DISCLAIMER: Hellsing no me pertenece (por desgracia ¬¬), es propiedad de Kouta Hirano – sensei (que envidia ¬¬) simplemente soy una fan más perdida en el infinito (pero muy feliz de serlo n

Hola, gracias por haber seguido esta historia hasta ahora y gracias por tus votos y tu apoyo

Me tomo este espacio para dedicar este capítulo a la mayor de mis primas, Diana, por que acaba de comprometerse (jiji k InTgra)

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–Ya no estoy segura de que esto de ir a India fuera una buena idea –murmuró Integra, sentada en el aeropuerto, llevaba unos jeans ajustados y una blusa de tirantes, Alucard estaba junto a ella y no le quitaba los ojos de encima

Integra había estado más callada que de costumbre desde que había aceptado la propuesta de Alucard. Era como si se estuviera guardando un gran secreto

–Amo, estoy más que seguro de que esta fue una excelente idea –le dijo embobado, con los ojos clavados en el escote de la blusa

–Cuidado con esas miraditas –le dijo ella molesta y arreglándose la blusa

–Me disculpo si te ofendí de alguna manera, Amo –le dijo besando su mano

–Disculpa aceptada –le dijo ella fríamente, recuperando su mano

–Amo, tengo una duda ¿Por qué el cambio de indumentaria? –preguntó él

–Espera a que lleguemos, en Yallingup hace tanto calor que podrías cocinar un huevo en una banqueta –le dijo Integra con una sonrisa maliciosa

–supongo que en tu maleta no llevas ni uno solo de tus trajes –le dijo Alucard

–No, casi toda la ropa me la consiguió Seras, tiene muy buen ojo para la ropa, no me esperaba eso –admitió Integra

–además de dos saris elegantes y otros de diario, no quiero que mi abuela tenga un ataque al verme usar otra ropa que no se tradicionalista –continuó ella con un dejo de fastidio en la voz

–ah, ya entiendo… sinceramente me sorprende que seas como eres viniendo de una familia así –confesó Alucard

–sinceramente fue por que no tuve mucho contacto con ellos, cuando mi pare murió intentaron llevarme con ellos a India, pero la reina no lo permitió, tampoco permitieron que se quedaran conmigo en Inglaterra… supongo que, a esa edad, a la convención le aterraba la idea de que tuviera a una familia como los Rakashira conmigo –explicó Integra

–decían que podrían meterme ideas en la cabeza y hacerme renunciar a Dios, pero ahora pienso que lo que querían en ese momento era manipularme sin nadie que interfiriera. Por suerte tengo más cerebro de que lo muchos de ellos tendrán algún día –continuó Integra y se quedaron en silencio algunos minutos

–Voy al baño –anunció y se levantó dejando al vampiro solo.

Alucard miró cómo un avión de dos pisos era conectado a un pasillo móvil "ese debe ser el nuestro" pensó indiferente,

A los pocos minutos regresó Integra y él notó algo extraño en ella mientras se sentaba

–Amo… ¿todavía traes el arete en la nariz? –preguntó Alucard atónito mirando un pequeño brillante en la nariz de Integra, ello lo miró un segundo, se sonrojó y luego recuperó su frialdad

–sí, todas las mujeres en la India lo usan –le dijo Integra indiferente

–pero como ya sabes, mi familia es tradicionalista, así que voy a tener que cambiar mi ropa cuando estemos allá, a mis tíos jamás les han gustado las faldas y las mujeres con pantalón –añadió Integra con un dejo de fastidio en la voz.

Se quedaron en silencio algunos minutos hasta que Alucard rompió el silencio

–amo ¿Qué te hizo aceptar? –preguntó

–si me preguntas en serio, la verdad es que no lo sé… desde un principio pensaba negarme y luego, no sé que cambió –confesó ella

–Además, no me siento con ganas de entrar en filosofía ahora –continuó ella

Volvieron a quedar en silencio, Alucard se limitó a mirar al resto de las personas que estaban ahí

–Amo… –comenzó Alucard

–ya te dije que no me interesa pelearme contigo –repitió ella

–No es eso –explicó él

– ¿Entonces? –preguntó ella

–Que ya están llamando a nuestro vuelo –le dijo él, Integra se levantó de golpe y comenzó a avanzar hasta un puente que conectaba con el avión. Alucard se levantó y la siguió mientras sacaba los boletos de su gabardina.

Llegó junto a ella al tiempo que una azafata les pedía sus boletos, el vampiro se los entregó y la mujer les hizo una señal de que pasaran al avión después de revisar que fueran verdaderos.

Atravesaron el largo pasillo y entraron al avión. Frente a ellos había un pasillo y unas escaleras de caracol a un lado, Alucard dio un paso hacia el pasillo

– ¿Qué haces? –le preguntó Integra con una risita

– ¿busco los lugares? –preguntó Alucard

– ¡ay! ¡Que lindo eres! Tonto –le dijo ella con una sonrisa burlona

–nosotros vamos en primera clase, es arriba –le dijo ella subiendo por la escalera.

El nivel superior estaba bastante iluminado, tenía una alfombra blanca y sillones de piel en beige.

– ¿lo ayudo señor? –le preguntó una azafata a Alucard, la mujer lo miraba muy asustada y trataba de mantener una sonrisa fingida, cosa en lo que fracasaba estrepitosamente

–Sí –contestó el vampiro entregándole su saco y gabardina. Integra caminó rápidamente hasta su número de asiento y se sentó, Alucard se sentó junto a ella y dejó su sombrero y sus lentes en un compartimiento bajo su sillón.

–sólo se puede ir hasta la India de esta manera –suspiró Integra mientras una azafata pasaba ofreciéndole una copa de champán y fresas a cada uno de los pasajeros

–Supongo que va a ser un viaje largo –le dijo Alucard cuando la mujer pasó a su lado. Tomó una copa y se la ofreció a Integra junto con un tazoncito de fresas con chocolate.

–Gracias –le dijo Integra suavemente y le dio un sorbo al champán

–Alucard ¿Qué vamos a hacer? –le preguntó ella dándole un leve mordida a una fresa

– ¿De qué? –preguntó él

–de todo esto... ¿Qué le vamos a decir a los demás? ¿Cómo nos vamos a presentar frente al mundo como pareja? ¿Qué le voy a decir a la reina y a la convención? –volvió a preguntar Integra

–y sabes que yo necesito dar un heredero a la familia ¿Qué clase de niño sería nuestro hijo? ¿Qué sería? De hecho, la pregunta aquí es ¿podríamos tener hijos? –continuó.

Alucard la miró atónito, eso era lo que se había estado guardando

–además, tú eres un vampiro ¿Qué va a pasar cuando yo envejezca? Eso me aterra, Alucard, me da pavor. Por que te conozco, sé que tú eres un hombre muy "apasionado" por decirlo de alguna manera. Cuando yo tenga sesenta años lo último que voy a querer es tener sexo… no quiero estar atormentándome con que te vas a buscar a cualquier otra… me da miedo que me veas como una carga cuando sea vieja –le dijo Integra

–no te preocupes por eso, tú siempre vas a ser hermosa para mí, Amo –le dijo Alucard

–Además, no tienes ningún motivo para envejecer, tú sabes a qué me refiero –continuó él, besando su mano

Integra lo miró con una sonrisa

– ¿nunca te rindes, verdad? Pero ya conoces mi respuesta a esa pregunta –contestó ella recuperando su mano

–y lo que es peor, antes de siquiera pensar en llevar a cabo una boda conmigo tengo que pedir permiso y aprobación de la reina y la convención –le dijo Integra

–Es mejor pedir perdón que permiso –replicó Alucard

–que chistosito ¿Eh? –le dijo ella con una mueca

Se quedaron en silencio cuando el avión despegaba, Integra se limitó a tomar el champán y las fresas hasta que el avión se estabilizó.

Pasó una azafata ofreciendo almohadas y cobijas a los pasajeros, Integra tomó una cobija

–ah, espera –le dijo Alucard quitándosela, la miró un segundo y luego la acomodó sobre ella cuidadosamente

–Y yo que creía que el príncipe azul ya no existía –le dijo sonriendo mientras se acurrucaba en el asiento

–no puedo evitarlo, desde que era un niño pequeño me enseñaron a ser así con las mujeres, la chica policía todavía no se acostumbra… por supuesto que contigo tengo muchas más atenciones, tú eres especial –le dijo el vampiro con una sonrisa macabra

–Gracias –le dijo Integra mientras el avión se oscurecía y ponían una película en una pequeña pantalla que descendía sobre los asientos.

En la pantalla comenzaron a proyectarse diferentes paisajes de Austria y Viena acompañados de una dulce musiquilla

–oh, Dios mío, yo conozco esta película –murmuró Integra con una sonrisa burlona, Alucard la miró atónito

–lo juro, solía ver "The Sound of Music" todo el tiempo cuando era pequeña, y me sabía todas las canciones de memoria –continuó

– ¿tú? No lo creo –replicó Alucard

– ¿Qué te pasa? Todos hemos tenido siete años, y una fijación infantil –le dijo ella

Comenzaron a ver la película y Alucard se durmió de aburrimiento a los pocos minutos, Integra lo miró dormir por algunos segundos pensando en lo mucho que la enloquecía ese hombre, en todos y cada uno de los contextos de la palabra

Lo amaba y lo odiaba, él simplemente le ponía los nervios de punta.

Quitó un mechón de cabello delicadamente de la cara del vampiro, se levantó con un suspiro y puso la manta sobre Alucard. Caminó hasta unas puertas al final de los asientos, casi a la mitad del avión, y atravesó unas cortinas entrando al bar del avión.

La barra era redonda, y había algunos hombres ahí, muchos la miraron en cuanto entró y le lanzaron sonrisas estúpidas

–buenos días, ¿Qué le puedo servir? –le preguntó el hombre que atendía el bar

–una copa de vino, el mejor que tengas, no importa el costo de la botella –ordenó Integra, y el muchacho asintió al instante

–Cargue esa botella mi cuenta –dijo un hombre desde el otro lado del bar

–A pesar de lo que crea, señor, no necesito de su caballerosidad, además de que no vengo sola –le dijo Integra fríamente

–bueno, señorita, no puede culparme por intentarlo –le dijo el hombre acercándose

–Le aconsejo que guarde su distancia –le dijo Integra fríamente cuando el hombre se sentó junto a ella

–No podría, debo decir que me tiene hechizado –le dijo el hombre mirándola, Integra la devolvió la mirada mientras ponían una botella y una copa de vino frente a ella

–Ya le dije que no vengo sola, me acabo de comprometer –le dijo Integra fríamente dándole un sorbo a la copa

–Pues no veo anillo –replicó el hombre

–El viaje es para pedir a la dama y darle el anillo –dijo una voz desde la entrada. Alucard entró con paso seguro y se sentó junto a Integra, el hombre los miró contrariado, pero salió huyendo sutilmente cuando Alucard le lanzó una mirada asesina

–Gracias –le dijo Integra dándole otro sorbo a la copa

–por cierto. Ya que hablaste de pedir ¿le piensas pedir mi mano a mi familia? ¿O me vas a robar como todo un caballero? –le preguntó Integra a Alucard, el vampiro la miró atónito

–no olvides que también puedes salir corriendo cuando aterricemos, por que, ya sabes lo que dicen, si te casas con alguien, también lo haces con su familia –le dijo Integra con una sonrisa maliciosa

–Eso lo veremos cuando lleguemos –le dijo Alucard evadiendo la pregunta, necesitaba conocer un poco más a la familia de Integra para saber si pedirla o salir corriendo yquedarse con el premio menor de la chica policía

–hace casi trece años que no voy a la India, lo más probable es que me quede con mi tíos –murmuró Integra vaciando la copa, Alucard la volvió a llenar

–Entonces estaríamos en una sola habitación –continuó sin mirar al vampiro

–Eso me gusta, estoy a favor de la idea –le dijo Alucard con una enorme sonrisa

–no está en mis planes cercanos ni presentes acostarme contigo Alucard –le dijo Integra con una mirada asesina

–También se puede de pie, pero es un poco incómodo –murmuró el vampiro en su oído

–ni acostados, ni parados, ni de cabeza, ni de frente, ni por atrás, ni de lado o como se te ocurra –le dijo Integra

–Al final de cuentas, sólo es cuestión de tiempo para que aceptes el cambio… me gustaría verte con una nueva… dentición –le dijo el vampiro con una sonrisa seductora

–ah, mira –le dijo Integra sorprendida

–Ahora eres odontólogo, eso no lo sabía –continuó ella con una sonrisa maliciosa mientras bebía su copa

–sabes a lo que me refiero –le dijo Alucard un poco molesto

–Déjalo así, te dejo el resto de la botella –se despidió Integra y regresó a su asiento, Alucard llevó la copa a sus labios justo donde había tomado Integra

–un beso indirecto es mejor que nada –comentó el cantinero indiferente, Alucard le sonrió, mostrando sus filosos colmillos.

Para sus sorpresa, el cantinero le regresó la sonrisa, mostrando unos colmillos mucho más pequeños, pero sí marcados

–dhampir –explicó el hombre y siguió su trabajo. Alucard se levantó y regresó junto a Integra, que miraba la película con cierta indiferencia.

Se sentó junto a ella y la miró

– ¿todavía crees en los finales felices y el "vivieron felices para siempre"? –le preguntó Integra con cierta melancolía

–Ya no, mi madre murió cuando yo era muy chico y en ese momento dejé de creer –admitió el vampiro

–a mí me gustaría seguir creyendo, aunque sé que eso sólo pasa en las películas y en los cuentos de hadas –continuó Integra

–Todos quieren pensar que eso es cierto –comentó el vampiro indiferente

–Yo jamás soñé con ese tipo de cosas cuando era niña –admitió Integra

–y jamás me imaginé que mi "príncipe salvador" sería un vampiro, ni que lo encontraría en mi misma casa… –continuó ella, reclinó el sillón y se quedó dormida algunos segundos más tarde, Alucard volvió a echarle la manta encima.

¿Cómo había ido a enamorarse de una mujer así?

–eres todo lo que no sabía que había deseado toda mi vida –murmuró el vampiro, podría verla dormir toda la eternidad, en paz.

Llevaba en su cuello, en una fina cadena de plata, la cruz de plata que usualmente llevaba en la corbata.

Alucard se quedó dormido un par de horas más tarde.

Después de varias horas volando, Integra despertó y se levantó, caminó hasta el final del avión y entró al baño.

Se recargó en el lavabo y se miró al espejo, tenía una cara terrible, miró su reloj y suspiró

–faltan algunas horas, Dios mío, esto parece eterno –suspiró y se mojó la cara

Abrieron la puerta y alguien la estrechó por la cintura, en el espejo no había nadie más que ella

–Se supone que estabas dormido –replicó poniendo su mano sobre la de Alucard

–tengo que cuidarte, Amo, es mi trabajo –replicó el vampiro mientras ella se ponía de frente a él

– ¿Sólo un trabajo? –preguntó Integra mirándolo fijamente

–Es un trabajo y mi más grande placer –contestó el vampiro besando su cuello, Integra se mordió el labio mientras un escalofrío recorría su espalda.

–Igual que hacerte feliz y complacerte, con todo lo que pidas, todos y cada uno de tus más mínimos caprichos es una orden para mí –continuó él buscando sus labios, Integra cerró los ojos y se entregó al beso del vampiro.

¿Qué tenía él que no podía resistirlo? No lo sabía, no sabía era el ritmo lento y seguro de ese hombre, o el sabor de su boca, especial, único, sangriento, como era él.

Alucard tomó a Integra por la cintura y la sentó en el lavabo mientras ella le quitaba la corbata

–espera ¿qué haces? –le preguntó ella con la voz entrecortada mientras él metía la mano por debajo de su blusa y le desabrochaba el bra

–Shhh –la calló él besándola, le quitó la blusa junto con el bra y acarició su pecho. Integra le desabrochó la camisa y se la quitó

Le encantaba sentir el pecho helado del vampiro contra el suyo, y él lo disfrutaba tanto como ella

Integra metió sus dedos al pantalón de Alucard y estaba a punto de desabrocharlo cuando una turbulencia estremeció violentamente el avión.

La espalda de Integra golpeó contra el espejo y Alucard quedó entre sus piernas, con las manos sobre los muslos de la rubia. Integra puso sus manos en los hombros del vampiro y cerró los ojos mientras las luces del avión parpadeaban.

Algunos minutos más tarde el avión se estabilizó.

Se abrió la puerta y una azafata se asomó

–por favor regrese a su asie… discúlpenme –les dijo cerrando la puerta, perfectamente sonrojada

Integra apartó a Alucard de un empujón, se vistió a toda velocidad y salió del baño igual de roja que la azafata.

Regresó a su asiento y no volvió a hablarle ni a mirar a Alucard en todo el vuelo.

Cuando aterrizaron en Delhi, Integra aún no podía mirar al vampiro sin sonrojarse

Señores lectores y lectoras del fandom de , con el resultado de votos unánime:

SE VAN A LA INDIA.

Se ha escrito esta tercera parte, la siguiente pregunta es ¿Dónde se van a quedar? ¿Con la familia de Integra? ¿En un hotel? ¿Se quedarán juntos o separados?

Muaja, muaja ¡y las que les faltan!

RECUERDA: Esta es TU historia, por que TÚ decides, con tu voz y voto.

Un beso a la queriditzima Juanis X todo su apoyo jijiji y mis mas sinceras disculpas por la confusión sobre el género (te juro, chava, perdóname, tengo un buen de pena contigo, cmo no sabes…) Pd. Juanita hermotza, plizz envíame tu Messenger