14.-Tres.

Se sentó con la cara entre las manos, esperando en una de las tantas bancas del parque como habían acordado. Deidara resopló. Hacía más o menos unos quince minutos que esperaba y bien podría decir que quince minutos no eran nada… pero ese mismo tiempo en una tarde de invierno resultaba una eternidad.

El aire frío se coló por entre sus ropas, regalándole un escalofrío. Frotó con fuerza sus enguantadas manos y al término se cruzó de brazos, buscando calor en el esponjoso abrigo. Podía ver su aliento y casi le castañeaban los dientes. Si seguía más tiempo allí terminaría resfriándose. Sin embrago, decidió esperar un poco más.

"Diez minutos… sólo diez minutos más… uhn…"

A lo lejos, logró visualizar una estilizada figura en negro correr aprisa hacia donde él. Esbozó una ligera sonrisa y levantó una mano para hacerle saber que estaba ahí. Sus labios se curvaron un poco más. De acuerdo, lo admitía, por un segundo llegó a dudar. Y le alegraba haberse equivocado.

—Lamento la demora—dice jadeante el azabache.

Deidara se guarda una sonrisa.

—Tengo frío, uhn.—le reprocha.

El Uchiha desvía la mirada hacia el suelo. Sentirse culpable es algo que no hace muy a menudo, pero esta vez el remordimiento de haber dejado acumular el trabajo, haciendo esperar a su rubio, le pesa.

—…Yo…no puedo 'calentarte' aquí. Vayamos a mi departamento.

Pero no por eso dejará de lado su perversidad.

Sus mejillas enrojecen, dándole ese aire inocente que tanto adora Madara.

—D-depravado… uhn.

Y eso, tampoco le disgusta gran cosa. Sino, ese día, no estarían cumpliendo tres meses.

…-.-.-.-.-.-

Notas: El 14, el 14!