Hola, muchas gracias por leer Cerca de ti, este es el segundo capítulo, muchas gracias por leer y por los reviews ^u^ aunque son poquitos fueron muy motivadores.
"La vida de una persona es similar a el crecimiento de una rosa"- Mai
Cerca de ti
Capítulo II
'Lágrimas frías'
Las sábanas de tela suave rodeaban sus piernas, la ventana estaba abierta, por lo que empezó a temblar, pero unos brazos fuertes la rodearon, y una voz suave le habló al oído.
-¿Quieres que cierre la ventana?- Preguntó, ella no pudo evitar sonrojarse, a pesar de llevar ya un año viviendo juntos, ella seguía siendo tan tímida como cuando era una niña.
-Jeeje- Reía haciéndole cosquillas en el vientre, aquello hizo que deje su sonrojo para empezar a reír tiernamente, la tomó de la cintura en un abrazo para empezar a dar vueltas sobre la cama como a una niña pequeña, ella reía, pero nuevamente el color regresaba a su cara en un tono más suave.
-Te ves tan hermosa cuando te sonrojas- Le dijo despacio, ella juntó sus dedos con una sonrisa
-Muchas gracias…- Respondió aún conmocionada, una brisa fría entraba por la ventana haciéndole temblar nuevamente
–¿Tienes frío?- Preguntó preocupado
-Sí… un poco, creo que se abrió la ventana- Dijo abrazándole
-La cerraré- Dijo firme intentando incorporarse, pero ella se aferró a su cuerpo, mientras desviaba la mirada.
-No te vayas…- Le reprochaba ella
-Pero estás que tiemblas de frío- Dijo abrazándola preocupado, ella iba a empezar a protestar, cuando un grito se escuchó en el otro cuarto, ambos dieron un respingo. El grito continuaba en llanto, el llanto de un pequeño, una joven de cabello oscuro corría precipitadamente a mitad del pasillo seguida por su esposo al cuarto de al lado, la mujer abrió la puerta, para encontrarse con una cuna iluminada por la luz de la luna, ella se apresuró a supervisar, seguida de aquel hombre, y tomó a la criatura entre sus brazos, tarareando una canción de cuna, los ojos azul claro del pequeño brillaban con la luz, para luego reflejarse en el mismo color de los ojos de su padre.
-Parece que se asustó- Dijo Naruto sonriendo
-¿Sí, lo llevamos a dormir con nosotros?- Hinata arrullaba al pequeño que la miraba con ojos inquietos, como no pudiendo cerrarlos- Aunque el doctor nos dijo que debíamos acostumbrarlo a dormir solito
-Algunas veces los doctores no son tan importantes- Dijo Naruto colocando un abrigo de lana sobre su mujer, ella sonrió, y miró al pequeño sonriendo, el pequeño tenía un abriguito, guantes y botitas para el frío "Naruto le puso abrigo al bebé…"- Pensó mostrando una sonrisa maternal
-Es cierto- Hinata acomodó el bebé en sus brazos, mientras Naruto sostenía el abrigo caminando en dirección al cuarto.
Ya en la habitación, Hinata colocó suavemente al bebé sobre la cama y se acostó junto a él, para seguir tarareando la misma canción, aquel día había sido muy cansado para ella, así que su voz se fue apagando, pero al mismo tiempo otra voz empezaba a tararear la misma canción, ella sonrió con los ojos cerrados para caer en un profundo sueño.
El sonido del despertador provocó que abriera sus ojos precipitadamente, para encontrarse con una cabellera castaña, perezosa se levantó a ver la hora que marcaba el reloj, mientras los recuerdos de su sueño regresaban a ella, y una lágrima fría se deslizaba por su mejilla.
No lloraba, al parecer había derramado esa lágrima en sueños, eso dedujo ella gracias a la sonrisa con la que había despertado, tomó un suspiro y tragó saliva, pero la tristeza de su sueño se había quedado hecha pelota en su garganta, miró junto a ella nuevamente aquel ya no tan pequeño bulto junto a ella.
-Hikaru… - Dijo en un hilo de voz, a la vez que recordaba que había llegado tarde la noche anterior, arropó a su pequeño despacio para salir de la cama y estirarse un poco. Ese día lo intentaría nuevamente, alcanzó el periódico que estaba junto a sus pantuflas y fue directo al baño.
Mientras cepillaba sus dientes intentaba encontrar algún anuncio que no esté ya tachado, los únicos que quedaban eran aquellos un tanto sospechosos, ya no era tan ingenua como antes pensó, lo que le arrancó una sonrisa, un bultito en la cama se hizo ver en el espejo, se apresuró en terminar su tarea, se hizo un moño y salió camino hacia la cocina.
Una vez más regresaba a la tarea de todos los días, caminaba precavida por las calles del centro, buscando algún tipo de anuncio en el que puedan ofrecerle algún empleo, la imagen de su cocina vacía en la mañana no era algo agradable para ella, lo único que quedaba eran galletas y algo de mermelada, rebuscó algo en sus ahorros y pudo conseguir lo necesario solo para un desayuno de ese día. Haruno Sakura su mejor amiga la visitaba de vez en cuando, y a veces le ayudaba en casa, ella se ofreció a comprar el desayuno, mientras Hinata agradecía y se apuraba en ir corriendo a arreglar a Hikaru para la escuela.
Iba en busca de algún lugar especial, tenía en cuenta que no podía ser muy exigente, pero sabía que no accedería a aquellos que ofrecen el trabajo de inmediato, tenía en cuenta que eso era un poco peligroso, paseaba mirando hacia otra dirección, cuando una marca en el suelo llamó su atención, era como una especie de entrada a un edificio, en la entrada había un símbolo blanco con rojo, como un abanico, aquello le pareció familiar.
Aquel edificio al parecer era una empresa pensaba ella, las puertas se abrieron invitándola a pasar, en la recepción había una chica muy bonita y sonriente de cabello rubio agarrado en un moño y ojos azul oscuro, Hinata se dirigió a ella no muy segura de lo que diría.
-Buenos días bienvenida a Uchiha Enterprises, mi nombre es Yamanaka Ino. Le puedo ayudar en algo?- Preguntó de corrido, dando una sonrisa amable
-Buenos días Señorita Yamanaka- Respondió Hinata sin tartamudear, hizo una pausa para pensar en lo que diría –Mi nombre es Hinata Uzumaki- Bajó la vista en un gesto de dolor instantáneo, que luego se transformó en seguridad- Estoy buscando empleo, y me preguntaba si no existe alguna vacante – Dijo sonriendo, la recepcionista la miraba atenta.
-Pues… -Respondió dudando –Disculpe, puede retroceder unos pasos- Pidió, Hinata la miró confusa, pero la mirada en el rostro de ella no parecía ser de malas intenciones, después de dudar un momento retrocedió tres pasos
-Este… aquí esta bien?- Pregunto Hinata sonrojándose levemente
-Si, perfecto –Dijo sonriendo, para luego analizarla lentamente de pies a cabeza, se sintió un poco mal por tener que hacer aquello, pero desde que vio entrar a aquella mujer, pudo ver necesidad en sus ojos, luego de descubrir que necesitaba empleo, ella estaba dispuesta a conseguirle una entrevista –Creo que eres perfecta- Dijo la Yamanaka con una sonrisa, solo espera un momentito en esas sillas que están alla- Señaló hacia una especie de sala de espera con una televisión, Hinata miró hacia aquella joven y sonrió agradecida, un hilo de esperanza empezaba a iluminarla.
Tomó asiento para esperar, mientras observaba su entorno, el acabado exterior de aquel edificio parecía ser clásico, pero por dentro era muy moderno, la estructura era contemporánea, y las paredes estaban pintadas con colores vivos, un recuerdo de la noche de ayer regresó a su mente mientras observaba distraída la decoración, por un momento o su instinto le dijo que aquel hombre misterioso con el que se había encontrado la noche anterior tenía alguna relación con el lugar en el que se encontraba justo ahora…
El sonido de un bolígrafo abriéndose y cerrándose la distrajo, dirijo su mirada hacia aquel sonido, abrió sus ojos de la impresión, es cierto! Pensó sorprendida, aquella pluma era la misma que tenía ese tipo ayer recordó.
-Le agrada la decoración?- Preguntó quien sostenía la pluma, Hinata dirigió los ojos hacia su interlocutor, sin dejar el asombro, aquello arrancó una sonrisa al hombre que sostenía la pluma –Que ocurre?- Dijo sorprendido
-U-usted… -Dijo Hinata intentando quitarse la cara de sorpresa –No… Disculpe, le confundí con otra persona- Dijo mirando nuevamente la decoración –Sí, me gusta mucho, le da al lugar un toque moderno, sin quitarle la elegancia- Dijo más tranquila, el hombre junto a ella sonrió, y ella le devolvió la sonrisa, para luego recordar el "No debes de hablar con extraños" que siempre le repetía su madre, en especial alguien con gafas oscuras y saco negro pensaba, vio como la recepcionista le hacía señas indicándole que se acerque.
-Me tengo que ir- Dijo tomando su carpeta en manos y poniéndose de pie, pero junto a ella ya no había nadie, miró a su alrededor, y vio salir a la misma persona por la puerta de entrada, no le tomo importancia, pero al dar la espalda sintió un leve escalofrío similar al sentimiento de cuando a alguien le clavan la mirada.
-Ánimos – Le dijo la recepcionista con una sonrisa –Este es el lugar donde debes ir- Le entregó un papel rosa con el piso y con quién tenía que hablar
-Muchas gracias – Dijo Hinata sonriendo sinceramente a la vez que abrazaba su carpeta y sostenía el papel nerviosa, para luego seguir camino al ascensor.
Qué bueno que no vino con una blusa muy abierta pensaba la rubia al sentarse de golpe en su silla. Estoy segura de que será contratada, no creo que esa carpeta le sirva de mucho… aquel pervertido no se interesa en eso…
Ir a: Oficina de recursos humanos 10mo piso
Hablar con: Ab. R. V.
Leía Hinata al subir por el ascensor.
Fin
Capítulo II
Nota de la autora: Espero que les haya agradado este capítulo :D Ren-san, Reika-chan. Hinata-sama fue esposa de Naruto-kun :3 por eso es Uzumaki, pero han pasado muchas cosas desde que eso sucedió :S. Muchas gracias por los animos Juno, no sé como puedo darte palitos de queso kannai XD pero te aseguro que lo haré :D de alguna manera XD.
Gracias a todos por leer y por sus ánimos, no olviden dejar un reviewsito, ^u^ aunque no es obligación sip.
Los personajes de esta historia pertenecen al anime Naruto de Masashi Kishimoto.
Esto es una historia aficionada, no forma parte del anime o manga.
