13.-Té.

Nunca antes había probado el té, no de ese sabor. Pero ahora le resulta necesario degustar con parsimonia y una 'pizca' de morbosidad la caliente bebida. El color y característico aroma de la manzanilla le recuerdan a Deidara. Incluso el sabor es ligeramente parecido al de sus labios y su olor a la tersa piel y dorados cabellos.

Beber té de manzanilla es lo más cercano a besar esa deliciosa boca. Fragancia y sabor, dos cosas que de cierto modo, le ayudan a ver la delicada figura del rubio a su lado en esas extenuantes horas de oficina.

Mordisquea el borde de la taza antes de obligarse volver a trabajar. Si termina podrá escabullirse y dejar a Nagato a cargo. Entonces tendrá más tiempo para probar personalmente esos labios y cuerpo entero que tanto mitiga con el té.