Disclaimer: Ningún personaje de HP me pertenece, todos son de JK. Rowling, que aunque destruyó mi ilusión de ver plasmado en sus libros la pareja Harry y Hermione, la admiro.
* Leer Nota de Autor al final
Capitulo 10: Por un bien mayor.
Los rayos del sol ingresaban por la ventana de la habitación, las cortinas estaban abiertas de par en par, por lo cual la luz dio directamente hacia el rostro apacible del príncipe Harry, quien comenzó a abrir sus ojos color esmeralda.
Se quedó contemplando durante varios minutos el cielo raso del techo de su habitación, se frotó los ojos y sin más se levantó de la cama. Tomó su celular de la mesita de noche y volvió revisar si tenía alguna llamada perdida o algún mensaje, pero al igual que hace tres semanas…No había nada.
Recordó que ese día era sábado y solo tenía que ir al parlamento hasta el medio día, por lo que ese día, iría a buscarla. No sabía porque ella no respondía sus llamadas, porque no respondía los infinitos e-mails que le había enviado. Al principio pensó que se debía a que quizás estuviera ocupada, pero después de tres semanas, daba por hecho que no era eso. Respetó lo que en la nota que ella le dejó después de aquella noche, en la cual le pedía que no la buscara, que ella lo llamaría, pero eso no ocurrió, nunca le llamó.
Harry se miró en el espejo del baño y sonrió con ironía y frustración. ¿Acaso ya se había enamorado de Victoria?, ¿Acaso su corazón había sido capaz de sentir aquel sentimiento que perdió cuando Hermione murió?
El acostarse con Victoria aquella noche, fue el detonante para que se diera cuenta que el sentimiento que estaba teniendo no era solo un gusto, sino que había ilusión, había algo parecido al amor en él.
Quiso compartir con ella lo que le estaba pasando, pero ella había desaparecido, no la había vuelto a ver, se le ocurrió ir a buscarla, pero un viaje que tenía que realizar junto a su padre fuera de Londres, lo detuvo y recién después de tantos días lejos, él había regresado. Realizó muchas llamadas, escribió tantos mensajes de texto, e-mails que ya había perdido la cuenta.
Pero Victoria no respondió ninguno.
Así que aquel día, él la buscaría, necesitaba respuestas y sobretodo necesitaba verla, aunque sea una vez más.
oOoOoOoO * oOoOoOoO
- ¿Victoria?
Elizabeth Riddle había ingresado a la habitación de su hermana y la encontró sentada en un rincón de la amplia habitación, abrazando sus piernas. Ella se acercó con su silla de ruedas hasta Victoria quien no se inmutó por su presencia.
- Victoria, James quiere verte, pero no se atreve a entrar a tú habitación, está preocupado, al igual que yo – colocando una mano en su hombro - ¿Qué te sucede?
Victoria no dijo nada, tan solo se puso de pie y caminó hasta el balcón de la habitación, sintiendo la brisa del mar en su rostro.
- Cuando estés lista para decirme que sucede, solo búscame, yo estaré dispuesta a escucharte.
La puerta de la habitación se cerró al salir Elizabeth. Victoria comenzó a presionar sus puños y un sollozo salió de su boca. Sintió las ganas de gritar, pero lo único que pudo hacer es caer de rodillas al suelo y tocarse el pecho con sus manos. Muchas lágrimas comenzaron a salir de sus ojos, bañando su níveo rostro.
Segundos después, la migraña que siempre sentía volvió a apoderarse de ella, pero como desde hacía tres semanas, no tomaría ninguna pastilla. Prefería morir de dolor que tomar esas pastillas.
- Te odio, te odio.
Fue el susurro que salió de sus labios al sentir aquella punzada de dolor en su cabeza y un recuerdo nuevo se colaba en su mente, nuevas lágrimas caían dolorosamente de sus ojos y no escuchó en qué momento aquella persona ingresó a su habitación. Solo se percató de su presencia, al sentir el abrazo protector al cual ella cada tarde se aferraba.
- Tranquila…
Al escuchar aquella voz, levantó la mirada y preguntó con mucho rencor en la voz.
- ¿Por qué la familia real hizo eso? , ¡Por qué!
Pero aquella persona que la abrazaba no contestó, sino la voz de otro hombre le respondió.
- Porque te odian, y así como ellos te hicieron eso, tú debes de matar al heredero.
Victoria se puso de pie con dificultad y corrió hacia su abuelo, y lo abrazó.
- Él sufrirá… - llorando desconsoladamente – Lo mataré, así como él los mató a ellos.
Regulus Black observó la sonrisa siniestra que Tom Riddle llevaba, fingiendo consolar a Victoria.
Todo frente a sus ojos se estaba desencadenando tal como el duque de Devonshire supuso. Se sentía tan impotente, por ver como ella era manipulada, si tan solo pudiera decir la verdad.
Pero no podía, todo se sabría cuando el príncipe estuviera a punto de morir.
oOoOoOoO * oOoOoOoO
Elizabeth agradeció a la servidumbre del palacio de Buckingham por anunciar su llegada con absoluta discreción. Durante algunos minutos esperó la llegada de la persona que había ido a ver, y al escuchar sus pasos sonrió.
- ¡Eli!
- Harry, un gusto volver a verte.
Harry había llegado del parlamento y su idea de ir a ver a Victoria había sido su prioridad, pero al enterarse por su consejero real, que Elizabeth Riddle estaba en el palacio, decidió verla a ella primero.
Ingresó al salón de música en silencio y la observó durante unos minutos sin que ella se diera cuenta. Sonrió al verla tan radiante y no supo descifrar porque su corazón se emocionó al saber que ella había ido a verlo.
Exclamó su nombre y se acercó rápidamente a ella y la abrazó fuertemente sintiendo que toda la preocupación se iba al instante.
- Estoy tan feliz de verte Elizabeth.
Ella le sonrió y sintió como sus mejillas se teñían de color carmín, al recordar uno de aquellos tantos sueños que había tenido últimamente, no sabía cómo, pero quizás, Harry era el hombre que en las sombras le decía que la amaba.
Sus recuerdos eran borrosos y no podía ver a las personas que estaban en ellos, pero si los escuchaba, quizás era Harry y si eso era así, ella evitaría que Victoria y su abuelo dañaran a la persona de la cual al parecer se estaba comenzando a enamorar.
Ella lo salvaría y también salvaría a James, seguiría fingiendo su invalidez, seguiría fingiendo que no tenía aquellos sueños, y cuando llegara el momento, ella lo salvaría.
Por eso lo alejaría de Victoria, lucharía por qué Harry se interesara en ella nuevamente y así él no sufriría más.
Su corazón le decía que así no fuera él, el hombre que le decía que la amaba en sus sueños, no importaba mucho. Porque Harry era él hombre del cual en el presente se estaba enamorando y eso era lo único que interesaba.
- Victoria me dio esto para ti.
Harry observó la carta que Elizabeth tenía en sus manos y con algo de ansiedad la cogió.
Elizabeth se apartó con su silla de ruedas hacia el piano que había en la habitación, y comenzó a tocar una melodía suave, a medida que el príncipe habría la carta. Aquella carta que la duquesa de Devonshire le encargara entregar, con una sonrisa siniestra pintada en los labios y diciéndole que jugaría un poco más con él, antes de destruirlo totalmente.
El príncipe al leer aquella frase en aquel papel sintió algo parecido a la pena, algo parecido a la tristeza, pero esbozó una sonrisa antes de leer en voz alta lo que había escrito allí.
"Somos de mundos diferentes"
V.R
Elizabeth dejó de tocar el piano al ver como Harry comenzaba a reír sin parar.
- ¿Te sientes bien?
- Es… - él seguía riendo – No me siento bien, es más – riéndose más fuerte – me duele reconocer que fui el único que siento algo más, pero ella, es tan directa, que su frase te dice todo…
- Lo siento.
- Me rio – sonriendo – Porque he llorado tanto durante mucho tiempo que no tengo más lágrimas, solo puedo reír ahora y sentirme como un estúpido.
- No eres estúpido.
- Porque soy un estúpido, creí que había encontrado a alguien a quien podía llegar a amar, pero no tomé en cuenta sus sentimientos, porque soy un estúpido solo puedo reír.
Elizabeth lo observó y sin más lo abrazó.
Harry cerró sus ojos y se aferró a aquel abrazo, sentía tanta paz en sus brazos y sin más susurró.
- Porque soy un estúpido…no me enamoré de ti.
- No eres estúpido Harry – separándose y mirándolo – Y aún puedes enamorarte de mí.
Harry observó a Elizabeth y le sonrió, ella se mordió el labio inferior y él príncipe recordó a Hermione. Si tan solo ella estuviera con él, todo sería tan diferente.
oOoOoOoO * oOoOoOoO
- ¡Maldición!
Luna Lovegood escuchó como su esposo resoplaba molesto y lanzaba a la mesa por enésima vez su celular. Se acercó hacia él y delicadamente tomó su mano.
- ¿Qué sucede?, llevas más de una hora con esos ánimos.
Ronald Weasley alzó la mirada y suspiró pesadamente, lo cual causó una mirada de confusión en su esposa.
- Es Ginny.
- Ron, ya te dije que Ginny es bastante grandecita para saber con quién se va de viaje, además sabes que Draco a pesar de que tú y él no se lleven nada bien, ama a tú hermana.
Ron se puso de pie y comenzó a caminar por toda la habitación, se desordenó el cabello y volvió a suspirar, causando la exasperación de Luna.
- Ronald, ya basta – cruzándose de brazos – Pensé que tus celos de hermano ya estaban curados.
- No son mis celos – respondió, ganándose la mirada incrédula de su esposa – Está bien, tienen algo que ver, pero…
Luna vio como la mirada de su esposo se tornaba preocupada.
- Se que Ginny se sabe cuidar y aunque aún discuto por ella, porque soy muy sobreprotector – desordenando su cabello nuevamente – Ella siempre contesta su móvil, aunque sea para gritarme que la deje tranquila.
- Pero… - añadió Luna acercándose a Ron.
- Pero no logro comunicarme con ella – cogiendo su celular y marcando – Escucha.
Ron puso en altavoz el móvil y antes de que comenzara a timbrar, pasó inmediatamente a la casilla de voz: Lo sentimos el número al cual desea acceder, está fuera de línea, inténtelo más tarde.
- Hace dos semanas que no contesta, Luna – dejando el celular en la mesa – Y tampoco contesta el hurón.
Luna lo miró sorprendida y sacando su propio celular marcó al móvil de Draco Malfoy y solo la casilla de voz respondía.
- Quizás, perdieron el móvil – añadió Luna tratando de sonar convincente para calmar a Ron – Ya sabes que ambos hacen lo que se les da la gana y esta vez seguro decidieron estar incomunicados.
- Eso ni tú misma te lo crees, amor mío – respondió mirándola – A pesar de que no me lleve bien con el rubio teñido, él es bastante responsable y jamás dejaría que me preocupara por mi hermana – sentándose en el sofá – Desde que mis padres murieron, Malfoy supo que yo protegería a Ginny, y por ello cada vez que ella me colgaba el teléfono, él me enviaba un mensaje de texto todas las noches para decirme que ella estaba bien.
Luna se quedó asombrada al escuchar lo que su esposo le estaba contando, jamás se hubiera imaginado que Draco hiciera eso, era como un acuerdo silencioso entre Ron y él, en el cual ambos cuidarían de Ginny.
- Por eso estoy preocupado Luna – suspirando – No sé qué haré si algo les ha pasado.
La mujer de cabellos dorados, volvió a asombrarse al escuchar a su esposo hablar en plural, Ron estaba preocupado no solo por Ginny sino por Draco también.
- Tranquilo, si dentro de unos días más ellos no se comunican, personalmente iremos a buscarlos – abrazándolo – Y cuando los encontremos les daremos un sermón que nunca olvidarán ese par.
- Solo esperaré unos días más, si antes del cumpleaños de Harry no aparecen, quiere decir que algo les ha pasado, sabes que Ginny jamás faltaría al cumpleaños del príncipe.
Luna tan solo asintió y abrazó más a su esposo, tratando de calmarlo y asegurarle que Ginny estaba bien, aunque ahora a ella también la preocupación la estaba torturando.
oOoOoOoO * oOoOoOoO
Sirius Black caminaba por los corredores del palacio de Buckingham, había quedado con James y Remus en tomar un par de copas en el despacho del Rey, para despejarse después de una semana agotadora de trabajo.
En el ala oeste quedaba el despacho, por lo cual debía dar la vuelta en ese pasillo, pero no lo hizo, porque vio a su ahijado sentado en el alfeizar de uno de los grandes ventanales, observó que estaba ensimismado y decidió asustarlo.
En eso estaba, acercándose sigilosamente, ya estaba detrás de Harry, pero su ahijado sin darse cuenta de su presencia, sacó de su bolsillo un papel algo arrugado y lo estiró.
Sirius pudo visualizar una letra estilizada y la frase que había en esa hoja, lo desconcertó.
"Somos de mundos diferentes"
V.R
¿"V.R"? Se preguntó mentalmente y entrecerró los ojos al darse cuenta de quién era la mujer que había sido tan cruel al decirle eso a su ahijado.
Harry sonrió al ver el reflejo en la ventana de su padrino entrecerrando los ojos, se había sobresaltado al darse cuenta que estaba detrás de él, pero al parecer había quedado desconcertado por haber leído aquella frase que Victoria le escribió.
- Me ha rechazado – mirando a Sirius – Si eso es lo que quieres descifrar.
Sirius se sobresaltó al verse descubierto y sin más sonrió, al parecer el que iba a sorprender, resultó sorprendido.
- ¿Y tú te sientes bien con eso?
- La verdad no – quitándose las gafas – Pero no puedo hacer más, padrino.
El conde Black volvió a fruncir el seño al escuchar las frías palabras que dijo su ahijado, que él recordara Harry no era así.
- Entonces, ¿qué piensas hacer ahora?
- Seguir, solo seguir – mirando la luna a través de la ventana – Hermione estaría contenta conmigo si no me dejo vencer por estas cosas.
- Harry, no quiero sonar duro, pero tú debes seguir adelante por ti mismo, Hermione…ella ya no está aquí.
- Padrino, yo solo sigo en este mundo por un solo motivo – poniéndose de pie – Porque al parecer aún no es hora de morirme, como debió pasar hace diez años atrás.
Sirius iba a refutar, pero Harry fue más rápido y cuando se dio cuenta, el príncipe lo había dejado solo en ese pasillo.
oOoOoOoO * oOoOoOoO
El viento chocaba contra su rostro, se sentía tan liberado yendo a esa velocidad en su motocicleta. Hacia bastantes meses atrás había dejado abandonada su costumbre de liberar sus tensiones de esa manera. Pero hoy necesitaba con urgencia hacer eso.
Menos mal su madre había salido del palacio y no se había enterado de que nuevamente había sacado la moto que ella tanto detestaba, no quería preocuparla, mucho menos con su hermano o hermana en camino.
Sonrió al darse cuenta nuevamente que dentro de unos meses un nuevo ser iba a ver este mundo y el pasaría a ser el hermano mayor de esa criatura. Tendría que cuidarlo y darle un buen ejemplo. Pero sobretodo, evitar que sufra tanto como él lo había hecho.
Llegó rápidamente al lugar que tanta paz le brindaba, era de noche, quizás las nueve o diez de la noche, realmente no lo sabía. Harry bajó de la moto, se sacó el casco y caminó hacia el mirador que había construido cerca del acantilado blanco de Dover, la noche estaba libre de las nubes y muchas estrellas brillaban en el cielo.
La brisa del mar hizo que Harry aspirara el aire hasta sentirse relajado. Esbozó una sonrisa al escuchar un par de pasos que se acercaban a él. El aire se llenó del exquisito olor del perfume que ahora reconocía y sin necesidad de voltear supo que ella ya estaba a su lado.
- Gracias por enviar la nota con Elizabeth – mirando fijamente el cielo – Ahora entiendo tú decisión.
El silencio fue la única respuesta a lo dicho por el príncipe quien después de unos momentos en silencio continuó hablando.
- Realmente no me esperaba aquella frase, fue bastante directa y cortaste de raíz todas las recientes ilusiones que comenzaba a tener, pero de cierta manera te lo agradezco, así puedo dejar de insistir en contactarte o hablarte de otras cosas que no sean íntegramente necesarias – suspirando – Gracias por ser sincera conmigo Victoria y lamento lo sucedido.
Victoria Riddle, miró a Harry quien tan solo observaba el cielo. Ella había sido citada por él mediante una nota que le envió con Elizabeth. Su único objetivo ahora era hacer creer a todos que ella estaba del lado de Tom Riddle, ella llevaría todo hasta el límite y luego por fin podría descansar de toda aquella mentira.
Escuchar las palabras que Harry le decía, fueron como puñaladas dolorosas, pero ahora ella no podía hacer más. Elizabeth debía de resultar ser la única que salvara a Harry, ella seguiría fingiendo el odio hacia la familia real, debía seguir utilizando aquella máscara de frialdad, aunque por dentro ella se estuviera destruyendo lentamente.
Sus recuerdos, sus memorias perdidas poco a poco habían regresado. Desde aquella noche que estuvo junto a Harry, una a una sus memorias regresaban. Durante el tiempo que no vio al príncipe le sirvió para poder entender que aquello que veía en sueños era lo que realmente ella había vivido.
Pero cuando entendió todo, supo que debía salvar a Harry, ella se hundiría, ella pagaría en carne propia todo lo que su abuelo, Tom Riddle, estaba haciendo.
¿Sacrificio?, se preguntó a sí misma y la respuesta la obtuvo inmediatamente: Si sacrificio, por él y por todas las personas que debían de dejar de sufrir por el odio de su abuelo.
El hijo de su hermana gemela, James, debía vivir feliz y mirando a Harry, sabía que él le daría esa felicidad a Elizabeth junto al pequeño James.
Toda la maldad que su abuelo había sembrado, todo el dolor que le había causado a Harry al haber alejado a Hermione Granger de su lado, al haber hecho pasar a esa muchacha por muerta. Ella revelaría toda la verdad, no permitiría que todo eso siguiera.
Hermione Granger, ella regresaría y haría feliz a Harry, se dijo así misma. Todo ese círculo terminaría, todo, a pesar de que ella desapareciera en el proceso.
- Harry…
El príncipe volteó a observar a Victoria al escuchar su voz, puso vislumbrar que estaba tan bonita, su rostro níveo y su cabello atado en una coleta improvisada. Todo en ella era perfecto y le dolió saber que ella jamás sería para él.
- Dime – respondió el príncipe.
- Recuerda que todo tiene una razón – mirando el mar frente a ella - Cuando un recuerdo se va, el alma nos abandona.
Él la contempló sin entender.
- Voy a marcharme Harry, pero iré a tú fiesta de cumpleaños.
- ¿Te marchas?
- Si, es hora de que me vaya Harry – mirándolo – Pero iré a tú fiesta, iré y bailaremos juntos y al final de la noche me marcharé.
- ¿Esto es una despedida?
- Así es Harry, es una despedida.
Harry la miró sin poder asimilar aquello. ¿Iría a su fiesta de cumpleaños?, a él no le importaba aquello, solo quería que ella se quedara, pero no tenía el derecho de decirle nada, ella no sentía más nada por él y era hora de dejarla ir, aunque él sintiera que la amaba.
- Entonces te espero la próxima semana en el palacio, Victoria.
- Estaré ahí Harry.
Dicho esto Victoria Riddle, dejó a Harry solo en aquel mirador.
¿Por qué me siento tan incómodo? Es como si fuera a ocurrirle algo… Pero lo que más temo es que en este momento ella esté en peligro y quizás yo no lo sepa.
Eso lo pensó por un momento y volteó para observar como Victoria subía a su auto y se alejaba de allí, dejándolo solo.
oOoOoOoO * oOoOoOoO
- Victoria
La duquesa de Devonshire ingresó al despacho de la mansión Riddle en donde se encontraba su abuelo sentado y junto a él Regulus Black.
- ¿Está todo en orden? – preguntó Tom Riddle.
Victoria sonrió de manera frívola y asintió.
- Ya está dentro abuelo, él irá tras de mí el día de su cumpleaños y ahí es cuando lo atraparemos.
- Estoy tan contento de saber que has construido una excelente telaraña Victoria – sonriendo con malicia – Tan inocente y tan estúpido resultó ser este heredero.
- Abuelo, iré a descansar.
- Ve, has hecho un buen trabajo.
Victoria salió del despacho y dejó de sonreír de aquella manera. Suspiró pesadamente y subió hacia la habitación de su hermana gemela, quien estaba sentada frente a su tocador.
Es hora de iniciar todo.
Se dijo así misma Victoria y se acercó hacia Elizabeth quien le sonrió.
- ¿Estás bien, Victoria? – preguntó Elizabeth dejando de peinarse.
- Elizabeth, ¿aún tienes esos sueños borrosos cada noche?
La pregunta tomó de sorpresa a Elizabeth, quien creía que había podido ocultar que ella había estado soñando con cosas que no podía recordar del todo.
- Se que aún los tienes – tomando las manos de su hermana – Lo que voy a decirte tiene que quedar entre nosotras dos y vas a tener que seguir fingiendo que no sabes nada si quieres salvarlo a él.
- ¿De qué hablas?
- Elizabeth… - bajando la voz – Tú verdadero nombre es…
Victoria se mordió el labio inferior y tomando valor, miró a su gemela y le dijo:
- Tú verdadero nombre es Hermione Granger.
Elizabeth abrió los ojos asombrada y vio como su hermana sacaba de su bolsa una foto y se la entregaba.
- Y eras la novia del príncipe de Inglaterra – tratando de evitar sus ganas de llorar – Eras la novia de Harry Potter.
Fin del Capitulo
Bueno, hoy no tengo muchos comentarios.
Les dedico el capitulo a las personas que aún leen esta historia y pues ahora solo faltan como tres capítulos para que acabe.
¿Ahora qué pasará?
Saludos
Usagi Potter
