Gracias por sus reviews en el capi anterior!
Capi dedicado…!!
¡Feliz cumple Ikamari!
Haha, gomen… algo tarde… :S fue el 22 ¡!
Verdad?
Haha… !
ை Lα иovïα de мï Pαđяe ை
By:
ைNeиα-ucнïнα22ை
Capi Deđicađo: Ikamari-chan!
Fic Deđicađo: Mαten BFF (f.α.u.n.α.s)
Cαp 4. Sorpresas.
Al parecer Ino notó mi cambio de actitud, y enarco una ceja sin dejar de sonreírme altaneramente.
Y es que de todas las personas que me pensaba encontrar, Ino era a la última que esperaba en ese momento, llevaba puesto un vestido rojo, no tan formal. Su cabello recogido en un chongo, dejando caber su cabello en mechones ondulados.
-Sabía que no me llamarías-. Por supuesto que no. ¿Por qué no se me había ocurrido hablarle? Me sentí un estúpido en el marco de la puerta-. ¿Y bien?, ¿Me vas a dejar pasar?
La pregunta era obvia, tarde segundos en quitarme y hacerme a un lado para que pasara. Entró lentamente y como echándome en cara que con ella no jugara, me miró al pasar. Y recorrió con su mirada todo el salón. Hasta que sus orbes azules encontraron los verdes de Sakura, me puse tenso por alguna extraña razón. La vio frunciendo el seño, y me miró a mí.
-Ah, Ino ella es…
-Sakura Haruno-. Se adelanto Sakura, parecía que había sentido el tenso ambiente. Saludo cordialmente a Ino.
-Ino Yamanaka-. Contestó. Parece que pensó algo, ya que arrugo los ojos y luego sonrió-. Encantada de conocer a la novia de Fugaku Uchiha.
Lo sabía, Ino no era tonta, había investigado quién era la novia de Fugaku. Me miro sonriendo, parecía que se divertía. Sakura en cambio, la miraba seria, pero curiosa. Y después le sonrió, no sé si siguiéndole el juego, o si pensaba que Ino era sincera, pero sonrió.
-em-. Hice que me voltearan a ver-. ¿Qué haces aquí Ino?-. Pregunté.
-¿Qué no te puedo visitar, Sasuke?-. Preguntó. Y yo la mire desconfiado.
-Me sorprende que no me hayas avisado que vendrías…
-Pues sorpresa…
Miraba a Ino, sabía que estaba dolida por que no le hubiera marcado, ella era así. Conocía a Ino perfectamente, antes de ser mi novia, ella había sido mi mejor amiga, por ser para mí, la única mujer que tenía cerebro, sin contar a mí madre, por supuesto.
Ino me miró para luego desviar la mirada a Sakura, era un juego de miradas. Sakura no tenía ni idea de lo que estaba pasado.
-Sasuke… no me has presentado-. Me recordó Ino.
-Ya te presentaste-. Le dije. Ino gruño y me miró enojada.
-No como se debe-. Me dijo, y yo suspire. Mire a Sakura, quién estaba perdida en la conversación.
-Sakura-. Ella me miró al mencionar su nombre-. Ella es Ino-. Le dije, e Ino me dio un codazo-. Mi novia.
Le termine de decir, y pareció que Sakura se había sorprendió.
-¿Tú novia?-. Me preguntó y yo asentí-. No sabía que Sasuke tuviera novia-. Le dijo sinceramente a Ino.
-Lo sé, es que el no habla mucho de mí-. Aunque la mirada era dirigida a Sakura, las palabras y todo su veneno, eran dirigidas a mí.
Sakura sintió el ambiente tenso, y vio a Ino, iba a decir algo, pero Ino la corto.
-Oh, no te preocupes…- Le dijo calmándola.- Sasuke siempre ha sido así-. Vaya, iba a mi casa a reprocharme.
-Oh, em… ¿Te gustaría pasar?-. Le ofreció Sakura recuperando su sonrisa.
-Estaría encantada-. Le respondió Ino, y yo gruñí por la propuesta, lo que Sakura notó y me miró curiosa.
Pasamos al pasillo y los sirvientes, saludaron a Ino, graciosamente. Seguramente pensaban que ya no era mi novia, y creo que en parte si era mí culpa. No la había ido a visitar, pero se me había hecho imposible con tanto trabajo.
Las miraba caminar, ambas platicando del clima, y diciendo que iba a nevar. Yo iba tras ellas, Ino era un poco más alta que Sakura, aunque igual era mayor que ella.
Entramos al salón e Ino se paró al instante.
-¿Qué paso aquí?-. Preguntó, ella mejor que nadie sabía que yo nunca remodelaría mi casa. Al ver las cortinas abiertas, los muebles fuera de lugar, e incluso los tapetes nuevos, se me quedo viendo.
-Y aún era peor… había manteles rosas-. Le dije. Y Sakura me fulmino con su mirada.
-No, es decir… se ve bien-. Dijo Ino-. Pero nunca me imagine que tú…
-Fui yo-. Dijo Sakura.
-¿Tú remodelaste este lugar?-. Le preguntó Ino. Y ella asintió-. Vaya, si que tienes agallas.
-Señorita Yamanaka, ¿Le gustaría algo de té?-. Le preguntó una sirvienta a Ino.
-Verde, por favor-. Pidió Ino.
La sirvienta asintió, y corrió a la cocina por el dichoso té. Nos sentamos en los sillones y le trajeron su té a Ino. Seguí sin mucho interés la conversación de ellas dos, la única razón por la que estaba allí, era para cuidar que Ino no dijera nada comprometedor a Sakura. A veces Ino podía ser algo… rencorosa. Y un poco vengativa, también. Pero algo captó mi atención en la conversación.
-Y dime Sakura, ¿Eres de aquí?-. Le preguntó Ino siguiendo la conversación.
-Pues nací en Nueva York, pero mi padre trabajaba aquí así que prácticamente eh vivido aquí la mayor parte de mí vida.- Le contestó Sakura con una sonrisa.
-Vaya, Nueva York. Que interesante, es hermoso allí-. Le dijo Ino, y Sakura asintió.- ¿Tú padre es Yomel Haruno, cierto?
-Así es-. Lo sabía Ino había investigado todo sobre la chica.
-No sabía que Yomel tuviera una hija-. Le dijo Ino.
-Lo sé, el nunca nos menciona, a menos que sea porque le convenga-. Contestó mirando a Ino, incluso pareció que Ino se sentía mal por ella. No pude entender bien las palabras de Sakura, pero pareció como si odiara a su padre. Ella noto nuestras miradas y sonrió, como indicándonos que olvidáramos lo dicho.-. ¿Y tú Ino, eres de aquí?
-Nací en Nevada, pero me vine a vivir aquí a Seattle desde chica, mi padre pensó que la embajada lo prefería aquí-. Contestó Ino. Su padre se encargaba de relacionar internacionalmente, trabajaba en la embajada de Estados Unidos. Mi padre y el de Ino son muy amigos. Sakura le sonrió.- Oye Sakura, ¿Desde cuándo conoces a Fugaku?
La pregunta me intereso, Sakura miraba a Ino, y le sonrió, poniéndose en pose pensativa.
-Hace un año y medio, creo.- Le respondió.- No recuerdo bien. Lo conocí en una visita que le hizo a mi padre…
-Vaya, eso es lindo.- Sakura pareció no concordar con el comentario de Ino, ya que se acomodo incomoda en el sillón.
-Y dime… Ino, ¿Desde cuándo ustedes se conocen?-. Preguntó refiriéndose a Ino y a mí.
-Om… desde los ocho años creo…
-Cinco años-. La corregí.
-Cierto-. Dijo Ino, mirándome seria.
-Desde niños se conocen, me parece impresionante.- Dijo Sakura.
-Sí-. Contestó Ino.- ¿Sakura te dedicas a algo? o ¿Estudias algo?-. Eso parecía más bien un interrogatorio, pero a Sakura no le molestaba, todavía no entendía las platicas de mujeres.
-Sí, estudie bioquímica-. Le sonrió a Ino, Ino puso la misma cara que yo puse cuando me entere de lo que había estudiado. La bioquímica era algo un poco nuevo, apenas habían empezado las investigaciones sobre las células, en 1893. Y las mujeres, no eran bien recibidas en ese campo.
-Que interesante, yo me dedique a educación-. Contestó Ino, ella a pesar de su carácter era paciente con los niños.
-Yo no tengo paciencia para enseñar, ¿Y eres maestra?
-Quiero empezar a enseñar, pero parece que mi padre aún no lo aprueba.- Dijo Ino.- ¿Y tú?
-Mi padre tampoco aprobaba que trabajara en laboratorios y eso. Pero con ayuda de Fugaku, en poco tiempo podré trabajar-. No podía creer que la visita de Ino, me iban a sacar de tantas dudas respecto a Sakura. Entonces… ¿Esta con mi padre por que la ayudara a estudiar?, más preguntas surcaban por mi mente, y más me interesaba la conversación que tenían las chicas.
-Me parece excelente-. Contestó Ino-. ¿Eres hija única?
-No, claro que no. Tengo tres hermanas y dos hermanos. Soy la menor.- Ino asintió como dándole entender que continuara.- Mí hermana mayor Temari se casó con un duque de Serbia, y vive allá, mi hermano mayor Sai, se casó con una chica francesa y trabaja de pintor en Francia.- Le dijo.
-¿Y tus otros hermanos?
-Mis otras dos hermanas son mayores que yo y viven aquí en Seattle, se llaman Hinata y Tenten; Tenten está de novia con un Hyuga, Hyuga Neji incluso hay expectaciones de boda-. Vaya, Yomel Haruno no pierde el tiempo-. Mientras que Hinata está soltera y vive con mi padre. Mí otro hermano mayor, se llama Gaara, él es soltero también.
-No creo que tengas una hermana soltera-. Le dijo Ino-. De seguro es igual de bonita que tú-. La halago Ino.
-Gracias.
-¿Tú hermano Gaara también está soltero?
-Él no quiere tener novia, es alguien serio. Estudia finanzas.
-Supongo que tu hermano también es guapo-. Dijo.
-Sí-. Le contestó-. ¿Tienes hermanos Ino?
-Sí, tengo dos hermanos, uno menor y otro mayor. Él mayor se llama Shikamaru y ya está casado, y el menor Sasori.
-¿Sasori estudia en Harvard?-. Pregunto Sakura, frunciendo el seño, yo me incorpore de mi posición, e Ino la miro curiosa.
-Sí, ¿Lo conoces?
-Claro-. Respondió sonriendo.- Por eso me sonó el apellido Yamanaka, Sasori es mi mejor amigo-. Le sonrió.
-Que interesante, tenemos otro punto en común-. Le dijo emocionada Ino-. ¿Estudiaste en Harvard?
-En parte, la otra parte la hice en Princeton-. Le respondió Sakura.
-Vaya me sorprendes, debe haber sido duro, ¿No? Aún no se les permite mucho de eso, a las mujeres. Demasiados prejuicios.
-Hay cosas más duras-. Le sonrió, e Ino asintió.
-Y dime… ¿Cómo te hiciste amiga de mi hermano, si es tan… om…
-Sí lo sé, Sasori es algo reservado, la verdad es que es un joven muy amable aunque algo seco… Pero parece que hicimos buena química.- Le dijo sonriendo Sakura.- Creo que hago buena química con personas serias…
-Pareces muy valiente, si te hiciste amiga de mi hermano… pero… ¿Qué edad tienes?
-Tengo veinte años.
-Vaya-. Me miró misma que él y… Sayuri-. Me comento sonriendo, yo voltee la mirada hacía Sakura, quién también me miraba.
-¿Ella viene aquí seguido?-. La pregunta de Sakura, hizo que Ino y yo cruzáramos miradas nuevamente.
-Sayuri se casó, y no es conveniente que venga-. Le dije, no me parecía buen momento para decir que Fugaku hecho a la calle a su única hija.
-Oh…
-¿Tú ya sabías de Sayuri?-. Le preguntó Ino.
-Sasuke me lo dijo, no me lo había dicho Fugaku-. Comentó en un tono serio. Y pareció que Ino la entendió ya que sonrió de medio lado.
La conversación se prolongo demasiado, habían datos interesantes, y otros que en realidad no tenía ni el mínimo interés, pero no me sentía incomodo en aquella conversación, pronto empezamos a tratarnos con más confianza, Ino y Sakura habían hecho buena química, y en momentos hacían bromas acerca de mí carácter. Lo cual ya conocía de Ino, pero no de Sakura…
-¿Por qué tu novio es tan serio?-. Preguntó Sakura a Ino.
-No lo sé, pero veras que platicaba más cuando tenía diez.- Le dijo Ino. De esa información comprometedora me refería, por eso quería estar allí, para cuidar que Ino no dijera nada que no debía. La mire y ella sonrió-. Una vez cuando fuimos de día de campo a Phoenix, él…
-Suficiente Ino, creo que Sakura está cansada de tanta plática-. La interrumpí.
-No, la verdad estaba bien.
-Sí Sasuke, si estas cansado, te puedes subir… y…
-Venías a hablar conmigo, ¿no?-. Le recordé.
-También a conocer a Sakura.
-Pues…
Escuchamos que abrieron las puertas, del salón. Y nunca lo había pensado así pero por primera vez me sentí aliviado de ver a mi padre entrar por esas dos puertas de roble.
-Hola-. Saludo-. Ino, linda. ¡Hace tiempo que no te veo!-. Dijo Fugaku entrando con cautela al salón. Lo primero que hizo fue ver a Sakura, quién le sonrió levemente. Me saludo a mí haciendo un gesto con la mano y se acercó a ella.
Yo como estaba Ino, tuve que salir con ella. Aunque en realidad quería quedarme a ver que decía Sakura acerca de que Fugaku le había ocultado que tenía una hija. Pero Ino no había ido a la casa por nada, así que salimos del salón con dirección al salón de juegos, el cual solo usábamos una vez cada dos semanas.
Ella pasó de largo sin hablar en el camino al salón de juegos. Cuando llegamos cerramos la puerta, ella se pasó y se sentó en la esquina de la mesa de brillar, y me miró ahora seria. Las sonrisas que habían estado presentes en la plática con Sakura, se habían ido. Y no me sorprendía en realidad.
-Y bien… ¿Cuál es tu excusa?-. Me dijo seria, y yo puse mis manos en mis bolsillos, suspirando. ¿¡Por qué era tan difícil estar con Ino!?
-Mira Ino, tuve trabajo que hacer-. Le dije-. Por eso no te pude llamar, ni visitar, ni nada.
-Sasuke… ¿si quiera te das cuenta, cuan incomunicados estuvimos? Mi abuelo murió hace dos meses-. Eso me dolió, su abuelo era un hombre muy amable.
-¿Muerto?-. Murmure sin creérmelo.
-Así es, trate de llamarte, pero señorito Uchiha nunca recibe llamadas cuando está en juntas o en viajes.- Dijo imitando a la asistente.
-Ino yo…- La verdad me sentía culpable.
-Nuestras amistades piensan que terminamos, y eso me duele. Pero me duele más el hecho que ni siquiera te interese saber algo de mí.
-Ino, no seas así. Mira, yo no te hable, y siento lo de tu abuelo… pero tampoco te voy a estar llamando cada quince minutos, sabes que la situación del país no es tan estable como hace unos años, así—
-A la mierda el país, Sasuke, estamos hablando sobre nosotros.
-Ino eres un fastidio, ¿Podrías parar ya?
-¡Sasuke Uchiha! Ni siquiera estas arrepentido…
-Siento no haber podido llamarte tan seguido como querías, pero si te hable.
-Me llamaste y misteriosamente se corto la llamada.- Relaje mi posición, suspire y mire al salón lentamente, lo que más me molestaba era discutir con Ino; ya que era la más necia de las mujeres que había conocido.
-Ino-. Me miró frunciendo el seño-. No volverá a pasar-. Solo quería que dejara todo por la paz.
-No te la dejare tan fácil, Sasuke-. Me dijo seriamente, y parece que se había divertido con mi cara de no saber a qué se refería-. Me refiero a que no te desharás tan fácil de mí.
Sonrió y se levanto de la mesa de billar… empezaba a entender a lo que se refería. Pero más bien, no quería entenderlo. ¡No soportaría a Ino en mi casa con sus visitas "Sorpresas"! Quiero a Ino, pero… la quiero mejor a una distancia prudente…
Me tomó de la mano y se levanto de puntillas y me besó los labios, yo correspondí gruñendo, al momento de entender a que se refería con no dejármela fácil. Se separó y me miró.
-En serio espero que no vuelva a pasar-. Yo la mire frunciendo el seño… Ino estaba acabando con mi poca paciencia.
Al parecer la conversación con Ino no había sido más prolongada que la conversación que tuvimos con Sakura. Con ella no hable tanto, aunque normalmente en nuestras conversaciones la que habla es ella… o la dejo hablando, cosa que es lo que a ella más le molesta. No me gusta discutir con ella, cuando se enoja prefiero evitarla. No que la deje hacer lo que quiera, claro que no. Solo dejo que se le pasé el berrinche.
Camine hacía mi habitación, pero para ello tuve que cruzar el salón, se sentía el silencio… camine de nuevo en camino a mi habitación cuando por el pasillo escuche unas voces las cuáles al instante reconocí... Mi padre y Sakura.
-No creo que sea apropiado-. Contestó Fugaku riendo, con su ronca risa y sin chiste. Sakura solo sonrió, la vi por los cristales del ventanal. No se suponía que espiara… no lo había hecho ni cuando era niño… De cualquier forma me escondí tras las cortinas, y escuche atentamente. Ambos caminaban a paso de hormiga, solo paseando.
-Om… Fugaku-. Le llamó-. ¿Por qué no me habías dicho que tenías una hija?-. La pregunta fue directa, y su semblante cambio cuando paro, y lo miró.
-¿Qué?-. Respondió y se quedo con la boca abierta, la cerró al instante. Y miró a los lados, me escondí más para que no me viera-. A… eso.
-¿Por qué?
-Sakura-. La miró-. Ella se casó hace algo de tiempo, no pensé que importara.
-¿No importaba?-. Le reclamó.
-Ella ya no vive aquí, ella se fue-. Le respondió serio, y algo resentido.
-¿Te molesta que se haya ido?-. Le preguntó. Fugaku suspiro y la miro a los ojos.
-Me molesta que me haya dejado, para irse a casar con quién lo hizo-. Sakura lo miro, y frunció el seño…- No hablemos de esto.
Sakura asintió y pareció como si se tragara sus preguntas. Caminaron un poco más, me estaban dando la espalda lo que me ayudaba para sacar más mi cabeza y escuchar mejor la conversación. Hablaban tontas pláticas acerca de clima.
-Hoy fui a tus caballerizas. Y vi a Sasuke.
-¿Te gustaron?
-Mucho-. Le respondió
-¿Te gustaron mis peluches?-. Sakura asintió, pero yo sabía que mentía los peluches de gatos eran demasiado horribles. ¿A quién rayos le gustan los gatos?
Caminaron nuevamente, y vi como lentamente la mano de Fugaku salía de su bolsillo, y se balanceaba cuando caminaba. Acercó su mano a la de Sakura y la toco, un simple rose, pero la chica alejó su mano como si le hubiera quemado. Y lo vio sorprendida, tuve que aguantarme una risa, pero me sentí mal por Fugaku de alguna forma.
-Yo… lo siento Fugaku es que…
-¿Voy muy rápido?-. ¡Dios, sí que me estaba divirtiendo!
-No, es eso… es que… te lo había explicado en un principio, que traerme aquí era algo difícil-. ¿Difícil?
-Sí, lo sé. No quiero presionarte, Sakura.
-No, es mí culpa-. ¿De qué mierda hablaban? Fugaku se volteó, y me escondí más, a pasó veloz me subí a mi habitación, a penas daban las seis. Nunca me había visto en esa situación, nunca había tenido necesidad de esconderme. Estaba seguro de que no me habían visto, pero quería evitarme problemas.
Daban las doce de la noche, ¡Maldita sea!, no podía dormir. Solo dormí aproximadamente tres horas, lo malo es que ya se estaba haciendo costumbre lo de no poder dormir. Me levanté, y camine por la cocina, estaba vacía me serví algo de comer… pero no tenía hambre…
Mire el reloj, doce con quince. No había pasado nada de tiempo, vague por los pasillos, subí a los pisos de arriba a abajo e incluso fui al ático, pero nada. No me daba sueño… me quede sentado un momento, en el ático. Vi unas fotos que estaban en un cajón, viejas y gastadas, solo se notaban los colores grisáceos en unas, y en otras se veía el contraste de blanco y negro muy bien. Vi fotos de mi madre, cuando era adolescente, se parecía tanto a mí hermana. Claro que había una clara diferencia, la madurez…
Sonreí inevitablemente…. Vagos recuerdos venían a mi mente. El ático no estaba tan obscuro, era iluminado por la luz de la luna. Y tenía las dos ventanas abiertas, donde pasaba el viento, esta vez no frío… si no, fresco. Tome una caja de arriba, para empezar a revisarla, pero un sobre cayó. Enseguida deje la caja arriba nuevamente, y me agache a tomar el sobre… parecían cartas…
Las iba a tomar, pero algo que salió de ellas cuando se cayeron llamó mi atención… eran fotos. Las levante, y las puse contra la ventana para verlas mejor, eran… Fugaku y Mikoto, en su boda. Mi padre tenía veintinueve en ese entonces, mi madre acababa de cumplir los veinte. La diferencia de edades, no era mucha… y de nuevo vino a mi mente Sakura, la linda chica de veinte, y vino junta la imagen de Fugaku, cincuenta y cuatro años. Suspire, y sacudí mi cabeza, sabía que los problemas de mi padre, no eran de mi incumbencia… pero entonces… ¿Por qué Sakura no le dejo tocarle la mano?, es decir… son novios. ¿No?
Me hubiera quedado allí más tiempo, de no haber sido que escuche algo chocar afuera del ático, exactamente… en la puerta que daba al techo. Pero… ¿Quién estaría en el techo? Sacudí mi cabeza, por las ideas estúpidas que estaba teniendo. Volví mi vista a las fotografías… pero de nuevo escuche algo afuera, y no dude un segundo en guardar las imágenes, cerrar la caja. Y echar un vistazo a fuera.
El techo lo conocía perfectamente, pues allí solía jugar con mi hermana cuando niños. Pero… algo llamó mi atención, cuando estaba examinando el techo, asomando mi ventana por la puerta… De verdad este día no se acababan las sorpresas… Salí completamente y observe la figura que estaba sentada abrazando sus rodillas con sus manos, mirando al cielo.
-¿Te interrumpo?-. Le pregunté, y ella dio un respingo, frunciendo el seño.
-¿Te gusta espantarme?-. Me preguntó, y yo reí.
-No, lo que sucede es que siempre llegas a los lugares que quiero ir, antes que yo.
-Tienes las mismas ideas que yo-. Rió, y me invito a sentarme, palpando con la mano el techo. Me senté justo a un lado de ella.
-Grandes mentes piensan igual-. Le dije, y ella me sonrió…
-Supongo que sí… ¿Y tú que venías a hacer aquí?-. Me preguntó, volteando su mirada.
-No podía dormir…- Admití, y mire la Luna. Sentí su mirada sobre mí, luego de un suspiro.
-Ino es linda-. Me dijo, y yo asentí. Parecía como si quisiera sacar un tema de conversación entre los dos.
-Eso no le quita lo problemática-. Le dije.
-No creo que sea así-. Me dijo.
-mmm…
Un silencio nos envolvió y ambos estábamos vagando en nuestros propios pensamientos, ninguno prestando realmente atención en lo que hacía el otro… escuchábamos el sonido de las hojas, e incluso algunos pájaros que aun no dormían, el canto de los grillos empezó, a ninguno de los dos nos afectada el silencio.
Entonces dentro de unos minutos, todo se calló incluso el sonido de los grillos, ni el viento se escuchaba.
-¿A qué viniste aquí?-. Le pregunte. Ella me miró parecía que estaba como yo, pensando en otras cosas.
-Om… no lo sé, quería un lugar donde poder pensar… y mi habitación no ayudaba mucho.- Me sonrió, me le quede observando sus ojos jade, se veían diferente en la oscuridad. Ella me observaba también-. ¿Y tú por qué no puedes dormir?
-Yo… no me sentía con ganas.
-¿Sufres insomnio?-. Preguntó.
-No del todo… puede que solo sea… el trabajo el que no me deja dormir-. Su mirada cambio a otra preocupada.
-No deberías trabajar tanto, Sasuke. Es malo.
-No soy un viejo…
-¿Qué edad tienes? No recuerdo-. Me dijo.
-Veintitrés.- Respondí ella me sonrió, y rió.
-Ves, trabajar te hace ver viejo, pensé que tenías veintisé mire y sonreí.
Otra vez volvió el silencio… ella estaba a un lado de mí. Solo llevaba puesto un camisón delgado, pero no hacía frío. Y la examine de nuevo… vi sus piernas debajo del camisón iba descalza, y su blanco camisón era de unos tirantes muy finos, lo que no dejaba mucho a la imaginación… luego cambie mi vista a la Luna.
-¿Sasuke?-. Me llamó. Y la mire-. ¿Alguna vez ah tenido Fugaku una relación seria?
La pregunta me sacó de cualquier pensamiento en el que estuviera divagando, la mire de nuevo, examine su mirada, parecía solo tener curiosidad…
-No-. Negué-. Después de Mikoto, no hubo nadie para él…- Respondí, y ella no pareció afectada, solo asintió-. Excepto tal vez tú.
Ella suspiro, pero fue un sonido molesto.
-No creo que la verdad sea una relación seria-. Murmuro para ella misma, pero pude escucharla.
-¿Por qué?-. Pregunte y ella me miró.
-No por nada.
-Sakura-. Me observo por un momento-. En la tarde los vi…
-¿Nos viste?
-Sí, vi que no le dejaste tomar tu mano-. Le dije y ella se asusto, relajo su posición, y volteó todo su cuerpo hacía mí, para mirarme a los ojos.
-A… eso…- Me acosté en el techo, para escuchar lo que me decía-. Aunque no tengo por qué decirte esto…- Me advirtió-. Fugaku y yo no hemos tenido ninguna clase de tacto, como "Novios"-. Termino de decir sonrojada.
Mí cara hizo una mueca como tratando de contenerme la risa. ¿No habían tenido "Tacto"? ¿Con eso se refiere, no sexo, no besos, no abrazos… y ni siquiera tomarse las manos? Esa chica sí que era divertida, solté una risa involuntaria.
-Cállate-. Me golpeo, en el hombro.
-Lo siento… pero…- Seguí riendo. Ella se calmo, y me miro mientras reía.
-Tienes una linda risa-. Soltó un comentario inocente… viéndome a los ojos, paré de reírme. Definitivamente esa era la chica más rara que hubiera conocido. Le devolví una mirada profunda, y curiosa, ella se sonrojo y se volteó.
-Es difícil creer que mi padre se esté conteniendo.- Continué tratando de ignorar su comentario.
-No es que se esté conteniendo es más como… ir lento.
-Demasiado… me parece
-Bueno, pues nadie te pidió tu opinión-. Se paró dispuesta a irse, pero la jalé.
-Espera no te enojes-. Pareció pensárselo dos veces y se sentó de nuevo, esta vez más cerca de mí.- Solo digo que…
-Ya no importa… punto, y aparte.- Suspire, esa niña era rara. Me acosté de nuevo mirando al cielo, para mi sorpresa, ella se acostó a lado de mí-. Contemos estrellas-. Propuso.
-Bien… una, dos.
-Ocho…
-¿Ocho? Acabas de empezar-. No entendía el juego.
-Conté siete en mi cabeza.-. Aja, sí claro.
-Veinte
-¿Tan rápido?-. Preguntó volteando su cabeza, e inconscientemente apoyándola en mi hombro.
-Conté dieciocho en mi mente.- Ella rió, y sentí la vibración en mi hombro.
-De acuerdo.
Contamos alrededor de tres mil o más estrellas, claro con algo de conteo mental. Después nos quedamos callados, y ese silencio no me molesto, en lo absoluto, si no que sentí comodidad, me dio tiempo de quedarme mirando la luna… y cerré los ojos… recordando…
-Entonces… te vas-. El dolor que sentí al tener que decir esas palabras no era comparable con nada.
-Así es-, Sentía odio, odio, odio a mi padre. Rencor, y más aún al ver como ella subía su mirada con ojos llorosos.- Te amo Sasuke.
-Sayuri-. Murmuré-. No te tienes que ir…
-Debo… estoy enamorada-. Levanto la mirada-. Y aunque papá no lo entienda, espero que algún día te enamores, y tú entiendas que darías cualquier cosa por estar cerca de esa persona…
Tomé su mano delicadamente, y la puse en mi mejilla, como cuando éramos niños.
-Una cosa quiero pedirte-. Voltee la mirada a sus orbes negros.- No le tengas rencor a papá… él no entiende… pero… tengo fe que algún día lo hará…
¿Cómo me pedía algo como aquello?
-Hazlo por mí-. Murmuro… y asentí. No podía negarle nada a ella…
Como si fuera tan fácil no sentir odio, ni desprecio… eso no es algo que se pide, abrí mis ojos lentamente y sentí algo en mi pecho, entonces volví a la realidad… seguía en el techo de mi casa… baje la mirada a mi pecho, Sakura… estaba acostada, parece que se había quedado dormida… ¿Y cómo no? Eran las dos de la mañana como mínimo. Trate de levantarme sin moverla, pero se me hizo imposible, cada vez que trataba de levantarme ella se aferraba más a mi pecho… y la hubiera despertado, de no haber sido por que era un caballero… Pero entonces… ¿Qué hacía?
La levante lentamente, dejando su cabeza acostada en mi pecho, y tomando sus piernas con mis manos, era liviana, lo que me lo hizo más sencillo. Camine hacía dentro del ático, lo cual se me hizo más difícil, ya que tuve que arreglármelas para tenerla en mi pecho, abrir la puerta, entrar con ella, y bajar los oscuros escalones. Al parecer la niña tenía el sueño pesado, ya que no se despertaba con mis movimientos toscos. Su respiración era liviana, y calmada. Camine lentamente por los pasillos… solo tenía que llevarla a su habitación dejarla allí y ya.
¿Qué tan difícil podría ser eso?
Pero entonces recordé… no tenía ni idea donde estaba su habitación. Empecé a recordar, la primera noche que vino aquí, me dijo claramente que no dormía con Fugaku, así que… Empecé a recordar la vez que tomamos café en la cocina, subió las escaleras, y su habitación quedaba al contrario con la mía. Baje las escaleras, y gire a la derecha… después ¿Cuál era su habitación? Había alrededor de sesenta habitaciones, según yo. Pero habitable con cama, y demás solo eran alrededor de treinta. Pero claro, Fugaku no le iba a conseguir una habitación cualquiera a su novia… ¿O sí? Empecé abriendo unas habitaciones, del lado derecho. Estaban la fornitura de la cama, sin colchón alguno… y aparte sucio. Fugaku no la dejaría dormir allí.
Las demás habitaciones estaban cerradas, y mis brazos se empezaban a cansar… hubiera podido despertar a algún sirviente pero… ¿Quién me ayudaría a encontrar la habitación de Sakura a las dos de la mañana? Mierda, ¿Y ahora qué? Sabía dónde estaba la habitación de Fugaku, pero eso sería como ponérsela en Bandeja de Plata, y como veía la situación, a Sakura no le hubiera gustado algo así. Y mi padre no hubiera podido contenerse al tener a Sakura en su misma cama.
No, definitivamente, no. Y no podía tardarme tanto… ¿Qué dirían si me vieran así? Si algún sirviente se despertaba, y me encontraba con la novia de Fugaku en brazos. Inconscientemente, comencé a caminar, sin darme cuenta a donde iba.
Y no… no podía ser mejor, pensando sarcásticamente, me encontré a mi mismo enfrente de mi habitación. No, por supuesto que no… pero ¿Qué hacía? ¿Despertarla? Mire su rostro, No definitivamente no tenía el valor para despertarla…
Escuche un ruido debajo de las escaleras, y me apresure a meterme a mi habitación con Sakura en mano, ¿Mierda y ahora qué? Vi la cama, me acerqué, no sin antes cerrar la puerta con seguro, se me ocurrió una idea. La dejaría, en mi cama, y yo dormiría en otra. No sería tan difícil.
¿Qué podría salir mal? Dormiría en la habitación de huéspedes, no me molestaría no dormir sin sabanas, y en un colchón sucio… OK, tal vez el colchón, sí, pero nada que no se pudiera arreglar.
Pero algo ocurrió, algo que definitivamente no quedaba en mis planes,
La acosté en mi cama, con cuidado, metiéndola entre las sabanas, me aproxime a tomar la sabana para taparla completamente, pero ella me tomo del cuello. En un intento por no caerme sobre ella, me tire del otro lado de la cama, pero ella no me soltó en ningún momento… Eso arruinaba completamente mis planes. Trate de soltarme, pero mientras más forcejaba más duro ponía su agarre.
-Mierda…
Bien, tenía dos opciones, despertarla dejando de lado lo caballero, o numero dos, quedarme allí y cambiarme de habitación cuando me soltará.
Opte por la opción, dos. Solo tendría que esperar… no iba tardar mucho en que…
-Argh-. Gruño Sakura, volteé mi mirada, para ver que le molestaba ¡Grave error! Nuestras bocas estaban muy cerca, ahora. Y nuestros alientos se mezclaban, de nuevo mis instintos… Suspire y como pude voltee la mirada hacía el otro lado. Solo que el movimiento hizo que ella se incomodara, y se aferrara con más fuerza a mi cuello, y mi espalda.
Suspire nuevamente, esa sería una noche larga…
Uno, dos, tres… esa melodía la conocía… ¿Ave maría?, ¿La séptima sinfonía? O era… ¿Para Elisa de Beethoven?, ¿Claro de Luna?
No, definitivamente era Para Elisa. Qué bien sonaba el piano. Pero, ¿Quién tocaba canciones de Beethoven?
-Mierda, no me salé…
¿Sakura?
Abrí mis ojos pesadamente, seguía escuchando esa dulce melodía, ajuste mis ojos a la luz, ya que extrañamente las cortinas estaban abiertas, cuando ya pude ajustar mis ojos, los enfoqué en un punto en particular, la pared. Después ya veía todo con claridad, y la música venía del piano, y quién tocaba era la única pelirosa de la casa. Paró la música casi enseguida que dirigió su mirada hacía mi.
-Despertaste-. Me dijo, y entonces recordé todo. Me había quedado completamente dormido. Me reincorpore enseguida de la cama.
-Oh, yo-. Mire la cama y luego a ella-. Sobre que durmieras en mi cama, no es mi culpa… te iba a llevar a tu habitación, pero… no sabía cuál era así que—
-No te preocupes, está bien…- Dijo… ¿Está bien? Me estaba preparando psicológicamente, para ver que me decía… y me decía que estaba bien… ¿?
Fruncí el seño.
-Discúlpame, debí causarte muchos problemas…- Me dijo. Le hubiera dicho más pero solo asentí.
-Ya no importa, ¿Por qué paraste de tocar?-. Pregunté, y ella miro el piano, mientras me paraba y me sentaba a lado de ella en el piano.
Empezó a tocar… y de nuevo paró…
-Odio está parte, nunca me salé. La parte rápida…
Empecé a tocar el piano, junto con ella, ella me miró curiosa pero no dijo nada, solo siguió tocando. Estaba seguro de que el sonido se escuchaba incluso en la planta de abajo, pero seguimos tocando… y tocando…
-Está parte-. Dijo tocando el piano, le ayude una parte en el piano, me miró y sonrió.
-¿Qué tal?-. Pregunté.
-Presumido-. Se quejo, pisando las teclas aún con más fuerza, y me reí.- En serio me gusta tu risa-. Me dijo dejando de tocar. La miré y ella me miró.
-Gracias-. Termine de tocar. Y la miré-. Creo que es mejor que te vayas-. Le dije.
Frunció el seño y me miró. Estaba a punto de decir algo, pero la corte poniendo un dedo sobre sus labios, haciendo que se sonrojara.
-Sí te ve alguien salir de mi habitación, van a empezar a mal pensar-. Dije, y ella relajo su posición, se levanto del piano, y me levante con ella, la acompañe a la puerta. Se volteó a mirarme cuando ya estábamos en la puerta de la habitación.
Recargue mi mano en el marco y ella se acerco, pero no me quise mover.
-¿Qué podrían decir Sasuke?-. Me preguntó en el marco de la puerta-. ¿Qué dormí contigo? No dirían mentiras.- Sonrió jugando, mientras se acercaba más.
-Creo que a Fugaku no le gustara enterarse que dormí con su novia.- Me acerqué y ella me sonrió. Se volteó y Salió. Definitivamente esa era la chica más rara y bipolar que me hubiera topado en mi vida.
-¡Sasuke llegas tarde!-. Los gritos de Naruto no me molestaban, siempre era yo el que tenía que esperar… ¿Era tan malo que por una vez él fuera el que esperar?... Teníamos una pequeña junta en la empresa, no era nada del otro mundo, solo era para ver cómo iba la situación petrolera… Había pequeños invencioncitas que solo invertían en la empresa por unos meses… eso era lo que nosotros no queríamos, lo que queríamos era que invirtieran con nosotros por años… así que por eso hacíamos esa junta.- Nunca llegas tarde, eso es raro… será que en realidad existe otro mundo…
Las paranoias de Naruto no me molestaban del todo.
-Quizá tú padre te hecho de la casa…
-Que dices imbécil, si sabes perfectamente, que es más fácil que yo lo eche a él.
-m… Aún no me explico el porqué de tu tardanza… quizá te envenenaron y estuviste en el hospital… por eso llegaste tarde-. Seguía con sus tonterías mientras caminábamos a la junta.- Ya decía yo que no tenías muchos amigos…
Idiota…
-Tal vez, hoy es el día al revés… ¿Es el día al revés, verdad? ¿Por qué no me dijiste que trajera corbata?
A veces Naruto… en serio me da pena…
-Oh no… cuando te retrasas… es que…- Me volteó a ver, pero yo lo ignore-. Que estabas con una mujer…
Bueno… eso tenía algo de cierto. Caminábamos más lento ya que Naruto se detuvo de repente.
-pero…
-Naruto camina-. Le ordene y seguimos caminando pero el ido con sus pensamientos.
-Pero sí estas enojado con Ino… eso significa que… ¡La engañas!
Oh, no… Naruto me comenzaba a fastidiar.
-No la engaño Naruto-. Suspire.
-Entonces… ¿No dormiste con ninguna mujer?-. Me preguntó. A lo que preferí empezarle a picar.
-m… puede que sí-. La cara de Naruto parecía mármol, y levantó una ceja.
-Sasuke si engañas a Ino, Suigetsu se va a enojar…
-¿Qué pinta Suigetsu en todo esto?
-Sasuke no seas idiota-. ¿Escuche bien?, ¿Idiota?-. A Suigetsu le gusta Ino, desde la preparatoria…
Eso era nuevo… no lo sabía…
-Pero parece que Suigetsu es contento, con que ella esté bien-. Me dijo-. Por eso… creo que no le gustara si se entera que la engañaste.
-No la engañe Naruto…- Le repetí, pero quería molestarlo-. Pero si dormí con otra mujer…
La cara de Naruto, no puede describirse, era pálida, su boca abierta, y sus cejas levantadas.
-¿Con quién?-. Se apresuro a decir, y yo sonreí, mientras retomábamos camino nuevamente-. No me digas que…- Empezaba a sospechar, dudaba que pudiera adivinar-. Una sirvienta.
-No…
-¿La jardinera?
-No…
-¿Panadera?, ¿La del correo?, ¿La mucama?, ¿Plomera?-. ¿Plomera?, Que mierda decía ese tipo-. Oh no será que… - Me miró-. No…
Parecía entender…
-¿La cocinera?
-¿Cocinera? Que mierda Naruto, no hay cocinera… él cocinero es hombre…
-Ah… oh, no-. Me volteó a ver y yo sonreí, parecía no ser tan tonto como pensaba-. Ya eres del otro bando.
-Estúpido-. Dije al momento de golpearlo-. Me gustan las mujeres…- Le aclaré.
-Oh, pero no tenías que golpearme…- Contestó-. Entonces… solo queda una mujer en todo esto…. Pero no creo que…- Me miró y sonreí.
Ya habíamos llegado a la puerta de la sala de juntas. Y su cara mostraba sorpresa.
-¡Te tiraste a la novia de Fugaku!-. Sonreí como nunca, más no le respondí… abrí la puerta y entre, pero él no me siguió parecía estar totalmente shockeado… a parte, no me preocupaba, él no diría nada… Naruto no era un traidor. Solo algo estúpido, e inocente…
Dejarlo sin nada que decir, era de lo más divertido… y casi difícil de lograr…
La junta fue como siempre, los inversionistas tenían miedo de perder… pero de igual forma, quién no arriesga no gana, así que invertirán de cualquier manera, Naruto no dejaba de observarme con los ojos bien abiertos, parecía que seguía shockeado, más tarde le diría… pero verlo morderse las uñas durante toda la junta… no tenía precio… Me divertí bastante.
Salimos de aquella junta y nos pasamos cada quién a sus asuntos, Naruto enseguida me siguió, pero mi padre me detuvo antes de salir… así que Naruto se paso de largo no sin antes dedicarme una mirada preocupada.
-Sasuke-. Dijo Fugaku. Enarque una ceja incitándolo a continuar-. Veras… quería decirte… voy a salir este fin de semana. Y voy a irme un largo tiempo…
-Eso ya lo sé, lo acabamos de hablar…
-Pues-. Su rostro parecía apurado, así que me relaje, y asentí-. Sé que tú y Sakura, no se llevan muy bien…
-¿Y eso que tiene que ver?-. De hecho su novia, me da mucha gracia… aunque eso no le quitaba lo extraña.
-Pues…
-Dilo ya-. Mi padre se puso recto, y me miro a los ojos, tratando de no perder autoridad conmigo, pero él sabía perfectamente que la había perdido hace años.
-Quisiera pedirte que… como voy a estar fuera… que…- No me iba pedir que me pusiera de niñero, ¿Verdad?-. Que la cuides…
-Por favor, ya tiene veinte años, creo que se puede cuidar sola.
-Solo te pido, por unos días…
-No voy a ser niñero…- Me negué. Mi padre me miró a los ojos y respiro profundo.
-No es pregunta.
-¿Y qué es eso, amenaza?-. Sinceramente, no era tanto el que me molestar estar cuidando de su novia… si no que… me molestaba que me ordenara, o que él fuera él que necesitaba algo de mí. A parte… ver rogando a Fugaku, no se ve siempre… y hay que aprovechar cada oportunidad que se pueda…
-Solo te pido algo Sasuke, ¿Qué es tan difícil?-. Fruncí el seño, haciéndome el desentendido-. Por… por favor…
Sonreí, y él lo noto a lo que se puso tenso.
-Lo pensaré…
Bien, estar de niñero no me molestara tanto, no necesito cuidar a Sakura prácticamente… aunque es necia y molesta, no es una niña de 10 años a la que tenga que decirle que hacer… Al parecer mi padre no era tan pedófilo después de todo…
Camine, ya era noche estaba tomando las ultimas cosas de mi despacho, para ir a la casa y dormir un rato… Pero… tocaron la puerta.
-Adelante…
-¿Sasuke?
-¿Qué quieres Naruto?-. Lo había olvidado por completo. Su cara demostraba que se la había pasado todo el día pensando en lo que le había contado en la mañana.
-Etto… yo… estaba pensando en lo que me contaste en… en la mañana y…- Levanto la mirada con el seño fruncido-. Yo creo… creo que…
-Naruto… - Se acercó hacía mí. Ya sabía lo que me iba a decir… "No creo que es buena idea que te acuestas con la novia de tu padre", o "No deberías engañar a Ino", "Suigetsu le va a decir a Ino", "Tú padre te va a desheredar". La verdad me divertía ver su rostro; era una mezcla de miedo, preocupación y sorpresa.- No te preocupes… no tuve sexo con su novia, Sakura…
-¿Qué? ¿Me estuviste bromeando todo este tiempo?-. Su rostro había cambiado de color en menos de dos segundos-. Ni siquiera pude trabajar… ¡No podía ni mirar a Suigetsu ni a Fugaku a la cara!
-jajá-. Me carcajee en su cara-. ¿Por qué? Tú no fuiste el que durmió con la chica.
-No, pero soy tu amigo y te estoy encubriendo… ¿No que no habías dormido con ella?-. Frunció el seño exageradamente...
-Dije que no había tenido sexo con ella, pero la noche anterior dormí con ella-. Por su expresión se notaba que no entendía nada. Lo entendía, era mi misma expresión cuando me entere que Fugaku se abstenía a tocar a su novia.
-Ósea, lo que me tratas de decir…- Empezó Naruto-. Es que… dormiste con ella, sin hacer…
-… exacto…
-¿Y crees que te creeré?-. Me dijo, suspire y tome mi maletín-. ¿Oye a dónde vas?
-A mi casa…- Le informe, saliendo de allí las luces estaban apagadas, ya todo mundo se había ido.
-Quiero conocer a Sakura.
-¡¿Qué?!
-Lo que oíste, quiero conocerla.
-¿Por qué?-. Definitivamente nunca entendería a Naruto.
-Solamente… tengo ansías…- Suspire pesadamente. Naruto parecía un niño.
Bien el siguiente día no fue tan malo, fui a trabajar, nada nuevo, Fugaku hacía maletas… acaparo a más de la mitad de los sirvientes para hacer tres simples maletas, como sea… yo salí temprano aquel día me vestí con ropa informal después de darme un baño, mi simple pijama un pantalón holgado y una playera normal. Ese día parecía uno más de mis días rutinarios no sorpresas, no sustos, no enojos… no nada… todo era paz…
Cerré los ojos mientras bajaba las escaleras, ese día no podía ser más perfecto, agradecí internamente que Fugaku hubiera llamado a todos los sirvientes ya que… no había ruido en la casa, me agradaba en realidad. No gritos, no pláticas, ni un solo susurro. Bajé las escaleras totalmente con los ojos cerrados, no quise abrirlos ni al estar en el suelo. Suspire livianamente, no lo había notado pero la rutina me agradaba bastante.
Camine sin dirigirme a ningún lado en especial, conocía aquella casa como la palma de mi mano, y ahora que estaba tan calmada y vacía de cierto modo, me dieron ganas de caminar y recordar.
Ese día era parecido a los que siempre pasaba después de que Sayuri se había marchado… tan callado, pero ese ambiente también me daba tiempo de pensar… No enojos, ni disgustos, ni gritos, ni…
-¡¡Cuidado!!
No sentí nada más que agua fría en mi pecho, y el suelo en mi espalda.
-¡Argh!-. Me queje, ¿No podía tener un día normal?
-Lo siento Sasuke-. Abrí los ojos y los enfoque en la pelirosa que estaba mirándome desde arriba con una cubeta vacía. Me paré enseguida, y observe mi ropa totalmente empapada.
-¿Qué se supone que haces?-. Le pregunte de mala gana, al momento que me escurría la playera totalmente empapada.
-¿Qué crees que hacía? Pues cargando un balde con agua…- Respondió.
-¿¡Por qué no tienes cuidado por donde caminas con eso!?
-¡Yo no soy quién tenía los ojos cerrados!-. Exclamó casi tirando la cubeta. Respire hondo, mientras me seguía escurriendo lo que podía-. Además me quitas el tiempo-. Dijo rápidamente.
-¿A dónde vas?-. Le pregunte antes que se diera la vuelta, su semblante cambio instantáneamente, su cara se veía entre preocupada y ansiosa.
Cuando se volteó respiro pesadamente, y abrió los ojos más tratando de hablar pero no lo conseguía… camine hacía ella, a paso pesado ya que estaba empapado.
-Ludanz, va a dar a luz.- Me dijo rápido. Mi mente hizo memoria velozmente. Y recordé una de las frases que dijo mi hermana.
-Cuida a Ludanz, dale de comer, y mucho amor… recuerda que es mi pequeña favorita.
Ludanz, fusión de Ludwig van Beethoven y Franz Schubert; su músico y compositor favoritos.
Ludanz, la mascota de Sayuri. La perrita doberman… a la que le temía Naruto.
Ludanz…
-¿Va a dar a luz?-. Pregunte. Sakura asintió, nerviosa-. ¿Conoces a Ludanz?
-Sí, Sasuke por favor, ¡Dime que sabes cómo hacer de comadrona!-. ¿Comadrona? Se refiere a partero…
-A-ah ayudar a las mujeres a tener a sus bebes?…- Seguro estaba entendiendo mal.
-Así es-. Respondió rápido. Negué con la cabeza.-Es que… no encuentro a Lorena ni a nadie… ¿Y ahora qué hago? Lud, me necesita… es su primera camada.
-¿No se supone que tendría que ser parto Natural? Es decir, es un animal-. Dije lo más razonable que pude haber dicho. Ella abrió los ojos indignada.
-Eres hombre, no entiendes… pero el parto, es una de las cosas más importantes en la vida de una mujer… y ciertamente, Ludanz, es su primera vez, es madre primeriza y debemos estar con ella en estos momentos.
-¿Qué? Escucha, no.- Me estaba impacientando, y el frio que me llegaba por mi ropa mojada no era muy placentero que digamos-. Y a todo esto… ¿Por qué el agua fría?
-Pues…- Su rostro me volteó a ver… y abrió la boca pensando algo-. Desde chica eh escuchado que se necesita agua en los partos, pero no tengo ni idea para que…- Contestó.
-Es para limpiar lo que manchan… de cualquier manera, no se usa agua helada-. Contesté, había leído algo sobre eso.
-¡Entonces tú sabes algo!-. Me dijo entusiasmada, me tomo de la mano y me arrastro por el salón ignorando completamente el hecho de que estaba todo el piso mojado. Corrí tras ella, ya que temía caer al frenarme, ya que mis pies resbalaban a cada vuelta que corríamos.- Apresúrate.
-¿Qué? Si tú eres la que me está jalando-. Le dije, pero me ignoro, pronto salimos de la casa, y corrimos atravesando algo del patio para entrar a donde se encontraban los perros, de allí nos seguimos ya que Ludanz no era una perra cualquiera era una perra de casa, no cuidadora, así que tenía un lugar especial. Entramos a su habitación y allí estaba en una esquina, sola estaba acostada y tenía una pansa enorme.
Trague grueso solo la vi, me daba pena. Me miro con ojitos llorosos. Dios que tan horrible era el parto. Sakura tan pronto la vio corrió hacía ella y le abrazo el cuello.
-¿Ludanz estás bien?-. Le acarició el cuello a la pequeña, parecía que respiraba lentamente… temía por su vida… tal vez era exagerado… pero verla en esa posición y tan humilde, tan callada, y calmada, esa perra tan hiperactiva… de alguna manera me rompía el corazón.
Me acerque a Sakura y me hinque a un lado de ella.
-Bien doctor, ¿Y ahora qué?
-Tú eras la que estudió Bioquímica.- Le dije sin pensar. La perra empezaba a aullar, y con ello nuestros nervios aumentaban.
-Bioquímica, es el estudio de los componentes químicos como Carbohidratos, Lípidos, Proteínas y Ácidos Nucleídos, no tiene nada que ver con esto.- Respondió rápidamente, mientras escuchábamos los jadeos de Ludanz, lo que me ponía más nervioso, ambos la empezamos a acariciar para calmarla.
Pero más parecía que necesitábamos que Ludanz nos acariciara a nosotros, ya que nosotros éramos los que estábamos nerviosos.
-De cualquier forma… tu carrera tiene más que ver con eso, que la mía…- Respondí rápidamente. Ella suspiro, a la vez que aumentaba la intensidad de los aullidos de Ludanz. Sus ojitos se abrían y cerraban, acerco su cabeza a las piernas de Sakura y allí la recargo.
Fueron unos momentos tensos en los que ninguno de los dos hacía nada más que ver tensos la reacción de Lud ante la situación… quién parecía que solo esperaba al igual que nosotros, de un momento a otro Lud, aulló y se empezó a quejar… fue cuando notamos lo mojada que estaba…
-Debemos limpiar antes de que la camada llegué-. Le dije, y empezamos a limpiarla. Con un trapo seco limpié, mientras Sakura movía lentamente a Lud a un lugar seco-. No te muevas-. Le dije a Sakura al momento que vi algo blanco salir de la cola de la perra, estaba seguro que me iba a dar un paro cardiaco allí mismo.- C-creo… q-que…
-¿Está naciendo?-. No le respondí pero deduje que por la cara que puse ella entendió acaricio a Ludanz,-. Tranquila-. Le dijo con la voz cortada… - Estoy aquí.
Fue cuando Sakura noto al pequeño bulto blanco por la placenta que asomaba por la cola de Ludanz.
-¡Dios mío! ¡Puja Ludanz, puja!-. Grito como loca.
-¡¿Los perros pujan?!-. Le pregunte histéricamente.
-¡No lo sé!-. Me grito. Estábamos totalmente alarmados, y la perra como si nada, poco a poco la pequeña bolita llena de placenta salió y cayó en el piso. Me atreví a agarrarlo, olía raro y se sentía viscoso, de un momento a otro Ludanz me lo jalo de las manos con su hocico. Le lamió y le limpio la placenta. Ambos; Sakura y yo, estábamos nerviosos.- ¿El bebe está bien?
-Creo que sí-. Respondí.- Parece rata…
Después siguieron los demás fue igual de horrible, nosotros gritábamos, y pujábamos en vez de Ludanz, quién solo estaba acostada lamiendo a sus cachorros. Sakura y yo estábamos sudando, nerviosos, preocupados por la salud de Lud y los bebes, quienes al parecer estaban de lo mejor. Fueron 6 cachorritos, que aún parecíamos no poder identificar el sexo. Pero eso no nos preocupaba, acabamos recostados en la pared totalmente exhaustos como si nosotros hubiéramos tenido el parto en vez de Lud.
Ella por su parte estaba recostada en las piernas de Sakura, mientras Sakura estaba recostada en mi hombro, y yo a la vez en la pared. Estábamos respirando agitadamente.
-Vaya, creo que ah sido el parto más horrible de mi vida.
-Ni siquiera fuiste tú la que daba a luz.
-Lo sé, pero fue horrible…- Me dijo. Y yo reí ciertamente me había asustado un poco, solo un poco… pero todo salió bien.- Fuiste buen doctor.
-Gracias…- Suspire. Pero sabía perfectamente que no había hecho nada.- Y mira que los dos la hicimos solitos…
-jaja, sí, bueno más bien nosotros éramos los que gritábamos, Lud hizo todo por ella misma-. Dijo cansada recargándose aún más en mi hombro, apoye mi cabeza en su cabeza.
-Y yo que pensaba que hoy podría tener un día normal…- Le dije. Y ella rió.
-Oye… ¿sabes dónde estaban todos?
-¿eh?, A pues ayudando a mi padre a hacer sus maletas.
-¿Todos?-. Me preguntó.
-Sí, veras… así es Fugaku.
-mmm… se va en mañana, ¿No?
-No, en dos días…
-Oh, y yo que planeaba a ir a Nueva York…
-¿Nueva York?
-Sí… creo que tendré que ir sola…
-Me temó que no podrás ir.
-¿Qué?-. Se levanto de mi pecho, y me miro.
-Mira… mi padre me puso de niñero en su ausencia… así que no creo que sea buena idea que vayas a Nueva York.- Le explique… No pensará ir a Nueva York, cuando Fugaku no estaba, algo podría pasarle. Además me parecía riesgoso que la novia de un empresario estuviera vagando como si nada.
-oh… ya veo… pero ¿No crees que ya estoy grande para poder salir sola?-. Me pregunto tensándose y poniéndose a la defensiva. Yo suspire, y ella me volteo a ver-. De todos modos, si no puedo ir sola… mi niñero me tendrá que acompañar.
Claro, su niñero… ¿Qué?
-Ni creas que hare lo que quieras cuando Fugaku no esté.- Le aclaré mientras me sentaba. Ella se reincorporo también dejándome levantarme. Acaricie a Lud, y me levante con toda la intención de salir…
-Eso es lo que crees…- Escuche decir a Sakura, y sonreí. Esa niña estaba llena de sorpresas…
**Bien….! ¿Qué les ah parecido? Ok, se que dije que una semana después de postear el anterior iba a subir este… pero que creen… no me gusto del todo como quedo, aparte de que después bloquearon fanfiction… como algunos comprenderán.
Más sobre la vida de Sakura, y la relación SasuSaku… ¿no?
Y no pude dártelo en tu día Eli! Alías Ikamari me siento mal por eso… u_U
¡Feliz cumple!
Bye
Esperen el siguiente… no con ansias… que creo que tardare… depende del numero de reviews, haha es broma.
(Si entras y no posteas, vendrá la niña del aro en la noche y te comerá! ñ-ñ)
Ey los vas a asustar! :O
(Entonces que se te ocurre para que dejen review?)
Om… el que entra, postea! =)
(Wuau… ¬¬)
xD
