Disclaimer: el anime/manga NEON GENESIS EVANGELION (SHIN SEIKI EVANGELION) pertenece a Hideaki Anno, a Gainax Studio y por ende no me pertenece a mí, este fanfiction se realizó sin afán de obtener lucro alguno.

Advertencias previas: este fanfiction contiene contenido de corte yaoi, yuri, y en cierta medida no aptos para menores de edad, así que lo que leas a continuación, si lo lees, es bajo tu propio riesgo.

Notas previas al fanfiction: primero del autor, inspirado en la saga de OVA's "Shoujo Sect ~ Inocent Lovers ~" y claro, en el fanfiction "El Jardín de Eva", la historia se sitúa en una historia alterna a la original de la serie, evidentemente no hay ángeles, NERV y derivados no existen, pero sí ciertos personajes como el alumnado del instituto donde estudia Shinji, como Misato Katsuragi y Ritsuko Akagi.

~ The Garden of the Rose ~

10. En las sombras

Kaworu había notado el distinto aire que Shinji emanaba, había cambiado completamente, dejando de ser ese pasivo protegido a alguien con plena felicidad, y se sentía bien por haberle devuelto el matíz a su vida, sin embargo, no se sentía completo en el fondo de su corazón. Recientemente Kensuke asistía a platicar con con él, para saber algo sobre Shinji, ya que pocas veces lo lograba ver, por lo general estaba fuera del colegio, todo encubierto por su mentor, pero ahora estaba frente a él, disfrutando de una tarde apacible.

- Shinji… durante este poco tiempo que has estado con tu hermanastra, que ya van para cuatro días, y que sólo la ves unos minutos, dime, ¿Qué has estado haciendo? – preguntó, mirando con interés sus ojos.

- Ha sido poco tiempo, hemos estado platicando sobre nuestro pasado, la verdad es que no hemos hecho gran cosa… mañana es Sábado, la iré a ver, tendremos más tiempo de estar juntos… ¿Cómo la has pasado? –

- Tu amigo Kensuke no deja de preguntar por ti… hemos estado platicando un poco, me agrada, es bastante ocurrente… tengo que preguntarte algo. ¿qué es lo que sientes por mi? –

Shinji sintió una impresión inesperada, no habían sido claros lo que querían uno para otro, y además, respondió, tras pensarlo bien – Kaworu, tu y yo sabemos que te quiero mucho, pero lamento haberme confundido, te amo como a un hermano, has hecho por mi lo que nadie antes, nadie hubiere hecho… nunca dejaré de verte, y espero que me perdones si te hice pensar diferente de mi – confesó, tomándole la mano – vales mucho para mi.

- No te preocupes, querido, con que tu seas feliz a mi me basta… ahora que, viendo a Kensuke, me ha devuelto las ganas de seguir tus pasos, y ya he tenido una cita con quien nos hizo el favor de encontrarte con Rei, Asuka… somos similares, sólo que ella es diferente a todas las que he conocido… no lo sé, es especial – confesó, sonrojándose un poco, y soltando una breve risa – espero que prosperes con tu relación, mereces ser feliz, mereces buscar tu felicidad.

- Que hermoso atardecer – suspiró Shinji – nada más agradable que admirar el horizonte contigo, Kaworu, me alegro que tu también busques a la persona indicada para ti.

- Gracias, querido Shinji – Kaworu suspiró, y le acarició el cabello – nada me hace más felíz que tu compañía

El resto de la tarde la pasaron juntos, conversando amenamente sobre los pormenores de sus citas futuras, Kaworu intentaba sonreír un poco, por dentro sabía que debía convencer a Shinji de que él iría a ver a Asuka, pero todo ello era una farsa para hacer sentir bien a su pupilo, a costa de su propia felicidad.

La mañana del sabado, Shinji había partido hacia la Academia Lagarde, a encontrarse con su hermanastra, quien parecía estarlo esperando con ansias, mientras que Kaworu no salía de su habitación, ni para comer ni para ver al resto de alumnos de su grado, estaba ahí, con las mejillas permeadas de llanto, los ojos irritados y una sincera mueca de tristeza, la soledad lo acabaría matando, no se permitiría caer de nuevo, y es por eso que amaba a Ikari, lo amaba aún más que cuando se entregó por completo a él, no entendía y no deseaba entender más, la felicidad de aquél joven de ojos azules e inocente mirada era lo único que parecía importarle, la había logrado pero a costa de que viera la triste realidad, Shinji estaba confundido, lo peor de todo es que él genero tal confusión, al dejarse llevar por un deseo que no tenía futuro y a la larga, lo sabía, que lo podría herir, pero era tan llena, tan iluminada la euforia que irradiaba su amado que impidió que le viese así, en ese estado vulnerable. Su corazón tenía espacio sólo para una persona, no aceptaría amar a nadie más, pero tampoco intentaría borrar de su mente ese sentimiento relacionandose íntimamente con otros, acabaría por recordarlo más, por lo que estaría en las sombras, observando el progreso que tuviere Ikari, estaría para él en todo momento, así sentenciaba su destino, pero no debía saberlo Shinji, no se perdonaría si se llegara a enterar del penar que estuviere pasando por su culpa, no podía verlo débil, y en caso de no soportar más, tendría que marcharse lejos para que así pudiere no mancillar esa seguridad que su protegido se había forjado. Ya no le interesaba más su vida, vivía para él.