Hola, gracias x todos sus reviews, y por su apoyo durante este, SU fic, guiado por ustedes y para ustedes

Ahora me quiero tomar un espacio para comentar una que otra cosita, ehm…

La escena "caliente" del final se da en el baño, no en un ascensor, pero es una buena idea, un poco trillada (ja, como si el baño fuera original XP), pero es cierto, en un elevador subes de muchas maneras (si-entiendes-a-lo-que-me-refiero-¿no?-XD)

V:u - ¿una vaca? Bueno, lo había considerado, pero no sabía si tendría raiting, pero tu review dio luz verde a la vaca. No va a salir la abuelita desnuda, y nadie duerme con la vaca (por que es sagrada) (o sea los demás pueden dormir 20 en un micro cuarto pero la vaca duerme sola T.T) (porque es sagrada) ¿un rival que jale con la Integra pa'el lado cotrario? Mmm, me gusta esa cabeza, TE QUIERO EN MI EQUIPO XD. ¿Alucard ebrio? Buena idea, sería genial eso, (¿pero, por qué iba a querer violar a Vishnú? Digo, si has dicho Parvati o Durga te la paso, pero "Vishnú" ¿el dios protector? ¿Qué onda contigo mi chava?)

Suffere – sí, yo también me desespero x q Hirano no define la relación, aunque bueno, que la haga más obvia es un consuelo ¿mucho lemon? Ehm, ya veremos…

Gene – ¿separados? Esa seria buena. Mmm, una cosita, sí existen los lugares donde los hombres y mujeres viven separados en una misma casa, en cuartos de muchos y muchas, pero son lugares religiosos, donde no se pueden ni ver, entonces como que no aplica

Mayrae –bueno, sí, Alucard va a sufrir, de una u otra manera, pero va a sufrir, por que es cierto, cargarte a una familia que no es la tuya es un infierno (a veces cargar con tu propia familia es difícil ¬_¬U)

Integra sama – primero: NENI TE QUIERO MIL, luego: sí, juntitos, para que los cachen en muchas situaciones bastante comprometedoras ¡y todo el mundo pegue el GRITOOO!!! Muaja, y que cachen a Alucard, jaja, te amo neni, eres la neta

ArgenI666 – jaja, espero sorprenderte y estoy actualizando, pero son como 22 fics, voy como puedo, es maratónico hacer eso y mantenerlo hot en cada uno, a veces me falla

Nagi-Usamoon – ¿ella con sus tíos y Alucard al hotel? Mmm Buena idea, y sí va a pedirla, ya que fuiste el único que tocó el tema, pienso complacerte XD

Cindy chan – me gustaron tus votos tardíos, me alegraron el día, sobre todo por que te gustó el fic, por cierto, AMO ESA IDEA DE INTEGRA VESTIDA DE NOVIA, sería lo más cool

AH, COSA CURIOSA: lo que esté en cursivas lo dicen en algún tipo de hindú, así que Alucard no entiende qué dicen


Integra se levantó cuando anunciaron que iban aterrizar en una hora y se fue al baño, se lavó la cara y se puso unos lentes de contacto. Bajaron del avión en Delhi, seguía sin hablarle a Alucard y sentía que si se quedaban a solas de nuevo se moriría de vergüenza.

–Ven acá –le ordenó y fue a recoger sus maletas sin importarle lo que el vampiro hiciera. Llegó frente a la banda transportadora y esperó.

Algunos minutos más tarde recogió sus cosas y se fue con Alucard detrás de ella. Afuera del aeropuerto los esperaba una lujosa minivan negra, subieron y la máquina arrancó.

– ¿Cuánto falta, Amo? –preguntó el vampiro notando que la cabina estaba divida del resto del auto

–Mucho –le dijo Integra fríamente

–eso espero –respondió Alucard. Se estiró y pasó su mano sobre el hombro de Integra, y comenzó a descender hasta el pecho de la rubia

– ¡ESO YA ES ACOSO! –gritó ella, furiosa, alejándose de él

–Alucard ¡ABAJO! –gritó Integra y el vampiro se azotó contra el piso del auto (como que eso es de otra historia, pero bue...)

–Grrr –gruñó el vampiro levantando la mirada.

–eso fue un golpe bajo –le dijo el vampiro, molesto

–me quisiste tocar el pecho sin permiso ¿Qué esperabas? ¿Qué lo recibiera con los brazos abiertos? –preguntó la rubia, furiosa

"no, pero sí con las piernas abiertas" pensó el vampiro lanzándole una mirada lujuriosa

– ¡ABAJO! –volvió a gritar Integra y el vampiro azotó de nuevo (no sé, ya me gustó XD)

– ¿Qué hice ahora? –preguntó Alucard, molesto

–eso no se dice y menos mentalmente… eso no se le dice a una dama, y menos a una señorita –le dijo ella molesta

– ¿te gustaría dejar de ser señorita? –preguntó el vampiro, Integra sonrió maliciosamente, hizo detener el auto y besó al vampiro…


–Amo ¿Cuánto falta? –gritó el vampiro, sintiendo como si el ardiente sol de la India fuera ácido sobre su piel

–Mucho –contestó la rubia indiferente

– ¡maldita sea esa mujer! –masculló Alucard, amarrado y sujeto al techo del auto, quemándose mientras recorrían las calles de la ciudad para luego salir y adentrarse en la selva.

–juro que cuando salga de esta la voy a… –continuó, retorciéndose. La cuerda con que lo habían sujetado había sido sumergida en agua bendita, por lo que no podía usar sus poderes en ella.

Integra lo había besado simplemente para distraerlo y luego lo había amarrado. Ciertamente había dado su pelea, pero ella, siendo su Amo, tenía todas las de ganar.

Luego, el chofer, bastante sorprendido, la había ayudado a sujetarlo junto al equipaje.


–Ahora, en lo que llegamos, me tengo cambiar o me matan si llego de pantalón –masculló Integra y se quitó la camiseta.

Tomó una mochila que llevaba con ella y sacó la parte superior del sari, azul claro, la puso a un lado, y se acomodó para quitarse el pantalón

Se quitó los pantalones de golpe y sacó la parte inferior del sari, azul oscuro y de falda, Integra sonrió maliciosamente pensando en la mucho que a Alucard le hubiera gustado estar ahí y en que no tendría que parar a cambiarse.

Se puso la parte superior del sari y luego se las ingenió para envolverse en la parte inferior, siempre había necesitado ayuda para acomodarlo, pero supuso esa la vez le había quedado bien. Cambió sus tenis por unas sandalias adornadas que combinaban con el sari y guardó la ropa que se había quitado.

Integra miró por la ventana y notó que comenzaba a atardecer, tomó un pequeño alhajero de una bolsa de la mochila y sacó varias pulseras y brazaletes de oro, y comenzó a ponérselos en los brazos y algunos en los tobillos.

Luego sacó tres enormes anillos y se puso dos en la mano derecha y el otro en la izquierda. Quitó una tapa lateral del alhajero y sacó una fina gargantilla de oro y un llamativo collar de oro con algunas perlas.

Después de ponerse los collares, guardó el alhajero y sacó una caja de maquillaje.


Hora y media más tarde, el auto atravesó una enrome reja y después de varios minutos se detuvo frente a un pequeño muelle, el río reflejaba los rayos rojos del sol y en él los esperaba un barco. El chofer bajó del auto y subió al techo a desatar a Alucard.

–Que raras personas que son ustedes los europeos –le dijo con un marcado acento, se notaba que apenas hablaba otro idioma que le suyo.

–Como no tienes idea –afirmó el vampiro y en cuanto se vio libre de sus ataduras brincó al piso.

El chofer dio un grito y varios muchachos se acercaron, salidos de Dios-sabe-dónde a llevarse el equipaje en otro bote. Alucard abrió la puerta trasera de la minivan y le extendió la mano a Integra, pero en el momento en que la rubia se asomó al vampiro se le cayó la quijada.

–Amo, te ves hermosa –fue lo único que pudo articular cuando ella tomó su mano y bajó del auto, su cabello estaba de nuevo trenzado, su boca llevaba un ligero rosa, sus ojos estaban bien delineados, aumentando su tamaño y resaltando su color, y sobre su frente, un circulo rojo.

La guió al barco suavemente y subió antes que ella para ayudarla. Con una orden del chofer, que resultó ser el barquero, se comenzaron a mover. El río a su alrededor comenzó a teñirse de color sangre conforme atardecía. Una briza fresca comenzó a soplar y Alucard no le quitaba los ojos de encima a su Ama.

-sabes que me estás poniendo nerviosa ¿cierto? –le dijo ella sin mirarlo.

-es que te ves tan diferente –explicó él haciéndola sonrojar por un segundo. Se quedaron en silencio un largo rato mientras la oscuridad se dejaba caer sobre ellos. Era una noche cálida, húmeda, y de vez en cuando se sentía una leve brisa fresca.

Media hora más tarde en el río se reflejó un enorme palacio. Alucard notó que había algunas antorchas iluminando la entrada, y en algunas ventanas había velas encendidas.

-Amo ¿Por qué no me dijiste que tu madre era hija de un marajá? –preguntó Alucard.

-porque... mmm… probablemente porque no es asunto tuyo -contestó Integra indiferente.

El barco se detuvo frente a un pequeño muelle y comenzaron a bajar el equipaje. Una de las ventanas se abrió de golpe, Nami se asomó con una enorme sonrisa, pegó un grito que Alucard no entendió, y desapareció

– ¿Qué dijo? –preguntó el vampiro

–Que ya llegamos –explicó Integra y varios niños (como treinta) salieron corriendo hacia ella mientras bajaba del barco.

Namaste tía –gritaban algunos niños colgándose de la ropa de Integra

–Primita linda –le dijo Nami cuando salió corriendo de la casa y se colgó de su cuello.

¿lo trajiste? Integra ¿Qué pasó entre ustedes, picarona? –le preguntó Nami con una sonrisa cómplice mientras varios hombres salían, Alucard notó que la mayoría tenía entre veinte y treinta años, y no eran para nada feos, instintivamente estrechó a Integra por la cintura.

–me gustan tus celos, pero son mis primos y cuñados –le dijo ella al oído con una sonrisa maliciosa

–Integra, hola –la saludó Ramash acercándose a abrazarla

Alucard sintió que jalaban su gabardina y miró hacia abajo, una niña pequeña lo miraba intensamente, estirando sus brazos hacia él. El vampiro miró a Integra y ella asintió suavemente, él la tomó en sus brazos y la miró.

Era muy parecida a Integra, como una miniatura de la rubia, pero su cabello era negro y sus ojos verdes.

– ¿ella es mi tía inglesa, verdad? –preguntó la niña, Alucard pensó que era un milagro haberla entendido

–Sí –contestó el vampiro

–y ¿tu vas a ser mi tío inglés? –preguntó la niña, se puso nervioso

–mmm, no soy inglés, soy rumano, ahora ve a saludarla –le dijo el vampiro poniéndola en el piso y empujándola suavemente.


Integra entró a la casa acompañada de sus primos, con Alucard siguiéndola, adentro los esperaban varias personas en un cuarto pequeño.

–Ven acá, mi niña –le dijo Makrisha a Integra llevándosela por una puerta lateral y las siguieron el resto de las mujeres y los niños

–Muchacho, ven acá –le dijo un hombre alto, de piel morena y con una larga barba y un espeso bigote

–Deja que las mujeres se acomoden –le dijo pasándole una mano por el hombro, él y el resto del grupo entraron a un amplio salón azul, iluminado por un candelabro, unos pilares arcados altísimos rodeándolo que mostraban un pasillo del piso superior.

Por un enorme vitral con pavos reales se alcanzaba a ver una parte de la noche estrellada de la India.

Los hombres se sentaron en varios cojines en el piso, Alucard miró hacia el piso superior y vio, tras las cortinas de seda, pasar a Integra con sus primas, sintió mariposas en el estómago, en ese momento le parecía todavía más inalcanzable que con su traje y detrás de su escritorio.

–lo sé, siempre he visto a mi prima como una mujer muy linda –le dijo Ramash con una sonrisa cómplice

– ¿Por qué se la llevaron? –le preguntó Alucard

–las mujeres siempre se van cuando anochece, justo antes de cenar, van a revisar que todo esté puesto y a preparar a los niños para la cena… supongo que también querrán dejarlos instalados para cuando quieran dormir –le contestó el muchacho

– ¿dormir? –preguntó Alucard

–ella habló con mi abuela y mi madre, les dijo que había aceptado el compromiso, van a dormir en la misma pieza… como son pareja –contestó Ramash mientras el resto de los hombres platicaban de otras cosas.

Alucard notó que hasta ese momento no había visto un solo foco

– ¿no hay electricidad? –preguntó

–sí, sí, muchacho, pero se usa para otras cosas, es muy caro traer luz hasta aquí, por que no estamos en la ciudad… además, mis padres jamás han querido que se instale el servicio de focos, es un poco supersticioso, pero hay que respetarlos –le dijo el hombre de la barba

– así, que, muchacho, supongo que eres mi futuro sobrino. Háblame de ti –le dijo el hombre

–No hay mucho que decir, sólo soy un hombre que está dispuesto a todo por la mujer que ama… soy capaz de matar por ella –admitió el vampiro con una sonrisa macabra

– ¡Ja! Un enamorado, bueno, más le vale tener contenta a la querida Integra, y tratarla como la reina que es –le dijo el hombre con una sonrisa mientras las mujeres.


Queridos y adoradísimos lectores y lectoras que frecuentamos esta especial página , con el resultado de:

Hotel: I

Casa: IIIIII

Juntos: IIIII

Separados: II

Se ha escrito este capítulo. Esta vez no he hecho una pregunta, ya que la voy a poner en el capitulo próximo OK?

RECUERDA: Esta historia la escribes TÚ, con tu voto.