Sexto Capítulo – Cuñado
¿Qué tu qué? – James pego un grito tan alto que todo Gryffindor se despertó sobresaltado, aunque a la hora que era la mayoría ya estaban en las duchas o baños, o incluso estudiando en la sala común.
Venga, no grites… pero te lo dije nadie se escapa de Sirius Black, al final todas caen a mis brazos – decía un orgulloso Sirius levantando el mentón.
No le veo lógica, enserio – Remus seguía leyendo uno de los libros que nadie sabía de que se trataban.
No, es imposible, Alex no puede salir contigo… NO PUEDE – Sirius miro con mala cara a su "mejor" amigo.
¿y porque no puede? – dijo el moreno más alto.
Porque no, tu eres un… ya sabes y ella es muy pequeña, no sé cómo es que pude dejarte jugar siquiera un poco con ella, debí pararte desde el principio – James estaba alterado caminando de un lado a otro de la habitación casi abriendo un hueco en el suelo.
Perdona pero no te entiendo – Remus dejo de leer su libro y miro a los dos chicos, James indignado y Sirius… ¿confundido? – a que te refieres exactamente James.
Pues que Alex no puede salir con Sirius, y no debí a ver dejado siquiera que empezara con su jueguito de "me gustas Alex" – lo ultimo lo dijo con vocecita chillona, Sirius lo miro con mala cara, Remus se quedo mirando a Sirius en espera a que dijera algo.
Yo no hablo así – Remus agacho la cabeza y le salió una gotita de sudor y una sonrisa de comprensión.
Venga ni que fuera tu hermana para que te pusieras así – bufo Sirius.
¿y tú que sabes?
¿entonces si es tu hermana? ¡CUÑADO! – James de la impresión cayó a la cama, (Hizo PLOFF como condorito).
Maldito el día que te inicio a gustar Alex – murmuro James indignado mientras Salía de la habitación.
FLASH BACK
Hola, Cornamenta – decía Sirius, el galán de Hogwarts.
Sirius, ¿y ese milagro? – James jugaba con su Snitch dorada distraído mirando una montaña, estaba en una silla alrededor del lago a las afueras de Hogwarts, el lugar favorito de James.
Acabo de terminar con Mandie Harrison y no tenía nada importante que hacer.
¿Mandie? La de Ravenclaw… creí que salías con Rosalie Williams de Slytherin – James no prestaba mucha atención era una conversación común entre ellos.
No con ella termine ayer.
Entonces, si hoy empezaste con otra chica y terminaste el mismo día es que… ¿ya te la tiraste, tan pronto? – ahora James si estaba sorprendido.
Ya me conoces no pierdo el tiempo – rio Sirius – parece que no es de las chicas "angelito" como se pensaba, es de las fáciles puedes salir con ella… pero no hoy, creo que le afecto que le terminara – decía Sirius acordándose de la cara llena de lagrimas de la chica, se estremeció – no me gusta que las mujeres lloren.
No, ya sabes no quiero estar con otra que no sea mi pelirroja… ¿Y si no te gusta porque las haces llorar casi a diario? – a James le salió una gotita de la nuca.
No soy de lo que se atan a alguien… hablando de eso, venía a hablarte de eso Cornamenta.
¿acaso te vas a atar con alguien? – rio el azabache.
Si – a James de la sorpresa se le escapo la Snitch y casi se cae de la silla.
¿perdona?
Sí, creo que se me ha pegado tu estupidez…
¿mi estupidez?
Si, tu amor por Lily se me ha pegado – James dio un bote y se puso en posición de ataque.
¿te has enamorado de Lily? – salto James histérico.
No, no Cornamenta, tranquilo – el chico le sonrió y se sentó de nuevo junto a él – me he enamorado, de Alex Lestrange – James se quedo en silencio unos segundos para luego saltar y pararse frente a él de nuevo, señalándolo con la varita.
¿Quién eres y que hiciste con Sirius Black?
Soy yo Cornamenta - el moreno reía divertido frente al acto de James.
¿Qué haces las lunas llenas? – le pregunto con desconfianza James.
Voy a la casa de los gritos para ver a Remus convertirse en un peludo animal, lo saco de paseo en forma de perro negro junto a un ciervo idiota que me está señalando con su varita – James guardo su varita pero aun lo miraba con sospecha.
¿me estas tomando el pelo?... primero me dices que estas enamorado, lo dice Sirius Black, cuyo lema es "nunca me voy a enamorar" y luego me dices que es de Alex Lestrange alias "la chica borde" con la que te peleas a diario desde hace 6 años, ¡JA! ¿y esperas que me lo crea? ¿Dónde está la cámara escondida? – dijo James mientras riendo miraba a todos lados alrededor de él - ¡Ya me he dado cuenta, ya pueden dejar de grabar!
Deja de decir tonterías – Sirius se paro y le puso una mano en el hombro para que dejara de buscar algo que no había - es enserio – lo miro a los ojos seriamente, a James se le borro la sonrisa del hombro.
Vaya – su amigo nunca se había puesto en esa sintonía de seriedad, desde que ese verano cuando se había apartado de su familia.
Lo sé, ni yo lo entiendo… me ha rondado eso por la cabeza todo el verano, desde… ese momento junto a ella, ¿Por qué era que quería estar al lado de ella todo el tiempo y la única manera de hacerlo era pelear con ella?, ¿Por qué cuando no la tenía cerca no dejaba de pensar en ella y en cómo hacerla enojar?... antes de ese momento no me había puesto a pensar en eso, creí que solo era una chica que me caía mal (cosa rara ya que a Sirius nunca se le paso por la cabeza que una chica le cayera mal), pero después de pensarlo lo he decidido, y no creas, fue difícil aceptarlo… - James abrió la boca y después de aproximadamente 15 minutos en que ambos amigos se miraban, James de repente soltó una carcajada.
Ella nunca te va a decir que si – dijo sínicamente.
Ya veras, todas terminan cayendo a mis brazos – dijo Sirius, y salió corriendo.
¿A dónde vas, Canuto?
Es que ya se lo he dicho ayer a Alex… y pues… no se la creyó, así que voy a repetírselo hoy para que sepa que es verdad.
FIN DEL FLASH BACK
Maldito el día en que elegí a Herbologia como materia para sexto curso – murmuraba una rubia muy molesta, no había podido comer porque aun le faltaba un capítulo entero del libro de Herbologia por aprenderse para el "examen de introducción a la Herbologia" que les había puesto Sprout.
Veo que estas de malas pulgas Alex – recostado contra la pared se encontraba Sirius mirándola sonriente, cuando vio que la chica no se molestaba considero seguro sentarse junto a ella.
Pues he estado mejor – Alex miraba con mala cara el enorme libro que tenía en sus piernas, al que así quisiera no podía alzar sin que le doliese la espalda.
Qué libro más grande, ¿para qué materia es?
Herbologia – Sirius la miro extrañado.
¿escogiste Herbologia?
Si
Serás la única…
Y soy la única de Gryffindor – bufo Alex con fastidio.
¿y porque la dejaste si era selectiva? – Sirius no parecía hallarle cuerda a eso.
Es necesario para lo que quiero estudiar… como tú, tú tomaste las materias para ser auror – Sirius entendió de repente eso, todas las materias que había escogido eran para su carrera, aunque él no quisiera escoger historia de la magia, le tocaba.
Ah, claro… ¿y tú qué quieres estudiar? – Alex lo miro divertida.
Adivina
Mínimo quieres ser contable.
Claro que no, odio los números – Alex se levanto con dificultad y perdió un poco el equilibrio por el peso del libro, si no fuese porque Sirius tenia buenos reflejos Alex se daba contra el piso, la cogió por la cintura y aprovecho el caso para al levantarla darle un beso en la mejilla.
Estos si son buenos días – dijo con una sonrisa enorme en el rostro, Alex se dispuso a gritarle, pero en vez de eso, se separo de el enojada, pero aun le costaba cargar con el libro por lo que hecho la espalda hacia atrás y así mantuvo un poco el equilibrio – te ayudo
Sirius le cogió el libro sin esfuerzo alguno y le estiro una mano para que la cogiera, Alex estiro su mano para agarrársela cuando capto lo que estaba haciendo la bajo decidida, Sirius suspiro estaba tan cerca, Alex inicio a caminar a zancadas al gran comedor, tan enfadada estaba que dejo la maleta en el asiento.
Las puertas del gran comedor se abrieron bruscamente todos los presentes voltearon a mirar la puerta donde una enojada Alex entraba a grandes y fuertes pasos los chicos iniciaron a chiflarle y decirle piropos hasta que detrás de ella entro con paso elegante un moreno mandándole miradas asesinas a todo aquel que osase mandarle un piropo a su chica, la imagen dejo a más de uno asombrado, pero no por el enojo de Alex, ni por los celos de Sirius eso era normal, lo extraño era que el chico cargara no solo su maleta sino también la de Alex y se sentara junto a ella, la mayoría supuso que el chico había perdido una apuesta y ese día tendría que ser el sirviente de Alex, ni rosaban la verdad.
Ten, tendrías que tener más cuidado de por donde dejas tus cosas – Alex lo ignoro y cogió su maleta, para iniciar a comer, frente a ellos se sentaron James y Lily, junto a Jean y Remus.
No te agás el "galán" conmigo, mujeriego – Alex ni siquiera lo miro mientras lo insultaba.
¡vale, la próxima vez te dejo tiradas tus cosas! Buen apunte
El hecho de que ahora seamos "novios" – la última palabra la dijo haciendo con sus manos las comillas – no quiere decir que me puedas gritar, idiota mujeriego - Jean se atraganto con el pedazo de galleta que estaba comiendo en ese momento, Remus le tuvo que dar unas palmaditas en la espalda para que le pasar.
¿NOVIOS? – dijo aun sin recobrar el aliento Jean, algunos que estaban cerca escucharon el grito ahogado de Jean y voltearon con curiosidad para saber qué pasaba.
Ya, lo siento – el orgulloso de Sirius se disculpaba, ahora fue James el que se atraganto, Remus de nuevo se dispuso a darle primeros auxilios, pero era lógico el también estaba confundido en toda su vida el ego de Sirius Black no le permitía que por su boca saliera un "lo siento".
¿y solo dices lo siento? – Alex se levanto del asiento – pues gracias acabas de tirarme el desayuno, no me apetece comer – sin más salió del gran comedor de la misma manera en la que entro furiosa, esta vez fue Lily la que se atraganto, Remus soltó un bufido y se dispuso a devolverle la respiración a Lily, pero que Alex no quisiera comer realmente la sorprendía.
Venga, solo falta que te atores tú Canuto… ¿Canuto? – Remus ya no lo encontró donde estaba hacia cinco segundos, sino que lo vio corriendo tras Alex, juraría que si estuviera comiendo también se hubiera atragantado.
Los cuatro chicos se quedaron mirando con caras sorprendidas, y tres de ellos aun con la cara roja por la atorada.
Venga que Alex es idiota – Lily y Jean lo miraron con mala cara dispuestas a defender a su amiga.
¿Por qué dices eso, Potter? – Lily le respondió con una mirada acecina.
Venga, que ella bien sabe que Sirius es un mujeriego, mínimo ya tiene a su próxima presa en la mira.
Bueno – Lily se sonrojo un poco – el pudo haber cambiado – y le lanzo una mirada a su "casi nuevo" James, mirada que este no capto.
Claro que no.
¿me dices que las personas no cambian?
No, las personas no cambian, son como son desde que nacen hasta que mueren, así otros crean lo contrario – a Lily sin querer se le llenaron los ojos de lagrimas.
ERES UN MALDITO – grito mientras salía llorando y corriendo del gran comedor.
¿pero… he dicho algo malo? – James estaba confuso queriendo salir corriendo tras la pelirroja y preguntarle que le pasaba.
Serás idiota, ¿Qué no lo entiendes? Acabas de decirle que las personas no cambian – Jean estaba tan furiosa que incluso se levanto de su asiento para señalarlo con una salchicha acusatoriamente.
¿y que con eso?
Pues que si tú mismo dices eso, es porque tu tampoco cambiaras, nunca, ni siquiera por ella. Que a pesar de que tanto le hallas jurado cambiar, te estás negando lo que tú mismo dijiste – James lo capto rápido y se dio le dio un golpe a la mesa.
Bah, el amor no existe – Remus intervino en la conversación mientras batía aburrido su chocolate.
¡AH! SOIS UNOS IDIOTAS – le tiro la salchicha en la cabeza a James y cogió su jugo de calabaza y se lo hecho entero a Remus.
¿pero porque? – dijeron ambos chicos.
¡POR MENTIR! – le grito a James – y por decir que el amor no existe – le dijo en tono rencoroso a un Remus empapado, y salió corriendo por donde se había ido Lily, seguía por James que iba a hablar con la pelirroja.
¿pero que dije? – dijo Remus confundido mientras se secaba.
Idiota – murmuro una chica junto a él.
La clase de historia de la magia estaba tan aburrida que la mayoría ya estaban durmiendo, a la mayoría no le interesaba la "Revolución de los Duendes de 1500 a 1560" y hasta ahora iban en el cuarto día del segundo mes del decimo año (1510), la única excepción era Lily quien estaba derecha en su silla prestando atención, aunque incluso para ella era aburrido así que no tomaba mucha nota. Alex y Jean hacian un test mágico, acerca de "que color te representa mejor". Los Merodeadores en cambio uno de ellos estaba durmiendo, con cara de aburrido, mientras que los otros dos "hablaban" o más bien planeaban una travesura a Filch. Los Slytherin se divertían tirándole papeles a la boca de un chico de Hufflepuff, Bryan Queen, quien dormía. Todos seguían en lo suyo cuando tocaron con brusquedad la puerta, tan fuerte que todos pegaron un brinco, Remus se despertó con un salto, Bryan Queen también se levanto y casi se ahoga con todos los papeles que tenía en la boca, varias personas se cayeron de sus sillas, pero todos miraron a la puerta.
Siga – murmuro un malhumorado Binns.
Disculpe profesor, pero necesito a la señorita Wanda Parkinson – el que asomaba por la puerta era Hagrid y detrás de él se encontraban McGonagall y Dumbledore, todos miraron confundidos, Wanda era la prefecta de Ravenclaw, no creían que hubiese hecho algo tan grave como para que hasta Dumbledore estuviera hay, la chica fue a la puerta asustada.
Muchas gracias – murmuro McGonagall y cerró con gentileza la puerta, todos se quedaron en silencio y Binns siguió con su "interesante" relato.
¡NOO! – todos volvieron a mirar a la puerta, detrás de ella se oían los gritos de la chica, alarmados abrieron la puerta y se encontraron con la chica llorando de rodillas frente a Dumbledore.
Seguid con vuestra clase aquí no hay nada que ver – dijo una más seria de lo normal McGonagall y fue a cerrar la puerta, pero los estudiantes no se perdieron el detalle de que Hagrid también estaba llorando apenado.
Esa tarde, después de salir de clase de Encantamiento se enteraron que habían acecinado a la madre y la hermana de Wanda Parkinson, mientras el señor Parkinson estaba trabajando, y el causante había dejado una calavera que escupía una serpiente sobre la casa muggle por la que las dos mujeres iban pasando, las habían matado en plena calle muggle, la seriedad invadía los pasillos, no era el único ataque que se cometía.
Siga, profesora – Dumbledore miraba por una de sus ventanas, la que quedaba hacia el lago, donde los estudiantes aprovechaban su descanso, los de primero jugaban a las cogidas, los de segundo jugaban con pólvora mágica, los niños de tercero jugaban a las luchas mientras las niñas de ese mismo curso tenían sus pies sumergidos en el lago, los de cuarto estaban en competencias "hombres contra mujeres", los de quinto hablaban, los de sexto estaban sentados en silencio, y los de séptimo estudiaban… pero a pesar de eso Dumbledore podía ver cierta aura de tristeza entre los de sexto y séptimo.
Profesor Dumbledore… la orden esta en todo, pero… pero no es suficiente somos muy pocos, y necesitamos algunos también aquí en Hogwarts, yo creería conveniente…
Lo sé Minerva – McGonagall se quedo en silencio mirando a su director, quien volteo a mirarla con mirada triste – tendremos que tomar las medidas que tanto e rehuido… vamos a estar observando a los alumnos de sexto y séptimo, le encargo buena parte de esa tarea.
¡De Sexto! Pero profesor eso ya seria…
Me he dado cuenta que los de sexto son los mejores magos, incluso mejores que todos los de séptimo junto.
Es verdad pero aun son muy inmaduros para entender lo que sucede, profesor Dumbledore.
Mire lo que no quiere mirar profesora, los más afectados por este reciente hecho son los de Sexto, incluso más que los de séptimo, y para mi pesar, se de muy buena fuente que Lord Voldemort ya tiene reclutas de Hogwarts en sus líneas, y vio lo mismo que yo… todos sus reclutas son de sexto, muy pocos de séptimo.
¿es enserio, profesor?
Si, le pido que inicie ya Minerva, mire quienes tienen capacidad para entrar en la orden.
Claro… - Minerva se dio la vuelta dispuesta a salir pero paro cuando abría la puerta – todo irá bien, Dumbledore, estamos actuando rápidamente.
Gracias – dijo el hombre y la miro con una gran sonrisa y ojos alegres bajo sus gafas de media luna.
De nada, profesor – y salió del despacho del director.
Alex no había llegado al almuerzo, y no había desayunado, y todo porque había acumulado deberes para ese día, ya se había aprendido lo de Herbologia y había terminado el trabajo de DCAO, y a pesar de eso tenía que seguir con el trabajo e iba para la biblioteca.
Alex – la rubia siguió caminando como si nada – Alex – repitió Sirius al lado de ella, ella seguía ignorándolo – Amor – Alex ante ese nuevo nombre se paró en seco y lo miro con mala cara (Alex Pov: KIA! Eso sonó muy bonito… claro que no sonó bonito conciencia… no te engañes si estas que pegas brincos… si, pero es que es extraño… sí que te ha gustado… no es verdad… que si… cállate conciencia… dices que me calle porque es verdad… ¡WA ODIO LAS PELEAS CONMIGO MISMA).
¿Cómo me has llamado?
Amor – (Sirius Pov: Sabia que voltearía)
Bah, tú y tus tonterías – la chica siguió caminando con Sirius junto a ella.
¿Por qué te has puesto enojada? No dije nada malo – lo último lo dijo más para sí mismo que para ella.
Si, si… déjalo ya, ¿me haces un favor?
Claro – dijo Sirius sonriéndole seductoramente – para ti lo que quieras.
¿me podrías traer un chocolate? Es que me ha dado hambre – (Alex Pov: Creí que dejarías el chocolate, se te está volviendo vicio… no me salgas con esas ahora conciencia… prometéis dejarlo… ya lo sé conciencia, ¡pero no me engañes! Lo dejare mañana)
Claro.
Voy a estar en la biblioteca – y le dio la espalda para seguir con su camino.
Sirius había no solo cogido un chocolate, había cogido unos 10, todo para quedar bien con Alex. Pero esta era la hora de que se encontraba en la biblioteca bastante sorprendido, no entraba a ese lugar desde tercero, y porque hicieron una broma allí, y todo era más pequeño, como era el único lugar de Hogwarts que no conocía saco el mapa del merodeador.
Juro que mis intensiones no son buenas – murmuro y el mapa se abrió, busco con mas profundidad y vio la biblioteca, no tardo en encontrar "A. Lestrange" en uno de los bordes de la biblioteca y se dirigió a ese lugar, al paso se encontró con una mesa de niñas de séptimo que se le quedaron mirando con lujuria, después iniciaron a reír bobamente cuando él les dio la espalda – me pareen tan predecibles, me gustan las chicas más difíciles
La primera imagen que se le paso por la cabeza fue Alex ignorándolo y luego lanzándole hechizos, sonrió para si ya estaba cerca, se paro al ver que donde mostraba el nombre de Alex solo se vieran unos estantes, según el mapa estaba detrás de ellos. Miro para todos lados y se encontró con una pequeña abertura entre dos estantes, se hizo de medio lado y entro por ella a un pasillo vacio y oscuro, al final del pasillo, a su derecha se encontró con un escritorio frente a una ventana, en el hueco de la gruesa pared a la ventana vio varios cojines y una cabellera rubia metida entre un libro, sonrió, si no fuese por el mapa ni en sus mejores sueños la hubiese encontrado, estaba tan metida en la lectura que ni se dio cuenta de que él estaba ahí, miro en el escritorio, habían dos portarretratos, unos de Lily, Jean y Alex (Sirius Pov: ¿Cuándo se tomaron esa foto?) en la foto las tres chicas reían y de fondo tenían el lago, la segunda foto era… Sirius se puso serio de inmediato y cogió el portarretratos en sus manos y se recostó en la pared muy cerca de la cabeza de Alex, en la foto se le veía a ella sonriente abrazada por un chico rubio, era la mitad del invierno y la nieve caía alrededor de los dos jóvenes.
¿Quién rayos es él? – Alex pego un brinco y miro asustada a Sirius, quien había retirado la mirada de la foto y miraba hacia el techo enfadado.
¿Quién? – pregunto Alex cuando le paso el susto.
El – Sirius sin mirarla le tendio el retrato, la chica lo examino y miro sonriente a Sirius.
¿estas celoso?
Claro que no.
Claro que sí.
No, si se ve de lejos que soy más guapo que el – y a pesar de estar "sobrado" de si mismo seguía mirando el techo.
¿no crees que este chico es una dulzura y una ternura?
¿Qué?... – Sirius bajo su mirada al suelo – entonces por ese de la foto es que no quieres salir conmigo, y ni siquiera ahora que "estamos juntos" me ves como un buen partido… vives evitándome… - Sirius seguía mirándose los zapatos cuando Alex soltó una carcajada (Sirius Pov: ¿Por qué rayos te pones así?, eso no es de ti, Y MUCHO MENOS DECIR ESAS COSAS… parece que Alex saca lo mejor de mi).
Mira con más cuidado la foto – casi se la puso en la nariz.
No es necesario, ya la he visto bien… sabes yo creo que mejor… me voy – Alex le cogió el brazo y lo devolvió a su lado mientras reía.
Sabes te ves tierno con esa cara de tristeza, deberías hacerla mas amenudeo… ven – lo halo para sentarlo frente a ella en el hueco de la ventana, Sirius miro por la ventana se veía el lago, y a esa se paseaban varias parejas, riéndose juntos, besándose, abrazándose y hablando.
Bonita vista – dijo aun sin mirarla, ella volvió a reír, generalmente que ella le sonriera a él hubiese sido una gran alegría para él, pero no en ese momento.
Deja de alegar y mira bien la foto – cuando vio que él no tenía intensión de hacer - ¿no te parece que somos muy parecidos el chico de la foto y yo? – eso sí capto la atención de Sirius, primero vio la sonrisa de Alex y con solo ese gesto se tranquilizo, luego cogió de nuevo el portarretratos en sus manos y se fijo en los dos chicos de la foto, era verdad, ambos tenían el mismo tono rubio en el cabello y también era ondulado, los mismos ojos, la misma piel… incluso la forma de la cara era muy parecida, claro que los rasgos de Alex eran mucho más finos.
Pues… si, se parecen.
Es porque es mi hermano, celoso – el chico se quedo mirando la foto un poco más para después sonreír de manera deslumbrante como de costumbre.
Lo sabía desde un principio – dijo Sirius sobrado de sí mismo.
Claro – Alex rodo los ojos.
¿Qué haces? – cambio rápidamente de tema Sirius y dejo el retrato en donde estaba segundos antes, claro aunque la pregunta era realmente estúpida.
Estoy ordeñando Vacas, ¿Qué no ves? – le responde con sarcasmo Alex.
Uhm, ¿quieres que haga algo más? – dijo evitando el tema y entregándole los chocolates.
Dejarme leer… ¿puedes hacer eso?
Si – (Sirius Pov: demonio, tendré que estar aquí… y no comí)
Uhm – medio se compadece de el – veo que no te interesa lo mas mínimo hacer algo aquí, así que si quieres ve a comer algo.
Yo quiero estar contigo – (Alex Pov: QUE TIERNO)
¿estas seguro?, no es por ofender pero tienes una cara fatal… sin ofender - Alex sigue mirándolo mal, desde hace un buen rato no cambia la mirada, y tampoco levanta la vista del libro.
¡Demonio de mujer!
A mí no me digas demonio – le dice indignada.
Oh, me ha oído.
Y también he oído eso – levanta su mirada del libro – y a mí no vienes y me tratas como se te da la gana.
Perdón, perdón… yo ya me voy.
No, tú te quedas aquí, ¿Cómo es que me has llamado?
¿yo? – murmura con miedo.
Olvídalo eres un niñato – vuelve a leer su libro.
Perdón… y no soy un niñato
Pues demuéstralo
Yo dije que eras un demonio de mujer porque a cada rato cambias de forma de ser, en la mañana me sonríes y me saludas bien, luego te enojas, después te enojas mas, luego me ignoras, y ahora estas enfadada conmigo.
Es que tú me estresas – habla en un susurro.
Es que no sé cómo comportarme contigo… cada cosa que hago tu haces la manera de que no valga.
Porque primero te comportas bien, luego me estresas, te vuelves a comportar bien, me vuelves a estresar o me insultas como ahorita.
¡Si no fueras tan cambiante!
Estamos en la biblioteca – lo regaña en un susurro – baja la voz.
Vale, si no fueras tan cambiante sabría mejor que debo hacer – le responde también en un susurro.
Puede que sí, soy un poco bipolar, pero tengo mis razones, además no es cosa mía que tu "te quieras" comportar conmigo, eso si te lo dejo a ti – le dice dándole un golpe en el pecho con su dedo.
Vale, y puedo que yo si sea un poco estresante – (Sirius Pov: también lo piensan Lunatico y Cornamenta) – pero es mi forma interesantes de ser – le respondió con una sonrisa arrogante en los labios.
¿interesante? – soltó una carcajada – y yo que creía que ser bipolar era un defecto – mirándolo directamente a los ojos.
No me ayudes Alex
Vale, pero cuéntame tus problemas contestando a estas preguntas, este libro es de Psicología y tiene junto a él un test mágico muy bueno.
Vale, vale… uhm – (Sirius Pov: esto será interesante) – Amo a una chica que no cree en mi
Ump – Alex no tenía en mente que ese inocente test se fuera por esa dirección pero lo anoto en el libro - ¿y porque no te creerá? – le soltó con sarcasmo.
Porque no quiere ver que la quiero, y que no es como las chicas que hacen mi tarea.
Solo quiero saber porque… ¿enserio te hacen la tarea?
Si
Bueno, solo quiero saber porque la "ama" – hizo ambas comillas con sus manos - ¿Qué piensa de ella? – leyó esto en el libro pero de inmediato se tenso esperando una respuesta bastante fea de parte de Sirius.
Es hermosa, Inteligente – Sirius cambia su tono de voz a uno seductor – es la única que saca lo mejor de mí, me hace actuar diferente, ella me hace sentir que quiero y puedo ser una mejor perdona – (Sirius Pov: y me hace decir estas cosas), sonrió al ver el rostro sorprendido de Alex.
Va-vale… cambiemos a otro tema como… - sonrojada (Alex Pov: incomodo, incomodo… ¿a qué tema cambio?...!Piensa!... NO SE ME OCURRE NADA)
¿si? – aun con su tono y sonrisa seductoras.
El calentamiento global – (Alex Pov: Tonta)
Culpa de los muggles… obvio – (Sirius Pov: idiota mantente serio).
Bueno, esto… voy a leer otro libro – cogió un nuevo libro y enterró su cabeza en el.
Está bien, ¿te acompaño o puedo irme a comer?
Vete a comer – (Sirius Pov: idiota, tenias que salir con eso justo cuando se había ablandado un poco contigo… bueno, me iré a comer)
Sirius salió de la biblioteca rumbo al gran comedor, era la hora de la media tarde, pero él pensaba comer como el triple, total no había almorzado, aunque había valido la pena.
Canuto, justo con quien me quería encontrar – a la vuelta del pasillo estaba James con un montón de cosas en las manos – ¿Dónde estabas metido?
En la biblioteca – al ver la cara de sorpresa de James se aclaro – con Alex.
Espera… si no te he encontrado en varias horas eso quiere decir que tu y Alex han estado juntos todo ese tiempo.
Si – dijo Sirius sobrado de sí mismo, James abrió la boca varias veces y luego rio.
Pues me alegro, nunca creí que ustedes dos se aguantaran sin matarse más de dos segundos.
Pues veras es que… espera ¿ya no quiere mandarme una maldición, "Cuñado"?
No.
¡venga! – Sirius estaba realmente sorprendido - ¿y eso porque?
Bueno digamos que una pelirroja me ha dejado ver las cosas en claro.
Me alegro… pero hablando de eso, ¿Qué hay de nuevo con Lily?
Pues no me quiere ver ni en pintura – dijo James visiblemente deprimido.
Y eso es diferente en los anteriores años en…
En que hoy la he hecho llorar – James tenía una cara realmente melancólica, lo saco de su aura de tristeza un fuerte golpe en la cabeza que casi lo tira al suelo.
¿Qué le has hecho Cornamenta?
Estaba como ido, y le dije que la gente no cambia – Sirius capto por si solo el significado de esas palabras y lo que había pensado Lily.
Pero Cornamenta, si yo soy el ejemplo perfecto de que la gente si cambia – y al decir eso sonrió "A lo Sirius Black" y se despeino con altanería.
De hecho Canuto, en ese momento tú eras el ejemplo de que la gente no cambia – dijo James con una gota en el cuello, la expresión de Sirius paso de "su" sonrisa a una cara de enojo.
¡Cornamenta!
¿Qué? Solo estaba enojado contigo, "Cuñado" porque estabas saliendo con Alex, por eso dije lo que dije sin pensar siquiera.
Bueno… yo al contrario de ti he tenido una buena terapia con una Medimaga y me siento… de maravilla – James lo miro extraño, y le pego un coscorrón.
Acabas de iniciar a salir con Alex y ya le pones lo cuernos con una medimaga – James a pesar de estar "serio" por fuera lo decía en broma.
¿Qué?, no cornamenta yo me refería…
Era broma, no son tan idiota para no entenderte…
Bueno y ahora se que realmente amo a Alex
Pero eso ya lo sabias hace mucho, ¿no?
Si, pero ahora la medimaga también lo sabe y lo entiende, bueno, Cuñado nos vemos en la boda
Cu-cuñado… no me acostumbro, y asi lo ahalla aceptado no quiere decir que me aga mucha gracia que salgas con Alex… ¡SOY CAPULLO POR HABERLE HECHO ESO A LILY!
No te contradigo hermano.
Eres un gran apollo para mi Canuto… - le repondio con sarcasmo James, en ese momento llego una lechuza negra con ojos rojos, bastante escalofriante.
¿de quien es?
Ni idea – fue a coger la carta y el ave lo pico – animal del demonio – le arranco la carta del pico con rabia - ¡Largo! – le grito al ave que se fue con aire simiestro y petulante del lugar.
Los animales te quieren ¿verdad?
Muy gracioso… haber… dice, carta para Pyxis Lestrange.
¿de quien?
De la señora y el señor Lestrange, para Pyxis Lestrange – leyó de nuevo.
¿y esa quien es, o mejor porque nos a llegado a nosotros.
No se porque llego a nosotros. Y es para Alex, Canuto… ¿Qué no sabias que Pyxis es su primer nombre?
O.o ¿para Alex? – pega un brinco y se hacerca - ¡Que dice!
No la vas a leer – dice agarrando la carta para que Sirius no la coja, Sirius le hizo mala cara – vale, ¿y porque quieres leer? – dando un salto parque Sirisu se le había mandado ensima.
Porque es la carta de mi novia, y meresco saber lo que pasa – le dice con el seño frunsido.
Pues lo lamento, no vas a leer la carta de tu novia – y le dio la espalda.
Bueno, vamos a entregársela.
No, yo se la entrego, tu ve y deja esto que es para la broma de mañana y luego ve al gran comedor.
Bueno, me quedo aquí, solo porque tengo mucha hambre, ¿Cómo fue la broma de hoy?
Ya hemos colgado en el techo a los cuatro chicos de Hufflepuff con solo su ropa interior puesta, no los e dejado desnudos porque están frente al invernadero y hoy tienen clase los de cuarto de Ravenclaw.
¿les quedo claro que no tenían que molestar a Hannah? Me saco de quisio ver como la trataban, ningún hombre se puede llamar hombre si le dice semejantes cosas a una niña.
Si, se los e dejado claro y pues ella es una de los que los van a ver semi desnudos, espero que se divierta. Adios, dile a Remus cuando vayas a la habitación que deje esa cara de tristesa que esta lejos la próxima luna llena.
Adiós, yo le digo.
Sirius se fue cargado de cosas para su próxima broma se puso la capa de James ya que si lo veian con tantas cosas sospecharían, y James se fue a buscar a Alex.
Habían varias niñas sentadas en los jardines de Hogwarts mirando al cielo, Lily era una de ellas, sola sentada contra un arblo, vio con tristeza como Severus Snape pasaba frente a ella con su grupito de Slytherin, y al pasar frente a ella todos reian, para olvidarse de eso alzo su mirada al cielo y vio como el cielo se volvia rojo, un hermoso atardecer, la imagen de James besnadola, hablándole, sonriéndole se le vino a la cabeza. Se tiño de rojo y se levanto desidida a quitar todos esos malos pensamientos. Salió del jardín e inicio a caminar por los pasillos hacia la biblioteca, necesitaba sacar un libro de DCAO, cuando en uno de los pasillos oyó un fuerte estruendo detrás de una estatua y después de eso varias maldiciones y gritos de dolor, esa voz la recanoceria en el mismo cielo, rio para ella.
¿Qué haces Alex? – al rato de decir eso salió una cabellera rubia tras la estatua.
Evito a Black – esto solo hizo que Lily riera mas.
¿y eso? Crei que eran novios.
Si, pero solo salgo con el para quitármelo de enzima, dijo que saldríamos solo una semana, entonses pienso esconderme toda la semana y después aparecer y decirle que ya no somos nada.
Oh – eso explicaba mucho, explicaba porque Alex esa mañana había salido corriendo después de cada clase apenas terminaba la clase, ella había visto a Sirius intentar seguirla pero después llegaba el chico con cara de confunsion – ya entiendo.
Asi que eso es lo que haces – junto a ellas estaba Jean – que graciosa y tierna eres.
Tu y tu cosa de que soy tierna – bufo Alex mientras se sobaba una pierna que se había lastimado tras la estatua.
¿y que tal escapar de Sirius? – volvió al tema Jean.
Mal, de alguna manera siempre sabia donde estaba, asi me metiese debajo de una roca… es como si me rastrease con algo – las tres chicas se quedaron pensando como seria que lo hiciera… (ellas no saben del mapa del merodeador) – no me puedo quedar mas de un minuto en el mismo lugar… pero bueno, que mas da… ¡YO QUERIA HABLAR CONTIGO JEAN! – la chica pego un brinco cuando vio a Alex con el seño frunsido y señalándola con un dedo.
Es verdad – Lily la miraba con la misma expresión – asi que has terminado con Remus.
Ah, eso – Jean puso cara de tristesa, pero a pesar de eso Alex y Lily la seguían mirando enfadadas.
Vuelve con el – le dijo… no, le ordeno Alex.
¿Por qué?
Se nota a kilómetros que tu y el se adoran, este mes en el que no salian estaban de lo mas felices.
Es verdad, ambos tenían una aterradora aura de amor – dijo Alex sonriéndole complise a Jean.
Pero el a sido el que me a terminada – Jean sabia que era mentira pero si les decía a esas chicas.
No es verdad – dijo la adivina de Lily.
Vale, yo le termine
¿Qué? – le grito la nada indirecta Alex – TE DIJE QUE SI LE HACIAS DAÑO A MI REMUS YO MISMA ME ENCARGABA DE ROMPERTE EN PEDASITOS – Jean se estremesio era verdad, Alex rápidamente saco la varita, Jean no se quedo a ver si Lily la lograba detener o no y salió corriendo, se dio cuenta de que ni Lily pudo con la furia de Alex cuando iniciaron a chocar hechizos contra las paredes y estatuas, varios casi la rosan.
Jean corria a lo que sus piernas le daban, hasta que se tropezó muy inoportunamente y cayo al piso torciéndose un pie, el dolor era tanto que no se pudo volver a levantar, volteo y vio como por la esquina de ese pasillo llegaba Alex, con cara de vengativa y la señalaba con la varita, con alegría vio que la varita salía volando y la cogía Lily.
Ya tranquila Jean no dejare que te mate – le devolvió la varita a Alex que la guardo con mala cara.
Hablando de tranquilidad – dijo Jean con una sonrisa mirando a Lily quien se había sentado junto a ella en el piso - ¿Por qué no le das una oportunidad a James?
¡SI ES VERDAD! Dale una oportunidad a James – Alex también sonreía para el alivio de Jean, pero ese cambio de emoción tan repentina siempre la hacia sorprenderse.
No, ¿Por qué aria eso?
Porque te gusta – Lily temblo un poco de miedo al ver la sonrisa que se mandaban Alex y Jean, esos dos demonios juntos si era para que cualquiera saliera a correr.
Claro que no me gusta.
Es verdad – Lily miro extrañada a Alex – tu lo amas – Lily sabia que algo tan bueno como que Alex la defendiera en ese tema no sucedería ni en el fin del mundo.
No, yo ni lo…
Si lo amas – la cortaron las dos chicas, y Lily no pudo defenderse ya que estaba tan roja que ni alguien idiota le hubiese creido, y Jean y Alex podrían ser de todo menos idiotas… asi que lo mejor era contraatacar.
Yo le doy una oportunidad a James, si tu Alex le das una oportunidad a Sirius – cuando vio que la rubia sobrada de si misma le iba a responder rectifico – pero como novios formales, no como lo que son ahora, que te vives escondiendo – como ya les había dicho Alex no tenia un pelo de idiota, al contrario era mas lista que todos los Ravenclaw juntos.
Bien, Lily y yo les damos una oportunidad a James y a Black, pero si tu… Jean, vuelves con Remus – eso dejaba a solo una persona con la decisión de todas las demás.
Aja, y si tu no aceptas Alex no sale con Sirius y yo no salgo con James – Jean miro a ambas chicas nerviosa y sin previo habiso se levanto y salió corriendo.
Jamas volveré con Remus
¿Qué? Ya veras, No huyas cobarde – le gritaron ambas chicas y salieron tras ellas.
Alex buscaba a Alex por los pasillos preocupado, corria de un lado a otro y aun no la encontraba, hasta que al girar en un pasillo vio la cabellera rubia de Alex caminando con la varita en alto.
¡Hey, Alex! – llego corriendo junto a ella – una carta de tus padres… ¿Por qué esa cara?... ¿Sirius te a hecho algo? Lo sabia, LO MATARE.
¿Qué?, no, no… es otra cosa – cambio su cara de tristesa y enojo a una de terror, James capto la expresión de Alex.
Tus padres…
Dime que no James… dime que no fue Frewicks – dijo Alex refiriéndose a la lechuza negra y simiestra que pertenesia a su padre, las felicitaciones siempre las mandaban con otra lechuza café, Frewicks era la de las cosas importantes, e importantes era la palabra que le daba miedo a Alex..
Si – le muestra su dedo ensangrentado – no la e leído toda… pero, ten – James la miraba con preocupasion los padres de Alex eran del tipo que hay que temer, aunque Pollux Lestrange quería a Alex mas que sus propios ojos, o que su vida, no era exactamente un padre ejemplar.
Gracias – la coge y la inicia a leer y su cara de repente se volvió inespresiva, al terminar de leer la carta, la rasgo en mil pedasos, y después quemo los pedasos enfadada.
¿tan mala es? – Alex lo mira de reojo, después de un rato se tira a abrazarlo – son unos malditos, James – James también la abraza.
Dime que dice la carta Alex… ¿siguieron la tradición Lestrange y te comprometieron?, ¿Qué a pasado?
Mis padres me dicen que ahora, soy parte de los mortifagos – James se quedo en silencio y dejo de respirar, Alex no pudo ver su cara porque estaba tirada sobre el pecho de su amigo – y me dicen que si me niego, me sacaran de Hogwarts y me meterán a un internado al estilo Medieval, donde una vez que entras no sales ni muerto, y donde no te permiten usar la magia y te dejan sin poderes, en si me están obligando a ser parte de ese maldito grupo.
Bueno – James después de un buen rato volvió a respirar – por lo menos no te amenazan con matarte.
¡Preferiria que me matasen James! – dijo separándose de golpe de el – es mejor eso a que nunca vuelvas a ver a nadie en tu vida, en esas escuelas una vez que entras no vuelves a ver a nadie, ni siquiera a las otras chicas de ese lugar, solo te dedicas a meditar y meditar para un dios que ni se si enrealidad exista, sin volver a ver a nadie James, ni a ti, ni a Lily, ni a Jean, ni a Remus… ni a Sirius – lo ultimo lo dijo en un susurro y dos lagrimas salieron de sus ojos, ya no podía retener las lagrimas que forzaban por salir de sus ojos desde que leyó la carta – a nadie.
Alex, ¿Qué vas a hacer?
No lo se, pero yo no quiero ser mortifaga.
Entonses tranquila, no creo que te metan a ese internado medieval hasta que termines Hogwarts, asi que tenemos casi dos años enteros para planear como desaparecerte, puedes escapar como Sirius… y puedes ir a mi casa.
Me buscaran por cielo y tierra, James… sabes que mi papa nisiquiera me quería dejar veniar a Hogwarts cuando íbamos a entrar a primer año, si no fuera por ti, Dorea y Charlus mi padre me tendría estudiando en casa, sabes como es de idiota en eso.
Siempre queda otro continente, puedes desfigurarte o transfigurarte, no te preocupes mientras estes en Hogwarts todo va a estar bien, tranquila Alex – y la abrazo tiernamente.
¿desfiguracion?, sabes, no eres nada bueno dado consejos y consolando a las personas James – dijo mientras reia y lo abrazaba fuertemente.
¡pero te e hecho reir!
Si, por eso eres mi mejor amigo, te quiero mechudo – y le despeino el cabello.
Gracias, sabes como amo mi look.
Si, eso hace a James Potter, y pues te sienta realmente bien.
Si, y se que Lily piensa lo mismo… y hablando de ella ¿Dónde esta?
Uhm, no lo se, después de mandar esos hechizos ella cogió por un pasillo y yo por otro
¿eh?... ¿Qué Hechizos?
Nada importante – y puso cara de angelito.
Alex…
Unos hechizos que le tiramos a Jean pero, nada del otro mundo.
Claro… ¡Ya es hora de la cena!
Si, eto… James, porfavor no se lo digas a nadie, ¿me oyes?, si te lo dije a ti es porque eres a el único que no le puedo mentir por razones que no entiendo y porque viste mi reacción, ni a Lily, ni a Jean, ni a Sirius, ni a Remus, ¿vale?
Palabra del mas guapo de los Merodeadores – vio que Alex tenia estendido su dedo meñique hacia el.
¿por el dedito? – James rio recordando que hacían eso desde chicquitos, vio la sonrisa de Alex y eso le trajo mas recuerdos graciosos de la infancia - ¡que por el maldito dedito James! – James pego un brinco.
Si, por el dedito… bipolar
Mira quien habla…
Si, yo James Potter no dire ni una sola palabra, y ahora vamos a comer.
No, James, tengo que ir a hacer algo, luego te alcanzo…
¿segura que estas bien? – James no quería demostrarlo pero realmente sentía pena por su amiga, después de todo el sabia bien como eran sus padre, y que ella no se paresia en nada a ellos, pero a pesar de eso los quería y por eso le cumplia muchos caprichos a su familia, pero con esos sus padre ya abusaban.
Segura, adiós – y le dio la espalda – Lily me esta esperando para cenar… dile que me retrasare un poco – y no tenia que escuchar los pasos rapidos tras ella para saber que James se había ido corriendo, sonrio… para luego volver a bajar la cabeza, y sin previo habiso inicio a llorar.
Lily estaba sentada frente a un plato vacio, llevaba mirándolo desde que termino de comer y de eso ya casi media hora, toda la mesa de Gryffindor estaba vacía ya, le había tocado cenar sola porque Alex estaba en algún lugar del planeta y Jean se había disculpado con ella pero ese día había cenado más temprano para ir a practicar un poco encantamiento, o seguía uyendo de Alex, pero a pesar de haber terminado de comer se había ido tanto en sus pensamientos que aun estaba hay sentada, la saco de sus pensamientos cuando alguien se sentó junto a ella sonriente.
Hola, Pelirroja – pero al ver quién era el que estaba a su lado se dispuso a levantarse.
Potter – pero antes de salir corriendo James la cogió del brazo y la sentó de nuevo junto a él.
No tienes que ser tan fría y amargada – pero pronto se arrepintió de haber dicho eso.
¿COMO ME HAS LLAMADO? – el grito fue tan fuerte que los Slytherin frente a ellos se quedaron callados mirando a la pareja, los pocos Ravenclaw que quedaban se acercaron a la mesa de Gryffindor para ver más de cerca la pelea que se avecinaba.
Yo, esto, te he dicho fría y amargada pero Lily… - antes de terminar Lily ya había sacado la varita.
Y para completar lo repites – murmuro rencorosamente Lily.
Pero tú me pediste que…
Dramsteen – grito Lily antes de que el chico terminara las palabras, los platos de la mesa salieron disparados hacia el techo y allí arriba se rompieron con tanto estruendo que solo callo polvo sobre Lily y James, a esas alturas todos los del gran comedor ya estaban a su alrededor y otros que no estaban en el gran comedor se integraban en el circulo.
L-Lily – James trago saliva al ver que no quedaba ni rastro de los platos y pensar que pudo ser el.
Deja de balbucear y saca tu varita – James la saco lo más rápido que pudo.
Estulmorg
Protego – alcanzo a gritar James aunque por poco no saca su varita a tiempo.
Desmaius
Protego
Goldrig – James no alcanzo a hablar, solo a agacharse y ver como la puerta del gran comedor crujía y se le hacia una gran grieta, por suerte los que estaban en ese lado del circulo habían podido quitarse a tiempo, Lily siguió gritando hechizos y James huyendo, esquivándolos, también gritando Protegos.
¡LILLIAM GABRIELLA EVANS! – McGonagall etaba tras ella, mirándola con el ceño fruncido, Lily trago saliva y bajo la varita y la cabeza.
