Nota autora: Hola amigos (: Espero que les guste mucho esta tercera y última parte ^^ En serio muchas gracias por sus hermosísísísísimos reviews, y por apoyarme tanto n/n Besitos a todos. ¡Disfruten el cap! :D

-o-o-o-o-o-o-

Epílogo

Por: NaYaTo

-o-o-o-o-o-o-

Al día siguiente, desperté con un horrible resfriado.

-¡Achú! ¡Arg, Nowaki! ¡Apresúrate con el té…! - Exclamé desde mi cama, irritado. Después de exponerme tanto a la nieve, dormir sin camisa, y encima con la ventana abierta, me había agarrado un terrible resfriado. Y lo peor, es que mi voz sonaba graciosa porque tenía la nariz tapada… Aunque bueno, según Nowaki, "me escuchaba lindo", así que… supongo que no era tan malo.

-Ya está, Hiro-san… - Dijo mi novio, entrando divertido a la habitación, con una taza de té en las manos. Lo miré echando chispas por los ojos, mientras me cubría más con el cobertor y recibía la taza.

-¡Achú! ¿Qué te parece tan gracioso? ¡Achú! – Murmuré enojado, mientras él se sentaba a mi lado en la cama y yo sorbía un poco de té. Nowaki rió y revolvió mis cabellos, haciéndome cerrar los ojos.

Jamás se lo diría, pero amaba cuando hacía eso. Y obviamente, tampoco le diría que me dejaba el cabello un poco largo sólo para que él lo acariciara. Es que me hacía sentir tan bien cuando lo hacía… me encantaban sus cálidas manos.

-Es que Hiro-san es… tan lindo. – Susurró mientras me sonreía. Yo sentí que me sonrojaba un poco, y fruncí el seño, concentrándome más en mi taza de té que en su boba y hermosa sonrisa.

-Deja de decir cosas tan vergonzosas… - Reproché sabiendo que no servía de nada. Después de todo, él no iba a dejar de decir y hacer ese tipo de cosas nunca… gracias a Kami.

Pasó un rato en silencio, en el cual yo me debatía entre decirle o no lo que hace tanto quería comentarle… Es que me daba miedo meter la pata, porque… ¿qué tal si él no quería? ¿O si era demasiado cursi? ¿O si realmente no resultaba bien? ¿Si no estábamos listos para eso? Mmm… Bueno, habíamos pasado ya años viviendo juntos, pero… ah, diablos. En eso estaba pensando cuando sentí que él elevaba mi rostro con sus manos, sonriéndome con ternura.

-Hiro-san… - Lo escuché susurrar, acercándose a mi rostro. Abrí más los ojos y me sonrojé en exceso, mientras hacía mi rostro a un lado y dejaba la taza de té sobre la mesita de noche.

-¡N-Nowaki! ¡Te puedo contagiar! – Exclamé tratando de que no se me acercara. Estaba demasiado avergonzado por mis estúpidos pensamientos, y si me besaba ahora, sólo iba a avergonzarme aún más.

-No importa, no importa… - Decía él, riendo divertido, mientras forcejeaba conmigo para besarme. Estuvimos "peleando" por largo rato. Yo lo golpeaba con la almohada, me revolcaba en la cama, le decía que era un estúpido mocoso, y aún así él seguía, riendo. De un momento a otro, la situación me pareció divertida a mí también, y me di el lujo de sonreír un poco. Nowaki se dio cuenta de eso, y me miró incrédulo.

Ambos habíamos quedado en una posición un poco comprometedora: El sobre mí, yo bajo él, con nuestras manos entrelazadas y nuestros cuerpos demasiado juntos.

Me di cuenta de que me miraba mucho y nuevamente me azoré, deshaciendo mi sonrisa y mirando para otro lado, apenado. Quizá no se me veía bien una sonrisa en el rostro…

-Hiro-san… - Escuché a Nowaki. Cerré fuertemente los ojos. No quería escuchar si era algo malo. – Deberías sonreír más seguido. – Dijo él, feliz. Yo lo miré, sorprendido.

-…¿Eh? – Exclamé, parpadeando un par de veces, sin procesarlo del todo aún. El rió y me abrazó; yo seguía incrédulo.

-Es que te ves muy hermoso cuando sonríes… - Susurró. Creo que mi cara tomó todos los colores habidos y por haber.

-E-Eres tan endemoniadamente cursi… - Exclamé mirando para otro lado, sintiendo mis mejillas arder.

Pasó otro momento de silencio, en el cual me decidí por hablar con él. Tenía que hacerlo. Después de todo… éramos pareja, ¿no? Justo cuando sentí que iba a dejar de abrazarme, alcé mis brazos a su cuello, completamente sonrojado, y me abracé a él, mirando hacia otro lado. El pareció sorprenderse, y me miró curioso.

-¿Hiro-san…?

-Nowaki. – Lo interrumpí. Si no lo decía ahora, no lo diría nunca. – Que… quería preguntarte si… si… si quizás tú quisieras que… - Tragué fuertemente y lo miré a los ojos, sonrojado a niveles extremos. – .Gustarí.Durmié..Habitación. – Dije apresuradamente, sintiendo que iba a morir de vergüenza.

Ya está, lo había dicho. Ahora a esperar el fin del mundo.

-…

-¿Nowaki? – Pregunté temeroso, al ver que se había quedado como en shock.

Mierda… lo había echado a…

-¡Hiro-san! – Exclamó de pronto, abrazándome con fuerza. Se escuchaba en extremo feliz. Yo lo miré, incrédulo, y rojo como tomate.

-¿P-Pero se puede saber qué de-demonios te pasa, idiota? – Tartamudeé mientras trataba de quitármelo de encima, pero fue inútil. Siempre tendría más fuerza que yo.

-Hiro-san… creo que podría morir de la felicidad ahora mismo… - Susurró hundiendo su rostro en mi cuello. Yo amplié los ojos y me estremecí. Me había recordado mucho la vez en que le había entregado esas flores… Sonreí. Nowaki se alegraba por las cosas más mínimas.

Correspondí el abrazo mientras hundía mi rostro en su pecho.

-Tonto… – Dije simplemente, como había hecho también en aquella vez. Y es que lo era. Un completo tonto. Mi tonto.

Pasó otro rato de silencio, en el que nos dedicamos a sólo abrazarnos, sentir nuestros cuerpos, nuestro calor, nuestro amor mutuo… hasta que una corriente de aire entró por una pequeña ventana que se nos había olvidado cerrar. Me estremecí un poco, y noté que Nowaki intentaba ponerse de pie para ir a cerrarla, pero yo me aferré a su camisa, con la vista gacha, y más sonrojado que nunca. Estaba a punto de hacer algo tan…

-Nowaki… - Susurré en un hilo de voz. -…tengo frío.

…estúpido.

Y ya qué más daba.

Sentí que él me rodeaba con sus cobijadores y firmes brazos, girando sobre sí mismo y esta vez quedando yo sobre él, con nuestras piernas entrelazadas tiernamente. Hundí mi rostro en su cuello, completamente rojo, pero feliz.

-Sí. – Dijo él simplemente, besando mi cabello. Y yo relajé todo mi cuerpo, dejando descansar mi peso sobre él, abrazándome a su cuello.

Podía ser quizá una de las cosas más estúpidas, cursis, idiotas y vergonzosas que pudieran existir, pero estar así con Nowaki era como estar en el cielo. O mejor.

-Hiro-san, te amo. – Lo escuché susurrar antes de dormirse. Sonreí.

-Yo también, mocoso… - Pensé aspirando su aroma. – Yo también.

Fin

-o-o-o-o-o-

Nota final: ¡Kyaaaaaaaa! *0* Por fin el final. XD Me costó escribirlo, porque la verdad es que Hiro-san es un poco impredecible a veces xDU Pero ._. Al final terminé viendo un fanart que es como de la escena de cuando le dice que tiene frío *0* (Oh, ¡cómo adoro cuando hace eso *-*!) Y se me ocurrió esto :3 :3 En fin xD Espero que les haya gustado leerlo, tanto como a mí escribirlo =D Al final, lo que había empezado como un OneShot terminó como un fic largo de tres caps XD Quién lo diría d_d Pero bueno xD Les mando un besito, cuídense mucho, y comen rico ;D

¡Hasta la otra! nOn

Atte.

NaYaTo.