-5-

-6 meses después.-

Inutaisho entró en la oficina de su hijo, parecía león enjaulado.

-Hijo, pasa algo?

-La extraño, papá!

-Disculpa?

-No me basta tenerla una o dos veces al mes! Quiero tenerla todos los días! Quiero que estemos juntos todo el día!

Inutaisho asintió.

-Múdense juntos...

-Ella no quiere!

-Hijo... llega un momento en la relación, en la que se quiere más de lo que se tiene... y esa es la señal para avanzar al siguiente paso...

-Siguiente paso? Pero...

-La amas?

-Más que a mi vida!

-Amas a la pequeña?

-Con todo mi corazón!

-Te gustaría tener hijos propios?

-Sí!!!

-Entonces, muchacho idiota... la respuesta es clara... cásate con ella...

-Casarme?

-No habías pensado en ello?

-Sí, pero... crees que Rin acepte?

Inutaisho sonrió.

-Estoy seguro de que lo hará...

-Mañana nos vamos a Hokkaido...

Sesshoumaru apagó su computadora y se puso de pie.

-A dónde vas?

-A comprar un anillo...

Inutaisho rió a carcajadas y lo detuvo.

-Éste es el día que tu madre me encomendó...

-Papá...

-Ella me pidió... que te guiara para que encontraras a la mujer correcta... una mujer llena de virtudes y que tú amaras y respetaras... y que cuando lo hicieras...

Inutaisho lo guió a su oficina donde abrió la caja fuerte, sacó una pequeña bolsa de pana y en su interior un hermoso anillo de platino con un diamante incrustado.

-Su sueño era que le propusieras matrimonio con el mismo anillo con el que yo lo hice...

-Demo... papá...

-Éste anillo me lo dio su madre... y antes de eso, fue de su abuela... tú eres el último descendiente de los Samuru... y tu madre, sabiendo que no te faltaría nada mientras crecieras, quiso que recibieras tu herencia cuando te casaras...

-Papá...

-Haré los arreglos... para que después de tu matrimonio, recibas la herencia de tu madre...

Sesshoumaru se quedó observando el anillo, era exactamente lo que tenía en mente comprar para Rin, lo encerró en su puño y vio a su padre.

-Papá... me mentiste?

-Hijo...

-Me dijiste que los médicos no pudieron hacer nada! Que todo fue repentino!

-Sesshoumaru...

-Me mentiste! Ella sabía que iba a morir! Por qué la dejaste?!!!

-No, hijo...

Rin entró en la oficina a escuchar los gritos. Sesshoumaru lo sostenía por el cuello de la camisa y apesar de ser un hombre robusto, Inutaisho ya no tocaba el piso.

-Toda mi vida me he preguntado cómo habría sido! Y tú sólo me decías que te dolía demasiado hablar de ella! No sé nada! Nada acerca de ella y me mentiste hasta de la forma en que murió!!!

-Sesshoumaru!

Sesshoumaru lo soltó. Rin se interpuso entre ellos, sujetándolo, segura de que si lo soltaba, se irían a los puños.

-Sesshoumaru, cálmate...

-Me mintió, Rin! Me mintió! Mi mamá sabía que iba a morir!

-Pero no te pongas así! Debe haber una razón! Sessh, déjalo explicarse...

Una vez calmados, Inutaisho accedió a decirle toda la verdad a Sesshoumaru.

-Por cruel que te parezca decirle a un hijo que es un error... no hay nada que hacer cuando es la verdad... y tú, hijo mío... eres un error...

-Inutaisho-sama!!!

-Aimée sufría de la presión desde muy joven, le daban ataques de migraña... los médicos le dijeron que con lo severa de su condición era mejor que no tuviera hijos... porque el embarazo la podía matar... yo me negué a firmar la autorización... quería un heredero de mi propia sangre... Aimée hizo varios tratamientos y logró una larga lista de requisitos que le pidieron para permitirle embarazarse... pero no salía de una crisis... la última fue tan severa que los médicos querían interrumpir el embarazo y ella se negó si no le garantizaban que vivirías... cuando finalmente estuviste listo para nacer, le hicieron una cesárea... pero los vasos no se cerraron... y mientras intentaban detener el sangado, tu madre murió...

Sesshoumaru apenas pudo abrir la boca, había crecido despreocupado sin saber el sacrificio que su madre había hecho por él. Las lágrimas rodaban por sus mejillas. Cerró los ojos y desvió la mirada. Rin lo abrazó con fuerza.

-Cálmate...

-Ahora comprendes, hijo... fue mi culpa... por eso no puedo hablar de ella... mi terquedad e insistencias fue lo que cavó su tumba...

-Eres un cobarde!!!

-Sesshoumaru!

-Eres un cobarde! No querías decírmelo para que no te reclamara!

-Sesshoumaru, cálmate... onegai...

-Por su culpa nunca la conocí! No sé como era, no recuerdo su voz, nunca la conocí por su culpa!!

-Si no hubiese hecho lo que hizo, tú no existirías! Nadie le puso una pistola al pecho para que se embarazara! Ella bien que pudo seguir con anticonceptivos... ella quiso embarazarse, Sesshoumaru... y debes vivir sabiendo que te amó...

-Cómo lo sabré?!

-Dió su vida por la tuya!!! Eso supera cualquier amor... Sesshoumaru, murió por darte la vida... debes estar agradecido...

Sesshoumaru asintió, respondió el abrazo que Rin le daba, ella sintió su cuello húmedo, pero no dijo nada.


Llegaron las vacaciones, Rin había hablado con su madre acerca de ir con Sesshoumaru, ella les consiguió una habitación cercana y la pequeña se quedaría con ella por las noches. En el aeropuerto, las mujeres se abrazaron con fuerza en medio de un mar de lágrimas.

-Porqué lloran, Sesshoumaru?

-Están felices de verse...

Una vez en la casa de Mei, ésta tomó el rostro de Sesshoumaru con ambas manos y le sonrió.

-Me alegra tanto saber que haces a mi hija tan feliz!

-Ella es mi felicidad, Mei-sama...

-Eres todo un caballero, y apuesto como tu padre...

Rin se acercó sonriendo.

-Verdad que es el hombre más bello del mundo?

-Después de tu padre...

Rin sonrió ampliamente.

-Dónde está la habitación?

-A dos casas de ésta... es una posada muy buena... la dueña es mi amiga y me ofreció la habitación feliz...

-No vamos a dormir aquí, mami?

-Tú sí, cariño... pero no hay suficientes camas, así que Sesshoumaru y yo, vamos a dormir en la otra casa...

-Demo, mama... tú y yo podemos dormir juntas y Sesshoumaru en el sofá...

-Cómo crees que lo voy a tener durmiendo en un sofá por todo un mes? Es nuestro invitado...

Una vez acomodados en la habitación, salieron a cenar. Al volver, Rin llevó a Aiko a dormir. Al salir, se despidieron de Mei y se fueron a la posada.

Aiko despertó escuchando a Rin y Mei reír a carcajadas, fue hasta la cocina.

-Kami, mamá, tiene unas manos...

-Hola, cariño!

-Abuelita...

Mei la saludó con un beso, Rin por igual, siguió haciendo el desayuno.

-Y Sesshoumaru?

-Ya viene, fue a comprar pan...

-Aquí estoy...

Después de desayunar, Mei sacó una guía turística de Hokkaido.

-A dónde quieren ir primero?

-Las montañas para esquiar, quedan muy lejos?

Rin y Mei rieron a carcajadas.

-Eso es al norte, Sessh, estamos en el extremo sur de Hokkaido... En Hakodate, además, es verano, la temporada de nieve comienza en noviembre y los hoteles abren en diciembre.

-Ah...

-Pero no te preocupes, hay mucho que ver...

-Sólo que en verano se inunda de turistas...

-Es mejor así, mamá... Sesshoumaru nunca había venido a Hokkaido...

Por las mañanas paseaban por los templos y castillos y por las noches, Mei se quedaba con Aiko para que ellos pudieran salir a bares y restaurantes. Estaban en un restaurante, muy acogedor, con un ambiente romántico y para deleite de ambos, uno de sus saxofonistas preferidos se presentaría aquella noche.

Sesshoumaru tomó la copa de champaña y la levantó para brindar con Rin.

-Por siete maravillosos meses...

Rin sonrió y brindó con él.

-Sabes? Hace poco escuché una canción que me recordó a cómo comenzamos...

-Sí? Cuál?

-How can we be lovers if we can't be friends...

Rin rió a carcajadas.

-Como anillo al dedo!

Sesshoumaru sonrió. Después de cenar, fueron invitados por el gerente a la parte del piano bar para disfrutar del concierto.

-Dame un segundo, preciosa...

Sesshoumaru habló con el gerente durante unos minutos, al volver con Rin. El mozo les trasladó la champaña y les llevó pasabocas afines con la bebida.

El saxofonista dio inicio al espectáculo, una magia de luces y sonidos. Rin disfrutaba de la música, rodeada por los fuertes brazos de su apuesto novio, quien bajó la cabeza sólo un poco para darle un beso de labios separados y saborear su piel.

-Luces simplemente hermosa...

-Gracias...

Llevaba un vestido rojo vino con detalles en canutillos del mismo color, con un marcado escote que resaltaba sus atributos y la falda en pico hacia la derecha que dejaba a la vista sus suculentas piernas, resaltadas por los tacones.

Rin sabía que a Sesshoumaru no le gustaban las demostraciones muy obvias en público, siempre eran caricias sutiles y besos furtivos. Pero el ambiente propiciaba la ocasión y el despliegue de galantería de su novio no se quedaba corto al de nadie en el salón.

-Sessh...

-Hm?

Rin le señaló la pista de baile. Sesshoumaru sonrió y tomando su mano, la llevó hasta allí. Fue la oportunidad dorada de Rin para aferrarse y refugiarse en sus amplios pectorales haciendo las delicias de su novio.

-Oye, Rin...

-Hmm?

-Me abrazas más de lo que bailas...

-Es que eres tan delicioso... me encantas...

Sesshoumaru sonrió. El saxofonista hizo un descanso y comenzó a interactuar con la audiencia.

-Vamos a ver... para ésta siguiente pieza, necesito una voz femenina... pero debe ser una voz de mezzo o soprano...

Sesshoumaru se sorprendió al ver a Rin levantar la mano.

-Sabes cantar?

-Ya verás si me eligen...

Rin subió con otras 5 mujeres. Hicieron una pequeña prueba con una frase de "Killing me softly". Cuando fue el turno de Rin, Sesshoumaru quedó boquiabierto.

-"And there there was this young boy, a stranger to-my-e-eyes!! Strumming my pain with his fingers..."

Entre aullidos y chiflidos, Sesshoumaru hervía de los celos. Ahora todo hombre en la sala la veía sólo a ella.

-Y tenemos una ganadora! Su nombre?

-Takemi Rin...

-Takemi? Eres familia de Takemi Hiroshi?

Rin asintió sonrojada.

-Él fue mi maestro! Mi gran maestro! Un honor conocerla... está sola?

-No, me acompaña mi novio...

Rin lo señaló.

-Es muy celoso?... porque por lo que veo desde aquí...

Rin sólo sonrió.

-Bien, cantarás Killing me Softly... la conoces?

-Sí...

-Se la quieres dedicar a tu novio?

Rin asintió. Al final de la canción, Sesshoumaru fue por ella para ayudarla a bajar.

-Una dama encantadora...

Sesshoumaru sólo asintió. Rin reía a carcajadas porque eran evidentes sus celos.

-Vamos, mi amor... no seas así...

-Rin...

Rin sonrió, le dio un tierno beso de labios separados, jugueteando con su deseo y mordisqueando sus labios.

-Decías?

-Er- ehem! Preciosa...

-Ves? Ya se te olvidó...

Sesshoumaru acarició sus mejillas y la besó con ternura.

-Te amo, Rin...

Rin abrió los ojos y lo vio fijamente, tocó sus mejillas y sus labios, sintiendo que besaba sus dedos al rozarlo.

-Sesshoumaru... yo también te amo...

Sonriendo, la besó apasionadamente. Le hizo señas al gerente y éste al músico, Rin se sorprendió al escuchar la canción que Sesshoumaru le había mencionado.

-Sessh!

Sesshoumaru la tomó de la mano para invitarla a bailar, pero en lugar de eso, se arrodilló frente a ella.

-Sesshoumaru!

-Rin... me concederías el honor de convertirte en mi esposa?

Rin estuvo sin habla un par de segundos, viendo cómo Sesshoumaru le ponía el anillo, besó su mano y la vio fijamente, esperando una respuesta.

-Rin...

-Sí!!! Oh! Kami, síi!!!

-Preciosa!

Sesshoumaru se puso de pie y la abrazó con fuerza, la besó apasionadamente y la volvió a abrazar casi como queriéndola fundir en su pecho.

Rin no conocía a este hombre frente a ella. Sesshoumaru solía ser muy reservado y sólo mostraba emociones en la intimidad.


Llegaron a la habitación y Rin no pudo moverse. Sesshoumaru devoró toda su piel a besos y a medida que la iba desvistiendo. En un abrir y cerrar de ojos él también se había desvestido. Acariciaba su cuerpo como con fuego en las manos, sus besos eran brasas ardientes que la marcaban donde fuera.

Acarició sus piernas besándolas alternadamente y hasta llegar a sus muslos, donde los acarició haciéndola erizarse por completo y finalmente perderse en aquél espacio haciéndola gemir y gritar de la excitación.

Enrredaba sus dedos en la densa cabellera platinada y lo halaba por momentos, su cuerpo se estremecía y se contraía sin control. Una vez que saboreó el fruto de su trabajo, se deslizó sobre ella besando su vientre y su pecho a medida que la calma volvía a su cuerpo, la besó apasionadamente y esperó paciente a que reaccionara.

-Mi amor...

-Estás lista?

-Mmhjmm...

Sesshoumaru sonrió y acariciándola un poco comprobó que esperaba por él, se deslizó en su interior. La hizo sentir que era la única mujer en el mundo para él, querida y amada, aunque sus caricias demostraban su fuerza y sentido de posesión, eran suaves y cálidas, haciéndola sentir que nadie más en el mundo importaba. Le susurraba promesas de amor al oído a la vez que se movía haciéndola perder cada vez más la cordura, hasta que finalmente ambos alcanzaron el clímax envueltos en una nube de amor y pasión.


Rin despertó por los besos en su pecho, la cabellera platinada era todo lo que se veía. Ella le tocó la cabeza con suavidad para anunciarle que estaba despierta.

-Hola...

-Buenos días, preciosa...

-Buenos días, mi amor...

Rin examinó su mano con la joya y sus ojos se inundaron en lágrimas.

-Preciosa, qué pasa?

-Kami, Sessh, es preciosa... es como... si me hubieras leído la mente...

Sesshoumaru sonrió.

-Tengo dos cosas que pedirte...

-Cuáles?

-Una es que lo cuides mucho... era de mi madre y su deseo era que lo usara sólo cuando encontrara a la indicada...

-Mi amor... claro que sí... es precioso...

-Y la otra es...

-Qué cosa, mi amor?

-Hijos, muchos... cuantos nos sean posible...

Rin se llevó ambas manos a la boca y lo vio con los ojos arrasados por las lágrimas. Finalmente su sueño se hacía realidad. Tendría la familia que anhelaba con el hombre de sus sueños.

-No llores, preciosa...

-Es que... estoy tan feliz!

Sesshoumaru sonrió y la besó apasionadamente.


Como todas las mañanas, Rin adelantaba el desayuno y Sesshoumaru iba por pan y leche fresca, parte de la rutina diaria de Mei.

-Sesshoumaru me pidió un chocolate de desayuno... necesito la canela y...

-Oh! Por Kami! Hija!

-Qué pasó?!

-Tu mano!

Rin se sonrojó.

-Sesshoumaru me propuso matrimonio anoche...

-Y cuándo pensabas decírmelo?!

-Quería que lo esperara a que volviera...

Mei sonrió acariciando las mejillas de su hija.

-Me alegro mucho por tí, cariño...

-Mamá...

-Se le nota que es un buen hombre y no esconde nada...

Rin movió la cabeza negativamente.

-Es un malcriado y bocón, pero no pasa de ahí...

Mei sonrió recordándole que nadie era perfecto, pero que el truco era atrapar al menos imperfecto.

-Mamá... tengo una duda...

-Qué pasa?

-Es... con relación al sexo...

-Ajá...

-Es que... sabes que sólo han habido dos hombres en mi vida y... pues... con él hay algo que no... nunca antes había experimentado...

-Le gustan las posiciones extrañas?

-Mamá!

-Entonces qué es?

-No te sé decir... es algo... como que me desconecto, veo colores, no me puedo controlar, siento cómo me contraigo, como...

Mei rió a carcajadas.

-Mamá, ésto es serio! Siempre lo veo sonreír cuando me pasa!

-Pero claro, cariño!

-Mamá...

-Es lo más normal y es después de todo la meta...

-O sea... que es...

-Hija... nunca habías tenido un orgasmo?

El rostro de Rin se coloreó de golpe y desvió la mirada balbuceando.

-Rin... estuviste casada por 5 años...

-Si los comparas del cero al 10, Juno era cero y Sesshoumaru es un 15...

Mei rió a carcajadas.

-La verdad es que no le encontraba la diversión al sexo... hasta que lo conocí...

Mei volvió a reír divertida.

-Otra cosa, mamá... cuál es el tamaño normal?

-Ay, mi niña, con lo que has dicho, eso no debe preocuparte... sabe cómo complacer a una mujer y eso es lo importante...

-Es que es enorme, mamá! Y aveces me duele...

Mei estaba que lloraba de la risa, a pesar de todo, su hija era muy inexperta.

-Ahora sí... tú sabes complacerlo a él?

-Pues... no he escuchado quejas...

Sesshoumaru entró en la cocina con las mejillas coloradas.

-Sessh!

-Preciosa... ya le dijiste?

-Pues tuve que...

-Muchas felicidades a los dos...

Sesshoumaru sonrió.

-Aiko?

-Sigue dormida, qué tal si vas a levantarla?

Sesshoumaru fue a la habitación. Sonrió al ver a la pequeña dormida. Era tan parecida a Rin que no se le dificultaba imaginarse un hijo con ella. Acarició sus mejillas con ternura.

-Papa...

-Despierta, princesa...

-Hmm...

-Aiko...

-Sesshoumaru...

Aiko le sonrió y lo abrazó con fuerza.

-Te tengo buenas noticias... vamos a desayunar...

-Qué pasa?

-Ya verás... vamos...

Una vez que Aiko se les unió, Rin la saludó con un beso y un abrazo.

-Mi amor, cómo dormiste?

-Bien... mami, qué noticia me tienes?

Rin sonrió y bajó a su altura.

-Qué dirías si te digo que... Sesshoumaru y yo nos vamos a casar?

La carita de la pequeña se iluminó y abrazó a su madre, en el mismo estado de emoción se abrazó a Sesshoumaru.

-Y vas a ser mi papá?! Mami, voy a tener papá?!!!

Sesshoumaru sonrió y la abrazó con fuerza.

-No quiero obligarte a nada, princesita... pero nada me haría más feliz que tener una niña como tú...

La pequeña lo abrazó con fuerza y lo llenó de besos.

-Sí! Sí quiero! Sí quiero que seas mi papá!!!

Sesshoumaru rió abrazando a la pequeña con fuerza y recibiendo una lluvia de besos.


N/A: Hola!! Espero que estén todos bien y que disfruten del cap. Espero también sus reviews!

Besos

Mizuho