Aclaraciones: Naruto® no me pertenece, es de única propiedad de Masashi Kishimoto. Perfectos® le pertenece a su respectivo autor: Kazuyo Junjou.
Notas: SasuSaku - AU - Siglo XIX - Semi-OoC - Romance - Hurt/Comfort
Summary: Amigos perfectos, amantes perfectos, personas perfectas, cada quien tiene su definición de perfecto en cada persona. —Porque eres mi mujer perfecta. —¿Entonces por qué me engañas? ¿Por qué me traicionas? —Creo que yo no soy perfecto para ti, Sakura.
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Perfectos
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By: Kαzuyo Junjou
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Cαpítulo III
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—No me sorprende tu necedad, Sasuke.
Sasuke, enfurecido por lo dicho, guía su oscura y afilada mirada a la burlona de Sai, su mejor amigo. Concentró su mirada a las manos entrelazadas de Sai que reposaban en la mesa que tenían enfrente en la habitación.
Cuando salió de la mansión donde antes vivía con Sakura, pensó con quién podía decirle todos sus secretos, con quién podía hablar de sus sentimientos y sobre lo que él había hecho: nadie. Todos eran unas personas que al final de todo le apuñalarían la espalda; nadie era de fiar. Además, no había nadie con quien pudiera ser él mismo y no tener una máscara de perfección e indiferencia y poder lamentarse o quejarse de su vida, excepto Sai.
Suspiró resignado, esa era la cruel verdad. Sai, sin importar los años de amistad, siempre ha sido alguien con el que no puede estar de acuerdo en varias cosas, muchas… casi todas. Sai tenía otra forma de ver el mundo, parecía que siempre sabe la verdad de todo. Las personas, las mentiras… todo. Siempre tan directo o con sus indirectas era su forma de atacar, siempre haciendo ver la verdad: los defectos, la historia.
—¡Sai, no es necedad! Acepté las consecuencias, el abandono y su odio. Las futuras críticas de mi vida "privada". Si es que Sakura e Ino cierran la boca, yo seguiré con mi vida y mi "traición" como dices tú, no estará en bocas de todos, sólo el rumor de que he decidido no casarme con Sakura.
—No, tú dirás así: Sakura no me abandonó, yo a ella, yo soy la víctima si se dan cuenta de lo que es vivir bajo el mismo techo con ella —imitó la voz de Sasuke. Sai coge la taza de té que tenía enfrente de él—. Tu orgullo es lo más importante, Sasuke. No te gustará que toda Inglaterra hablen de que Sakura te abandonó, que tú seas el que pasa noches de insomnio por el triste recuerdo de tu ex prometida. Pero aún, con tu orgullo y apellido, el villano de la película eres tú, querido amigo —le da un sorbo a su té de menta.
Sasuke se llenaba de rabia al escuchar la tranquilidad que pasaba las cosas Sai, además, también la rabia aumentaba cuando Sai sabía perfectamente lo que le estaba ocurriendo. Estas últimas noches no ha dormido bien, siempre despierto e inconscientemente le viene el recuerdo de su ex prometida. Sacude la cabeza ante ese recuerdo. Debe de ser fuerte como la última vez que la vio, debe de tener esa impresión de cinismo e indiferencia.
—Sé que ella seguirá adelante aún con lo que ha ocurrido entre nosotros. Puede que Neji muestre interés por Sakura, él me ha contado sobre lo hermosa y amable que ha sido con él. Puede que Neji, apenas que se entere del compromiso roto, corra a por Sakura a coquetearla y conquistarla. En unas semanas verás en el periódico la buena noticia de que Sakura ha podido pasar de su depresión y que ahora se está casando con el heredero del Banco de Londres.
—¿Buena noticia? Te diré la verdad, para mí esa noticia será música gloriosa para mis oídos, al enterarme que mi querida amiga haya superado la traición del hombre que ama. Mientras que para ti, la buena noticia será más bien un cuchillo clavado en el corazón. ¡Oh! Ya me imagino el día en que golpees mi puerta y me des críticas destructivas de Neji —Sai ríe, mientras que Sasuke lo fulminaba con la mirada—, pero bien, sí aún pienses que ésta decisión es la mejor, no diré nada más. Claro, sólo te aviso que los pañuelos están al fondo a la derecha sobre la mesa—y vuelve a sacar una fuerte carcajada.
—¿Con quién habla, Sai-san? —preguntó una voz desde la superior izquierda del la habitación donde ahora están platicando Sasuke y Sai. Sai le sonríe.
—Buenos días, dormilón. Estoy hablando con Sasuke. Estábamos opinando sobre el triste futuro de él.
Naruto apenas que escuchó el nombre, levanta la mirada para encontrarse con el hombre de pelo azabache que lo miraba sin sentimiento. Naruto se llenó de rabia de sólo ver la cínica actitud que Sasuke tomaba las cosas. Al sólo ver que podía salir a la luz sin temor al odio que le ofrecerán. Como si nada hubiera pasado. Como si todo el mundo sonriera por su existencia. ¿Cómo se atreve a salir de su terrible castillo del terror, si acaba de hacer llorar a un ángel?
Naruto ignoró las pocas ganas que tenía en este momento por acabarse de despertar. Corre desesperado hasta donde se ubica el "Demonio" —como lo llama Naruto— y poder lanzarse a sus piernas, tirándolo de la silla junto a él. Sai se levanta de su asiento al ver que el rubio trataba de propinarle unos golpes con su pequeño puño, pero Sasuke por sus reflejos detiene ambos puños.
—¡¿Por qué el Demonio está aquí?! ¡¿Qué hace éste señor malo en su casa?! —gritaba muy enojado Naruto, forcejeando para que se liberara de las manos de Sasuke.
—Naruto, mejor quítate de encima de Sasuke. Él no es un hombre de paciencia y mucho menos de piedad —comentó Sai con un diminuto deje de rabia, compartía el mismo desprecio con Naruto hacia Sasuke.
Sasuke se levanta sin el más mínimo esfuerzo, colocando a Naruto parado en el piso.
—¿Demonio? —soltó una carcajada—. ¿Ahora me llamarán así? ¿Por qué ese nombre, pequeño Naruto?
—¡No pregunte el por qué! ¡Mejor dedíquese a alimentar a sus bestias en su castillo en vez de dar la cara a los amigos de Sakura-san! ¡No tiene derecho de estar o tener algo que se relacione con ella!
Sasuke en todo el día, no lo han dejado de reñirlo sobre lo que le ha hecho a Sakura. Por un vago momento sintió repugnancia hacia él mismo, pero en instante despareció. Pero aún así, tenía el remordimiento al ver la cara enfurecida de Naruto, los comentarios sarcásticos de Sai, sobre todo, tener la desastrosa imagen de ver a Sakura llorar. ¡Hasta los niños lo odian!
—¿Cómo un niño se enteró de eso? —preguntó amenazante Sasuke hacia Sai.
—En serio, no querrás saber. No quiero hacerle recordar a Naruto cómo es que se enteró sobre la traición que le has hecho a la persona que ama. Los niños no deben sentir tanto odio, Naruto —ahora le hablaba a Naruto—, sólo deprime ese odio y deja que las cosas sigan volando, deja que éste hombre se dé cuenta del gran error que ha hecho al hacer llorar a Sakura.
—¡Cielo Santo! ¡¿No van a dejar de molestarme sobre eso?! Eso es lo que ocurre, sólo porque yo no lloro, creen que yo soy el villano de la película, sólo por no ser tan delicado y de un sensible corazón creen que no tengo uno. ¡Sai, por Dios! ¡Yo también tengo mis razones para llorar! Tengo el por qué de lo que le hice a Sakura. ¡Pero mírame, no lloro!
—Sasuke, más débil no te podrías haber visto.
—¿La ama? —preguntó Naruto conteniendo su rabia hacia él.
¡Oh! Cómo esa pregunta le hacía temblar sus piernas. Y todavía más si proviene de la dulce voz de un niño. Sasuke agacha la cabeza para poder ver al niño que apenas tiene como unos siete años. Se siente culpable de haber destrozado la inocencia de un niño a tan pronta edad. Sus ojos azules llenos de rabia le dolían en el fondo de su corazón y su signo de debilidad se hacía reflejar más al estar jugando nerviosamente con la cadena de su reloj de bolsillo. Ahora mira a Sai, que estaba esperando paciente la respuesta, y su sonrisa arrogante la tenía escondida en su pálido rostro. ¡Qué forma de hacer que él se diera cuenta de su estúpido error!
—Sí.
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—¡Sakura, ábreme! ¡Tengo que hablar contigo! —gritaba afuera de la mansión de Sakura una mujer. Sakura seguía acostada en su cama. Maldito recuerdo de la persona que ama, maldita sea el llanto que nunca cesó en toda la noche. Y por si fuera poco, su antigua mejor amiga gritaba desesperada afuera de la mansión de ella. La mansión que ahora sólo le pertenece a ella.
—Señorita, ¿segura que no quiere que abramos la puerta? Ha estado así desde hace dos horas y ni siquiera quiere que le demos signos de que alguien por lo menos vive en esta casa —susurró una criada desde la puerta de la habitación de Sakura. Ella niega con la cabeza y esta se retira.
—¡No seas cobarde y sal de ahí!
Hasta que por fin llegó al punto en que rompe la pequeña paciencia que posee la rubia. Pero aún así, con ese insulto, por fin llegó el momento en que se evalúa a ella misma. ¿Ha sido cobarde? Al no atreverse a darle la cara a Ino y no contarle sobre lo triste que se siente al haber descubierto que ella no tiene una mejor amiga, sino sólo una amiga… ¡Ni siquiera una amiga!
Cobarde. No ha querido llamar a Sai por si va a tener mala suerte y que Sasuke esté a lado de Sai, y como es Sai, seguro que le avisará a Sasuke que, el que está al otro lado del teléfono, es nada más y nada menos que la cobarde de tu ex prometida, la que no sale de su mansión, la que ni siquiera puede levantarse de la cama y mirarse en el espejo, al ver lo tanto que ha caído.
Angustiada se ha sentido toda la noche y el día siguiente, quién sabe cómo estará Naruto, aunque confía plenamente en que Sai lo habrá llevado a su casa para hospedarlo y darle comida.
Confianza. ¿Es que nadie puede dar confianza plena, por lo menos a las personas que ama? ¿O es que ella es muy confiada? Ella cree que las personas con quien convive nunca le apuñalarán la espalda con un chuchillo. Pero tuvo la desgracia que las personas que más ama le han hecho eso y todavía más.
Amor. ¿Alguien la ha amado de verdad? Necesita amor sincero, quiere ser amada por alguien que nunca la traicionaría, alguien que haga un pacto de sangre con ella, que esa persona estará con ella hasta que la muerte los separe.
Y ¿adivinen qué? Estaba a un paso de ese pacto, estaba a pocas semanas de haber hecho ese pacto con la persona ideal, con el hombre perfecto. Pero éste sólo escapó antes del compromiso eterno, antes de que su sangre sea mezclada a nombre de Dios para que estén juntos hasta que la muerte los separe. A un paso, pero al mismo, a un paso se puede romper con la confianza que se le dedica a alguien.
No, ya no va a ser cobarde y lo primero que va a hacer es ver la cara de Ino, decirle lo arrepentida que está al haber aceptado su amistad. Gritarle a la cara que la odia con todo su corazón, decirle que no tiene ni una pizca de vergüenza al haber besado a su prometido. Al no darse cuenta de lo que esa acción podía conllevar tristes y desastrosas consecuencias.
¡No! Sakura Haruno ya no será cobarde.
Y lo primero que hará será levantarse de esa enorme cama con la que nadie durmió junto a ella. Caminar hacia el baño, mirarse en el espejo y darse cuenta de lo bajo que ha caído, de lo cobarde que se ve a simple vista. Arreglarse y verse hermosa y no una débil mujer. Que la valentía se pueda sentir al sólo estar a lado de ella. ¡Que miren que ella puede seguir adelante! Aún con un cuchillo clavado en la espalda.
—Háganla pasar —ordenó decidida la joven mujer de cabellos rosados a una de la servidumbre. Esa chica asintió con la cabeza, dibujando una grande sonrisa al darse cuenta que Sakura enfrentará al mundo.
Sakura bajó hasta llegar a un gran comedor, donde ordenó que prepararan el mejor té y un desayuno digno de un rey, que quiere ver la enorme sonrisa de Ino antes de decirle que la odia, antes de confesarle todo lo que ha sentido ante su traición.
—¡Hasta que al fin me abres, amiga! Estabas dormida ¿o qué? —preguntó Ino que acaba de entrar a la casa. ¡Oh! Como esa palabra ya la despreciaba si proviene de la boca de Ino; "amiga" ni siquiera ella tiene derecho de decir esa palabra, ella no es una amiga.
—Buenos días, Ino —se acerca a Ino y la saluda de beso en la mejilla—. No, no estaba dormida. Estaba reuniendo fuerzas para poder decirle a mi gente que te abriera la puerta, para poder ver tu cara.
Ino se quedó muy extrañada por lo que acababa de decir Sakura; con su mano acaricia sus dorados cabellos siguiendo a Sakura a una habitación amplia. Ambas jóvenes se sientan alrededor de una gran mesa, y una sirvienta se acerca a ellas y coloca los platos para poder servirles a las mujeres.
Ino, aún pensando en lo dicho por Sakura, mira a la misma y le pregunta:
—¿Fuerzas? ¿De qué hablas, Sakura?
Sakura no pudo evitar sacar una pequeña carcajada al escuchar la falsa inocencia que tomaba la rubia. Sakura rápido de incorpora y la mira seria.
—Estoy hablando que, mi querida Ino, que me he dado cuenta que he sido cobarde y débil, que no he podido darle la cara a los demás, por temor a lo que vaya a suceder en un futuro. Y como primer paso he decidido que tengas el honor de ser la primera en presenciar mi cambio respecto a las personas, respecto a la definición de amigos…
—¿Sakura?
—Quiero llegar al grano. Ino, mi antigua mejor amiga, aún con el dolor que siento en mi pecho por lo que voy a confesar, te quiero decir, y no es para que te ofendas, sino para que te des cuenta de tu sinvergüenza —hace una pausa—. Mi querida Ino, yo te odio.
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Sai reía con fuertes carcajadas, las lágrimas salían de sus ojos por la cómica situación de Sasuke. ¡Él ni siquiera sabe qué es lo que quiere! Tal y como había deducido.
—Sasuke, Sasuke, mi querido amigo, ¿te he dicho que eres muy divertido?
Sasuke en todos los diez minutos de estar esperando a que Sai dejara de reírse, no ha dejado de mirar con odio a Sai. Parecía que Sai era el representante del mundo que se reía de sus estupideces, locuras y una gama de cosas semejantes. Alguna deidad le estaba jugando una broma. O el mundo en contra de él. Todo lo que ha hecho.
—No, yo no soy divertido. Lo que te resulta divertido es mi desdichada situación.
—¡Cierto, cierto! —y vuelve a reír—. Pero retomando la seriedad del asunto —Sai, como era común en él, drásticamente se pone serio—. Dime… ¿por qué le has hecho eso a Sakura?
Esa pregunta ni el mismo se la ha podido responder. Cuando le vio algo atractivo en Ino hace dos semanas, cuando le dijo lo preciosa que se veía con ese vestido. El whisky siempre ha sido su debilidad, y en una de esas situaciones débiles de la deliciosa bebida, él quedó hechizado, y no por la bebida, sino por el escultural cuerpo que poseía Ino. Será porque quería diversión, será porque quería sentir por primera vez la adrenalina recorrer sus venas. Ó, como dice Sai, será que su orgullo no quiere que sea golpeado al sentirse atado a Sakura. Quiere sentirse libre otra vez, quizás no estaba preparado para el fuerte compromiso que tendría que enfrentar al dar el "Sí quiero"
No veía la profundidad de sus acciones. Siempre tiene una razón en todo. No hace nada sin pensarlo primero. Era una característica divina de él y, contando también la que le hizo a Sakura, lo había pensado claramente y no le gusta pensar en la razón.
—No sé.
No, no sabe, aún si busca en el más fondo de su mente. Analiza su situación y lo que siente por Sakura. No, no sabe por qué. Se siente tan estúpido y desesperado por no saber el por qué de su traición. No sabe por qué… por qué demonios había hecho llorar a su ángel de ojos preciosos, de pelo nada común, suave y sedoso. Su piel tan suave que él mismo ha tocado y reafirmado que es la piel más deliciosa que ha tocado y besado. Sus labios carnosos y rosados, siempre sonriéndole y diciéndole cuánto lo ama. Ella lo ama locamente y él, aún aceptando y confirmando su traición, él también la ama locamente.
Sai vuelve a soltar una fuerte carcajada.
—¡Sasuke! Mi amigo, quiero comentarte que eres un gran idiota.
Claro que lo sabía.
—Sai, no sé por qué le hice tal estupidez.
—Quizás fue porque caíste rendido ante el whisky y ella.
¿Cómo es que él lo sabe todo? Bueno, aparte de ésa razón, había otra más, otra que le hacía seguir continuando con el hechizo de ella y la bebida. Hay una razón escondida en su mente, por la cual salió de la mansión donde vivía con Sakura. Hay otra razón, por la cual tiene el anillo de compromiso de Sakura en su bolsillo.
—Aparte de esa.
Sai vuelve a soltar una fuerte carcajada.
— ¡Te adoro, Sasuke! —y sigue riendo—. La verdad, al que le tienes que preguntar la razón es a Sakura.
¡Eso es lo que no quiere! Aunque se vea obligado a hacerlo.
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Se quedó sentada en el mismo lugar, observando el asiento donde antes ella estaba sentada. Un recuerdo doloroso punzó su pecho, sólo recordar la cara de su antigua mejor amiga, una cara destrozada, con las lágrimas recorriendo sus mejilla a montones, su rostro inflado y rojo de tanto llanto. Y ¿saben cómo se comportó Sakura? Fría, ella no se inmutó a ni siquiera una mueca en su rostro, ni siquiera una pequeña lágrima, hasta que la corrió de su casa, ahí fue cuando quebró el llanto.
Estaba perdiendo a la gente que más ama, pero eso está presente en el camino de la valentía, enfrentar cualquier situación, ella será valiente aún en los momentos donde no habrá esperanza y mucho menos valentía. Necesitaba a alguien que le hablara con calidez y verdad, alguien que no le haría daño, alguien de fiar. Y sólo pensó en él, un niño es tan inocente, los niños tienen un enorme corazón que lo compartirían al todo el mundo sin dudarlo. Los niños te sonríen aún si tú estás llorando. Necesita a Naruto, un niño nunca te apuñalaría la espalda, mucho menos un niño que te ama. Pero para poder hablar con él, necesita hablar con Sai por teléfono y quizás Sasuke esté ahí.
¿No habíamos dicho que serás valiente? Claro que sí. Ella confesó el odio que siente a Ino, se puso dura ante los llantos de su ex mejor amiga de diecisiete años de amistad. Claro que podrá enfrentar la simple presencia de Sasuke al otro lado del teléfono.
Se acerca a su teléfono negro, teléfono que está en una mesa pequeña, empieza a telefonear a Sai, coloca el artefacto en su oído, esperando a que Sai contestara.
—¿Sí?
Y como ella había deducido, Sasuke estaba ahí y él fue quien le contestó. Se quedó callada, sentía que el aliento le faltaba aunque lo tenía en la punta de su lengua. Su voz, como su simple voz ronca podía hacerla temblar. Débil, eso era lo que tenía que cambiar, ya no más a las debilidades y traiciones. Ella ya nunca será dañada por ese hombre, ahora que sabe la verdad.
—Dile a Sai que estaré en su estudio en media hora —y así, colgó el teléfono. Ella es una nueva Sakura Haruno, la simple voz de Sasuke no la hará flaquear.
—¡Demonios! —Sasuke con una terrible fuerza, cuelga el teléfono en su lugar. Ya sentía que las gruesas gotas de sudor recorrían su frente blanca. Saca su lengua y se relame sus labios secos, se había quedado con la boca abierta cuando escuchó la melodiosa, pero llena de rabia, voz de Sakura.
—¿Qué sucede? ¿Era Sakura? —preguntó Sai con un molesto sarcasmo. Después de que Sasuke le eche una mirada de odio a Sai, esa afirmó la pregunta de Sai, era Sakura. Y no pudo evitar soltar una fuerte carcajada. ¡La desgracia de su amigo es cómica!
Sasuke gruñó y empezó a dar vueltas sin sentido por todo el estudio de Sai.
—Por Dios. Esto es producto de Dios. ¡Me quiere ver sufrir!
Sai vuelve a reír.
—No creo que sea él, Sasuke. Bien sabes que esto te lo buscaste tú mismo. ¡Ya quiero ver tu rostro cuando veas a Sakura! Apuesto que te quedas petrificado —las risas no tardaron en salir nuevamente.
Tenía media hora para poder pensar y estudiar todo lo que le tenía que decir a Sakura. ¿Desde cuándo media hora se vuelven treinta segundos? Mientras más presionado se sentía, escuchaba con una perfecta claridad el sonido resonante de las manecillas de su reloj de bolsillo. Observa a Sai, que tenía, si la vez desde los zapatos de Sasuke, una sonrisa realmente maligna.
¡Media hora para estudiar su perdón! Para poder seguir con su rutinarias vidas y casarse felices, sin ningún remordimiento fastidiando en su mente. Pero había una incógnita que no ha salido de su cabeza ¿Realmente quiere volver a estar atado a esa mujer?
—¡Pero yo la amo!
Sai vuelve a reír. Qué divertido era ver a su arrogante amigo al borde de la locura. Mientras que Naruto, estaba escondido escuchando la conversación de adultos. Como ya odiaba esa excusa. Logró escuchar que Sakura-san vendrá al estudio. Y Sasuke intentará conquistarla de nuevo.
¡Naruto no dejará que su ángel sea otra vez atrapada por las garras de ese Demonio!
Notas de Kazu:
Me encanta el personaje de Naruto, aunque sea un personaje cliché en las historias de aventuras: un niño que nunca se rinde y hace a las personas en unas mejores. Pero, aún así, su forma de ser es arrebatadora y quise que esa característica grande de Naruto también esté presente en mi Fic, y espero haberlo logrado. Mi Naruto es más inocente porque es un niño, pero sigue siendo alguien que ama a las personas y lucha por ellas.
Por fin vemos a una Sakura valiente que se enfrente a sus problemas. Un Sasuke desesperado y confuso y Sai, bueno, él siempre será molestón.
Gracias por todos sus comentarios. Espero que sigan enviando sus lindos reviews.
Se cuidan mucho. Sayonara.
— Kαzuyo Junjou —
