Disclaimer: el anime/manga NEON GENESIS EVANGELION (SHIN SEIKI EVANGELION) pertenece a Hideaki Anno, a Gainax Studio y por ende no me pertenece a mí, este fanfiction se realizó sin afán de obtener lucro alguno.

Advertencias previas: este fanfiction contiene contenido de corte yaoi, yuri, y en cierta medida no aptos para menores de edad, así que lo que leas a continuación, si lo lees, es bajo tu propio riesgo.

Notas previas al fanfiction: primero del autor, inspirado en la saga de OVA's "Shoujo Sect ~ Inocent Lovers ~" y claro, en el fanfiction "El Jardín de Eva", la historia se sitúa en una historia alterna a la original de la serie, evidentemente no hay ángeles, NERV y derivados no existen, pero sí ciertos personajes como el alumnado del instituto donde estudia Shinji, como Misato Katsuragi y Ritsuko Akagi.

~ The Garden of the Rose ~

02. Claveles de Abril, segunda parte

Rei Ayanami seguía procesando lo acontecido durante la noche, Asuka había tomado posesión sobre ella a su voluntad, y encima de todo ella había sido partícipe activa también de ese encuentro nocturno que acabó llenándola de placer. Se había levantado, tras percatarse que la alemana ya no estaba ahí y era realmente lógico, se metería en problemas serios si se hubiera quedado dormida hasta tarde y otra la hubiera visto... ¿por qué ella entre todas las demás? No entendía nada. Se preparó para salir y encaminó rumbo a sus clases, por suerte había llegado temprano y no había nadie ahí, al menos hasta ese momento, intentó no darle importancia al asunto con Asuka, y recordó como había llegado dos días atrás.

[-Flashback-]

Un largo viaje en tren había sido mucho para Rei, no se sentía muy entusiasmada con asistir a tan exclusivo centro escolar, pero la insistencia de su padre había prevalecido y acabó por imponerse.

Bajó del vagón, mirando para ambos flancos, y caminando hacia donde las demás muchachas iban, durante el trayecto reflexionó sobre su padre, un total conocido de los negocios nacionales, que se quedaba en la sombra de su consejo de socios, sin embargo se sabía que quien movía los hilos para las decisiones fundamentales era él.

Mi padre, Gendo Ikari, a quien conocí hasta tener seis años... sé que tuvo un hijo casi después de que yo naciera, y lamentablemente acabé siendo el resultado de una aventura, un desliz que remedió tras quedar viudo... no puedo decir que lo odio, tampoco puedo decir que le amo, me es indiferente en realidad, nunca en casa, y pocas veces puede pasar el tiempo con mi madre y conmigo. ¿por qué razón los hombres son infieles si se han casado con la persona que ellos consideraron adecuada? Me repugnan los hombres y no solo por lo que hizo mi padre, sino por lo que padecí en el colegio mixto, cada vez que me acababa enamorando de un chico, este optaba por cambiarme o simplemente dejarme, lo peor sucedió poco después de separarme de mi último novio, la escena aún me causa unas ascuas inevitables, dos chicas de menor grado le acompañaban, los tres sin prenda alguna... desde entonces no he querido acercarme a ninguno de ellos. Las lascivas escenas de las cuales fui testigo fueron bastante traumáticas para mi, por lo que mentalmente bloqueé ese gusto por el sexo masculino. Ahora estaré tres años en un colegio para chicas, sin los inconvenientes noviazgos que pudiera tener en un instituto normal... puede que la idea de mi padre no fuere tan descabellada como yo la consideraba, puesto que incluirme aquí puede resultar favorable para mí.

[-fin del Flashback-]

¿Por qué siento esto? Después de lo de anoche no dejo de recordar por momentos cada cosa que sucedió con esa chica... y lo más importante ¿qué me sucedió? Sentí haber sido bloqueada mentalmente ante la cercanía de Asuka, como si mi mente hubiera quedado en blanco e imitado esa sensación perversa de lujuria a razón de los movimientos que ella hacía... fue un sentimiento bastante intenso, y ahora mismo... ¿por qué lo estoy recordando? Primero fue un incomodo beso y luego... ella fue la primera en hacerme sentir así, ¿es acaso cosa del destino? No me lo creo, no puede ser y no me lo puedo permitir, aunque fue de lo más pleno que he sentido jamás, incluso ha sido la primera vez que lo hice con alguien, ¡por dios, lo hice con ella! No tiene cabida en la clemente razón, sinceramente no debió pasar, y sucedió... ¿y ahora qué? Lo hice, lo hizo y no hay marcha al pasado para corregirlo. Pero no solo son recuerdos los que rondan en mi mente, sino pensamientos ligados con una necesidad por demás inapropiada, siento algo que me conecta, algo plenamente distinto que jamás antes logré sentir.

Un clavel apareció en su pupitre, uno verdaderamente hermoso, como tejido por manos divinas, ahí estaba con ese perfume distintivo, tan agradable para Rei que lo consideraba entre sus flores favoritas. ¿quien lo habría mandado, quien lo puso ahí? La respuesta inmediata fue una mano que se apoyaba en el borde de la banca, continuando con un brazo conocido, y por demás reconocido.

Buenos días, Rei – saludó esa chica con la cual había sentido cosas inéditas, distintas a lo que hubiere pasado en el ayer.

Linda flor, Asuka... buenos días – respondió en un tono más suave que el habitual, aunque no era tan suave para considerarlo cariñoso o meloso, más bien rayaba en una forma de hablarle a un conocido.

Es para ti – Asuka mencionó en ese tono dulce que alborotaba los sentidos internos de la "chica modelo".

Gracias – susurró, apenas pudiéndolo escuchar la alemana – llegas temprano

me quedé con una duda desde anoche – confesó Asuka – hoy pareces estar bastante cambiada

Rei se sonrojó de inmediato al deducir algo bastante notorio en ella, había dejado ese altanero y autoritario tono por uno más familiar, menos seco y cortante – ¿cual duda?

¿te gustó? - fue la pregunta de la pelirroja, quien transformó su aire de ternura en uno de ligera curiosidad

Ayanami quedó en silencio, sabía exactamente que debía dar una respuesta ni tan atrevida ni tan reservada, por lo cual pensó muy bien lo que iba a decir, no debía de tardar mucho en responder por la ya conocida impaciencia que expresaba a todo color su compañera – fue algo nuevo, y... sí – respondió

Asuka esbozó una sonrisa de complacencia, debía admitir también que a pesar de haber yacido con Rei a raíz de su imponente carácter, la peli azul tenía un cuerpo exquisito y un sabor único, de su total deleite y satisfacción, por el otro lado, Rei ocultaba en su interior que esa fuerza dominante comenzaba a gustarle, esa insistencia, ese ímpetu y determinación en la alemana la hacían perder la razón, tan sólo oír la melódica voz de amenaza, con ella de cerca, la ponía en otra dimensión. ¿acaso era el complemento que intentó dejar de buscar? ¿acaso había nacido para ella? ¿acaso soportaba que Asuka la profanara y además, comenzaba a desear más? En el interior vivía un infierno entre reprimir un incontrolable deseo con la negación mental de éste, en el exterior estaba viviendo un cambio a raíz de las circunstancias que le rodaban en torno a ella.

Desearía conocerte mejor, tanto como yo quisiera que tú supieras más de mi... – le susurró al oído, tal sensación le estremeció, esa cercanía tan prohibida y tan ansiada le hacía sentirse especial, era especial, y al parecer para Asuka lo era más que una Venus en flor dispuesta a ceder a sus antojos.

No hubo respuesta, no fue necesario mencionar nada puesto que Asuka había partido a su lugar de siempre, Ayanami no volteó a verla, sabía que más tarde ellas podrían conversar a como les viniera en gana, sabían que a pesar de tantas restricciones del Instituto Lagarde, la vigilancia en el interior era plenamente deplorable por lo cual se tenía una ciega confianza en la compostura de las alumnas.

"Quiero conocerte mejor"... y en el fondo estoy deseando que este calor que inunda todo mi cuerpo sea expulsado de una buena vez. ¡Padre! Si te enteraras de lo que sucedió anoche seguro estarías cargándote de rabia y desconcierto, por lo cual no planeo ni por un solo instante el que logres saberme algo. ¿Obedecer a mis instintos? Si cada persona hiciera eso, muchas estarían en sendas complicaciones con lo que se considera una sociedad civilizada. ¿Por qué? No comprendo y por más que esté deseando acabe este martirio entre la razón y esta sensación de necesidad. Pero hay algo, hay algo de mí que requiere urgentemente más cercanía de ella... hay algo de mí que quiere compartir el aire que ella respira. ¿Es correcto? ¿importa si lo es? No sé bien que lograré hacer si continúo recluyendo este loco sentimiento de necesidad que me aqueja tanto. ¿Y si por un instante me dejo llevar por mis instintos? Nada pierdo con intentarlo, siempre y cuando sea un secreto, siempre cuando se concrete en celosa secrecía nuestra adoración mutua, ¡adoración! Que aunque yo niegue no puede evitarse, porque ella ha trastocado mis defensas, ha logrado paralizarme y hacerme a su gusto y manera, y no quiero ser muñeca de nadie, ser controlada y hacer sólo lo que alguien me ordene... no más, es más, quisiera poder dejarme llevar por este sentir tan grande que llevo dentro de mi corazón y dejarme de las limitaciones que mis principios y cordura imponen. Por una vez quiero ser libre, como lo fui anoche.

Volvió su vista al horizonte, divisando la claridad en el celeste cielo matutino, analizando cada fragmento de lo que acababa de pensar, y aunque ella fuera de clase se portara de una manera bastante amistosa con su grupo de compañeras, en el salón era una persona introvertida que contemplaba de cuando en cuando la vista que tenía a su izquierda, dándole un aire taciturno y distinto, como si esperara a alguien o hubiera perdido algo allá arriba. Y a pesar de las esporádicas ocasiones en las que volteaba al cuaderno, lo apuntaba todo cuanto oyese de la clase, un don conveniente, pensaba la profesora Ibuki, quien parecía interesarse en ese misterioso comportamiento de Ayanami, aunque ésta en el fondo sabía que su forma de ser adentro era la más rara y cuestionada durante ciertos cuchilleos durante clase, jamás antes o después de ésta. Ahora, examinando el clavel, le vino a la mente un recuerdo bastante triste de su infancia, algo que hubiera querido que no pasara.

[-Flashback-]

Papá, ¿qué me escondes? ¿Por qué te entristece esta fecha? - preguntaba Rei, inquieta por el extraño actuar de su padre.

Rei, si tanto insistes en saber sobre tu padre, te lo diré – indicó fríamente Gendo, mirando severamente a su hija

¡No! Aún es muy joven para saberlo, además, prometiste jamás mencionárselo, me lo prometiste a mí – reprochó una mujer de pelo azulado y ojos rojos como la sangre.

Es mi hija también, y merece saber sobre él – respondió el padre con autoridad – Rei, tienes que saber que tú no eres mi única hija

¿Ah? ¿Cómo? - preguntó sorprendida la niña

tienes un... hermano. Un hermano de tu misma edad, pero que tu mami no tuvo – prosiguió

¿Un hermano? Pero... si yo era tu única princesa... no importa, ¡quiero que él sea mi príncipe! Vendrá, ¿verdad papi?- preguntó inocentemente

Lo siento, pero él no puede venir, está en otro reino – dijo aquél severo hombre ante la mirada de reproche que le dirigía su segunda esposa

Aah... - suspiró con sincera tristeza, le hubiera gustado haber conocido a otro niño en su familia, y no haber sido ella la única hija en la casa – pero yo quería conocerlo – mencionó entrecortadamente, llorando de desconsuelo.

[-fin del Flashback-]

Y ese príncipe de mi reino jamás llego – murmuró Rei, suspirando hondamente, recordaba que cada noche a la luna le pedía poder verlo, sin embargo, nunca llegó el día en que pudiere verlo. Puede que aquél hijo de su padre fuera el único hombre que podría considerar "confiable", de "sangre real" como ella misma, "puro" de corazón.