Disclaimer: los personajes son de Meyer, la trama es mía.
Muchisimas gracias por todo su apoyo en esta historia. Les comento esta historia tiene en los capitulos los puntos de vistas de los dos personajes (Edward y Bella) porque necesito que vean los dos lados de la moneda, los dialogos no se repiten mucho, solo una o dos lineas ;)
CAPITULO 2
MINTIENDO
EPOV
Di varias vueltas en el incomodo sofá, así que decidí vagar un poco por el apartamento. Fui a la cocina y abrí la pequeña nevera, solo le quedaban tres huevos, medio cartón de leche, queso y pan. Incluso para una persona sola, era muy poca comida para unos cuantos días, entonces por qué le dijo a su padre que no necesitaba dinero?
Mañana espero poder conocer todo de Isabella Swan. Antes de regresar a mi improvisada cama, caminé hacia su habitación, tomé el pomo de la puerta y lo giré con cuidado.
A esta niña le vendría bien un buen tirón de orejas, como deja la puerta sin seguro. Su lógica de que si fuera un asesino en sería la hubiese atacado en seguida no tenía sentido. Definitivamente si ella lograba entrar en mi vida, le daría unas buenas charlas de sentido común.
Su pequeña forma estaba recostada en una cama twin, supongo que su tamaño debe ser muy pequeño para caber en esa miniatura de cama y que sobre espacio. Se veía muy graciosa, tenía una pierna fuera de las sabanas y el resto del cuerpo cubierto. Realmente quería saber si era el ángel que parecía ser y mañana mandaría a averiguar sobre ella; con ese pensamiento me recosté en el incomodo sillón, sumergiéndome un sueño intranquilo como siempre.
Me desperté de mi sueño ligero por un canturreo. Me levanté sigilosamente y pude verla moviéndose en la cocina al ritmo de la canción que cantaba. No sonaba exactamente como un coro de ángeles, pero no pude evitar que una sonrisa se plantara en mi rostro. Estaba vestida con unos jeans, una camiseta y convers, como cualquier adolescente.
So she said, "What's the problem baby?" (Entonces ella dice cual es el problema bebe)
What's the problem I don't know (cual es el problema, no lo sé)
Well maybe I'm in love, think about it every time ( bueno, tal vez estoy enamorado, pienso en eso a cada momento)
I think about it, can't stop thinking 'bout it (pienso en eso, no lo puedo evitar)
Removió los huevos de la sartén mientras movía sus caderas. No era tan exuberante como las mujeres a las que estoy acostumbrado a tratar. Pero tenía una belleza que parcia salir de su interior reflejándose sobre ella.
How much longer will it take to cure this (cuanto tiempo pasara para curar esto)
Just to cure it 'cause I can't ignore it if it's love (curarlo porque no puedo ignorarlo si es amor)
Makes me wanna turn around and face me (me hace querer girar y enfrentarme)
But I don't know nothing about love. (Pero yo no sé nada del amor)
No puede evitarlo y me paré justo detrás de ella, era mucho más pequeña de lo que yo hubiera pensado si llegaba a mi pecho seria mucho decir, se veía frágil, no pude dejar de sonreír al verla y canté…por primera vez en años canté…
Come on, come on (vamos, vamos)
Move a little closer (acércate un poco más)
Come on, come on (vamos, vamos)
I want to hear you whisper (quiero oírte susurrar)
Come on, come on (vamos, vamos)
Settle down inside my love (acomódate dentro de mi amor)
Ella se giró y me vio con una expresión de horror, sus mejillas se incendiaron y rompió el contacto visual conmigo.
--Buenos…buenos días Anthony, espero que hayas dormido bien, lamento haberte despertado, puedes sentarte ya casi está listo el desayuno.—me dijo rápidamente antes de girarse y sacar un plato de la despensa.
--No tenías que hacerme desayuno Bella, puedo comer cualquier cosa cuando llegue a mi apartamento—le respondí.
--No te preocupes tengo mucha comida en la nevera para una sola persona, seguro se echaría a perder si no la uso pronto—dijo sin mirarme, pero sus hombros se hundieron un poco al igual que su cabeza y aunque no hubiera hecho esos gestos físicos, después de haberle echado un vistazo a su nevera anoche, sabía que era una mentira.
Se giró y colocó frente a mí un plato, con huevos y jamón. Me entregó un vaso de leche. Ella se sentó frente a mí con un vaso que contenía tres dedos mientras el mío estaba rebosante.
--No vas a desayunar?—le pregunté enarcando una ceja.
--Ya desayune…--dijo tomando el vaso de leche y tomándose un trago. Sacudí mi cabeza, era imposible que yo me iba a comer toda su comida y ella se iría sin nada en el estomago que no fueran tres dedos de leche. Me levanté y saqué un plato de la despensa lo llevé a la mesa y partí mi desayuno por la mitad. Le quité el vaso de leche y serví la mitad del mío dentro del suyo.
--Come—le dije autoritariamente mientras colocaba el plato y el vaso frente a ella. Ella me miró y su rostro quedo en blanco—Se va a enfriar—le dije llevándome el tenedor a los labios con un poco de jamón. Ella asintió como una niña regañada y empezó a comer.
--De dónde eres originario…tienes un acento raro—soltó de pronto y se tapó la boca como si se le hubiera escapado eso.
--Nací en Chicago, pero he vivido casi toda mi vida en Londres—le dije, bueno al menos podía decirle esa verdad, no revelaba mucho de mí.
--Por qué regresaste a los Estados Unidos? Claro si quieres decirme—dijo comiendo, un poco de huevo le quedo en los labios y sacó su pequeña y rosada lengua para recogerlo. Me removí en mi asiento, teniendo una muy clara idea de lo que esa lengua podría hacer.
Concéntrate Cullen, no puedes darte el lujo de cometer errores. Me regañé a mí mismo.
--Mi jefe vino a vivir aquí por negocios, así que tuve que venir con él—le dije encogiéndome de hombros, era cierto Masen había tenido que seguirme hasta América.
--Tu familia se quedo allá, tan lejos?—susurró apenada como si pensara que había lastimado mis sentimientos. Era extraño no me ha preguntado en que trabajo, era como sí no le importara.
--Sí, mi familia quedo en Inglaterra—le dije con naturalidad—Cuántos años tienes Bella?
--Dieciocho—susurró y luego se mordió el labio inferior. Mis ojos se quedaron fijos en ese labio que yo quería succionar entre los míos.—y tú?—preguntó sacándome de mi ensoñación.
--Veintisiete años—le respondí honestamente. Era mucho más joven de lo que pensé originalmente. Bueno al menos era mayor de edad, sí llegábamos a algo no sería un pedófilo.
--Terminaste?—me preguntó levantándose de la mesa y poniendo los platos en el lavadero. La cocina era tan pequeña que no tuvo que dar un solo paso para hacerlo. Asentí y ella tomó los platos y los coloco bajo el chorro de agua. –Te puedo dar un aventón hasta dónde vives o al menos acercarte—dijo terminando de limpiar los platos y poniéndolos a escurrir.
--Vivo algo retirado de la ciudad, puedes acercarme si quieres.—le dije, tendría que buscar la manera de llegar a mi casa, sin dinero, al menos mis llaves aun estaban en mi bolsillo.
La esperé en la sala mientras ella corría a buscar su mochila y su impermeable y tomaba sus llaves de un tazón en la entrada. Abrí la puerta de la casa para ella y la seguí hasta el pequeño elevador que nos llevaría a su auto. Dentro del pequeño espacio el aire parecía estar cargado de electricidad, tenía ganas de volver a rozar su delicada piel…pero me controle… demonios que soy ahora? Un adolescente? Ella se removía nerviosa mirando sus zapatillas moverse de un lado a otro.
Por suerte el ascensor se detuvo y salimos a un estacionamiento techado, en el que habían carros bastantes modestos, pero el que me llamó la atención fue una trampa de muerte de color rojo, era un pick up que muy bien podía haber sido manejado por mi abuelo cuando había sido nuevo, pero lo que me sacudió más era que parecía nos dirigíamos hacia ella.
--Ese es tu auto?—le pregunté casi con horror. Ella se giró y entrecerró sus ojos mostrándose "amenazadora", yo solo quería reír al ver su cara.
--Si, lo es—me dijo levantando su mentón para mirarme. Caminó fieramente y quitó el cerrojo con la llave, cuando puso su mano en la manija de la puerta esta no cedió. Ella con toda la gracia de la que era posible puso un pie en el vagón y tiró con todas sus fuerzas para abrir la puerta.
Yo no pude evitar sonreír, toda la situación era muy cómica, la tome de la mano y la lleve a su lado del auto, la electricidad seguía pulsando y eso hizo que apretara mi agarre. Traté de abrir la puerta y no pude.
--Esa puerta no abre—murmuró muy bajo volviéndose roja. Eso fue demasiado para mi, mis carcajadas empezaron a llenar el estacionamiento—No te rías y ahora sube tu trasero a mi auto para podernos ir—me haló de la mano hasta el otro lado y se subió torpemente teniendo que saltar el freno de manos y la palanca de cambios para llegar al puesto del conductor. Yo aun no dejaba de reírme, cerré la puerta tras de mí.—Deja de reírte, me dijo empujándome por el hombro.—eso me causo mucha más risa, por dios tenia años que no me reía, se podría decir que desde hace casi diecisiete años, no soltaba una carcajada.
El estacionamiento se llenó de un ruido ensordecedor que me cortó la risa, miré de donde salía el ruido para darme cuenta que era del motor.
--Aun no te has quedado sorda?—hablé sobre el ruido del auto.
--Anthony Masen estas buscando que te deje en este mismo lugar. A demás ya no suena tan fuerte, Jake lo arregló antes de venir a Seattle.—me dijo defensiva.
--Es bueno saberlo que está arreglado…no quisiera saber como sonaría si siguiera descompuesto—le dije y volví a reír. Ella se unió a mis risas.
--Dónde te dejo?—me pregunto cuando ya teníamos unos minutos de viaje. No podía decirle que dejara en mis oficinas, no quería que ella supiera nada de mí , bueno podría caminar hasta mi apartamento total no estaba tan lejos del parque.
--Déjame cerca del parque—le dije y ella asintió.
--Vives cerca?—me preguntó.
--Se podría decir…—ella presionó sus labios como si pensara algo profundamente. Cuando se detuvo frente al parque tomó su mochila del suelo. Rebusco y sacó su cartera.
--Toma, no es mucho, pero al menos no tendrás que caminar, no tienes documentos y puedes meterte en problemas además no sabemos si los que te golpearon aun están por aquí—me dijo entregándome diez dólares. Esta niña cada vez me sorprendía más.
--Te los devuelvo esta tarde, te parece bien? Así te puedo invitar un café por toda tu ayuda—le dije ansioso por volver a verla.
--No tienes que molestarte en serio, seguro tienes que trabajar o algo más importante que hacer—me dijo avergonzada, como si pensara que me sentía obligado a pedirle una cita.
--No me voy a quedar con tu dinero y no tengo nada que hacer en la noche. A demás quiero volverte a ver—le dije la ultima parte suavemente—sus ojos se abrieron mucho, su respiración se volvió superficial cuando mi mano sin permiso llego a su rostro y acarició su mejilla.—Hasta la tarde Bella, cuídate por favor—besé su mejilla y me bajé del auto.
Caminé unos pasos, ella tenía su mano sobre la mejilla que yo acaba de besar. Sacudió su cabeza como aclarando un pensamiento antes de seguir su camino. Yo toque mis labios, nunca antes me había atrevido a besar a alguien en la mejilla a quien prácticamente no conociera.
Tomé el primer taxi que se detuvo y le pedí que me llevara a mi apartamento. Tuve que decirle que me esperara ya que los diez dólares no eran suficientes. El portero de mi edificio amablemente me prestó la cantidad necesaria, después de preguntarme que me había pasado. Llegué al ascensor y digité el código de mi apartamento. Me di un baño rápido y me miré al espejo, mi ceja y mi labio no estaban tan mal, por suerte ya no me dolían, debía reconocer que el analgésico que me dio es bueno, solo tenía un moretón en mis costillas, pero nada que no pudiera soportar. Me vestí y tomé mi maletín para dirigirme a mi oficina.
Fuera del edificio me esperaba mi auto.
--Masen—dije asintiendo con la cabeza, entrando al auto. En cuanto arrancó tomé el teléfono del auto y llame a mi investigador privado.
--Demitri…necesito que me consigas si es posible para hoy antes de las cinco de la tarde todo lo que puedas de Isabella Swan, nació en Forks es hija del jefe de policía de ese lugar, tengo entendido que se llama Charlie.—le dije Demitri era el mejor investigador que se podía conseguir, se podría decir que tenía un don natural para el rastreo.
--La hija de un jefe de policía? Seguro será pan comido, le envió un correo cifrado en cuanto tenga la información.
--Gracias—fue todo lo que dije antes de cerrar el teléfono y volver a mirar por la ventana.
BPOV
Llegué a la universidad por costumbre, aun podía sentir en mi mejilla el lugar donde Anthony me había besado, todavía ardía como si me hubiera quemado.
--Por qué tienes esa cara? Oh por dios conociste a alguien?—me chilló Alice al oído.
--No claro que no…es decir sí… pero no es lo que tú piensas—me dije avergonzada.
--Oh vamos Bella cuéntaselo todo a Alice—empezó a brincar a mi alrededor.
--Tomaste café no es cierto?—la miré reprobatoriamente, ella me sacó la lengua.
--No cambies el tema—me obligó a sentarme en una de las bancas.
--Ayer, cuando estaba caminando con Garrett, vimos a un hombre que estaban asaltando, lo golpearon y lo llevé a mi casa para curarlo, como llovió lo deje pasar la noche en mi sofá y eso fue todo lo que paso—le dije empezando a sacar mis libros para la primera clase.
--Dame detalles, Bella!!!—me dijo amenazante.
--Que quieres que te diga Alice? Se llama Anthony Masen, tiene 27 años y es un dios griego…--me llevé las manos a la boca cuando me di cuenta de lo que había dicho.
--Lo volverás a ver no es cierto? Dime que lo volverás a ver!!!—su chillido hizo que varios de nuestros compañeros se voltearan a vernos.
--Sí, Alice lo veré hoy en la tarde, pero no es por lo que tú crees, solo quiere invitarme un café de manera de agradecimiento, ahora deja el escándalo!—le siseé.
--Ese será el hombre de tu vida, el padre de tus hijos, marca mis palabras, Bella!—dijo en secreto. Yo rodé los ojos y me dispuse a prestar atención a la clase.
Suspiré frustrada a mitad de clase…todo lo que había logrado escribir era "Anthony" en todas y cada una de las esquinas de mi cuaderno. Debo de estarme volviendo loca, acabo de conocer a ese hombre y no me puedo sacar de la cabeza.
Las clases terminaron y me dirigí a la librería donde me entrevistaría la señora Copbottom, por suerte la señora era muy amable, la paga no era mucha pero al menos me servía para ayudarme con los gastos, ya solo me quedaban cien dólares de todo lo que ahorre cuando trabajé con los Newton, bueno noventa si resto los diez que le di a Anthony…
Regresé a mi apartamento dejé mi mochila y me dispuse a caminar al supermercado que había a unas dos cuadras. Después de hacer unas compras ligeras en donde me gaste veinte dólares, me dirigí a mi apartamento pensando si en realidad lo volvería a ver…seguramente que no… lo más seguro que solo me dijo eso de cortesía.
Solté un suspiro mientras seguía mirando mis pies para no tropezarme con el aire.
--Si solo miras el suelo, te puedes estrellar con alguien—dijo la musical voz que reconocí como sí la hubiera escuchado toda la vida. Levanté mi mirada para encontrarme a Anthony recostado contra la entrada de mi edificio. Pude sentir que mi sonrisa se hacía enorme.
--Hola!-- Fue todo lo que logre chillar.
EPOV
Había pasado mi mañana entre reuniones y presupuestos, lo primero que había hecho era pedirle a mi nueva secretaria Zafrina que reportara robadas mis tarjetas y cancelara mi celular. Con las tarjetas no podían hacer nada ya que les tenía un numero pin especial y si no lo sabían no podían usarlas. Pero cada vez que tenía un segundo libre mi mente se iba a vagar descansando en esos hermosos ojos chocolates…mejor dicho en la dueña de ellos.
Mi teléfono sonó a eso de las dos de la tarde.
--Cullen—respondí sin mirar el id.
--Le tengo lista la información que me pidió, espero que esta chica no haya hecho nada para ganarse su enemistad…--me dijo algo incomodo--es prácticamente un ángel caído del cielo. Fue voluntaria en el hospital de su pueblo los tres últimos años de su escuela secundaria, sus notas eran unas de las mejores y por lo visto nunca le dio ningún tipo de dolores de cabeza a su padre. Trabajo cuatro veces a la semana en un almacén de deportes y ahora está cursando el primer semestre de literatura en la universidad de Washington. Tengo todos sus datos personales, se los envié hace unos minutos a su computadora y junto con los de su padre, mañana conseguiré los de su madre y padrastro.—me dijo Demitri.
--Te fue muy sencillo conseguir la información.—añadí un tanto asombrado.
--La chica tiene el perfil más limpio que me ha mandado a conseguir, al parecer no tiene ningún esqueleto en su armario.—murmuró casi con asombro.
--Algún interés amoroso en los últimos años?—pregunté "desinteresadamente".
--Ninguno, salía con unos amigos pero todos tenían parejas menos ella—dijo y pude intuir una sonrisa en su voz. Esa información me había alegrado…no tendría que luchar contra ningún fantasma.
--Envíame cualquier información adicional que consigas—le dije antes de colgar.
Abrí mi correo personal e introduje la clave. Lo primero que salió fue una foto de ella, inconscientemente acaricié su perfil con mi dedo…"Isabella" murmuré. Su cumpleaños había sido hace cuatro días, había un registro con sus notas, reportes de felicitaciones y recomendaciones del hospital de Forks, así como de su secundaria.
--Zafrina…--dije presionando el intercom.—dile a Jane que vaya a Wal-mart, y que consiga ropa y zapatos de mi talla. También quiero un auto barato… un volvo…plateado... Que lo entreguen en mi edificio y lo estacionen junto al maserati grancabrio.
Me giré en mi asiento encarando la vista de la cuidad…solo pude pensar una sola cosa…
--Quiero a Isabella Swan para mí y la voy a conseguir…
A las cinco y treinta de la tarde me paré fuera de su edificio dándole gracias a la tecnología GPS, debía reconocer que el volvo era un buen auto, no como los que estoy acostumbrado a manejar, pero no me podía quejar. Toqué el número de su apartamento pero no obtuve respuesta. Me giré y la vi caminar mirando al suelo como si contara sus pasos. No pude evitar molestarla.
--Si solo miras el suelo, te puedes estrellar con alguien—le dije tomándole el pelo. Levantó su cabeza como un resorte y sus hermosos ojos se encontraron con los míos, una amplia sonrisa se extendió por su rostro.
--Hola!—dijo con una voz alta, mordiendo sus labios. Yo gruñí internamente queriendo capturar sus labios.
--Déjame ayudarte—le dije tomando rápidamente el paquete de víveres que traía en sus manos.
Subimos a su apartamento sin decir una sola palabra. La seguí hasta la cocina. Deje la bolsa en la mesa y empecé a sacar lo que contenía. Un cartón de leche, doce huevos, queso, jamón, lechuga, tomate, cereales. Eso era todo? Tendría que asegurarme que ella se empezara a alimentar mejor.
--Yo los guardo no te preocupes, voy a hacer unos emparedados quieres uno?—me dijo, poniéndose los mechones sueltos de cabello tras sus pequeñas orejas.
--Te invito a cenar—solté de repente. Ella lo pensó unos minutos.
--Está bien, pero yo elijo el lugar—dijo tomando los ingredientes para un emparedado. Claro seguro como todas las mujeres querría ir a un lugar caro… No Cullen, recuerda mente abierta primero veamos como sigue la noche.
--Por qué estás haciendo un emparedado?—le pregunte curioso, no le acababa de decir que íbamos a cenar.
--Oh esto es para Garrett—me dijo como si eso me explicara algo.
--Entonces tenemos que esperar al tal Garrett, para poder salir?—voy a matar a Demitri con mis propias manos, él me dijo que ella no estaba involucrada con nadie.
--No, tenemos que llevarle esto al parque y luego podemos salir—me dijo sonriendo. No pude evitar fruncir el ceño.— Vámonos, no podemos llegar tarde, si no Garrett pensara que me asesinaste mientras dormía—tomó el paquete vacio en que venían los víveres y metió el emparedado, me dio la espalda y rápidamente metió las cosas en la nevera, se agacho y sacó una botella de agua que guardo en el paquete del emparedado.—Te vas a quedar parado todo el tiempo en la cocina o vamos a salir?—sonrió sacudiendo su cabello.
Yo aun estaba molesto por el hecho de tener que competir con su "amigo" o lo que sea que fuera ese Garrett, la seguí hasta el elevador, pero cuando ella fue a tocar el botón del nivel de estacionamiento donde guardaba la trampa mortal a la que llamaba auto, tome su mano sintiendo el mismo cosquilleo de esta mañana y marqué el nivel que daba a la calle. Ella miró hacia arriba para verme con curiosidad.
--Vamos en mi auto—le dije y ella asintió. Su mano se sentía tan bien en la mía que no la solté desde que la sostuve en cuanto entramos al elevador. Su mano era pequeña y delicada como todo en ella, parecía que había sido hecha para encajar a la mía.
La lleve a mi auto y la ayude a subir, su rostro esta sonrojado. Cuando tuve que soltar su mano, enseguida extrañe su calor. Di la vuelta lo más pronto posible para estar nuevamente junto a ella.
--Es muy bonito tu auto—me dijo cuando me senté y encendí el auto.
--Era de mi jefe…a él le gustan este tipo de juguetes, ya no lo quería, así que me lo cedió—le dije encendiendo la radio.
--Claro de Luna! No pensé que te gustara este tipo de música—me dijo y luego abrió mucho los ojos—te juro que eso no lo pensé decir en voz alta…--murmuró avergonzada.
--Que tipo de música pensaste que me gustaba? Y por lo visto también tienes buen gusto si has podido reconocer la melodía con solo unos pocos acordes.—la miré de reojo.
--Mi madre escuchaba mucha música clásica cuando yo vivía con ella…era su manera de calmarse, yo solo escucho mis favoritas—sonrió cerrando los ojos transportándose a un mundo de paz donde yo quisiera poder acompañarla.
Nos mantuvimos en un cómodo silencio escuchando la melodía hasta que me estacioné en el parque. Apagué el auto y salí presuroso para abrirle la puerta. Pude ver que no estaba acostumbrada a que la trataran como una dama cuando me miró sorprendida, pero tendría que empezar a hacerlo.
--Gracias—murmuró sonrojándose, yo aproveche y le tomé nuevamente la mano, así el tal Garrett, sabría que no estaba sola.
Empezamos a caminar tranquilamente mientras ella me conversaba de su día en la universidad.
--Entonces conseguiste el empleo?—le pregunté.
--Sí, la señora Copbottom me contrató, es medio tiempo, pero al menos me ayuda a pagar mis gastos—dijo sonriendo orgullosa de sí misma.
--Eso es muy bueno—le dije, pero la sentí tensarse.
--Oh rayos, no dos días seguidos—murmuró antes de ponerse a correr, me quede pasmado cuando la vi correr hacia tres hombres que estaban empujando a un vagabundo. Empecé a correr tras ella cuando la vi trastabillar para estabilizarse hasta llegar a ellos.
--Déjenlo tranquilo, no les ha hecho nada!—les grito mientras sacaba un espray de pimienta de su bolso y los amenazaba mientras ayudaba a levantar al vagabundo que enseguida la colocó tras él protegiéndola. Uno de los tipos se acercó a ella, rodeando al vagabundo, pero yo no iba a permitir eso.
--Vamos cariño, baja eso y no te metas, este asunto es entre el viejo y nosotros, pero puedes dar un paseo con nosotros si quieres—se acercó el hijo de perra y le dijo a una corta distancia.
--Creo que sería mejor que se alejaran de la señorita—les dije sacando la Glock que cargaba en el cinto de mi pantalón. No podía salir con mi guardaespaldas pero tampoco iba a salir desprotegido después de lo sucedido ayer.
--Tranquilo, amigo. Solo estábamos jugando—dijo uno y empezaron a retirarse.
Isabella me iba a escuchar…no puede andar salvando a todos los que tienen problemas arriesgándose ella de paso.
--Bella que te he dicho!—la reprendió el vagabundo mientras ella se agachaba y tomaba un sucia maleta de un charco de agua con premura.—Oh no…--murmuró el hombre derrotado cuando vio la maleta mojada. Yo no estaba entendiendo nada de todo esto…de donde la conocía?
--No te preocupes Garrett—dijo abriendo la maleta y sacando algo que parecía una foto. Así que este es Garrett?—Mary está bien, no se mojó—le dijo entregándole la foto.
--Gracias Bella…--dijo con emoción abrazando la foto contra su pecho. Tomó unas cuantas respiraciones y se recompuso—Pero de todos modos fue muy imprudente de tu parte hacer eso. Sí no hubiera llegado este hombre…Oye eres el de ayer!—dijo cuando me miro.
--Estoy de acuerdo con Garrett, Bella fue muy imprudente de tu parte ponerte en peligro de esa manera. Y sí soy el de ayer… como lo sabe?—le dije extendiéndole mi mano a Bella para ayudarla a levantar.
--Bella y yo hacemos ejercicio todos los días a esta hora—dijo y empezó a reír.
Caminamos hacia una banca y nos sentamos los tres.
--Te traje algo Garrett!—dijo Bella y se puso a rebuscar en su maleta.
--Cuantas veces te he dicho q—empezó a decir él, pero ella lo cortó.
--Qué no es mi deber alimentarte…si la sé. Pero Anthony y yo comimos emparedados y sobraba uno…--murmuró la última parte y yo levanté una ceja. Ella me miró con ojos suplicantes para que la apoyara.
Así que mentía para alimentar a todos… esta pequeña era algo singular.
--Gracias…--le dijo tomando el paquete que le entregaba.—Te tengo un regalo de cumpleaños corazoncito—le dijo dándole una palmada en la cabeza de manera paternal.
Yo estaba viendo todo el escenario como si fuera una película…esta mujer no podía ser real…
--No…--empezó ella, pero ahora fue él quien la cortó.
--No tenía que hacerlo, ya sé que no te gustan los regalos.—se levantó y saco de su cazadora una barra de chocolate que le entregó, volvió a sentarse y empezó a comer su emparedado.—En serio Bella, deberías abrir un restaurante, cocinas como los dioses.—murmuró devorándolo y tomando un sorbo de la botella de agua.
--Cuando me gradué lo abriré y tú serás mi asesor financiero, así tendremos montones de dinero y encontraremos a Mary—le dijo tomando su mano libre.
Ambos miraron el horizonte como si estuvieran perdidos en su mundo personal, no quería romper la burbuja, pero necesitaba saber.
--Puedo preguntar cómo se conocieron?—dije un poco avergonzado por mi curiosidad.
--Pues veras esta pequeña busca problemas—empezó a decir y Bella rodó los ojos, dándole un codazo—Oye es cierto—se quejó riendo y yo me uní a sus risas ganándome una mirada "terrorífica" de parte de ella.—Como decía esta pequeñita se acababa de mudar aquí y se le ocurrió la brillante idea de caminar para conocer los alrededores, se perdió y un tipo empezó a seguirla, por suerte llegó al callejón donde yo estaba durmiendo y tuve que hacerme cargo del lio para poder seguir descansando, desde ese día no me la he podido quitar de encima, pero tengo el mismo efecto en todas las mujeres—empezó a carcajearse.
--Oh cállate!, tú me quieres, acéptalo—le dijo metiéndole un trozo de chocolate en la boca haciendo que Garrett se ahogara y ella se puso a reír, ofreciéndome un trozo del chocolate.
--Nunca he negado eso corazoncito—dijo abrazándola.—Y tu eres?—se giró hacia mí.
--Anthony Masen… el de ayer—dije bromeando, mientras mordía el chocolate que me había dado. Cualquiera que me conociera no podría creer que yo, Edward Cullen uno de los hombres más ricos del mundo estaba sentado en una banca de parque compartiendo una barra de chocolate con un vagabundo y una adolescente. Sí alguien me hubiera dicho esto hace un mes atrás lo hubiera mandado a evaluación psicológica, diablos me lo hubieran dicho ayer en la mañana y hubiera hecho lo mismo.
--Y por qué cargas un arma?—me preguntó sacándome de mis pensamientos.
--No seas impertinente Garrett, eso no es asunto nuestro—lo regañó Bella.
--Soy guardaespaldas—les dije mirando a un grupo de personas que corría frente a nosotros.
--Y no se supone que debes estarle guardando la espalda a tu jefe?—Volvió a preguntar, quejándose cuando recibió otro codazo de Bella.
--Somos varios, además le debo una invitación a salir a esta hermosa y temeraria dama—le dije.
--Cuantos años tienes? Sabes que ella solo cumplió dieciocho hace cuatro días no?—empezó a decir, le iba a responder, cuando Bella se levantó.
--Nos vamos, pórtate bien Garrett y extráñame. –le dijo besando el tope de su cabeza.
--Seguro, niña… cuídate… y cuídala—dijo lo ultimo mirándome fijamente.
--Parece que va a llover, abrígate bien—le dijo preocupada, él asintió mirando el cielo y poniéndose la maleta en el hombro antes de guardar la foto en su camisa dentro de su cazadora.
Tomé nuevamente su mano en cuento tuve oportunidad alegrándome de su calor.
--Mañana a la misma hora!—gritó a nuestras espaldas. Bella levantó su mano libre en señal de que lo escucho.
Me has dado mucho que pensar Isabella Swan… pensé mirándola sonreír. Pero eso lo haría cuando estuviera solo.
--Ahora a donde vamos a cenar?—le pregunté.
Si…. Vendida ya lo sé…. Pero ustedes tienen la culpa. No podía hacerlos esperar semana y media por este capi, así que aquí esta.
Ahora díganme que piensan de "Anthony Masen" el guardaespaldas XD
la cancion es un fragmento de Accidentally in love de los Counting crows
