Epílogo.
Genzo lleva entre sus brazos a nuestro hijo recién nacido, Daisuke, quien duerme plácidamente, sabiendo que será protegido por su papá. Yo intento terminar una carta a mi editor, pero no puedo concentrarme del todo. Aun siento que mi historia no ha concluido del todo, pero creo que eso es algo que decidirá, una vez más, mi destino.
- Mañana tengo una reunión.- me comenta Genzo, en voz baja para no despertar a Daisuke.- Pero sinceramente no tengo ganas de ir. Hace mucho que aprendí que la vida es muy corta.
Supongo que él aun no se hace a la idea de aparecer en los textos médicos de neurocirugía como un milagro médico, pero es algo con lo que aprendió a vivir, ya que, después de todo, él dice que ése es el mejor recordatorio para seguir mirando la vida con entusiasmo todos los días.
- Vi a tu madrina.- me comenta Genzo, de repente, y yo me quedo muda.
- ¿Cómo?.- exclamé.- ¿A cuál madrina?
- Pues a Catrina, a quien me presentaste cuando acabábamos de conocernos.- me respondió Genzo, tranquilo.
- ¿Cómo que la viste? ¿Qué te dijo?.- no lo quería creer.- ¿Cuándo?
El ver a Catrina nunca era una buena señal. Yo lo sabía perfectamente bien. Genzo no podría haberlo visto, desde que se recuperó de la cirugía nunca más pudo volver a verla, así que si en verdad la había vuelto a ver, sólo podía significar que él estaba próximo a morir, otra vez. ¡No, no podía ser, no ahora que acababa de nacer nuestro bebé!
- Pues hará un par de días.- respondió él, sin darse cuenta de mi creciente estrés.- Me dijo que había estado ocupada y que no había podido seguir en contacto contigo, pero que esperaba pronto volver a visitarte, pues tiene una propuesta por hacerte.
- ¿Una propuesta?.- me sorprendí.- ¿De qué tipo?
- No me lo dijo.- negó él.- Dice que quiere tratarlo directamente contigo.
¿Una propuesta? ¿Qué podría querer Catrina ahora? Tenía años de no saber de ella, muchísimo tiempo ya, y entonces me pregunté sino sería yo, y no Genzo, quien estuviese a punto de morir. Quizás había llegado el momento de cobrar la deuda que se había quedado pendiente años atrás. Me estremecí de solo pensarlo, pero al menos me confortaba saber que había tenido una vida plena y que había tenido momentos muy felices al lado de Genzo, lo único que me dolería sería tener que abandonar a mi familia tan pronto…
- Ya veo.- dije, tratando de sonar normal.- Ojalá que venga a visitarme pronto.
- Invítala a cenar, si la ves.- dijo Genzo.- Me dará gusto verla.
Yo asentí aunque no dejaba de sentir angustia. No sabía lo que me esperaba y de verdad que no quería saberlo. En esos años transcurridos desde aquél trágico día, Genzo y yo habíamos rehecho nuestras vidas, uno al lado de otro. Él no pudo volver al fútbol como lo hubiera deseado, pero eso nos significa que tuvo que abandonarlo. Simplemente, se le abrieron otras puertas. Yo continué con mi trabajo en rehabilitación y, tiempo después, tras no poder seguir guardando mi historia decidí escribirla como un libro de ficción, el cual había tenido una aceptación decente; no faltó, por supuesto, quien dijera que este tema ya estaba muy visto, pero aún así tuvo buena acogida. De ahí en más no había nada más decente por comentar, hasta ahora. ¿En verdad quería Catrina verme? ¿Y para qué quería hacerlo? Si bien agradecía los momentos de vida que me seguían dando, sabía que tarde que temprano pasaría alguien a cobrarme la factura.
No habría de esperar mucho para ver a Catrina, pues ella se me apareció a la mañana siguiente tras esa charla con mi esposo. Yo estaba cantándole una canción de cuna a Daisuke, la casa estaba tranquila pues Genzo se había marchado a su importante reunión, así que estaba disfrutando del momento. Catrina apareció de la nada, a la entrada de la habitación, con una ráfaga helada que me hizo notar su llegada y me trajo recuerdos de antaño.
- Cuánto de no verte.- me dijo ella, sonriendo.- Te abrazaría, pero creo que no sería bueno para tu salud.
- Nunca lo fue.- yo también sonreí, pues a pesar de todo, me daba mucho gusto volver a ver a mi madrina.- ¿Qué te trae por aquí? Genzo me dijo que te vio hace dos días.
- Así es.- asintió Catrina.- Tenía curiosidad de verlo de cerca. Perdí una apuesta con Frida.
- Me dijo que necesitabas algo.- dije, ignorando lo último que dijo.- Que tenías una petición por hacerme. La verdad me desconcertó y me asustó un poco que, bueno, que él pudiera verte…
- Sí, pero tranquilízate.- dijo ella, de inmediato.- No es lo que estás pensando, no pienso llevármelo, aun no ha llegado de nuevo su turno.
- Entiendo.- me tranquilicé, aunque solo un poco.- ¿Entonces qué sucede? Será acaso que yo…
- No, cálmate.- Catrina se rió.- Tú tampoco estás a punto de morir. No vine a llevarme a ninguno de ustedes.
Sonreí. Y me relajé. Me había pasado de tonta y de paranoica, era obvio que Catrina solo quería darme una visita; después de todo, ella era mi madrina.
Daisuke gorjeó en su cuna, y Catrina se asomó a verlo. El niño era una copia idéntica de su padre, en todo, excepto en los ojos puesto que había heredado los míos. En cuanto Daisuke vio a Catrina, le sonrió y estiró sus manitas hacia ella, haciendo que los ojos de ella se tornaran de un color violeta y sonriera con ternura.
- Lo siento, pequeño.- dijo ella.- No puedo tocarte o te enfermarás. Es igualito a su padre.
- Lo sé.- sonreí yo también, enternecida.- Los adoro.
- Será un niño muy sano, según me dijo Frida.- comentó Catrina, mientras yo arropaba a Daisuke para protegerlo del frío que ella despedía de su cuerpo.- Debes estar feliz y orgullosa.
- Lo estoy.- asentí.
- Aunque en realidad.- continuó ella, con cierta picardía en su mirada, sin dejar de mirar a mi hijo.- Más que hacerte una petición, quiero hacerte una pregunta.
- Dime.- dije, sorprendida por este hecho.
Catrina se incorporó, ensanchando aun más su sonrisa, y me miró fijamente.
- ¿Ya tienes madrina para tu hijo?
Yo también la miré fijamente, sonriendo a mi vez, preguntándome por cuántas veces más podría repetirse la misma historia.
Notas:
Todos los personajes de Captain Tsubasa pertenecen a Yoichi Takahashi y Shueisha.
Lily Del Valle, Catrina Mikistli y Jean Lacoste son personajes creados por Lily de Wakabayashi.
Elieth Shanks es personaje creado por Elieth Schneider, a quien agradezco que me haya otorgado el permiso de usar a sus personajes cuantas veces lo desee.
