Hola de nuevo! Jejeje antes de leer les quiero informar que mis actualizaciones serán mas lentas debido a que el lunes entro a la Universidad . POR QUEEEEEEEE
xD la verdad no quiero entrar ya que eso es sinónimo de estudiar harto T_T.
LEAN ESTO POR FAVOR: Lamentablemente este será el ultimo capitulo de "Amor y Salvación" que voy a publicar hasta nuevo aviso debido a que Sara solo ha llegado hasta el capitulo 4, ahora solo nos queda esperar a que actualice pronto. Asi que sin mas disfruten la lectura!
Disclaimer: Este fanfic no es de mi propiedad pertenece a Sara YellowFlash quien me ha dado permiso de traducirlo, así como los personajes tampoco me pertenecen si no que son de CS Lewis.
Amor y Salvación
By Sara YellowFlash
Traducción: Flower of Night
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Capítulo 4 - Segundo encuentro
Ben se pasó toda la tarde en la biblioteca, ya por tercer día consecutivo, mas parecía ser algo inútil. No había señales de Susan. Desde que la había conocido hace cuatro días atrás, no había podido dejar de pensar en ella. Quería volver a verla, pero no sabía cómo.
"Han pasado solo tres días... Creo que estoy demasiado ansioso", pensó Ben. Luego renunció a esa causa una hora mas tarde y decidió ir a la cafetería que estaba al otro lado de la calle, ya que el hambre había comenzado a atormentarle.
El lugar era muy acogedor y agradable, y a Ben le encantaba mucho frecuentarlo. Se servía en ella un café capuchino y galletas de mantequilla que eran simplemente divinas. Y él no dejaba de ir, incluso en verano. Ben entonces entró, eligió su mesa y pronto hizo su petición al mesero que vino a darle la bienvenida.
Mientras esperaba, Ben abrió el libro que había traído de la biblioteca y empezó a hojearlo en silencio, cuando de pronto un sonido de una risa femenina llegó a sus oídos. Sus ojos de inmediato se dirigieron en su dirección, y fue cuando Ben sintió que se le paraba el corazón, cuando distinguió a Susan entre esas personas.
Allí estaba ella, con la misma tristeza y melancolía en su rostro. Sus amigos charlaban alegremente y trataban de animarla, pero sus esfuerzos parecían ser en vano. Susan sonrió de vez en cuando, más de una forma triste y sin vida.
De repente, las chicas empezaron a susurrar y luego Susan miró hacia donde estaba Ben, quien se sonrojó de inmediato y hizo que el corazón del muchacho latiera rápidamente. Entonces Ben se dio cuenta que era él que estaban hablando. Ben también se percato de que había estado mirando fijamente a Susan, desde que había notado su presencia, y sin duda sus amigas lo habían notado también.
Había estado tan inmerso en la visión de Susan que no se había dado cuenta de que ni quiénes eran sus amigos, pero ahora era capaz de distinguirlos. Eran Marianne, la hermana de su amigo John y Danna, amiga de la infancia del hermano y hermana. Esa fue una información muy interesante para Ben ya que... Susan y él tenían conocidos en común.
La mesa en donde estaba Susan, se había convertido rápidamente en el centro de atención.
- Ben Whittaker no quita los ojos de ti, Susan! - Exclamó Marianne.
- ¡Su, como tienes suerte! – Dijo Danna
- Es impresión tuya… - hablo Susan
- No lo es! Me di cuenta también, ¡que hace mucho tiempo que no deja de mirarte! ¡Eres una chica con suerte! - Danna respondió.
- No lo conozco bien, pero mi hermano es su amigo, y sé que él es un gran tipo. Rico, bonito y buena persona... Que mejor partido que él? - Marianne dijo, provocando a Susan.
- Deja de decir tonterías… - respondió Susan
- ¿De donde lo conoces, Su? – Dijo Danna
- Nos conocimos en la biblioteca hace unos días, pero apenas hablamos. Se me cayó un libro y lo recogió para mí, eso fue todo... – explico Susan
- Al parecer, eso fue suficiente para que le interesaras... – agrego Danna.
En ese momento, John llego al café y fue a la mesa donde estaba su hermanita.
- ¡Hola, chicas! - dijo mientras se acercaba.
- John, ¡me alegra que hayas venido! – Dijo Marianne, señalándole a su hermano que se acerca a ella - ¿Por qué no invitas a tu amigo a sentarse con nosotros? - Susurró-.
- ¿Qué amigo? - Preguntó John, mirando a su alrededor hasta que se dio cuenta de la presencia de Ben en una de las mesas - Um, sí... Mas puedo saber a que se debe tanto interés?
- Bueno, en realidad el interés parece ser Su... No le quitaba los ojos a Susan desde que noto su presencia. Ya sabes, Susan está siempre sola y triste... y Ben es un gran partido y está siempre solo también... Creo que no estaría nada mal acercar a los dos, ¿qué te parece?
- Tú no cambias, ¿no? Siempre dándotelas de Cupido... - John reía.
- Bueno, yo sólo quiero ver feliz a la gente... - Ella respondió, sonriendo.
- Bueno, es una idea interesante... Pero déjame hablar con él primero.
- Está bien...
- Chicas, voy allí para saludar a Ben y vuelvo enseguida. ¡Espérenme! – dijo John
John se dirigió a la mesa donde estaba Ben.
- Ben, ¿Qué haces aquí? - John dijo, arrancando una risa a Ben, como su amigo él sabía que éste era uno de sus lugares favoritos.
- ¿Cómo estás, John? – hablo Ben
- Um, mejor ahora... - Él dijo, echando una mirada amorosa a Danna, pero sin ser notado por ella.
- ¿Cuándo te le vas a declarar a ella?, ¿eh?
- No sé... Tengo la impresión de que ella me continúa viendo como un hermano. Ya sabes, nos hemos criado juntos, jugamos juntos... Tengo miedo de arruinar nuestra relación si yo digo lo que siento...
- Entiendo...
- Pero no hablemos de mí... Acabo de saber por Marianne que no le quitabas los ojos de encima a su amiga... – dijo John, dejando a su amigo extremadamente colorado.
- Err... Yo...
- Bueno, bueno... Parece que las sospechas de mi querida hermana tienen algún fundamento... – reía John, observando el rubor en el rostro de Ben - ¿Vamos a sentarnos con las damas?
- John, no sé si es una buena idea... Creo que Susan no me quiere.
- No seas tonto, vamos!
John sacó a Ben y lo llevó a la mesa de las niñas.
- ¿Podemos hacerle compañía a las damas? – les hablo John
- Déjate de ceremonias y siéntate luego, John! - Marianne se echó a reír - Hola, Ben! Bienvenido!
Ben saludo a Marianne y Danna y se sentó junto a Susan, quien estaba muy nerviosa por la situación. Su presencia le perturbaba. Luego Susan miró fijamente a Marianne, dándose cuenta de por qué el cuchicheo entre ella y John.
- ¿Cómo estás, Susan? - Ben le preguntó, tratando de ocultar su nerviosismo.
- Estoy bien ¿y tú? - Ella contestó, tratando de mantener la calma.
- Estoy bien también... ¿No te he visto en la biblioteca ... – dijo Ben, inmediatamente lamentándose, ya que inadvertidamente había revelado que la había estado buscando.
Susan se quedó sin palabras por un instante. ¿Había vuelto a la biblioteca en los últimos días con la esperanza de volver a verla?
- Bueno, yo... No he terminado de leer los libros que elegí ese día... - Susan respondió cada vez más huraña desde su silla.
- Entiendo... – dijo Ben, notando la distancia de Susan.
En ese momento, la camarera llegó con los pedidos de los jóvenes y Susan aprovechó la oportunidad para hablar con Marianne y Danna. Ambas habían observado esporádicamente la interacción entre los dos, y no entendían como Susan podía mantener una postura tan distante a Ben, aun cuando estaba al lado de él. Tenía una oportunidad de oro en sus manos y la estaba desperdiciando, pensaron las dos muchachas.
Mientras bebía su café capuchino, Ben observaba en silencio a Susan. Apenas podía creer que había encontrado de nuevo, pero al mismo tiempo, estaba decepcionado con su actitud. Era como si ella se sintiera incómoda con su presencia, era como si hubiera hecho algo a ella y ella no se lo hubiera perdonado... ¿Por qué tenía esa impresión?
Después de hablar sobre diversos temas, la noche finalmente cayó y ya era hora de irse.
- Bueno, me quedo con Marianne y llevaremos a Danna a su casa. Tu puedes llevar a Susan, Ben? - Preguntó John.
- Claro, será un placer... Esta bien para ti, Susan?
- Sí... - Ella le contestó, sin saber lo que estaba haciendo.
John, Danna y Marianne y luego de decirle adiós a Ben y Susan, vitoreaban en silencio para que Susan le diera una oportunidad a Ben.
El camino hacia el albergue duró unos minutos, y Ben se alegró al saber que Susan estaba estudiando en la misma Universidad. Entonces habría más oportunidades para verla cuando se reanuden las clases. Aunque estudien en diferentes edificios, lo cierto es que se la podría encontrar en el camino. Al llegar a la entrada de la vivienda, Ben se bajó del carro y fue rápidamente a otro lado para abrir la puerta a Susan. Ben no quería que ese momento lleguara, pero ya era hora de decir adiós. Le tomó un tiempo para decidir lo que iba a decir.
- Susan... - Ben vaciló un poco, pero se armó de valor para continuar - Desde el día en que la conocí, yo… tenía muchas ganas de volver a verla... y estaba muy feliz hoy. ¿Podríamos vernos otra vez?
- No creo que sea una buena idea – dijo Susan secamente.
A Ben esa respuesta no le sorprendió.
- ¿Por qué no?
- No yo no soy la persona que usted piensa, Ben... Usted no me conoce ...
- Pero yo la quiero conocer... Si me lo permite, claro... - dijo con ternura.
- Escúchame por favor... No estoy preparada...
- Déjeme ser su amigo por lo menos... – dijo Ben interrumpiéndola.
Esta frase le dejó claro a Susan que Ben tenía la intención de ser algo más que sólo un amigo, y Susan se sorprendió por la nueva revelación. En realidad, ella ya lo sospechaba, por la forma en que la miraba no parecía mentir al decir eso. Quería alejarse de él, pero él quería todo lo contrario... Tenía que hacer algo, necesitaba desanimarlo, y debía hacerlo ahora.
- Ben... Le agradezco su amabilidad al traerme aquí, pero me tengo que ir... Adiós... – dijo Susan
- Susan, espere... – le hablo Ben
- ¿Acaso no entiende que yo no quiero nada con usted? ¡Por favor, déjeme en paz! – dijo Susan, entrando rápidamente y cerrando la puerta del alojamiento
Ben se sintió profundamente herido por la reacción de Susan. ¿Por qué le rechazó de esa manera? ¿Acaso le odiaba tanto? Mas ella tenía razón, apenas se conocían entre sí... Y, sin embargo se sentía extraordinariamente atraído por ella. ¿Que le estaba ocurriendo de todos modos? ¿Qué clase de poder era el que ejercía ella sobre él?
Ben siguió de pie unos minutos en ese lugar, sin saber qué hacer. Después de unos instantes, finalmente se metió en el coche y se fue a casa… Su corazón le dolía y no podía contener las lágrimas que insistían en brotar de sus ojos.
No sabía cómo ni por qué, pero estaba profundamente enamorado de Susan. Apenas dos encuentros y ella le había robado el corazón por completo. ¿Cómo era aquello posible? Nunca se imaginó que se pudiese enamorar tan rápidamente de una persona, incluso de alguien que lo acababa de rechazar.
Era evidente que Susan no quería ningún tipo de relación con él, ni siquiera de amistad. ¿Qué hacer entonces con aquel sentimiento tan cruel que estaba que estaba experimentando?
Susan entró en su dormitorio y se dirigió directamente a la botella de whisky que acaba de adquirir. Los acontecimientos de ese día le hacían desear más que nunca unas horas de olvido, y eso era lo que ella quería.
A continuación abrió la botella y empezó a beber. Tenia poca tolerancia al alcohol, por lo que con unos cuantos tragos ya se sentía mareada y con sueño, Susan inmediatamente se echó sobre su cama, sumiéndose en un profundo sueño.
Un sueño comenzó a tomar forma en su mente. Aunque eso en realidad no era un sueño… era un recuerdo...
Susan estaba cómodamente ubicada en el pecho de Caspian, quien la besaba cariñosamente en la frente. La respiración de ambos continuaba acelerada, al igual que los latidos de sus corazones, por lo que acaba de suceder entre los dos.
- ¿Qué crees que sucederá ahora? - hablo Susan
- No sé... Sin importar lo que acontezca, yo se que me quieres...
- ¿Qué pasa si yo...?
- Yo voy a luchar por ti, Susan.
- Caspian, no es tan simple... Nosotros pertenecemos a mundos diferentes. Yo no te estoy pidiendo que luches por mí, no sería justo. Si el deseo de Aslan es que vuelva a mi mundo, no hay nada que podamos hacer.
Caspian miró a Susan con tristeza. Ella tenía razón.
- Si tú te vas... Quiero que sepas que yo siempre te amaré pase lo pase...
- Yo también, mi amor...
Caspian sintió las lágrimas de Susan mojando su pecho desnudo, y suavemente colocó su espalda en la cama, inclinándose sobre ella, y luego la besó. Ella le devolvió el beso con todo su corazón, mientras que sus dedos se entrelazaban con su pelo. ¿Cuánto tiempo les quedaría juntos? Susan quería ese momento durara para siempre... El beso era entonces cada vez más profundo y más apasionado, despertando una vez más intensamente, el deseo satisfecho sólo momentos antes…
Susan se despertó con lágrimas en los ojos, con un tremendo dolor de cabeza y una ira extrema. ¿Era posible que el whisky la estuviera engañando? Ella quería olvidar lo que la hacía sufrir, y no lo recordaba. Y lo estaba logrando, pero fue justo lo que se le hizo recordar aquellas cosas que había oído en su vida cuando estaba con Caspian.
- "Siempre te amaré pase lo que pase." Lo sé... – dijo Susan, irónicamente - me ha amado tanto, que en la primera oportunidad que tuvo se casó con la hija del tal Ramandú. ¡Mentiroso! - Susan lloró, e inmediatamente se puso la mano a la frente. El grito hizo que le doliese la cabeza aún más.
Susan decidió tomar un baño antes de intentar dormir de nuevo. Se quitó la ropa, dejando las piezas en el camino y entró en la ducha. Al salir del agua dejo que cayera libremente en su cara, manteniendo los ojos cerrados, con la esperanza de que el agua le quitara su sufrimiento.
Bueno este el final del cap xD no me queda mas que decir q Su es una mala, como trata así al pobre de Ben ;_;
Como Amor y Salvación tiene hasta este capitulo escrito por ahora, me dedicare a "When it's Love" y a otros fics que posiblemente haga.
Asi que si quieren que siga escribiendo fics de Crónicas de Narnia les recomiendo que lean "No entiendo" y me dejen un bonito review jajaja xD para que me incentiven a seguir escribiendo jejeje.
NOS VEMOS!
ATTE. FLOWER OF NIGHT
