NUEVO MUNDO, MAS PROBLEMAS

Serie: Generator Gawl

Autora: LoGiaRu

Genero: acción / general / romance (espero, xq a este paso no me motivo para hacer romance T^T)

Contiene: Shonen ai (muy ligero, mira que lo intento... pero no me sale sin que salgan OOC), acción (va tomando forma, no?)

Parejas: Ryou x Kouji, Gawl x Masami (intentaré centrarme en esto en los prox. capis. como digo pokito a poko...)

Summary: cambiaron el destino, abrieron la puerta a un nuevo futuro, pero eso fue suficiente? A veces el destino tiene preparadas muchas sorpresas, algunas desagradables y hay q estar preparado para ellas.

Disclaimer: Generator Gawl no me pertenece, n.n … la locura, sí; es mía y no la presto :D.

Una nota antes de empezar, nunca llegué a saber cual es el apellido de Ryou. Me he vuelto a ver la serie y he buscado en internet, pero nada. Así que me tomo una licencia y me lo invento, si alguien se lo sabe y tiene a bien decírmelo, lo cambiaré; si no, así se quedará. Otro problema, es que no me aclaro con los colores de los ojos; los de Gawl son verdes pero en ocasiones son negros; los de Masami varían del morado al azul; y los de Kouji del lavanda al marrón, así que, qué colores son los reales? El único que tengo más o menos claro es Ryou y xq se suelen ver azules...

-5-

La mañana estaba pasando sin problemas ni complicaciones. Se habían levantado de la misma manera que siempre, habían ido a la academia como siempre, asistido a las clases y Ryou había hecho su examen. Todo con total normalidad. Ahora los cuatro amigos estaban en el jardín tomándose un respiro ya que en las próximas dos horas estaban exentos de clase.

"Ah! La clase de gramática es un rollo! Menos mal que hoy nos libramos!" decía Gawl desperezándose en el suelo.

"Para ti todas las clases son aburridas!" contestó Masami mirando de reojo al otro que le sacó la lengua a modo de burla.

Ella se tumbó en el suelo y empezaron a conversar tranquilamente algo poco común (aunque agradable) entre ellos.

El rubio veía a sus dos amigos con una gran sonrisa en su rostro. Eso de por si debería ser algo bueno, pero para el peliverde, que observaba la escena, no dejaba de ser extraño y en parte inquietante. ¿Qué había pasado en el hospital para que el humor de ese chico hubiera cambiado tan repentinamente?

"Va todo bien, Kouji?" preguntó Ryou sin dejar de mirar a sus amigos. Al no obtener respuesta se giró y le preguntó de nuevo. "Kouji?"

El aludido asintió con la cabeza. "Claro. Y tú?" preguntó pillando desprevenido al otro.

"Vaya... creí-creí que era evidente..." contestó intentado ocultar el nerviosismo que la mirada y la pregunta de su amigo habían producido en él.

"Ryou..." pronunció su nombre sin saber por qué o qué preguntarle, tras unos segundos consiguió encontrar las palabras. "somos amigos?"

No podía creer que le estuviera haciendo esa pregunta. El rubio abrió los ojos desmesuradamente y contestó tan rápido como pudo "Por supuesto! Qué clase de pregunta...?"

"Quiero decir que si me consideras tu amigo." le cortó.

"Kouji, por qué me preguntas eso? Claro que te considero mi amigo" las palabras producían cierto dolor al salir, pues le hubiera gustado añadir 'y si las cosas fueran diferentes serías mucho más'.

"Entonces por qué no confías en mí? Hay algo que ocultas. Lo sé. Sé que algo pasa. Y no es reciente. Hace 6 meses cambiaste. Te volviste independiente, serio, inaccesible. Además te pasabas el día lejos de nosotros, siempre con ese grupo de estudio." su intención no era la de criticar el grupo de estudio por eso añadió rápidamente. "NO me malinterpretes; no me molestaba que les ayudaras, pero... En fin, no le di importancia a aquel cambio en tu personalidad, por que pensé que se era debido al tiempo que pasaste en el hospital. Y lo dejé correr. Hace unos dos meses después del accidente tuviste otro cambio. Te volviste frágil, depresivo, introvertido. Como nos dijeron que la caída podía haber dejado secuelas y que tu memoria se había visto afectada, no quise darle importancia tampoco. Pero, es que ya no se a qué atenerme, Ryou... Ahora vuelves a estar alegre, sonriente... y créeme que eso me gusta, pero creo que hay algo que se me escapa en todo esto. No quiero que me dejes al margen de tu vida" la última frase dolió mientras la pronunciaba.

El otro escuchaba atónito el monólogo del peliverde. Sabía que tenía razón no pudo evitar cambiar tanto de forma de ser. Todo lo que había ocurrido le había superado y se le había ido de las manos, aunque no le gustara reconocerlo; y en el camino había sufrido la persona por la que su corazón palpitaba. Quería hablar, quería decirle a qué se había debido todo, pero después de tanto tiempo quién sabe si realmente importaría algo o incluso si le perdonaría por callar. Quería poder decir algo para calmar a su amigo, pero las palabras no salían, no podía hacerlo sin mentir. Y no quería mentir más.

Por suerte para él, su busca (todos los alumnos de Ohju tenían uno), comenzó a sonar. Comprobó el remitente: "Prof. Akai" y el texto: "Llegas tarde" 'Hisame?' pensó por unos segundos, se giró para ver a su amigo y comprobó que no era el único que le miraba desconcertado. Gawl y Masami habían dejado de charlar y le miraban como esperando que les dijera quien le llamaba. Tenía que disculparse y marcharse, pero como hacerlo sin que pareciera sospechoso?

"Tengo que hablar con la profesora Akai, me pidió ayuda para un trabajo que está desarrollando, no creo que me lleve mucho tiempo." comentó mientras les enseñaba el busca de forma casual y mostraba una cálida sonrisa como las de siempre.

"Voy contigo." fue el comentario tajante de Kouji que llamó la atención de todos y por poco hizo que al rubio se le saliera el corazón por la boca.

"Por favor, Kouji, no se va a perder!" dijo Gawl con cierto sarcasmo para sorpresa de los otros dos muchachos.

La mirada de Kouji viajó del moreno a la chica y luego al rubio. Gawl era muy inocente y nunca se enteraba de nada, por eso no habría notado la 'prisa' del rubio por irse solo. La chica era más inteligente, pero ciertos temas se le escapaban; no la iba a culpar, ni siquiera él mismo sabía que pasaba. Vio como Ryou volvía a sonreír esta vez algo más nervioso, hacía una reverencia mientras se levantaba y se marchaba. Iba a seguirlo cuando sintió que algo le detenía. Bajó la vista, y allí había una mano de piel morena rodeando su muñeca. Elevó la vista nuevamente buscando al propietario y lo vio observando el lugar por el que se había ido el chico.

"No le agobies. Dale un poco de espacio y el mismo hablará cuando pueda." habló con una serenidad impropia del moreno. "Además, nunca se sabe, quizás no esté mintiendo." dijo dirigiendo su mirada al peliverde acompañada de su típica sonrisa despreocupada.

"Somos sus amigos" decía la chica "si nosotros no le damos un voto de confianza, quien lo hará?"

Pues si que se enteraban esos dos y parece que incluso más que él. Ciertamente eran amigos y los amigos confían los unos en los otros. Aunque uno actúe raro y oculte cosas o cuente medias verdades, hay que esperar y confiar en que él se sincerará. Y con ese pensamiento lo dejaron estar.

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Una vez que hubo salido del campo de visión de los otros chicos sacó el busca de nuevo y lo observó por unos segundo antes de empezar a correr hacia la salida de la academia. Se había olvidado por un momento de que había quedado con Arisa. Sin embargo, la que llamaba era Hisame. Algo raro, por norma no solían colaborar, mantenían una relación tensa las dos chicas, no porque se llevaran mal, era su forma de relacionarse, como ocurría con Gawl y Masami.

Llegó a su destino en un santiamén y allí apoyada en una valla estaba la pelirroja y por su cara se diría que estaba un poco harta de esperar.

"20 minutos" dijo simplemente mientras se separaba de la valla y caminaba hacia él.

Comprobó su reloj, efectivamente llegaba 20 minutos tarde. "lo siento, yo..." no pudo terminar de hablar pues sintió como unos brazos le rodeaban levantó la vista y comprobó que era la chica. "Hisame?"

"No sabes como me alegro de que estés bien." dijo la chica aún sin soltarse.

"Y yo que creía que te caía mal." dijo otra voz femenina desde el otro lado de la valla.

"Como se hace de querer, se le coge cariño" contestó soltándose y caminando hacia fuera para reunirse con la otra.

"Arisa? Qué te ha pasado?" Preguntó preocupado al ver a la enfermera cubierta de vendas y con su brazo derecho en cabestrillo.

"Tropecé." dijo simplemente, en su rostro una sonrisa que daba a entender a que se refería, no obstante, por si acaso "Tropecé con nuestro enemigo" agregó mientras le abrazaba. "Me alegro de verte, tienes mejor cara que ayer!"

Emprendieron la marcha mientras ponían al día al rubio.

"Vaya... entonces, la misión de a la fábrica no sirvió para nada." decepción plasmada en su rostro.

"No te creas" ahora hablaba la pelirroja "Han sido dos meses muy tranquilos"

"Creemos que realmente fue efectivo y por eso han tardado en dar señales de vida" completó la enfermera.

"Aquella misión costó mucho" dijo seriamente Ryou apretando los puños "Kakyo, Shigure y Minamo dieron su vida por ella... debió ser definitiva." quedó en silencio durante unos segundos, miró a las dos chicas, en sus rostros la tristeza de recordar a los compañeros caídos. "Hace cuanto que sabéis esto? Por qué no me avisasteis antes?"

Arisa miró a su amiga, con expresión preocupada, por encima del hombro del chico mientras le hablaba "Calma, Ryou. Vale? No tuvimos la certeza hasta ayer."

"Sin embargo lo intuíamos desde hace algo más de una semana" por ese comentario Hisame se ganó una reprimenda en forma de mirada.

"Repito: por qué no me avisasteis antes?" dijo parándose en seco.

Las dos chicas se pararon también se miraron mutuamente y luego al otro. La enfermera habló primero "Ryou habías perdido la memoria, no tenía sentido recurrir a ti."

"Y por otro lado tú ya habías hecho mucho, era hora de que nosotros nos ocupáramos." agregó la profesora Akai.

"Pero 'K' dijo que sería imposible lograrlo sin ti, menos ahora que Kakyo y Minamo no están. Cuando te vi en el hospital, pensé que realmente habrías recuperado la memoria. No debí haberte dicho nada. Lo sé. Pero me pregunté si se diera el caso contrario qué es lo que yo querría? Y yo querría saber la verdad. Quizás me equivoque?" preguntó preocupada.

"Para nada" dijo reanudando la marcha con paso decidido siendo seguido por las dos muchachas.

El resto del camino lo hicieron en completo silencio.

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Las clases se habían reanudando y el rubio no había vuelto. El profesor incluso preguntó por él. Fue Masami la que le comentó lo que su amigo les había dicho. Como buen profesor que era, se encargó de comprobar que no le estuvieran mintiendo. Dejando la clase en manos de la chica, fue a llamar a su 'colega' para cerciorarse. Minutos después volvió al aula.

"Acabo de hablar con la profesora Akai y es correcto, el alumno Ryou Aogi se encuentra con ella. Me ha pedido que avisen al resto de los profesores pues lo más probable es que se ausente el resto del día. Se encargará usted, señorita Itho?"

"Cla-claro, profesor..." dijo nerviosa mirando a Gawl.

Este le devolvió la mirada, para luego posarla en Kouji quien no había levantado la vista de su libreta. Mantenía una expresión seria plasmada en su rostro, aunque sus ojos mostraban algo más: dolor. No físico, por supuesto. Sentía que el rubio le había mentido descaradamente.

La clase continuó como si tal cosa. Nadie, además de sus tres amigos, le dio importancia al hecho de que necesitase ausentarse todo el día. Nadie pensó que era raro. Cuando habían escuchado que el profesor decía que el chico se hallaba con la profesora sintieron un alivio a saber que no era una mentira. Pero el rubio había dicho que no le llevaría mucho tiempo, y sin embargo iba a ausentarse todo el día. Entonces, la pregunta que les rondaba era: había mentido realmente y de manera descarada o sólo se le habían complicado las cosas? Tendrían que esperar a la noche para saberlo.

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En la entrada esperaba un chico de pelo castaño, con su espalda apoyada en el marco de la puerta, sus brazos cruzados a la altura del pecho y los ojos cubiertos por el flequillo. Una sonrisita se dibujó en su rostro al escuchar los pasos. Nadie iba a aquel lugar alejado de todo salvo ellos, por eso, supo al instante de quién se trataba.

"Aquí vienen, 'K'. Tarde, pero vienen" dijo girando la cabeza ligeramente al interior de la casa.

Elevó su rostro y dirigió su visión al exterior mientras abría un ojo, el único que tenía pues el otro lo cruzaba una gran cicatriz.

Las dos chicas saludaron a su amigo elevando ligeramente la mano a lo que él respondió moviendo la cabeza afirmativamente. Las miró y a continuación miró al chico que se mantenía cabizbajo. Colocó una mano sobre su hombro lo que hizo q el rubio le mirara, determinación escrita en su rostro.

"No os fallaré otra vez. Lo prometo" fue lo único que dijo el rubio el otro chico dio una palmada en su espalda a modo de afirmación.

"Bueno digo yo que no nos quedaremos en la puerta, no, Amane?" habló la pelirroja en su acostumbrado tono sarcástico intentando quitar hierro a la situación, habían estado muy tensos desde que habían salido de la academia.

"Tan encantadora como siempre, Hisame" contestó el chico de pelo castaño en la misma línea con una reverencia muy exagerada invitándoles a entrar.

"Encantadora? De serpientes dirás, no?" precisaba la morena apoyándose en el hombro del rubio para que viera que la conversación era para levantarle el ánimo.

Así entraron en la casa: entre risas y comentarios sarcásticos.

El recibidor estaba vacío, por lo que siguieron adelante dejando atrás las dos puertas de esta estancia, cada una con su cartel correspondiente: 'Estar' a la derecha, 'Curas' a la izquierda. En frente otra puerta que los llevaba a un gran pasillo con varias puertas a ambos lados y una al fondo, cada una con su cartel. En los carteles de las puertas de la izquierda podía leerse nombres propios, por orden: Arisa Kuze, Hisame Akai, Kakyo Shiroi, Minamo Kuroi, Amane Ototsuki y Shigure Aoi; eran los dormitorios. Tres de ellos tenían un precinto. A la derecha, tres baños, un comedor y la última por este lado la cocina. La puerta del fondo no tenía cartel, no hacía falta; podían llegar a confundirse de habitaciones o de baños, pero aquella puerta era diferente.

Al llegar a la primera habitación con precinto Ryou se paró y puso su mano sobre la cinta. El cartel de la puerta decía: Kakyo Shiroi.

"Amane?" la voz de la morena hizo que el chico se detuviera para mirarla. "Dónde está 'K'? no nos va a acompañar?"

"Dijo que esperaría abajo" señalando con la cabeza la puerta del fondo. "Que comierais algo y luego nos reuniéramos con el." ya de espaldas volviendo a caminar hacia la cocina, añadió. "Si las miras demasiado acabarás con depresión, por eso las precintamos."

"El olvido deber ser terrible." decía mirando las otras dos puertas.

"No se trata de olvidar, Ryou, si no de centrarse" le contestó desapareciendo por la última puerta.

Ryou se giró para ver a las dos chicas.

"Estuvimos todos de acuerdo" decía la pelirroja.

"Era desquiciante pasar por delante y ver sus cuartos. O entrar por equivocación en uno. Una noche Amane fue al baño y de vuelta, a oscuras, sin querer entró en el cuarto de Shigure" comentaba Arisa mientras señalaba el último cuarto cerrado, en su cartel: Shigure Aoi.

"Jamás pensé que Amane reaccionaría así. Si cierro los ojos aún puedo escucharle gritar." la pelirroja cerró los ojos tratando de esconder su tristeza al recodar. "hizo falta que Arisa le pusiera un tranquilizante, por que después de media hora seguía hecho un manojo de nervios."

"Ya veo. Sabéis? Acabo de recordar, el día que nos conocimos." dijo Ryou volviendo a caminar hacia donde les esperaba Amane, no sin antes echar una ultima mirada a los tres cuartos.

"Sí, fue un poco..." la enfermera hizo una pausa para buscar la palabra idónea "precipitado."

"No queríamos que fuera así, buscábamos el mejor momento, pero no sólo no llegaba si no que un poco más y te encuentras con el enemigo sin tu saber nada de nada. Así que hubo que improvisar" lo último fue dicho de forma despreocupada por la profesora mientras entraba la primera en la cocina.

Allí el de pelo castaño esperaba con la mesa ya puesta y la cuchara para servir el arroz en la mano gesticulando hacia ellos. "Y a que no sabes a quién le toco improvisar?"

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SEIS MESES ANTES

Como de costumbre encontramos discutiendo a Gawl y Masami, los dos adolescentes no tenían más que mirarse para empezar a discutir; y a Kouji y a Ryou en una esquina en plan no sabemos quienes son: Una mañana, como otra cualquiera en la academia Ohju. Aunque, como habréis supuesto, aquel no iba a ser un día normal.

En un descanso entre clase y clase...

"Aquí vamos otra vez..." decía Kouji sin levantar la vista del libro.

"Es su forma de decir que se quieren" comentaba el rubio con una sonrisa mientras terminaba uno de los ejercicios para el día siguiente.

"DE ESO NADA" contestaban los dos al unísono.

"Daos un beso y acabad con esto" hablaba de nuevo el peliverde en tono de burla.

Sobra decir que ese comentario encendía los ánimos de los dos jóvenes y amenazaban de muerte a su compañero, que ni se inmutaba pues sabía que "perro ladrador, poco mordedor".

En ese momento entró un alumno que anunciaba que las clases se cortaban, por la falta de un profesor, hasta después de la comida. Todos comenzaron a guardar sus cosas en sus mochilas.

"Que bien! Se adelanta la hora de la comida!" dijo canturreando el moreno.

"Siempre pensando en comer! Es que tu cerebro está hecho de albóndigas!" replicó la chica lo que hizo que volvieran a discutir.

"oh, vaya!" era el rubio el que hablaba ahora llamando la atención sólo de Kouji, los otros dos seguían en su conversación (a voz en grito, claro) "Había olvidado que tenía que devolver los libros que cogí para el trabajo de historia" miró su reloj para cerciorarse de estar dentro del plazo "Luego os alcanzo, si no los devuelvo en 10 minutos me harán un parte disciplinario"

"Ve, no te preocupes. Yo me encargo de éstos dos. Nos vemos en el jardín" le dijo con calma, viendo la preocupación del chico.

Ryou agradeció con una sonrisa el gesto de su amigo y salió a toda prisa de la clase dejando a Kouji que lidiase con los tórtolos.

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En otro lugar varias observaban una pantalla en la que se veían las fichas de 3 alumnos de la academia: Gawl, Kouji y Ryou; la del primero estaba tachada con una linea diagonal roja que cada cierto tiempo parpadeaba pudiendo leerse, en la misma posición, la palabra: DESCARTADO. El sonido de varios botones siendo pulsados fue seguido por un cambio en la imagen en la pantalla. Ahora podía verse al rubio caminando en solitario por un pasillo.

"Ahí le tenemos" dijo una voz de mujer.

"Deberíamos esperar a que estuvieran los tres juntos. Me revienta tener que repetir las cosas." ahora era una voz masculina y jovial la que hablaba.

"'K' dijo que cuanto antes les pusiéramos al corriente mejor. Y no nos hemos visto en otra con la posibilidad de hablar a solas con alguno de ellos." otra voz femenina diferente de la primera.

La pantalla parpadeó varias veces en rojo y luego se añadió una sub-pantalla en la q se podía ver a una mujer con el pelo azul claro y largo, alta, de facciones maduras, caminando decidida porotra sección del mismo pasillo.

"Es Ruka" comentó la primer voz con un deje de preocupación pero manteniendo la calma.

"Avisa a Amane, que haga lo imposible para que no se encuentren" ordenó otra voz diferente de las demás, parecía la de un hombre adulto.

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En otro tramo del pasillo pasillo, un chico joven de pelo y ojos castaños, hablaba a través de un pequeño comunicador que tenía en su mano.

"QUÉ? Tengo yo pinta de niñera?", decía con fastidio mientras miraba la pequeña pantalla del aparato en la que se veía la cara de su interlocutor que no parecía muy contento. "Está bien! Está bien! Ya le veo! Corto!"

A lo lejos vio al rubio y no pudo evitar preguntarse qué tenían aquellos chicos de especiales. Les habían dicho que eran importantes, piezas fundamentales en su misión. Y lo cierto es que aquel chico se veía tan normal; tan poca cosa. Había algo que sí tenía claro en su cabeza: órdenes son órdenes. Guardó el aparato en el bolsillo de su pantalón y se encaminó hacia el rubio.

"Disculpa, puedes ayudarme?" preguntó con una sonrisa nerviosa.

"Claro! Que necesitas?" contestó Ryou sonriendo amablemente.

"Soy nuevo en la academia, y no se dónde queda nada. Estoy más perdido que el barco del arroz." con cada palabra que decía más se sonrojaba.

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En la habitación las cuatro personas seguían los acontecimientos con gran expectación.

"Espléndida interpretación, eh?" decía la primera voz femenina.

"Y que luego diga que no sirve para actuar." decía la voz masculina y jovial.

"Silencio! Ruka está a punto de alcanzarlos." la voz adulta y masculina.

"Dudo que se arriesgue en un sitio público" la segunda voz femenina.

"Pronto lo descubriremos" contestaba el hombre.

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De nuevo en el pasillo los dos chicos seguían hablando.

"Suele pasar. Este lugar es inmenso y al principio cuesta orientarse. A dónde necesitas llegar?" esta conversación le estaba retrasando, cierto, pero no podía ser descortés con un nuevo estudiante, por lo que no perdió su tono amable, mas se podía apreciar que tenía prisa.

"A la biblioteca. Quedé allí con otros alumnos nuevos, pero ahora no sé ni dónde estoy" dijo llevándose la mano a la nuca en señal de torpeza.

Justo en ese momento la temida mujer de la que debía proteger al chico, pasaba por detrás suyo. Pudo notar, aún estando de espaldas a ella, cómo les fulminaba con la mirada. Cuando la vio pasar de largo, la siguió discretamente con la vista hasta que desapareció del lugar. La voz del rubio le devolvió a la realidad.

"Ah! Pues yo también voy hacia allí, si quieres te guío" anunció señalando con su brazo la dirección que debían seguir.

El moreno asintió con la cabeza y se dejó guiar.

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En el cuarto de nuevo, el grupo seguía mirando la pantalla. Habían visto la escena de principio a fin.

"Uf... por los pelos, Kakyo" decía una de las voces femeninas.

"No quieren montar escenitas innecesarias, eso nos viene bien" la otra voz femenina.

"Tu crees? Me revienta jugar al gato y al ratón más de lo necesario." antes de que el chico pudiera pensar en lo que había dicho, dos manos se estrellaron en su nuca produciendo sendos sonidos. "Auch! Ya me callo, leches" comentó sobándose los chichones.

"Ahora es el turno de Minamo" decía la voz masculina y adulta. "Arisa te quedas vigilando por lo que pueda pasar. El resto nos vamos"

La puerta se abrió iluminando parcialmente el lugar, dejando ver a una muchacha de largos cabellos negros y ojos azules, mirando las pantallas, sentada en una silla giratoria, de espaldas a los que salían del cuarto: un hombre joven de cabello liso, largo por los hombros, de color plateado y ojos rojos; una chica joven de cabello pelirrojo, largo y ojos verdes; y un muchacho joven, con pelo corto, azul oscuro y ojos dorados.

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En la biblioteca esperaba una mujer de media melena rubia y ojos castaños, recargada en el mostrador esperando a que llegaran los chicos. Había recibido un aviso de que excepto Arisa, todos iban hacia allí y que debía desalojar el lugar; y ya se había encargado de sacar a todos los estudiantes con el pretexto de tener que atender otros asuntos y que no podía dejar el recinto desatendido si había gente en él.

Cuando Ryou y el otro chico llegaron aquello estaba completamente vacío. No es que fuera algo anormal, pero sí llamativo, aunque el rubio prefirió no darle más importancia de la necesaria suponiendo que era una simple casualidad. También la mujer tras el mostrador era diferente. En el tiempo que había estado allí siempre había estado una mujer muy mayor que se conocía el lugar de pe' a pa' y no necesitaba ni mirar los registros para saber donde estaban los libros o si habían sido devueltos. No la conocía personalmente ni sabía como se llamaba y teniendo en cuenta la situación pudiera ser que se hubiera jubilado o que estuviera de vacaciones, por lo que tampoco le dio mucha importancia. Entregó los libros y ya estaba por irse cuando el chico al que había acompañado le detuvo.

"Perdona, pero creo que no me he presentado. Mi nombre es Amane Ototsuki" dijo haciendo una reverencia.

"Oh! Encantado! Yo soy..." empezó a decir con una sonrisa radiante en su rostro cuando una voz desde su espalda le cortó.

"Ryou Aogi, numero de identificación NC 0013-06-RYO2GA, creador de los generadores tal y como los conocemos" completó un hombre de pelo plateado y ojos rojos.

La sonrisa del chico había desaparecido por completo. En seguida se dio cuenta de que ya no está sólo con la bibliotecaria y el alumno nuevo; otras 3 personas estaban en aquel lugar y todos parecían estar 'compinchados' pues le miraban de la misma manera, como si ellos fuesen los cazadores y él la presa.

"Creo que hemos empezado con mal pie, Kakyo" dijo la mujer que había estado tras el mostrador, saliendo por la puerta y mirando al hombre de pelo plateado "Mi nombre es Minamo Kuroi y ese tan simpático es Kakyo Shiroi"

"Yo me llamo Hisame Akai" decía una chica pelirroja, de ojos verdes, su voz parecía más de adulta q su cuerpo. "Él es Shigure Aoi" señalando a un chico de cabello azul oscuro y ojos dorados "Y a Amane ya le conoces." dijo señalando al susodicho mientras éste sonreía como si nada al rubio.

"Como ponerlo en palabras, Ryou necesitamos vuestra ayuda" hablaba la mujer rubia "Sé que lo pasasteis muy mal en aquel entonces, pero es importante que sepáis que aunque reescribisteis la historia, no salió tan bien como debiera haber sido."

"Cómo no sabíais de nuestra existencia, no pudisteis cambiar nuestro destino, ni el de nuestros rivales. Fuimos creados como parte de los experimentos de la Prof. Saito, con la investigación del Prof. Nekasa." ahora hablaba Hisame.

"Pero ninguno estábamos completos en aquel entonces, y la cosa no hubiera pasado de ahí si una de las asistentes de Saito, Ruka, no hubiera metido las narices y completado el proceso."

Llegado ese momento Ryou tuvo que sentarse. No podía creer lo que estaba oyendo. El mundo seguía estando en peligro; mientras hubiese alguien con la mentalidad de los líderes de Kubere, seguía estando en peligro.

"P-para que nos necesitáis?" preguntó aún perdido en sus pensamientos.

"Tú fuiste el creador original de las células incluidas, verdad?" preguntó Amane con tono suave "necesitamos que nos ayudéis a desarrollarnos con más velocidad. En este tiempo lo más que hemos alcanzado es la Fase 3, y sólo Kakyo y Minamo lo han logrado"

"Además necesitamos toda la ayuda posible. Kouji es buen estratega es experto en física. Y Gawl siempre tuvo aptitudes especiales para ser generador." añadió el de pelo plateado.

En su cabeza resonaban las últimas palabras dichas por el hombre de los ojos rojos, una y otra vez. Kouji y Gawl, tendrían que volver a pasar por lo mismo. Otra vez; ahora que habían conseguido tener una vida normal, lo iban a perder todo. No. No podía permitir que eso ocurriera. Además, Gawl había perdido la capacidad de generar 'XO' el día en que perdió el corazón del generador. Para conseguir que volviera a ser el que era harían falta muchas pruebas y experimentos, y eso implicaba sufrimiento para su amigo. Kouji y él podían llegar a despertar de nuevo su corazón de generador; pero también resultaría complicado y doloroso. Se había prometido a sí mismo que si algún día tenía que experimentar con alguien sería consigo mismo. Pasó tiempo perdido en sus pensamientos, viendo en su mente lo que les esperaba a sus amigos hasta que algo dentro de él explotó; y sin que ninguno pudiera prever lo que sucedería a continuación, Ryou se levantó de la silla y agarrando al hombre por el uniforme, lo estrelló contra la pared.

"ELLOS ESTÁN FUERA DE ESTO! QUEDA CLARO? Si no, no hay trato." gritó desesperado.

Estaban atónitos por aquel comportamiento. Sin embargo no se había negado, se miraron, asintieron y volvieron a mirar al rubio.

"La última palabra la tiene 'K'. Pero no creo que haya problema." comentaba el que ya parecía el líder del grupo, o al menos el segundo al mando, Kakyo.

Con esas palabras el rubio soltó el agarre que tenía sobre el hombre.

"Chicos! Hablando del rey de Roma..." sonó una voz femenina desde uno de los comunicadores.

Justo en ese momento la puerta se abrió dejando ver a un hombre joven, de poco menos de treinta años, pelo verde corto a ras del hombro y ojos castaños (N/A: acabo de ver un capi y le vi este color, a partir de ahora serán así). La sorpresa en el rostro de Ryou no tardó en aparecer. Lo miraba de arriba a abajo sin llegar a entender bien lo que sucedía. El recién llegado hizo un gesto para que salieran y les dejaran solos, y éstos no tardaron en obedecer. Una vez que se hubieron quedado solos, el peliverde se acercó al rubio que otra vez se había sentado.

"Sorprendido, eh?" dijo el hombre con un deje de ironía.

"Kanae? Es decir... Kouji?" no conseguía salir de su asombro.

"Creo que resultará menos complicado si me llamas Kanae, o 'K' como hacen ellos." dijo señalando la puerta cerrada por la que los otros habían salido.

"Te creíamos muerto!" dijo saliendo de su asombro y sonriendo levemente "Entonces Takuma también se salvó?"

La sonrisa del rubio se perdió cuando vio el cambio en el rostro del mayor.

"En aquel momento en la azotea de la Torre Ring cuando Ryuko en Fase 5 nos iba a rematar, Takuma logró salvarme lanzándome fuera del edificio. Gracias a que estaba en forma de generador conseguí salir de allí sólo con heridas graves. Pero él..."

Pasaron unos segundos en silencio sin que ninguno dijera nada, sólo recordando, pensando, asimilando. Segundos asfixiantes hasta que retomaron la conversación.

"Siempre pensamos que habíais muerto, por que no encontramos restos vuestros. Si hubiéramos sabido..." decía mientras unas lágrimas de rabia se agolpaban en sus ojos, sacudiendo la cabeza consiguió hacerlas desaparecer y se volvió a mostrar sereno. "Si me necesitas aquí estoy, pero Gawl y Kouji están fuera, no aceptaré de otra forma." decía con convicción.

"En el fondo lo sabía, créeme que lo sabía. Y si pudiera, hasta tú estarías fuera." aseguró en tono solemne abrazando al chico.

Por un momento sintió que abrazaba a su Ryou pero no era más que una ilusión, una triste ilusión. Ése rubio jamás sería su rubio; y aunque pudiera tener a Takuma... nada le aseguraba que sería correspondido. Se separó lentamente para recuperar la compostura antes de mirarle a los ojos. Lo que el hombre no podía saber es que para el rubio había sido igual, la triste ilusión de haberse sentido arropado por su Kouji. Y la triste realidad de no saber si su peliverde sentiría lo mismo, o si se comportaría igual en esa situación.

"Comenzaremos este fin de semana. Ya buscaremos una excusa, te parece?"

Ante ese comentario el muchacho afirmó con la cabeza y se dirigió a la puerta, pero antes de salir se giró a ver al hombre.

"Kanae, me alegro de ver que estás bien. Juntos conseguiremos que la muerte de Takuma no haya sido en vano, reescribiremos la historia de una vez por todas, sin más fallos ni intromisiones." y dicho eso, salió por la puerta cerrando a tras él.

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Caminaba por los pasillos sin rumbo fijo, los últimos acontecimientos habían sido el chorro (demasiadas cosas para ser una sola gota) de agua que colma el vaso. Iba tan perdido en sus pensamientos que no se dio cuenta en que momento había llegado al jardín en el que había quedado con sus amigos.

"Menos mal, Ryou! Ya pensábamos ir a buscarte!" decía Masami viendo al chico sentarse a su lado.

"Jejeje... me entretuve un poco" por suerte reaccionó rápido "Conocí a un par de nuevos alumnos que necesitaban una ayudita por los pasillos y..." con una risita forzada y la mano en su nuca dejaba la frase inconclusa.

"Bueno, por suerte conseguí dejarte algo de comida. Un poco más y Gawl se la zampa enterita"

Con un comentario tan inocente el moreno y ella volvían a discutir. Dejando a los otros dos al margen, Kouji no se terminaba de creer la interpretación de Ryou; y éste sólo esperaba que todo pasara cuanto antes, aunque sabía que no iba a ser así. La comida al menos la tuvieron medio tranquila, salvo por las constantes peleas de Gawl y Masami, claro.

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Dicen que lo bueno si breve dos veces bueno. Sin embargo... Qué se dice cuando es demasiado largo? Ya sabéis si tenéis a bien decirme q pensáis, soy toda oídos, bueno, ojos... (para leer...).

Este capítulo empezó siendo puramente un flash back. Pero, como ya expliqué voy ordenando los pensamientos según se me van ocurriendo. Y hay cosas que no estaban del todo previstas pero que me gustaron cuando las pensé y las puse. El capitulo 5 inicialmente empezaba en SEIS MESES ANTES y hablaba sólo de la estancia de Ryou en el hospital, pero claro tenía que hablar sobre como Ryou se encontró con el grupo de 'K' y Arisa, y había salido como otro flash back... sip! Un flash back dentro de otro flash back... demasiado! Así que lo puse de inicio... pero luego pensé que como iba a llevar varios flash backs desentrañar el pasado, se iba a hacer raro cuando retomara la historia 'presente' así que añadí esa historia al principio y la medio hilé con el flash back... a ver q os parece. Para el próximo capi, ya tengo la mitad escrito XDDD jijijiji eso q me ahorro! Creo que me va a llevar algo mas de tiempo y de capítulos... xq ahora me kedan dos flash backs importantes (si no se me ocurre nada mas XP) y al menos dos capítulos del presente, creo que con dos capis sería suficiente.

A ver en que queda.

Ja nee.