Hola! como lo prometido es deuda, aquí le traigo el último cap de mi historia. Muchas por todo el apoyo de ustedes chicas!

Espero lo disfruten!


Capitulo

10: Recuperando tiempo perdido

-Que si voy!

-Que no vas a ir, entiéndelo de una…

En ese momento James se dio cuenta de que Lily había dejado de prestarle atención por quedarse observando el mapa.

-¿Qué tanto miras?

Lily señaló en el mapa hacía donde reposaban dos puntos con los nombres de Remus y Tonks… ¡JUNTOS!

-Esto tengo que verlo –dijo James tomando su capa de nuevo.

-Voy contigo!

James la miró y le dijo:- Haz lo que quieras, -y abriendo la capa, añadió: ¡metete!

-No me voy a meter bajo esa cosa –dijo con escepticismo Lily.

-Entonces haz lo que quieras, yo me voy –y después de esas palabras desapareció bajo su capa dejando a una pasmada Lily.

-¡James! –gritó la chica cuando el sonido de la manija de la puerta la saco de su estupefacción.

-¿Qué quieres? –Respondió la cabeza de James que flotaba en el aire, provocando un grito de Lily- No grites, ni que hubieras visto un fantasma…

-Y es que ¿Qué crees que pareces con esa cabeza volando? –Dijo aun medio asustada- ¡Explícame ya mismo que demonios te pusiste!

James suspiró y de nuevo se quito la capa –esto- dijo señalando al capa- es una capa de invisibilidad, y como su nombre lo indica, sirve para hacerse invisible. Ahora-dijo tendiéndole una mano a Lily- ¿vendrás?

Lily lo miró dudosa, sin embargo, extendió su mano para tomar la de James, y desaparecer bajo la capa.

Durante el camino hacia el lago el nerviosismo de ambos chicos se hizo evidente. Los suaves roces de manos producían que sus cuerpos se estremecieran.

En cuanto salieron de la sala común James se aventuro a pasar una de sus manos por la cintura de Lily produciendo que las mejillas de la chica se sonrojaran. Sin embargo:

-El hecho que haya aceptado venir bajo esta cosa contigo –dijo Lily en tono agrio- no quiere decir que te haya dado la confianza para que –le tomó la mano y la quitó de su cintura- me tomes como a cualquiera de tus niñitas.

-Lo siento –murmuró James mientras empuñaba su mano con dolor, intentando frenarse para no rebatir.

Por aquí –dijo después de un incomodo silencio, para guiar a Lily por uno de los pasillos ocultos de Hogwarts.

Cuando al fin salieron al jardín, el silencio se había apoderado de los dos chicos. James no abría su boca para nada diferente a darle indicaciones a la chica de hacia dónde debía seguir. Él evitaba tocarla al máximo, sus frases eran tan cortas y frías que Lily lo sintió.

El corazón de la chica se arrugaba con cada "voltea a tu derecha", pero ella sabía que todo esto era por su culpa, que si se atreviera a decirle a James sus sentimientos, si se arriesgara y dejara a un lado su estúpido miedo y su orgullo las cosas serian distintas.

Cuando llegaron a la orilla del lago, James rozó suavemente la muñeca de la chica para indicarle que debían continuar a través del bosque. Caminaron un corto tramo para después ubicarse en uno de los árboles traseros a Remus y Dora, que se hallaban sumergidos en miel.

Después de unos minutos de haber observado los besos y las caricias de sus amigos, James se vio asteado y decidió regresar.

-creo que hora de dejar de espiar –le murmuró a Lily- ya sabemos que están bien.

-Tienes razón.

Cuando iban por la mitad de los jardines del castillo, James quitó la capa y la guardo en su túnica.

-Bueno, creo que eso ha sido todo, tendremos que esperar a que los cuatro tortolitos se dignen a contarnos, pero bueno –dijo con su mirada perdida en los ojos de la chica.

-¿Cuatro?

-Ehh sí. –al ver la cara de consternación de Lily, añadió burlonamente:- para serte sincero, dudo mucho que Sirius y Susan estén jugando ajedrez.

-Sí, creo que tienes razón.

-Bueno, cuídate, me voy… -Y sin permitirle decir palabra a Lily, se fue.

James caminó sin rumbo fijo, él sólo quería despejar su mente, aclarar sus pensamientos y, si fuera posible sacar de su corazón todo lo que sentía por esa pelirroja.

De tanto caminar, sus pies lo llevaron hasta la torre de astronomía, allí pensó en todo, en cada desprecio de Lily, en cada dolor, en cada palabra… lagrimas comenzaron a rodar por su rostro, hasta que tomó la decisión más difícil, aquella que pensó que nunca podría tomar, aquella que había intentado pero que no consiguió… La olvidaría, la sacaría de su corazón, pero antes de eso, debía decirle todo lo que sentía… una vez más, sólo que esta vez no se sentía con el valor para pararse en frente de ella y aguantar otro rechazo. Por esa razón lo escribiría, así no la obligaría a verlo, a escucharlo… de sólo pensar su corazón se partía en mil pedazos, pero él ya estaba decidido…

James salió de la torre y se dirigió a su sala común, tomó un pedazo de pergamino y dejo salir todo lo que guardaba y lo lastimaba:

Lily:

Después de esta carta juro no volverás a saber nada de mí, pero antes de despedirme definitivamente, necesito decirte por última vez todo lo que te has negado a creer por tanto tiempo, necesito decírtelo así sea por medio de un papel, usando a la tinta como mi mensajero, porque soy un cobarde, un cobarde que teme a tus rechazos, un cobarde que no quiere volver a sufrir.

Y como soy un maldito cobarde, hoy renunció a ti, me doy por vencido… te dejo en paz, por fin cumplo lo que me has pedido desde hace años.

Pero Lily, por última vez debo decirte que te amo, que vales más que vida, eres mi espacio y mi razón para seguir respirando, eres mi todo, y como mi todo te dejo ir, te dejo libre, en paz…

Adiós para siempre… mi amor…

Cuando esta carta llego a manos de Lily, la pelirroja se sumergió en llanto, se ahogo en dolor y sufrimiento, sintió que perdía todo, su corazón se desgarró. Por primera vez sintió que lo perdía de verdad… Y por primera vez se dejo guiar por su corazón…

James estaba sumergido en su dolor en la torre de astronomía, el paisaje lo veía gris, todo era opaco, sin vida… se encontraba tan metido en su mundo que no sintió que unos pasos se acercaban, sólo reacciono cuando uno cálidos brazos lo rodearon por la espalda y una dulce vos le susurro en su oído las palabras que jamás pensó oír: Te amo… James giró y unió sus labios a los de la pelirroja que le había robado el sueño y por la que estaba dispuesto a dar su vida, la única mujer que le hacía romper sus promesas y que lo hacía volar.

FIN


Bueno, y hasta aquí llega esta historia, espero les haya gustado y en serio muchas gracias por seguirla!

Espero review!

XoXo