Capítulo tres
Una camioneta y un jaguar
"UN MILLÓN SEISCINETOS NOVENTA Y DOS ARAÑAS SE TAMBALEABAN..."
"¡¡¡Dejad de cantar eso!!!" Chilló Ron histérico.
"¿Por qué, Ronald, querido¿Acaso..." Fred hizo un movimiento de varita con el que dibujó una araña de luz en al aire "...No te gusta?" Ron se llevó las manos a los oídos y se empezó a mecer de delante hacia tras en la parte de atrás de la camioneta vieja y oxidada en la que iban (Era de esas que llevaban la parte de atrás al descubierto). Ginny estaba sentada en una mecedora al lado de Ron.
"UN MILLÓN SEISCIENTOS NOVENTA Y TRES ARAÑAS SE TAMBALEABAN EN LA TELA DE UN ELEFAAAAAAAAAAAAAAAAAANTE"
"¡¡¡Ginny, para!!!" Chilló Ron "¡Y además la canción no era así!" Ginny sonrió para disculparse.
"Pero tienes que admitir que es muy pegadiza"
"¿Hemos llegado ya?" Preguntó Charlie a sus padres, abriendo unas ventanita que daba a la cabina del conductor.
"No, Charlie, todavía no, como tampoco habíamos llegado hace dos segundos, y, por si acaso, te recuerdo que en otros dos segundos tampoco llegaremos."
"Ah, vale" Contestó el mayor de los hermanos "Pero... ¿Hemos llegado ya?"
"¡¡ARG!!"
"Es que creo que ese sitio no se llama Camparemento, sino campamento, y el campamento está por la L-30 y nosotros estamos en la L-158..." De repente la camioneta paró chirriando en mitad de la autopista vacía con gritos de cuervos como música de fondo y el señor Weasley se bajó enfadado.
"Pues si eres tan inteligente conduce tú" Le dijo a su hijo con el ceño fruncido. Era raro ver al señor Weasley enfadado, pero, francamente, conducir durante ocho horas seguidas escuchando nueve versiones de 'La araña se tambaleaba' en tres idiomas diferentes mientras su mujer le iba relatando un montón de cosas raras, y Charlie le estaba preguntando '¿Hemos llegado ya?' le daba dolor de cabeza a cualquiera (Y apuesto a que con esta explicación se lo he dado también al lector de turno)
Este cambio fue una mejora ya que Charlie era el hijo más inteligente que les había salido a los Weasley; sí, más que Percy. Sobretodo más que Percy ¿Qué clase de imbécil se deja mangonear de esa forma? Por los cielos... (-Resoplido-)
Después de media hora estaban casi llegando al camping, aunque por el camino pasaron al lado de otro coche donde había una familia de magos mucho menos contentos que ellos (O por lo menos sí una de las personas que estaba allí)
"Hala, mira, papá, una panda de pijos" Gritó George riéndose mientras señalaba el Jaguar negro de los Parkinson "Vamos a hacerles pedorretas" Y acto seguido todos se pusieron a hacer extraños ruidos con la boca y grotescas muecas a los del coche negro, que, en comparación con la vieja camioneta marrón por la de años que tenía y lo demasiado usada que estaba, parecía hecha de perlas negras (Aunque, la verdad, para que un Jaguar parezca eso no hace falta que se le compare con una camioneta de los vente duros –Lanier babeando-)
"Oish, mira que panda de bastos" Dijo Pansy arrugando la nariz.
"Paaaaansy¿Qué te he dicho sobre los momentos de pija súper guay de la muerte qué fuerte?" Dijo su madre mirando hacia tras, donde estaba su hija, sin darle tiempo a ésta para reconocer a los Weasley.
"Que me los meta por donde me quepan..." Suspiró la morena "Pero es que es verdad, nos están haciendo caras"
"Déjales, a lo mejor son deficientes mentales" Aseguró su madre.
"Espero que no vayan al rapamento con nosotros" Dijo para sí misma Pansy
"Es campamento" Le corrigió su madre, que la había escuchado, consiguiendo únicamente que la chica resoplase.
"Si me dieran un galeón por cada vez que has suspirado ahora sería aún más millonario" Dijo su padre con un tinte de graciosillo en la voz "¿Por quién suspiras, polillita?" Pansy hizo rodas los ojos.
"Por Draco, ya lo sabéis. ¡Y estoy segura de que no me lo voy a encontrar en el rapamento ese! Espera un momento... ¿Y si me envía una lechuza mientras esté ahí¡¿Y si quiere quedar con migo mientras me esté muriendo de asco en ese estercolero muggle?!" Sus padres se miraron con muecas de comprensión. "¡Si me envía una lechuza podré contestarle¿No?!"
"Claro que sí, Pan" Le dijo su madre, estando completamente segura de que el rubio le enviaría una carta a su hija sólo cinco minutos después de que el infierno se congelase. Pero le bastó a la morena que volvió a clavar sus ojos verdes en la ventana aburrida; aunque los Weasley ya se habían quedado atrás (Francamente, una camioneta como esa sólo puede ir a 100 por hora y con mucha coña, ahí va... me ha salido un pareado, cómo molo)
Entre una cosa y otra por fin llegaron a la entrada del campamento, y cuando el guardia que estaba allí les preguntó cuántos días pensaban quedarse, Pansy no pudo evitar oír cómo sus padres decían a la vez:
"¡Un mes entero!"
"¿Eh¡Oye¡Yo pensaba que nos íbamos a quedar un fin de semana¿Desde cuándo tenéis tiempo libre en vuestros trabajos?" Dijo Pansy, irguiéndose y metiendo la cabeza hacia delante, donde estaban ellos sentados. El guarda se quedó mirando a aquélla chica con una ceja levantada, como creyendo que era media tontita.
"Es que pedimos vacaciones para disfrutar a tope" Le dijo su madre sonriéndole cariñosamente.
"¡Disfrutar a tope¿Disfrutar a tope¿¡DISFRUTAR A TOPE¿¿Vosotros creéis que para dentro de un mes seguiré viva si estamos aquí??" Mientras gritaba su padre pagó en dinero muggle tranquilamente.
"Gracias, y que tengan una buena estancia" Dijo el guarda de la entrada "Pueden escoger el trozo de tierra que deseen, pero antes de irse a dormir esta noche tendrán que decir dónde es dejando sus nombres" Explicó haciendo que por un momento Pansy se callara.
"¿Y si para entonces he muerto, qué?" Gritó al señor, el cual se asustó al ver la cara de maníaca de Pansy.
"Estoy segura de que sobrevivirás" Le cortó su madre, haciendo que se volviera a sentar hacia atrás con un hechizo no verbal que no notó el hombre muggle.
"Muchas gracias" Dijo el señor Parkinson, el guarda sólo sonrió con nerviosismo, esperando que se fueran de su vista, más que nada por la pirada que, seguramente, era la hija de aquéllas extrañas personas que le daban yuyu mucho yuyu.
"Oye, panda pijos, a ver si os dais vida, que hay prisita" Gritó Molly Weasley, ya que su familia estaba detrás de los Parkinson en la fila.
Por suerte, Pansy estaba todavía tan consternada que ni si quiera así les reconoció, y, la verdad, Dagmar y Effie Parkinson no estaban para la labor de ponerse a gritar a unos (Según pensaron ellos) muggles altos de cafeína.
"¡Bienvenidos¿Cuántos días se piensas quedar?" Preguntó amablemente el muggle ahora a los Weasley.
"Treinta días" Dijo Charlie, Molly se movió inquieta en el asiento "Tranquila, mamá, pagaré yo. Que por algo me han puesto en este fict" Y acto seguido le tendió las libras esterlinas.
"Oye, una cosa. Si nos queremos meter en la pisci no hace falta pagar extra ¿No?" Preguntó uno de los gemelos al guarda, que miraba entre divertido y sintiendo vergüenza ajena el coche de los Weasley.
"No, todo entra en la tarifa del camping"
"Ahhh, así que se llama camping, mh, interesante, interesante" Asintió Arthur mirando al muggle con un brillo fanático en los ojos azules.
Él les dijo lo mismo que a los Parkinson y les indicó lo que tenían que hacer cuando encontraran el sitio que les gustase.
Y así fue como las dos familias de magos entraron en el mismo sitio sin saber siquiera que los otros estaban allí.
Fin del tercer capítulo.
