Tercer capítulo. Quiero dar las gracias a las personas que me dejaron sus reviews y a las que la leyeron. Espero que les siga gustando :)


Además del trabajo y su relación, Chad y Tawni tenían otras cosas en la cabeza. Seguían actuando para que nadie sospechara que estaban juntos, aunque eso significara que de vez en cuando había que hacerle algo de daño al otro. Esto se daba sobre todo por parte de Chad.

Como las series se estrenaron en televisión prácticamente a la vez, las nominaron a ambas a unos premios como la mejor serie novel, y la ganadora fue Mackenzie Falls. Para el discurso de agradecimiento, Chad, además de acordarse de todas y cada una de las personas que hacían la serie (solo por salir unos segundos más en televisión), dijo que So Random! no se merecía ningún premio, lo que le ocasionó una pelea de dos días con Tawni, ya que ella le echó en cara que no deberían haber dicho eso. Ella se alegraba del resultado, al fin y al cabo, quería a Chad, pero él no tenía derecho a hablar mal sobre otros programas. Como consecuencia de esto, ideó junto a Nico y Grady un plan para vengarse: les robarían la plaza de aparcamiento del estudio de la que tanto se jactaban.

Los chicos se mostraron encantados, y mientras Grady mantenía encerrados a los Mackenzie Falls, Nico y Tawni cambiaron su coche de sitio. Al volver a la sala de atrezzo, vieron que Zora se había vengado por su parte: el trofeo con forma de mujer alada descansaba en la mesa delante de la tele, para que lo vieran los demás.

¿Cómo lo has hecho? – Preguntó Nico.

- Cuando los Mackenzie Falls se dieron cuenta de que habíais puesto nuestro coche en su sitio dejaron el trofeo desprotegido y aproveché para colarme en la sala y quitárselo.

- Zora, tienes una mente retorcida… ¡Me encanta! – Exclamó Grady – Esperad, se me está ocurriendo algo… ¿Porqué no ponemos el trofeo en el baño y el papel higiénico sobre él?

Los demás aplaudieron su idea, y rápidamente lo hicieron.

Al principio nadie relacionaba que las dos "travesuras" las hubieran hecho los Randoms, aunque Chad tenía sus sospechas debido a lo que le había dicho Tawni. Sin embargo no sacó el tema cuando la vio, ya era bastante humillante para ella que su serie no tuviera tanta audiencia como la de él.

(…)

Poco después, Tawni vio a Chad enseñándole el estudio a un guapo desconocido, y se acercó a ellos.

- ¡Hola Chad! ¿Quién es tu amigo?

Este se adelantó, y besando la mano de Tawni dijo:

- Soy James Conroy, un gran fan tuyo. Encantado de conocerte, Tawni.

- Guau. Guapo y con buen gusto. Podría hacerme amiga tuya fácilmente.

- Puedes si quieres – Dijo James con voz sensual -. Esta tarde a eso de las 6. Te recojo en tu camerino.

Tawni pensó rápidamente en la situación: por aquel entonces Chad estaba saliendo "oficialmente" con una cantante dos años mayor que él, y aunque ella sabía que ese romance no duraría más de un mes, o quizás precisamente por eso, le dijo a James que no, que tenía muchas cosas que hacer.

- No te rindas tan fácilmente – dijo Chad -. Tawni es dura de pelar.

- Yo nunca me rindo – Dijo James.

Tawni miró a su "novio" incrédula y pensó que si James insistía, no dudaría en salir con él.

Por suerte no tardó mucho. A las 6 p.m., cuando estaba lista para irse alguien llamó a la puerta del camerino y fue ella la que abrió.

- Justo a tiempo – dijo James apoyándose en el marco de la puerta - ¿Estás lista para venir conmigo a patinar y a cenar?

- ¿A patinar? ¡Me encanta patinar! Dame un minuto que llame a mi hermana y nos vamos.

Tawni llamó a Cloe, pero también le envió un sms a Chad para decirle que había salido con James y que no la esperara en la sala de ensayo, además, desde que el estaba saliendo con "la otra" la había dejado esperando un par de veces.

Así que James la llevo a patinar a una pista nueva que habían abierto en Los Ángeles. La mayor suerte de vivir allí era que la gente estaba acostumbrada a ver famosos por la calle, y casi nunca se echaban encima ni se peleaban por conseguir un autógrafo, y esta vez fue igual por lo que Tawni pudo lucirse haciendo piruetas delante de James y de todos los que quisieran mirarla.

Después de un rato que se les hizo corto a ambos, fueron a cenar a una pizzería italiana y al despedirse en la puerta del edificio donde vivía Tawni, se besaron. "Este chico si que va rápido" pensó ella. La verdad es que no le importó mucho, para una aventura que tenia que podía enterarse la prensa, pensó que debía disfrutarla.

Pasaron las semanas y James cada vez se mostraba más encantador: le enviaba flores y salían prácticamente todos los días para disgusto de Chad, que intentó separarlos contándole a James defectos de Tawni y viceversa.

- Ya vale, Chad – Le dijo ella un día, harta de sus acusaciones-. Ya sabes que yo estoy contigo, y nada va a cambiar eso. Déjame que me divierta un poco.

- Pero ya llevas mucho tiempo divirtiéndote – respondió con una mirada irónica- Yo corté con Alyson hace dos semanas. Te toca- dijo, poniéndose a la defensiva y dándole la espalda.

- ¿Estas celoso? No me lo puedo creer… ¡Chad Dylan Cooper está celoso de otro chico!

Tawni estaba sonriendo y se acercó despacito a Chad para darle un beso en el cuello.

- No te preocupes cariño. Él no puede compararse contigo.

Precisamente al día siguiente se acabaría el sufrimiento de Chad.

Tawni y James habían quedado para ver una película, y cuando ella estaba llegando al cine, vio que James estaba habando por teléfono, y lo escuchó a escondidas.

- Nena, sabes que esto es un juego, para pasar el tiempo… mientras estás fuera, en el momento en que vengas se acabó Tawni… en serio… ella solo está buena, tú eres algo más para mí… vale. Tengo colgar, estará a punto de llegar… y yo más. Adiós.

- ¿Con quien hablabas? –Preguntó Tawni saliendo de su escondite para que James la viera - ¿Y que significa que solo soy un juego?

- Oye, esto no es lo que…

-¿Qué? ¿Que no es lo que parece? – Gritó ella – No digas eso, James Conroy. No digas eso porque he oído perfectamente como hablabas con otra chica y le decías que lo nuestro solo era un pasatiempo.

La situación era bastante irónica, porque precisamente para Tawni, su relación con James era un pasatiempo, algo que la distraía de la frustración de no poder ver a Chad en público, pero se enfadó tanto que sin dejarle explicarse ni decir nada más, se dio la vuelta y se fue corriendo a su casa, donde su hermana Cloe se dio cuenta rápidamente de lo que había pasado y la llevó a comprar un helado de chocolate, ya que eso siempre cura a las chicas.

En cuando a Chad, ninguno de los dos volvió a decir nada más, y todo fue igual que siempre. Tawni a veces se quejaba, pero en realidad pensaba que su relación secreta era la más bonita del mundo.