A petición de muchas saldrá Itachi! x)

Y saldrá Hinata diferente… solo diré que diferente, descúbranlo por ustedes mismos.

Gracias por la espera.


Lα иovïα de мï Pαđяe


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Neиα-ucнïнα22


Fic Deđicađo: Mαten BFF (f.α.u.n.α.s)


Cαp 6. Tú pαsαdo y un αccidente.

Seguí golpeando sin importarme el hecho que me estuvieran jalando o que Sakura gritaba porque me detuviera, el hombre trataba de defenderse, pero a mí nunca me ha gustado que insulten a las mujeres, y de alguna manera me sentiría impotente de no haber sido por que ahora lo estaba golpeando. Con ayuda de varios hombres me separaron, y con ayuda de dos meseros levantaron al tipo del suelo. Ahora que lo veía bien su cara de unos cuarenta años, y con sangre en el rostro.

-Señor le voy a tener que pedir que se retire—. Articulo un mesero lentamente supongo que el más valiente.

Lo mire lentamente, y con el seño fruncido por su expresión estaba seguro que mi rostro se mostraba impaciente, pero lo que sentía en ese momento no se compara con alguna vez en el pasado. Ni la vez cuando un hombre trato de tocar a mi hermana.

-Sasuke…

Mire hacia abajo a la dueña de la voz quebrantada que me llamaba. Me abrazo de la cintura conteniendo las lágrimas, logre que me soltaran un brazo para tomarla de la cintura. La mire con el seño fruncido, no me gustaba ver a las mujeres llorar.

-Cagh… —. El hombre escupió sangre, y miro a Sakura amenazadoramente—. Eres un-a ramera.

Lo último que escuche de su maldita boca antes de lograr soltarme de los hombres que me sostenía y correr hacía el dándole un puñetazo que lo tiro al piso. Enseguida el gerente apareció y me tomó junto con otros cargándome hacía la salida, escuchaba los gritos de más de una persona, pero sobre todo los de Sakura.

Que esos Malditos no habían escuchado lo que había dicho, estúpidos. Hice un movimiento para que me soltara el gerente y lo mire de mala gana, con furia. El hombre dio un paso atrás y solo cerró la puerta dejándonos a Sakura y a mí fuera.

Respire varias veces para calmarme, y la mejor manera de hacer eso era si no veía a Sakura a la cara, ella solo me haría recordar al sujeto… No me di cuenta cuanto habíamos caminado, ni siquiera sabía qué dirección habíamos tomado, estaba tan ocupado tratando de no pensar en eso que no me di cuenta de los sollozos de mi acompañante hasta que se hicieron más fuertes.

Volteé a mi izquierda y pare al instante sin dejar de mirarla, ella levanto la mirada solo unos mechones rosados cubrían sus ojos pero era notable lo rojos que estaban. Lentamente sin esperar ninguna reacción me acerque hacia ella y pase mi brazo derecho por su espalda, espere a que terminara de llorar… cuando los sollozos cesaron busque su mirada, aún estaba hinchada pero no tanto como antes.

No dijimos nada, poco a poco ella soltó el agarre y me miró a los ojos, por su mirada deduje que quería decir algo… pero no lo dijo. No separamos completamente, y caminamos, unos minutos más tarde empezó a llover. Caminamos apurados a una esquina frente a una residencia, nos instalamos en las escaleras y nos dejamos caer en los escalones. Me senté dos escalones arriba que ella.

Observe como se quitaba la bufanda que había cogido en la mañana, y la ponía sobre un escalón de abajo.

Seguí su ejemplo y yo me quite el abrigo que se había mojado un poco, mire a Sakura. Tenía cosas que preguntarle, y no podía esperar.

-Sakura—. Llamé su atención. Me volteo a ver—. ¿Quién era él?

-Él… él es un conocido… lo conocí hace muchos años—. Las palabras le pesaban, espero unos segundos antes de continuar—. Su nombre es Joseph L. Mankiewicz.

-¿Mankiewicz?—. Repetí el apellido, estaba seguro que lo había escuchado en algún otro lugar.

Sakura suspiro pesadamente y se limpió la cara con las manos.

-Mi padre, no es la persona que Fugaku cree que es—. Baje unos escalones hasta que la cabeza de Sakura llegará a la altura de mi pecho, y se recostara. Y así lo hizo—. Cualquiera que conociera en verdad como trata a sus hijos, diría que sus hijos no son más que un negocio para él, y es la verdad.

-¿A qué te refieres?—. Pregunté.

-Para mi padre, mis hermanas y yo no valemos nada si no estamos casadas con un hombre rico—. Mire como miraba distraída a la lluvia y seguí su mirada, sin perder atención a lo que contaba—. Hace tiempo mi padre me comprometió…

Mi imaginación voló en cinco segundos, entonces ¿Mankiewicz era su prometido?

-Supongo que lo conoces, me comprometió con Itachi Lian.

-¿Itachi?—. Pregunté al recordar a mi primo, el hijo de la hermana de mi madre—. Mi primo…

-Sí—. Respondió mirando mis ojos por una milésima de segundo—. Itachi estaba enamorado de otra chica, y a mi tampoco me apetecía casarme con él. Cualquier otra mujer aceptaría sin chistar, pero yo quería a Itachi de una forma de amigos y él sentía lo mismo por mí… así que ambos decidimos hacer algo, ideamos un plan.

-¿Un plan?

-Así es. En la cena de compromiso, fingiríamos que discutíamos, Itachi me insultaría y yo aventaría el anillo. Claro que la noche de la boda, dramatizamos más aquello… Mi padre me odió desde aquel día.

Trate de imaginarme a Haruno enojándose con su hija, él siempre me había parecido hipócrita.

-No me dejo entrar a la casa, y prometió hacerme la vida imposible. Y cumplió su promesa, no podía estar en ningún departamento… porque Yomel hablaba con él dueño y le pedía despedirme. Por largo tiempo no pude encontrar donde vivir, pasaba de hotel a hotel. Mis hermanos se enteraron de aquello, ellos sabían como era mi padre, así que entre todos me ayudaron.

-A escondidas de tu padre...

-Así es… Tenten le pidió a Neji que me dejara un departamento donde vivir. Sai y Temari me mandaban dinero, Gaara y Hinata me ayudaban en mi escuela, ellos tenían sus contactos para que mi padre no me saboteara en mis estudios tampoco, entonces… él se dio cuenta de que alguien me estaba ayudando, y me privo de trabajar también. No podía encontrar ningún lugar decente donde trabajar sin que mi padre ya hubiera amenanazado al dueño.

-¿No encontraste trabajo?

-Después sí, encontré uno… fue lo más decente que pude encontrar, era de trabajar de mesera en un lugar de ricos, donde iban a pasar el rato sin que la prensa los molestara, lo malo era que…

-¿Qué?

-La mayoría que iba eran hombres—. Me pude imaginar a lo que se refería, Sakura es muy linda, ningún hombre cualquiera la dejaría en paz—. Las propuestas indecorosas por parte de los clientes se dieron a notar, en ese entonces ya había conocido a mi mejor amigo Sasori. Entre él y Gaara a veces iban a ahuyentar a cualquier estúpido que se quisiera pasar conmigo. Allí es donde conocí a Joseph Mankiewicz.

-¿Él te acosaba?

-Era él peor de todos… a los otros les bastaba con ver a mi hermano o Sasori, pero él me seguía y no me dejaba en paz.

Su voz ya no se escuchaba ronca, si no como alguien relatando una historia vieja. Su mirada perdida en la lluvia, me hacía dudar si en verdad estaba consciente de mi presencia allí.

-Un día—. Preste atención nuevamente—. Él me amenazo, pero no era la primera vez así que no le tome mucha importancia, ese día salí tarde del restaurante… Era noche, y hacía frío, sentí eso que sientes cuando alguien te sigue… o cuando alguien está muy cerca de ti.

-Te estaban siguiendo—. Ella asintió.

-Era Joseph, para cuando me di cuenta el estaba detrás de mí, y un hombre más grande enfrente, me imagine que me iban a violar. Estaba acorralada por ellos, me voltee a enfrentarlo, pero su mirada era diferente, parecía un maniático obsesionado. Estaba tan oscuro, pero aun podía ver su mirada, cerré los ojos, el tipo de atrás me tomo de los hombros, y Joseph se acerco y me tomo el rostro. Me moví histéricamente, no quería que me tocaran. Y entonces…

No quise apresurarla a decir lo que pasó después pero dolorosamente me lo imaginaba.

-Escuché un disparo, que los alejo. Se separaron de mi, y miraron a los lados, entonces el segundo disparo se escucho, por la calle y un grito que decía `déjenla en paz´. Los dos se echaron a correr, supongo que ninguno llevaba arma, seguido me desmaye.

-¿Y qué paso?, ¿Qué era?—. Quería preguntar quién, mas no me salió la pregunta.

-Tu padre… — Entonces, todo fue claro para mí. Estaba enamorada de mi padre por el hecho de que la hubiera salvado, o simplemente tenía una deuda con él por eso andaba con él.

-Pero… ¿qué hacía Fugaku allí?

-El era uno de mis clientes, era de los pocos clientes frecuentes con los que lograba congeniar.

-¿Desde ahí empezó su relación?

Sakura se levanto y se sentó en el mismo escalón que yo, para quedar uno al lado del otro.

-Podría decirse, pero empezamos semanas después, empezamos como muy amigos, fue después que me pidió que fuera su novia.

-¿Te sentiste comprometida?

Sakura negó con la cabeza.

-El hecho que me hubiera salvado, solo era un factor para hacernos amigos, pero le gane un cariño, supongo que el suficiente para convertirme en su novia.

La mire, y nos quedamos viendo a los ojos.

-¿Lo amas?—. Le pregunté. Ella miro hacia el frente, para responder.

-Ah—. Suspiró —. Lamentablemente, solo le tengo un gran cariño, no lo suficiente para amarlo.

-Si no lo amas ¿Por qué andas con él?

-Porque… no creo que alguna vez encuentre a la persona que ame, y sea correspondida. No creo que el amor sea para mí. Prefiero ser amada, y tratar de hacer feliz a la persona que me ama.

La forma de pensar de Sakura era totalmente diferente a como creía. Y la forma de actuar de ella era totalmente sufrimiento, fingir que amas a alguien para que él otro este feliz…

-No me malentiendas, no juego con Fugaku… es solo que… el me ayudo mucho, y él también merece ser feliz. Aunque no lo siento como deuda.

No respondí nada, solo asentí, y la invite a salir del lugar donde estábamos ya estaba más claro el cielo y podíamos caminar sin mojarnos.

Caminamos hacia el hotel sin hablar, me dio tiempo de pensar.

Una de mis teorías había acertado acerca de Sakura.

Su relación con Fugaku era un engaño.

Pero aunque haya acertado mi teoría, no era del todo cierto, ya que Sakura no estaba con él por dinero, por lo menos no hay pruebas de aquello.

Subimos al elevador, y caminamos a la habitación. Entramos y Sakura entro a cambiarse, mientras yo me cambiaba afuera. En cinco minutos salió y me pidió que entrara al baño con ella.

No tenía idea porque… hasta que me sentó en la taza del baño—cerrada—. Y se volteó para tomar algo del lavabo. Después entendí, cuando saco un kit de primeros auxilios, había olvidado por completo el hecho de que tenía un rasguño en la frente.

-No debiste haberte peleado—. Me regañó Sakura al momento que me hacía recargar mi cabeza en una caja encima del inodoro.

-No me gustó que te gritaran—. Sakura se sonrojo un poco por eso. Y me empezó a limpiar pero parecía que se le hacía incomodo la forma en la que estaba.

-Disculpa si te lastimo—. Dijo antes de subirse en mis piernas, deje de respirar por un momento, y es que en ese momento me di cuan sugerente se había vestido, tenia puesto un camisón de tirantes, y le llegaba arriba de la rodilla. Ni siquiera sentí el dolor que ejercían sus rodillas sobre mis piernas.

Lentamente saco un algodón y me empezó a limpiar mi herida, mis manos que las tenía a los lados subieron a mis piernas, y sin saber bien lo que estaba haciendo, tome las piernas de Sakura en mis manos. Ella por supuesto, lo noto al instante. Y me miro a los ojos.

-Podrías caerte—. Le dije, ella sonrió con claro gesto de no haberme creído nada, pero no me pidió que quitara mis manos. Y con su permiso, las tome con más firmeza.

Continuó su labor de limpiarla, para después aplicar otro algodón con alcohol, sentía en mi pecho la presión de su pecho contra el mío, pero ella estaba tan distraída que ni siquiera noto que me estaba empezando a provocar.

Tardo unos segundos, y se canso de la posición en la que estaba, cuando ya se me habían dormido las piernas. Y se sentó en vez de hincarse, como ya no alcanzaba mi cabeza, me pidió que la alzara, y así quedamos los dos, cara a cara y solo centímetros nos separaban. Y ella sentada en mis piernas con las piernas a los lados. Siguió desinfectándome y cuando estaba a punto de ponerme el curita, decidí hacerle una broma.

-Sakura—. Me miró—. Te ves muy provocativa hoy.

Enseguida se sonrojo, y se levanto.

-Mi curita—. Le recordó, regreso y me lo pegó de mala gana saliendo rápidamente del baño, sonreí por su reacción. Actuaba como una niña.

Salí del baño, y la vi en su cama leyendo un libro.

Me acerque a mi maleta.

-¿Sasuke?—. Voltee a verla—. ¿Podemos irnos mañana temprano?

-¿Segura?

-Es que… sinceramente, no quiero tener más problemas, ni malos ratos—. Dijo cerrando su libro.

-Si tú lo dices, aunque… no debería ser esa una razón, por la cual quieras irte. No deberías arruinar tu diversión por lo que pasó hoy.

-También extraño Seattle—. Dijo. Asentí, y empecé a empacar—. Si quieres puedes poner tu maleta aquí—. Dijo señalando su cama.

-¿Y dónde vas a dormir?—. Pregunté.

-Pues pensaba dormir con… — Se cayó al instante, y comprendí lo que quería decir, más no comprendía sus razones—. Olvídalo.

Seguí haciendo mi maleta en el piso, cuando termine note como Sakura ya había acabado, y solo estaba viendo los recuerdos que les compro a todos.

Pregunté si podía apagar la luz, ya que era de noche. Me acosté, más no tenia sueño así que decidí como dormía mi acompañante, pero parecía no tener sueño, y a la vez parecía estar temblando.

-¿Sakura?—. Le hable. Y ella abrió los ojos, sin dejar de temblar, aunque lo intentaba ocultar—. ¿Quieres dormir aquí? Hace frío y…

No quería entrar en detalles, pero tampoco quería que me tomara como un pervertido. Se levanto y rápidamente se metió a las cobijas a un lado mío.

Seguía temblando, y tenía los ojos cerrados. Se volteó del otro lado dándome la espalda. Como seguía temblando, me acerque y la abrace por la espalda, ella se puso tensa, mas no dijo nada. Poco a poco dejo de temblar, pero estaba descalza y sus pies aún estaban fríos. Cuando termino de temblar se volteó y quedamos cara a cara, mi mano seguía en su cintura.

-¿Sabes?

Levante una ceja en señal de respuesta, para que continuara.

-He conocido más tiempo a Fugaku, que el tiempo que te he conocido, pero…—. Agrego mirándome—. Ya me he acostado contigo, y con él… no.

Agregó, viéndome a los ojos. Medite sus palabras antes de sonreír. Y caí en cuenta de algo que no tenía planeado, Sakura y yo nos habíamos vuelto más cercanos en este último viaje. Espere a que Sakura se durmiera, para cerrar los ojos, jale mi mano de su cintura, pensando en que podría incomodarla, pero me tomó la mano antes de quitarla. Levante mi mirada seguro de encontrarme con sus ojos, pero ella aún seguía dormida, su reacción fue involuntaria.

Se dio una vuelta y me dio la espalda nuevamente, suspire y deje mi brazo abrazándola. Y me acerqué más a ella, pasó una hora más antes de quedarme dormido.


-¡Sasuke!, ¡Sasuke! ¡Vamos a perder el tren de primera hora!, ¡Vamos!

La voz de Sakura podía ser de lo más molesto en la mañana y más a las cinco de la mañana.

-Aún es muy temprano.

-Pero haremos menos tiempo en llegar.

-Es el mismo tiempo el que hacemos a Seattle, si nos levantamos a esta hora o a las doce.

-Vamos, por favor—. Abrí mis ojos. Y me dedique a observarla con molestia—. No me mires con esos ojos.

-No tengo otros.

-Muy gracioso, Sasuke. Anda, Arriba.

Me levante de mala gana, y entre al baño antes de que me obligara.

Salimos del hotel, y pagamos tomamos un taxi, lo mas rápido posible. Sakura tenía prisa, supuse que por miedo de encontrarse a Mankiewicz. Aunque estábamos en Nueva York, era casi imposible volver a encontrar a alguien aquí.

Sakura se encargo de comprar los boletos. Mientras, yo la esperaba en el andén.

-¿Uchiha?—. Preguntó una voz afeminada, pero me negué a pensar que era la de Sakura. Aunque Sakura fuera mujer no la tenía tan chillona ni afeminada. Voltee a ver quién gastaba mi nombre.

-Kabuto—. Dije de mala gana.

-¡Cuánto tiempo!—. Exclamó a punto de abrazarme, más no lo deje—. Sigues igual de coqueto.

-¿Qué haces aquí?

-Vine a visitar a Orochimaru, dice que me extraña— El par de putos. Y eso que yo quería ser como mi tío Orochimaru—primo de mi madre— cuando era pequeño. Hasta que un día los vi toqueteándose.

Kabuto siguió hablándome de lo feliz que estaba de volver a ver a Orochimaru.

-Y bueno… ¿Tú Sasuke algo nuevo que contarme?—. Me dijo acercándose y tomándome de los hombros. Él siempre coqueteaba con hombres cuando no estaba Orochimaru, aunque obviamente yo no era de su bando.

-Sasuke—. Nunca había estado tan aliviado de escuchar esa voz, me voltee directamente a ella. Me alejé de Kabuto y la abrase de la cintura. Ella se tenso al momento.

-Finge por un momento, luego te explico—. Le susurre. Afortunadamente ella entendió al instante. Y sonrió.

-Oh, y ella es… —Preguntó recuperando la postura.

-Sakura Haruno—. Extendió la mano, y saludo a Kabuto—. Su novia—. Agregó.

-Oh, vaya… que bueno que terminaste con Ino, ella era una chica muy posesiva y criticona.

-Bueno nos tenemos que ir—. Le avise alejándonos sin despedirnos, y caminando de la mano. Entramos al vagón y nos sentamos en nuestros lugares.

-¿Qué fue eso?

-Un gay, que me acosa—. Respondí sin dar mas detalles. Y ella no dejo de reír. Después de que paró, me explicó los planes del viaje, pararíamos en Indiana de allí, a Montana y luego a Washington.

El viaje pasó sin menores problemas, no tuvimos acompañantes, hasta que llegamos a Montana. Fue una pareja de ancianos, que platicaban de sus aventuras de juventud. Sakura parecía una niña chiquita a la que le contaban un cuento de hadas. Como siempre antes de bajar nos bendicieron para que nuestra "relación" durara, pero como siempre no había necesidad de decir que no éramos nada.

-¡Hola Washington!—. Gritó Sakura a los cuatro vientos. Llegamos en taxi a la casa.

Todo estaba muy callado, n siquiera los sirvientes. Caminamos lentamente, y cada uno a su respectiva habitación, me bañe y cambie. No quise desempacar, no estaba de humor.

Cuando ya iba llegando la hora cuando acordamos, prepararíamos algo de comer, ya que no había nadie en la cocina. Sonó el timbre.

Sakura abrió antes de que yo llegara, y la persona que estaba "esperando" cruzo la puerta. Fingió una sonrisa para Sakura, y me miró con furia. Nos quedamos unos segundos, así sin decir nada solo mirando el uno al otro, Sakura se sintió fuera de lugar así que salió del vestíbulo sigilosamente.

-Así que sales sin decirme.

-No te tengo que pedir permiso.

-Sasuke, ¿En verdad quieres que esto funcione?—. La mire con fastidio. Ino era de las personas más molestas que había conocido—. Por que no lo parece…

-Si no fueras tan posesiva, tal vez podríamos tener una relación normal.

-Si pusieras algo de interés, seguramente si seríamos una relación normal. Pero, como quieres que no sea posesiva, si nunca estoy segura si en realidad somos pareja o no.

Nuestra discusión siguió por lo menos cinco minutos más, antes de que nos interrumpiera Sakura.

-Ha ha, etto… perdón por interrumpir, pero… em… estaba desempacando y encontré lo que habíamos comprado en Nueva York. Y…

-¿Y qué?—. La apresure.

-Encontré lo que le habías comprado a Ino—. Dijo sacando una bola de cristal con la estatua de la libertad adentro, y lleno de nieve artificial. Definitivamente yo no le había comprado nada a Ino. Pero no exprese mi rostro de desacuerdo si no que me quede serio.

-¿A mí?—. Preguntó Ino, yo nunca le llevaba regalos, y estaba seguro que no caería.

-La verdad, es que lo convencí de que te lo trajera, de hecho nos regresamos antes por que él decía que quería hablar contigo. Pero… creo que conoces más a Sasuke que yo.

Ino sonrió y acepto el regalo con unas gracias. Aún no podía creer que se lo había creído todo.

-Bueno… Sakura, ¿Ya comieron?—. Ella negó con la cabeza—. Perfecto, porque… también venía a invitarlos a una fiesta, es para mi hermano. Acaba de llegar… y…

-¿Sasori?—. Preguntó emocionada, e Ino sonrió y asintió—. ¿A que hora es?

-En una hora y…

Pero no pudo continuar Sakura, ya había subido a su habitación. Suspire de nuevo a solas con Ino.

-Gracias por el regalo, siento tanto que te tuvieran que obligar. Aunque no me creo nada que estabas ansioso en verme. Te veo en una hora

Salió. Y me encamine a mi habitación.

Salimos en una hora, y a petición de Sakura, pasamos por su hermana Hinata. Hinata era totalmente diferente a su hermana, no es que estuviera fea, de hecho era muy bella pero demasiado callada, solo nos presentamos y el resto del camino se la paso viendo a la ventana, como si hubiera sido obligada a ir. Pero… por un lado, teníamos algo en común.

Llegamos a la mansión de Ino, Sakura salió, y en cuanto entró las miradas de los hombres se posaron en ella, y su hermana. Pero claramente ganó más la atención Sakura por la sonrisa con la que entró. Saludo a todos superficialmente, parecía que tenía prisa. Hasta que sus ojos se posaron en n el hermano de Ino, quién notablemente ya había crecido.

Corrió hacia él y lo abrazó de la misma manera él correspondió.

-Sasori, ¡Te extrañe tanto!—. Le dijo.

-ha, cerezo, años sin saber de ti. Pero… ¿Qué haces aquí?

-Uff… larga historia.

Deje de observarlos, y camine hasta la barra de bebidas. Varios hombres se acercaron.

-Hola Sasuke, ¿Cómo haz estado? Escuche que tu padre se fue de viaje—. Dijo uno, su cara se me hacia familiar. Amigo de mi padre, su nombre era "Mikato" o "Kamiko" no recuerdo. Era un asiático inversionista.

-Hmp—. Él hombre continuó con su monologo. Y yo fingía que escuchaba hasta que se acerco Ino—. Llegaste tarde ya me estoy aburriendo.

-Pero que grosero, anda tenemos que saludar. Y aún no haz saludado a mi padre.

Fuimos a saludar al señor Yamanaka, saludamos más o menos, a más de la mitad de los invitados. Ino me preguntó si ya había saludado a Sasori. Negué, así que fuimos a saludarlo, y para mi sorpresa aún seguía con Sakura.

-Sasori—. Llamé su atención. Él volteó y me miró con una sonrisa.

-Hola Sasuke, ¿Cómo va todo?

-No hay nada nuevo supongo… que te cambiaste de carrera.

-Sí, a diferencia de Sakura la biología no era lo mío, el cine siempre me ha gustado.

Sonreí, y asentí. Ino se fue a saludar a alguien y nos quedamos solamente Sakura, Sasori, y yo. Sasori nos contó sobre sus clases, y la graduación, y que probablemente encontraba trabajo de asistente de un productor en una película, de esa manera ganaría experiencia.

En medio de la comida, en el comedor. Abrieron la puerta del comedor ruidosamente.

-¡¡Ya llegué!!

Ni siquiera quise voltear a ver al rubio de la puerta. Todos ya conocían a Naruto, o por lo menos casi todos. Entro y se abalanzo sobre Sasori.

-¡Pequeño Sasori, mira cuanto haz crecido!

-Naruto solo eres tres años mayor—. Dijo levantándose del piso. Siguieron molestándose hasta llegar a la mesa. Allí el rostro de Naruto se puso pálido. Seguí la mirada de Naruto hasta ver como se posaba en la hermana de Sakura. La chica lo miró a los ojos y lo barrió con la mirada, un rechazo definitivo si me preguntaban. La chica ni se digno a mirarlo bien, pero Naruto era tan tonto que no entendía las indirectas.

Se sentó en la mesa a lado de Sakura y empezó a preguntarle cosas sobre la chica de a lado, nada discreto, tengo que decir, incluso yo; que estaba del otro lado de la mesa, podía oír lo que preguntaba.

Terminamos la comida, y todos pasaron al salón de juegos, allí empezaron las cartas, el billar, y los dardos.

Naruto se acercó a mí.

-¡Sasuke!, ¡Sasuke!

-¿Qué quieres?—. Le pregunté.

-¿Sabías que la hermana de Sakura que sabe de autos, esta aquí?

-Sí.

-¿¡Y por que no me dijiste!?

-¿Tenía que?—. Le pregunté, y el hizo puchero.

-Intentare hablar con ella.

-Pierdes tú tiempo.

-Calla Sasuke. Ahí viene—. Hinata atravesaba justo frente a nosotros—. Disculpa.

Hinata volteó con clara intención de no hablar.

-S-soy Naruto Uzumaki, y…

-¿Y?

Auch, me sentí mal por él.

-Solo quería presentarme, señorita.

-Bueno… creo que ya lo hiciste—. Dijo dándose la vuelta.

Naruto se quedo sin saber que decir, pero la tomó del brazo antes de que se alejara.

-Y… ¿Tú no me vas a decir tu nombre?

-Hinata, ¿Me dejas ir?

Naruto la dejo ir, y se quedo con la boca abierta.

-Te dije que no lo intentaras.

Naruto me volteó a ver con mirada ida.

-Sasuke… creo que me gusta más de lo creí…

Suspire, Naruto no entiende. Minutos después llegó Suigetsu con una entrada parecida a la de Naruto, Ino lo vio entrar y corrió a la entrada por donde yo estaba sentado.

-¡Suigetsu!, Pensé que no vendrías—. Dijo Ino con el rostro iluminado.

-Sí, lo siento se me hizo tarde—. ¿Desde cuando se llevaban tan bien?

La fiesta acabo temprano, nos regresamos en el coche, y dejamos a Hinata en la casa del padre de Sakura. Cuando nos quedamos solos, decidí hablar de su hermana.

-Tú hermana rechazo a Naruto.

Le anuncie con una sonrisa.

Sakura empezó a reír.

-Le dije que no le hablara, Hinata es complicada. Daría lo que fuera por verla enamorada. Pero… como ya te había dicho creo que el amor no es para todos.

-Supongo.

Llegamos a la casa.

-Iré a leer un poco.

-Te acompaño, se me acabaron mis novelas.

Asentí, pasamos el pasillo y entramos a la biblioteca.

La cara de Sakura se ilumino al entrar. Enarqué una ceja al ver su expresión.

-¿Me creerías si te digo que nunca había entrado aquí?

Sonreí y entramos, la biblioteca era grande, debía admitir. Sakura se perdió en el lado de historias y novelas, y yo en el de aritmética, y finanzas. Empecé a leer un libro de Negocios, pero enseguida encontré uno sobre caballos, definitivamente alguien había revuelto todo. No se me ocurrió nadie que lo hiciera, continué leyendo. Me senté en un pequeño escritorio que habíamos acomodado allí.

Iba por la página noventa, cuando escuche los gritos de Sakura.

-¡Sasuke!, ¿Puedes venir?

Cerré mi libro cansado, no es que fuera muy interesante… pero no tenía humor de ir. De cualquier manera me levante, y camine varios pasillos hasta encontrarla, batallando con una escalera.

-¿Qué pasa?

-Tengo miedo—. Enarqué una ceja sin comprender—. No me quiero caer, es que quiero bajar un libro.

-Ah—. Exclame y asentí—. ¿Quieres que lo baje por ti?

-Neh, tengo que intentarlo por mi misma, pero… ¿me detienes la escalera?—. Asentí—. Pero no mires.

Me dijo, por el hecho de que tenía un vestido corto puesto.

-No soy un pervertido—. Le dije.

Empezó a subir por la escalera, buscando un libro en especial. Detuve la escalera por alrededor de cinco minutos, sin preguntar. Pero me cansé y le llamé.

-¿Qué buscas exactamente?

-Un libro de Jane Austen.

-¿Es tú autora favorita?—. Sakura asintió subiendo otro escalón. Busco entre los libros—. Esta desorganizado.

-Sí, ya lo se—. Dijo Sakura—. Ya lo tengo.

Sacó un libro llamado "Emma" pero en ese momento, se fue la luz, y la escalera se movió violentamente por la reacción de Sakura.

-¡¡¡Ahh!!!—. Gritó. Me moví para atraparla, cayó sobre mí, y el impacto hizo que ambos chocáramos con el estante de enfrente. La sostuve de la cintura, y ella me abrazo el cuello fuertemente. Pero… solo sentí que a consecuencia de su caída ahora nuestros labios estaban sellados. Fue tan rápido, como se unieron nuestros labios, fue ella la que separo un poco nuestros rostros. Su respiración continuaba agitada por el susto, y su rostro estaba ardiendo, aún la seguía cargando. Pero por alguna extraña razón no nos podíamos separar del todo.

Me acerqué involuntariamente hacia sus labios nuevamente, y ella no hizo ningún movimiento. Nuestros alientos se mezclaban no podía pensar con claridad… y entonces… volvió la luz. Y con ella la razón. Nos separamos lentamente, y sonrojados.

¿Qué podía hacer estaba apunto de… besarla?

No quería que pensara eso.

-Eh, Sakura yo…

-N-no, te preocupes… fue solo un… accidente—. Dijo rápidamente antes de salir corriendo. Me quede allí toqué mis labios con mi mano derecha involuntariamente.

Y trate de convencerme de las palabras de Sakura, es verdad fue todo un accidente.

Pero… después nos íbamos a besar en serio, estaba seguro. Y eso ya no sería un accidente.

Trate de negarlo. Pero mientras mas lo pensaba mas me confundía, decidí leer un poco para despabilarme.

Tomé el primer libro que estaba en el librero de enfrente, me senté en el piso. Era sobre autos, continué mi lectura. No era tan aburrida, aunque sinceramente lo único que entendía eran los títulos, entonces pasé a la página cincuenta. Y leí en voz alta el subtítulo del capítulo cinco,

-¿Qué tan seguido… ocurren los accidentes?


Eh chicos, ¿Que tan seguido? Upz... x)

Y tenía algo que decirle... Hay algún lector de mi traduccion "Opuestos" aquí?? Por que... la verdadera autora, ha dejado de escribir, más bien borro todas sus historias, y la verdad no se que hacer. Ya he intentado contactarla, pero no la encuentro, este es su profile por si quieren checarlo http: //www. fanfiction .net /u /1812476/ nottnice (sin espacios) La verdad es que me siento super mal... Uff...

Y adivinen que subi un video de besos anime a Youtube yay! haha por si a alguien le interesa dejo el link http: // www. youtube .com/ watch?v=2Ydk2fb3MKw (sin espacios) Use una canción de Ikimono Gakari por si a alguien le gusta... x)

¿Como que la mayoría no conoce a ESO? el payaso asesino, vamos era un clásico por él deje de bañarme una semana x),,,, Ok entonces hoy si no ponen REVIEW! vendra Chocky y te comera xD

(Chocky come?)

Lo que sea que haga chocky, te mata eqiiz..

(No te viola?)

Uyy...

PD: Gracias a la personita no recuerdo quien x(, qe me dijo la diferencia de "ah" y "ha" haha creo que ahora lo uso bien !x) cuidense bye