Ok, se que me odian con pazion y locura...y que si pudieran verme me arrojarian tomatasos o algo asi O.o
Mil disculpas neta que lo siento, *se esconde bajo las cobijas, porque seeeh... sigue dormida*
Seguro les gusta este, demasiado SasuSaku, en exceso...!!
Disfruten...
ை Lα иovïα de мï Pαđяe ை
By:
ைNeиα-ucнïнα22ை
Fic Deđicađo: Mαten BFF (f.α.u.n.α.s)
Cαp dedicαdo Avigail-Natsumi 8. Amiga
Teníamos una nueva inversionista, su nombre era Yone Ioffreda, y tenía un hermano llamado Chris que también estaba en el negocio. Yone era de mi edad, pero había heredado la fortuna de su abuelo al morir, y su padre le dejo tomar cargo de todo el dinero así que decidió invertir en nuestra empresa; una excelente idea. Su hermano no parecía estar tan interesado en el negocio, pero estaba obligado por su padre. Por esta noticia de tener una nueva inversionista había estado muy en contacto con Fugaku, él deseaba infinitamente regresar, y darle la bienvenida a la empresa como se debía a su nueva inversionista, pero al parecer estaba a punto de firmar con un país de Asia por cinco años, lo cual también era buen negocio. Fugaku me obligo a prometer que le daría un lugar en la empresa a Yone, ya que al ser una inversionista tan grande, para él ya era parte de la empresa.
A Yune le tocó de las oficinas grandes que estaban en mi sección, exactamente a un lado de la mía, a mí me gustaba que esa oficina estuviera vacía, por si algún día quería hacer más grande la mía, pero la presencia de ella no me molestaba en lo absoluto, no era una persona metiche, aunque algo hiperactiva. Al hermano de Yone se le ofreció una oficina, pero al parecer con tener que involucrarse un poco en el negocio, ya era demasiado para él.
Con todo esté asunto que duro aproximadamente tres semanas, no tuve ni tiempo de reuniones como las que solía hacer Naruto y Suigetsu. Ni tiempo de hablar con Ino, aunque si le conté del nuevo negocio. Y por consiguiente no hablé con Sakura por todo ese tiempo, así que prácticamente no sabía nada de ella. Difícilmente nos cruzábamos en la casa, a veces no llegaba a dormir por el papeleo, y otras veces llegaba a las tres de la mañana solo para dormir, solo me crucé dos veces con ella una vez fue de salida y al parecer ella también tenía prisa, y la última vez fue en el comedor, para mi sorpresa no parecía molesta por lo que habíamos pasado solamente me miró y medio sonrió… pero no hablamos porque en ese momento llegó su hermana de visita.
Acababa de terminar mis últimos documentos, ahora que lo pensaba… estaba libre, después de varias semanas tenía un respiro. Tenía ganas de salir de esa maldita oficina, podía ir a la casa dormir un poco o tal vez hablar con… lo borre instantáneamente de mi mente, no hablaría con Sakura… mejor hablaría con Ino, ella tenía razón, no parecíamos pareja y aunque a veces era un poco molesta ella alguna vez fue mi mejor amiga, y por algo era mi novia.
Tomé mi sacó y salí, encendí el auto con dirección a la casa de Ino. Al llegar deje mi auto en la entrada, y entré, pregunté por Ino y el sirviente me señaló la entrada al salón. ¿Hay una fiesta?, ¿Por qué Ino estaría en el salón? Abrí la puerta y me quede allí con la mano en el picaporte, y mis ojos no creyendo lo que veía…
El salón de Ino, fue construido con salida al jardín y en vez de una simple puerta, construyeron como un balcón con escaleras, el balcón tenía vista al jardín y la fuente, e Ino solía decir que era un balcón para los enamorados... pero aún no entendía que hacía Ino allí, y lo que menos podía comprender era porque estaba Suigetsu con ella.
Me acerqué, Suigetsu la tomaba de la cintura viendo a la fuente, e Ino se recargaba de codos al balcón.
-¿Interrumpo algo?— Ino se separó notablemente sorprendida, mientras Suigetsu volteaba sonriendo, al parecer no comprendía la gravedad del asunto.
-¿Qué haces aquí?—preguntó Ino mordiéndose el labio, y haciéndose rulos con los dedos en el cabello: lo que es signo de nervios, siempre lo hace.
-Pensaba pasar un tiempo con mi novia, pero ya veo que encontró un acompañante—mi mirada en ningún momento se quito de la de Suigetsu, y él no parecía intimidado en lo absoluto.
-Eh… Sasuke no es lo que parece, yo…
-Sólo vine a visitarla Sasuke, es mi amiga—dijo Suigetsu ayudando a Ino.
-No pensaba que los amigos se vieran a escondidas.
-No es a escondidas, o ¿Me estás prohibiendo ver a Ino?
-Sólo quiero que te quede claro qué es mi novia, y estás sobrando en nuestra relación.
-Sasuke basta—dijo Ino poniendo una mano en mi pecho y en el de Suigetsu.
-Vayamos afuera—la propuesta de Suigetsu me agrado, y asentí.
-¡No!—dijo Ino.
-Ino no tardamos—la tranquilizo Suigetsu con una sonrisa, y al parecer funcionó.
Caminamos por los pasillos hasta asegurarnos de que estábamos bastante alejados de Ino, y de que ninguna alma escucharía.
-¿Cuáles son tus intenciones?—le pregunté directamente.
-Sasuke…
-No juegues conmigo.
-No estoy jugando, ¿Qué parte de "Ino es mi amiga" no entiendes?
-La parte de "Amiga". Sé muy bien que te gusta Ino.
-¿Y a ti te importa? Porque según yo, hace tiempo que no la vez, y en el momento que sé te da la gana visitarla quieres que esté disponible para ti, estás jugando con ella—dijo cambiando su semblante.
-Mira Suigetsu que no la vea, no significa que esté libre—comencé, acercándome a él y tomándolo del cuello de la camisa.
-Mientras ella me quiera aquí, aquí estaré—dijo soltándose.
-Ella es mi novia—repetí.
-Lo sé… pero no están casados—su sonrisa volvió.
-Ya te lo advertí—entonces ambos sentimos una mirada.
-Ino—dijo Suigetsu acercándose a ella.
-Sui, ¿Puedes irte?—el rostro de Suigetsu se endureció—por favor.
-Claro, princesa.
Después de que se perdieron los pasos de Suigetsu caminando por el pasillo, Ino me hizo una seña para que la siguiera, salimos al jardín e Ino se volteó para encararme.
-Sasuke… Suigetsu se ha convertido en mi mejor amigo
-¿Solo amigo?—le dije despectivamente, la mirada de Ino se endureció.
-Es una persona muy especial para mí, y si tú haces que se aleje de mí, olvídate de que sigamos en una relación y mucho menos siendo amigos.
La voz de Ino hablaba claramente, y sabía muy bien que Suigetsu había llegado a ser para ella aún más especial que yo, y aunque no quisiera admitirlo odiaba sentirme así.
-¿Por qué lo quieres más?
-No es que lo quiera más, Sasuke. Él ha llegado a entenderme, y siempre está allí cuando lo necesito y tú no tienes derecho de prohibirme nada con él.
-Sí así lo quieres, ¿Por qué mejor no andas con él?
Su cara se frustro y bajo la mirada, esa era una respuesta, y aunque no daba por terminada nuestra relación si daba en sospecha la relación de ella y Suigetsu.
-Me voy—avisé e Ino no hizo nada por detenerme.
Caminé apresuradamente a mi automóvil, y lo puse en marcha al momento. Salí disparado de la casa, estaba molestó, no… estaba furioso.
Aparqué mi carro en la entrada de mi casa, y entré disparado, cerré la puerta con fuerza, vi a Sakura en un sillón leyendo pero no el di importancia, a pasos agigantados llegué a mi habitación.
Estúpida Ino, estúpido Suigetsu, estúpida mente… Todo era estúpido y sin sentido.
Abrí la ventana, y me acerqué al balcón me senté estirando mis piernas por las rejillas del barandal.
-Linda vista, ¿No?—me exalté y mire a mi habitación.
-Sakura… ¿Qué haces en mi cuarto?—pregunté recuperando mi postura.
-Quería saber si estabas bien
-¿Por qué no habría de estarlo?
Sentí como se sentaba a mi lado.
-Tal vez porque entraste corriendo como burrito.
La miré con el seño fruncido.
-Bueno la verdad, Ino me pidió que viera como estabas… ¿Peleaste con ella verdad?
-¿Y tú que pintas en esto?
-Entonces sí, ¿Porqué?
La miré y respire profundamente, me tire al suelo y mire al cielo.
-Ino me engaña—dije seriamente.
Pero la risa de Sakura me hizo verla nuevamente.
-¿Qué es tan gracioso?
Me miró sin contener su risa.
-¿Cómo puedes pensar eso? Ino te adora, y Suigetsu es tu amigo.
-También es "amigo" de Ino—puse énfasis en la palabra amigo.
-¿Tienes alguna prueba de que Ino te engaña?—preguntó.
-Los vi…
-¿Los viste?
-Los vi abrazados—solté, y nuevamente esa estúpida carcajada.
-¿Qué?—pregunté recargándome en mis codos.
-Abrazarse no es un delito—me dijo.
La miré fijamente y sonreí.
-Mira quién habla, la que no puede tomarse de la mano con su novio porque cree que es muy apresurado.
-No metas mis cosas con tus cosas personales.
Su mirada cambio, y su risa paró. Como pensé a ella tampoco le agradaba que la molestaran.
Seguí con la mirada en el cielo, viendo las nubes blancas moverse lentamente por el cielo azul, azul… como los orbes de Ino.
-No sé qué hacer—admití, y Sakura me volteó a ver.
-¿Sobre qué?
-Suigetsu ha sido mi amigo desde siempre, al igual que Ino, a Suigetsu le gustaba Ino desde antes que a mí, mucho antes… y yo lo sabía. De cualquier forma anduve con ella, y él no hizo nada, hasta ahora. ¿Qué es lo que pasa?
Sakura suspiro y se acosto al igual que yo.
-En ese caso, el que traiciona serías tú… y probablemente Suigetsu sólo está actuando hasta ahora, porque piensa que ya no te importa Ino como antes. Solo es mi suposición, o quizá quiere que le prestes más atención por eso está más tiempo con ella para ponerte celoso.
Todo tenía sentido, pero no quería tomar acción contra alguno de mis amigos, ni tampoco terminando mi relación con Ino.
-¿Qué debo hacer? ¿Ser buen amigo y terminar con Ino? ¿O hacer a Ino feliz y a Suigetsu feliz ya que si Ino está feliz, él sería feliz?
Sakura rió.
-Sinceramente yo no creo que una persona pueda ser feliz, viendo a la persona amada con otra, aún cuando la otra persona este feliz. Somos humanos, por lo tanto somos egoístas, queremos todo para nosotros mismos.
-Ya sé, pero Suigetsu siempre ha parecido feliz con tal de ver a Ino feliz.
-Suigetsu no es humano—dijo Sakura.
Sonreí por el comentario, y entonces caí en cuenta que estaba hablando con ella y no parecía molesta, ni siquiera parecía recordar lo que había pasado la última vez que tuvimos contacto. Supuse que no era como las demás chicas que se la pasaban dando vueltas a un asunto miles de veces, si no que lo olvidaba y seguía adelante, por alguna razón eso me molesto. El punto era que ella estuviera enojada, y yo fuera el que no le tomara importancia.
-¿No vas a comer?—su pregunta me sacó de mis pensamientos.
-Tal vez en un rato baje—dije reincorporándome en mis codos.
Sakura se levantó, me dio un último vistazo.
-Habla con Ino y Suigetsu—me dijo, antes de irse.
Solte un suspiro, de esos que se contienen por mucho tiempo, hasta que ya no puedes contenerlos, y eso expresaba más o menos como me sentía y como mi mente estaba dando vueltas. Sabía bien que sería lo correcto, dejar a Ino y hacer a mi amigo feliz, pero era demasiado egoísta… no podía hacer eso. Sería como perder ante alguien, y simplemente no podía hacerlo.
Mi estomago empezaba a molestar, y ya no podía ignorarlo así que baje. La comida estaba puesta, y Jacob estaba probablemente en la cocina, no quise interrumpirlo y solo me acerque a mi plato. Termine de comer antes de que Jacob saliera de la cocina, una sirvienta se acerco y recogió mi plato.
Era un día aburrido, pero así era mejor que con tanto papeleo, subí a mi habitación a darme un baño rápido. Me estaba poniendo mi ropa, cuando escuche que tocaban la puerta de mi habitación.
-¿Qué?—pregunté molesto.
-Lo siento, señor Sasuke pero tiene una visita—dijo una voz suave del otro lado de la puerta, una sirvienta.
-Ahora bajo—anuncié.
Baje las escaleras, y vi allí en la puerta a Yone. Me sorprendió verla y más con la ropa que llevaba puesta, un vestido corto color negro muy pegado, normalmente al trabajo iba con una falda debajo de la rodilla y un saco. Sin decir que su lacio cabello castaño claro usualmente lo llevaba en un chongo y esta vez lo llevaba suelto, y sus ojos azules los había maquillado.
-Yone—pronuncié al llegar al salón.
-Hola Sasuke—me saludó acercándose a darme un beso—quería hablar de unas cosas del negocio.
-¿No habíamos terminado?—pregunté.
-Solo unas cifras que quedaron volando, no tomara mucho tiempo y podrás irte a dormir, lo prometo—dijo con su gran sonrisa de niña hiperactiva.
-¿No puede esperar para mañana?—pregunté.
-Me temo que no—suspire pesadamente y asentí, nos dirigimos entonces a la sala.
Invite a sentarse en un sillón a Yone, y yo me senté en uno a un lado de ella, tome la carpeta que tenía en la mano, mientras que ella parecía perdida buscando algo en la casa.
Empecé a leer las cifras—las cuales llevaba un mes leyendo— ¿Qué problema podría haber?
-¿Me podrías explicar?—ordené.
-Oh sí—dijo después de mirar a la puerta—mira, aquí esta donde no coinciden las cifras—señalo un número y leí atentamente, mientras ella volteaba la mirada hacia la puerta.
No encontraba ninguna anomalía con las cifras, ¿Cuál era el problema? Decidí leer el documento completamente para cerciorarme de que todo estuviera bien. Empecé por la primera hoja, normal… todos los párrafos me atrevería a decir me los sabía de memoria.
-Yone… no entiendo que—
-Om—la voz proveniente de la puerta me hizo voltear, igual que a Yone—. Hola.
Sakura saludó, pero parecía más seria de lo común. Llevaba puesto un mini-vestido rosa, pero a diferencia de Yone, yo ya me había acostumbrado a verla con vestidos cortos. Su cabello lo llevaba suelto con unos rulos definidos, y unas zapatillas planas.
-Hola—se levantó Yone, y un pesado ambiente se sintió.
-Ah, Sakura ella es Yone—las presenté.
-Mucho gusto—dijeron ambas. Me senté pensando que Sakura se iría, pero todo lo contrario miró a Yone y se sentó junto mí, demasiado cerca a una distancia que no acostumbrábamos tener.
Empezaba a entender lo que pasaba, y sonreí ante eso. Sakura estaba celosa, y a Yone parecía que no le agradaba Sakura.
-Como decía—capté la atención de Yone—no encuentro ningún error.
-Om… es que al final hacemos la suma y faltan 1,300$ dólares—dijo.
Tomé el papel y lo chequé.
-Probablemente sean los que se ponen en el fondo—dijo Sakura. Ambos volteamos a verla, era verdad.
-Tienes razón—contesté a Sakura—Fugaku pide que siempre se ponga un fondo de dinero por cada inversión, lo decía en el contrato que te dimos—le dije a Yone.
-Oh, debí olvidarlo—dijo mirando a Sakura—. ¿Trabajas en la empresa?
La pregunta era altanera, pero la respuesta ante esto fue una sonrisa.
-No, exactamente.
-Ella es la n—no pude continuar porque sentí la presión de la mano de Sakura sobre mi pierna.
-Algunas veces escucho conversaciones de Sasuke sobre la empresa, es eso—mintió, y a Yone le pareció igual mentira mas no dijo nada.
-Bien, que bueno que estés informada de las actividades de la empresa, pero… ¿Tú que eres de…
-¿La empresa?—terminó la pregunta Sakura.
-Así es—contestó Yone.
-Yo soy…
-Inversionista, pero… de diferente forma—le ayude, y Sakura pareció complacida, mas en ningún momento me vio a mí, nunca despego la mirada de Yone, parecía una batalla de miradas entre ellas.
-Bueno… espero no te ofendas pero quiero continuar la plática con Sasuke a solas, después de todo yo sí trabajo en la empresa—Sakura la miro amenazadoramente, para después pedir auxilio conmigo.
-Em… Yone, pensé que ya habíamos terminado—le dije y ella palideció.
-Em… es que tengo aún algo más que platicar contigo.
Mis ojos volaron a Sakura y ella soltó un suspiro que fue solo perceptible por mí, y se levanto luego de dedicarle una sonrisa—que para mí me pareció la más hipócrita que hubiera visto— a Yone y por último salir.
-¿De qué trata?
-Em… yo—mas parecía que buscaba un tema de conversación, que si tuviera que hablar de algo importante—Pensaba en una fiesta.
-¿A qué te refieres?
-Ya sabes… de… de esas que se hacen en las empresas, escuche que está compañía es la única que no hace fiestas, por eso muchas gente no quiere trabajar en tu empresa.
-Aunque somos los que damos la mejor paga.
-Puede ser, pero aún así…
-Lo pensare.
-Oh, de a cuerdo—dijo rápidamente.
-¿Solo era eso?—pregunté.
-Eh, sí—contestó.
-¿Esto era lo que no podía esperar para mañana?
Su suspiro me desconcertó, seguido de una risa nerviosa.
-No estaba segura de que tuvieras tiempo de platicar mañana, así que mejor prevenir, ¿No?
La mire por unos instantes, y asentí. Había venido por algo, y las ansias de saber ¿Por qué? me estaban matando.
-Ella es decir, Sakura… ¿Qué es de… ti?—preguntó mirando a otro lado, y sonreí, todo esto se trataba de eso.
La mire a los ojos, y sonreí lo que hizo que ella se sonrojara.
-No hay nada de qué preocuparte, no es mi novia—su sonrojo incrementó.
-No lo decía porque me preocupara… yo, no.
-Bueno como sea, ella vive aquí es amiga.
Solamente le di esa información, ya que por lo que veía, Sakura no quería que se enterara de la razón por la que estaba allí.
-Ah, ya veo—totalmente sonrojada levanto su carpeta y se arreglo el cabello antes de levantarse—Hasta mañana Sasuke.
-Hasta mañana—dije levantándome y acompañándola hasta la puerta, donde estaba Sakura quién parecía fingir tener una conversación con una sirvienta… fingía, ya que la sirvienta mostraba en su rostro un matiz de inconformidad que delataban a la pelirosa.
-Hasta luego, Sakura.
-Oh, que te vaya bien Yone—le dijo Sakura rápidamente como si se estuviera muy ocupada para prestarle atención.
Camine y la acompañe hasta su coche, del cual le abrí la puerta para que entrara, intercambiamos unas cortas palabras de despedida, y encendió su auto.
Entré a la casa, y me divirtió que al llegar lo primero que viera fuera una chica—Sakura—con mirada infantil recargada en el barandal de las escaleras, ya sin la sirvienta, con los brazos cruzados sobre su pecho.
-¿Quién era?
La pregunta parecía amenaza, y sumándole su posición… me daban ganas de reír.
-Una inversionista—conteste simplemente deteniendo mi paso frente a ella.
-Pensé que los inversionistas en tu empresa, eran tipos gordos y barbudos llenos de dinero, no una chica con piernas perfectas y vestido corto.
Camine hacia el barandal hasta quedar a una distancia corta de ella.
-Exageras, o acaso… ¿Dices que una mujer no puede trabajar en una empresa, y que los únicos que pueden tienes que ser hombres?, que machista Sakura—le dije seriamente.
-Calla, a eso no me refiero.
-¿No?, ¿Entonces a qué?—pregunté acercándome más, ella sintió aquello y se subió un escalón para sentirse más alta, pero aún así le ganaba.
-Ella parece más… ella… no—la mire fijamente y ella trato de seguir mirándome—no pareció que vino por algo de negocios.
-Ah ya veo…
-A parte la forma en la que estaba vestida.
-Claro—le dije acercándome más, pero esta vez ella no retrocedió—pero me atrevo a decir que… tú vestido está más corto.
La boca de Sakura se abrió en forma de plato, igual que sus ojos, para después fruncir el seño totalmente disgustada, sonreí y la tome de los codos antes de que tratara de irse. Ella no hizo nada solo me miró con el seño fruncido.
-Celosa
Le dije antes de robarle un beso, me acerque rápido y no lo pensé dos veces. Mis labios tocaron los de ella, y aunque fuera un beso robado, duro más de siete segundo. Después del beso, me miró con una mirada de advertencia.
-No, Sasuke—me dijo cuando me acercaba por un segundo beso.
-No tienes porque estar celosa—le dije sin soltarla en ningún momento sus codos en mis manos, y sus manos tomando mis hombros.
-No estaba celosa—se quejó—Es solo que… ten cuidado.
-¿Por qué?—le pregunté juntando mi frente con su frente.
-Solo creo que… busca algo.
-Eso lo sé—los ojos de Sakura brillaron con curiosidad.
Estaba en mi conocimiento que estábamos a los pies de las escaleras al segundo piso, y frente a la puerta—dónde cualquier persona del exterior podría vernos—pero no me importo, había algo en Sakura que me daban ansias de besarla, aun cuando no sentía nada fuerte por ella, más que simple atracción.
-Me busca a mí—le dije, mi intención de hacerla enojar surtió efecto, y sus brazos se tensaron.
-¿Te lo dijo?
-Era muy obvio, no vino a hablar de negocios, quería hablar conmigo… o más bien estar conmigo
Sonaba arrogante, pero las palabras Sakura se las trago literalmente.
-A parte—continué—me preguntó que relación tenías conmigo, así que es muy evidente que de negocios no venía a hablar.
-Pobre, seguro no sabe que—calló al sentir como mis manos pasaban a su cintura, haciendo que nos pegáramos más—tienes…
-Tengo...—lo repetí más cerca de ella, y nuestros alientos se mezclaron.
-Novia—novia. Lo dijo esperando mi reacción, me miro a los ojos esperando que hiciera algo, pero en ningún momento afloje mi agarre, ni mí mirada cambio. Todo lo contrario a lo que Sakura esperaba, en vez de arrepentirme me dieron más ganas de besarla pensando en lo que Ino podría estar haciendo con Suigetsu.
-Prácticamente, no tengo novia—le dije, la acerque más a mí y ella tuvo que subir sus brazos a mi cuello.
-Si tienes—trató de recuperarse un poco y poner distancia entre los dos.
-Ella tiene a alguien más—corte la distancia nuevamente, esta vez sus brazos acercaron más mi cuerpo, y mis manos pegaron su cadera contra mí. Nuestros labios se unieron lentamente, y poco a poco aumento el ritmo, nos besamos intensamente, y entonces abrimos más la boca para dejar a nuestras lenguas explorar, mi mano derecha bajo a su pierna izquierda, la empecé a acariciar y mi boca dejo sus labios para besar su cuello.
-Sa—cuando escuche que iba a empezar a recapacitar, volví a sus labios. Las manos de Sakura dejaron mis cabellos y bajaron a mi pecho, me empezó a abrir la camisa para acariciar mis pectorales.
-¿No que no te gustaba mi pecho?—le dije a Sakura separándome unos milímetros de su boca, en respuesta me mordió el labio inferior.
-¿Qué hacen aquí chicas?—la voz de Jacob quemó mi cerebro y por más que lo odiara tuve que dejar la boca de Sakura, ella hizo lo mismo y se separó subiendo dos escalones.
Voltee a la puerta y Jacob entraba a la estancia, tras de él venían dos sirvientas que supuse vieron todo el espectáculo, venían mirando al suelo y sonrojadas.
-Jacob
-Sasuke, ¿Estabas esperándolas?—señaló a las sirvientas totalmente confundido.
Las mire por un instante y asentí. Volteé hacia arriba, vi como Sakura subía las escaleras lo más calmada que podía.
-Sí, síganme—tenía que dejarles claro que podían decir y que no.
Después de cerciorarme que las sirvientas no dirían nada de lo que vieron (o las despediría). Me di un baño, pero esta vez uno caliente que durara horas, me dio tiempo de reflexionar, lo que a diferencia de otras veces de verdad necesitaba.
Estaba jugando con fuego, pero no me importaba. Fugaku no era nadie, ni siquiera mi padre así que por él mi conciencia estaba tranquila y por otro lado Ino, pensar en Ino me revolvía el estomago, estaba seguro que su relación con Suigetsu no solo se basaba en sonrisas, estaba seguro. Ninguno de los dos era así, Suigetsu aprovecharía cualquier oportunidad con Ino, e Ino parecía quererlo igual.
Aunque por otro lado estaba Sakura, Sakura desde que la vi entrar por la puerta principal sentí algo, presentí algo, empezamos mal, pero nos volvimos amigos. Después sucedió lo del convivio de Naruto y desde entonces nuestra relación ha cambiado, pero no como algo serio si no como un juego… jugar con fuego me repetí mentalmente.
Salí y baje a cenar, pase por el comedor y escuche una voz conocida.
-Otro mes, entonces—dijo con voz neutral—No te preocupes, yo estoy bien. Sí, aquí todo está perfecto.
Fugaku, no se necesitaba ser un genio para saber que Sakura estaba hablando con Fugaku.
-¿No quieres hablar con Sasuke?—aquello llamó mi atención— ¿Porqué más? ¡Por qué es tu hijo!
Camine hacia la cocina, al llegar ahí, y a pesar del hambre que tenía no tenía idea de que quería comer, y no iba a despertar a Jacob por un capricho. Me podía preparar huevos revueltos, pero no encontraba el aceite, camine a la bodega a buscar aceite, pero lo único que encontré fueron vegetales y algo que creí era… ¿pescado?
Opte por algo más sencillo; cereal.
Me acerque a la alacena y tome un tazón, abrí el refrigerador y tomé una caja de leche. Ahora lo que faltaba era el cereal, busque desde la alacena grande que estaba al fondo de la cocina, a los pequeños compartimientos que estaban entrando a la cocina. No encontré nada, ya cuando me estaba dando por vencido de que no había nada de cereal, lo vi… allí en la barra. Aunque juraba que no estaba allí cuando entré, no me importo y tomé la caja, que para mi sorpresa estaba… vacía.
Luego vi el rastro de leche que estaba en la puerta, seguramente el ladrón de cereal. Totalmente hambriento dispuse a robar el cereal que se habían servido. Salí de la cocina y justo antes de que cruzara la puerta la vi… allí con sus manos sosteniendo su tazón de cereal se encontraba Sakura con una sonrisa, supuse de victoria. Seguramente había entrado a tomar el cereal cuando entre a la bodega a buscar algo de comer.
-Tú—dio un brinco cuando escuchó mi voz, y frunció el seño. Esta vez, a diferencia de otros días, llevaba puesto un short y una blusa de tirantes en vez de los mini-vestidos que acostumbraba ponerse.
-Sasuke, ¿Qué haces?
-Trato de recuperar lo que es mío—me acerqué y tome el plato de cereal.
-Te doy la mitad—ofreció y yo asentí, estaba demasiado hambriento para rechazar aquello.
Empecé a comer, hasta que llegué a la mitad.
-Oye, te lo estas acabando—se quejó viendo que no podía contenerme. Levante la cabeza y le devolví el plato. Nunca me había visto en la situación de tener que rogar por comida.
Sakura se acabó su parte al mismo ritmo que yo.
-Te toca llevarlo—me dijo dándome el tazón vacío.
-¿De qué hablas?—me hice el desentendido.
Después de un rato de una lucha de miradas—aun me sorprendía como era de las pocas personas que aguantaba mi mirada—decidimos ir ambos a dejar el plato. A veces mis discusiones con Sakura eran extremadamente infantiles, pero eso me había dejado de afectar desde hace un rato.
Cuando llegamos Sakura puso el plato en el fregadero, y empezó a lavarlo. Como estaba de espaldas decidí molestarla un poco, a parte… esta vez no había sirvientas chismosas.
Me acerqué mientras ella tomaba la esponja, y pase mis brazos por su cintura y mi mentón se posó sobre su clavícula. Sentí su cuerpo tensarse, pero después de unos segundos fingió que no le importaba, y siguió lavando. Me propuse a probar que tan fuerte era su resistencia, así que bajé mi mano acariciando su pierna, y mis labios empezaron a besar su cuello. Su cuerpo reaccionaba como quería, y sus suspiros no se hicieron esperar.
Enjuagó el tazón y volteó a verme.
-¿Te encanta jugar conmigo verdad?—su pregunta no era en forma de broma, ni sarcástica así que puse mis manos a los costados acorralándola en el lavabo.
Aun cuando mi postura decía lo contrario, no tenía nada que contestarle. Su pregunta aunque no lo aparentaba me había dejado sin respuesta, Sí, era cierto que planeaba… algo así como usarla para dos propósitos, para venganza con mi padre, y para vengarme de Ino. Pero cuando ella lo dijo así, ¿Te encanta jugar conmigo? Sonaba como si la estuviera lastimando, y aun cuando al principio me cayó mal, Sakura no había hecho nada más que ayudarme, y ser una verdadera amiga.
-Sera un juego de dos—su voz me hizo volver a la realidad. Me miro fijamente aun cuando estaba la luz apagada, podía ver su rostro y sus orbes verdes por la luz de la luna que pasaba por la ventana—. Y veremos quién sale lastimado.
Después de esto, tomo mi mentón y me besó… esta vez ella tomaba la iniciativa, junto nuestros labios lentamente, intensifiqué el beso. La seguí besando mientras pasaba mis manos, acariciando sus piernas y subiéndola al lavabo, allí ella aprovecho para pasar sus manos por mi torso, llevaba una playera solamente y no le costó nada quitármela entonces me empezó a dejar pequeños besos por mi pecho, y una que otra mordida. No me iba a quedar atrás, así que mi mano acaricio su abdomen y por debajo de la blusa, toque sus pechos encima de un sostén de tela fina. Cuando ella llegó a mi cuello, empezó a dejarme chupetes, esto solo hizo que mi excitación creciera, la acerqué más a mí, y ella abrió las piernas lo que hizo que estuviéramos más cerca de lo que esperábamos.
-Sasuke—dijo recuperando la postura, y poniendo distancia, como siempre lo hacía. Se bajo del lavabo, y se acercó—mañana tienes que trabajar.
-No tengo que ir—le dije, acercándome.
-Mejor vamos a dormir—propuso, saliendo de la cocina.
La seguí, subimos las escaleras y cuando llegamos arriba ella hizo un ademan con la mano diciendo "Buenas noches" lo claro era que estaba demasiado cansada para siquiera darse cuenta que la estaba siguiendo a su habitación.
Cuando abrió la puerta de su habitación volteó hacia atrás.
-Sasuke quedamos que íbamos a dormir, ve a tu habitación—dijo con sus ojos cansados.
-No, dijiste mejor vamos a dormir—recalqué indicándole que no había especificado nada. Entré a su habitación con ella en la cintura y cerré la puerta tras de mí.
La acorralé en la esquina de la puerta y la pared, la subí un poco para empezar a besar su cuello. A pesar de que estaba cansada, reacciono rápidamente y me continuó besando el cuello dejando marcas que seguramente iban a quedar por días.
-Sasuke, no—dijo— tienes que trabajar mañana.
Me le quede viendo por un largo rato, antes de sonreír.
-Tienes razón—Sakura se sorprendió al ver como la bajaba y abría la puerta—mañana tengo que… ver a Yone.
Sike…
Antes de que pudiera abrir la puerta completamente, se cerró fuertemente. Volteé a ver a la culpable de aquello, y me sorprendió verla de esa forma completamente celosa. Puso el seguro de la puerta y con un dedo me dirigió hasta su cama, me tiró y se subió encima.
Estaba a su merced… y me encantaba. Deje que me acariciara, y besara por donde quisiera. Empezó desde mi ombligo y subió lentamente, hasta mis labios. Allí nos besamos apasionadamente, el beso más apasionado que hubiera tenido. Seguramente eran los celos, nota mental: ponerla celosa más seguido.
Nadie que nos interrumpiera, cambie de posiciones. Esta vez era yo, quién jugaba. Mordí su oreja y Sakura soltó una risa. Decidí probar su reacción llevándola al siguiente nivel, mi mano derecha que estaba acariciando sus piernas, voló y pronto estaba bajo el short de Sakura, ella se irguió enseguida al sentir mi mano tan cerca. Mi mirada buscaba encontrar alguna reacción negativa por parte de ella, porque por más que quisiera hacerle lo que quería, sus palabras seguían en mi mente ¿Te encanta jugar conmigo?, aunque no lo parecía su opinión me importaba, ya que no quería hacer nada que ella no quisiera.
Ella notó mi intención, de no hacerle daño y sonrió, se sentó como pudo y me besó. Ahora estábamos ambos hincados uno frente al otro, con mis manos me deshice de su blusa, y empecé a besar su abdomen, mientras ella quería quitarme mis pijamas.
Miré a la derecha y noté el reloj, iban a dar las cinco. Así que esa pesadez en mis ojos no era broma, sí era tarde.
-Sakura—hable, y ella dejo mi cuello para mirarme a los ojos—tienes razón, es tarde.
No quería desvelarla, a parte… sí tenía que ir al trabajo al día siguiente. Por primera vez, yo era el que ponía distancia... no era algo de lo que estuviera orgulloso.
-Bien—sonrió, y me beso los labios en forma de despedida, se volvió a poner su blusa, y yo mi pijama—Night, night.
Me dijo, abriendo las cobijas, pero cuando se iba a meter, me metí junto con ella.
-Sas…
-Me voy a dormir contigo, mi cuarto está muy lejos—alegué y ella no dijo nada, solo cerro los ojos, y yo hice lo mismo abrazandola por la espalda.
-Sasuke…
Hice un sonido algo así como "mmm" para que ella continuara.
-¿Puedo preguntarte algo?
-Ya lo hiciste—le dije pegándola a mí, y recargando mi mentón en el arco de su cuello-hombro.
-Entonces… ¿puedo preguntarte dos cosas?
-Sí—contesté con mis ojos cerrados pero aún consciente.
-¿Por qué… te llevas tan mal con tu padre?—su pregunta me hizo abrir los ojos y tratar de buscar su mirada, pero como estaba dándome la espalda, y estaba tan obscura la habitación se me hizo imposible.
-Mi padre… él no es tan buen tipo como parece—empecé.
Me quede un tiempo meditando, pensando que decirle exactamente, después de todo… Fugaku seguía siendo su estúpido novio.
-No tienes que decirme—se volteó hacia mí, y ahora nuestras miradas se habían interceptado.
La abracé y ella contuvo la respiración por unos segundos para luego relajarse, y abrazarme también.
-Te lo diré, pero luego—le dije y ella asintió.
-Cuándo quieras—lo dijo calmada, empezándose a dormir.
-Gracias por ser mi amiga.
Salió de mi boca, ni siquiera pense en decirlo... pero no me arrepentía eso era lo que en verdad pensaba. Ella busco mi mirada, y sonrió. Nos quedamos así supongo toda la noche ya que al día siguiente al amanecer seguíamos abrazados. Lo que sentía por Sakura, se empezaba a hacer confuso, pero ahora… ya no quería hacerle daño, ni para venganzas ni para nada, porque ella sin darse cuenta con sus acciones se ha convertido en una amiga, una verdadera amiga, y estoy seguro que yo significo lo mismo para ella, o por lo menos algo parecido.
Recuerdo que respire su aroma toda la noche, y no me cansé, porque aunque nuestra relación de amigos no era como se suponía que los amigos se trataran, sentía que Sakura era mi amiga.
Ok... haha pues aqui yo creo que ya notaron que todo lo que relata Sasuke, lo cuenta como si estuviera contando una historia de hace tiempo... y es verdad haha, solo quería darlo a notar más en este capítulo.
Mil disculpas otra vez haha, también a UchihaSasku haha a quién le prometi continuación el viernes, pero hehe. No habia terminado completamente, gomene...
Y adivinen que!! Avigail-Natsumi, va a hacer un dibujo para este fic haha, va a hacer la escena de las uvas y otras mas, no es un amor?? Te quiero Avi (Que ahora es mi hija haha). Ya tengo una gran familia también a mi mami Tsukisaku!
Gracias por sus reviews, porque es mi unica paga por escribir, no me priven de mi paga por favor!!
Si no dejan Review...
Llegara...
VAN HELLSING! haha, y les disparara =) se me acaban las pelis de horror haha, lo siento....!
OTRA COSA!! Les gusto?? y diganme que esperan para el siguiente capítulo siempre trato que mis ideas y las suyas sean parecidas para que el capítulo salga increible =D
Ls Amo!!
