Enemigos al acecho

-¿Estás segura de esto? ¿Por qué lo hace señora?- pregunto una pequeña niña de 11 años

-Ella me lo quito…me quito a Inuyasha, no volverá a suceder…he vuelto y esta vez…Inuyasha será mió, solo mió….- respondió una mujer de negros cabellos

-¿Qué pasara con los monstruos?

-Solo son una pequeña ilusión…creerán que es Naraku…la perla ya no existe y hay paz…pero los monstruos se pueden hacer de otras maneras- respondió Kikyo con mirada fría

-Esa chica se parece mucho a usted señora…

-Por favor no digas eso…ella nunca, NUNCA será como yo…

-Solo digo que se parecen físicamente- dijo la niña excusándose

-Ni siquiera me llega a los talones…mi corazón se llenó de maldad pequeña y no se porque pero quiero darle muerte a esa patética humana por estar de esa manera con MI INUYASHA


-¡Kagome! ¿Estas bien?- pregunto Inuyasha preocupado

-Si…solo me duele un poco el brazo- dijo la chica que seguía asustada

-No te debes separar de nosotros Kagome, es peligroso- dijo Miroku serio

-No me separare de ustedes- dijo la chica riendo

-No te separaras nunca de mi Kagome- dijo Inuyasha mientras la cargaba

-Rayos…hubiera traído mi bicicleta- dice Kagome suspirando

-¿La carroza de acero? ¡Feh! ¿Para que quieres esa cosa? ¡Yo te puedo llevar!- responde Inuyasha indignado

-Ya lo sé Inuyasha pero…bueno es que sería más fácil en la bicicleta digo en la "Carroza de acero" – responde la chica

En verdad lo que Kagome no quiere es estar tanto tiempo con Inuyasha porque teme ilusionarse otra vez, pero por otro lado está tan feliz de estar envuelta en esos brazos tan familiares…

-¡Feh! Sabes que no sirven de nada Kagome, ya ves lo débiles que son ¿Re cuerdas que no aguanto mis ataques?

-Como olvidarlo Inuyasha- dijo Kagome mientras empezaba a reír

Inuyasha sonrió sabiendo que si seguía por este camino poco a poco se ganaría de nuevo la confianza y el amor de su amada Kagome…

-Tenemos que curarte esa herida Kagome- dijo Inuyasha preocupado

-Tranquilo, yo lo hago- dijo la miko sonriendo

Acercó su mano a su herida y se concentró al máximo, Inuyasha vio el resplandor rosa y como la herida del brazo de Kagome se quitaba dejando solamente una fina raya rosa

-¿Cómo aprendiste a hacer eso Kagome?- pregunto confundido

-Mi abuelo me enseño…pase estos tres años aprendiendo algo de provecho- dijo sonriéndole-Creo que en el interior de mi corazón sabía que tarde o temprano regresaría

-Yo tampoco deje de tener esperanza en eso- dijo Inuyasha sonrojado

Kagome lo miró sorprendida y se sonrojo mientras Inuyasha feliz le sonreía abiertamente como casi nunca lo hacia…

-Me confundes mucho Inuyasha- susurró para si misma pero le chico la escucho

-Tú también me eres dificil de descifrar pero bueno eso es parte de tu encanto...

-¿Qué le ha pasado al Inuyasha malhumorado y engreído que conocía?- pregunto Kagome riendo

-Maduro un poco ¿Qué le ha pasado a la Kagome gruñona?- pregunto el medio demonio con una sonrisa de lado

-Maduro...bueno no de hecho solamente sabe controlarse- dijo Kagome sonriendo

-Me has hecho mucha falta Kagome- susurró el hanyou

-Tú a mi también Inu...-dijo la chica mientras caía dormida


Bueno sabemos quien está detrás de esto....Kikyo....pero bueno esta historia dara un completo giro...

xoxoox

Jenn