golpeaba fuertemente; ellos están enamorados, Ranma no puede permanecer lejos de Ukyo, es por eso que ella es la intrusa y la razón por la que recibe ese trato frio y distante de su prometido.
Ryoga por su parte solo observaba atentamente las facciones de Akane quien se veía, a su parecer, muy triste.
-…no debes preocuparte, después de todo tu eres su prometida…-le alentó.
-…gracias…-dijo la chica, aunque le repitieran esas palabras no se sentía totalmente confiada, podría ser la prometida pero no la que está en el corazón de Ranma.
Por su parte, el Príncipe Ryoga fue llamado por varios parientes que no había visto desde hacia tiempo y se vio en la obligación de dejar sola a la futura Princesa Heredera, confiaba en que Ranma dejara aparte a sus amigos para quedarse junto a su prometida y así lo hizo saber mientras observaba a Ranma quien le respondía la mirada.
Toda la mañana Akane se sintió incomoda, estaba a un lado de Ranma caminando por los jardines imperiales y este no le prestaba la mas mínima atención ya que se encontraba conversando con sus amigos, fue cuando se dispusieron en un lugar cerca de la recepción donde todos estaba reunidos esperando la orden para el almuerzo.
Ella decidió alejarse un poco y se quedó sola en una esquina mientras observaba atentamente el suelo, sus pensamiento divagaban en muchos sitios, en especial su casa la cual extrañaba, todo le parecía muy extraño y bizarro que estaba empezando a odiarlo, tanta era la insistencia de celebrar el cumpleaños de Ranma cuando de ella ni siquiera se habían acordado, más que molestia era una envidia la que la perseguía ya que no podía culpar a nadie de su cumpleaños no celebrado porque nadie había sido avisado de ello.
-…así que esta es la prometida de Ranma…-escuchó la voz de uno de los amigos de su prometido.
-…no es la gran cosa, no está a su altura…-respondió otro.
Akane ahora estaba frustrada, no entendía muy bien el ingles, solo lo necesario para pasar la materia en el colegio pero estos venían y se ponían hablar varias cosas frente a ella haciéndole entender que hablaban de ella; unas enormes ganas de patearles el trasero comenzaron a controlarla.
-…claro, solo es una plebeya bonita…-y rieron.
-…podrían dejarla en paz…-Ukyo había llegado colocándose a un lado de los chicos-…ella no es como ustedes…-y al parecer la estaba defendiendo-…es hora del almuerzo…-aviso.
-…gracias…-Akane caminó rápidamente buscando a Ranma quien estaba sentado a una mesa, al parecer la principal y Ryoga se encontraba s su lado.
Al verla llegar los dos se levantaron de su asiento y Ranma siendo el caballero que era le ofreció su asiento dejándola sentarse al lado de Ryoga quien había regresado a disponerse de la comida, ella sonrió a su amigo sin decirle sobre su altercado anterior, Ranma ahora se había dispuesto a sentar a un lado de su prometida después de haberle ofrecido un asiento a Ukyo.
La comida era excelente, como simplemente se espera de la realeza China quien era reconocida mundialmente por ser demasiado quisquillosa en la comida.
Akane estaba extasiada, nunca había probado esa clase de bocados tan exquisitos que se disponían ante ella, Ryoga, que se sentaba a su lado, le hacía conversaciones agradable con tal de mantenerla entretenida, era fácil notar que la futura Princesa Heredera se encontraba incomoda en ese lugar rodeada de tantos lujos. Eso era cierto, ella estaba ofuscada por el trato que tenían los amigos de Ranma para con ella y mas, aunque sin reconocer, la presencia de Ukyo en la fiesta. Para cuando se presentó el postre, ella reconocía que Ranma como guerrero no aceptaba ningún tipo de dulce lo cual hasta los sirvientes reconocían por lo que no se dispuso ninguno ante él.
Ukyo y Ranma mantenían una conversación, al parecer de todos, bastante animada para lo que se esperaba después de la historia que tenían ellos. No se creía que Ranma, teniendo el carácter que tenia, fuera capaz de 'perdonar' por así decirlo o de aceptar abiertamente el regreso de Ukyo y más aun invitarla a su fiesta de cumpleaños, otros, como Ryoga conocían muy bien la razón: la Emperatriz había dispuesto de la invitación, después de todo ella siempre gustó de Ukyo.
Akane comía su postre mientras observaba atentamente como Ranma conversaba con su amiga de la infancia, en gran parte sentía coraje de la unión que ellos dos presentaban, además de una envidia hacia Ukyo al notar como reía y conversaba abiertamente con su prometido a quien se supone no le gustaba el postre pero justamente ahora Ukyo le acababa de dar un poco del suyo y el gustoso había aceptado.
-… ¿y qué tal?...-preguntó Ukyo mientras con la misma cuchara cogía otro pedazo para saborearlo ella también. Era conocido en China que colocar tus labios sobre el mismo sitio donde antes lo había hecho otra persona era un beso indirecto lo cual las personas que se dieron cuenta simplemente observaron atentas y luego con lastima miraban a Akane.
-…pues esta delicioso, me ha gustado mucho…-respondió Ranma.
-…que bueno, cree esta receta solo para ti…-sonríe la chica.
Akane prefirió dirigir la mirada hacia el estanque donde los patos nadaban contentos por todos lados con sus bellos plumajes blancos y algunos con sus hijitos jugando, ahora que lo pensaba mejor nunca se había preguntado el porqué en palacio tienen tantos animales, a lo mejor era alguna de las excentricidades de la realeza el tener una especie de zoológico dentro de toda ese terreno extra que tenían y no ocupaban.
Solo se trataba de engañar a ella misma, en verdad le dolió el ver como Ranma dejaba estar a Ukyo tan cerca, en verdad dolía y aun no entendía muy bien el por qué.
Después del almuerzo los invitados se habían comenzado a congregar en el salón principal para la ceremonia de apertura de regalos, el rostro de Ranma demostraba que no le llamaba la atención ninguna de las ceremonias mientras se encontraba sentado en una silla con sus amigos más cercanos a su alrededor.
-…esto es lo más aburrido…-susurró Ryoga a Akane quien se encontraba un poco alejada observando a su prometido-… mira el rostro de Ranma…-y así lo hizo, parecía muy hastiado y muy desinteresado de su rededor.
Vítores fue lo que llamó su atención; amigos de Ranma lo felicitaban por un nuevo obsequio que tenía en sus manos.
-…es la nueva versión del mp4 de Sony Ericsson…-dijo uno de ellos-… un regalo especial de Ukyo, ¿no te emociona?...-.
-…gracias…-fue lo único que dijo Ranma mientras le sonreía a Ukyo.
-…de nada, mas adelante podemos escucharlo juntos…-responde la chica.
-…veamos, ¿Cuál sigue?...-uno de los chicos se había acercado a los regalos encontrando así la doblada funda de papel blanco que había dejado Akane-…este se ve interesante…-dice entregándole la funda a Ranma.
Akane casi se atraganta al notar que era su regalo, ahora se maldecía por no haber puesto un mejor empeño en hacerle el obsequio; mucho mejor hubiera sido si se lo compraba, maldita sea su costumbre de regalar cosas hechas por ella misma, ¿Por qué Kasumi tuvo que acostumbrarla a ser humilde? De nada valía culpar a Kasumi ahora, solo aguantar las burlas.
-…no dice de quien es…-escucha a Ukyo.
-…es mío…-responde Akane mientras se acerca a Ranma y con su mejor sonrisa le pide que lo abra:-…espero te guste…-.
Los movimiento que Ranma hacia con las manos al abrir la funda parecían tan lentos que Akane creía que moriría en ese instante antes de que su prometido mostrara lo que le había hecho, fueron las exclamaciones de asombro y las risitas a su alrededor lo que la llevaron a la realidad dándose cuenta de que su regalo estaba extendido entre los brazos y piernas de Ranma, ahora que lo notaba mejor no parecía una bufanda más bien era como una hilacha de tela mal cortada; bajó la mirada al escuchar las pronunciadas risas de los presentes y mas las de los amigos de Ranma por su trabajo mal hecho. Tanto que le habían costado, noches sin dormir y sus manos lastimadas.
Para Ranma fue una sorpresa, era una hilacha de tela muy rara y de color sobrio, al tenerla entre sus manos se dio cuenta de que se trataba de un entretejido, aunque tenía varios nudos a sus anchas y era un muy mal trabajo se sintió feliz, era un extraño calor que le embargaba desde la punta de los dedos cada que tocaba la pieza hasta llegar a su corazón donde este pugnaba por convertirse en una amplia sonrisa, una boba sonrisa sin razón. Era extraño, la única vez que le había ocurrido fue cuando Ukyo le había regalado algo para su cumpleaños la primera vez que hizo una fiesta cuando eran niños, fue en ese entonces cuando se dio cuenta lo que sentía por ella, ahora era con Akane, alguien desconocido que irrumpió en su vida y la transformó completamente en algo que ahora no comprendía. Con un movimiento de mano cesó todo ruido a su alrededor solo para decir:
-…gracias…-y le sonrió.
…:::"""Ranma&Akane""":::…
Entrada la noche, Ranma se encontraba sentado frente al lago observando como una pareja de cisnes se disponían de la mejor forma para dormir, entre sus manos tenia la bufanda que le había regalado Akane, de cierta forma le gustaba aunque aun no entendía la razón del porque ese gusto repentino por un regalo, ni siquiera cuando era niño y sus padres le regalaban ostentosos obsequios en sus cumpleaños había sentido tal apego y felicidad por un obsequio; lo que le causaba mas risa era a razón de que el obsequio no era caro y ni siquiera ostentoso pero aun así gustaba mucho de él.
Sin esperar más se lo colocó como una bufanda debía lucir. Se sentía muy bien.
-…Ranma, aquí estas…-llega Ukyo sonriéndole-…te buscaba…-dijo mientras observaba la bufanda que le había sido obsequiada por Akane.
-…ya me encontraste…-responde el chico.
-…ah, si…-asintió ella-…te buscaba para escuchar el mp4, lo dispuse con las canciones que te gusta…-le coloca los audífonos para disponerse a escuchar juntos las canciones.
…:::"""Ranma&Akane""":::…
Esa noche la pasaría en el palacio Yi He Yuan, era la primera vez que en verdad se sentía sola, extrañaba a sus amigas y se preguntaba qué pensarían de ella ahora que ya no estaba en su antiguo hogar, si es que la odiaban por no haberles contado sobre su compromiso y si su familia aun la recordaba.
-…que insegura sueno…-se burló de ella misma mientras se sentaba a los pies de una ventana y se disponía a ver a través de ella.
Se sentía como una tonta, se daba cuenta de que su vida, a partir de ahora, seria llena de apariencias e hipocresías. Pero, frente a todo eso aun estaba Ranma, extrañamente su convivencia con el se había vuelto de alguna forma muy placentera, se había dado cuenta de que cuando no pasaban tiempo juntos comenzaba a extrañarlo, fue duro pero se convenció de ello y principalmente se asustó, nunca había sentido algo parecido y al estar sola sin el apoyo de sus hermanas para poder enfrentar ese extrañó sentimiento la hacía sentirse vulnerable y con mucho miedo.
-…Ranma…-susurro y sonrió como tonta.
Tantas cosas por vivir, un mundo entero por delante para descubrir.
Y ahora no le sonaba tan loco y descabellado, aun mas, no se asustaba de ello al saber que lo pasaría al lado de Ranma.
El leve toque en la puerta llamó su atención y con un adelante dispuso la intromisión de su visitante, fue así como ante ella apareció Ranma quien llevaba puesta la bufanda que había hecho para él, esto la hizo emocionarse.
-…hola…-saludo como si fuera un muchacho tímido.
-…hola…-respondió Akane mientras se acomodaba mejor en su lugar-…fue una bonita fiesta…-felicitó.
-….gracias…-sonrió Ranma.
El silencio se propago en la estancia mientras se miraban fijamente, era raro no estar discutiendo con la persona que al principio habías nombrado tu némesis y era agradable estar compartiendo tiempo y lugar con la personas que acabas de reconocer como el chico que te gusta; dos cosas contradictorias que hacían su mente más confusa aun.
-…hace tres días fue tu cumpleaños…-comenzó Ranma.
-…ah, si…-respondió la chica-…pero no le tomes importancia…-negó.
-…yo solo quería felicitarte…-le dijo mientras se acercaba a ella y sin esperárselo le daba un beso en la frente.
Esta acción hizo que ella se sonrojara a más no poder.
Con un susurro Ranma se despidió dejando la puerta de la habitación abierta y a la chica sentada en su lugar con la cabeza agachada mientras luchaba por de crecentar el sonrojo que tenía en las mejillas. Los ligeros pasos llamaron su atención.
-…Akane-sama…-llamó el mayordomo.
Ella levantó la mirada curiosa por saber a qué se debía el llamado, después de todo ya había cenado y terminado todos sus deberes.
-…un presente de parte de su Alteza, el Príncipe Heredero…-avisó mientras le dejaba en el suelo la sorpresa.
Akane, aun en su estupor, observó tratando de colocar toda su atención a eso que estaba en el suelo: era asustadizo, de color negro y con un enorme moño color amarillo; con el chillido que lanzo al ir a esconderse detrás de una silla supo de que se trataba, era el cerdito que una vez Ranma había estado siguiendo.
En cinco minutos tuvo al pequeño entre sus manos a quien abrazo y beso de felicidad, una mascota era lo que siempre había querido, y en diez minutos había salido por los pasadizos en busca de su prometido para agradecerle por el obsequio.
…:::"""Ranma&Akane""":::…
Esa semana en que habían regresado a Palacio había resultado muy tranquila para su gusto, las visitas de Ryoga era muy placenteras cuando conversaban animadamente, aunque el chico se sorprendió al saber que el cerdito era un regalo de Ranma, por su parte no dijo nada, después de todo veía muy feliz a Akane y eso era lo más importante.
Pasarían varios días en donde ella notaria que el humor de Ranma estaba tan o más amargo que el café, no sabía la razón y no es que no le importara sino simplemente es que se encontraba demasiado ocupada con sus estudios y obligaciones en palacio como para tener tiempo de lidiar con su prometido y saber que le ocurría; quería engañarse a sí misma y hasta ahora mas bien no lo lograba, simplemente buscaba las palabras correctas para dirigirse a Ranma y preguntarle sobre lo que le aquejaba de una forma en que pareciera una amiga mas y no una entrometida, pero no encontraba la forma correcta de hacerlo, era una tonta.
-…hum…-.
Se levantó del puesto que ocupaba al escuchar pasos fuertes y la puerta abrirse estrepitosamente mientras ingresaba Ranma siguiendo a P-chan, como había llamado a su regalo de cumpleaños.
-…pero que… ¡Ranma, deja a P-chan!...-le reclamó mientras agarraba al cerdito quien temblaba y se escondía en su pecho.
-…pues dile a P-chan…-eso había sonado a burla-…que no se meta entre mis cosas…-reclamó.
-… ¿Qué te puede hacer un pequeño cerdito?...-preguntó Akane molesta.
-…pues mucho aunque no creas…-el chico dirigió una mirada de disgusto al pequeño-…me acaba de dañar mi manuscrito, por mucho que sea el príncipe no puedo ir y dar la excusa de que "un cerdo se comió mi tarea", más creíble es la del perro…-.
-…entonces discúlpalo…-pidió la chica.
-…eso no me devolverá la tarea…-dijo y sin más se retiró de la habitación.
Teniendo el carácter que tenia Akane no era de las personas que se quedaban quietas, era conocida por ser explosiva y no gustarle el maltrato a sus seres queridos y las cosas no quedarían así porque que sí, solo porque Ranma tenía que descargarse con alguien y ese no sería su cerdo y mucho menos ella.
-…Ranma, eres un idiota…-y dejando a P-chan en el suelo decidió salir detrás de su prometido para dejarle las cosas bien claras.
-…Princesa Akane…-llamó el mayordomo quien se encontraba en el pasillo.
-…eh, ¿si?...-.
-… ¿busca o desea algo?...-preguntó de forma servicial.
-…no, solo dígame donde esta Ranma…-dijo mientras observaba hacia todos lados.
-…su alteza se encuentra en sus habitaciones…-indicó.
Si así era entonces iría, irrumpiría y le dejaría las cosas bien en claro a Ranma.
-…si me permite Princesa…-llamó gentilmente el anciano lo cual hizo que Akane le prestara atención olvidándose de sus intenciones homicidas-…le recomiendo que por el momento no vea al Príncipe Heredero, usted no lleva el tiempo suficiente en Palacio como para conocerlo verdaderamente…-pidió-…será mejor que se retire de nuevo a sus aposentos…-.
Ofuscada y de muy mal humor se redirección nuevamente hacia sus habitaciones pensando en la injusta vida que le había tocado y como los sirvientes de palacio protegían a Ranma y ella quedaba en clara desventaja; claro, después de todo ella apenas llevaba unos meses viviendo en Palacio mientras que Ranma llevaba toda la vida con cientos de sirvientes cumpliéndole cada capricho, era de su disgusto reconocer que entre sus caprichos no estaba ella lo cual de cierta forma le disgustaba y al mismo tiempo la aliviaba, extraño sentimiento si se ponía a pensar detenidamente; extraño era más bien como se sentía respecto a Ranma, había momentos como estos en donde creía fervientemente el odiarlo pero había otros en donde le causaba la sensación que debía estar a su lado y cuando miraba fijamente sus ojos era como si pudiera ver a un pequeño niño que necesitaba ser cuidado.
Sabía muy bien que se encontraría a lo largo de su vida junto a Ranma con momentos como estos donde se sentía asfixiada bajo la sombra de Ukyo, al parecer viviría bajo la sombra de una mujer que ante los ojos de todos es tan femenina y perfecta, muy al contrario suyo y, por supuesto, cada cierto tiempo que esa verdad haya meya en Ranma este vendrá como hoy con una excusa para pelear y sacarla de sus casillas.
El esquema de esa vida no le gustaba para nada.
Sin más esa noche no pudo dormir.
Una cosa era cierta: el amor de Ranma hacia Ukyo nunca iba cambiar.
Y eso le hacia otra realidad: que le dolía más de lo que quisiera aceptar.
La mañana llegó si mucha ceremonia, ese día estaba tranquilo y los problemas amorosos de Ranma aun rondaban en la mente de Akane; Ryoga le había dicho que Ranma era especial pero nunca se dio cuenta cuan especial era sino hasta ahora en que en verdad deseaba fervientemente enamorarse ya que solo tal vez así comprendería a su prometido.
-… P-chan…-dijo al cerdito que estaba entre sus brazos observándola atentamente-…he llegado a una extraña conclusión…-quiso ponerle una definición a lo que se venía.
-…Princesa…-llamó una de sus damas de compañía al verla pasar ensimismada.
-…eh, ¿si?...-trató de aparentar normalidad mientras sonreía, no quería ser el chisme de Palacio.
-…el almuerzo está servido…-avisó.
-… ¿ya le avisaste a Ranma?...-preguntó.
-…no, ya que no encuentro a su alteza…-se disculpo mientras se inclinaba-…ahora mismo me voy a seguir buscándolo…-.
-… ¿quieres que te ayude?, después de todo no puedo comenzar a almorzar sin el por lo que no valdría estar sentada a la mesa esperándolo si él no da la orden de servirse el almuerzo…-excusó, era cierto y esa era una costumbre que no le gustaba para nada.
-…no, es mucha molestia Princesa, mejor no…-.
-…no te preocupe, ya te he dicho que te ayudo a buscarlo…-se impuso la chica.
Sin más y sin escuchar los ruegos de su dama de compañía por qué no hiciera su trabajo ahora se encontraba caminando hacia las alejadas instalaciones del templo sur donde pudo notar el desorden de alguien quien ha estado entrenando artes marciales y en una esquina bajo la sombra de un árbol pudo ver a Ranma; sonrió para si misma al encontrarse con tal suave escena del Príncipe descansando después de un arduo entrenamiento diario.
Dejó a su cerdito en el piso y este se puso a olfatear y a descubrir los escombros que quedaban en el suelo del templo. Akane se sentó en el suelo a un lado de Ranma y lo miro fijamente, viéndolo así parecía alguien tranquilo y muy gentil, completamente diferente al demonio que trataba con ella. Por un instante Ranma sonrió.
-…Ranma…-le llamó gentilmente-…eres muy diferente cuando sonríes, te vez tan tierno…-dijo de forma tonta y se rió por eso-…me he dado cuenta de muchas cosas…-suspiró-…lastimosamente creo que soy una cobarde por mucho que quiera aparentar lo contrario, pero… mi forma de actuar es lo único que me queda para demostrar que puedo sobrevivir sin mi familia…-cerró los ojos y se dejó caer sobre el hombro del chico-…estando así, ahora, m pregunto… ¿Cuántas veces no hubieras estado así con Ukyo?...-una sonrisa amarga se dibujó en su rostro-… cada vez que digo su nombre un sentimiento raro ronda por mi pecho, es extraño, nunca lo había sentido… yo prefiero llamarlo pena, pero… ¿Quién sabe?... por otra parte con tu forma de actuar me demuestras que no estás contento con la decisión de tu abuela y tus padres, después de todo quien aceptaría la imposición de sus padres… aunque… lo que más duele es saber que es por mí que no puedes estar con Ukyo y que cada que lo recuerdas no puedes evitar darme ese trato…-
Observó atentamente a Ranma quien aun se encontraba recostado contra el árbol con los ojos cerrados; estiró su mano tratando de tocarlo pero fue más bien un intento fallido, se arrepintió antes de si quiera rozar su rostro.
-(…)-un sonoro suspiro brotó de sus labios-… ¿sabes?, me siento mal al saber que por mí no pueden ser felices… Ukyo y tu… pero… me siento aun mas mal al saber que me quiero quedar solo para estar a tu lado…-.
Un movimiento brusco la sacó de su ensoñación y cuando se dio cuenta se encontraba en el piso mientras Ranma se había levantado de un salto y se encontraba cerca de la salida.
-…apúrate, es hora del almuerzo…-dijo mirándola y sin más se retiró.
-… ¿eh?...-.
Akane miraba como la sombra de Ranma desaparecía a través de la puerta mientras se levantaba lentamente y P-chan la observaba llegando a una conclusión.
¿No estaba dormido?
-… ¿EH?...-.
…:"""continuará""":::…
Notas finales: Veamos, vuelvo a repetir, lo que esta subrayado es en ingles, ahora si, espero les haya gustado, el final lo dejo ahí, en suspenso porque me gusta el suspenso, ya verán que de a poco las cosas van a ir mejorando y cuando se den cuenta habrá mucho mas enredo del que se puedan imaginar…
No puedo prometerles un tiempo para actualizar ya que estoy en exámenes, así que… tendrán que esperar, tal vez en un mes pueda actualizar, nos leemos.
Un gusto. Espero saber de ustedes.
Ilc. aka Shiko-sama
