Capítulo seis

Polillita tenista


-Ah, mirad por ahí viene mi familia ¡Hey, chicos! ¡Mirad a quienes me he encontrado!- Gritó Arthur moviendo los brazos al ver a su familia a lo lejos. Molly se acercó la primera, sonriente, los demás, que como Ron se habían fijado en Pansy, la cual estaba apoyada en un árbol con los brazos cruzados y expresión aburrida, intentaron no ir demasiado deprisa. Aunque al ver el rostro furioso de Ron se lanzaron unas significativas miradas.

-Estos son Dagmar y Effie Parkinson, ella está en control de animales mágicos y él es el propietario de una tienda en el callejón Diagon- Les presentó, Molly le estrechó la mano al señor Parkinson y le dio dos besos en las mejillas sin demasiado entusiasmo a Effie.

-Ella es tu mujer ¿No?- Preguntó Dagmar. El señor Arthur sonrió satisfecho (Este hombre es un poco rarito...)

-Sí, se llama Molly Prewett, aunque ahora es Weasley. Y estos- Señaló con la palma de la mano a sus cuatro hijos -Son mis chavales, aunque faltan dos- Explicó, Effie abrió mucho los ojos poniendo la boca en 'o' mirando de reojo a Molly, como pensando 'Pobre mujer...' -Son Charlie, el mayor- Charlie saludó al matrimonio -Fred y George, que son gemelos, Ginny, la única chica y la pequeña, y Ron- Él estaba alejado de los demás -Que va antes de ella- Dagmar les sonrió.

-Nosotros sólo tenemos una niña, por si no la conocéis.- Les dijo a Molly y los hermanos -Es esa de ahí, se llama Pansy, parece tímida pero en realidad cuando se enfada parece un gato rabioso- Effie suspiró mirando a su hija.

-Un lobo con piel de cordero.- Pansy frunció el ceño ante eso

-Una rosa con espinas.

-¡Parad ya!- Les censuró. Los señores Weasley y Parkinson rieron ante eso.

-¿Pansy iba al mismo curso que Ron, no?- Preguntó Molly, que estaba un poco perdida.

-Sí, aunque ella iba a Slytherin- Contestó Effie. Molly al escuchar eso miró desconfiada a la señora Parkinson. -Tranquila, aunque nuestra familia sea de sangres limpia, no creemos en lo que dice el Lord y no odiamos a los Weasley, o por lo menos no lo haremos hasta que ensucies vuestra sangre.- Dijo, mirando a Molly que, aunque le gustó su sentido de la sinceridad, no le terminaba de convencer la última parte ¿Le estaba diciendo que si alguno de sus hijos se casaba con un sangre sucia empezarían a llevarse mal?.

-Vale, Effie, querida. Mejor dejamos esos embrollos sobre la sangre para otro momento. Ahora mismo se supone que somos como unos muggles normales y corrientes.

-¿No hacéis magia?- Preguntó Charlie extrañado, esa idea ni si quiera se le había pasado por la cabeza a su padre, y eso que estaba totalmente chiflado.

-Se podría decir que estamos haciendo un estudio psicológico de ellos desde dentro.- Explicó Effie -Es divertido, viendo cómo viven se les puede entender mejor.

-Interesante.- Dijo el señor Weasley con un brillo en los ojos que no gustó demasiado a su familia.

-Ya es tarde.- Observó Effie -¿Por qué no hacemos una barbacoa en conjunto?- Dijo, sonriendo a Molly, que se la devolvió.

-Nosotros ponemos la carne.- Dijo el señor Parkinson.

-Nosotros la barbacoa.- Argumentó Arthur emocionado. -Ron ¿Por qué no vas a buscar leña para asar la comida?- Dijo a su hijo.

-Pansy, ve con él- Le alentó su madre. Pansy torció el gesto.

-Para hacer una barbacoa se necesita carbón, no leña.- Protestó.

-Pero así es más divertido.- Exclamó el señor Weasley muy emocionado.

-¿Y por qué no voy con Ginny?- Preguntó Ron con el ceño fruncido.

-Porque Pansy y tú tenéis la misma edad y seguro que tenéis más cosas de las que hablar.- '¿Por qué tienen una respuesta para todo?' Se preguntó Ron empezando a creer que de verdad tendría que ir con Parkinson.

-¿Y por qué no...?- Empezó Pansy alzando un dedo.

-¿Y por qué no te callas y vas de una vez?- Le contestó la señora Parkinson sonriéndole cariñosamente.

-Venga, polillita, haz caso- Se metió su padre llamándola por el apodo cariñoso que hizo que todos los Weasley se rieran intentando fingir que no, Pansy enrojeció.

-¡No me llames eso!-

-¿El qué? ¿Polillita? Vale, no volveré a llamarte polillita, polillita. Eh...- Se llevó una mano a la boca al saber que lo había repetido ya un montón de veces.

-Venga, vámonos, polillita- Le dijo Ron sonriendo burlonamente, que se había acercado a ella. Pansy le lanzó un gruñido. -Como tardemos demasiado se nos va a hacer de día y eso a las polillas no les sienta bien.- Le explicó como si fuera una nena pequeña.

-¿Quieres callarte de una vez? Además ¿Desde cuándo no te importa venir conmigo?- Le preguntó -Hasta te preocupas por mi salud.- Dijo irónica, recordando lo de las polillas y el día -Qué caballeroso.- Replicó bufando con burla.

-Como no les hagamos caso no van a parar, por lo menos no mis padres, y yo tengo hambre.- Se explicó Ron alzando los hombros. Pansy pensaba algo parecido pero de sus propios padres y de su aparato digestivo, pero no dijo nada.

Sin embargo, además de eso, Ron estaba seguro que podría vengarse de ella si iban juntos ¿Dejarla sola para luego salir de repente y asustarla sería suficiente? ¿O quizás tirarle un palo haciéndole pensar que era cualquier otra cosa? ¿Pansy era tan tonta? Si hubiera estado en Hogwarts habría dicho que sí sin pensarlo, pero al verla fuera de allí, sin su grupo de amigas, no parecía tan desagradable como siempre. Aún así quería vengarse de ella, por lo menos para estar en paz.

¿Qué sería lo suficientemente humillante? ¡Ah...!

Estuvieron un bien tiempo recogiendo palos en silencio hasta que Pansy, harta de estar callada dijo:

-Seguro que tú y tu familia no os quedaréis más allá de esta noche ¿No? Después de todo no os podéis permitir ni si quiera un día.- Ron frunció los labios.

-Para que lo sepas nos vamos a quedar un mes entero- Repicó, con la voz todo lo calmada que pudo -Supongo que vosotros sí que no podréis quedaros más de un día. Si no, vomitaríais demasiado al estar entre tantos muggles ¿Verdad?- Pansy le miró directamente a los ojos, enfadada.

-Mis padres no odian a los muggles.- Dijo, desconectando el contacto para recoger otra rama que había en el suelo -Aunque tampoco los adoran.

-No lo entiendo.

-Pues si no lo entiendes es que eres más imbécil de lo que pensaba.- Estalló la morena resoplando -En realidad.- Empezó, preguntándose por qué le estaba contando todo eso a Weasley -Es algo parecido a una persona que adora a los perros pero los gatos tampoco le parecen tan mal ¿Entiendes? Aunque no son sus favoritos es capaz de entender que los gatos tienen cosas buenas y algunos son estupendos. No le fascinan, pero saben que están ahí. Estoy hablando como si los gatos fueran los muggles.- Explicó, Ron sintió que poco a poco lo iba comprendiendo, aunque no se imaginaba que una familia de magos limpios y de un statut tan alto como ellos podían tener esos ideales.

-¿Entonces qué significaba eso de que nos empezarían a odiar si manchábamos nuestra sangre?- Pansy se dio cuenta de que no le importaba contarle todo eso porque nunca antes se lo podía haber dicho a nadie, porque si lo hacía sus amigos y amigas no la escucharían a ella y sus explicaciones, sólo serían capaces de entender que a sus padres le gustaban los muggles y empezarían a odiarla a ella por eso.

-Ellos creen que un mago mancha su sangre si se casa con un muggle, porque eso les parece extraño. Pero si alguien se casa con un sangre mestiza o, hasta con un sangre sucia (Dependiendo de cómo sea) Lo aceptan.- Hizo un mohín con la boca -Mis padres son muy raros.- Dijo, haciendo caer los párpados -Pero –Alzó los ojos .-En realidad esto no tiene por qué importarte, Weasel, y si te lo he contado es para que no seas un mal pensando.- Le dijo, entrecerrando los ojos con malicia al ver que Ron se empezaba a sonrojar de furia.

-¡A mí tampoco es que me interesara! ¡Me lo has contado porque te ha dado la gana!- Le dijo, entre dientes. Pansy rió falsamente.

-Pues parecías bastante entretenido- Comentó, riéndose burlonamente; de repente paró de reír cambiando la expresión por una seria -Cambiando de tema ¿Crees que con esta madera será suficiente?

-¿Si soy tan estúpido por qué me lo preguntas a mí?-

-De hecho, responder a una pregunta con otra pregunta es de imbéciles.- Comentó ella con un deje de aburrimiento. -Creo que sí es suficiente.

-Con tal de largarme de tu lado, está bien.- Pansy hizo rodar los ojos aunque sabía que Ron no la vería.

-¡Por fin! ¡Ya creíamos que os habían comido los osos!- Exclamó el señor Weasley al verlos llegar.

-Ojalá.- Masculló Ron mirando a Pansy con odio, ella le sonrió falsamente.

-Es tardísimo.- Dijo Molly -Aunque me alegra que hayáis tardado, eso significa que habéis hablado por el camino.- Comentó

-U otra cosa...- Murmuró Fred a su hermano gemelo, Ginny y Charlie pícaramente, ellos rieron calladamente.

-¿Ya os lleváis mejor?- Preguntó Molly sonriente sin hacer caso al comentario de su hijo.

Ron decidió que ese era el momento para llevar a cabo su venganza.

-La verdad es que sí.- Dijo, de la forma más verificable posible -Tanto que creo que ella podría ser mi pareja en el campeonato de tenis.- Expuso, con una sonrisa tierna que, cuando miró directamente a Pansy para ver su reacción, se convirtió en nada más que una exposición de dientes. La morena se había quedado con la boca abierta.

-¡Yo... nosotros... tú nunca me has dicho eso! ¡Y además te sigo cayendo mal!

-Vamos, polillita, no tienes por qué ser tímida.- La alentó su padre pasándole una mano por la espalda. Pansy respiraba entrecortadamente.

-Es verdad, no lo había pensando pero vosotros dos podéis ir juntos. Así nos apuntamos las dos familias.- Dijo Molly llegando a una conclusión que le gustó a todos menos a dos personas.

Dos personas que se miraban como si fueran un par de psicópatas salvajes.

Y se odiaban.

¡Mucho!

Fin del sexto capítulo


Este chap. ha sido un rollo, pero lo quería usar para dejar bien claros los ideales de los Parkinsons y lo que siente Pansy sobre el tema.

Bye bye, de:

Lanier

PD: Lamento el retraso ^^;