3.-Intenso.
Quizás es la manera en que susurra en su oído diciendo su nombre -como sólo él sabe hacerlo-. La forma en como sus ojos le miran. El modo de tomarlo de la cintura cuando lo abraza por detrás o los furtivos besos llenos de sensualidad a mitad de los pasillos. No sabe con certeza qué es. Pero cada una de las caricias esparcidas alrededor de su cuerpo, provocan un caos dentro de él. Sus labios se sienten calientes y no puede pensar en más. Deidara entra en un estado en el que poco le importa lo que suceda a su alrededor, después se quejará claro, pero no mientras el Uchiha lo sostenga con fuerza: besando con suavidad, mordisqueando y lamiendo.
Su boca tiembla y el otro sonríe lleno de satisfacción antes de depositarlo en la cama, continuando con las excitantes caricias.
Madara es tan intenso, tan intenso…
