Hola! Por favro no me odien! por fin he escrito el cap 8 la verdad andaba muy dasanimada por al falta de reviews, y no pensaba terminar la historia, pero me pareció una falta de respeto con las pocas persnas que la sigue, asi que la terminaré. Ya sólo faltan 2 cap!
Capitulo 8: Cambio de roles
Después de la salida de la pelirroja, James también abordo el camino hacia su sala común, estaba muy pensativo. ¿Será que por fin Lily había cambiado de actitud con él? No, eso era simplemente imposible, él debía hacerse a la idea de que ellos dos JAMÁS estarían juntos, tal y como ella se lo ha repetido un millón de veces.
Su cabeza sólo giraba en torno a ese tema, no pensaba en nada más, no existía un universo distinto para él que no fuera Lily Evans, a pesar de los rechazos, a pesar de los gritos y las humillaciones, ella y sólo ELLA era el gran amor de su vida. Sin embargo, ya lo había decidido, la quería, no mentía, él no la quería, él simplemente la amaba, esa chica era su razón de vida, su motivo para respirar y querer ser mejor cada día, era su sol, su luna, su TODO, y por esa razón la quería ver feliz, por esa razón había renunciado a ella, había decidido dejarla en paz.
Sus cavilaciones se vieron interrumpidas cuando llego a la sala común y una acalorada discusión entre su mejor amigo y Susan llamó su atención. Al parecer, la chica le sacaba en cara a Sirius que ella era la única que no sabía nada de cuanto hubiese pasado en la noche, porque ella estaba segura que la desconsolada Tonks que estaba como una magdalena en su habitación, que la repentina conversación entre él Lily y James, sumado al hecho que Remus no diera señales de vida, estaban muy conectados entre sí, y ella –como se lo estaba haciendo saber a Sirius- no era ninguna tonta para no darse cuenta.
James no quiso interrumpir la "interesante discusión que mantenía Canuto con Susan, así que subió a su cuarto y se tiro en la cama.
Mientras tanto en la sala común, Susan y Sirius seguían discutiendo, no se habían percatado que James y Lily ya estaban cada uno en sus respectivos cuartos.
-…NO ME TRATES COMO ESTUPIDA BLACK, SABES MUY BIEN DE QUE TE ESTOY HABLANDO.
-A VER WATSON, A TI NO TE IMPORTA NI MI VIDA, NI LA DE MIS AMIGOS, ASI QUE DEJAME EN PAZ.
-SI ME IMPORTA TU VIDA BLACK.
-Que dijiste?
-Nada –Susan estaba arrepentida de lo que había dicho.
-Si Susan, si dijiste algo.
-oh rayos quien me manda a abrir mi bocota –pensaba Su.
Sirius se acercaba peligrosamente, Susan retrocedía, pero llego un momento en el que le fue imposible, estaba entre la pared y Sirius, y para ser sinceros, ella NO se quería quitar.
Los labios de Sirius se encontraron con los suyos, al principio fue un beso dulce, pero al cavo de unos cuantos segundos, se torno apasionado, ese beso lanzaba fuego, un fuego que impedía que la cabeza de la chica actuara, un fuego que había atrapado a Sirius, sus lenguas parecían dos flamas ardientes de pasión; Susan coloco las manos alrededor del cuello del muchacho, él, la tomó por la cintura y la levanto del piso, la temperatura de la sala común estaba subiendo cada vez más, estos dos chicos estaban ardiendo en el infierno de la pasión y el deseo.
Sirius se detuvo y la miro a los ojos:
-Estás segura, mira que después no sé si podre parar –le preguntó con una voz entrecortada.
-Oh Black, estas pidiendo permiso? Eso no es propio de ti, tan mal beso?
-Para nada Watson, es sólo que… que tu eres diferente –susurro con él aun entre sus brazos.
-diferente? –pregunto Susan en tono triste
-No me mal interpretes Su –dijo mientras acariciaba el cabello de la chica- es sólo que tú no eres de las del montón –Sirius vio la cara de consternación de la chica, y agregó:- contigo no quiero sólo una noche, quiero mucho más.
Susan lo miró con una chispa de alegría en sus ojos, eso era todo lo que ella necesitaba escuchar, tomó la cabeza entres sus manos y le dio un beso mucho más sensual que el primero, este quemaba, el cuerpo de los chicos ya no respondía, sin embargo, ambos estaban conscientes de que se hallaban en la sal común y que ese no era el lugar apropiado para lo que ellos querían hacer.
Sirius tomo a la chica en brazos y salió por el retrato, él conocía esos pasillos mejor que nadie, así que en menos de lo que esperaban se encontraban en una cómoda cama en la sala de los menesteres. Y si en la sala común la pasión ardía, aquí simplemente quemaba, los cuerpos de los chicos encajaban demasiado bien en los brazos del otro. Poco a poco las prendas del uniforme comenzaron a desaparecer, para dejar paso a unas manos ansiosas de acariciar todo cuanto pudieran, era una noche de descubrimiento mutuo, cada parte del cuerpo del otro, era territorio desconocido, un territorio que estaban marcando para no abandonarlo jamás.
Los besos y las caricias subían a la medida en que la ropa disminuía, ahora, ambos mantenían únicamente una prenda, la misma que impedía que el otro siguiera su camino, el obstáculo de dos amantes para fundirse en uno.
Sirius comenzó a besar el abdomen de la chica, marcaba su camino hasta que llego a su meta, ese pequeño panty rosado que lo separaba de cielo, las manos de Sirius hicieron maravillas y el pedazo de tela desapareció casi al mismo tiempo que el suyo propio.
Susan sintió como el chico penetraba en ella, le dolía eso era cierto, pero también sentía que había tocado el cielo, aruño la espalda del chico, pero llego un momento en que ese dolor se convirtió en el placer más grande que hubiese sentido jamás, los movimientos de Sirius iban aumentando la velocidad y ella deseaba más, ahogo un grito cuando sintió que habían llegado al máximo. Sirius se desplomo a un lado de ella, se sentía pleno, estaba más que contento, la tomo en su brazos y ella se recostó en su pecho desnudo.
-Sabes algo? –Preguntó el chico- esta ha sido la mejor noche de mi vida.
-Y la mía- susurró Susan- pero… Sirius, hace un rato me dijiste que no querías que fuera sólo una noche, sino que querías mucho más. A que te referías?
-oh rayos, razón tiene cornamenta en decir que siempre hago las cosas al revés –ante la mirada de una sorprendida Susan, Sirius se sentó sobre sus rodillas y le dijo- Susan, ¿quieres ser mi novia?
La chica estaba pálida, la respuesta del muchacho la tomó por sorpresa, sin embargo se recupero rápido y atrajo a Sirius hasta ella, le dio un beso increíble, para después murmurar cerca a sus labios: -claro que sí!
Sirius rio, y después de otro largo beso le susurro en el oído: -sabes, he tenido sexo mil y un veces, pero esta es la primera vez que hago el amor- dicho esto siguió recorriendo el camino desde su cuello hasta algún lugar que aun no conocía, total, tendrían todo el día para seguirse descubriendo.
Bueno, hasta aki el cap 8, espero sus reviews... esta vez si seguro que no me demoro, pues ya estoy en vacaciones y ademas ya termine la historia, o sea que sólo es subir el cap, asi que hagamos un trato, me regalan un review y mañana les subo el cap 9, si?
XoXo
