Disclaimer: el anime/manga NEON GENESIS EVANGELION (SHIN SEIKI EVANGELION) pertenece a Hideaki Anno, a Gainax Studio y por ende no me pertenece a mí, este fanfiction se realizó sin afán de obtener lucro alguno.
Advertencias previas: este fanfiction contiene contenido de corte yaoi, yuri, y en cierta medida no aptos para menores de edad, así que lo que leas a continuación, si lo lees, es bajo tu propio riesgo.
Notas previas al fanfiction: primero del autor, inspirado en la saga de OVA's "Shoujo Sect ~ Inocent Lovers ~" y claro, en el fanfiction "El Jardín de Eva", la historia se sitúa en una historia alterna a la original de la serie, evidentemente no hay ángeles, NERV y derivados no existen, pero sí ciertos personajes como el alumnado del instituto donde estudia Shinji, como Misato Katsuragi y Ritsuko Akagi.
~ The Garden of the Rose ~
04. Clavel de la Inocencia
Hermano, es tarde y sé que deberás estar vivo en alguna parte de Japón, sé que te inscribieron en el Instituto Blanchard de hombres exclusivamente, lo mismo me pasa aqui, aunque desearia conocerte, envidiaría la suerte que tuvieras, sin problemas que pongan en vilo tu privacidad. Quisiera supieras que existo, quisiera supieras cuanto deseo hallar la manera de verte. Quisiera poder saber como eres, como son tus ojos... tu boca, tu cara, tu figura, que tan similares somos...
¿Pensando en alguien? - preguntó una voz detrás de ella, después de sonar el timbre que daba fin a las clases del día
De hecho sí, alguien que he querido conocer desde que mi padre me contó sobre él... ¿sabes? De niña siempre soñé conocerle, mi principe guardian... desearía saber de él – mencionó Rei, con mirada melancólica, volteó la cara y repuso su faceta habitual – Asuka... ¿desearías quedarte a conversar?
No tengo nada mejor que hacer... ¿no estás molesta? - preguntó la alemana un poco desconcertada por la manera cordial con la que Rei le trataba
Lo he pensado, y es algo de lo que quisiera conversar contigo, comenzando por ello, lamento primeramente mi comportamiento hostil y reservado, he analizado un poco todo lo que ha pasado, y tienes razón, debo dejarme llevar por mis instintos, he descubierto algo que no aceptaba desde el momento en que me besaste, y he decidido aceptarlo y adaptarme a el hecho de que me gusta lo que me provocas, Asuka... esa manera de ser, tan decidida e imponente... aunque quisiera que comprendieras que no quisiera dejar esto sólo en lo que pasó anoche y nada más, quisiera que ambas compartieramos nuestras vidas... no sabría como expresartelo – se sinceró la peli azul, mirando fijamente esos orbes color zafiro que envolvían un misterio y un sentimiento de profundidad inmenso.
Finalmente aceptas lo obvio... hablabas de alguien antes... ¿de quien se trataba? - mencionó Asuka con pleno interés, tras estar satisfecha por oir esas palabras de correspondencia que sonaron como musica en sus oídos.
Mi padre tuvo un hijo con otra mujer, sin embargo, nunca me contó hasta tener unos 6 años, y yo desde siempre he deseado verlo, siquiera saber como es, cual es su nombre... quisiera haber vivido con él – suspiró, la tristeza se oía en su forma de hablar, la añoranza de conocer a su hermano era tanta desde que supo de él que todos los días esperaría a poder conocerlo, aún.
¿No odias a tu padre por ello? Yo lo haría – mencionó la alemana con cierta molestia
No se puede odiar a un padre por sus decisiones, cada quien debe ser libre de hacer con su vida lo que crean conveniente, y aunque evidentemente yo fui producto de una aventura, nunca le he reprochado nada salvo el hecho de haber distanciado a su hijo legitimo de mí, aunque temo que si llegase a saber de mi podría él odiarme, puesto que yo soy la impostora en esta situación – prosiguió su diálogo – daría lo que fuera por encontrarlo... ¿tu tienes hermanos?
No, soy hija única, mi madre siempre se ha negado a tener otro hijo – respondió Asuka
tengo el presentimiento que es él el único hombre en quien yo podría confiar y a quien yo podría querer, es parte de mi sangre, sé que su corazón es puro... lo puedo saber por que así le he soñado, así lo he querido ver, como el hermano ideal –
Asi que tu también has tenido malas experiencias con los hombres... no eres la única –
Me alegra saberlo... sabes, tu y yo no somos tan distintas, por mucho que lo aparentemos –
Podríamos ser buenas amigas si nos lo propusieramos, podríamos vernos en las noches sin mayor problema – propuso Asuka
Puede que funcione – mencionó con cierta indecisión la "chica modelo"
Mi padre es amigo del director del Instituto Blanchard, puede ver quien está dentro y extraer cuanta información requiera para investigar y encontrar a tu hermano –
¿Por qué harías algo tan grande por mi? - cuestionó Rei
No lo sé... ¿que dices? Puede ser esto el comienzo de algo bastante interesante – Asuka mencionó
¿que podría pasar? Si te dijera que no sería negarme a lo que realmente deseo, a quien realmente me ha hecho desearle... tu – susurró ella, con cierto sonrojo.
Que romántica chica tenemos aquí... ¿esta noche? -
Rei sólo asintió con una sonrisa cómplice, después ambas se levantaron, y por un momento se contemplaron fijamente, sin mover nada, sin tocarse, sin que una palabra mediara para que un beso profundo las dos bocas compartieran, sin prisas, sin presiones, un beso dulce cuyo sabor fue el de la correspondencia espontánea, profunda y real. Cuando ambas bocas cesaron de tomarse, se relamieron los labios saboreando el momento posterior, era la tanta la química que sentían una con la otra que no tenía comparativa con lo que ambas hubieran sentido en el pasado.
Mientras tanto, en la enfermería un par de siluetas se combinaban entre movimientos cadenciosos que podían percibirse a contraluz, y el aire estaba denso y humedo, dos cuerpos, evidentemente, habían compartido el placer de yacer juntos en privacía, lo peor del caso para ambas personas hubiera sido que alguna alumna se percatara de lo acontecido, la directora Katsuragi estaba exhausta, y a la vez complacida por esa sesión extraordinaria de sexo que habia tenido con su amiga confidente, y encargada de la revisión médica, Ritsuko Akagi. La posición de ésta le causaba celos, debido a que ella revisaba a todo el personal de pies a cabeza, con la directora este chequeo había sido profundo, cálido, placentero. Sabían perfectamente disimular ante el público, bien comprendían que lo suyo era sólo satisfacción de una necesidad, aparentemente, de urgente solución. La cita siempre era en aquél espacioso consultorio con camas para las chicas que pudieren enfermar, camas que con secrecía habían sido testigas de varios actos eróticos que incluso maestras habían tenido con alumnas, pero en específico las sesiones de placer que protagonizaban Ritsuko y Misato. Ellas estaban confinadas también a permanecer dentro del instituto por lo cual era imposible echar un "polvo" afuera, debían ser la linea que demarcara el comportamiento del estudiantado, quienes marcaran el ejemplo a seguir. La rutina era la misma, no hablarían de ello jamás, no permitirían bajo ninguna circunstancia el que alguna alumna pudiese enterarse de sus libidinosos actos que con tanta discreción acometían.
La noche dominó al agonizante sol, predominando la luna en el cielo, con su blanquecino reflejo que destacaba la luna llena. Rei había aceptado recibir y ceder derechos de su privacidad, intimidad y al mismo tiempo sobre lo mismo en la chica alemana. ¿Comenzaría a amarle? Lo que motivaba en cierta forma su decisión era cierta congeniación y una insana atracción que suprimía cualquier vestigio de cordura y la inundaba en deseo supremo, que urgía complacerse.
