Capítulo editado.

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La novia de mi padre

Por: Nena-uchiha22

Capítulo 2: La Novia

Amaneció, esta vez estaba de mejor humor. La pelea con mi padre había servido para quemar toda la adrenalinaque tenía guardada desde hace meses y dormí sin interrupciones. Abrí los ojos lentamente y me intente preparar mentalmente para lo que este día pasaría. Suspiré y me levanté, no tenía sentido posponer lo inevitable. Abrí las ventanas que daban hacía el balcón de mi habitación, la vista daba al amplio jardín que teníamos. El jardín estaba lleno de sirvientes que arreglaban los arbustos, y cortaban el césped.

Mi padre los había mandado a limpiar y arreglar todo para la llegada de su "novia". Incluso esa palabra no salía de mi boca, Fugaku nunca le había llamado así a ninguna de sus amantes.

Suspiré por enésima ves y me decidí a tomar un baño. Cuando estuve listo bajé al comedor.

No podía creer lo que veía.

Mi casa, mi mansión estaba cambiada. Sirvientes corriendo por doquier. La mesa de centro acomodada, flores por todas partes; el aroma de tantas flores me molestaba. Habían limpiado las cortinas, y el piso estaba blanco, en vez de color hueso… ¿Era ese su color natural?

-Sasuke—voltee hacia mi padre, con un gesto no muy amigable, lo que a él poco le importo—Parece que te vestiste para la ocasión— idiota, en realidad ¿cree qué me importa la presentación de su prostituta para cambiar mi vestimenta?

- ¿Qué quieres?

-Ya va a venir, mande a Rome que fuera por ella…

- ¿Y?

-Sasuke— suspiró Fugaku— Quiero que la trates bien. Esa chica, es una buena persona ella es… tan, tan exótica.

¿Exótica?

-No la quiero en mi casa.

-No es solo tu casa, Sasuke. ¿Tengo que recordártelo? — puso su mano sobre mi hombro.

-Casi olvidaba que vivías aquí, parece más bien que esto es un hotel para ti—le dije en voz baja. Vi que le molesto mi respuesta ya que estaba a punto de decirme algo, pero escucho el carro llegar y con eso se interrumpió cualquier cosa que estaba procesando como respuesta en su mente.

-Te encantara, espera a tan sólo hablar con ella—me dijo sin voltear a verme, parecía más bien que se lo dijo a sí mismo.

Todos los sirvientes estaban en posiciones para la recepción de tal chica dentro de la casa, se pusieron en línea, cuatro hombres y una mujer siguieron a Fugakufuera de la casa a recibirla. Yo sólo puse mis puños en mis bolsillos y me asomé al ventanal.

El carro estaba jalado por caballos. ¿Caballos?, aunque somos de las familias más ricas de la nación y tenemos los mejores carros de motor, mi padre utilizó caballos para darle la bienvenida… ¿Se supone que quiere ser romántico?

Jalé las cortinas, asomándome más. Vi a Fugaku saliendo casi corriendo hacia el carro, no dejo que el chofer abriera la puerta y lo hizo él mismo. Abrió la puerta, y de estesalieron unas largas y torneadas piernas.

-Lo sabía…

La chica bajo, llevaba puesto un vestido corto color rosa pastel, en su cabeza un gorrito de tela, lo que no me dejaba ver su rostro totalmente. Sin embargo, lo que vi fue suficiente, su cintura era estrecha, sus pechos de buen tamaño, su piel era nívea y cuando se volteó para tomar su bufanda dentro del carro pude observar su redondo trasero… era perfecta. Conclusión; fue su cuerpo lo que engatuso a Fugaku.

Abrí las cortinas del ventanal totalmente, ellos no notaron que los estaba vigilando, subieron las escaleras y ella alzo la mirada, sus ojos verdes me cautivaron por un segundo. Era un color bastante peculiar, pero eso no se comparaba a mi sorpresa cuando se quitó el gorro al subir los últimos escalones… Así que a eso se refería al llamarla exótica… ¿Cabello rosa?, casi me rio, en su lugar decidí adentrarme a la casa antes de que ellos notaran que los había estado observando.

Abrieron la puerta, y la voz de Fugaku se escuchó por todo el salón

-Bienvenida, esta es tu casa—la chica no se veía muyalegre de que Fugaku la hubiera invitado, ni apenada por todas las molestias que él se tomó para haberla traído. Se veía en un estado neutro, aunque a veces le regalaba sonrías vacías que seguramente mi padre confundía por gestos genuinos.

Sus ojos inspeccionaron todo el salón, y su mirada cayo en mí, yo le regrese la mirada. De arriba abajo la examiney así lo hizo ella también… era linda, e incluso el color de su cabello le combinaba, pero había algo en ella que me inquietaba, era demasiado joven para mi padre, e incluso más joven que yo. No usaba maquillaje, y tenía una mirada inocente, pero seria. Me sonrió y yo fruncí el ceño.

-Sakura— su mirada volvió a Fugaku—Él es mi hijo Sasuke.

-Mucho gusto—me saludo, pero no respondí.

Me le quede viendo, y ella frunció el ceño como no comprendiendo el por qué no le respondía. El ambiente se puso tenso, y los sirvientes nos miraron a ella y a mí. Fugaku pareció molestarle el silencio y estaba a punto de llamarme la atención seguramente, sin embargo, la chica lo interrumpió.

-¿Él es sordo?— preguntó en un tono preocupado a Fugaku, la cara del viejo casi no contenía la risa. Abrí mi boca, pero no salieron palabras, ¿quién se cree ella? Los sirvientes rieron también, pero callaron cuando les dirigí mi mirada.

-No soy sordo—le dije. Iba a decirle idiota, pero Fugaku no dejaba de mirarme para ver si no cometía un error frente a su novia. Lo cual en serio quería hacer, pero no en ese momento.

-Ya veo—contestó simplemente. Ella seguía siendo una niña concluí. Actuaba como una queriendo parecer un adulto. Fugaku camino con ella hacía la línea que formaban los sirvientes, con intención de presentarla.

Le murmuro algo al oído y ella sonrió y asintió. Fugaku, dejo una distancia entre ellos y los sirvientes como usualmente lo solía hacer.

-Él es Salazar—le presentó mi padre, Salazar agacho su cabeza en forma de reverencia, pero la chica se acercó a él y le dio la mano. Salazar estaba sorprendido que no sabía qué hacer, no se suponía que ella hiciera eso. Observe la acción enarcando una ceja como reacción. No se supone que tuviera un contacto de esa manera con la servidumbre. Fugaku estaba sorprendido también pero sólo la observo, Salazar le tomo la mano, y ella le sonrió.

Y así lo hizo con cada sirviente que seguía, a veces decía comentarios con las mujeres como… "Creo que el ambiente aquí es un poco frío", y ellas le contestaban algo como "Haremos lo que podamos por arreglarlo", y ella les diría "No se preocupen luego haremos algo con eso" pero no ella no iba a hacer nada en mi casa, ya bastaba con que viviera en mi casa y hablara con los sirvientes, no necesitaba que viniera y me dijera cómo remodelar mi casa.

Terminaron con la servidumbre y Fugaku camino haciamí junto con ella.

-Te dejo aquí linda, tengo que ver algo de la comida

-Claro—contestó con un tono no animado a comparación de cómo su voz sonó cuando interactuó con los sirvientes. No dejaba de mirarme. —¿Y cómo estas Sasuke?

Pésima forma de empezar una conversación…

-Estaba mejor antes de que llegaras—su rostro mostró una pequeña sonrisa.

-Parece que tuviste un mal día—para entonces todos los sirvientes se habían ido. Y sólo estábamos ella y yo.

-Nunca tan malo como el de hoy—suspiré y ella seguía mirándome, con su estado neutro, no estaba enojada, ni dolida, tampoco feliz. La tome del brazo y la acerque para que quedara claro, cómo me molestaba que ella estuviera aquí—¿Por qué de tantos hombres, que seguro debes de tener, decidiste acostarte con mi padre?, ¿Por qué revolcarte con mi padre? ¿Qué buscas?

-Sasuke, no creo que lo entiendas… pareces un—medito sus palabras, y se soltó de mi agarre—… un niño que estáceloso de que su padre no le preste la debida atención.

-No utilices tus métodos de psicología en mí

-No estudie psicología, estudie bioquímica—me respondió, ¿bioquímica? Entonces recordé un artículo que había leído del Seattle Times. Primera mujer graduada de la Universidad de Washington, pero no será que era ella. ¿O sí?

- ¿Cuánto quieres niña?

Hice cambiar su rostro a uno de sorpresa. Y sonreí, estaba dispuesto a darle lo que quisiera.

- ¿Qué?

-Que cuanto quieres.

- ¿De qué?

- ¿Cuánto quieres para largarte de la vida de mi padre?, estoy seguro de que una mujer como tú no lo quiere por su cara.

Su rostro seguía neutro… no me había respondido, podía darle lo que fuera con la condición de que se fuera, dinero, joyas… así de sencillo. ¿Quería una casa en las afueras de estado? Hecho. ¿Un caballo de carrera? Listo. ¿Un diamante? Sin problema. Sus ojos no se apartaron de los míos y en un lento movimiento ella frunció el ceño.

Levanto su mano y parecía que estaba considerando la oferta y sonreí, y paso lo que menos me esperaba, su mano choco mi mejilla, el impacto volteó mi rostro literalmente. Me había golpeado, me había abofeteado. En mi vida, una mujer me había golpeado, ni mi madre, ni nadie… sólo mi hermana y eso había sucedido cuandoambos éramos niños.

No sentí nada venir, ni siquiera vi su mano levantarse, sólo sentí el impacto contra mi mejilla, toqué mi mejilla con mi mano derecha. Golpeaba como hombre. Y la mire… su estado seguía neutro, parecía que no iba a considerar mi oferta. Incluso le molesto lo que había dicho… ¿Pero qué clase de mujer era esa?

-Si supieras en verdad como es tu padre… no es su dinero lo que busco, es su forma de ser lo que me agrada de él y me sorprende que tú seas su hijo, un estúpido arrogante, que cree que todos son como su pequeña mente losanaliza. Yo no soy así Sasuke. Y te voy a pedir que ahora en adelante me llames Sakura, no niña. No vine aquí por su dinero… él es un buen hombre, no como tú.

No pude cerrar mi boca, me le quedé viendo, no había esperado eso. De acuerdo con mi plan se suponía que ella no se fuera a quedar aquí más de dos horas después de nuestra conversación, sin embargo, parecía que tomaría más tiempo deshacerme de ella.

Pero así pasó, hubo una cena familiar de bienvenida en la que Sakura vistió un vestido negro un poco arriba de las rodillas, y amarrado al cuello. Su cabello sujetado por una piza en chongo, y su flequillo intacto. Desde que había bajado de las escaleras no le pude quitar la vista de encima y es que nuestra última interacción me había dejado confundido.

Había pasado el día pensando en qué era lo que Sakura quería… ¿Qué querría ella con mi padre? mi padre no es apuesto, y Sakura no era pobre tampoco para necesitar de su dinero. Y absolutamente borre la idea de que ella estuviera enamorada de él, de alguna manera me daba asco la simple idea y era completamente absurda.

Se suponía que llamaría a Ino y la invitara a la cena, pero no lo hice, a pesar de qué sabía que esto significaría que ella se volvería un mayor fastidio una vez que hablara con ella, no podía lidiar con dos mujeres frustrantes en un día.

Mi padre se comportaba diferente cuando estaba Sakura, Fugaku tenía demasiado cuidado, lo noté desde un principio. Pensé que la estaría besando todo el tiempo, o abrazándola, pero no estaba haciendo eso. Tal vez era verdad y si le gustaba en serio esa chica... No, no lo creo.

Esa noche no pude dormir, lo sé, es estúpido. Me sentía estúpido.

Me senté sobre mi cama y abrí el balcón, tal vez era eso… hacía calor... ¿Calor, en Seattle? No podía ni siquiera pensar, ¿por qué alguien como Sakura querría a mi padre?, ella era hermosa… sí era bellísima, era joven, tenía clase de acuerdo con su comportamiento en la cena… ¿Por qué viviría con un viejo? Y pensé en sus palabras… una y otra vez…

No es su dinero lo que busco, es su forma de ser lo que me agrada de él…

¡Por favor, mi padre ni siquiera era divertido!, decidí que era demasiado que esa niña me quitara el sueño. Y me paré a caminar, estaba oscuro y no quería despertar a nadie.

Tal vez… un café.

Camine hacía la cocina. Allí siempre tenían café preparado y caliente, siempre. Nora; la cocinera, siempre lo tenia preparado especialmente para mí y mis noches de insomnio. No pasaban desde hace cuatros años, pero ella igual seguía haciendo el café.

Mi sorpresa fue que, al entrar a la cocina, me encontré con Sakura. Sí, Sakura. Llevaba puesto un camisón blanco, y cortó. Un poco escotado, estaba tomando una taza de café, no noto que había entrado. Miraba la pequeña ventana de la cocina.

- ¿Te molesta que te acompañe? —le pregunté un poco frustrado pues quería estar sólo, pero sabía que entrar a la cocina sin anunciarme sería extraño. Ella brincó cuando me escuchó y frunció el ceño cuando me vio, seguía molesta por lo que le había dicho en la mañana estaba segura. Y se volteó. Tomé la cafetera y me serví un poco— Sakura.

Ella no brinco como las otras mujeres cuando dije su nombre. Ni tampoco sonrió como Ino. ¿Su respuesta fue más un "mmm?"

-Mira, siento haberte dicho lo que te dije en la mañana—Esperen un segundo, ¿Me estaba disculpando?, no quería que las palabras sonaran como una disculpa, pero tampoco quería insultarla de nuevo. Quería saber exactamente qué la traía aquí y posiblemente abordar el tema de otra forma podría darme la respuesta.

- ¿Es una disculpa? —eso parece… tenía que hacerlo sonar tanto como una disculpa, ¿Por qué no mejor aceptaba mis disculpas y no me dejaba humillarme más?

-Sí—dije, tomando el café y sentándome a su lado—En realidad no sé quién eres, ni qué es lo que quieres… - me volteó a ver con esto último— No me refiero a dinero, me refiero a en realidad la razón por la cual estás aquí— ella levanto una ceja, como tratando de entender mi punto—Creo que empecé mal contigo— No quería decirlo… incluso era humillante y aún más humillante cuando me sonrió.

Se levantó por más café, no sé por qué me levante junto con ella, fue más como una reacción involuntaria y mis pasos la siguieron hasta donde estaba el café. Vi como sus blancas manos, se quitaban el cabello de la cara, para poder tomar la cafetera. Entonces la examine con la mirada, Fugaku no tenía mal gusto… Y parecía que la niña era todo un reto. Entonces me pregunte… ¿Será en serio Sakura tan diferente de todas las mujeres como Fugaku decía?

Quería comprobarlo, camine hacía ella justo cuando estaba por levantar la cafetera y pase mis brazos por su cintura abrazándola por la espalda. Posando mi mentón en su hombro derecho. Ella se puso dura por el tacto y estaba seguro de que me iba a quitar con un movimiento. Por eso moví mis brazos para agarrar la taza de enfrente en la mesa, como disimulando mis intenciones. Aunque en ningún momento separe mi cuerpo del de ella.

Levanto la cafetera y justo cuando se iba a servir.

-Cuidado… no te vayas a quemar—le susurré a su oído en un susurro lento, ella se sorprendió y con un movimiento torpe tiro el café, quemándose solo los dedos. Tal vez, no era tan diferente. Me reí un poco, y ella me volteó a ver.

-Idiota—o tal vez sí.

Empezó a limpiar y yo estúpidamente le ayude a limpiar. Sakura corrió a mojarse sus dedos.

-Aw—se quejó.

-Eres una tonta—le dije al momento que sacaba una toalla y ponía más agua fría—Te advertí que tuvieras cuidado.

-Argh—se quejó, estaba seguro de que me iba a insultar, pero solo suspiró. Creo que quería empezar también desde cero.

Cuando se terminó de mojar y se secó la mano, la tomé y le puse una pomada en sus dedos. Enseguida los cubrí con un pedazo de servilleta limpia. Ella no quitaba la mirada de mí, sus ojos verdes seguían cada movimiento que yo hacía con su mano.

-Eres bueno en esto—admitió y yo reí.

-Supongo…

- ¿Qué hora es? -me preguntó al momento que yo le amarraba el trapo alrededor de sus dedos.

-La una—ella suspiró.

-Es tarde—entonces la mire a los ojos. Examine su mano y la bese. Pero ella no dijo nada, sino que me miró curiosamente. No exactamente la reacción que esperaba.

-Tienes razón, él debe de estar esperándote—le dije al momento que pensaba en lo bien que bien la pasaría mi padre esta noche.

Y ella rió.

-No duermo con él—me aclaró, la mire y parecía no estar mintiendo. No me debería de afectar si lo hiciera o no. Pero sonreí. Pareció que ella lo malinterpretó, ya que me arrebato su mano—Creo que tienes razón, es tarde.

Me paré y ella lo hizo, subimos las escaleras y ella se separó a su cuarto, pero antes de que lo pudiera hacer, la jalé y le bese la frente.

-Buenas noches— dije esto último. Había sido un impulso lo que había hecho, estaba esperando una reacción por parte de ella, pero no estaba seguro qué quería de ella. Ella no me respondió, sólo sonrió. Y se alejo por el pasillo.

Me regrese a otra vez no poder dormir.

Conclusión, a Fugaku no le había gustado Sakura por que fuera buena en la cama. Según parece, no habían tenido relaciones, aún.

El aún no me gustaba. Mejor lo dejo, en: Todavía no habían tenido relaciones.

Y puede ser que sea mi segunda teoría, una parte de mi teoría. Puede que no se haya hecho en realidad del rogar, pero fue su carácter lo que le atrajo a Fugaku.

Pero aún tenía una duda.

Ella dijo…

No es su dinero lo que busco, es su forma de ser lo que me agrada de él…

Agrada,

Dijo que le agradara no que le atrajera…

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Edición: 4 de abril de 2019

Segundo capítulo que edito con mucho amor.