Aclaraciones: Naruto® no me pertenece, es de única propiedad de Masashi Kishimoto. Perfectos® le pertenece a su respectivo autor: Kazuyo Junjou.
Notas: SasuSaku - AU - Siglo XIX - Semi-OoC - Romance - Hurt/Comfort
Summary: Amigos perfectos, amantes perfectos, personas perfectas, cada quien tiene su definición de perfecto en cada persona. —Porque eres mi mujer perfecta. —¿Entonces por qué me engañas? ¿Por qué me traicionas? —Creo que yo no soy perfecto para ti, Sakura.
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Perfectos
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By: Kαzuyo Junjou
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Cαpítulo I
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—Naruto-kun, eres un niño muy extrovertido. Te veías alguien tan tímido cuando te conocí —dijo divertida una mujer de pelo rosado. Ellos caminaban por las hermosas calles de Londres, deteniéndose en cada tienda de ropa para comprarle a Naruto.
A Sakura no le molestaba en absoluto. Ella era una mujer de mucho dinero y más aún si gana la herencia de su tía difunta.
Pero Sasuke era otra cosa, Sasuke es de la clase más alta, también llamada aristocracia. Ya que él es un gran dirigente del Estado. Mientras que ella es un puesto más bajo, ella posee una famosa tienda de ropa que es muy popular en toda Inglaterra. Pero, por ese simple y diminuto puesto más bajo que Sasuke, Fugaku Uchiha, padre de su prometido, la discriminaba, aunque no debía por qué, ella era conocida por casi toda Inglaterra. Pero llegaron a un acuerdo, Sakura le contó los posibles millones que ganaría con la herencia de su tía, a Fugaku le brillaron los ojos y sin dudarlo estrechó su mano con la de Sakura.
Fugaku es igual a su hijo, le importa mucho lo que piensen de él y de su familia. No dejaría que el nombre Uchiha sea embarrado con otro apellido. Por eso, mientras que Sasuke y Sakura estaban en los primeros días de su relación, Sakura se enteró que Sasuke ya estaba comprometido con una joven y hermosa mujer de familia de gran dinero y rango. Sin embargo, al parecer el amor lo puede todo. Y espera que también en ésta ocasión.
—Sakura-san, ¿qué tiene? —preguntó preocupado Naruto al ver cómo Sakura andaba muy pensativa y por un vago momento la miró triste.
—Nada, Naruto-kun. ¿Sabes qué? Te voy a llevar a la fiesta de Ino, una amiga mía, es que no me gusta ir a esa fiesta sin un caballero, ¿te gustaría ser el mío?
—¡Claro que sí, Sakura-san, de veras!
Sakura ríe divertida por el comportamiento del pequeño.
—Gracias, Naruto, me alegras el momento.
Sakura por fin llega agotada de comprar la ropa. Entra a su enorme mansión, recibida por varias personas de servidumbre que le preguntaban varias cosas.
—Nada por ahora, gracias, se pueden retirar —se iban, pero llamó a una antes de que se fuera—. ¡Hitomi!, ven por favor —la susodicha se acerca—, hazme el favor de llamar a varias personas a que arreglen el cuarto de huéspedes para un pequeño invitado.
—Claro, señorita. ¿Cuál habitación desea?
—La más grande, por favor —dicho esto, Hitomi hace una reverencia y se marcha. Sakura sube junto a Naruto a su habitación—. Naruto, empieza a probarte esta ropa, ¡ya quiero ver la cara de mis amigas cuando vean a mi acompañante!
Naruto se sonroja y asiente.
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—¡Qué bueno que te encuentro, Sasuke! —Sai se acerca a Sasuke un poco agotado, pero su semblante cambia drásticamente a uno serio—. Necesitamos hablar. Me parece algo muy sucio el haber engañado a tu prometida —dijo Sai molesto, ambos estaban en un gran pista de baile, donde damas y caballeros bailaban al compás de la tranquila música. Ambos con sus trajes, Sai uno azul marino, casi negro y Sasuke un traje completamente negro, camisa azul rey y una corbata negra. Ambos jóvenes estaban junto a una mesa de comida y bocadillos y claro, bebida. Sasuke tenía en sus manos una copa de whisky.
—No engaño a Sakura, Sai. ¡Oh! Tú también caes en sus actuaciones, que Dios se apiade de mí, que en un abrir y cerrar de ojos todas las personas estarán en contra mía —exclamó con una fingida voz temerosa.
—No te lo tomes a burla, Sasuke. Sakura está muy triste y destrozada, no sé si vaya a venir a la fiesta.
—Espero que no, porque si la miro una vez más, juro que me volveré loco.
—¿Ó es que quieres pasar tiempo con tu amante? Que de seguro está presente en esta velada.
—Mi querido Sai, ¿has escuchado la frase: "El Amor es una enfermedad y el matrimonio la cura"? Y por mi desgracia, así fue. Ella cree que soy de su propiedad, que no puedo ser libre porque estoy atado a ella, eso es lo que me molesta.
—¿Estás insinuando que sí la estás engañando?
—¿Y si fuera así, qué? No me importa ya nada de ella, por mí que se vaya al diablo.
—Será mejor que dejes esas bebidas en paz, Sasuke —suspira—. No creo que venga, ya es muy tarde.
Pero todos detienen lo que hacían al ver cómo una mujer, con una andar elegante pasaba enfrente de todos, usando un vestido precioso, un vestido verde pálido, que se contorneaba perfectamente con su figura, y todos se quedaron maravillados. Pero se sorprendieron al ver un niño entrar atrás de ella casi corriendo y que torpemente se cae al suelo, Sakura deja salir una encantadora risa y ayuda a su acompañante, Naruto sólo se sonrojó, mientras que se sacudía su traje negro y que tiene una camisa naranja muy llamativa.
—Mira, Sakura ha llegado y no puedes negar que esta noche se ve preciosa —dijo Sai mientras se acercaba a Sakura, la saluda de beso en la mano—. Se ve hermosa, mi lady. Y me sorprende la aparición de mi pequeño modelo —se acerca a Naruto que le dedica una sonrisa—. Buenas noches, Naruto, pásatela bien, aunque no le veo lo divertido en una fiesta sólo para adultos, donde el tema principal sea la política y no sobre nuestras "interesantes" vidas. Cómo me desagrada los políticos, no tienen ni una pizca de creatividad o interés sobre el mundo y lo que significa todo. ¡Políticos y sus mañas! Aunque me enfurece más que ganen más dinero que yo, ya que yo hice esto como mi meta en la vida, ser un pintor —comentó un poco enfurecido—. Naruto, déjame aconsejarte que ignores lo que las personas dicen sobre ti. Tú haz lo que quieras hacer, sin importar qué sea. ¿Un modelo quizás? —después de eso, Sai deja salir una fuerte carcajada.
—¿Me quiere ver enojada, verdad, Sai? —preguntó amenazante la pelirrosa.
—No, claro que no, mi lady. Usted tiene unos hermosos ojos que no me apetecen verlos con un brillo de ira, bueno, si llega la inspiración y me dicta que esos ojos son los elegidos, le pido que sea mi modelo.
—Claro, cuando quiera, Sai —empieza a buscar con la mirada a alguien—. ¿Ha visto a Sasuke?
—Sí, está en la mesa de bocadillos, bebiendo sin calma ese "pequeña" copa, como dice Sasuke, de whisky, aunque creo que ya cayó ante las magias de esa deliciosa bebida.
—De lo que lo llevo conociendo, cuando bebe en exceso significa que está tensado.
—Tiene razón. Bueno, pásensela bien, coman bocadillos y, mi lady, no se le olvide saludar a Ino, ya sabe cómo es de resentida.
Sakura ríe.
—No, no se me olvida, de hecho ahora voy con ella —y se encamina junto a Naruto a una rubia que platicaba alegremente con los invitados—. ¡Ino! —la susodicha se voltea y sale de esa plática para encontrarse con su mejor amiga.
Ellas son amigas desde hace diecisiete años, se conocieron cuando Ino, conocida también como princesa por el importante puesto que ocupa su padre en Inglaterra y otros países de Europa, tuvieron la suerte de que la princesa fuera a la tienda de ropa de los Haruno, donde apenas era una tienda media y no tan conocida. Pero cuando la rubia hizo acto de presencia junto a una criada, fue reconocida esa tienda y Sakura le agradece de por vida a Ino por eso, ya que sin ella no sería conocida por casi toda Inglaterra, aunque ella, según Sakura, es modesta y dice que no le debe nada, sólo se interesó por el hermoso vestido que había visto de prueba por la ventana, tal vestido que sigue guardado en su armario.
—Sakura, pensé que no ibas a venir. ¿Ya viste a Sasuke? Está por los bocadillos, será mejor que hables con él, en momentos de ebriedad es cuando todo el mundo quiere desahogarse y en una de esas puede que te diga la verdad.
—No, gracias, Ino, no tengo antojo de ver esa cara. Por ahora sólo quiero bailar y disfrutar de este ambiente… ¡Ah! Déjame presentarte a mi acompañante —Ino sonríe y empieza a buscar por todos lados a un hombre, pero no lo encontraba.
—Soy yo, Uzumaki Naruto —dijo un pequeñita vocecita por debajo de ella, Ino se impresiona y rápido sonríe y estrecha la mano con la pequeña de él.
—Mucho gusto, Naruto-kun. ¡Oh, qué lindo niño! Ya me imagino a mis amigas apretando esas pequeñas mejillas tuyas, Naruto-kun.
Naruto se sonroja.
—El gusto es mío, de veras.
—¡Sakura Haruno! ¿Cómo está mi querida amiga? —dijo un hombre pelirrojo con un seductor acento francés, se acerca a las muchachas, Ino le sonríe.
—¡Oh! Gaara, no tengo ganas de ver su cara. Estoy enfurecida con usted, mi amiga Hinata no la veo igual, ya no se sonroja por un simple acto o ya no empieza a sonreírle a la gente. La paz que contagia Hinata ya no está. Sólo sé que el responsable de su desgracia es usted, Sabaku no Gaara.
—Señorita Haruno, entiéndame, un hombre no puede permanecer con una misma mujer por toda su vida.
—¿Nunca se va a casar? Hinata estaba muy ilusionada de sus besos y encantos, de su confianza y cariño, pero mira cómo termina todo, nunca me imaginé que Sabaku no Gaara, un duque, haya terminado con mi amiga sólo por sus ridículos principios.
—Entrego mi corazón a varias mujeres, mademoiselle.
—Sí, pero no confianza y eso es una de las cosas que las mujeres quieren ver en un hombre, que ellas sólo pertenecen a su hombre, a su amante, que no se sientan traicionadas o menospreciadas. Dime, ¿qué ya no le gustó de Hinata?
—Nada, ella es perfecta, la femme de ma vie. Trataba de aceptarla para que viva conmigo lo que me resta de vida, pero nunca me logré convencer. Discúlpeme de lo que estoy a punto de decir, pero yo pienso que hay mejores mujeres y eso espero y al parecer la encontré, Hinata. Pero no quiero terminar mi búsqueda.
—¡Ja! Nunca la encontrarás, vas a tener esa ideal por toda su vida, Lord Sabaku. Y habrá un día en que esté con una de sus amantes, acostado a lado de ella, mirando el techo, tratando de asimilar sobre su vida y qué ha hecho. Y al final se dará cuenta que no había y ni habrá mejor mujer que Hinata.
—Si eso sucede, correré a sus brazos, la besaré y le pediré matrimonio.
—No se le olvide que ella puede seguir adelante, puede que cuando corras a sus brazos ella ya esté enredada en otros. No todas lo van esperar, Lord Sabaku, no todas piensan en usted en todo el tiempo y nunca pueden olvidarlo, el mujeriego necesita aprender una buena lección. Lord Sabaku, un gran conquistador no es aquel que conquista varias mujeres, sino aquel que conquista varias veces a la misma mujer.
—Ciertas palabras, señorita Haruno; y por eso se lo suplico, quiero aprender mi lección, quiero terminar con este ridículo ideal, que no habrá mejores mujeres que Hinata, pero no logro convencerme, discúlpeme, pero esto lo hago sin mi voluntad. Soy joven y no puedo esposarme a una mujer todavía, quiero recapacitar y pensar las cosas detenidamente, ¿Hinata es la ideal? ¿Será ella la mujer perfecta de toda mi vida? No me puedo darme el lujo de arriesgarme. Oh! malheureusement, mon malheur.
—¡Pero ya se arriesgó, lord Sabaku! Acaba de comprometerse en ser el amante de Hinata, y con eso sabía que su ideal le iba a estar carcomiendo la cabeza mientras. No quiero que esté con otra mujer hasta que recapacite bien lo que ha abandonado.
—Claro, todo por usted, mi amiga.
—No, por mí no, quiero que esta lección sea sacrificio para Hinata, quiero que ese sacrificio se lo de a Hinata. Ella lo ama, lord Sabaku, y usted a ella. Un hombre no debe jugar con el corazón de una dama, los hombres piensan que sólo son ellos, que el mundo gira alrededor de ustedes los hombres, pero no es así, al final de cuentas, los egocéntricos hombres terminan que ellos giren alrededor de un mundo, alrededor de la persona que aman —Sakura no pudo evitar sacar un leve sollozo, sus ojos se estaban humedeciéndose.
—Sakura, ¿qué tiene? —preguntó preocupado Gaara.
—Necesito ir al tocador… —agacha la mirada buscando a alguien—. ¡Naruto! ¿Dónde está Naruto? —preguntó exaltada. Las dos personas que estaban empiezan a buscarlo con la mirada. Sakura no lo encontraba y rápido empieza a buscar por la multitud de gente. Preocupada de que se haya perdido, ve a Sai junto a Sasuke y se acerca a ellos—. ¡Sai, Sai! ¿Ha visto a Naruto-kun? No lo encuentro por todos lados.
—¡Mi lady! ¿Por qué llora? ¿Le han hecho algo? —preguntó Sai con preocupación.
Sakura se limpia sus lágrimas con su mano, dibujando una sonrisa para fingir que todo estaba bien.
—No pasa nada, Sai, gracias por preocuparse. Pero eso no importa; ¿dónde estará Naruto?
—Mi lady, no se exalte, es un niño que ha sufrido mucho, niño que depende de él mismo. Él sabe mejor que nadie que puede solucionar las cosas él solo. Déjelo caminar, seguro que está de curioso en esta fiesta. Son niños, ellos juegan.
—Pero… —suspira— ,tiene razón, no debo desconfiar de él —mira a Sasuke que la miraba penetrantemente—. Sasuke, no sé por qué, pero Ino me pidió que la vieras en el pasillo, cerca de la sala de color crema. Me dice que tiene algo importante que decirte.
Sasuke frunce el ceño.
—Gracias —y se va a donde Sakura le indicó.
—¿Ino? ¿De qué quiere hablar Ino con Sasuke?
—No sé, Sai. Pero tengo un mal presentimiento sobre esto.
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—Sasuke, no puedo seguir con esto. Cada vez que veo a mi mejor amiga llorar, siento que la culpa me inunda y quiero gritar a los cuatros vientos la verdad.
—Ino, no flaquees. Pronto me desharé de ella. Sólo te pido paciencia y fuerza, querida.
—¡No puedo, Sasuke! Sakura es mi mejor amiga. Cada noche pienso en ella y lo que está sucediendo entre nosotros. Pienso en su rostro y lo que hemos pasado juntas. Su confianza no la merezco, mucho mensos su amistad. Me siento horrible y mi corazón me amenaza de querer explotar.
—Ino, cada noche que te sientas así, quiero recordarte que yo estaré acostado a tu lado, mi princesa.
Notas de Kazu:
Uy, ya vimos con quién Sasuke mantenía una relación aparte de Sakura. Quiero aclarar algo antes de que se enojen los amantes del SasuSaku: Este Fic no será un SakuSasuIno, sino será puramente SasuSaku aunque mencione a Ino con Sasuke. Ino no estará molestando mucho tiempo, así que despreocúpense =).
Se cuidan mucho. Recuerden mandarme sus bonitos reviews. Sayonara.
— Kαzuyo Junjou —
