Antes que nada, gracias a todos por sus reviews. Pero quería arreglar algunos malentendidos antes.
Ikaros y MITO/ELIZ: Hola, bueno gracias por su review, pero quería aclarar algo.
En mi fic, Sasuke no se enamoro a primera vista de Sakura. Fue atracción física. Y eso sí existe, por supuesto. Al final dijo algo como "Dijo que le agradara no que le atrajera…" Eso no significa que se haya enamorado. Eso levanto una pequeña sospecha en Sasuke, preguntándose la razón por la cuál Sakura estaba de novia con su padre.
Veo que querían más tortura por parte de Sasuke, pues verán no se cayeron de 10 completamente. Abra momentos así.
Y sobre ¿Cómo Fugaku no se da cuenta de que Sasuke la pretende? Es algo sencillo, Sasuke no ah dado señas a su padre de que le gusta Sakura.
Y no abría fic, si no se pudiera poner a Fugaku con Sakura, en primer lugar. Les recuerdo que el fic se llama La novia de mi Padre, como verán en capítulos siguientes Sasuke se siente atraído hacía la novia de SU padre, si no, no podría hacer el fic.
Y por eso es mío. Es mi creación, - El fic, los personajes, son de Masashi Kishimoto- pero es algo que vino a mí mente, por eso es un fic AU y OOC.
Lamento muchísimo, que les haya parecido decepcionante mí segundo capítulo =(, pero solo quería aclarar unas cositas.
De todos modos, gracias por haberlo leído. Y pues si quieren seguir leyendo, bienvenidos.
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Antes que lo lean advierto que quería escribir más, pero se me hizo algo largo, así que lo demás lo subiré en otro cap.
Pero para recompensarlos lo subiré en poco tiempo. Piky Promize!! =P
ை Lα иovïα de мï Pαđяe ை
By:
ைNeиα-ucнïнα22ை
Deđicađo: Mαten BFF (f.α.u.n.α.s)
Cαp. 2: Remodelαиdo
Ya habían pasado tres días desde que la hija de Yomel Haruno, estaba en la casa, no me había topado con ella muchas veces, de hecho… evitaba hacerlo, ya que… no quería tener problemas, y opte que la mejor forma de saber ¿Por qué rayos ella estaba allí?, No era molestarla con preguntas, no quería que ella me odiara. Pero que quede claro, que tampoco me quería hacer su amigo…
Lunes por la mañana…
Un día de negocios, y ¿que más que hacer?… había tomado unos días de descanso ya que mí padre me lo debía. Había trabajado por él, por mucho tiempo y me merecía un descanso.
Como sea, él no dijo que no. Y me dejo descansar. La verdad lo necesitaba, y ahora que él volvía de nuevo a los negocios, se lo había cobrado. Pero mi descanso se había terminado, desde ayer.
Me bañe, y arregle, quería llegar a la empresa lo más pronto posible… no confiaba en Suigetsu ni Naruto, me daba un mal presentimiento haber dejado la empresa a manos de ellos, así que me apresure a bajar, la del turno en la cocina esta vez fue Lorena. Me sirvió un poco de café, con las manos temblando. Lo tomé, y lo bebí, fue cuando dirigí mi mirada al gran salón. Por poco tiró la taza, y es que… era algo estúpido… ¿Y esto?
Me paré y deje la taza en la mesa, me acerque a las millones de rosas que estaban en la mesa del salón, también había chocolates, y peluches de lo más feo. Me acerque y tome la tarjeta.
"Que tengas un lindo día, Sakura…
Fugaku"
Ahora sí estaba seguro de que Sakura le había hecho algo a mi padre, él no era así, él no hacía eso por nadie. No se molestaba en siquiera llamar a un sirviente para que pusiera cursilerías, o hiciera cursilerías a su novia en turno, él no ponía detallitos ni mandaba cartas de amor, él simplemente no era así. No, él no era mi padre definitivamente.
Las rosas estaban todas sobre la mesa, decoradas delicadamente con listones, igualmente los horribles peluches de gatos, ¿Gatos? Y los chocolates estaban a un lado de ellos. ¿Por qué hacía tanto por esa niña?
Suspire lentamente, y me dirigí a la empresa.
No me iba a abrumar el día pensando en la vida de mi padre, cuando yo ya tenía una vida.
Llegue a la empresa, Naruto salió corriendo y me saludo, estaba vestido esta vez más formal de lo usual… pero sin corbata, claro. Nunca iba a poder ver a Naruto Uzumaki con corbata, eso era imposible.
-¡Sasuke!-. Me gritó. Naruto es mi mejor amigo desde que tengo memoria, y trabaja conmigo en la empresa, él se encargaba de las relaciones internacionales. Y de él dependía el petróleo. Me molesta admitirlo, pero él me ayudo a vivir la depresión del país, sin mi padre.
-Idiota, ¿Qué quieres?-. Lo salude como siempre.
-¿Cómo te fue en tu fin de semana?-. Me preguntó.- ¿Cómo es la famosa novia de tú padre?
Seguro para este momento, ya todo el mundo sabía sobre la novia de mi padre.
-hmp… me fue bien, supongo… y respecto a ella, se ve demasiado joven para él.- Respondí, caminamos a mi oficina, mientras leía los papeles que estaban en la mano de Naruto.
-¿Tan buena está?-. Entendió mi punto, y yo asentí. – mm... déjalo, se le va a pasar.
Naruto por más idiota que fuera, él conocía a mi padre, y sabía lo que yo opinaba respecto a que descuidara los negocios por una mujer. Pero tenía que admitir que Sakura no era como la mujer que esperaba, y me empezaba a preocupar que mi padre no lo, superara.
-No lo se, Naruto… es que… parece que de verdad está enamorado.- Me senté en la silla de mi despacho y él se sentó enfrente.
En ese instante todo se quedo en silencio, pero bastaron unos segundos para que nos empezáramos a carcajear. ¿Enamorado?
-Bueno, te dejo Sasuke-. Se despidió Naruto saliendo, aún riéndose.
Nada pendiente, todo estaba en orden. Y eso daba miedo. Me relajé y empecé a firmar unos papeles, el petróleo estaba vendiendo bien. Se podía decir que éramos la empresa número Uno. La mayoría de las demás empresas, embargaron con la depresión ya que nadie compraba. Pero no, nosotros no nos dimos por vencidos, y ahora somos los más conocidos.
Tocaron la puerta.
-¿Quién es?-. Pregunte secamente, no me gustaba que me interrumpieran cuando estaba trabajando.
-¡Que hay Sasuke!-. Gritó Suigetsu entrando, tenía una sonrisa entrando… lo cuál me indicaba… "Ese estúpido quiere algo". Puse los papeles abajo, y dirigí mi vista a él.
-¿Qué quieres?-. Pregunte, seco. Pero a él nunca le importaba. Él era mi amigo desde la preparatoria… era un idiota, más que Naruto… Bueno, tal vez no más que Naruto. Pero seguía siendo un idiota.
-Bueno… habló tu novia.- Contestó sonriendo.
-¿Qué no se cansa?-. Murmure algo molesto. Ino me había marcado y sí le había regresado la llamada, pero como es muy terca no podemos hablar nunca nada.
-Vamos Sasuke, Ino es muy linda.
-Eso no le quita lo molesta. - Murmure, me paré, tomé el teléfono y le marqué a Ino. La línea seguía sonando, y me empezaba a molestar.
-¿Diga?-. Por fin contesto.
-¿Qué era tan importante, Ino?-. Pregunté, Suigetsu seguía allí. Como lo suponía… "Ese estúpido quiere algo"
-Sasuke, la última vez que me marcaste, se corto la llamada. Puedes explicarme, ¿Por qué ya no me marcas?
-Ino, ya habíamos hablado de esto.
-No hemos hablado, me e tenido que enterar por otros, que tú padre tiene novia.
¿Por qué todo el mundo se tenía que enterar?
-Ino, ya basta ¿Sí? No tengo tiempo de hablar, y a parte ese no es asunto tuyo, luego te habló.
-Nunca lo haces…- Suspire y mire a Suigetsu.
-Te lo prometo, lo hare luego.- Respondí ya harto. Y colgué, antes de que ella me pudiera decir algo. Mire a Suigetsu, y enarque una ceja.- ¿Se te ofrece algo?
-Pues la verdad, sí. Es que…- Comenzó.
-No-. Me adelante
-Pero Sasuke…
-No
-Yo…
-No
-Mierda, Sasuke. ¡Ni siquiera me dejas hablar!
-Ya se lo que me vas a pedir Suigetsu y la respuesta es NO.
-¿Por qué no?-. Se sentó frente a mí.
-Ya tuviste muchos días libres.
-Pero esta vez, es diferente.
-¿A sí? ¿Y como?
-Pues… veras… mí abuelita.
-No mientas-. Le advertí.
-De a cuerdo, conocí a una chica…
-¡NO!-. Grite-. ¡Tú también! Vas a descuidar los negocios por una mujer.- Tal vez había exagerado, pero esa excusa me estaba matando.
¿Por qué? Primero mi padre y ahora Suigetsu.
-No es una chica cualquiera Sasuke-. Rió-. La invite a comer hoy.
-aja,
-Muy bien, la conocí en una fiesta.- Mintió conocía esa sonrisa torcida.
-Mentiroso, nadie baila contigo en las fiestas.
-De a cuerdo… la conocí en un coctel- Me dijo.
-No te creo-. Le conteste.
-OK, la conocí en un burdel-. Me contestó mirando al suelo. Y yo negué con la cabeza, Suigetsu buscaba mujeres en los lugares menos indicados.
-No te daré el día-. Le conteste.
-Ash-. Se quejo-. Oye y respecto a Ino-. Voltee a verle y enarque una ceja-. ¿No crees que estas siendo dura con ella? Es verdad no le haz hablado.
-Eso no te incumbe-. Respondí.- Ella es molesta, me hostiga.
-Ay Sasuke-. Suspiro y salió.
No tardé mucho en regresar a la casa. La verdad, era que Naruto y Suigetsu habían podido manejar la empresa demasiado bien, en un fin de semana. Me habían sorprendido, por lo menos no arruinaron nada. Baje del coche y me dirigí a la casa, eran a penas las tres de la tarde y supuse que mi padre aún no estaba en casa.
Entre y todo estaba vació ningún sirviente ni nada, nadie me recibió. Lo cuál me molesto, se supone que estuviera alguien que colgara mi abrigo. Como sea, solo camine a él salón.
Y lo que vi… no me gusto, se me cayó el portafolio, se escucho un golpe seco, pero ninguno de los presentes aún notaba que estaba allí.
¡NO!
¡NO!, ¡NO!, ¡NO!
¡¡¿Qué le hicieron a mi casa?!!
Los sirvientes no paraban de correr, e incluso parecía que se divertían…
Habían limpiado las cortinas, y las abrieron.
El piso no era color hueso, era… ¡Blanco!
Los sillones y la mesa de comedor, no estaban en su lugar, los habían cambiado de lugar, e incluso había más adornos de mesa, y lo peor, manteles, color ¡ROSA!
Todo… ¡Todo era un desastre!
Estaba seguro de que mi cara no había cambiado un instante, me dolía incluso fruncir el seño, camine y allí fue cuando notaron mi presencia, sudaban frío. Vi allí a Rome, y a otros se me quedaron viendo, y dejaron de hacer lo que hacían. Sabían que estaba estrictamente prohibido cambiar la imagen de MI casa.
Voltee a todos los lados, para ver el causante de semejante atrocidad.
Y allí estaba, el genio maestro, nada más y nada menos que Sakura Haruno. Estaba arriba de una silla, siendo ayudada por Lorena, estaba abriendo las últimas cortinas las que daban a las caballerizas. ¡Eso no se lo iba a permitir!
-¡Tú!-. Grite, y ella casi pierde el equilibrio, me volteó a ver enojada por la distracción.
-¿Qué?-. Me miro frunciendo el seño. Suspire tratando de calmarme, pero no podía.
-¿Qué crees que estas haciendo?
-¿No es obvio?-. Bajo de la silla y se puso a mi altura-. Redecorando.- Contestó.
-¿Qué?-. Ella asintió-. Mira niña, yo no necesito que redecores mi casa-. Algo en el fondo me decía que exageraba, pero me molestaba.
-Ya te había dicho, mi nombre no es niña, es Sakura, y tengo todo el derecho de redecorar esta casa-. Respondió-. Fugaku me dio permiso.
Pude sentir mi cara roja de ira, y los miles de ojos que observaban.
-Esta no es solo casa de Fugaku-. Contesté, mirándola fijamente. Ella me sonrió.
-Tienes razón-. Suspiro, y relaje mí postura-. Pero…- Me miró-. Es que en serio Sasuke, esta parece la mansión embrujada ¿no la haz visto?
¿Qué? ¡Mi casa no era tétrica!
Y… espera un segundo, ¿me acababa de llamar ciego?, ¿primero sordo y ahora ciego?
Pareció que mi mirada lo había dicho todo. La mire, ella había relajado su posición también, al igual que yo. Soltó un suspiro.
-OK, tu ganas, pero… mira como quedo.- Me dijo señalando el salón, por supuesto yo ya lo había visto, pero de cualquier manera voltee, un poco más calmado. Las cortinas no estaban tan mal, alumbraban más él salón, en cuanto a los muebles… tal vez era que me acostumbre a verlos en el lugar que estaban, por más de quince años. Pero, ¡Los manteles!
-No me agradan los manteles-. Sakura suspiro, y me miró.
-Sabia que ibas a decir eso…- Bufó-. De acuerdo, pero solo cambiare eso ¿OK?, me tarde mucho remodelando.
-Pero nadie te lo había pedido.- Nuevamente algo en mí, me decía que me calmara.
-Pero quería que reconocieran mi esfuerzo.
-No te quedo tan mal-. Admití. Sakura sonrió y miró a los sirvientes guiñándoles un ojo, algo se traía con ellos. Ellos sonrieron, más al ver mi rostro, su sonrisa desapareció por una mueca de miedo.
-Y ahora que me diste permiso…- ¿Permiso?-. Me gustaría también remodelar el baño, y el cuarto de servicio…
¿Qué?
-… Al igual que los estudios, y los modelos de habitaciones a y—
-No-. Negué rotundamente, no iba por nada del mundo dejar que hiciera lo que quisiera con mi casa, con el salón era más que suficiente.
Ella a diferencia de lo que espectaba sonrió ampliamente, y los sirvientes siguieron en su trabajo. Me miró y se acerco.
-De a cuerdo no cambiare eso…- Me dijo y yo relaje mi semblante.- Hay algo más que quisiera cambiar.- Se la estaba jugando.
Bufe molesto.
-Un corte de cabello… no te haría nada mal-. Dijo mientras su mano acariciaba mi cabello, y bajaba la mano.
¿Corte de cabello?
¿No le gustaba mi cabello?
Me quede helado, y es que ninguna mujer me había dicho que no le gustaba mi cabello. Incluso llegue a pensar que eso era lo que les gustaba. Hasta un día Ino incluso me dijo "Me gusta tu cabello, Sasuke". Y a esa tipa no le gustaba. Por inercia subí mi mano a tocarme mi cabello.
Ella sonrió al notar esto.
-Era broma-. Agregó riendo-. Tú cabello es sexy-. Dijo riendo. Le divertía hacerme enojar, lo que a mí no me parecía nada divertido.
Volteó su mirada hacía una de las sirvientes. Y le dijo algo.
-Su portafolio, señor-. Me aviso Rome. Lo cogí y asentí, deje a todos los demás siguiendo con lo que estaban, quitando los estúpidos manteles rosas.
Camine hacía la cocina, que quedaba enseguida del salón, ya que por ciertas razones… no podía usar la mesa, para comer.
Me senté en la barra de la cocina, y deje mi portafolio en la silla a un lado de mí, deje mí abrigo en la misma silla. Y voltee la mirada de nuevo a el salón, por la puerta abierta de la cocina… hacía mucho que no veía a todos tan animados… ¿Será que todos piensan que mi casa es tétrica?
-¿Qué va a comer señor?-. La pregunta, me hizo voltear. Y por consecuencia sonreí, era Jacob él que pregunto. Jacob era un hombre unos años más viejo que mí padre; es el cocinero. La diferencia con él y con los otros que trabajan aquí, es que con él hice un vínculo especial- como el apreció que le tengo a Jennifer, la mucama de mi padre-, será tal vez por que era con él único que podía tener una plática inteligente, o por que lo conozco desde pequeño. Pero con él tenía más aprecio, que con los demás.
-… solo algo de arroz-. Respondí, y él sonrió. Voltee la mirada de nuevo al salón, seguían con los mismo voltee de nuevo, y Jacob me estaba mirando.
-Juró que no tuve nada que ver-. Me dijo riendo. Y yo gruñí, tome el plato que tenía enfrente de mí, y empecé a comer.- ¿Cómo van los negocios, Sasuke?
-Mejor-. Contesté, después de terminar el primer bocado-. Y espero que mejoren ahora que mi padre ya se enfoque-. Dije por última vez volteando al salón y mirando a Sakura. Jacob suspiro, y rió.
-No la juzgue así, Sasuke, es una niña muy agradable.
-Ese es otro problema Jacob, que él es mi padre y ella una niña.- Le dije, y el negó con la cabeza, sabiendo a que me refería, y estaba seguro que concordaba conmigo.
Seguimos nuestra plática, recordábamos viejos tiempos, la mayoría por supuesto, cuando aún estaba en la casa Sayuri, o cuando aún vivía Mama. Me sirvió otro plato.
-¿Seguro que no quieres tomate?
-No-. Negué.
-¿Ya no te gusta?
-Sí, pero ahora no.- Me reí, estaba imitando a Sayuri. Ella siempre me ofrecía tomates, que tomaba del jardín. Fue cuando levante mi mirada hacía Jacob, y negué con la cabeza, mire detrás de él, y casi me atraganto con la comida.
-¡Juró que yo tampoco tuve nada que ver!-. Grito defendiéndose, conteniendo la risa. Cuando me pude recuperar, después de atragantarme. No pude gritar más fuerte.
-¡¡Sakura!!-. Ella corrió del salón con semblante preocupado.
-¿Qué pasa?-. Preguntó ella extrañada, entrando a la cocina.
-¿Qué es todo esto?-. Señale detrás de Jacob.
Habían miles de cajas, chocolates de marca FR, café nuevo del que YO no tomaba, utensilios de cocina, de lo cuáles NADIE necesitaba. Toallas de cocina, pasteles de durazno, habían frascos de mayonesa… ¿Mayonesa? Unas cajas tenían jugos de uva, de manzana. Había también fruta por montones, sobraban los vinos, y vienen a comprar vinos ¿?. Encima de las cajas habían sartenes, hoyas, como si fuéramos a dar una gran fiesta… Había croquetas, ¿Croquetas?, de a cuerdo teníamos perros, pero ellos tenían alimentación especial. No había solo eso, bolas de estambre tiradas, a bajo de las cajas.
Me miró nada nerviosa, miró las cajas, y me sonrió. Los sirvientes entraron cuando me escucharon gritar, después de Sakura.
-Alimento, y utensilios-. Respondió, no era estúpido eso ya lo sabía.
-¿Y se puede saber para qué mierda queremos todo esto?-. Pregunte, enojado. – Tenemos lo suficiente.
-No Sasuke, hacían mucha falta unas cosas-. Respondió.
Camine hacía las cajas, y tome un pastel.
-¿Esto?
-Supuse que a Fugaku y a ti, les gustarían
-¿Y esto?-. Dije tomando los chocolates-. ¿A quien rayos le gustan los chocolates?
Sakura se puso a mi altura.
-A Lola-. Respondió.
-¿Quién rayos es Lola?-. La chica a un lado de Sakura se estremeció, por lo que supuse, ella era Lola.
-Ella-. Me dijo Sakura.
-¿Y los vinos?
-A Rome le gustan-. Me dijo.
Tome una botella de vino, y se la avente a Rome que estaba en la puerta, él la alcanzo a cachar.
-¿Te gusta esa clase de vino?-. Pregunte y el asintió nervioso. Mire a Sakura.- Y supongo que todo lo demás, es para los demás, ¿No?
-Así es-. Me respondió sonriendo-. Pero no creas que me olvide de ti-. Me dijo-. A parte del pastel, te traje esto.
Cargaba una caja de tomates.
Enseguida mire a Jacob.
-¿Nada que ver?-. Lo acuse, y el rió nerviosamente, vi nuevamente a Sakura, y suspire-. Me rindo.
Y salí de la cocina. Se escucharon cuchicheos entre ellos, pero nada más.
No estaba realmente molesto, pero es que… ¿Cómo se atrevía a tan solo llegar y poner mi casa de cabeza? Tenía toda la intención de por lo menos no llevarme mal con ella, pero ella me lo hace imposible, e incluso un día después que la conocí me propuse empezar desde cero con ella. Y es que por eso después decidí evitarla, para evitarme corajes innecesarios. Suspire y me fui a bañar, un buen descanso me relajaría…
Salí y parecía que todo volvía a la normalidad. El salón estaba vació, bueno el salón estaba remodelado, pero ya no estaban todos arreglándolo. La casa estaba en paz… como la había dejado.
Estaba cambiado, tenía unos mezclillas, y aprovechando como iba vestido, decidí ir a las caballerizas.
Al entrar, no vi a ninguno de los encargados, aunque probablemente estaban en su descanso.
Camine, y vi a todos los sementales, y yeguas. Me encantaba venir aquí solo por ver que estaban del mejor estado, nosotros tenemos a los caballos más finos y bellos de todo Seattle, han venido muchas veces a ofrecernos dinero por alguno de ellos, pero nunca aceptamos.
Vi a Min, el caballo de Sayuri. Había estado muy triste desde que se fue su dueña, pero parece haberse recuperado un poco. Min tenía un color café brillante, era uno de los más hermosos.
-¿Que hay Min?-. Le susurre, mientras le acariciaba la cabeza. Él relincho. Y yo reí, había pasado tiempo desde que no iba.
Entonces escuche un sonido como una platica, del otro lado de la caballeriza.
-En un segundo, vuelvo-. Min pareció entenderme ya que relincho en respuesta.
Camine calmadamente hacía el otro lado de la caballeriza, y estaba Sakura, acariciando la cabeza de uno de mis caballos. La verdad, es que no me la pensaba encontrar aquí, pero tampoco me molesto, parecía que le gustaban los caballos. Y escuche atento lo que decía…
-Vaya… te ves muy lindo-. Le dijo.
Parecía que el caballo la entendía ya que acerco su cabeza a la de ella.
-Sabes… antes tenía un caballo…- Mire con atención, sin afán de molestarla-. Era diferente… igual de hermoso que tú, pero color blanco…- Sonrió.
El caballo relincho y ella rió.
-Eres igual que él-. Le dijo-. Su nombre era Kimo, mmm…- Se puso en pose pensativa mientras fruncía el seño-. Me pregunto cuál será tu nombre…
-Galen-. Le dije, y ella dio un brinco-. Su nombre es Galen-. Me miro espantada.
-Me asustaste-. Me regaño.- ¿Es tuyo?-. Me acerque y le acaricie el lomo a mi caballo.
-Así es-. Le respondí-. Al igual que otros más.
-Es hermoso.- Yo sonreí.
-Es un pura sangre, fue difícil domarlo-. Agregue, y ella me miró-. Pero al final, parece que se encariño con nosotros.
-Vaya, que buena suerte tuviste-. Me dijo. Y yo asentí.
-Yomel Haruno, también tiene caballos hermosos-. Dije. Y ella suspiro mirando al caballo, ahora estaba seria.
-Él tiene, sí-. Me dijo.- De cualquier forma, parece que solo son de él-. Susurro más para si misma, aunque lo pude escuchar.- ¿Los demás caballos son tuyos?
-No todos, unos sonde Fugaku, y otros de mi hermana-. Respondí. A lo que Sakura frunció el seño.
-¿Hermana?-. No me sorprendió que mí padre no le hubiera hablado de Sayuri.
-Sí, su nombre es Sayuri.- Le informe.
-No sabía que tuvieras una hermana-. Me dijo. Yo suspire y mire a otro lado.- ¿Dónde esta?
No le iba a decir todo sobre Sayuri, tampoco quería que mi padre me odiara por que le dijera que la culpa de que Sayuri se fuera, era de él.
-Ella vive en Ohio-. Le dije-. Se caso hace poco-. Le dije.
-Vaya, no me lo había dicho Fugaku.
-No me sorprende-. Susurre, estaba seguro de que me oyó pero no dijo nada.
-¿Es mayor que tu?-. Me preguntó, casi inocentemente.
-Es de tú edad-. Le respondí. Y ella me miro.- Es muy hermosa-. Ella me sonrió.
-Seguro que lo es-. Murmuro viéndome, y yo le sonreí. Ella volteó la vista al caballo.
-¿Quieres montarlo?-. Le pregunte, y le brillaron los ojos.
Y así paso salimos a el campo.
Salimos a montarlo, la verdad se veía nerviosa… tal vez, estaba ansiosa. El caballo era alto, era un pura sangre, pero era inofensivo. Sakura dio un paso atrás cuando sacamos al animal, ya que el relincho. Él también estaba emocionado. Sakura miró la silla indecisa.
-¿Te ayudo?-. Le pregunté, ella asintió. Llevaba un vestido sencillo color blanco, pero lo suficientemente largo, para que no le sucediera nada vergonzoso al momento de montarlo. Puso su pie en una de las patas de la silla, y con algo de torpeza puso el otro del otro lado. El caballo relincho, y ella se agarro de las riendas fuertemente.
Me miro preocupada.
-Sasuke…
-¿Sí?-. Yo la miraba desde abajo, deteniendo al caballo.
-¿Te-te su-subirías conmigo?-. Preguntó nerviosa, vi su rostro estaba pálida.
-¿Es la primera vez que cabalgas?...
-Em… no, pero…- Parecía que le era algo embarazoso, así que no le di más vueltas al asunto. Me subí detrás de ella, tomando las riendas. Parece que me había acercado demasiado ya que ella se tenso. Trate de alejar un poco mi pecho de su espalda al cabalgar, pero me fue imposible. Y después de un rato a ninguno de los dos nos molesto, e incluso nos divertía.
Regresamos a la casa, después de que Sakura me confesara que sufrió un trauma de niña con los caballos, se había fracturado una mano cabalgando; por eso le daba algo se miedo cabalgar. Pero después se había divertido mucho y no puedo negar que yo también me divertí.
-¡Casi te caes, Sasuke!-. Me dijo entre risas, y yo le sonreí.
-Tú eras la que casi te caes-. Le dije, sonriendo.
Seguimos entre risas caminado al pasillo, escuchamos el timbre. Y pues parecía que ninguno de los sirvientes había escuchado, y como nosotros estábamos casi enfrente de la puerta, fui yo quién abrí.
Mí sonrisa se borro al instante.
-Ino…
=)
La verdad lo quería hacer más largo. Pero les diré, algo... quise subir esto, y luego subir lo demás, para no hacerles esperar demaciado... verán ya tenía esta parte en mi USB.
Pero como algunos de mis amigos que leen el fic saben, se me perdió, o en el peor caso me robaron mi USB. u_U
Como sea, en el próximo capítulo que va a estar más completo va a haber más:
-*Sabrán como ira la relación entre Sakura e Ino.
-*Y pues ahora Sakura sabe que Fugaku le ocultaba algo.
-*Y saben que Sasuke no se enamoro a primera vista! ¬¬
-*Sigue así… como el comienzo, y cuando se están descubriendo SasuSaku.
No hubo mucho en esté capítulo es cierto… Pero si consigo una buena cantidad de reviews =) Subo el próximo capí en una o dos semanas.
Lo prometo! Y en el próximo cap, agradeceré a mis lectores, del capi anterior, y esté! ¿OK?
Un review?
Me tardare en actualizar menos…! Lo prometo!
