Gracias por sus reviews! Astrid, he cambiado, ahora es rango T! n//n Espero que les guste el sgdo capi, es mas largo. Los personajes de Naruto no son míos, pertenecen a Masashi-sama (¡que está haciendo locuras con ellos! ¿qué es eso de que Sasuke quiera matar a Sakura-chan? T_T)

Sensaciones

Sasuke miró indiferente la determinación de su ex-compañera. ¡Ja! La muy tonta deseaba enfrentársele. Pero, ¿no se daba cuenta de que no iba a servirle de mucho? La ojijade se le acercó rápidamente, aunque el golpe que intentó darle fue lento, y Sasuke no tuvo problema en esquivarlo. Siguió una sucesión de golpes suaves, que ni siquiera llegaban a rozar la piel del pelinegro.

-Sakura, ¿qué intentas hacer?

Una voz aterciopeladamente desquiciada le susurró en el oído. Ella se dio vuelta y descubrió al Uchiha justo en su espalda, con la mano brillando en un chidori asesino, que se dirigía justo a su corazón. Gracias a dios, fue salvada, una vez más, por su preciado maestro. ¡Mierda! Había vuelto a fallar.

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Patadas, golpes y espadazos. Un divertido Suigetsu las proporcionaba por doquier, mientras un sudoroso Juugo intentaba mantener su tranquilidad.

-¡Suigetsu!

-¡Tranquilo Juugo, piensa en Sasuke!

Las marcas empezaban a crecer en la piel del pelinaranja.

-¡Juugo!

El Taka corrió hacia su compañero, y le dio una cachetada. Cuando se dio cuenta de lo que hizo, se maldijo.

"Mierda, ¡qué he hecho! He actuado sin pensar. ¡Sólo conseguiré empeorar todo!"

Sin embargo, lo único que Juugo hizo, fue mirarlo con mirada sorprendida, y tranquilizarse.

"¿Qué sucedió?"-pensó el peliblanco-"¿Acaso se ha calmado?"

-Juugo, ¿estás bien?

-S-sí.

Se miraron durante un rato. Por alguna extraña razón, sus enemigos no los molestaban. Era como si hubieran abierto una burbuja para los dos.

-Suigetsu, salgamos de aquí.

-¿Eh?

-Sasuke, debemos encontrarlo.

El ojivioleta se mordió el labio.

-Y a la zorra.

Juugo lo miró extrañado. Y algo dentro de él, le dijo algo. Se sonrió.

-Claro. También a Karin.

Ambos sonrieron, y la "burbuja" se rompió. Los samuráis se les acercaron corriendo. Lucharon intentando contener su chakra, para escapar en el momento preciso.

-Gracias Suigetsu.-soltó, de repente Juugo, mientras saltaban entre los árboles

-¿Por?

-Por hacer que no llegara a descontrolarme. Sin Sasuke ahí, seguramente, hubiera acabado con todos, arrepintiéndome después, o bien, hubiera acabado muerto. De cualquier forma que hubiera terminado, tú me salvaste.

"Gracias" las palabras retumbaban en la mente del peliblanco. Una agradable sensación nació dentro de él. Sonrió, y sintió que, por primera vez, su sonrisa fue sincera, y Juugo lo notó.

-De nada.

Siguieron saltando muy tranquilos, sin darse cuenta que, a una distancia prudente, alguien los perseguía.

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Si alguien estuviera observando, se daría cuenta que la pelea se veía ahora, mucho más interesante. Kakashi y Sasuke peleaban formidablemente. Sakura esparcía su chakra verde en las heridas de la mujer, sin abandonar el lugar. De vez en cuenta, giraba su mirada hacia su sensei y su ex-compañero. ¡Qué bien estaban haciéndolo! Sasuke había evitado sus golpes con suma facilidad. No servía de nada. Se odiaba. Sin embargo, como buena médica, se daba cuenta que los tontos fallos que a veces tenía Sasuke, no se debían sólo al cansancio. Ella notaba en su mirada y sus movimientos, el dolor. Algo estaba atacando internamente al pelinegro. Quería ir para ayudar a Kakashi. Apresuró más lo que estaba haciendo, y la chica pelirroja habló.

-Niña…

-¿Huh?

Las miradas, roja y jade, se cruzaron, y el tiempo se paró. Muy dentro de ellas, había algo que las unía, sus sentimientos, el mismo dueño.

-Vete…

La garganta de Karin ardía por cada pequeña palabra. Más sin embargo, quería intentar hablar. Sakura la miró compasiva.

-No.

-Por favor, no sabes, t-tú, no, entiendes…

Karin quería decirle, advertirle. Advertirle de Sasuke.

-Él, no le conoces…

No quiso decir eso. Quería decirle que no le conocía ahora, que no sabía como era, como era ahora, como era de oscuro. Como había cambiado ese mismo día, y lo que había hecho. Pero claro, Sakura no interpretó eso. Y su comentario la ofendió, aunque trató de ser amable.

-Sí que le conozco, mucho mejor que tú.

Karin maldijo a esa estúpida chica. Igualmente, volvió a hablarle.

-No ton-tonta. Él…realmente él…es malo

No podía dar detalles, su dolorida garganta se lo impedía. "Malo", una palabra de niña de cinco años. Sin embargo, era lo único que le salía. Cerró sus ojos, deseaba dormirse y que sus dolores sanaran. Sintió las saladas lágrimas de la chica en sus ensangrentados labios. Sintió pena por ella, y se arrepintió de haberle tratado así. El chakra de esa pelirosa penetró con más fuerza y más rápido en su cuerpo. Le dolieron los músculos, pero, el otro dolor, el de sus heridas, comenzó a suavizar. Pronto, su cuerpo estuvo casi regenerado. Pero el chakra de la kunoichi había bajado grandemente. Karin lo sintió, y sintió la sensación de la culpa.

-Gracias-susurró bajito

Sakura le dedicó una sonrisa, muy bella sonrisa. Karin le dedicó otra, igual de bella.

-Mi nombre es Sakura.

-Soy Karin.

Corrió el viento, despeinando sus cabellos. En ese clima sangriento y triste, esta escena se le hubiera antojado, a cualquiera que estuviera observando, hermosa. Llena de una ternura, ternura con amor, y desesperanza, sufrimiento, todos esos sentimientos parecidos que mantenían las shinobis.

Dificultosamente, la pelirroja se acercó a la ojijade. Levantó su manga, dejando ver un brazo con cicatrices de mordidas. Sakura se horrorizó ante la vista.

-Muérdeme.

-¿Qué?

-Hazlo-dijo moviendo su brazo

Sakura acercó lentamente su boca hacia Karin. Tomó su brazo, y depositó sus dientes en su piel.

-Vamos, no tengas miedo. –le dijo la Taka

La pelirosa hizo una delicada fuerza con su dentadura, y, sintió una extraña sensación. Su chakra comenzó a crecer de vuelta, su poder volvió lentamente a ella. Aflojó las mandíbulas y soltó el brazo de la pelirroja.

-¿Qué…?

-Puedo pasarte mi chakra si me muerdes. A que soy interesante, ¿no? –dijo melancólica-cualquiera me querría en su equipo

A cualquiera que la hubiera escuchado, ese comentario le hubiera sonado egocéntrico, y molesto. Pero Sakura entendió que significaba, y el doble sentido en las palabras llenas de dolor de la kunoichi. Y a quien estaban "dirigidas". Sasuke.

Kakashi, mientras tanto, seguía luchando dificultosamente, mientras observaba de reojo a su alumna.

"Sakura ha cambiado bastante. Ha curado las profundas heridas de esa muchacha en cuestión de segundos. Me siento…orgulloso"-el peliplata se sintió mal, mientras esquivaba un chidori de Sasuke-"Me pregunto como hubiera sido todo…si ese maldito Orochimaru no hubiera…"-estuvo a punto de llorar-"que mal maestro he sido…sin embargo, yo…"-intentó nuevamente atrapar a Sasuke con su sharingan, pero el Susanoo lo impidió- "quiero protegerla, a ella, a todos"-otro bushin suyo se esfumó-"debo detenerte…Sasuke"

Éste, por su parte, no se había perdido nada.

"Esta maldita de Karin ha ayudado a Sakura"-se mordió el labio-"me ha traicionado. Pero no puedo preocuparme ahora por ella, Kakashi está dándome una paliza."

-¡KAKASHI-SENSEEEEEEEEEEEEEEEI!

La estridente voz de Naruto se escuchó por todo el lugar. El ninja copia se dio vuelta, y, si su enemigo hubiera sido otro, esta distracción le hubiera costado la vida. Pero el Uchiha también se sorprendió por la llegada del rubio. Por otra parte, la pelirosa había quedado totalmente petrificada. Karin la miraba, y al girar su cabeza, se encontró con alguien que le resultó conocido.

"A este ya lo vi antes"-pensó-"Ya lo sé, un bushin suyo se nos cruzó en el camino cuando buscábamos al hermano de Sasuke"-las imágenes se le revolvían en su sufrida mente- "En esa ocasión…él intentó atrapar Sasuke, pero le fue muy fácil disolver su clon. Todos quedamos muy extrañamos luego de eso…al parecer, eran amigos suyos"

La chica de ojos carmín miró de vuelta a Sakura, que observaba aturdida al recién llegado.

-Sakura-chan….

Las palabras que ahora había pronunciado, sonaron dulces, más tranquilas y calmadas que el grito que había pegado, y con un tono de sufrimiento que hizo encoger por completo el corazón de la pelirosa. Todos quedaron expectantes, y por alguna razón, Sasuke no intentó acercarse a su antiguo sensei. La llegada de Naruto así como si nada, formó una extraña sensación dentro de él, dejándolo en total desconcierto.

-N-naruto…

Los labios de Sakura articularon lentamente, como si cada letra lastimara su pecho más y más. Karin, Kakashi, y, también el Uchiha, quedaron como perdidos en una escena casi romántica, de dos personas que se miraban como si tuvieran que pedirse perdón por las cosas más deplorables. Y, es que, realmente, así se sentían ellos dos.

"El chakra de este chico…es impresionante" –la pelirroja sintió la interminable fuerza dentro del ojiazul.-"Él y Sakura…"

Una vez más, volteó para Naruto, luego a Sakura, y así otra vez, mirando las expresiones que reinaban en sus rostros. Los verdosos ojos de la chica pedían a gritos el perdón de esos gigantes y hermosos ojos color de mar. Por su parte, los ojos de él, pedían un abrazo de su parte, y estaban deseando correr a gritarle que le perdonara. No lo dudó mucho, y el portador del Kyuubi corrió hacia la kunoichi. Se arrodilló, y, vacilando un poco, la envolvió en un apretado, y, dulce abrazo. Parecía un niño pequeño abrazando a su hermanita luego de haberla dejado sola durante mucho tiempo. Las manos de Sakura temblaron mucho antes de apoyarse delicadamente en la robusta espalda de su amigo. Luego, apoyó su cabeza en su cálido cuello. Las lágrimas se le escaparon ahora, sonoras y desgarrantes.

-¡Naruto!

Presionó sus dedos sobre la anaranjada campera del rubio, haciendo que este la abrazara más, como interponiéndose entre ella y un peligro mortal. Como si acabara de salvarla de un río helado y debiera hacerla volver en sí.

-¡Sakura-chan! Yo, yo lo siento mucho, de verdad. Tú…no deberías haber hecho nada de esto…No tienes por qué…¡Fuiste una tonta!

El enojo lo invadió un momento, pero, en vez de insultarla más o soltar su agarre, sólo la abrazó con más fuerza. La ojijade sólo se limitó a seguir llorando.

-Una completa tonta…-sollozó-Yo…te había prometido, te prometí…

Esta vez fue Sakura la que se enojó.

-¡No! Te he dicho que no quería saber nada de esa estúpida promesa.

-¡Sakura-chan!

-¡Olvídala!

Las lágrimas erizaron la cálida piel de su amigo.

-Olvídala…sólo logras lastimarte y…lastimarme. Es una tontería. No serviría de nada, Naruto ¿lo comprendes?

-Calla.

-Él…ya no sirve de nada.

Sasuke comprendió que hablaban de él. Y no sólo él. Kakashi y Karin también lo comprendieron. Estos dos miraban la escena enternecidos.

-Calla.

-Y…siento lo que te dije. La, la última vez que nos vimos.

-Calla.

-Yo, debes entenderme, no quise lastimarte, yo…

-¡Calla!

-Naruto, lo que te dije, era sólo…

-¡Calla, por favor, Sakura-chan!

El rubio lloraba desconsoladamente. Las palabras de la pelirosa le abrían poco a poco la herida que amenazaba en su pecho.

-Sé que era mentira.

Sakura lo abrazó con más fuerza.

-Lo siento tanto.

Así se quedaron mucho tiempo. Era como si los segundos, y los minutos, se hubieran detenido, si todo hubiera parado, si la naturaleza entera observara a esos amigos pedirse perdón, con pocas palabras pero muchos sentimientos. Pero dentro de cierto pelinegro, una extraña sensación que creía olvidada, le quemaba los órganos. Deseaba separar a ese estúpido Naruto de Sakura. Ella quería pelear con él. Pues bien, que peleara. Que todos pelearan. También su mejor amigo. Pero que esa escena que todos miraban tan maravilladamente se esfumara. La sensación creció. Esa sensación era acaso…¿Celos?

"¡No! ¿Celos? Yo ni siquiera recuerdo lo que se sentía estar celoso. Es imposible que sienta celos de Naruto. Que sólo porque está abrazándola, sólo porque ella está llorando en sus brazos, sólo porque sus labios rozan el cuello de Sakura…¿Qué mierda estoy diciendo?" -se reprochaba internamente

-Naruto.

Las palabras salieron con odio de su hermosa boca. Sin embargo, muy dentro de él, algo le impedía hablarle mal a ese hiperactivo rubio.

Por su parte, este se separó de la pelirosa, dejándola sola, en el suelo, con una cara de sorpresa, y lágrimas en los ojos.

-Sasuke.

Los rasgos de Naruto comenzaron a cambiar. De pronto, su rostro había tomado un tono zorresco (tono de zorro O//O). Un poderoso chakra rojo invadía su cuerpo, y los colmillos empezaban a crecerle.

"Éste es…¡el jinchuuriki del nueve colas!" –Karin miraba sorprendida, y asustada.

-Al fin, me encuentro contigo.

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En un árbol cercano, un extraño con una extraña máscara, observaba todo casi relamiéndose. Se paró, y su máscara comenzó a agrandarse formando un remolino hasta desaparecer. Y aparecer debajo del árbol, al lado de un pelinegro.

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-Sasuke, quiero que te lleves a esa chica.

-¿Qué?

Sasuke se encontraba de vuelta en ese extraño lugar, aquel al que antes los había mandado Madara a él y a Karin.

-Quiero que te la lleves. A la pelirosa.

-¿Sakura?

El desconcierto pobló la cara del Uchiha.

-¿Así se llama la de Konoha?

-Sí.

-Pues sí.

-¿Y qué tiene que ver ella en todo esto?

Madara sonrió bajo su máscara.

-Ella parecer ser la persona más importante para Naruto.

-…

La expresión de Sasuke estaba ida.

-Y, podría servirnos para atraerlo sólo, si su vida dependiera de nosotros, tendríamos a Naruto a nuestra merced. Ahora no estás en condiciones de luchar contra nadie. De todos modos tendrías que irte. Si la llevaras contigo, tendríamos una nueva oportunidad de encontrárnoslo, y hacernos del Kyuubi.

Reinó un silencio sepulcral.

-Sácame de aquí.

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El "equipo siete" buscaba por la mirada a Sasuke. Hacía sólo un minuto, ese Tobi había aparecido y se lo había llevado.

-¡Sasuke!

Otra vez la chillona voz de Naruto. Kakashi se volteó, y descubrió a Sasuke detrás de su alumna. Ella, por su parte, no tuvo tiempo de hacer nada.

-Sakura-le susurró al oído de una manera deliciosa, antes de golpearla secamente en la espalda.

Y Sakura comprendió donde más había sentido ese golpe de parte de Kakashi-sensei que había hecho que sus músculos volvieran a responderle. Ese golpe seco, y sin ningún dolor. Pero la vez que lo había sentido, había tenido un fin contrario, con el objetivo de dormirla, igual que ahora. Igual que la última vez, la invadió una sensación de cansancio, pero no precisamente sueño. Sakura cerró lentamente sus ojos, mientras los recuerdos de la separación la invadían, y los gritos de su mejor amigo iban apagándose junto con la luz.

Continuará…

No puedo esperar más por el 484! Siento que empiezo a enloquecer…Reviews? TT___TT